{"id":43883,"date":"2017-05-22T09:52:26","date_gmt":"2017-05-22T11:52:26","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=43883"},"modified":"2017-05-22T12:39:46","modified_gmt":"2017-05-22T14:39:46","slug":"marchar-separado-golpear-juntos-de-marx-a-trotsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/marchar-separado-golpear-juntos-de-marx-a-trotsky\/","title":{"rendered":"Marchar separado, golpear juntos: de Marx a Trotsky"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cLos ep\u00edgonos actuales, o sea, los muchos malos disc\u00edpulos de Lenin, adoran cubrir sus lagunas en todos los aspectos con citaciones que, muchas veces, no son en absoluto apropiadas. Para un marxista, no es la citaci\u00f3n sino el m\u00e9todo correcto lo que permite resolver el problema. Pero con la ayuda de un m\u00e9todo correcto no es dif\u00edcil encontrar la citaci\u00f3n conveniente\u201d. Le\u00f3n Trotsky<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Gustavo Machado, para <em>Teoria &amp;\u00a0Revolu\u00e7\u00e3o<\/em><\/p>\n<p>En el presente texto pretendemos analizar el origen y, principalmente, el significado del lema \u201cmarchar separado, golpear juntos\u201d tomado por los bolcheviques. Lenin en particular, como un criterio para definici\u00f3n de frentes, de diversos tipos, con otras organizaciones. Se trata de una orientaci\u00f3n largamente olvidada y pr\u00e1cticamente sepultada por los marxistas desde la posguerra. En funci\u00f3n de eso, es una tarea de mayor importancia reexaminar el alcance y consecuencias contenidas en esa formulaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La posici\u00f3n de Marx, Lenin y Trotsky sobre los frentes<\/strong><\/p>\n<p>En principio, a t\u00edtulo de mera curiosidad hist\u00f3rica, observamos que el origen de la expresi\u00f3n es alemana y, como tantas otras formulaciones apropiadas por el marxismo, tiene origen militar. M\u00e1s precisamente con el mariscal alem\u00e1n Helmuth von Moltke, que comand\u00f3 las batallas que culminaron en la unificaci\u00f3n del Estado alem\u00e1n bajo el liderazgo de Prusia en la segunda mitad de los a\u00f1os sesenta del siglo XIX. Su principio estrat\u00e9gico era sintetizado en la frase: <strong>\u201cmarchar separado, golpear juntos\u201d<\/strong> (<em>Getrennt marschieren, vereint schlagen<\/em>), que dec\u00eda respecto b\u00e1sicamente a las batallas en campo abierto.<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o, as\u00ed, que Marx jam\u00e1s haya usado directamente la expresi\u00f3n. No obstante, su contenido puede ser claramente identificado en el \u201cMensaje al comit\u00e9 central de la Liga de los Comunistas\u201d de marzo de 1850, cuando dice que \u201cLa actitud de partido obrero revolucionario de cara a la democracia peque\u00f1oburguesa es la siguiente: <strong>marchar<\/strong> con ella <strong>en la lucha<\/strong> por el derrumbe de aquella fracci\u00f3n cuya derrota es deseada por el partido obrero; <strong>marchar contra<\/strong> ella en <strong>todos los casos<\/strong> en que la democracia peque\u00f1oburguesa quiera consolidar su posici\u00f3n en provecho propio\u201d (MARX, 1982, p. 85).<\/p>\n<p>No sin raz\u00f3n, la sugerencia de Marx al partido obrero en lo que dice respecto de las elecciones ser\u00e1:<\/p>\n<p>\u201cAl lado de los candidatos burgueses democr\u00e1ticos figuren en todas partes <strong>candidatos obreros<\/strong>, escogidos en la medida de lo posible entre los miembros de la Liga, y que para su triunfo se pongan en juego todos los medios disponibles. <strong>Aun cuando no exista esperanza de triunfo<\/strong>, los obreros deben presentar <strong>candidatos propios<\/strong> para <strong>conservar la independencia<\/strong>, hacer una evaluaci\u00f3n de fuerzas y demostrar abiertamente a todo el