{"id":43887,"date":"2017-05-18T09:43:18","date_gmt":"2017-05-18T11:43:18","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=43887"},"modified":"2017-05-18T09:49:09","modified_gmt":"2017-05-18T11:49:09","slug":"clase-o-multitud-critica-a-la-teoria-de-antonio-negri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/clase-o-multitud-critica-a-la-teoria-de-antonio-negri\/","title":{"rendered":"\u00bfClase o multitud? Cr\u00edtica a la teor\u00eda de Antonio Negri"},"content":{"rendered":"<p>Reproponemos y reelaboramos en este art\u00edculo algunas notas cr\u00edticas sobre el pensamiento de Antonio Negri (llamado Tony), en parte ya publicadas anteriormente en el peri\u00f3dico <em>Progetto Comunista<\/em>. Hemos sacado las referencias contingentes al contexto pol\u00edtico de los a\u00f1os en que han sido escritas (hace m\u00e1s de diez a\u00f1os), y actualizado a la luz de la evoluci\u00f3n del pensamiento del propio Negri. Pensamos que las cr\u00edticas todav\u00eda son actuales, puesto que existe una tendencia, difundida en la izquierda, a considerar la clase obrera como un \u00absujeto superado\u00bb, reemplazado por \u00abnuevos sujetos\u00bb en la construcci\u00f3n de una alternativa de sociedad.<!--more--><\/p>\n<p>Por: Fabiana Stefanoni<\/p>\n<p><strong>Las multitudes a la prueba de los hechos<\/strong><\/p>\n<p>Se trata de una tendencia, a decir verdad, que en Italia sobrevive sobre todo en los entornos acad\u00e9micos y period\u00edsticos, desligada del desarrollo real de las luchas. Gran parte de la izquierda italiana que apoyaba a la teor\u00eda de Negri ha sido obligada a retractarse en los hechos. Pienso, por ejemplo, en una parte del \u00e1rea de los \u201ccentros sociales\u201d, en particular los del Nordeste de Italia, los as\u00ed llamados \u00abDesobedientes\u00bb (se trata de grupos pol\u00edticos semianarquistas, de j\u00f3venes que ocupan casas, a menudo en acuerdo con las istituciones): hasta hace unos a\u00f1os cre\u00edan viejo y anacr\u00f3nico llamar a la clase obrera como sujeto central de la lucha, hoy, aquellos mismos sujetos pol\u00edticos, para poder seguir \u00abgenerando conflicto\u00bb, han tenido que retractarse en la pr\u00e1ctica y volver a contactarse justamente con la clase obrera. No por casualidad han decidido centrar su intervenci\u00f3n sindical sobre los obreros inmigrados de la Log\u00edstica, que luchan ante todo por reivindicaciones salariales (1). La realidad viva y material de la lucha de clases, que como siempre ignora las abstracciones de los fil\u00f3sofos (o presuntos tales), ha prevalecido, en Italia, y no solo aqu\u00ed, sobre las tentativas de poner una l\u00e1pida sobre el an\u00e1lisis marxiano de las clases.<\/p>\n<p>Pero, como a menudo sucede en los entornos acad\u00e9micos, las abstracciones tienen la cabeza m\u00e1s dura que los hechos. Y es as\u00ed que, sobre todo en Am\u00e9rica Latina, algunas teor\u00edas en Italia, ya desmentidas por el curso de los acontecimientos, son all\u00ed recuperadas como extraordinarias novedades. No solo all\u00ed: tambi\u00e9n en Europa algunas organizaciones pol\u00edticas recientes, como por ejemplo Podemos, reclama esos conceptos con algunos argumentos muy parecidos. Es por lo tanto \u00fatil volver tambi\u00e9n hoy sobre estos temas, que hace unos a\u00f1os estaban tan en boga en Italia en los ambientes de Refundaci\u00f3n Comunista (temas que han revelado la misma inconsistencia que las recetas reformistas de la propia Refundaci\u00f3n, hoy no por nada en crisis profunda).