{"id":44702,"date":"2017-06-23T08:49:16","date_gmt":"2017-06-23T10:49:16","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=44702"},"modified":"2017-06-23T08:56:28","modified_gmt":"2017-06-23T10:56:28","slug":"riazanov-lasalle-y-bismarck","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/riazanov-lasalle-y-bismarck\/","title":{"rendered":"Riazanov: Lasalle y Bismarck"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">David Riazanov<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Originalmente publicado en <em>Pravda<\/em>, 14 de julio de 1928.<\/p>\n<p>\u201cDe vuelta a Lassalle\u201d. Tal fue el eslogan proferido por Struve [1] en 1900, cuando defendi\u00f3 el \u201cidealismo eterno\u201d y la \u201cpol\u00edtica realista\u201d [<em>realpolitik<\/em> en el original] de Lassalle contra el materialismo dial\u00e9ctico y t\u00e1cticas \u201cidealistas\u201d de Marx.<!--more--><\/p>\n<p>\u201cMarx era injusto con Lassalle, Marx subestimaba a Lassalle\u201d, los seguidores rusos de Struve repet\u00edan en varios tonos.<\/p>\n<p>Durante la vida de Lassalle, Marx no se expres\u00f3 una \u00fanica vez contra su agitaci\u00f3n o su actividad literaria. En <em>El Capital<\/em> dedic\u00f3 a Lassalle una \u00fanica observaci\u00f3n, en la cual \u00e9l enfatiz\u00f3 que los puntos de vista econ\u00f3micos del autor de <em>Capital y Trabajo<\/em> no eran id\u00e9nticos a los suyos. Solo en 1891, Engels public\u00f3 la famosa carta de Marx sobre el programa de Gotha en que las visiones te\u00f3ricas y t\u00e1cticas pol\u00edticas de Lassalle fueron sometidas a fuertes cr\u00edticas.<\/p>\n<p>Los puntos de vista de Marx y Engels sobre la actividad pol\u00edtica de Lasalle fueron apropiados por Bernstein, que, no obstante, les dio casi la forma de una caricatura en la biograf\u00eda escrita para la colecci\u00f3n de obras seleccionadas de Lassalle, editada por \u00e9l. Cuando, libre de la supervisi\u00f3n de Engels, en 1896, \u00e9l comenz\u00f3 a alejarse de Marx, \u201crevis\u00f3\u201d tambi\u00e9n sus puntos de vista sobre Lassalle. Bien en ese momento, Mehring vino a su encuentro. Considerando la rehabilitaci\u00f3n de Schweitzer [2] como una de sus tareas m\u00e1s importantes, el seguidor m\u00e1s talentoso y alumno de Lassalle, el autor de <em>Historia de la socialdemocracia alemana<\/em>, fue obligado tambi\u00e9n a emprender la rehabilitaci\u00f3n de Lassalle.<\/p>\n<p>Fue una tarea muy dif\u00edcil. Era necesario probar que la pol\u00edtica oportunista contra la cual Mehring se declar\u00f3 <em>en aquel<\/em> momento era la \u00fanica pol\u00edtica correcta <em>en el pasado<\/em>. Defender y justificar las t\u00e1cticas de Lassalle y Schweitzer significaba atacar las de Marx y Engels. Mehring sali\u00f3 en defensa de Lassalle contra Marx, principalmente en el cuarto volumen de <em>Recuerdos literarios de Marx, Engels y Lassalle<\/em>.<\/p>\n<p>Las observaciones de Mehring sobre las cartas de Lassalle a Marx, publicadas por \u00e9l, representan una apolog\u00eda de las t\u00e1cticas de Lassalle en los a\u00f1os cincuenta [siglo XIX], que tambi\u00e9n prepararon el camino para una apolog\u00eda de su acciones en el inicio de los a\u00f1os sesenta. Quien dice A debe decir tambi\u00e9n B. Cuando Mehring organiz\u00f3 la publicaci\u00f3n de la correspondencia de Marx a Engels, percibi\u00f3, para su espanto, que ellos ten\u00edan una posici\u00f3n completamente independiente en las disputas de Liebknecht y Bebel (eisenachianos) con Schweitzer (lasallista), y que ellos criticaron los puntos de vista y t\u00e1cticas de Liebknecht de forma mucho m\u00e1s acentuada que las que nadie osara hacer, defendiendo a Schweitzer contra los ataques de Liebknecht y Bebel, como Mehring hace en su <em>Historia de la socialdemocracia alemana<\/em>.