mundo su posici\u00f3n revolucionaria y los puntos de vista del partido. Al mismo tiempo, los obreros no deben dejarse enga\u00f1ar por las alegaciones de los dem\u00f3cratas de que, por ejemplo, tal actitud divide el partido democr\u00e1tico y facilita el triunfo de la reacci\u00f3n. Todas esas alegaciones tienen el objetivo de ilusionar al proletariado; los \u00e9xitos que el partido obrero alcance con semejante actitud independiente pesan mucho m\u00e1s que los da\u00f1os que pueda ocasionar la presencia de unos cuantos reaccionarios en la asamblea representativa\u201d (MARX, 1982, p. 90).<\/p>\n<p>Ya en Marx podemos constatar que la orientaci\u00f3n arriba citada no es una mera t\u00e1ctica entre otras sino una orientaci\u00f3n general a ser observada en todos los casos, ya que se trata de un texto program\u00e1tico dirigido al comit\u00e9 central de la Liga de los Comunistas que abarcaba varios pa\u00edses. No se trata, por lo tanto, del an\u00e1lisis de un caso espec\u00edfico sino de un texto que, en la \u00e9poca, fue tomado como un complemento program\u00e1tico al <em>Manifiesto Comunista<\/em>, incorporando las experiencias de las revoluciones de 1848-1849. Tanto es as\u00ed que solamente la segunda parte del Mensaje, escrito como un documento separado, trata de las especificidades de los pa\u00edses europeos en que la Liga de los Comunistas interven\u00eda.<\/p>\n<p>Tampoco se trata de un dogma sino de un criterio de an\u00e1lisis de la realidad que comporta, conforme la situaci\u00f3n, formas diversas de aplicaci\u00f3n. No obstante, como todo criterio que busca vincular el caso particular con la universalidad del programa, tiene como consecuencia una orientaci\u00f3n general. De ah\u00ed la indicaci\u00f3n, por ejemplo, de que <strong>\u201cen la medida de lo posible\u201d<\/strong>, en los procesos electorales, figuren en todas partes candidatos obreros escogidos entre los miembros de la Liga de los Comunistas.<\/p>\n<p>Pero es bueno recordar que en la \u00e9poca de Marx la legalidad de partidos y organizaciones obreras, sobre todo pol\u00edticas, era rara y pr\u00e1cticamente inexistente. Qu\u00e9 dir\u00e1n, como en las d\u00e9cadas que siguieron, organizaciones reformistas que buscaban apoyar su discurso en Marx. No sin raz\u00f3n, es con el gui\u00f1o reformista de la socialdemocracia alemana y la emergencia de la fracci\u00f3n menchevique en la socialdemocracia rusa en el inicio del siglo XX, que tal tema ser\u00e1 retomado y reexaminado, particularmente por Lenin.<\/p>\n<p>Es exactamente en ese contexto que la formulaci\u00f3n \u201cmarchar separado, golpear juntos\u201d adentra la tradici\u00f3n bolchevique. El momento de esa incorporaci\u00f3n puede ser fechado de forma precisa. Se dio por medio de Parvus, un ruso radicado en Alemania y miembro de la socialdemocracia alemana, pero que alert\u00f3 conjuntamente con Trotsky en la revoluci\u00f3n de 1905, siendo, incluso, coautor de la primea elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Fue justamente al hacer el prefacio de un escrito de Trotsky, a\u00fan en el inicio de 1905, en medio de la pol\u00e9mica de si los revolucionarios deber\u00edan o no participar de un gobierno provisorio que resultase de la revoluci\u00f3n en curso, que Parvus dice: \u201cEs necesario servirse de todas las corrientes revolucionarias y de oposici\u00f3n, pero, al mismo tiempo, tenemos que preservar la capacidad de acci\u00f3n pol\u00edtica aut\u00f3noma\u201d. Enseguida, enumera los siguientes criterios:<\/p>\n<ol>\n<li>No mezclar organizaciones: <strong>Marchar separados, golpear juntos<\/strong>.<\/li>\n<li>No renunciar a sus propias reivindicaciones pol\u00edticas.<\/li>\n<li>No ocultar las divergencias de intereses.<\/li>\n<li>Seguir a su aliado como se sigue el carril a un enemigo.