<\/p>\n<p>El concepto clave de la teor\u00eda negrina, basado en la idea de que ha sido superado el an\u00e1lisis de clase, es el concepto de \u00abmultitud\u00bb. Este concepto es profundizado en particular en tres libros, de los que proponemos aqu\u00ed la rese\u00f1a: <em>Guide: cinque lezioni su Impero e dintorni <\/em>[Gu\u00edas: cinco lecciones sobre el Imperio y alrededores] (Antonio Negri, Cortina Raffaello, 2003), una colecci\u00f3n de ensayos titulada <em>L\u2019Europa e l\u2019Impero<\/em> [La Europa y el Imperio] (Antonio Negri, Manifestolibri, 2003), y, sobre todo, <em>Moltitudine<\/em> [Multitud] (Michele Hardt y Antonio Negri, Rizzoli, 2004). Se trata, en los tres casos, de tentativas de corregir algunas teor\u00edas elaboradas en una obra anterior de los propios Negri y Hardt, que se convirti\u00f3 en un verdadero <em>best seller<\/em>: <em>Empire<\/em> (Harvard University Press, 2000, publicado en Italia por Rizzoli con el t\u00edtulo <em>Impero<\/em>). Las profec\u00edas contenidas en <em>Empire<\/em>, despu\u00e9s de menos de tres a\u00f1os de la salida del libro, ya recibieron un flagrante desmentida por los hechos.<\/p>\n<p><strong>Cuando una teor\u00eda no funciona\u2026<\/strong><\/p>\n<p>Si en <em>Empire<\/em> fue dada por cierta la disoluci\u00f3n de cualquier posibilidad de guerra entendida en los t\u00e9rminos cl\u00e1sicos de conflicto intercapitalista a favor de fantasmag\u00f3ricas \u00abguerras civiles\u00bb dentro de los confines del Imperio; si se alegaba la conclusi\u00f3n del paso hist\u00f3rico a la nueva era del \u00abtrabajo inmaterial\u00bb destinado a traducirse en la fatal ca\u00edda del movimiento de los trabajadores en el olvido de la historia; si se profetizaba la llegada de \u00abnuevos cuerpos cyborg\u00bb capaces de moverse en espacios liberados en virtud de la sola fuerza de voluntad; todas estas previsiones no se han verificadas. El movimiento de los trabajadores y las trabajadoras ha salido a las calles y se ha desarrollado con renovada fuerza (aunque una vez m\u00e1s traicionado por direcciones reformistas); la ideolog\u00eda de los \u00abespacios liberados\u00bb sin tomar el poder ha revelado el propio car\u00e1cter ilusorio frente al agravamiento de las condiciones materiales, de vida y de trabajo de las nuevas generaciones; sobre todo, lejos de ser resueltas en una imaginaria <em>Pax Imperii<\/em>, las contradicciones imperialistas se han agravado en ocasi\u00f3n de las guerras y de los conflictos en Medio Oriente (de Irak a Afganist\u00e1n ya entonces, de Siria al Kurdist\u00e1n m\u00e1s recientemente) y las profec\u00edas de un dominio \u00abpac\u00edfico\u00bb han sido desmentidas abiertamente.<\/p>\n<p>Por lo tanto, Negri ha debido, de alg\u00fan modo, saldar cuentas con la historia. Ha tratado de salir de ello de manera torpe diciendo, de hecho, que la teor\u00eda del Imperio era de tal manera \u201cnebulosa\u201d que dejaba espacio para las m\u00e1s disparatadas interpretaciones. Es as\u00ed que, en la noche en que todos los gatos son grises del nuevo orden imperial, Negri admite que quiz\u00e1s hay algo de <em>imperialista<\/em> en la pr\u00e1ctica del gobierno estadounidense; pero todo esto no tiene nada que ver con el Imperio, que es y ser\u00e1 siempre un \u201cno-lugar\u201d, una \u00absoberan\u00eda que no tiene exterior\u00bb, que no tiene centro ni confines, que es y que no es (v\u00e9ase <em>Gu\u00edas: cinco lecciones sobre el imperio y alrededores<\/em>, de Antonio Negri, una colecci\u00f3n de ensayos seleccionados para respaldar estos vuelos te\u00f3ricos). En qu\u00e9 consiste esta \u00abnueva soberan\u00eda\u00bb no se comprende exactamente, pero Negri nos consuela con benevolencia: no lo entendemos porque no se puede decir, por ahora, d\u00f3nde ella reside, indudablemente no m\u00e1s en los Estados nacionales, indudablemente en otro lugar, probablemente en el Imperio, pero no tenemos ninguna certeza: esperemos confiados el caer de la noche y un