{"id":44415,"date":"2017-06-10T15:56:01","date_gmt":"2017-06-10T17:56:01","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=44415"},"modified":"2017-07-07T10:44:34","modified_gmt":"2017-07-07T12:44:34","slug":"las-movilizaciones-de-1977-y-la-huelga-de-los-artistas-memorias-de-la-lucha-por-la-amnistia-y-por-las-libertades-democraticas-en-el-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/las-movilizaciones-de-1977-y-la-huelga-de-los-artistas-memorias-de-la-lucha-por-la-amnistia-y-por-las-libertades-democraticas-en-el-brasil\/","title":{"rendered":"Las movilizaciones de 1977 y la huelga de los artistas. Memorias de la lucha por la amnist\u00eda y por las libertades democr\u00e1ticas en el Brasil"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>M\u00e1rcia Bassetto Paes<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>El presente art\u00edculo fue publicado en jornalggn.com.br el 23 de abril de 2017 y pertenece al Blog de M\u00e1rcia Bassetto Paes. Sirva entonces tambi\u00e9n, de nuestra parte \u2013los administradores de este sitio\u2013, para recordar a \u2018Cilinha\u2019, cuyo aniversario de nacimiento era el 22 de abril.<\/em><\/p>\n<p><em>Por: Robson Corr\u00eaa de Camargo*<\/em><\/p>\n<p><em>En memoria de Maria Cec\u00edlia Nascimento Garcia, militante de toda la vida que comparti\u00f3 conmigo una importante parte de la historia de la democracia brasile\u00f1a.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>El texto aqu\u00ed desarrollado es resultado de un proceso de memoria propuesto por una de las investigadoras de la Comisi\u00f3n de la Verdad de la Universidad de San Pablo (USP) [1]. De ah\u00ed que se trata de hechos personales pero que tambi\u00e9n cuentan una historia desconocida por muchos, tal vez por la mayor\u00eda de los que se interesan por el proceso de abertura brasile\u00f1o: el papel y la importante lucha de los artistas de San Pablo por las libertades democr\u00e1ticas, durante el a\u00f1o 1977. Personas ligadas a la clase teatral, a la televisi\u00f3n y al cine, gran parte organizada en torno a la oposici\u00f3n sindical, desempe\u00f1aron un papel fundamental y de primera l\u00ednea en la lucha contra la dictadura y la vuelta al Estado de Derecho.<\/p>\n<p>La dictadura instalada luego del golpe c\u00edvico-militar, el 1 de abril de 1964, en el Brasil,<\/p>\n<p>[\u2026] <em>destruy\u00f3 libros y documentos, invadi\u00f3 campos universitarios, prohibi\u00f3 lecturas de obras y de autores considerados antifascistas, socialistas, comunistas, entre otros. Censur\u00f3 textos, libros, letras de m\u00fasicas, piezas de teatro y cre\u00f3 la funci\u00f3n del censor en redacciones de diarios y en veh\u00edculos de comunicaci\u00f3n; legitim\u00f3 la delaci\u00f3n, el espionaje entre vecinos, la escucha telef\u00f3nica, y cre\u00f3 un clima de sospecha, incomodidad y vigilancia permanente <\/em>[2].<\/p>\n<p>Personas como Renato Consorte, L\u00e9lia Abramo, Cl\u00e1udio Mamberti, Paulo Autran, Ruthn\u00e9ia de Moraes, artistas activistas de primera l\u00ednea que hoy, lamentablemente, no se encuentran m\u00e1s entre nosotros, sufrieron con los a\u00f1os de tropel\u00edas y lucharon contra el autoritarismo. Merecen, por lo tanto, una voz de todos los que participaron de aquellas movilizaciones y, al mismo tiempo, para que todos recuerden, corrijan o agreguen m\u00e1s al mosaico de esas transparentes memorias y contribuyan, de alguna forma, para la <strong>no<\/strong> reconstrucci\u00f3n de esa historia, para que ella <strong>no<\/strong> se disuelva en el vac\u00edo del olvido. Muchos otros nombres merecen ser aqu\u00ed recordados, como Regina Duarte, por ejemplo. Por suerte, fueron innumerables voces contestatarias y, lamentablemente, la memoria tambi\u00e9n traiciona. Cometer\u00e9 el pecado de no recordar todas.