{"id":43166,"date":"2017-04-25T07:55:47","date_gmt":"2017-04-25T09:55:47","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=43166"},"modified":"2021-11-07T18:40:49","modified_gmt":"2021-11-07T18:40:49","slug":"la-revolucion-rusa-y-la-liberacion-femenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-revolucion-rusa-y-la-liberacion-femenina\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n rusa y la liberaci\u00f3n femenina"},"content":{"rendered":"<p><em>Toda mujer trabajadora, todas aquellas mujeres j\u00f3venes, las que hacen parte de alg\u00fan colectivo feminista, toda luchadora y luchador a quienes nos une la necesidad de enfrentar la violencia machista desenfrenada, los planes de austeridad, el recorte de derechos, la amenaza constante del desempleo y la precariedad del mismo, la corrupci\u00f3n galopante, la explotaci\u00f3n sin l\u00edmite y la opresi\u00f3n creciente, necesitamos estudiar las ense\u00f1anzas de aquella revoluci\u00f3n que hicieron las obreras y los obreros, las y los campesinos pobres, y los soldados de Rusia en 1917.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Rosa Cecilia Lemus<\/p>\n<p>Hace 100 a\u00f1os, esta revoluci\u00f3n conmovi\u00f3 al mundo. Hoy estamos presenciando, justo en el a\u00f1o de su centenario, una lucha creciente y masiva de las mujeres contra la opresi\u00f3n machista, contra los feminicidios, contra la desigualdad salarial, que se expres\u00f3 de manera contundente el pasado 8 de marzo. Junto con ellas, los trabajadores de distintos continentes salen a las calles en movilizaciones multitudinarias contra los gasolinazos, como en M\u00e9xico; contra los despidos y los planes de ajuste, como en Argentina; contra las reformas laborales y de las pensiones, como en Brasil y Chile; contra los planes de austeridad de los gobernantes de la Uni\u00f3n Europea; y contra Trump, quien est\u00e1 mostrado sin tapujos el verdadero rostro del imperialismo.<\/p>\n<p>En esta lucha actual se vuelve a discutir qu\u00e9 hacer. \u00a1Huelga general! exigieron los trabajadores el 7 y 8 de marzo en Argentina. \u00a1Greve geral! pidieron en Brasil el 15 de marzo. El 26 del mismo mes, miles se movilizaron en cerca de 100 ciudades de la Rusia de Putin contra la corrupci\u00f3n y la represi\u00f3n. Y ese \u201c\u00bfQu\u00e9 hacer?\u201d tiene mucho que ver con esta primera revoluci\u00f3n obrera de hace cien a\u00f1os, porque ella nos ense\u00f1\u00f3 el camino.<\/p>\n<p>Hoy como ayer, sectores de mujeres proponen: \u00a1fraternidad de las mujeres de todas las clases por nuestros derechos!; los sectores reformistas de \u201cizquierda\u201d claman: \u00a1unidad electoral de la izquierda contra la derecha! \u00a1Unidad con los dem\u00f3cratas progresistas! Con la ilusi\u00f3n, las primeras, de que un movimiento de todas las mujeres de todas las clases pueda acabar con la opresi\u00f3n machista. Con la ilusi\u00f3n, los segundos, de que con elecciones y mediante el voto los explotados y oprimidos pueden acabar con la miseria, el hambre, las guerras y la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas mismas propuestas se hac\u00edan hace 100 a\u00f1os en v\u00edsperas y en medio de la primera revoluci\u00f3n obrera triunfante. Y estas mismas propuestas se escuchan hoy porque, definitivamente, los intereses de las distintas clases en pugna siguen siendo los mismos.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 triunf\u00f3 porque el Partido Bolchevique, el m\u00e1s revolucionario que ha dado la historia, supo defender de manera intransigente los intereses del proletariado y ganar a las masas obreras, a las mujeres trabajadoras, a los campesinos y a los soldados para un programa socialista, internacionalista, que requer\u00eda de una profunda transformaci\u00f3n en las estructuras del r\u00e9gimen burgu\u00e9s vigente. Tuvieron que disputar la direcci\u00f3n del movimiento con toda suerte de reformistas, que propon\u00edan un programa de conciliaci\u00f3n y alianzas entre distintos intereses de clase, y con los sectores burgueses \u201cprogresistas\u201d.<\/p>\n<p>Y estas concepciones a\u00fan persisten hoy dentro de la izquierda y del vasto movimiento feminista, por lo menos en algunas de sus expresiones organizadas.