<\/li>\n<li>Preocuparse m\u00e1s en utilizar la situaci\u00f3n creada por la lucha que en preservar un aliado (PARVUS, 2016, p. 4).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Pues bien, tanto el prefacio de Parvus, como el escrito de Trotsky, ser\u00e1 blanco de la cr\u00edtica de Lenin, excepto el fragmento arriba indicado, sucesivas veces retomado por \u00e9l en el per\u00edodo subsiguiente. Veamos.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo \u201cUn acuerdo de lucha para la Insurrecci\u00f3n\u201d, de febrero de 1905, Lenin dice que la \u201chistoria de las \u00e9pocas revolucionarias nos da muchos ejemplos de enormes da\u00f1os que causan las experiencias precipitadas e inmaduras de una \u2018unidad de lucha\u2019 en que se juntan los elementos m\u00e1s heterog\u00e9neos para formar comit\u00e9s del pueblo revolucionario\u201d. Y advierte: \u201ccon lo que solo se obtiene el inevitable resultado de fricciones mutuas y amargos desenga\u00f1os\u201d. Interesante notar que Lenin no se refiere, en este p\u00e1rrafo, a especificidades del proceso de 1905, sino a una lecci\u00f3n de la \u201chistoria de las \u00e9pocas revolucionarias\u201d. Y esto tiene su raz\u00f3n de ser. Al final, el \u201cmarxismo, que ustedes consideran un dogma estrecho, es para nosotros la s\u00edntesis de esas lecciones hist\u00f3ricas, de esa orientaci\u00f3n que la historia nos ofrece\u201d, y contin\u00faa Lenin: \u201cvemos en el partido independiente e irreconciliablemente marxista del proletariado revolucionario la \u00fanica garant\u00eda de la victoria del socialismo y el camino que est\u00e1 m\u00e1s libre de vacilaciones para la victoria\u201d. \u201cPor esa raz\u00f3n, no renunciaremos jam\u00e1s, ni incluso en los momentos m\u00e1s revolucionarios, a la total independencia del partido socialdem\u00f3crata, ni a la absoluta intransigencia de nuestra ideolog\u00eda\u201d (LENIN, 1980, p. 162).<\/p>\n<p>Como se desprende de las palabras de Lenin, la necesidad de los frentes ocurre, sobre todo, en los momentos revolucionarios, en funci\u00f3n de la necesidad de reunir las fuerzas en movimiento para golpear al enemigo com\u00fan. Pero incluso en esos casos, la \u00fanica garant\u00eda de victoria del socialismo est\u00e1 en un partido del proletariado que sea independiente e irreconciliablemente marxista. Es en ese contexto que Lenin dice que \u201cdebemos, <strong>inevitablemente, marchar separados<\/strong>, pero podemos m\u00e1s de una vez y, en particular ahora, <strong>golpear juntos<\/strong>\u201d. Y m\u00e1s adelante complementa: \u201cuna claridad y precisi\u00f3n absoluta en las relaciones entre los partidos, tendencias y matices es premisa absolutamente necesaria para todo <strong>acuerdo provisorio<\/strong> m\u00e1s o menos fecundo entre ellos\u201d (LENIN, 1980, p. 162). Importante notar: acuerdos provisorios entre distintas organizaciones. Al final, en la acepci\u00f3n de Lenin, un acuerdo no puede ser fundado en un programa com\u00fan, una l\u00ednea media entre las concepciones de dos o m\u00e1s organizaciones, sino en la necesidad de una acci\u00f3n com\u00fan.<\/p>\n<p>Algunos meses m\u00e1s tarde, Lenin escribe otro art\u00edculo denominado \u201cLa Dictadura Democr\u00e1tica Revolucionaria del Proletariado y del Campesinado\u201d. Tal art\u00edculo tiene el m\u00e9rito de explicitar la naturaleza de clase de las organizaciones involucradas en un posible frente. Dice que \u201cla participaci\u00f3n en el gobierno provisorio revolucionario ser\u00eda extremadamente peligrosa si la socialdemocracia olvidara, aunque fuese por un solo instante, las diferencias de clase existentes entre el proletariado y la peque\u00f1a burgues\u00eda; si concluyera tard\u00edamente una alianza desfavorable para nosotros con uno u otro partido peque\u00f1oburgu\u00e9s