{"id":43929,"date":"2017-05-22T09:57:03","date_gmt":"2017-05-22T11:57:03","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=43929"},"modified":"2017-05-22T09:59:03","modified_gmt":"2017-05-22T11:59:03","slug":"la-iii-internacional-la-gran-obsesion-de-lenin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-iii-internacional-la-gran-obsesion-de-lenin\/","title":{"rendered":"La III Internacional: la gran obsesi\u00f3n de Lenin"},"content":{"rendered":"<p><em>Al cumplirse los 100 a\u00f1os de la gran Revoluci\u00f3n Rusa, es necesario estudiar y extraer todas las lecciones de la que fue su principal conquista: la construcci\u00f3n, a un a\u00f1o y medio de la toma del poder, de la III Internacional, la Internacional Comunista. Fue el m\u00e1s avanzado intento de formar una direcci\u00f3n revolucionaria mundial. Y el primero en concebir esa direcci\u00f3n como una organizaci\u00f3n centralizada de partidos revolucionarios, para desarrollar la revoluci\u00f3n socialista y tomar el poder en todos los pa\u00edses del mundo.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Alicia Sagra<\/p>\n<p>Fundar la III Internacional fue una de las constantes preocupaciones de Lenin. Cuenta Trotsky que cuando en 1915, se hizo la Conferencia Zimmerwald, donde se juntaron los pocos socialistas que estaban contra la guerra, Lenin fue tan duro con los reformistas, a pesar de que acept\u00f3 firmar una declaraci\u00f3n contra la guerra con ellos, porque su preocupaci\u00f3n central era la Internacional. Trotsky dice que ah\u00ed Lenin puso la primera piedra de la III Internacional y su intransigencia con los reformistas se deb\u00eda a su concepci\u00f3n de que los revolucionarios deben fundar su propio partido, y que los reformistas, si as\u00ed lo quieren, formen el suyo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 esa obsesi\u00f3n con la Internacional?<\/strong><\/p>\n<p>Tal como dice el intelectual marxista George Novack, eso no tiene que ver con un dogma ni con un sue\u00f1o sentimental. El internacionalismo se basa en el car\u00e1cter mundial de la econom\u00eda capitalista. A diferencia de lo que pasaba con las sociedades feudales, la sociedad capitalista no est\u00e1 fragmentada y aislada. El capitalismo desde sus inicios oper\u00f3 sobre bases mundiales, extendi\u00f3 el mercado mundial, impuso una divisi\u00f3n mundial del trabajo. Ning\u00fan pa\u00eds capitalista puede vivir aislado del mundo, lo que se profundiz\u00f3 enormemente con el surgimiento del imperialismo a principios del siglo XX. Eso provoca la internacionalizaci\u00f3n de la lucha de clases y plantea la gran necesidad de la organizaci\u00f3n internacional de los trabajadores para poder avanzar en la tarea de derrotar al imperialismo y construir el socialismo a nivel mundial.<\/p>\n<p><strong>El primer gran paso<\/strong><\/p>\n<p>En 1864 se dio el primer intento y surgi\u00f3 la Primera Internacional, de la que participaron Marx y Engels. Ese primer paso para unir las fuerzas obreras atravesando las fronteras fue muy importante para enfrentar la pol\u00edtica de la burgues\u00eda europea que utilizaba a los obreros de un pa\u00eds para romper las huelgas en otro, pero tuvo la fragilidad que le daba el incipiente grado de organizaci\u00f3n del proletariado de la \u00e9poca. No fue un partido sino un frente \u00fanico de organizaciones y dirigentes obreros.<\/p>\n<p>Ten\u00eda una clara definici\u00f3n de clase, pero no pasaba lo mismo a nivel ideol\u00f3gico. En ella estaban los seguidores de Marx y Engels, defensores del socialismo cient\u00edfico, y dos sectores del anarquismo expresados en Proudhon y en Bakunin. Las diferencias te\u00f3rico-program\u00e1ticas se hicieron sentir con fuerza cuando la Primera Internacional tuvo que enfrentar su primer gran desaf\u00edo revolucionario: el de La Comuna de Par\u00eds en 1871.<\/p>\n<p>La aplastante derrota de la Comuna provoc\u00f3 una gran desmoralizaci\u00f3n, al tiempo que confirm\u00f3 las posiciones defendidas por Marx y Engels. Las lecciones de la Comuna hac\u00edan crecer la influencia de los fundadores del socialismo cient\u00edfico, al mismo tiempo que crec\u00edan las actividades desleales de Bakunin, que finalmente llevaron a la disoluci\u00f3n de la Primera en 1872.