<\/p>\n<p>Pero veamos las lecciones de la Revoluci\u00f3n de Octubre con relaci\u00f3n a la liberaci\u00f3n femenina o a la cuesti\u00f3n femenina, como sol\u00edan denominarla los bolcheviques. La manera como la resolvieron sigue conservando toda su vigencia y nos sirve sin ninguna duda para encarar el problema en nuestra lucha actual.<\/p>\n<p><strong>Las mujeres obreras a la vanguardia de la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los bolcheviques resumieron en tres palabras todo un programa revolucionario: Paz, Pan y Tierra. En plena Primera Guerra Mundial imperialista, miles de hombres eran obligatoriamente enlistados en las filas del ej\u00e9rcito, la gran mayor\u00eda de ellos, como siempre, provenientes del proletariado y del campesinado. Esta situaci\u00f3n produjo una afluencia masiva de mujeres como trabajadoras, que en el sector agr\u00edcola lleg\u00f3 a ser de 72% y en las industrias constitu\u00eda 50% de la fuerza de trabajo en 1917. Las condiciones de vida, ya de por s\u00ed miserables para la inmensa mayor\u00eda bajo el zarismo, empeoraron con la guerra, provocando una verdadera hambruna y obligando a las mujeres a suplir el trabajo de los hombres. A las jornadas de 10 a 12 horas en las f\u00e1bricas se sumaba el hecho de que no ten\u00edan qu\u00e9 dar de comer a sus hijos, viendo morir a muchos de ellos sin siquiera cumplir su primer a\u00f1o de edad. Por eso, ellas fueron las primeras en <strong>exigir la terminaci\u00f3n de la guerra<\/strong> y <strong>pan<\/strong> para sus hijos. Estas dos primeras consignas de los bolcheviques fueron tomadas por las mujeres trabajadoras, y fraguadas en las largas filas de las panader\u00edas. El sector m\u00e1s oprimido, y por tanto m\u00e1s sensible del proletariado, iniciaba la revoluci\u00f3n con una huelga de las textiles de Petrogrado, justo en el d\u00eda de la mujer, a la cual se juntaron los metal\u00fargicos al grito de \u201cPAN\u201d. Los trabajadores organizados en los S\u00f3viets (consejos), que ya eran parte de su experiencia desde la revoluci\u00f3n de 1905, r\u00e1pidamente extendieron las protestas a todo el pa\u00eds. A los pocos d\u00edas, el zar abdicaba y era reemplazado por un gobierno provisional encabezado por la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Ellas cumplir\u00edan tambi\u00e9n un papel destacado para ganar a los soldados para la causa, pues muchos de ellos eran sus maridos. No es casual que esto haya sucedido, pues las mujeres trabajadoras educadas en la sumisi\u00f3n y la obediencia transforman estas en franca rebeld\u00eda, cuando en \u00e9pocas turbulentas los sufrimientos las llevan al l\u00edmite.<\/p>\n<p>Fueron las mujeres obreras, como parte de su clase, las que iniciaron la revoluci\u00f3n; no fue un movimiento de las mujeres en general. Por el contrario, durante la revoluci\u00f3n las mujeres, dependiendo de su clase, estar\u00edan en barricadas opuestas: de un lado, las obreras, las campesinas pobres junto con sus compa\u00f1eros de clase y el partido bolchevique, y del otro, las mujeres burguesas y de los partidos reformistas que apoyaron el gobierno provisional entre febrero y octubre de 1917.<\/p>\n<p>En este periodo, los bolcheviques dieron una batalla paciente contra las ilusiones de las masas en el Gobierno Provisional al interior de los s\u00f3viets dirigidos mayoritariamente por los reformistas mencheviques y social revolucionarios, argumentando que ese gobierno no cumplir\u00eda con ninguna de las expectativas de las masas sublevadas. Ni con el fin de la guerra, ni con el pan ni con la tierra. Solo la toma del poder por los s\u00f3viets de obreros en alianza con el campesinado pobre podr\u00eda dar soluci\u00f3n a sus demandas.<\/p>\n<p>Esto confirma la visi\u00f3n marxista de que las reivindicaciones femeninas, sobre todo las de la mujer trabajadora, siempre aparecen como expresi\u00f3n y parte del movimiento m\u00e1s general por la liberaci\u00f3n de los explotados y oprimidos en su conjunto, y que las mujeres se ubican en los procesos de la lucha de clases no como un movimiento homog\u00e9neo sino defendiendo los intereses de la clase a la cual pertenecen.