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfes verdad que las t\u00e1cticas de Schweitzer eran apenas una continuaci\u00f3n de las t\u00e1cticas de Lassalle? \u00bfC\u00f3mo explicar la hostilidad obstinada de Marx con relaci\u00f3n a Lassalle? Mehring, sin percibirlo, se desplaz\u00f3 en direcci\u00f3n a la concepci\u00f3n del papel de las \u201cpersonalidades\u201d en la historia. La actitud de Marx y Engels fue explicada [por Mehring, <em>ndt<\/em>] solo por su antipat\u00eda personal para con Lassalle. Mehring tom\u00f3 para s\u00ed la ingrata tarea de \u201cdefender\u201d a Lassalle \u2013como tambi\u00e9n hizo en relaci\u00f3n con Bakunin\u2013 contra los ataques \u201cinjustos\u201d de Marx.<\/p>\n<p>Mehring comenz\u00f3 a reparar la \u201cinjusticia\u201d. En un art\u00edculo muy conocido, llamado \u201cEl antagonismo entre Lassalle y Marx\u201d (<em>Neue Zeit<\/em>, Vol. III, 27 de junio de 1913), Mehring atac\u00f3 fuertemente a los adoradores \u201cfan\u00e1ticos\u201d de Marx, entre los cuales Kautsky todav\u00eda estaba incluido. El punto de vista de Mehring, que mantuvo en su biograf\u00eda de Marx publicada en 1918, tuvo una expresi\u00f3n clara en el siguiente pasaje:<\/p>\n<p>\u201cMientras el sol de Marx brill\u00f3 en los cielos en esplendor solitario, a\u00fan fue posible, \u2018en estricta concordancia con la mayor seriedad cient\u00edfica y el inter\u00e9s m\u00e1s fervoroso de nuestra causa com\u00fan\u2019, hacer las acusaciones m\u00e1s graves contra el presumidamente eclipsado Lassalle. Pero, a partir del momento en que apenas una parte insignificante del partido contin\u00faa creyendo en las historias m\u00edticas sobre los varios acuerdos de Lassalle y Schweitzer con Bismarck, a partir del momento en que la niebla comenz\u00f3 a retirarse de la imagen de Lassalle y amenazar concentrase en la forma de nubes sobre el sol de Marx, a partir de ese momento, la m\u00fasica amenazadora de los altos sacerdotes [Mehring se refiere a aquellos que apoyaban a Marx, <em>ndt<\/em>] es convertida en una melod\u00eda suave y conciliadora\u201d.<\/p>\n<p>En la opini\u00f3n de Mehring, luego de la publicaci\u00f3n de la carta de Marx sobre el programa de Gotha, ya no era posible negar el hecho \u201cdesagradable\u201d de que Marx \u201chizo un juicio injusto de la personalidad de Lassalle y fall\u00f3 completamente en comprender el significado de su actividad\u201d. La correspondencia entre Marx y Engels solo fortaleci\u00f3 a Mehring en esta convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lamentablemente, el punto de vista de Mehring encontr\u00f3 adeptos en el ala izquierda de la socialdemocracia alemana y posteriormente tambi\u00e9n entre los comunistas. No queriendo ser \u201cinjusto\u201d con Lassalle, Mehring y sus disc\u00edpulos fueron \u201cinjustos\u201d con Marx. Acusando a este \u00faltimo de no comprender el significado de la actividad de Lassalle, ellos, s\u00ed, solo probaron que ten\u00edan una concepci\u00f3n equivocada de la oposici\u00f3n existente entre las visiones de Lassalle y Marx.<\/p>\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 fundamentos Marx y Engels reprueban a Lassalle, y por qu\u00e9 ellos condenan sus t\u00e1cticas pol\u00edticas? En primer lugar, Lassalle negaba completamente la herencia del viejo partido, la Liga Comunista, y todo el movimiento obrero revolucionario alem\u00e1n previo. Claro, eso fue hecho en parte porque Lassalle no quer\u00eda \u201ccomprometer\u201d el nuevo movimiento obrero. Pero, \u00bfa los ojos de qui\u00e9n? Lassalle apareci\u00f3 como un \u201cliquidador\u201d del viejo partido a los ojos de los enemigos de la clase trabajadora.<\/p>\n<p>En segundo lugar, en su lucha contra los Progresistas, contra la burgues\u00eda liberal [3], Lassalle procur\u00f3 una uni\u00f3n con los elementos feudales y absolutistas. Este no era solo un entusiasmo temporario, una exigencia resultante del calor de la lucha pol\u00edtica, era un sistema definido, y Lassalle consigui\u00f3 obtener \u00e9xito pr\u00e1ctico inmediato. Eso tambi\u00e9n explica sus relaciones con Bismarck, el ap\u00f3stol del reino prusiano de los junkers [se\u00f1ores feudales de Prusia].