<\/p>\n<p>En 1976, a\u00f1o en que me form\u00e9 en la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de San Pablo (ECA-USP), entr\u00e9 a la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em>, una peque\u00f1a organizaci\u00f3n trotskista. Comenc\u00e9 la militancia sin saber mucho de qu\u00e9 se trataba, aun cuando ya ten\u00eda un hist\u00f3rico de participaci\u00f3n en el movimiento estudiantil desde los a\u00f1os del gimnasio. Sin embargo, la decisi\u00f3n de entrar en una organizaci\u00f3n clandestina fue tan importante que mi alias, nombre de guerra para huir de la polic\u00eda, era Marco. Y, sin duda, fue un marco: a\u00f1os de militancia en el movimiento secundario, en el movimiento estudiantil de la ECA y, despu\u00e9s, como artista profesional.<\/p>\n<p>Mi primera pelea interna, luego enseguida de entrar en la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em>, fue intentar convencer a los \u201cobreros\u201d de la organizaci\u00f3n de que hab\u00eda posibilidades de un gran trabajo entre los artistas y t\u00e9cnicos, en San Pablo. Esenciales, en este proceso de iniciaci\u00f3n en mi militancia partidaria, fueron el obrero Celso Brambilla, que conoc\u00ed en un festival de teatro en San Carlos; y la estudiante de Historia de la USP, M\u00e1rcia Bassetto Paes, que conociera a\u00fan en el Colegio Alberto Levy, y que har\u00eda teatro conmigo en los a\u00f1os de estudio como director de teatro, en la ECA-USP.<\/p>\n<div id=\"attachment_44417\" style=\"width: 155px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Cili.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-44417\" class=\"wp-image-44417 size-medium\" src=\"http:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Cili-145x300.jpg\" alt=\"\" width=\"145\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Cili-145x300.jpg 145w, https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Cili.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 145px) 100vw, 145px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-44417\" class=\"wp-caption-text\">\u201cCilinha\u201d en el teatro, 1977.<\/p><\/div>\n<p>Mi pelea comenz\u00f3, primero, dentro de la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em> para que hici\u00e9ramos un trabajo en el Sindicato de los Artistas y T\u00e9cnicos del Estado de San Pablo. Gan\u00e9 refuerzos con la entrada en la organizaci\u00f3n, casi enseguida, de la actriz Maria Cec\u00edlia Garcia, Cilinha. Yo ya hab\u00eda dirigido una pieza profesional infantil, conoc\u00eda a todo el mundo en el medio, que no era muy grande, y percib\u00eda que aquello era un barril de p\u00f3lvora. Hab\u00eda mucha gente consciente, muchas posiciones cr\u00edticas.<\/p>\n<p>En el inicio de los a\u00f1os de 1970, hubo una corriente, tambi\u00e9n trotskista, llamada <em>Tend\u00eancia Sindical Arte Livre<\/em>, que acompa\u00f1\u00e9 a trav\u00e9s de algunas publicaciones y del peri\u00f3dico. Entre sus militantes, si no me enga\u00f1o, estaban Gabriela Rabello, Francisco Solano, Douglas Franco. Personas con las cuales hab\u00eda tenido contacto en los tiempos del <em>Grupo de Teatro Casar\u00e3o<\/em> [3], ya no estaban en actividad pol\u00edtico-sindical cuando me inici\u00e9 profesionalmente en esta vida.