<\/p>\n<p><strong>Octubre: comienza la liberaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En Octubre se concreta la consigna bolchevique de \u00a1todo el poder a los s\u00f3viets! Esta organizaci\u00f3n de Consejos de obreros, campesinos pobres y soldados, expresi\u00f3n democr\u00e1tica de las masas movilizadas, dirigidas por el partido bolchevique, comienza inmediatamente la toma el poder, promulgando las primeras directrices del nuevo gobierno para resolver los problemas m\u00e1s elementales por los cuales se produjo la insurrecci\u00f3n: el fin de la guerra, la confiscaci\u00f3n de los alimentos en manos de los propietarios privados acaparadores y especuladores, la distribuci\u00f3n de las tierras a los campesinos pobres, la restituci\u00f3n de las libertades de prensa y de expresi\u00f3n. Es decir, las orientaciones encaminadas a llevar a la pr\u00e1ctica el programa de Paz, Pan y Tierra.<\/p>\n<p>Estas primeras medidas no estaban al margen de las preocupaciones de las mujeres obreras y campesinas, por el contrario, significaban comenzar la resoluci\u00f3n de sus m\u00e1s inmediatos sufrimientos: pan para su hijos, vuelta de sus maridos (los que lograron sobrevivir) del frente de batalla, y tierra para los campesinos pobres. Con ello se daba el primer paso en la revoluci\u00f3n, ganando la voluntad de las mujeres obreras y campesinas, que ya hac\u00edan parte activa de los s\u00f3viets.<\/p>\n<p>En el mes de diciembre del mismo a\u00f1o, a poco m\u00e1s de un mes de la toma del poder, el gobierno sovi\u00e9tico aprueba una serie de leyes encaminadas a tomar en primer plano los problemas espec\u00edficos de las mujeres.<\/p>\n<p>Wendy Goldman, en su libro <em>La Mujer, el Estado y la Revoluci\u00f3n,<\/em> plantea que los bolcheviques ofrecieron una soluci\u00f3n clara a la opresi\u00f3n de la mujer: <em>\u201csus recetas, a pesar de una sencillez aparente, se basaban en suposiciones complejas sobre las ra\u00edces y el significado de la liberaci\u00f3n\u201d.<\/em> <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Establecieron el matrimonio civil en sustituci\u00f3n del religioso; el reconocimiento de los hijos ileg\u00edtimos con plenitud de derechos; el derecho de divorcio a petici\u00f3n simple de cualquiera de las partes; el derecho al aborto libre, voluntario y gratuito; la plena igualdad jur\u00eddica y de derechos pol\u00edticos del hombre y la mujer. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en octubre de 1918, se expidi\u00f3 un completo c\u00f3digo sobre el matrimonio, la familia y la tutela. La legislaci\u00f3n sovi\u00e9tica se convert\u00eda as\u00ed en la m\u00e1s avanzada del mundo en relaci\u00f3n con el reconocimiento de la mujer y su igualdad. Varias de estas primeras medidas ni siquiera eran socialistas, eran medidas democr\u00e1tico-burguesas, pero demostraban ya esa profunda convicci\u00f3n de los bolcheviques de que la burgues\u00eda en decadencia era incapaz de llevar a cabo las tareas democr\u00e1ticas que bajo el lema \u201cigualdad y fraternidad\u201d le sirvieron de sustento a las revoluciones burguesas contra la nobleza, y que la verdadera y completa liberaci\u00f3n de las mujeres solo era posible bajo el socialismo.<\/p>\n<p>Ni siquiera los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s avanzados ten\u00edan, ni tienen hoy en d\u00eda, una legislaci\u00f3n igual. Lenin, refiri\u00e9ndose a la lucha por el derecho al divorcio en 1916, expresaba esa convicci\u00f3n de la siguiente manera:<\/p>\n<p><em>\u201cLos marxistas, en cambio, saben que la democracia no suprime la opresi\u00f3n de clase, sino que hace la lucha de clases m\u00e1s pura, m\u00e1s amplia, m\u00e1s abierta, m\u00e1s n\u00edtida, que es, precisamente, lo que necesitamos. Cuanto m\u00e1s amplia sea la libertad de divorcio, tanto m\u00e1s claro ser\u00e1 para la mujer que <strong>la fuente de su \u201cesclavitud dom\u00e9stica\u201d es el capitalismo y no la falta de derechos<\/strong><\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p><strong> Acabar con la esclavitud dom\u00e9stica <\/strong><\/p>\n<p>Esta comprensi\u00f3n del problema de la opresi\u00f3n femenina, estos supuestos complejos de sus causas, de los que habla W. Goldman, est\u00e1n en la base de las medidas que tom\u00f3 el poder sovi\u00e9tico. La falta de derechos, como dice Lenin, no es la causa de su opresi\u00f3n, eso es apenas una consecuencia de ella. El responsable de su esclavitud dom\u00e9stica es el capitalismo. Los bolcheviques encararon con resoluci\u00f3n el ataque directo a las bases materiales de la opresi\u00f3n de la mujer. Esas bases materiales estaban asentadas sobre una contradicci\u00f3n de hierro, que ya Marx y Engels hab\u00edan se\u00f1alado:<\/p>\n<p><em>\u201cCuanto menos habilidad y fuerza requiere el trabajo manual, es decir, cuanto mayor es el desarrollo de la industria moderna, <strong>mayor es la proporci\u00f3n en que el trabajo de los hombres es suplantado por el de las mujeres y los ni\u00f1os<\/strong>. Por lo que respecta a la clase obrera, las diferencias de edad y sexo pierden toda significaci\u00f3n social. <strong>No hay m\u00e1s que instrumentos de trabajo, cuyo coste var\u00eda seg\u00fan la edad y el sexo<\/strong>.