<\/p>\n<p>Una serie de declaraciones p\u00fablicas hechas por Lassalle en 1863-1864, llev\u00f3 a Marx, y particularmente a Engels, a considerar con creciente sospecha la agitaci\u00f3n de Lassalle. El conocido discurso en Ronsdorf [4] mostr\u00f3 que Lassalle, en el inter\u00e9s de su <em>realpolitik<\/em> no dud\u00f3 en adoptar todo tipo de elogios al rey de Prusia, el famoso \u201cpr\u00edncipe de cart\u00f3n\u201d. Incluso Bernstein, que cambi\u00f3 radicalmente sus antiguos puntos de vista sobre Lassalle, fue obligado, en 1922, a escribir con relaci\u00f3n a este discurso, que \u201ces imposible servir a dos se\u00f1ores\u201d, que el esfuerzo para modular la propia lengua de modo de producir un efecto deseado sobre las \u201ccabezas\u201d llev\u00f3, en realidad, a la adopci\u00f3n de un tono completamente cesarista. \u201cEste discurso\u201d, contin\u00faa Bernstein, \u201cfue una proclamaci\u00f3n doble de cesarismo: cesarismo en las filas del partido y cesarismo en la pol\u00edtica del partido\u201d.<\/p>\n<p>En una carta a Kugelmann, del 23 de febrero de 1865, Marx escribi\u00f3 que fue solo luego de la muerte de Lassalle que le fue revelado que Lassalle, de hecho, <em>traicion\u00f3<\/em> al partido.<\/p>\n<p>\u201cLassalle concluy\u00f3 un tratado formal con Bismarck (claro, <em>sin<\/em> tener <em>ning\u00fan<\/em> tipo de garant\u00eda en <em>sus<\/em> manos). A finales de setiembre de 1864, \u00e9l viaj\u00f3 para Hamburgo (en compa\u00f1\u00eda de aquel loco de Schramm y del esp\u00eda de la polic\u00eda prusiana, Marr), para \u201cforzar\u201d\u00a0a Bismarck a anexar Schleswig-Holstein, <em>o sea<\/em>, proclamar su anexi\u00f3n en nombre de los \u2018trabajadores\u2019. Bismarck, por su parte, prometi\u00f3 el sufragio universal y algunas charlataner\u00edas socialistas.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>Lassalle err\u00f3 de esta manera porque \u00e9l era un practicante de la <em>\u2018realpolitik\u2019<\/em> a la manera del Sr. Miquel, pero de mayor calibre y con objetivos m\u00e1s amplios. (\u2026) As\u00ed como Miquel y sus amigos se agarraron a la \u2018nueva era\u2019 inaugurada por el pr\u00edncipe regente de Prusia, para juntarse a la Uni\u00f3n Nacional y subir r\u00e1pidamente a la \u201ccima de Prusia\u201d; as\u00ed como ellos desarrollaron su \u201corgullo c\u00edvico\u201d generalmente <em>bajo la protecci\u00f3n de Prusia<\/em>, de la misma forma Lassalle quer\u00eda desempe\u00f1ar el papel de un Marqu\u00e9s de Posa del proletariado con Philip II de Uckermark<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, con Bismarck actuando como un \u201c<em>cafisho<\/em>\u201d entre \u00e9l y el reino prusiano. \u00c9l solo imitaba a los caballeros de la Uni\u00f3n Nacional. Pero, mientras estos invocaban la \u2018reacci\u00f3n\u2019 prusiana en inter\u00e9s de la clase media, Lassalle apret\u00f3 las manos de Bismarck en inter\u00e9s del proletariado. Estos caballeros ten\u00edan mucha mayor justificaci\u00f3n que Lassalle, en la medida en que el burgu\u00e9s est\u00e1 habituado a considerar el inter\u00e9s inmediatamente frente a su nariz como \u201crealidad\u201d, y como de hecho esta clase concluy\u00f3 un compromiso con todo el mundo, incluso con el feudalismo, mientras por la propia naturaleza de las cosas la clase obrera tiene que ser sinceramente \u2018revolucionaria\u2019. Para un personaje de teatro vac\u00edo como Lassalle (que, no obstante, no podr\u00eda ser comprado con peque\u00f1eces como puestos lucrativos, una prefectura, etc.), era un pensamiento seductor: \u00a1un acto directamente en nombre del proletariado, ejecutado por Ferdinand Lassalle!