<\/p>\n<p>Con mucho costo conseguimos convencer a la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em>, a finales de 1976, a ser un poco menos obrera, no sin alg\u00fan chirriar de dientes. S\u00ed, los artistas de San Pablo, como se comprob\u00f3 el a\u00f1o siguiente, fueron grandes batalladores por la democracia en el Brasil. Ruth Escobar, Renato Consorte, L\u00e9lia Abramo, Cl\u00e1udio Mamberti, Gabriela Rabello, Francisco Solano, Cl\u00e1udia Alencar, G\u00e9sio Amadeu, Dulce Muniz, Ruthin\u00e9ia de Moraes, entre otros. Conseguimos, con mucho tacto, impulsar actividades conjuntas con todos, actividades que tuvieron mucha repercusi\u00f3n en la prensa, como veremos m\u00e1s adelante. No \u00e9ramos casi nada; no pas\u00e1bamos de inexpresivos militantes de la <em>Liga<\/em>, pero con mucha voluntad de poner fuego en la olla de presi\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<p>Cuando entr\u00e9 en la organizaci\u00f3n, se conmemoraba el hecho de que hab\u00edamos llegado a 100 militantes. Un gran crecimiento que yo miraba con cierta incredulidad. Incluso inexpertos, fuimos lo primeros en sacar un sindicato de las manos de los \u201cpelegos\u201d bur\u00f3cratas] en el proceso de democratizaci\u00f3n. A pesar de ser el primer dirigente sindical trotskista de la entonces <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em>, despu\u00e9s <em>Converg\u00eancia Socialista<\/em>, no encontrar\u00e1n mi nombre en los documentos que cuentan la historia de la organizaci\u00f3n. Yo no era, no fui y no soy obrero. Pero la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em> tuvo un papel en el proceso que paso a relatar.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca, yo y Maria Cec\u00edlia hac\u00edamos muchos trabajos art\u00edsticos en la periferia de San Pablo, como Vila Maria, Penha, etc. Llev\u00e1bamos Brecht, Boal, con la intenci\u00f3n de agitar culturalmente la periferia paulista. Una actividad clandestina, naturalmente, desarrollada en auditorios de parroquias y clubes. Hab\u00eda muchos grupos de teatro semejantes, algunos cargaban con el discurso m\u00e1s expl\u00edcito sobre la tal lucha de clases, otros m\u00e1s art\u00edsticos; muchos de ellos organizados por artistas que salieron del Teatro de Arena, de la \u00faltima fase. Otros, como el de C\u00e9sar Vieira y su <em>Uni\u00e3o e Olho Vivo <\/em>[Uni\u00f3n y Ojo Vivo]. \u00cdbamos, inocentes y decididos, a llevar nuestras verdades. Par\u00e9 con el teatro popular en 1977, cuando inici\u00e9 la militancia. En mi disertaci\u00f3n de maestr\u00eda [licenciatura], publicada como <em>O Mundo \u00e9 um Moinho<\/em> [El Mundo es un Molino], describo un poco de este fen\u00f3meno del separaci\u00f3n del <em>agit prop<\/em> brasile\u00f1o, la experiencia de teatro popular en el Brasil y el Teatro Popular del Sesi de Osmar Rodrigues Cruz.<\/p>\n<p>En 1977, la interdicci\u00f3n entre arte y pol\u00edtica comenzaba a disiparse y la pol\u00edtica volv\u00eda al proscenio, se mostraba un otro lugar m\u00e1s adecuado al discurso pol\u00edtico. Fue cuando organizamos la oposici\u00f3n al Sindicato de los Artistas. Oposici\u00f3n de verdad, clasista. \u00c9ramos nosotros y los bancarios en San Pablo, dispuestos a actuar en los movimientos. Comenzamos a participar de los Comit\u00e9s en Defensa de los Presos Pol\u00edticos \u2013que despu\u00e9s origin\u00f3 el Comit\u00e9 por la Amnist\u00eda\u2013, y se reun\u00eda en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de San Pablo, la PUC. Fuimos la primera oposici\u00f3n en ganar un sindicato el a\u00f1o siguiente, en 1978. Estaba el Sindicato de los Periodistas, que era bastante combativo en la \u00e9poca, el Sindicato de los Trabajadores de la Industria del Cuero, dirigido por Paulo Skromov, y nosotros, que asumimos el Sindicato de los Artistas teniendo como presidente a L\u00e9lia Abramo.<\/p>\n<p>La huelga de los que hac\u00edan doblajes fue, en la arena sindical, el primer hecho relevante en 1977. Una huelga larga, llevada a cabo por un peque\u00f1o \u2013e invisible\u2013 sector, cuya principal reivindicaci\u00f3n era el aumento del salario. Aun cuando sus dirigentes hayan sufrido persecuciones, pues no consiguieron trabajo f\u00e1cilmente despu\u00e9s de su t\u00e9rmino, la huelga acab\u00f3 victoriosa para la categor\u00eda. El pago de los doblajes pas\u00f3 a ser por hora trabajada y ya no por las peque\u00f1as escenas (<em>loop<\/em>), una de las importantes reivindicaciones de la categor\u00eda.