\u201d<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Esto quiere decir que el capitalismo, con el desarrollo de la gran industria, hab\u00eda colocado a la mujer obrera, e incluso a las profesionales, en una enorme contradicci\u00f3n. Mientras m\u00e1s eran ellas sometidas a la venta de su fuerza de trabajo en el mercado capitalista como instrumentos directos de explotaci\u00f3n por parte del capital, su condici\u00f3n de madres y esposas se convert\u00eda en una triple carga de la que el capitalismo no era, ni ser\u00e1, capaz de liberarlas.<\/p>\n<p>El capitalismo, al hacerlas parte de la producci\u00f3n, sentaba las bases de su liberaci\u00f3n pero, al mismo tiempo, en funci\u00f3n de las leyes que rigen la ganancia, las convert\u00eda en el sector m\u00e1s explotado y oprimido del proletariado.<\/p>\n<p>Sobrexplotaci\u00f3n, porque el ingreso masivo de mujeres y ni\u00f1os a los procesos productivos fue utilizado, y es utilizado, por los capitalistas para bajar el valor de la fuerza de trabajo (salarios) del conjunto del proletariado, y del femenino a\u00fan m\u00e1s, pues ha sido y sigue siendo considerado como salario complementario. A la vez, la somete de manera indirecta dentro de la familia a asumir los costos de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, de su reposici\u00f3n y del cuidado de los miembros improductivos de la sociedad. Es decir que la opresi\u00f3n de la mujer, particularmente de la trabajadora, se incrementa a niveles extraordinarios en el capitalismo y en el seno de la familia obrera. No pasa lo mismo con la mujer burguesa o de los sectores m\u00e1s altos de la peque\u00f1a burgues\u00eda, pues ellas pueden resolver este problema pagando los servicios de otra u otras mujeres. Otra gran diferencia, las burguesas no reproducen la fuerza de trabajo, pues en sus familias nacen los herederos del capital.<\/p>\n<p>El ingreso masivo de mujeres y ni\u00f1os como asalariados fue muy dif\u00edcil de entender por parte del movimiento obrero y de su vanguardia pol\u00edtica, pues implicaba una competencia feroz por los puestos de trabajo, al punto que las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX estuvieron marcadas por la exigencia del proletariado masculino de un \u201csalario familiar\u201d.<\/p>\n<p>Wendy Goldman rese\u00f1a en su libro, citado anteriormente: <em>\u201cLos sindicatos artesanos montaron una serie de batallas perdidas en su intento por dar vuelta el reloj, y las demandas por un salario familiar se escuchaban en toda Europa hasta la misma Primera Guerra Mundial\u201d <\/em>El proletario se negaba a aceptar esta nueva regla de la explotaci\u00f3n capitalista, exigiendo mayor salario para que el pudiera mantener a su familia. Segu\u00eda creyendo que el proveedor era \u00e9l y la mujer deber\u00eda estar en el hogar cuidando los hijos.<\/p>\n<p>El poder sovi\u00e9tico ten\u00eda que resolver esta compleja contradicci\u00f3n y lo hizo \u201c<em>expropiando a los expropiadores<\/em>\u201d, es decir, eliminando la propiedad privada capitalista para poner los medios de producci\u00f3n bajo control de los productores leg\u00edtimos: la clase obrera. Frente al problema de la propiedad de la tierra y su colectivizaci\u00f3n, el proceso fue mucho m\u00e1s complicado, con avances y retrocesos producto de la necesidad de resolver el problema de la hambruna y la producci\u00f3n de alimentos en medio de la guerra imperialista primero, y de la guerra civil, despu\u00e9s. Junto con ello se estableci\u00f3 el trabajo social obligatorio para hombres y mujeres. Con esta medida se pretend\u00eda conservar y ampliar al m\u00e1ximo el papel de las mujeres en la producci\u00f3n y el trabajo social, para sacarlas de las cuatro paredes del hogar privado e individual, involucr\u00e1ndolas en todas las tareas de construcci\u00f3n de la nueva sociedad. Al mismo tiempo, se aprobaron, dependiendo de las distintas coyunturas, normas que prohib\u00edan el trabajo nocturno de las mujeres, se reglamentaron las horas de trabajo, y se comenz\u00f3 una lucha tit\u00e1nica por brindar las condiciones materiales para la protecci\u00f3n de la maternidad y la ni\u00f1ez abandonada.