\u201d<\/p>\n<p>Un feliz acaso \u2013en verdad, una chance que podr\u00eda no haber \u201cocurrido\u201d si no fuese por la revoluci\u00f3n alemana de 1918\u2013 nos da ahora la posibilidad de verificar el juicio hecho por Marx y Engels. Algunos meses atr\u00e1s, en el gabinete del primer ministro de Prusia, Otto Braun, el mismo gabinete en el cual una vez el Canciller de Hierro [Otto von Bismarck, <em>ndt<\/em>] se sent\u00f3, un viejo ba\u00fal que estaba all\u00e1 desde tiempos remotos se parti\u00f3 en pedazos simplemente por estar muy viejo. Este conten\u00eda varios documentos oficiales. Entre ellos fue descubierta una correspondencia entre Lassalle y Bismarck<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Otto Braun la dio para publicar a Gustave Mayer, el conocido bi\u00f3grafo de Schweitzer y Engels, y tambi\u00e9n a los editores de los textos de Lassalle.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil establecer por qu\u00e9 las cartas de Bismarck estaban en este ba\u00fal. Es verdad que ellas son muy pocas, y su contenido tampoco tiene ning\u00fan inter\u00e9s. Es claro que Bismarck no quer\u00eda comprometerse de forma alguna. Prefer\u00eda \u201co\u00edr\u201d, y si daba una opini\u00f3n era solo oral, cara a cara, sin testigos. Lassalle, por el contrario, hablaba mucho y escrib\u00eda mucho. Hasta este momento eran conocidas apenas dos cartas de Lassalle para Bismarck. De cualquier forma, por alg\u00fan motivo, Bismarck consider\u00f3 importante rescatar hasta sus peque\u00f1as notas.<\/p>\n<p>En primer lugar, las cartas reci\u00e9n descubiertas de Lassalle permiten establecer un hecho de la mayor importancia, un hecho hasta entonces completamente desconocido. Incluso Onckem, que investig\u00f3 esta cuesti\u00f3n con cuidado especial, supone, en la \u00faltima edici\u00f3n de su biograf\u00eda de Lassalle, que la primera reuni\u00f3n de Lassalle con Bismarck ocurri\u00f3 en mayo <em>luego de la fundaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Universal Alemana de los Trabajadores<\/em> [5], o sea, luego del 23 de mayo de 1863. As\u00ed, solo podr\u00edan haber ocurrido pocas reuniones, pues Lassalle dej\u00f3 Berl\u00edn a finales de junio y solo volvi\u00f3 en octubre. Bebel, que siempre destac\u00f3 que la iniciativa de estas reuniones part\u00eda de Bismarck, consider\u00f3 que ellas ocurrieron en el oto\u00f1o o en el invierno de 1863-1864 [esto es, despu\u00e9s del retorno de Lassalle a Berl\u00edn, <em>ndt<\/em>].<\/p>\n<p>Ahora sabemos que Bismarck se reuni\u00f3 con Lassalle, por primera vez, <em>antes<\/em> de la fundaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Universal Alemana de los Trabajadores. Con certeza, Bismarck ya ten\u00eda conocimiento de las declaraciones de Lassalle contra los Progresistas y de su <em>Carta Abierta al Comit\u00e9 de Leipzig<\/em>.<\/p>\n<p>Cu\u00e1l era el asunto de las conversaciones del 12-13 de mayo de 1863, nosotros no lo sabemos exactamente. El tono adoptado por Lassalle es mostrado de la mejor manera en su primera carta, juntamente con la cual \u00e9l env\u00eda a Bismarck \u201cla constituci\u00f3n de <em>mi<\/em> Estado, en relaci\u00f3n con la cual usted puede, tal vez, tener un poco de envidia de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>El miembro de la Liga Comunista, el revolucionario, republicano y dem\u00f3crata, escribe lo siguiente al representante m\u00e1s maligno del reino prusiano que, en el inicio de junio de 1863, hab\u00eda acabado de publicar su reglamento salvaje contra la prensa:<\/p>\n<p>\u201cEsta miniatura va a servir como una prueba convincente de que los <em>trabajadores<\/em> se sienten, de hecho, instintivamente, atra\u00eddos hacia una dictadura, si fuera posible convencerlos de forma adecuada que esta dictadura ser\u00e1 realizada en sus intereses, y para mostrarle que, por lo tanto, estar\u00edan inclinados, a pesar de las convicciones republicanas, o mejor, debido a esta \u00faltima, a ver en la corona la portadora natural de una dictadura social en oposici\u00f3n al ego\u00edsmo de la sociedad burguesa, si la corona, por su parte, en alg\u00fan momento decide dar el paso naturalmente bastante improbable, esto es, caminar verdaderamente por el camino revolucionario y nacional, y convertirse, de una monarqu\u00eda de camadas privilegiadas, en una monarqu\u00eda social y revolucionaria\u201d.