<\/p>\n<p><strong>El segundo intento<\/strong><\/p>\n<p>En 1889 se da un gran avance con la construcci\u00f3n de la II Internacional, la Internacional Socialista. Ya no como un frente \u00fanico, sino como una federaci\u00f3n de partidos marxistas que, seg\u00fan Trotsky, tuvo el gran m\u00e9rito de educar en el marxismo a millones de trabajadores.<\/p>\n<p>Pero se destruy\u00f3 como internacional revolucionaria en 1914, cuando los grandes partidos que la integraban apoyaron a sus gobiernos imperialistas en la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p><strong>Las consecuencias de la gran traici\u00f3n de 1914. El papel del centrismo<\/strong><\/p>\n<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera, el efecto de la traici\u00f3n fue demoledor. La Internacional Socialista, que hab\u00eda educado a millones en el internacionalismo proletario, romp\u00eda con sus principios y pasaba a votar a favor de los cr\u00e9ditos de guerra de cada uno de los pa\u00edses imperialistas. Es decir, llamaba a los obreros alemanes a matar en el frente de guerra a los obreros franceses e ingleses, y viceversa. \u00bfC\u00f3mo pudo pasar eso?<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen no centralizado de la Segunda permit\u00eda que en el seno de su principal partido, el alem\u00e1n, existieran tres alas, que tambi\u00e9n se reflejaban a nivel de la Internacional. La derecha, que se apoyaba en los obreros privilegiados con el surgimiento del imperialismo, representada por Berstein y Vollmar; el centro, que dirig\u00eda el partido, encabezado por Kautsky y Bebel; y la izquierda, con Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Clara Zetkin&#8230;<\/p>\n<p>En los diferentes congresos del partido alem\u00e1n y de la Segunda, el centro y la izquierda votaban juntos y la derecha era derrotada. As\u00ed, en el congreso de Basilea de 1912 se vota que la Internacional deber\u00e1 desarrollar una gran agitaci\u00f3n contra la guerra y si esta era declarada se deb\u00eda \u00abutilizar con todas las fuerzas la crisis econ\u00f3mica causada por la guerra para sublevar a las masas y precipitar as\u00ed la ca\u00edda del sistema capitalista\u00bb (Manifiesto de Basilea).<\/p>\n<p>La internacional desarrolla una gran campa\u00f1a de agitaci\u00f3n en todos los pa\u00edses, pero no se consigue impedir la guerra. Ah\u00ed las cosas cambian. Los centristas se unen a la derecha y se vota en todos los pa\u00edses (con la honrosa excepci\u00f3n de los partidos rusos y serbios), a favor de los cr\u00e9ditos de guerra, es decir, a favor de cada uno de los gobiernos imperialistas.<\/p>\n<p>La gran traici\u00f3n se concreta no porque la derecha se hubiera vuelto mayor\u00eda sino porque recibi\u00f3 el apoyo de los centristas. Lo que confirma tr\u00e1gicamente la definici\u00f3n de Lenin de que el centro es m\u00e1s peligroso que los propios reformistas, que se presentan a cara descubierta, por lo que es m\u00e1s f\u00e1cil enfrentarlos.<\/p>\n<p><strong>Las pol\u00e9micas sobre la Tercera Internacional<\/strong><\/p>\n<p>La traici\u00f3n de la Segunda fue tremenda, pero eso no significa que ella se hizo evidente para la base de la Internacional. Por el contrario, la amplia mayor\u00eda segu\u00eda a sus dirigentes y ca\u00eda en la borrachera del patrioterismo y la defensa del propio pa\u00eds en la guerra imperialista. Eso influenciaba a la heterog\u00e9nea minor\u00eda de dirigentes que se ubicaba contra la guerra.<\/p>\n<p>La mayor parte de esos dirigentes opinaba que no se pod\u00eda abandonar la Segunda, que hab\u00eda que esperar que pasara la guerra para que las cosas volvieran a la normalidad. Muchos, sobre todo los perteneciente a los partidos m\u00e1s grandes, tem\u00edan el aislamiento que implicar\u00eda romper con la Internacional.<\/p>\n<p>Otra era la visi\u00f3n de la minor\u00eda revolucionaria, entre los que se destacaban Lenin y Trotsky en Rusia; Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en Alemania; Christian Rakovski en Rumania; John Maclean en Escocia. Sobre este sector, Trotsky dice: \u00ab<em>Nosotros, los revolucionarios socialistas, no quisimos la guerra. Pero no le tememos. No nos hemos entregado a la desesperaci\u00f3n por el hecho de que la guerra rompi\u00f3 la Internacional. La historia ya se ha encargado de ello.