<\/p>\n<p>Liberar a las mujeres del trabajo privado dom\u00e9stico solo era posible organizando una red de servicios sociales asumidos por el conjunto de la sociedad proletaria y organizado por el Estado Sovi\u00e9tico: maternidades, casas cunas, jardines de infancia, comedores, lavander\u00edas, dispensarios, hospitales, sanatorios, organizaciones deportivas, cines, teatros, escuelas p\u00fablicas, etc., de los que se har\u00edan cargo asalariados de los dos sexos. Se trataba, como plantea Trotsky:<\/p>\n<p><em> \u201cLa absorci\u00f3n completa de las funciones econ\u00f3micas de la familia, por la sociedad socialista, al unir a toda una generaci\u00f3n por la solidaridad y la asistencia mutua, deb\u00eda proporcionar a la mujer y en consecuencia a la pareja una verdadera emancipaci\u00f3n del yugo secular\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de la familia<\/strong><\/p>\n<p>Los bolcheviques eran conscientes de que con la toma del poder se abr\u00eda apenas una fase transicional al socialismo, que la realizaci\u00f3n de sus pol\u00edticas y la construcci\u00f3n del socialismo depend\u00edan de una serie de factores tanto internos como externos. Ten\u00edan la esperanza de que la revoluci\u00f3n triunfase pronto en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados de Europa, lo que permitir\u00eda dar un enorme salto en el desarrollo de las fuerzas productivas y en la derrota de la guerra imperialista. Sab\u00edan igualmente que las leyes que otorgaban la igualdad de derechos entre los sexos, por s\u00ed mismas no resolv\u00edan el problema de las condiciones materiales necesarias para su consolidaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u201cSolamente despu\u00e9s de la conquista del poder por la clase obrera comienzan a instaurarse las condiciones capaces de transformar la vida hasta sus cimientos m\u00e1s profundos\u2026.<\/em><\/p>\n<p><em>Resulta m\u00e1s evidente a\u00fan que la transformaci\u00f3n radical de la vida (la emancipaci\u00f3n de la mujer de la esclavitud dom\u00e9stica, la educaci\u00f3n p\u00fablica de los ni\u00f1os, la abolici\u00f3n del constre\u00f1imiento econ\u00f3mico que pesa sobre el matrimonio, etc.) no avanzar\u00e1 sino a la par de la acumulaci\u00f3n social y del predominio creciente de las fuerzas econ\u00f3micas socialistas sobre las del capitalismo.\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>El problema del desarrollo de las <strong>nuevas relaciones familiares<\/strong> y, por tanto, de la liberaci\u00f3n de las mujeres obreras y campesinas del trabajo dom\u00e9stico estaban \u00edntimamente ligadas. Hubo mucha pol\u00e9mica entre los bolcheviques sobre la abolici\u00f3n de la familia, el proceso de extinci\u00f3n, o su reemplazo sobre nuevas formas, y las relaciones entre los sexos. Todos acordaban que era b\u00e1sico liberarlas del yugo servil del trabajo dom\u00e9stico y que era necesaria la socializaci\u00f3n de estas funciones econ\u00f3micas de la familia. Pero la realizaci\u00f3n de estas tareas depend\u00eda del crecimiento y acumulaci\u00f3n de los recursos econ\u00f3micos y del \u00e9xito en subvertir las viejas costumbres heredadas del capitalismo y de su desarrollo m\u00e1s atrasado en el campo en donde a\u00fan persist\u00edan costumbres medievales a\u00fan m\u00e1s rezagadas y donde viv\u00eda la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Trotsky opinaba que la familia no pod\u00eda ser abolida: que hab\u00eda que reemplazarla, porque <em>\u201cla verdadera emancipaci\u00f3n de la mujer era imposible en el terreno de la miseria socializada\u201d<\/em>. Alexandra Kollontai, Comisaria del Pueblo para la Asistencia P\u00fablica, era mucho m\u00e1s optimista y consideraba que, con relaci\u00f3n a la vieja familia, las conquistas logradas en los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n hab\u00edan echado suficientes ra\u00edces como para resistir los avatares:<\/p>\n<p><em>\u201cEl estado del proceso de liberarse de las tradiciones de la sociedad burguesa se dejaba ver m\u00e1s claramente que antes por raz\u00f3n de las consecuencias que produc\u00eda la NEP en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Durante