d\u00eda todo ser\u00e1 m\u00e1s claro&#8230;<\/p>\n<p>Pero no acaba aqu\u00ed. Al cabo de pocos meses en las librer\u00edas ha aparecido otra colecci\u00f3n de ensayos de Negri, <em>Europa y el Imperio<\/em> (Manifestolibri, 2003), que, por c\u00f3mo es definida, invierte incluso esta insistencia sobre la \u201cnebulosa\u201d del Imperio: el poder imperial vuelve a coincidir generalmente con los EEUU, cuya \u00abincontrastable hegemon\u00eda\u00bb es dada por incontestable. Negri despert\u00f3 una bonita ma\u00f1ana y se acord\u00f3 de haber dado ya un rostro y un nombre a la \u00abfuerza excesiva y rebosante\u00bb (sic!) de la <em>multitud<\/em>: Europa Unida. Frente al dominio estadounidense, Europa \u2013casi entidad metaf\u00edsica\u2013 representa \u00abuna se\u00f1al de eficiencia productiva, de madurez de esp\u00edritu, de modernizaci\u00f3n cultural\u00bb. De aqu\u00ed la exaltaci\u00f3n de la introducci\u00f3n del euro, de Francia y Alemania cu\u00e1l encarnaciones de las fuerzas europeas m\u00e1s vivas, de la Europa pol\u00edtica, del mercado \u00fanico, de la \u00abcentralizaci\u00f3n de la pol\u00edtica extranjera y militar\u00bb, del desarrollo de estructuras federales: todo eso, seg\u00fan Negri, favorecer\u00eda al \u00abproletariado europeo del posfordismo\u00bb (no se comprende el porqu\u00e9, exactamente, como no se comprende en qu\u00e9 consiste tal proletariado). La perspectiva de otro mundo posible se convierte en molestar un poco a la superpotencia americana: puesto que el poder imperial, EEUU, no quiere la unidad pol\u00edtica de Europa, en consecuencia&#8230; esta unidad est\u00e1 buena para nosotros, \u00bfevidente, no? No solo eso: todos aquellos a los que conviene la constituci\u00f3n de la Europa Unida se vuelven inexorablemente nuestros aliados, a partir de las \u00abempresas europeas que se han reestructurado sobre el espacio multinacional\u00bb y de la \u00abburgues\u00eda tecn\u00f3crata e intelectual que pone el problema de la unidad pol\u00edtica europea como terreno de transferencia (y de consolidaci\u00f3n) del privilegio tecnocr\u00e1tico y administrativo\u00bb (sic!).<\/p>\n<p><strong>El concepto \u201cnebuloso\u201d de multitud<\/strong><\/p>\n<p>Y ahora nos preparamos para otros vuelos pind\u00e1ricos con la lectura de <em>Moltitudine. Guerra e democrazia nel nuovo ordine mondiale<\/em> [Multitud. Guerra y democracia en el nuevo orden mundial] (Michel Hardt y Antonio Negri, Rizzoli, 2004).<\/p>\n<p>Si la primera parte de esta obra indujo a una sonrisa por la excentricidad de la lectura del \u00abestado de guerra global\u00bb y de los procesos de reestructuraci\u00f3n del capitalismo, al final el lector encuentra unas propuestas pol\u00edticas de expl\u00edcito sost\u00e9n al capital financiero internacional. Pero procedamos con orden.<\/p>\n<p>El libro se abre con una inc\u00f3moda rectificaci\u00f3n (\u00a1tambi\u00e9n aqu\u00ed!), disfrazada por \u00abprecisi\u00f3n\u00bb, de algunas teor\u00edas que fueron el centro de <em>Empire<\/em>: la <em>Pax Imperii<\/em>, que los dos autores profetizaron como inmanentes en virtud del nuevo orden imperial, en <em>Moltitudine [Multitud]<\/em> se precisa como \u00absimulacro de paz\u00bb. Negri y Hardt en 2000 dibujaron incontrovertibles escenarios \u00abinternacionalistas y pacifistas\u00bb aprovechables a corto plazo: alguna cosa estaban obligados a decir frente a la explosi\u00f3n de nuevos conflictos b\u00e9licos (Afganist\u00e1n, Irak). Resuelven el problema con la dicha \u201cprecisi\u00f3n\u201d -el hecho de que esta desmienta los dos tercios de la obra anterior es un detalle insignificante para las mentes de posmodernos liberados de las brutales cadenas de la l\u00f3gica cl\u00e1sica- y con una brillante acrobacia