<\/em><\/p>\n<p><em>La \u00e9poca revolucionaria crear\u00e1 nuevas formas de organizaci\u00f3n surgida de los recursos inagotables del socialismo proletario, nuevas formas que estar\u00e1n a la altura de la grandeza de las nuevas tareas\u00bb.<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Pero ese acuerdo en relaci\u00f3n con la bancarrota irreversible de la Segunda no implicaba acuerdo con relaci\u00f3n a la Tercera.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburgo no ve\u00eda que lo central pasase por pensar en nuevos programas ni en una nueva Internacional construida por \u00abdocenas de personas\u00bb sino por \u00abacciones de millones de hombres\u00bb. Por eso se opon\u00eda al \u00abderrotismo revolucionario\u00bb propuesto por Lenin y defend\u00eda \u00abla lucha contra la guerra\u00bb; ah\u00ed se desarrollar\u00e1, dec\u00eda, \u00abla voluntad consciente de las masas\u00bb.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Lenin no ten\u00eda dudas: <em>\u00abLa Segunda Internacional est\u00e1 muerta, vencida por el oportunismo. Abajo el oportunismo y la viva la Tercera Internacional, desembarazada de los renegados y del oportunismo\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> <\/em>Aunque, consciente de las dificultades, plantea que para construir la Internacional es necesario que haya partidos que quieran hacerlo. Que los bolcheviques est\u00e9n dispuestos a tomar la tarea. Pero que, si es necesario, continuar\u00e1n en la vieja Internacional hasta que en diversos pa\u00edses se creen las bases para la nueva.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Lo que centralmente esperaba era, precisamente, la evoluci\u00f3n de la Liga Espartaco dirigida por Rosa Luxemburgo.<\/p>\n<p>Trotsky estaba cada vez m\u00e1s cerca de Lenin, aunque no respond\u00eda a sus exigencias de que asumiese la pol\u00edtica del \u00abderrotismo revolucionario.\u00bb<\/p>\n<p><strong>La Conferencia de Zimmerwald<\/strong><\/p>\n<p>Fue un encuentro de los muy pocos dirigentes de la II Internacional que estaban en contra de la guerra imperialista. Trotsky la describe as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201c<em>En el verano de 1915, se present\u00f3 en Par\u00eds el diputado italiano Morgari, secretario de la fracci\u00f3n socialista del Parlamento y ecl\u00e9ctico simplista, con la intenci\u00f3n de convocar a los socialistas franceses e ingleses a una conferencia internacional (\u2026) La organizaci\u00f3n de la conferencia corri\u00f3 a cargo de Grimm, dirigente socialista de Berna, que por entonces se esforzaba cuanto pod\u00eda por arrancarse el nivel de limitaci\u00f3n de su partido, y el suyo propio. Hab\u00eda elegido para la reuni\u00f3n un lugar situado a diez kil\u00f3metros de Berna, un pueblecillo llamado Zimmerwald, en lo alto de las monta\u00f1as. Nos acomodamos como pudimos en cuatro coches y tomamos el camino de la sierra. La gente se quedaba mirando, con gesto de curiosidad, para esta extra\u00f1a caravana. A nosotros no dejaba de hacernos tampoco gracia que, a los cincuenta a\u00f1os de haberse fundado la Primera Internacional, todos los internacionalistas del mundo pudieran caber en cuatro coches. Pero en aquella broma no hab\u00eda el menor escepticismo. El hilo hist\u00f3rico se rompe con harta frecuencia. Cuando tal ocurre, no hay sino que anudarlo de nuevo. Esto precisamente era lo que \u00edbamos a hacer a Zimmerwald.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Los cuatro d\u00edas que dur\u00f3 la conferencia -del 5 al 8 de septiembre- fueron d\u00edas agitad\u00edsimos. <strong>Cost\u00f3 gran trabajo hacer que se aviniesen a un manifiesto colectivo, esbozado por m\u00ed, el ala revolucionaria representada por Lenin, y el ala pacifista a la que pertenec\u00eda la mayor\u00eda de los delegados.