los tres a\u00f1os de la revoluci\u00f3n, en los que se derribaron los pilares fundamentales de la sociedad burguesa y se intentaba tenazmente erigir con la mayor rapidez posible las bases para la sociedad comunista, reinaba una atm\u00f3sfera en la que las tradiciones rebasadas se extingu\u00edan con rapidez incre\u00edble. (\u2026) El desarrollo de una producci\u00f3n socialista origina la disoluci\u00f3n de la familia tradicional y con ello hace posible una creciente igualdad de derechos y una posici\u00f3n m\u00e1s libre de la mujer en la sociedad\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Pero el proceso no fue f\u00e1cil, tuvo avances y retrocesos. La red de servicios sociales, comedores, lavander\u00edas, salas cunas, hospitales, era absolutamente insuficiente para cubrir las necesidades. La econom\u00eda de guerra obligaba a que muchos recursos se invirtieran en la defensa del naciente Estado obrero, sitiado por 14 ej\u00e9rcitos de los pa\u00edses capitalistas europeos, y los alimentos escaseaban. No todos los centros de atenci\u00f3n de los trabajos dom\u00e9sticos consegu\u00edan ser de buena calidad y esto hac\u00eda que nuevamente se volviera al \u201chogar\u201d. La Nueva Pol\u00edtica Econ\u00f3mica (NEP), dise\u00f1ada como una medida temporal para incentivar la producci\u00f3n, produc\u00eda diferencias salariales en la ciudad y cierta acumulaci\u00f3n en el campo, volcando nuevamente la mirada de los sectores favorecidos a la \u201cmesa familiar\u201d. Sin embargo, a pesar de todos los avances y retrocesos en este terreno, la revoluci\u00f3n rusa demostr\u00f3 que con relaci\u00f3n a la liberaci\u00f3n de la mujer ning\u00fan pa\u00eds capitalista, ni siquiera los m\u00e1s desarrollados pa\u00edses imperialistas, le llega a los talones. Los bolcheviques hicieron una verdadera revoluci\u00f3n para acabar con la opresi\u00f3n. Sentaron las bases de nuevas relaciones humanas y entre los sexos, sobre bases econ\u00f3micas y sociales nuevas.<\/p>\n<p><em>\u201cLas mujeres recibir\u00edan al menos la misma educaci\u00f3n y salario que los hombres y podr\u00edan concentrarse en sus propios objetivos y desarrollo individual. Bajo tales circunstancias el matrimonio se tornar\u00eda superfluo. Los hombres y las mujeres se unir\u00edan y se separar\u00edan cuando lo desearan, sin las presiones deformadoras de la dependencia y la necesidad econ\u00f3micas\u2026 la familia despojada de sus funciones sociales previas, se extinguir\u00eda gradualmente, dejando en su lugar individuos plenamente aut\u00f3nomos, con igualdad y libertad para elegir a sus compa\u00f1eros sobre la base del amor y el respeto mutuos\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p><strong>La erradicaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los bolcheviques se basaron en los estudios y an\u00e1lisis de la familia realizados por Marx y Engels para dise\u00f1ar una pol\u00edtica que enfrentara el fen\u00f3meno de la prostituci\u00f3n. En estos an\u00e1lisis, ellos se\u00f1alaban que la monogamia se hab\u00eda establecido <strong>solo<\/strong> para la mujer, como garant\u00eda de que los herederos de la propiedad privada fueran hijos \u201cleg\u00edtimos\u201d del padre y no de otro, y que para los hombres se manten\u00eda la libertad sexual: \u201c<em>Lo que para las mujeres es un crimen de graves consecuencias legales y sociales, consid\u00e9rase muy honroso para el hombre\u2019\u2019,<\/em> por tanto, la prostituci\u00f3n p\u00fablica se convert\u00eda en su complemento, en la ant\u00edtesis de la misma instituci\u00f3n familiar. Esto sigue siendo as\u00ed en nuestros d\u00edas, en donde la mujer le debe fidelidad absoluta al marido o c\u00f3nyuge, y es causa de muchos feminicidios. Es necesario se\u00f1alar que la prostituci\u00f3n ha tomado ribetes extraordinarios en este sistema, producto del desempleo y de la expulsi\u00f3n violenta del aparato productivo de capas muy amplias de mujeres proletarias, que no encuentran otra forma de sobrevivir que vendiendo su propio cuerpo.