<\/p>\n<p>Ya en la primera conversaci\u00f3n, Bismarck declar\u00f3 a Lassalle que \u00e9l \u201cquer\u00eda convencer al rey de cambiar su pol\u00edtica, \u00a1introducir el sufragio universal y concluir una alianza con el pueblo!\u201d<\/p>\n<p>Lassalle se esforz\u00f3 para convencer a Bismarck que medidas como la salvaje persecuci\u00f3n a la prensa podr\u00edan \u201ctornar imposible para usted alcanzar sus propios objetivos y tornar absolutamente imposible cualquier uni\u00f3n entre el rey y el pueblo\u201d.<\/p>\n<p>Como \u201cun enemigo, pero un enemigo abierto y honesto del sistema existente\u201d, Lassalle dejaba que las ideas defendidas por \u00e9l triunfasen \u201cpor los medios pac\u00edficos, ben\u00e9ficos para toda la sociedad, que Vuestra Excelencia recientemente me apunt\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Un estudio cuidadoso de esta carta muestra que Lassalle ya hab\u00eda construido toda su t\u00e1ctica a mediados de mayo, basada en una alianza con Bismarck, que el llamado \u201ccambio t\u00e1ctico\u201d, descrito por Mehring y otros, comenz\u00f3 antes incluso de la fundaci\u00f3n de la <em>Asociaci\u00f3n Universal Alemana de los Trabajadores<\/em>, y que cada paso emprendido por \u00e9l a partir de aquel momento, cada discurso, cada declaraci\u00f3n, fueron evaluados por \u00e9l desde el punto de vista de la impresi\u00f3n que podr\u00edan causar en sus principales aliados, Bismarck y la corona.<\/p>\n<p>Llevando en cuenta esta carta, es posible entender el conocido telegrama de Lassalle a Bismarck, del 27 de setiembre de 1863, en el cual \u00e9l pidi\u00f3 al Ministro-Presidente tomar medidas inmediatas contra el prefecto de Solingen, del Partido Progresista, que hab\u00eda dispersado una reuni\u00f3n organizada por Lassalle. Mehring escribi\u00f3 anteriormente:<\/p>\n<p>\u201cEste telegrama fue un error grave de Lassalle: como dice el proverbio alem\u00e1n, no sirve reclamar del diablo a su abuelo. Volverse al portaestandarte de la reacci\u00f3n feudal, que por muchos a\u00f1os neg\u00f3 el derecho de asociaci\u00f3n y de reuni\u00f3n, y continu\u00f3 haci\u00e9ndolo, con un pedido para que \u00e9l castigase una violaci\u00f3n a ese derecho, fuese el responsable un progresista o cualquier otro, es un comportamiento que no tiene nada que ver con un revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Mehring ve en este hecho el inicio de un \u201ccambio t\u00e1ctico\u201d, luego del cual r\u00e1pidamente lleg\u00f3 la hora en que el \u201cel fuego espiritual de Lassalle crepitaba y humeaba en lugar de iluminar y brillar\u201d. \u00c9l se refiere al cambio de t\u00e1ctica de Lassalle a partir del oto\u00f1o de 1863, de la siguiente forma:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfNo val\u00eda realmente la pena hacer avanzar a Bismarck, extorsionarlo por el derecho de sufragio universal, que nunca ser\u00eda obtenido por el Partido Progresista y, as\u00ed, ganar para el proletariado un arma poderosa para la satisfacci\u00f3n de sus intereses de clase?\u201d<\/p>\n<p>Lamentablemente, no fue Lassalle que \u201ccambi\u00f3\u201d a Bismarck sino, por el contrario, fue este \u00faltimo quien, debido a la primera reuni\u00f3n, ten\u00eda a Lassalle bajo su control. La correspondencia publicada prueba c\u00f3mo, habiendo dado el primer paso en falso, Lassalle qued\u00f3 cada vez m\u00e1s enredado en contradicciones. Debido a la tentativa de obtener victorias inmediatas en nombre de los trabajadores, \u00e9l choc\u00f3 con los principales sectores de la clase obrera de Berl\u00edn y de la Sajonia. Las tentativas tard\u00edas de Mehring y Laufenberg para mostrar que las t\u00e1cticas de Lassalle estaban m\u00e1s de acuerdo con la situaci\u00f3n existente, porque los trabajadores alemanes en la \u00e9poca todav\u00eda no se hab\u00edan desarrollado lo suficiente para entender la t\u00e1ctica revolucionaria de Marx y Engels, sufren de un deseo excesivo de \u201cjustificar los hechos\u201d. Por el contrario, todas las tentativas de Lassalle de atraer para su lado los elementos m\u00e1s revolucionarios de la clase obrera \u2013y sin su cooperaci\u00f3n \u00e9l no pod\u00eda convertir la Asociaci\u00f3n Universal Alemana de los Trabajadores en una fuerza pol\u00edtica\u2013 terminaron en fracaso. Esos trabajadores fueron hostilizados por las intrigas de Lassalle con los junkers y la monarqu\u00eda. Lamentablemente, la verdad es que las llamadas insinuaciones y calumnias de los progresistas burgueses, como ahora percibimos por las cartas de Lassalle, eran esencialmente una expresi\u00f3n de la verdad.