de intelectuales que no merezca confianza; si la socialdemocracia perdiera de vista, aunque fuese por un solo momento, sus objetivos independientes y la necesidad (en todas las circunstancias y coyunturas pol\u00edticas de cualquier tipo, en todos los virajes y alteraciones pol\u00edticas sin excepci\u00f3n) de colocar en primer plano el desarrollo de la conciencia de clase del proletariado y de su organizaci\u00f3n pol\u00edtica independiente\u201d. Y complementa luego enseguida: \u201cParvus subraya con toda energ\u00eda una de las condiciones que <strong>jam\u00e1s debemos olvidar: golpear juntos y marchar separados<\/strong>, no mezclar organizaciones, vigilar al aliado como un enemigo, etc.\u201d (LENIN, 1980, p. 309).<\/p>\n<p>Como se nota, los elementos arriba indicados deben ser llevados en cuenta \u201cen todas las circunstancias y coyunturas pol\u00edticas de cualquier tipo, en todos los virajes y alteraciones pol\u00edticas sin excepci\u00f3n\u201d, siendo algo que \u201cjam\u00e1s debemos olvidar\u201d. Por eso, no se trata de un an\u00e1lisis circunstancial, sino algo que debe ser considerado en todas las situaciones, en las palabras de Lenin, sin ninguna excepci\u00f3n. Importante resaltar que la cuesti\u00f3n era puesta en esos t\u00e9rminos por Lenin incluso en la \u00e9poca, cuando su programa para Rusia a\u00fan no era el de la revoluci\u00f3n socialista, sino una democracia burguesa bajo direcci\u00f3n de un gobierno obrero y campesino.<\/p>\n<p>Por fin, no podemos dejar de mencionar otro art\u00edculo de Lenin, de 1907, que trata de las elecciones para la Duma, denominado: \u201cLos bolcheviques y la peque\u00f1a burgues\u00eda\u201d. En ese art\u00edculo, Lenin plantea la siguiente cuesti\u00f3n: \u201c\u00bfC\u00f3mo garantizar que los peque\u00f1oburgueses reconocidos por <em>Novi Luch<\/em> [peri\u00f3dico trudovique] como aliados no traicionar\u00e1n y se colocar\u00e1n del lado de los kadetes?\u201d Como se sabe, los trudoviques eran una escisi\u00f3n de un t\u00edpico partido socialista peque\u00f1oburgu\u00e9s de izquierda, los socialistas revolucionarios. Y responde en seguida: \u201cPrecisamente porque es imposible garantizar tal cosa estamos contra cualquier acuerdo permanente con los trudoviques. Nuestra l\u00ednea es <strong>\u2018marchar separadamente, <em>golpear juntos<\/em>\u2019<\/strong>\u201d. Y complementa: \u201cPrecisamente as\u00ed procederemos en las <strong>elecciones<\/strong> de San Petersburgo y as\u00ed procederemos <strong>siempre<\/strong>\u201d (LENIN, 1981, p. 175).<\/p>\n<p>No es casual, por lo tanto, el hecho de que ese lema bolchevique sea retomado innumerables veces por Le\u00f3n Trotsky, siempre que el tema en debate era la naturaleza y objetivo de los frentes y bloques entre organizaciones. Esto se dar\u00e1 en los debates sobre el frente \u00fanico entre la Socialdemocracia y el Partido Comunista en Alemania frente al nazismo, en el caso del Frente Popular franc\u00e9s e, incluso, en carta en que aconseja a los activistas indianos frente a las corrientes nacionalistas de aquel pa\u00eds. No obstante, un documento en especial se reviste de particular inter\u00e9s teniendo en vista los prop\u00f3sitos de este art\u00edculo. En una carta que se creer est\u00e1 dirigida a Wolf Weiss, alem\u00e1n exiliado en Checoslovaquia. Trotsky responde exactamente la pregunta de cu\u00e1l es la actitud de los revolucionarios frente al frente \u00fanico. O sea, se trata de una respuesta con valor universal y no del an\u00e1lisis de un caso espec\u00edfico. En esa carta, Trotsky sintetiza as\u00ed la cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cEn relaci\u00f3n con el frente \u00fanico, creo que es dif\u00edcil plantear el problema con claridad, debido a la tendencia com\u00fan de confundir