<\/p>\n<p>En la Rusia zarista la prostituci\u00f3n estaba generalizada y hab\u00eda sido regulada desde la d\u00e9cada de 1840. Los bolcheviques comenzaron derogando esta legislaci\u00f3n, que de hecho la legalizaba, porque <strong>no la consideraban \u201cun trabajo<\/strong>\u201d sino la expresi\u00f3n m\u00e1s extrema de la explotaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de la mujer, una forma emparentada con el esclavismo, que reduc\u00eda a la mujer al papel de objeto de la lujuria masculina; una de las expresiones m\u00e1s violentas de la desigualdad social, destinada a desaparecer con la extinci\u00f3n de la propiedad privada. Consecuentes con esta concepci\u00f3n se dieron una pol\u00edtica de <strong>no criminalizar a las mujeres<\/strong> que la ejerc\u00edan, a las que consideraban v\u00edctimas, sino de prohibir y castigar el proxenetismo o mantener un prost\u00edbulo.<\/p>\n<p>Tomaron una serie de medidas, todas ellas encaminadas a resolver las causas materiales que ocasionaban la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u201c Dentro del partido comunista se estableci\u00f3 en 1919 una secci\u00f3n femenina (zhenotdel) que consideraba la eliminaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n como uno de sus objetivos principales. En 1919, el Comisariado del Pueblo de Salud form\u00f3 por primera vez una comisi\u00f3n contra la prostituci\u00f3n, la cual fue reorganizada en 1923\u2026 tambi\u00e9n se crearon Consejos de lucha contra la prostituci\u00f3n a nivel provincial\u2026 los consejos de lucha contra la prostituci\u00f3n organizaban el trabajo en el \u00e1mbito local, con diferentes grados de \u00e9xito. Proporcionaban viviendas temporarias a mujeres desempleadas y a campesinas que migraban a las ciudades. Ambos grupos de mujeres eran vistos como poblaciones vulnerables que podr\u00edan recurrir a la prostituci\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Se establecieron hospitales en donde de manera gratuita eran atendidas las mujeres con enfermedades ven\u00e9reas. Se establecieron porcentajes importantes para que las mujeres ingresaran a cursos de formaci\u00f3n t\u00e9cnica para elevar su nivel cultural y mejorar sus posibilidades de empleo.<\/p>\n<p>Esta batalla de los bolcheviques de los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n sufrir\u00eda un primer retroceso con la implementaci\u00f3n de la NEP, que produjo un retroceso en el empleo y como consecuencia un aumento en los \u00edndices de prostituci\u00f3n, la cual hab\u00eda desaparecido durante los tres primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Marxismo y feminismo: una pol\u00e9mica necesaria<\/strong><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n de Octubre y la concepci\u00f3n marxista llevada a la pr\u00e1ctica por el partido bolchevique durante los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n y antes de la degeneraci\u00f3n provocada por la burocracia estalinista a partir de 1924, despu\u00e9s de la muerte de Lenin, que analizaremos en otro art\u00edculo, conservan hoy toda su riqueza y actualidad. No se trata de una discusi\u00f3n de ideas simplemente. Se trata de la mejor experiencia del movimiento obrero en el poder: La Revoluci\u00f3n Rusa fue y sigue siendo una experiencia cualitativa en el camino para la liberaci\u00f3n de las mujeres, ya que se propuso <strong>erradicar las bases materiales de la opresi\u00f3n<\/strong>, adem\u00e1s de conceder una igualdad absoluta en los derechos democr\u00e1ticos. Y eso se confirma a\u00fan m\u00e1s con la restauraci\u00f3n del capitalismo tanto en la ex URSS como en los otros Estados obreros.<\/p>\n<p>Queremos, a partir de esta experiencia, reivindicar su actualidad y dejar planteadas algunas diferencias con distintos sectores del feminismo. Somos consientes de que \u201cel feminismo\u201d no es homog\u00e9neo y est\u00e1 integrado por muchas concepciones y matices, y que en su seno tambi\u00e9n se expresan intereses de clase y de sectores de clase distintos. Si bien las distintas corrientes se plantean como tarea la igualdad pol\u00edtica y social de las mujeres, tarea plenamente reivindicada por los socialistas, proponen, en la mayor\u00eda de los casos, una estrategia que nos parece equivocada: <strong>la necesidad de construir un amplio movimiento de mujeres como sujeto pol\u00edtico y social para luchar contra el patriarcado; para otras, contra el capitalismo patriarcal<\/strong>. Nosotros defendemos que la liberaci\u00f3n de la mujer es una tarea de toda la clase trabajadora de conjunto, y no solo de las mujeres trabajadoras.