<\/p>\n<p>Luego del telegrama de Solingen siguieron una serie de cartas (23 de octubre a 17 de noviembre) dirigidas directamente a Bismarck y otras enviadas formalmente al jefe de la polic\u00eda de Berl\u00edn, pero destinadas realmente a Bismarck. Todas estas cartas retratan, de una forma muy caracter\u00edstica, las t\u00e1cticas \u201crevolucionarias\u201d de Lassalle. Cualquiera de esas cartas ser\u00eda suficiente para comprometer para siempre a cualquier \u201cdirigente\u201d, no solo de los trabajadores sino tambi\u00e9n de cualquier partido democr\u00e1tico que tuviese una autoestima m\u00ednima.<\/p>\n<p>El 22 de noviembre de 1863, cuando Lassalle organiz\u00f3 una reuni\u00f3n p\u00fablica en Berl\u00edn, la polic\u00eda invadi\u00f3 la sala y, dispersando la reuni\u00f3n, prendi\u00f3 a Lassalle bajo la acusaci\u00f3n de traici\u00f3n al Estado. Despu\u00e9s de tres d\u00edas, Lassalle fue liberado bajo fianza por valor de 3.000 t\u00e1leres [Prussian Thaler].<\/p>\n<p>Ahora parece que \u2013y, en este contexto hay una curiosa carta de Lassalle a Bismarck, del 19 de noviembre de 1863\u2013 la intenci\u00f3n del jefe de polic\u00eda, Schelling, de acusar a Lassalle de traici\u00f3n al Estado y exigir su prisi\u00f3n era bien conocida por este \u00faltimo [i.e., por Bismarck, <em>ndt<\/em>]. Consecuentemente, \u00e9l pidi\u00f3 a Bismarck que fuese liberado, para que no fuese dado un \u201cgolpe mortal en <em>todos <\/em>aquellos intereses de los cuales \u00e9l era el representante\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEs claro\u201d, Lassalle agrega, \u201cuna administraci\u00f3n seria y rigurosa del Ministerio de Justicia pondr\u00eda fin a las tentativas del jefe de polic\u00eda, que es tan apasionadamente deseoso de que yo sea preso\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, Lassalle concluye observando que no hay \u201ctiempo que perder\u201d para intervenir en el asunto y da, de forma indirecta, pero muy clara, un consejo a Bismarck para que el jefe de polic\u00eda Schelling fuese transferido para otro lugar, caso contrario \u00e9l, Lassalle, no conseguir\u00eda vivir en paz en Berl\u00edn. Varias conversaciones personales con Bismarck habr\u00edan sido necesarias para convencerlo completamente de su \u201clealtad\u201d, \u00a1al punto de ser capaz de hacerle tal pedido!<\/p>\n<p>Las conversaciones de Lassalle con Bismarck, en enero de 1864, se tornaron conocidas gracias a las denuncias de Bebel en el Reichstag, en setiembre de 1878. Bismarck contest\u00f3 apenas algunos detalles, pero no crey\u00f3 necesario agregar que las relaciones de Lassalle con \u00e9l hab\u00edan comenzado en una fecha considerablemente anterior. Ahora sabemos que, en enero de 1864, la iniciativa vino realmente de Lassalle, como Bismarck afirm\u00f3, aun cuando, al mismo tiempo, al contrario de la verdad, este \u00faltimo afirmase que en esas conversaciones con Lassalle no hab\u00eda ninguna idea de discutir la concesi\u00f3n del sufragio universal directo.<\/p>\n<p>Ahora que tenemos a nuestra disposici\u00f3n no solo las cartas de Lassalle del 13 y 16 de enero, sino tambi\u00e9n las otras, podemos ver cu\u00e1n lejos lleg\u00f3 el \u201cjuego\u201d de Lassalle.