se desequilibran hasta predecir en el \u00abestado de guerra permanente y generalizada\u00bb la esencia del mundo contempor\u00e1neo (v\u00e9ase la primera secci\u00f3n del libro, titulada precisamente \u00abGuerra\u00bb). M\u00e1s a\u00fan: en la posmodernidad la guerra asume un \u00abcar\u00e1cter absoluto y ontol\u00f3gico\u00bb (quedar\u00eda por pensar que la \u00fanica posibilidad que nos resta sea aquella de resignarnos cristianamente a contemplar la bondad del Creador&#8230;), es decir, estamos en la \u00e9poca de la cuarta guerra mundial (la tercera fue la guerra fr\u00eda). La teor\u00eda es obviamente sazonada en abundancia con alusiones al \u00abbiopoder\u00bb, a la \u00abproducci\u00f3n b\u00e9lica posfordista\u00bb y otras rarezas ling\u00fc\u00edsticas ya conocidas por los lectores de <em>Empire<\/em>.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s golpea es ver cu\u00e1les estrategias de resistencia se dise\u00f1an frente al \u00abestado de conflictividad global y permanente\u00bb: es declarada vieja, en todo caso completamente ineficaz y m\u00e1s bien delet\u00e9rea a causa del \u00abcar\u00e1cter intr\u00ednsecamente antidemocr\u00e1tico\u00bb, cada forma de resistencia armada. Para los autores fue grave responsabilidad de Engels y Trotsky en primer lugar el haber favorecido la transformaci\u00f3n de las bandas de la guerrilla en una estructura armada centralizada: a sus ojos, justamente este tipo de organizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito ha estado en el origen de \u00abformas pol\u00edticas r\u00edgidamente jer\u00e1rquicas y centralizadas\u00bb (definici\u00f3n que amalgama en un todo indistinto sea las experiencias pol\u00edticas inmediatamente siguientes a la Revoluci\u00f3n de Octubre, sea las posteriores degeneraciones del estalinismo).<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 agarrarse entonces hoy para pensar en formas de resistencia a la guerra global imperial? Para detectar nuevas estrategias hace falta partir de un asumido que Negri y Hardt dan por descontado: la ocurrida transformaci\u00f3n de las formas de la producci\u00f3n social en el sentido de la \u00abproducci\u00f3n biopol\u00edtica\u00bb, de la \u00abf\u00e1brica social\u00bb, y del \u00abposfordismo.\u00bb No es nuestro objetivo aqu\u00ed extendernos para sondear el sentido de estas perlas del pensamiento posmodernista: es suficiente recordar que de aqu\u00ed deriva la teorizaci\u00f3n sobre \u201cnuevas subjetividades resistentes\u201d que, sobre el modelo de internet dan vida a formas de \u00abredes ac\u00e9falas compuestas por una pluralidad irreducible de nudos en comunicaci\u00f3n entre s\u00ed\u00bb, es decir, \u00ablas redes de las informaciones, de la comunicaci\u00f3n y de la cooperaci\u00f3n\u00bb. Lo que todo eso concretamente \u2013ay de nosotros\u2013 significa, lo descubriremos despu\u00e9s de alg\u00fan centenar de p\u00e1ginas. Pero primero hace falta ajustar las cuentas con la parte central del libro, que trata del sujeto mismo de la obra: la<em> multitud<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Multitudes subversivas en alianza con el capital<\/strong><\/p>\n<p>En estas p\u00e1ginas se hace un resumen de las m\u00e1s disparatadas teor\u00edas pol\u00edtico-filos\u00f3ficas, de los presocr\u00e1ticos a hoy: el \u00fanico criterio que implica a la reconstrucci\u00f3n es la voluntad de liquidar como viejo y retr\u00f3grado todo lo que en el pasado ha representado instancias de liberaci\u00f3n, teor\u00edas marxistas obviamente incluidas. Incluso en este terreno no faltan incoherencias groseras \u2013quiz\u00e1s debido a alg\u00fan despistado \u00abcortar y pegar\u00bb\u2013 como cuando, despu\u00e9s de haber denigrado por p\u00e1ginas y p\u00e1ginas las teor\u00edas novecentistas, los dos autores proclaman a grandes voces la necesidad de \u00abvolver al siglo XVII\u00bb.