los muchos significados del mismo. El concepto de \u2018frente \u00fanico\u2019 est\u00e1 estrechamente ligado al conocido lema: <strong><em>marchar separados, golpear juntos<\/em><\/strong>. El frente \u00fanico es necesario si tenemos que golpear juntos. Por eso, no se trata de una instituci\u00f3n permanente, sino de un plan de batalla circunstancial. En \u00e9pocas de \u2018quietud\u2019, el frente \u00fanico ser\u00eda la excepci\u00f3n. En un per\u00edodo revolucionario, el frente \u00fanico puede extenderse e incluso asumir formas organizativas (por ejemplo, la formaci\u00f3n de los s\u00f3viets revolucionarios). Sea como fuere, en todos los casos se trata de estrechar filas para golpear; <strong>la premisa paralela es la existencia de organizaciones de masas<\/strong>.<\/p>\n<p>Tomemos un ejemplo del fallecido \u2018frente \u00fanico\u2019 del ILP y del PC brit\u00e1nico. Era una alianza permanente entre grupos de propaganda. Esto no es un frente \u00fanico sino el reconocimiento franco de que uno de los grupos (o tal vez ambos) no tienen derecho a una existencia pol\u00edtica independiente. <strong><em>Marchan<\/em><\/strong> juntos antes de haber reunido las fuerzas necesarias para <strong><em>golpear<\/em><\/strong>. Quien tiene algo que decir a la clase obrera, debe marchar solo. [\u2026]\u201d (TROTSKY, 1979, pp. 321-322).<\/p>\n<p>Como se ve, antes que tratarse de una frase de efecto, una formulaci\u00f3n epis\u00f3dica y circunstancial, la formulaci\u00f3n \u201cmarchar separados, golpear juntos\u201d traduce un criterio a ser considerado en el an\u00e1lisis de cada caso particular. Un criterio reivindicado y por diversas veces aplicado tanto por Marx como por Lenin y Trotsky. A pesar de eso, como podemos constatar f\u00e1cilmente, su uso y, sobre todo, su significado, fue sometido a un largo olvido en el interior del marxismo.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo criterio: Gramsci<\/strong><\/p>\n<p>Reconstruir la historia de este olvido no es tarea de las m\u00e1s simples. Lejos de querer responder a esa cuesti\u00f3n, lo que exigir\u00eda un estudio de largo aliento, es posible indicar, al menos, que uno de sus cap\u00edtulos se encuentra en Gramsci, particularmente en sus <em>Cuadernos de la C\u00e1rcel<\/em>. En el tercer volumen de la edici\u00f3n brasile\u00f1a tenemos un t\u00f3pico que trata exactamente de lo que ser\u00eda el \u201cpasaje de la guerra maniobrada (y del ataque frontal) a la guerra de posici\u00f3n tambi\u00e9n en el campo pol\u00edtico\u201d (GRAMSCI, 2004, p. 255). A continuaci\u00f3n, Gramsci dice que \u201cesa parece ser la cuesti\u00f3n de la teor\u00eda pol\u00edtica m\u00e1s importante puesta por el per\u00edodo de la posguerra y la m\u00e1s dif\u00edcil de resolver correctamente. Ella est\u00e1 ligada a las cuestiones levantadas por Bronstein [Trotsky], que, de un modo o de otro, puede ser considerado el te\u00f3rico pol\u00edtico del ataque frontal en un per\u00edodo en que este es apenas causa de derrotas\u201d (GRAMSCI, 204, p. 255). Aqu\u00ed ya se comienza a vislumbrar un criterio radicalmente distinto de aquel aplicado por los autores cl\u00e1sicos, en que la pol\u00edtica no se jerarquiza por la lucha directa, el ataque frontal, sino por la llamada guerra de posici\u00f3n, en este fragmento, confrontada directamente con las posiciones de Trotsky.