<\/p>\n<p>Bismarck enga\u00f1\u00f3 a Lasalle una vez m\u00e1s. A pesar de todas las pruebas de este \u00faltimo, de que la concesi\u00f3n, por arriba, del sufragio universal tendr\u00eda lugar antes de la guerra, Bismarck, en alianza con Austria, declar\u00f3 la guerra a Dinamarca [por la anexi\u00f3n de Schleswig-Holstein, <em>ndt<\/em>] el d\u00eda 1 de febrero de 1864. La t\u00e1ctica recomendada por \u00e9l a Lassalle ser\u00eda puesta en operaci\u00f3n apenas en abril de 1866, <em>anteriormente<\/em> a la declaraci\u00f3n de guerra con Austria [que result\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n del Norte de Alemania, con la derrota de Austria,<em> ndt<\/em>].<\/p>\n<p>Pero la correspondencia de Lassalle con Bismarck continu\u00f3 incluso luego de la declaraci\u00f3n de guerra. Las cartas del 5 y el 7 de febrero de 1864 son de un car\u00e1cter tan inesperado como las otras que hasta ahora permanecieron desconocidas.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda haber pensado que, incluso antes de la publicaci\u00f3n del libro contra Schulze-Delitsch, Lassalle ya estaba tomando todas las medidas, a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n de Bismarck, para que el jefe de polic\u00eda no lo prendiese?<\/p>\n<p>\u201cNo ser\u00eda agradable para m\u00ed \u2013escribe para Bismarck\u2013 si Vuestra Excelencia sospechase de mi vanidad literaria. Incluso as\u00ed, debo decir a Vuestra Excelencia que mi trabajo va a resultar en la <em>completa<\/em> aniquilaci\u00f3n del partido Progresista y de toda la burgues\u00eda liberal, porque es con ellos que yo lidio en el libro y no con la personalidad de Herr Schulze, que es importante apenas como un tipo. \u00c9l producir\u00e1 una tremenda impresi\u00f3n en la clase obrera, y no solo en ella: \u00e9l va a levantar contra los progresistas cada elemento inteligente de la naci\u00f3n. En una palabra, es precisamente lo que es necesario como un pr\u00f3logo para el sufragio universal\u201d.<\/p>\n<p>Lasalle no deja de adicionar a este discurso servil, que \u00e9l est\u00e1:<\/p>\n<p>\u201cEn una posici\u00f3n, independientemente de la sensaci\u00f3n que este libro pueda causar por s\u00ed mismo y de su distribuci\u00f3n general, de garantizar por escrito la recomendaci\u00f3n de que el libro sea le\u00eddo en todas las reuniones de los trabajadores en toda Alemania\u201d.<\/p>\n<p>Lassalle ten\u00eda claramente en mente el art\u00edculo de Marx sobre Proudhon para el <em>Social-Demokrat<\/em> [1 de febrero de 1865, <em>ndt<\/em>], el \u00f3rgano de los lassalleanos.<\/p>\n<p>\u201cResta solo un motivo en vigor, la <em>vanidad<\/em> del sujeto, y la \u00fanica cuesti\u00f3n para \u00e9l, como para todas las personas vanidosas, es el \u00e9xito del momento, el <em>\u00e9clat<\/em> (brillo) del d\u00eda. As\u00ed, el simple sentido moral, que siempre mantuvo un Rousseau, por ejemplo, lejos hasta incluso del recuerdo de un compromiso con los poderes vigentes, est\u00e1 presto a desaparecer\u201d.<\/p>\n<p>Las nuevas cartas de Lassalle, ahora publicadas por Mayer, nos obligan a rever la cuesti\u00f3n de las relaciones de Lassalle con Bismarck y, tambi\u00e9n, el significado de toda su actividad pol\u00edtica. Nosotros, una vez m\u00e1s, tuvimos la oportunidad de testimoniar la perspicacia poco com\u00fan de Marx. Es verdad, \u00e9l no tuvo a su disposici\u00f3n todos esos hechos. Si \u00e9l los hubiera tenido, su juicio habr\u00eda sido a\u00fan m\u00e1s acentuado y severo. La leyenda que fue tejida en torno a Lassalle en Alemania, y tambi\u00e9n en Rusia, impidi\u00f3 hasta incluso a los marxistas m\u00e1s ortodoxos hacer plena justicia, no a Lassalle sino a Marx y Engels. Los j\u00f3venes marxistas alemanes y rusos frecuentemente llegaron a Marx despu\u00e9s de pasar por la escuela de Lassalle. Fue necesario realizar un gran trabajo cr\u00edtico para liberarlos de la influencia espiritual del autor de <em>Ideas de la clase trabajadora contempor\u00e1nea.