<\/p>\n<p>Pero, m\u00e1s all\u00e1 de eso, el esfuerzo de caracterizar la multitud -aunque de manera abstracta e imitando groseramente la cr\u00edtica de Hegel al absoluto de Schelling- se basa en una lectura fant\u00e1stica y fantasiosa de la producci\u00f3n capitalista: seg\u00fan nuestros autores, una presunta producci\u00f3n inmaterial y los conexos procesos de cooperaci\u00f3n, participaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n se convierten en \u00ablugares de la plusval\u00eda\u00bb. En otras palabras, estar\u00edamos asistiendo a un cambio de era, capaz de sancionar la ilegitimidad de cualquier llamado a la clase obrera y a las masas proletarias como sujetos del cambio. Sobre estas bases, la <em>multitud<\/em> se presenta como \u00abconcepto abierto e inclusivo\u00bb &#8211; en contra de la noci\u00f3n \u00abexclusiva\u00bb de clase obrera-, basado en la producci\u00f3n \u00abbiopol\u00edtica\u00bb, y deseoso de democracia: es la \u00abmultiplicidad social que es capaz de comunicar y de actuar en com\u00fan conservando las propias diferencias internas\u00bb. Lo que solamente se comprende con claridad es que el concepto est\u00e1 \u201cnebuloso\u201d, que esta multitud puede ser todo y nada al mismo tiempo, que no puede traducirse en ning\u00fan proyecto real de transformaci\u00f3n de lo existente.<\/p>\n<p>Sin embargo, es tan vago el concepto de multitud cuanto son en cambio tristemente n\u00edtidas las pol\u00edticas que los dos autores quieren difundir. La apelaci\u00f3n a la creatividad, a la comunicaci\u00f3n, a la \u00abcooperaci\u00f3n aut\u00f3noma\u00bb asume un rostro mucho m\u00e1s macabro en las pocas p\u00e1ginas en que se habla de plataformas reivindicatorias. Desde este punto de vista, la parte final \u2013\u00bbExperimentos de reforma global\u00bb- de la segunda secci\u00f3n es emblem\u00e1tica (\u00a1aqu\u00ed viene lo lindo!).<\/p>\n<p>Antepuesto a todo el razonamiento es que \u00abal d\u00eda de hoy, no hay ning\u00fan conflicto entre reforma y revoluci\u00f3n (\u2026). Hoy las transformaciones son tan radicales que tambi\u00e9n las instancias del reformismo pueden comportar cambios revolucionarios\u00bb. Dicho esto, veamos c\u00f3mo se articulan las propuestas \u00abreformistas\u00bb en cuesti\u00f3n. En el p\u00e1rrafo \u00abReforma de la representaci\u00f3n\u00bb se pide una reforma del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (sic!) que hagan a tales instituciones \u00abm\u00e1s responsables frente al pueblo\u00bb. A seguir, se auspician algunos peque\u00f1os ajustes en la organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (como el \u00abrevolucionario\u00bb redimensionamiento del poder del Consejo de Seguridad), con el deseo de difundir a nivel mundial el modelo constitucional estadounidense\u2026 No acaba aqu\u00ed. En los p\u00e1rrafos titulados \u00abReformas econ\u00f3micas\u00bb y \u00abReformas biopol\u00edticas\u00bb, adem\u00e1s de retomar la \u201cTobin Tax\u201d [Tasa Tobin] y otras reivindicaciones caballo de batalla de los partidos reformistas, los dos autores se lanzan en desmesurados elogios a la ONU, tanto que los mismos recursos procedentes de aquel impuesto deber\u00edan \u2013ay de nosotros\u2013 financiar el propio organismo que gobierna los equilibrios entre las potencias imperialistas del globo\u2026<\/p>\n<p>Pero todo eso no es nada frente a la horrorosa estrategia que justifica estas propuestas (ilusorias m\u00e1s que incapaces de configurar una alternativa de sistema). El poder subversivo de la <em>multitud<\/em>, de hecho se reduce a hacer un pedido al gran capital internacional