<\/p>\n<p>El movimiento de los dobladores [que hacen doblajes] creci\u00f3 en importancia, en la misma proporci\u00f3n en que fue apagado de la historia de las movilizaciones del per\u00edodo. Una de las razones es porque ocurri\u00f3 por fuera de los aparatos, de los partidos y de los sindicatos. Nosotros mismos, de la <em>Liga Oper\u00e1ria<\/em>, apenas prest\u00e1bamos nuestro apoyo. En Rio de Janeiro, Jorgeh Ramos, y en San Pablo, Osmiro Campos, entre otros, fueron los principales dirigentes durante los seis meses de paralizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Chico Jos\u00e9, uno de los activistas durante la huelga, me criticaba porque yo llamaba a todos de \u2018compa\u00f1eros\u2019 al hablar en las asambleas, t\u00e9rmino no bien aceptado, pues mostraba una coloraci\u00f3n comunista y ellos no quer\u00edan tener identificaciones pol\u00edticas porque eso daba c\u00e1rcel, tortura y hasta muerte, en la \u00e9poca. Entendimos, cambiamos nuestra forma de llamarlos y quedamos muy amigos.<\/p>\n<p>Esta huelga fue hecha con el apoyo, pero con mucha desconfianza, de la direcci\u00f3n del sindicato ya entonces con L\u00e9lia Abramo en la presidencia. La principal raz\u00f3n resid\u00eda en el hecho de que los trabajadores de doblajes eran independientes del sindicato. Pero yo y Maria Cec\u00edlia, Cilinha, cre\u00edamos que deb\u00edamos apoyarlos.<\/p>\n<p>Hacia finales de abril de 1977, d\u00edas antes del Primero de Mayo, ocurrieron las prisiones de activistas sindicales que distribu\u00edan volantes en las estaciones de tren del ABC, regi\u00f3n obrera de San Pablo, sobre el d\u00eda de los trabajadores, haciendo alusi\u00f3n a su origen, en Chicago. Vinieron a hablarme de las prisiones. Cilinha era la dirigente de la c\u00e9lula que ya contaba con ocho o nueve personas: Dulce Muniz, Cl\u00e1udio Mamberti y varios otros. En el per\u00edodo, en tanto oposici\u00f3n sindical, ya reun\u00edamos cerca de cien personas en el teatro Ruth Escobar, teatro del medio. Fue cuando ocurrieron las prisiones de Celso Brambilla, de M\u00e1rcia Bassetto Paes y de los otros. Algunos llegaron a m\u00ed y dijeron: Precisamos hacer alguna cosa si no ellos van a morir. Celso y M\u00e1rcia eran dos grandes amigos y yo tem\u00eda que la polic\u00eda viniese tras de m\u00ed, pues ciertamente estaba en las agendas de tel\u00e9fonos de los dos, por la antigua amistad.<\/p>\n<p>Bien, yo y Cilinha \u00e9ramos dos j\u00f3venes imberbes, quiero decir, yo, en el caso, y no mand\u00e1bamos nada en el medio art\u00edstico. Entonces, nuestra primera opci\u00f3n fue procurar a Ruth Escobar, la m\u00e1s combativa y cabeza-loca, para los padrones de la \u00e9poca. Dec\u00edan las malas lenguas que ella pod\u00eda ser radical porque era amante de un general. Pero eso era chisme, porque ella era mucho de enfrentarse \u2013tal vez por ser portuguesa\u2013, dirig\u00eda un festival internacional; buscaban formas de justificar la extrema actividad de ella y la inacci\u00f3n de la mayor\u00eda, llena de un justificable miedo. De cualquier forma, ella ten\u00eda base, espaldas anchas, nombre internacional y nosotros no. Fuimos a hablar con Ruth con mucho cuidado, porque en la \u00e9poca nadie sab\u00eda si alguien pod\u00eda ser un polic\u00eda o no. Pero ya la conoc\u00edamos del movimiento sindical; fuimos al teatro Ruth Escobar y dijimos:<\/p>\n<p><em>Ruth, ocurri\u00f3 lo siguiente, tenemos unos compa\u00f1eros nuestros que fueron presos, probablemente est\u00e1n siendo torturados y precisamos hacer alguna cosa para parar eso.