<\/strong> <\/em><\/p>\n<p><em>El manifiesto no dec\u00eda, ni mucho menos, todo lo que hab\u00eda que decir; pero era, a pesar de todo, un gran paso de avance. Lenin manten\u00edase en la extrema izquierda. Frente a una serie de puntos, estaba solo. Yo no me contaba formalmente entre la izquierda, aunque estaba identificado con ella en lo fundamental. <\/em><\/p>\n<p><em>Lenin templ\u00f3 en Zimmerwald el acero para las empresas internacionales que hab\u00eda de acometer, y puede decirse que en aquel pueblecillo de la monta\u00f1a suiza fue donde se puso la primera piedra para la internacional revolucionaria (\u2026) Liebknecht no se present\u00f3 en Zimmerwald. Estaba ya prisionero en el ej\u00e9rcito de los Hohenzollers, antes de estarlo en el presidio. Pero envi\u00f3 una carta, en la que se pasaba bruscamente del frente pacifista al frente revolucionario. Su nombre son\u00f3 muchas veces en la conferencia. Aquel nombre era ya una consigna en la lucha, que estaba desgarrando al socialismo mundial<\/em> (\u2026)<\/p>\n<p><em>La conferencia de Zimmerwald imprimi\u00f3 gran impulso al movimiento antiguerra en los diversos pa\u00edses. En Alemania, contribuy\u00f3 a intensificar la acci\u00f3n de los espartaquistas. (\u2026) Las diferencias de opini\u00f3n, puramente accidentales, que me hab\u00edan separado de Lenin en Zimmerwald, se borraron en el transcurso de los meses siguiente (\u2026)\u201d.<\/em> <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Durante la Conferencia, Lenin desarroll\u00f3 un violento combate contra los centristas, a pesar de ser una evidente minor\u00eda (8 sobre 38 delgados). Sab\u00eda que su propuesta no pod\u00eda ganar la Conferencia, pero quer\u00eda ganar para ella a los mejores cuadros de la II Segunda Internacional. Por eso es que Trotsky afirma que \u201c<em>Lenin templ\u00f3 en Zimmerwald el acero para las empresas internacionales que hab\u00eda de acometer\u201d. <\/em>Y, seg\u00fan su propia afirmaci\u00f3n, \u00e9l mismo fue ganado, en los meses posteriores, para la mayor parte de las propuestas leninistas.<\/p>\n<p>Coherente con esa pol\u00edtica, Lenin exigi\u00f3 que junto al Manifiesto com\u00fan, tambi\u00e9n se publicara la resoluci\u00f3n presentada por Radeck en nombre de la \u201cizquierda zimmerwaldiana\u201d, que planteaba: <em>\u201cRechazo a los cr\u00e9ditos de guerra, alejamiento de los ministros socialistas de los gobiernos burgueses, necesidad de desenmascarar el car\u00e1cter imperialista de la guerra en la tribuna parlamentaria, en las columnas de prensa legal y, si es preciso, ilegal, organizaci\u00f3n de manifestaciones contra los gobiernos, propaganda en las trincheras en favor de la solidaridad internacional, protecci\u00f3n de las huelgas econ\u00f3micas tratando de transformarlas en huelgas pol\u00edticas, guerra civil y no paz social\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>El triunfo de la Revoluci\u00f3n Rusa y el estallido de la revoluci\u00f3n alemana<\/strong><\/p>\n<p>A partir de 1915 la situaci\u00f3n comienza a cambiar y se dan movilizaciones contra la guerra en Escocia, Berl\u00edn y Rumania. Y se desarrolla el trabajo de los bolcheviques, de Trotsky, de Rakovsky, por la nueva Internacional. Se establecen contactos en Francia, en Suecia, en EEUU, en Suiza. Pero el gran salto se da con triunfo de la Revoluci\u00f3n de Octubre en 1917. Ah\u00ed los bolcheviques demostraron que s\u00ed se pod\u00eda, como dijo Rosa Luxemburgo: \u00abellos osaron\u00bb.<\/p>\n<p>Pero los bolcheviques sab\u00edan que eso era solo el primer paso, que sin el desarrollo de la revoluci\u00f3n mundial todo estaba en peligro y que la construcci\u00f3n de la Tercera segu\u00eda siendo la gran tarea. As\u00ed, en medio de los desaf\u00edos del poder, de la firma de la paz, de avanzar en responder al problema del hambre, de avanzar en acabar con las desigualdades y las opresiones, siguieron privilegiando la tarea de la construcci\u00f3n de la Internacional. Enviaron a sus mejores propagandistas a cargos diplom\u00e1ticos para desarrollar ese trabajo en los pa\u00edses que hab\u00edan reconocido el nuevo Estado. Al mismo tiempo se volcaron a realizar un intenso trabajo pol\u00edtico sobre los prisioneros de guerra del ej\u00e9rcito zarista. De este trabajo, dirigido por el revolucionario polaco Karl Radek, surgen los grupos comunistas h\u00fangaro, yugoslavo, b\u00falgaro, checoslovaco, que pasaron a formar parte de las secciones extranjeras del partido bolchevique, y que poco a poco volv\u00edan a sus pa\u00edses a construirse y a participar de los procesos revolucionarios que estallaban por toda Europa.