<\/p>\n<p>Como se sabe, en la acepci\u00f3n de Gramsci, en el occidente capitalista de la posguerra la cuesti\u00f3n de la revoluci\u00f3n proletaria dejaba de ser producto de la acci\u00f3n directa del proletariado \u2013guerra de movimiento\u2013 pasando a ser, mucho m\u00e1s, producto de la guerra de posici\u00f3n, esto es, la preponderancia de la disputa por hegemon\u00eda en el interior de los organismos de la sociedad civil. Motivo por el cual el frente \u00fanico dejaba de ser algo moment\u00e1neo, circunstancial, para tornarse una \u201ct\u00e1ctica\u201d sujeta a vigencia por todo un largo per\u00edodo. M\u00e1s a\u00fan, antes de tratarse de un \u201ccerrar filas para golpear\u201d, algo teniendo en vista un \u201cataque frontal\u201d al enemigo, el frente \u00fanico era ampliado para el \u201ccampo pol\u00edtico\u201d. No sin raz\u00f3n, Gramsci eval\u00faa que la pol\u00edtica de frentes del bolchevismo, tal como aplicada en el interior de la propia Rusia, estar\u00eda superada. Ese es el sentido que Gramsci confiere a la pol\u00edtica de frente \u00fanico adoptada en el tercer congreso de la III Internacional.<\/p>\n<p>\u00c9l dice: \u201cme parece que Ilicht [Lenin] hab\u00eda comprendido la necesidad de un cambio de la guerra maniobrada [de movimiento], aplicada victoriosamente en el Oriente en 1917 [Revoluci\u00f3n Rusa], para la guerra de posici\u00f3n, \u00fanica posible en el Occidente [\u2026]. Me parece este el significado de la f\u00f3rmula de frente \u00fanico\u201d (GRAMSCI, 2004, p. 262).<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que, m\u00e1s adelante, Gramsci ejemplifica con el caso del Comit\u00e9 Anglo-Ruso en Inglaterra. Deja claro que el criterio para los frentes ahora es otro:<\/p>\n<p>\u201cSolamente en un caso deber\u00eda existir una ruptura entre los comunistas y la izquierda inglesa: si Inglaterra estuviera a la vera de la revoluci\u00f3n proletaria y nuestro Partido fuera suficientemente fuerte para encaminar solo la insurrecci\u00f3n\u201d (GRAMSCI, 2004, p. 382).<\/p>\n<p><strong>Consideraciones finales<\/strong><\/p>\n<p>Es preciso comprender correctamente en qu\u00e9 sentido la formulaci\u00f3n \u201cmarchar separadamente, golpear juntos\u201d se presenta como un \u201clema\u201d, un \u201cprecepto\u201d, una \u201cregla\u201d, una \u201cpremisa\u201d, una \u201cl\u00ednea\u201d a ser seguida. Como se nota, para Lenin, as\u00ed como para Trotsky y Marx, no se trata de una t\u00e1ctica circunstancial, ocasional. Esa formulaci\u00f3n se impone, usando las palabras de Lenin, \u201cinevitablemente\u201d; se trata de \u201ccondiciones que jam\u00e1s debemos olvidar\u201d y, va todav\u00eda m\u00e1s lejos, \u201cprecisamente as\u00ed procederemos en las elecciones de San Petersburgo y as\u00ed procederemos siempre\u201d. Tenemos, por lo tanto, un criterio a ser siempre seguido en la conformaci\u00f3n o no de los frentes, bloques y unidades. \u00bfTendr\u00edamos as\u00ed un dogma o una formulaci\u00f3n no dial\u00e9ctica?<\/p>\n<p>Los que as\u00ed formulan la cuesti\u00f3n, lejos est\u00e1n de ser dial\u00e9cticos. Dial\u00e9ctica no es una palabra m\u00e1gica que permite que todo sea hecho conforme el an\u00e1lisis de cada caso. Es el empirismo que saca sus conclusiones basadas \u00fanicamente en el an\u00e1lisis de casos. O lo que es peor, las impresiones de la actuaci\u00f3n cotidiana. El marxista ciertamente analiza los casos particulares, pero tal an\u00e1lisis est\u00e1 subordinado a su concepci\u00f3n cr\u00edtica revolucionaria de la sociedad burguesa, esto es, al programa de la revoluci\u00f3n socialista que, por su parte, se basa en un an\u00e1lisis objetivo de las necesidades hist\u00f3ricas de una clase social: el proletariado.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis marxista de situaciones particulares, por lo tanto, est\u00e1 siempre asentado en una perspectiva dotada de universalidad: la cr\u00edtica hist\u00f3rica de la sociedad burguesa. De ah\u00ed la confusi\u00f3n empirista pseudomarxista que cree que el an\u00e1lisis correcto \u2013del caso concreto\u2013 es el an\u00e1lisis de situaciones particulares aisladas de la universalidad del programa. Lenin combati\u00f3 duramente tal perspectiva presente entre varios mencheviques.