<\/em><\/p>\n<p>Y ella respondi\u00f3 lo siguiente, despu\u00e9s de reflexionar un poco:<\/p>\n<p>Concuerdo, tenemos que hacer alguna cosa, pero no sirve que yo proponga nada. Nadie me va a dar bola. Soy conocida como radical y no va a servir.<\/p>\n<p>Eso era verdad. Entonces, ella agarr\u00f3 un papelito y escribi\u00f3 una notita as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Paulo Autran: tengo algunos amigos de confianza que est\u00e1n con un problema muy grave. Vea lo que usted puede hacer.<\/em><\/p>\n<p>Paulo Autran estaba all\u00ed en la Calle Paim, en el teatro Maria Della Costa, haciendo <em>A Morte de um Caixeiro Viajante <\/em>[La Muerte de un Cajero Viajante]; Ruth nos hab\u00eda avisado que ten\u00edamos que ir bien antes del inicio del espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Llegamos a las 18 horas, por suerte \u00e9l estaba all\u00ed; mandamos la nota, \u00e9l pidi\u00f3 para esperar y despu\u00e9s para que entremos en el camar\u00edn. Aquellos dos j\u00f3venes, yo y Cilinha. Los dos muriendo de miedo, imaginen, en aquella \u00e9poca, lo que era pedir para alguien hacer alguna cosa contra la dictadura. Con gente presa, censura en la radio, en la TV. Entregamos la notita de Ruth, probablemente ellos ya se hab\u00edan hablado antes por tel\u00e9fono. Pero explicamos la situaci\u00f3n y \u00e9l dijo: Bien, voy a ver qu\u00e9 puedo hacer. Nosotros vamos a hacer alguna cosa, no se preocupen. Y punto. Nos fuimos esperando que ocurriese algo. Hasta hoy me emociono, vean c\u00f3mo es importante el papel del individuo en la Historia.<\/p>\n<p>Un tiempo despu\u00e9s, una asamblea de toda la categor\u00eda fue convocada por \u00e9l, Paulo Autran y otros artistas de renombre. L\u00f3gicamente, \u00e9l no apareci\u00f3 en el frente. Fue a buscar los grandes nombres, y se articularon para que no apareciera el nombre de Ruth Escobar. Pero la asamblea s\u00ed, ser\u00eda en el teatro Ruth Escobar, despu\u00e9s de la una de la ma\u00f1ana. Porque la pieza que ten\u00eda m\u00e1s \u00e9xito en la \u00e9poca era <em>Gota D\u2019\u00c1gua<\/em> [Gota de agua][4], espect\u00e1culo que duraba cuatro horas, en un teatro enorme, con m\u00e1s de 800 lugares, y acababa bien tarde. Bibi Ferreira no fue a la asamblea; ninguno de los \u201cmedallones\u201d fue, pero la asamblea ten\u00eda la \u201cbendici\u00f3n\u201d de ellos. No obstante, el principal en este proceso fue Renato Consorte, y voy a contar por qu\u00e9.<\/p>\n<p>A la asamblea vino toda la clase considerada inferior, la plebe. Estaba todo el mundo. Aquellos que no son Paulo Autran\u2026 pero solo con ellos no serv\u00eda hacer nada. Pod\u00edamos pintar y bordar con nuestros teatros poco llenos. Precis\u00e1bamos de algo que uniese a las estrellas con la plebe, que diese titulares en los diarios, sin ser provocativo. La primera propuesta que apareci\u00f3, la nuestra, fue hacer una huelga, siguiendo los viejos padrones sindicales. Entonces entra Ruth Escobar y dice:<\/p>\n<p>Gente, una huelga de teatro no va a servir para nada. Vamos a cerrar los teatros y eso es lo que ellos quieren. Nosotros tenemos que cambiar. Tenemos que abrir los teatros gratuitamente para toda la poblaci\u00f3n y en cada uno leer una nota.<\/p>\n<p>Esa idea fue genial. Porque significaba hacer una asamblea en cada teatro, con el p\u00fablico, desde aquel teatrito para 30 personas hasta en el <em>Gota D\u2019\u00c1gua<\/em>. Solo que surgi\u00f3 un <em>impasse<\/em>, si el personal de la \u201cplebe\u201d dejaba de ganar un d\u00eda no era nada, pero para una pieza del porte de la <em>Gota D\u2019\u00c1gua<\/em> que reci\u00e9n estrenaba, con cerca de 30 actores, era un impacto, sobre todo para los productores. Financieramente pegaba pesado. Quedaron en va, no va, aquella cosa atravesada. Vean el dinero que est\u00e1 en cuesti\u00f3n. La asamblea toda estaba a favor. Hab\u00eda mucha gente a favor; solo despu\u00e9s de muchas idas y vueltas qued\u00f3 en manos de los productores; estaba el problema de dinero que era recaudado por boleter\u00eda, los cach\u00e9s de los actores, los que luego abrir\u00edan mano. Los productores de <em>Gota<\/em> titubeaban. Entonces, aparece el actor Renato Consorte, que pide la palabra. Corto y grosso, afirma:<\/p>\n<p><em>\u2013Si no es as\u00ed, yo no la hago.