<\/p>\n<p>Ese trabajo avanzaba, pero para Lenin a\u00fan no estaban dadas las condiciones para concretar la gran tarea; todos esos grupos eran muy peque\u00f1os y muy dependientes del partido bolchevique.<\/p>\n<p>El estallido de la revoluci\u00f3n alemana en noviembre de 1918 abre la puerta para que se den esas condiciones. En diciembre del mismo a\u00f1o, la Liga Espartaco de Rosa Luxemburgo se fusiona con los Comunistas Internacionalistas de Alemania y dan origen al Partido Comunista Alem\u00e1n. Eso era lo que estaba esperando Lenin, quien manifest\u00f3: <em>\u00abCuando la Liga Espartaco se pas\u00f3 a llamar Partido Comunista Alem\u00e1n, la fundaci\u00f3n de la III Internacional, de la Internacional Comunista, verdaderamente comunista, verdaderamente internacional, se volvi\u00f3 un hecho. Formalmente la III Internacional a\u00fan no fue consagrada, pero la III Internacional existe en la realidad, desde este momento\u00bb.<\/em> Lo que Lenin no sab\u00eda en ese momento era que se hab\u00eda dado la insurrecci\u00f3n del 5 de enero y que los dos grandes dirigentes del partido comunista, Rosa y Liebknecht hab\u00edan sido asesinados.<\/p>\n<p>El 24 de enero, en el <em>Pravda<\/em> se publica la noticia del asesinato y se convoca a una Conferencia Socialista Internacional. La convocatoria la firman Lenin y Trotsky por el partido comunista ruso, el partido comunista alem\u00e1n, el partido comunista finland\u00e9s, la Federaci\u00f3n Socialista Balc\u00e1nica, el Partido Socialista Obrero Norteamericano, y los bur\u00f3s extranjeros (que estaban en Rusia) de los partidos comunistas polaco, h\u00fangaro, austr\u00edaco, let\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>No fue f\u00e1cil la fundaci\u00f3n de la III Internacional<\/strong><\/p>\n<p>El 2 de marzo de 1919, en plena guerra civil, Lenin abre la Conferencia Internacional honrando la memoria de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, \u00ablos mejores representantes de la Tercera Internacional\u00bb. La importancia que dan los bolcheviques a esa reuni\u00f3n tiene su m\u00e1xima expresi\u00f3n en que Trotsky deja el frente de guerra para participar de la Conferencia.<\/p>\n<p>Muchos delegados internacionales no llegan o llegan tarde. Gran parte de las representaciones presentes hac\u00edan parte de las secciones extranjeras del partido ruso. Los partidos presentes con existencia propia, el alem\u00e1n, el polaco, el austr\u00edaco y el h\u00fangaro, eran muy peque\u00f1os con relaci\u00f3n al ruso que en ese momento ten\u00eda 500.000 militantes. Todo eso es lo que hace que fuera un error fundar en ese momento la Tercera Internacional, porque no hab\u00eda la suficiente representatividad para hacerlo. Consideramos que la historia demostr\u00f3 lo contrario.<\/p>\n<p>En esa conferencia, que dur\u00f3 del 2 al 6 de marzo, se dio un informe sobre la revoluci\u00f3n alemana y sobre la situaci\u00f3n del Estado ruso, se vot\u00f3 la resoluci\u00f3n de Lenin sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado, pero el punto central fue la discusi\u00f3n sobre si se fundaba o no la Tercera y la discusi\u00f3n fue dif\u00edcil.<\/p>\n<p>El delegado alem\u00e1n defend\u00eda la posici\u00f3n de Rosa de que a\u00fan no era tiempo, que se era muy d\u00e9bil, que el \u00fanico partido fuerte era el ruso. Y es de imaginar que debe haber tenido peso el escuchar la opini\u00f3n de la gran dirigente recientemente asesinada. Zinoviev, uno de los grandes propagandistas de los bolcheviques, responde diciendo <em>\u00abNo queremos trabajar ahora con el sentimiento de que somos muy d\u00e9biles, al contrario, debemos ser invadidos por el sentimiento de nuestra fuerza, de la convicci\u00f3n de que el futuro pertenece a la III Internacional (&#8230;) Despu\u00e9s de una reflexi\u00f3n madura, nuestro partido propone construir inmediatamente la III Internacional. El mundo entero ver\u00e1 as\u00ed que estamos armados organizativa e intelectualmente\u00bb.