<\/p>\n<p>Ciertamente, el marxismo es dial\u00e9ctico porque \u201cmarchar separadamente, golpear juntos\u201d no es un dogma sino un criterio. Existen <strong>formas diferentes<\/strong> de \u201cmarchar separadamente y golpear juntos\u201d; ah\u00ed entra el campo de las t\u00e1cticas, en este caso. Por ejemplo, \u00bfes posible marchar separadamente por medio del entrismo en otras organizaciones? Con certeza. No obstante, \u00bfel entrismo es la forma m\u00e1s adecuada para marchar separadamente? Evidentemente, no. No sin raz\u00f3n, solamente situaciones excepcionales pueden hacer del entrismo la t\u00e1ctica adecuada, a\u00fan as\u00ed, por un corto per\u00edodo de tiempo y con objetivos bien definidos.<\/p>\n<p>Esto es as\u00ed porque el campo de las t\u00e1cticas es flexible, pero no ecl\u00e9ctico, emp\u00edrico. Posee criterios porque est\u00e1 subordinado a un programa que, por su parte, se asienta en aspectos objetivos e hist\u00f3ricos y no circunstanciales. En los d\u00edas de hoy, cuando la palabra <em>frente<\/em> se convierte en una especie de fetiche entre varias organizaciones de izquierda, es esencial rememorar esa formulaci\u00f3n y reflexionar sobre su significado y consecuencias. As\u00ed como en los impactos hist\u00f3ricos de su abandono.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>MARX, KARL. <em>Mensagem ao Comit\u00ea Central da Liga dos Comunistas (1850)<\/em>. Marx-Engels: Textos. v. 3. S\u00e3o Paulo: Edi\u00e7\u00f5es Sociais, 1982. pp. 83-92<\/p>\n<p>PARVUS, Alexandre. Prefacio a Antes del 9 de enero de L. Trotsky, en: https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/parvus\/1905\/enero\/prefacio-antes-9-enero.pdf Consultado el 9\/05\/2016.<\/p>\n<p>LENIN, Wladimir Ilitch. <em>Obras Completas<\/em>, tomo 8. Mosc\u00fa: Progreso, 1980.<\/p>\n<p>_____. <em>Obras Completas<\/em>, tomo 12. Mosc\u00fa: Progreso, 1981.<\/p>\n<p>TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Escritos<\/em>, Tomo VII, v. 2, Editorial Pluma, 1979.<\/p>\n<p>GRAMSCI, Antonio. <em>Cadernos do c\u00e1rcere<\/em>. 3a ed., Rio de Janeiro: Civiliza\u00e7\u00e3o Brasileira, 2004, vols. 3.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la revista <em>Teoria &amp; Revolu\u00e7\u00e3o<\/em>, 9 de mayo de 2017 (<a href=\"http:\/\/teoriaerevolucao.pstu.org.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/teoriaerevolucao.pstu.org.br<\/a>)<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos ep\u00edgonos actuales, o sea, los muchos malos disc\u00edpulos de Lenin, adoran cubrir sus lagunas en todos los aspectos con citaciones que, muchas veces, no son en absoluto apropiadas. Para un marxista, no es la citaci\u00f3n sino el m\u00e9todo correcto lo que permite resolver el problema. Pero con la ayuda de un m\u00e9todo correcto no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":43884,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2653,2794],"tags":[6136,10550,10551,10549,10552,7949,4211,8319],"class_list":["post-43883","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pstu-brasil","category-teoria","tag-frente-unico","tag-gramsci-otra-concepcion-de-frente-unico","tag-gustavo-machado-autor","tag-marx-lenin-trotsky","tag-revista-teoria-revolucao","tag-revolucion-o-reforma","tag-teoria-marxista","tag-unidad-de-accion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/unity-juntos-y-separados.jpg?fit=770%2C572&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/unity-juntos-y-separados.jpg?fit=770%2C572&ssl=1","categories_names":["PSTU - Brasil","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43883"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43975,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43883\/revisions\/43975"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}