<\/em><\/p>\n<p>Renato Consorte, actor de renombre incluso en la televisi\u00f3n, que hac\u00eda el papel de <em>Creonte<\/em> en el montaje paulista, un nombre hoy un poco apagado como militante, pero muy importante en la lucha por la amnist\u00eda desde entonces. Las personas un poco lo desconsideran porque \u00e9l gustaba de una bebidita. Un \u201cchopito\u201d; y a veces se pasaba de la cuenta. Una gran alma. Pero su actitud decidi\u00f3 la asamblea, porque \u00e9l hac\u00eda uno de los papeles principales. Y \u00e9l dijo: o se hace as\u00ed, o no hay pieza ese d\u00eda. Todos acabaron concordando. Fue un \u00e9xito. La propuesta fue aprobada y tambi\u00e9n se redact\u00f3 un documento para ser le\u00eddo en los teatros.<\/p>\n<p>Yo y Cilinha fuimos a distribuir ese manifiesto justamente en la <em>Gota D\u2019\u00c1gua<\/em>, en frente del teatro, pero cuando est\u00e1bamos comenzando a distribuirlo se llen\u00f3 de polic\u00edas y la gente se fue. Ahora, imaginen lo que fue ese d\u00eda. Todos los teatros estaban llenos, todos, todos, todos. Tal vez no el teatro Italia, conocido como una casa de la alta clase. El espect\u00e1culo <em>Gota D\u2019\u00c1gua<\/em>, de cuatro horas, tuvo que hacer otra presentaci\u00f3n a las dos de la ma\u00f1ana, porque el p\u00fablico que estaba afuera se qued\u00f3 esperando otra secci\u00f3n. Fue titular de la <em>Folha Ilustrada:<\/em> \u201cTeatro Gratis\u201d, y en la nota de media p\u00e1gina la transcripci\u00f3n del manifiesto y el relato de que en muchas casas de espect\u00e1culo, al final de la lectura, los actores hab\u00edan sido aplaudidos de pie. Los diarios pudieron, de alguna forma, divulgarlo. Sali\u00f3 en una u otra primera p\u00e1gina, como en la <em>Folha de S. Paulo<\/em>, que el teatro aquel d\u00eda era gratis. En el art\u00edculo explicaban por qu\u00e9, algunos m\u00e1s detalladamente, otros menos.<\/p>\n<p>Se hizo, en realidad, una gran movilizaci\u00f3n por la amnist\u00eda y con repercusi\u00f3n internacional. Tal vez haya sido el acto pol\u00edtico m\u00e1s importante en ese proceso, pues fue aquel de mayor repercusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n al sindicato entonces se fortaleci\u00f3 mucho, en esa \u00e9poca todav\u00eda no hab\u00edamos ganado el sindicato. La direcci\u00f3n del sindicato de los artistas estaba omisa en todo esto. La direcci\u00f3n estaba, de una cierta forma, bajo la influencia del Partido Comunista, el PCB, que no hac\u00eda nada; la presidencia era de Juca de Oliveira, que solo firmaba. Quien trabajaba era un secretario que no hac\u00eda nada y ni quer\u00eda hacer, Maranh\u00e3o. Cuando fuimos para las elecciones, Maranh\u00e3o nos denunci\u00f3 en el Ministerio del Trabajo, haciendo graves acusaciones pol\u00edticas. La denuncia cay\u00f3 muy mal, porque era cosa de alcahuete. Todas las denuncias fueron hechas a trav\u00e9s de cartas firmadas por Juca de Oliveira, que luego fue al p\u00fablico a decir que no hab\u00eda sido \u00e9l, etc., etc., etc. que \u00e9l. Juca, solo dejaba unos papeles en blanco firmados, que fueron indebidamente completados. Nosotros acabamos ganando esas elecciones por un margen muy peque\u00f1o, porque el aparato sindical era muy fuerte.