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>El 4 de marzo, con la abstenci\u00f3n del delegado alem\u00e1n, se vota a favor y se funda la III Internacional.<\/p>\n<p>La vida confirm\u00f3 lo acertado de la posici\u00f3n defendida por los bolcheviques. D\u00edas despu\u00e9s, el 21 de marzo se tom\u00f3 el poder en Hungr\u00eda, confirmando la visi\u00f3n de Lenin sobre el proceso revolucionario que se viv\u00eda en Europa. Antes del segundo congreso (en 1920) adhirieron a la Internacional el Partido Socialista Italiano, el Partido Obrero Noruego, el Partido Socialista de Izquierda H\u00fangaro.<\/p>\n<p><strong>Cuatro congresos que dejaron una gran armaz\u00f3n program\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>El segundo congreso, en 1920, se da en medio de un gran crecimiento. A partir del gran impacto de la Revoluci\u00f3n Rusa, partidos de diferentes pa\u00edses rompen con la Segunda y adhieren a la Tercera. En su mayor\u00eda lo hacen honestamente, pero tambi\u00e9n se acercan dirigentes oportunistas que no quieren perder sus bases. Eso obliga a separar \u00abla paja del trigo\u00bb y el segundo congreso vota las 21 condiciones para permanecer dentro de la Internacional. El centro estaba en la lucha contra el reformismo y en la reivindicaci\u00f3n del centralismo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los partidos aceptan las 21 condiciones, pero algunos, como el italiano, se dividen, y la mayor\u00eda sale de la Internacional. El gran hecho es que en Alemania la mayor\u00eda del partido socialdem\u00f3crata independiente adhiere a la Tercera, se fusiona con el PCA dando origen a un gran partido, el Partido Comunista Unificado Alem\u00e1n.<\/p>\n<p>En el tercer y cuarto congresos, la batalla es contra las posiciones ultraizquierdistas, que se niegan a ver que ha habido un retroceso en la situaci\u00f3n de la lucha de clases, que no est\u00e1 planteada a la orden del d\u00eda la lucha por el poder, sino que lo que est\u00e1 planteado es la pelea por la direcci\u00f3n de la clase obrera y se vota la t\u00e1ctica del Frente \u00danico Obrero.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, a lo largo de esos cuatro a\u00f1os que van de 1919 a 1922, nuevos partidos se integra a la Internacional y varios de ellos ganan peso de masas. Y en esos cuatro a\u00f1os se realizaron esos cuatro congresos que dejaron resoluciones que son una referencia program\u00e1tica que conserva toda su actualidad: sobre la democracia burguesa y el papel de los revolucionarios en el parlamento; sobre la cuesti\u00f3n agraria; sobre los sindicatos; sobre los m\u00e9todos, la estructura y la acci\u00f3n de los partidos comunistas; sobre la opresi\u00f3n de la mujer; sobre la cuesti\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Pero ese que fue el mayor logro organizativo del movimiento obrero mundial se frustr\u00f3. La combinaci\u00f3n de la derrota de la revoluci\u00f3n alemana, el atraso de Rusia y la muerte de Lenin, dieron la base para el triunfo contrarrevolucionario de Stalin, quien primero degener\u00f3 y despu\u00e9s, en 1943, disolvi\u00f3 la Tercera Internacional obedeciendo al pedido del imperialismo ingl\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Hoy no tenemos esa herramienta internacional. Es necesario volver a construirla<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, el mundo est\u00e1 m\u00e1s conectado que nunca por la creciente globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, por los medios de comunicaci\u00f3n, por la internet, por las redes sociales, pero los trabajadores no tenemos ninguna unidad org\u00e1nica. Las luchas de la clase obrera y los pueblos del mundo se igualan en cuanto a sus objetivos: contra el hambre, contra el desempleo, en defensa de la educaci\u00f3n y la salud p\u00fablicas, contra las opresiones de todo tipo, contra la represi\u00f3n. Y todas ellas enfrentan los mismos enemigos: el imperialismo yanqui y europeo que son los due\u00f1os del mundo, y los gobiernos nacionales que son sus agentes.