<\/em><\/p>\n<p>Mientras Lassalle era, en las palabras del viejo Bekker, \u201cun acr\u00f3bata osado y aventurero en sus t\u00e1cticas que, con una convicci\u00f3n firme en su fuerza y agilidad, pod\u00eda, sin cualquier riesgo, dar un salto hasta el borde extremo del abismo\u201d, \u2013\u00e9l solo se salv\u00f3 de la destrucci\u00f3n pol\u00edtica por su muerte prematura\u2013, su talentoso alumno Schweitzer fue realmente engullido por el abismo. En la vieja disputa entre Bebel y Mehring, el primero prob\u00f3 estar en lo cierto. Si Lassalle puede solicitar a Bismarck la adopci\u00f3n de medidas contra su prisi\u00f3n inminente, si \u00e9l puede aconsejar a los trabajadores ofertar al rey un pedido de misericordia, entonces Schweitzer, sin el menor escr\u00fapulo, hizo uso de la neutralidad benevolente de la pol\u00edtica de Bismarck. Si era imposible <em>comprar<\/em> a Lassalle, Schweitzer y su compa\u00f1ero Gofstettin recibieron dinero de los fondos secretos del Estado prusiano para sus peri\u00f3dicos, a trav\u00e9s de los cuales apoyaron la pol\u00edtica de Bismarck.<\/p>\n<p>El \u201csol de Marx\u201d contin\u00faa \u201cbrillando en los cielos\u201d. Lassalle no fue solo \u201caparentemente\u201d, sino en la realidad, eclipsado. Y si Mehring est\u00e1 lo cierto cuando dice que Marx y Engels erraron muchas veces, nadie ahora concuerda con Mehring en su declaraci\u00f3n de que \u201cel mayor error de sus vidas fue que ellos se mostraron completamente incapaces de juzgar la actividad hist\u00f3rica de Lassalle\u201d.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Struve fue el dirigente del llamado \u201cmarxismo legal\u201d en la Rusia de los a\u00f1os de 1890. Elabor\u00f3 el primer manifiesto del Partido Socialdem\u00f3crata Ruso. Despu\u00e9s de 1900, rompi\u00f3 con el marxismo, se aproxim\u00f3 a los liberales y, despu\u00e9s, se torn\u00f3 un reaccionario extremo.<\/p>\n<p>[2] Schweitzer era un seguidor de Lassalle y se hizo dirigente de la organizaci\u00f3n construida por este enseguida despu\u00e9s de la muerte de Lassalle hasta la fusi\u00f3n con el partido de Liebknecht, en 1875.<\/p>\n<p>[3] El Partido Progresista fue formado en Alemania en 1861 defendiendo ideas liberales. En 1862 tuvo una firme mayor\u00eda en las grandes ciudades de Alemania.<\/p>\n<p>[4] El discurso de Lassalle, del 22 de mayo de 1864, en Ronsdorf, donde \u00e9l recibi\u00f3 un enorme aplauso, fue el auge de su campa\u00f1a para la edificaci\u00f3n de su \u201cAsociaci\u00f3n de los Trabajadores\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Marqu\u00e9s de Posa y Felipe II (rey de Espa\u00f1a, 1555-1598) eran personajes del drama de Schiller, <em>Don Carlos<\/em>. Marx llama a Guillermo I (rey de Prusia) como Felipe II de Uckermark (un distrito de Prusia).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Esta correspondencia se encuentra en alem\u00e1n, en: https:\/\/www.marxists.org\/deutsch\/referenz\/lassalle\/bismarck\/briefe\/index.htm<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Riazanov Originalmente publicado en Pravda, 14 de julio de 1928. \u201cDe vuelta a Lassalle\u201d. Tal fue el eslogan proferido por Struve [1] en 1900, cuando defendi\u00f3 el \u201cidealismo eterno\u201d y la \u201cpol\u00edtica realista\u201d [realpolitik en el original] de Lassalle contra el materialismo dial\u00e9ctico y t\u00e1cticas \u201cidealistas\u201d de Marx.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":44703,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[10804,2794],"tags":[9632,10865,10866,5361,10867,10868],"class_list":["post-44702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-david-riazanov","category-teoria","tag-cfm-david-riazanov","tag-david-riazanov-cartas-entre-lassalle-y-bismarck","tag-marx-y-engels-lassalle-y-schweitzer","tag-materialismo-dialectico","tag-socialdemocracia-alemana","tag-tacticas-oportunismo-traicion-de-lassalle"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/lassale-bismarck.jpg","categories_names":["David Riazanov","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44702"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44722,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44702\/revisions\/44722"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}