y a sus \u00f3rganos de representaci\u00f3n. Lo que Negri y Hardt expl\u00edcitamente desean es \u00abun nueva Carta Magna\u00bb concedida por las as\u00ed llamadas aristocracias globales, vale a decir \u00ablas grandes multinacionales, las instituciones supranacionales, los otros grandes estados nacionales y los poderosos actores no nacionales\u00bb. He aqu\u00ed pues el verdadero rostro pol\u00edtico de la teor\u00eda del Imperio y de la multitud: \u00ab<em>la alianza entre las aristocracias industriales y las multitudes productivas<\/em>\u00ab. Despu\u00e9s de haber liquidado las batallas anticapitalistas cu\u00e1l expresiones de veteromarxismo, despu\u00e9s de haber exorcizado cualquier tipo de organizaci\u00f3n partidista y revolucionaria, despu\u00e9s de haberse esmerado por m\u00e1s de trescientas p\u00e1ginas en la alabanza de lo \u00abnuevo\u00bb y de lo \u00abpos\u00bb, apuntan una propuesta pol\u00edtica contra la que hace dos siglos Marx y Engels polemizaron: la propuesta de quien cree sea posible confiar en el buen coraz\u00f3n -o en los intereses, poco cambia- de los capitalistas para resolver las suertes de las clases oprimidas. Los procesos constituyentes alternativos que Negri y Hardt anhelan, tienen el sabor amargo de una aut\u00e9ntica bofetada: reb\u00e9lense, multitudes, que en cambiar el mundo piensan el Banco Mundial, la ONU y el Fondo Monetario Internacional\u2026<\/p>\n<p><strong>La recuperaci\u00f3n de viejas teor\u00edas reformistas<\/strong><\/p>\n<p>No es raro que la b\u00fasqueda de \u00abnuevos sujetos\u00bb del conflicto y de \u00abnuevos lenguajes\u00bb vaya a la par del abandono de una perspectiva revolucionaria: la b\u00fasqueda afanosa de nuevos esquemas interpretativos a menudo esconde la tentativa de justificar una capitulaci\u00f3n al reformismo.<\/p>\n<p>Eso es particularmente evidente en una larga entrevista concedida por Tony Negri y publicada en un libro del t\u00edtulo significativo: <em>Goodbye Mr Socialism<\/em> [Adi\u00f3s, Se\u00f1or Socialismo] (Feltrinelli, 2006). Negri es aqu\u00ed muy expl\u00edcito y dice con claridad lo que piensa: \u00abno pienso que haya la necesidad de un partido revolucionario para solucionar los problemas, bastar\u00eda m\u00e1s precisamente una <em>gobernaci\u00f3n democr\u00e1tica<\/em> y una <em>administraci\u00f3n correcta<\/em>\u00bb (las cursivas son nuestras). Si bien cubierto de un lenguaje nuevo, saca afuera una vieja teor\u00eda: es posible cambiar el mundo con las reformas, sin derribar el capitalismo.<\/p>\n<p>En este escrito, Negri llega incluso a considerar interesante (\u00ababri\u00f3 nuevas posibilidades de discusi\u00f3n\u00bb) el trabajo de los juristas del trabajo de los gobiernos de centroizquierda D\u2019Antona y Biagi \u2013que han acelerado en Italia la precarizaci\u00f3n del trabajo\u2013 \u00a1y reivindica con orgullo haberse alineado \u00abcontra la defensa del art\u00edculo 18\u00bb (un art\u00edculo que pon\u00eda l\u00edmites a los despidos de obreros en las f\u00e1bricas y que fue abolido). Todo esto es justificado con una afirmaci\u00f3n inquietante para quienes, como nosotros, seguimos luchando contra la precariedad y la desocupaci\u00f3n: seg\u00fan Negri, ser\u00eda un \u00aberror\u00bb de la izquierda aquel de quedar \u00abprisionera del problema de la ocupaci\u00f3n y la defensa del puesto [de trabajo] por tiempo indeterminado\u00bb. Probablemente, la precariedad extrema en que viven hoy millones de j\u00f3venes en toda Europa \u2013precariedad que les impide hasta planear proyectos de corto plazo\u2013 es para Negri, que tiene la suerte de no conocerla, una cosa buena, que est\u00e1 en sinton\u00eda m\u00e1s que con el puesto fijo de trabajo, con el car\u00e1cter multiforme y flexible