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos combates no se coordinan, no se protegen ni se ayudan mutuamente. Hoy no tenemos esa gran herramienta internacional que se construy\u00f3 al calor de la Revoluci\u00f3n Rusa.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil imaginar el refuerzo que tendr\u00eda la lucha palestina si hubiera una Internacional de masas que organizase el boicot mundial a Israel. O lo que se podr\u00eda lograr si se coordinase la lucha de maestros y estudiantes de toda Latinoam\u00e9rica. O lo que significar\u00eda para la lucha obrera contra las consecuencias de la crisis capitalista, si esa Internacional paralizase todas las plantas de las multinacionales automotrices o petroleras, cada vez que una de ella despidiese trabajadores en un pa\u00eds.<\/p>\n<p>No hay duda de que la construcci\u00f3n de la Internacional revolucionaria sigue siendo una necesidad de primer orden. Los trabajadores la conquistamos con la Revoluci\u00f3n Rusa y la perdimos con la contrarrevoluci\u00f3n stalinista. Trotsky intent\u00f3 recuperarla construyendo la Cuarta Internacional, pero hoy tampoco existe la Cuarta. Sobre este tema de los avances y retrocesos, triunfos y derrotas, Trotsky tiene una hermosa frase que indica el camino a seguir:<\/p>\n<p><em>\u00abLa clase obrera asciende taladrando por s\u00ed misma una roca de granito. A veces se resbala unos cuantos pasos; a veces el enemigo dinamita los escalones que han sido cortados; a veces se entierran porque han sido hechos en un material pobre. Despu\u00e9s de cada ca\u00edda debemos levantarnos; despu\u00e9s de cada resbal\u00f3n debemos ascender de nuevo; cada paso destruido debe ser reemplazado por dos nuevos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>La guerra y la Internacional<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Citado Pierre Brou\u00e9, en <em>Revoluci\u00f3n Alemana<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Citado en la rese\u00f1a de Rakovski, <em>Los Cuatro Primeros Congreso de la Internacional Comunista<\/em>, Ediciones Pluma.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> LENIN, V. I. <em>Socialismo y Guerra<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cPar\u00eds y Zimmerwald\u201d, en: <em>Mi vida<\/em> (destacados nuestros).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Citado por Pierre Brou\u00e9, en <em>Historia de la III Internacional<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al cumplirse los 100 a\u00f1os de la gran Revoluci\u00f3n Rusa, es necesario estudiar y extraer todas las lecciones de la que fue su principal conquista: la construcci\u00f3n, a un a\u00f1o y medio de la toma del poder, de la III Internacional, la Internacional Comunista. Fue el m\u00e1s avanzado intento de formar una direcci\u00f3n revolucionaria mundial. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":43957,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9264,6482,2794],"tags":[10207,10562,9187,5969,9317,10561,10567,10564,10563,10565,10566],"class_list":["post-43929","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especial-revolucion-rusa","category-historia","category-teoria","tag-bolcheviques-y-mencheviques","tag-bolchevismo-vs-estalinismo","tag-comuna-de-paris","tag-conferencia-de-zimmerwald","tag-especial-revolucion-rusa","tag-iii-internacional-internacional-comunista","tag-iv-internacional-leon-trotsky","tag-lenin-trotsky-iii-internacional","tag-los-cuatro-primeros-congresos-de-la-internacional-comunista","tag-marx-engels-i-internacional","tag-socialdemocracia-en-ii-guerra-mundial"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/2017_18_lenin.jpg?fit=1280%2C800&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/2017_18_lenin.jpg?fit=1280%2C800&ssl=1","categories_names":["Especial Revoluci\u00f3n Rusa","Historia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43929"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43929\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43961,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43929\/revisions\/43961"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}