<\/p>\n<p>El hecho es que este apoyo y, principalmente, la forma inteligente en que fue llevado, aliado con las manifestaciones estudiantiles desencadenadas a partir de la USP, moviliz\u00f3 a millares de personas en todo el pa\u00eds e hizo eco en noticieros y diarios extranjeros, sensibilizando incluso a Amnist\u00eda Internacional. Celso y M\u00e1rcia relataron el hecho de haber sentido que disminu\u00edan las b\u00e1rbaras torturas a que estaban siendo sometidos hasta entonces. En la ocasi\u00f3n, como quedaron incomunicados por 20 d\u00edas, no tuvieron acceso a las noticias, raz\u00f3n por la cual muchos de esos acontecimientos hasta ahora, despu\u00e9s de 40 a\u00f1os, ellos desconoc\u00edan. Las intensas movilizaciones influenciaron, tambi\u00e9n, en el relajamiento de sus prisiones preventivas y en el tiempo <em>r\u00e9cord<\/em> del proceso de juzgamiento, uno de los m\u00e1s r\u00e1pidos en toda la historia de la dictadura c\u00edvico-militar brasile\u00f1a. En San Pablo, fueron los \u00faltimos presos pol\u00edticos a ser torturados. Hay un documental sobre las movilizaciones estudiantiles de 1977, de 25 minutos, <em>O apito da panela de press\u00e3o<\/em> [El pito de la olla de presi\u00f3n], hecho por la Direcci\u00f3n Central de los Estudiantes, DCE, de la USP y de la PUC, y puede ser visto en <em>youtube<\/em>[5].<\/p>\n<p>Este proceso de elaboraci\u00f3n de la memoria presenta una aparente paradoja, ya que el t\u00e9rmino amnist\u00eda viene del griego y del lat\u00edn tard\u00edo. Remite a la amnesia, al \u201colvido de las infracciones cometidas\u201d. El testimonio de los sobrevivientes de las arbitrariedades sufridas bajo el terrorismo de Estado, como fue el caso de la dictadura en el Brasil, es la ruptura del silencio.<\/p>\n<p>Considero este mi testimonio mucho m\u00e1s que una narrativa hist\u00f3rica y creo que su importancia, hoy, va m\u00e1s all\u00e1 de la propia tentativa de establecer un relato memorial de los hechos. El proceso ayuda a la construcci\u00f3n de un plano tridimensional de sostenimiento simb\u00f3lico. Principalmente en un pa\u00eds donde las fr\u00e1giles estructuras democr\u00e1ticas ni siquiera consiguen trasponer la justicia de transici\u00f3n b\u00e1sica, del Estado burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Solo se puede entender la veracidad de un testimonio si este fuera escuchado por otro, por un grupo, y reproducido por una sociedad. Ese tributo se lo debo a Maria Cec\u00edlia Garcia y a aquellos artistas, tantos los desconocidos del gran p\u00fablico como los entonces consagrados que arriesgaron sus vidas y sus carreras en aquel momento de vital importancia para el t\u00e9rmino de la dictadura instalada hac\u00eda a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este contexto, considero el rescate de estas memorias, de este mi tiempo envejecido, como un grito de sobrevivencia ps\u00edquica. Se afirma aqu\u00ed, tambi\u00e9n, un compromiso de transmisi\u00f3n de la experiencia en el espacio social, colectivo. Hay que entender tambi\u00e9n el fin de la dictadura por la acci\u00f3n de muchos, en las calles.<\/p>\n<p>As\u00ed se inici\u00f3 mi Primero de Mayo militante, hace cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">23 de abril de 2017.