de la \u00abmultitud\u00bb\u2026<\/p>\n<p>Resumiendo, para concluir, detr\u00e1s de las teorizaciones negrinas del \u00abnuevo iluminismo biopol\u00edtico\u00bb, rascando, rascando, se encuentra la vieja teor\u00eda reformista, aquella contra la que implacablemente se han enfrentado Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburgo: la que dice que la \u00fanica perspectiva posible es ir al gobierno en el capitalismo o bien \u2013como deja entender Negri\u2013 desarrollar el conflicto para convencer a qui\u00e9n gobierna (de parte de la burgues\u00eda) a hacer concesiones a las \u00abmultitudes\u00bb. Una teor\u00eda que ha sido, no por acaso, llevada a la pr\u00e1ctica por los partidarios de las teor\u00edas de Negri, que han concluido su carrera pol\u00edtica en el Sel de Vendola o, m\u00e1s recientemente, en Izquierda italiana (2), confirmando una afirmaci\u00f3n efectiva de Marx, que nos parece \u00fatil recordar para finalizar este art\u00edculo: \u00abcharlatanismo pol\u00edtico y arreglos pol\u00edticos son inseparables\u00bb.<\/p>\n<p>(1) Referido en particular al sindicado Adl Cobas, que organiza a los obreros de la Log\u00edstica, dirigidos por los Desobedientes, es decir, a los activistas de los \u201ccentros sociales autogestionados\u201d (casas ocupadas en acuerdo con las istituciones) del Nordeste de Italia. Un sindicato, debe ser dicho, que ha organizado duras luchas contra los patrones, confirmando indirectamente tambi\u00e9n la centralidad de los obreros en las luchas actuales. Tambi\u00e9n es preciso decir que el elogio que una cierta \u00e1rea de los centros sociales ha hecho del pensamiento de Tony Negri no ha sido correspondido con la misma amabilidad. En <em>Goodbye Mr Socialism<\/em>, que analizamos en este art\u00edculo, Negri define los centros sociales \u2013 y tambi\u00e9n Cub, Cobas y las organizaciones de la izquierda sindical y pol\u00edtica\u2013 \u00abresiduos de la derrota de la izquierda extraparlamentaria\u00bb.<\/p>\n<p>(2) El caso m\u00e1s conocido es aquel de Luca Casarini, l\u00edder de los Desobedientes y de los centros sociales del Nordeste, devenido miembro de la direcci\u00f3n nacional de Izquierda, Ecolog\u00eda y Libertad (Sel) de Vendola, partido pol\u00edtico hoy confluido en Izquierda italiana junto con diversos ex ministros y subsecretarios de gobiernos de centroizquierda.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reproponemos y reelaboramos en este art\u00edculo algunas notas cr\u00edticas sobre el pensamiento de Antonio Negri (llamado Tony), en parte ya publicadas anteriormente en el peri\u00f3dico Progetto Comunista. Hemos sacado las referencias contingentes al contexto pol\u00edtico de los a\u00f1os en que han sido escritas (hace m\u00e1s de diez a\u00f1os), y actualizado a la luz de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":43890,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[2700,2657,2794],"tags":[10555,10553,7727,2948,7108,10554],"class_list":["post-43887","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-italia","category-pdac-italia","category-teoria","tag-antonio-negri-multitud-y-capital","tag-clase-o-multitud","tag-fabiana-stefanoni-autor","tag-lucha-de-clases","tag-pdac-italia","tag-teorias-reformistas"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/pintura-em-tela-50x100-cod-389.jpg","categories_names":["Italia","PdAC - Italia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43887","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43887"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43887\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43907,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43887\/revisions\/43907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}