-<\/p>\n<p>* Robson Corr\u00eaa de Camargo es escen\u00f3grafo y cr\u00edtico teatral. Profesor adjunto del Curso de Teatro de la Universidad Federal de Goi\u00e1s, UFG. Coordina la Red Goiana de Pesquisa en Performances Culturales: Memorias y Representaciones de la Cultura en Goi\u00e1s de la FAPEG\/Goi\u00e1s, con financiamientos CNPQ, FAPEG, CAPES, FUNAPE. Doctor en Artes Esc\u00e9nicas con el trabajo: <em>O Espect\u00e1culo do Melodrama<\/em> \u2013 Universidad de San Pablo (USP) (1992, orientaci\u00f3n Ingrid Koudela). Licenciatura (Maestr\u00eda): <em>O Teatro Popular del Sesi de Osmar Rodrigues Cruz<\/em> \u2013 USP (1992, orientador Jac\u00f3 Guinsburg). Libros: <em>O Mundo \u00e9 um Moinho: O Teatro Popular no s\u00e9culo XX. Hist\u00f3rias e Experi\u00eancias <\/em>(2009, PUC Goi\u00e1s). Bachiller en direcci\u00f3n teatral (1976) y licenciado (1981) por la ECA-USP. Cr\u00edtico teatral en la <em>Folha de S. Paulo<\/em> (1983-1987) y en el peri\u00f3dico <em>Movimento<\/em> (1976-1977), lector cr\u00edtico de los espect\u00e1culos del Festival Internacional de Rio Preto \u2013 2008 (SP) y Festival San Jos\u00e9 dos Campos \u2013 2008 (SP).<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0http:\/\/jornalggn.com.br\/blog\/marcia-bassetto-paes\/as-mobilizacoes-de-1977-e-a-greve-dos-artistas-memorias-da-luta-pela-anistia-e-pelas-liberdades-democr<\/p>\n<p>[1] Este art\u00edculo\/memoria se inici\u00f3 como un testimonio a la Comisi\u00f3n de la Verdad de la Universidad de San Pablo, investigaci\u00f3n apoyada por la FAPESP. Agradezco a M\u00e1rcia Bassetto Paes el registro del testimonio. Los anexos, recortes de peri\u00f3dicos de la \u00e9poca (en el blog en portugu\u00e9s de donde fue tomada esta nota), fueron hallados por ella.<\/p>\n<p>[2] ARANTES, Maria Auxiliadora de A. C. <em>Tortura: testemunhos de um crime demasiadamente humano.<\/em> San Pablo: Casa do Psic\u00f3logo, 2013, p. 129.<\/p>\n<p>[3] <em>O Grupo de Teatro Casar\u00e3o<\/em> surgi\u00f3 en 1967 como un desmembramiento del grupo <em>Os Entusiastas<\/em>, de la Federaci\u00f3n de Teatro Amateur. Entre sus fundadores est\u00e1n H\u00e9lio Muniz, Waldemar Sillas, L\u00edgia de Paula, Walter Rocha y Douglas Franco. Funcion\u00f3 en una casa alquilada en el inicio de la Avenida Brigadeiro Lu\u00eds Ant\u00f4nio, altura del n\u00famero 180, regi\u00f3n central de San Pablo, bautizada de Casar\u00e3o [Caser\u00f3n]. Un centro aglutinador de ideas y de personas ligadas al movimiento de contracultura e interesadas en nuevas formas de teatro popular. Uno de ellos fue C\u00e9sar Vieira, nombre art\u00edstico del abogado de presos pol\u00edticos Idbal Piveta, l\u00edder del futuro grupo <em>Uni\u00e3o e Olho Vivo<\/em>, que particip\u00f3 como dramaturgo y director de espect\u00e1culos.<\/p>\n<p>[4] Pieza de Chico Buarque de Holanda y Paulo Pontes, adaptado de <em>Medeia<\/em>, de Eur\u00edpides. Estren\u00f3 en San Pablo el 29 de abril de 1977, en el teatro Aquarius, de la calle Ruy Barbosa, 266. Para ser liberada por la censura, la pieza sufri\u00f3 cortes. Alcanz\u00f3 \u00e9xito de p\u00fablico y de cr\u00edtica; fue premiada con el Premio Moli\u00e8re, rechazado por los autores en se\u00f1al de protesta contra la prohibici\u00f3n de <em>O abajur lil\u00e1s<\/em> [El velador lila], de Pl\u00ednio Marcos, y <em>Rasga cora\u00e7\u00e3o<\/em> [Rasga coraz\u00f3n], de Oduvaldo Vianna filho. En el prefacio del libro, escrito en 1975, los autores registran: Lo fundamental es que la vida brasile\u00f1a pueda, nuevamente, ser devuelta, en los palcos, al p\u00fablico brasile\u00f1o. Esta es la segunda preocupaci\u00f3n de <em>Gota D\u2019\u00c1gua.<\/em> Nuestra tragedia es una tragedia de la vida brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>[5] <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=DuGZABQ0L5c\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=DuGZABQ0L5c<\/a><\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1rcia Bassetto Paes El presente art\u00edculo fue publicado en jornalggn.com.br el 23 de abril de 2017 y pertenece al Blog de M\u00e1rcia Bassetto Paes. Sirva entonces tambi\u00e9n, de nuestra parte \u2013los administradores de este sitio\u2013, para recordar a \u2018Cilinha\u2019, cuyo aniversario de nacimiento era el 22 de abril. 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