<\/p>\n<p>Sobre el concepto de patriarcado o de familia patriarcal tenemos profundas diferencias te\u00f3ricas, ya que nos parece poco di\u00e1lectico y no explica c\u00f3mo se combinan y se desarrollan las relaciones de g\u00e9nero y clase, las de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n. Podr\u00edamos llenar p\u00e1ginas y p\u00e1ginas con citas no solo de los marxistas sino de investigadores serios que demuestran que el capitalismo mantuvo la opresi\u00f3n de la mujer, transformando las instituciones sociales e id\u00e9ol\u00f3gicas que la sustentaba para darle un nuevo car\u00e1cter de clase. El capitalismo destruy\u00f3 la forma de familia patriarcal que se mantuvo hasta las sociedades precapitalistas, en la que esta cumpl\u00eda una funci\u00f3n productiva ligada a la agricultura y al artesanado, para pasar a ser un espacio no productivo pero manteniendo la esclavitud dom\u00e9stica para cumplir las necesarias tareas de reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. La familia como instituci\u00f3n social ha sufrido profundas transformaciones en la medida en que se transforman las relaciones de producci\u00f3n de la vida material.<\/p>\n<p>En su estudio sobre la evoluci\u00f3n del pensamiento de Marx y Engels con relaci\u00f3n a la familia, Wendy Goldman, se\u00f1ala que ambos pensadores: \u201c<em>sugirieron que la familia era m\u00e1s que un conjunto de relaciones naturales o biol\u00f3gicas, adoptando una forma social correspondiente con el modo de producci\u00f3n. Insistieron en que la familia deb\u00eda ser analizada de manera emp\u00edrica en todas las etapas hist\u00f3ricas, y no como un concepto abstracto\u201d<\/em> .<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Nuestra diferencia con las corrientes feministas, en este terreno tiene, entonces, una utilidad pr\u00e1ctica; no nos anima hacer una pol\u00e9mica en el terreno abstracto. Es fundamental determinar cu\u00e1l es el enemigo que tenemos que enfrentar las mujeres trabajadoras en la actualidad y para nosotras es el sistema capitalista y su modelo de familia, con todas sus determinaciones en cuanto a las relaciones familiares concretas y las relaciones sociales y humanas entre los sexos.<\/p>\n<p>El capitalismo no solo erosiona todos los derechos ganados sino que amenaza con destruir a las familias trabajadoras por las condiciones de la sobreexplotaci\u00f3n. Estas contradicciones del sistema, que desarrollamos en este art\u00edculo, est\u00e1n ocasionando un sufrimiento cada vez mayor a las mujeres trabajadoras, que tienen que dejar a sus hijos solos o en la calle porque si se dedican a cuidarlos no tienen con qu\u00e9 alimentarlos. Esta realidad provoca situaciones de violencia intrafamiliar espantosa, en la que se golpea fuertemente a la mujer y a los hijos en donde se conservan a\u00fan los privilegios para los hombres. Este sistema ha elevado a niveles incre\u00edbles el concepto de la mujer como objeto sexual, incrementando la violencia contra ella, en todos los terrenos. Muchas mujeres hoy en el mundo son madres cabeza de familia, teniendo que lidiar solas con la carga de los hijos. Es decir que <strong>la opresi\u00f3n, para la mujer trabajadora se incrementa, <\/strong>mientras disminuye la de la mujer burguesa. En los \u00faltimos 100 a\u00f1os, desde la Revoluci\u00f3n Rusa hasta hoy, las mujeres burguesas han resuelto casi todas las reivindicaciones que se\u00f1alara Clara Zetkin: derecho al voto y la participaci\u00f3n pol\u00edtica, manejo aut\u00f3nomo de sus bienes y patrimonio, y liberaci\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas. Incluso muchas dirigen sus propias f\u00e1bricas y negocios, son pol\u00edticas y hasta presidentas.<\/p>\n<p>Por eso hoy, el principal enemigo de las mujeres trabajadoras son los gobiernos burgueses (dirigidos por hombres o por mujeres), que atacan a nuestra clase y perpet\u00faan la opresi\u00f3n. El \u201cfeminismo\u201d burgu\u00e9s (o liberal) del \u201cempoderamiento\u201d no es ya ni reformista, sino que al apoyar abiertamente a esos gobiernos y presidentas en el poder (Merkel, Clinton, Bachelet, Dilma) se han tornado un claro obst\u00e1culo para cualquier alternativa de liberaci\u00f3n real.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, estamos dispuestas a realizar unidad de acci\u00f3n por las reivindicaciones democr\u00e1ticas comunes, por ejemplo contra los feminicidios y el derecho al aborto, con todos los sectores del movimiento de mujeres, incluyendo sectores burgueses. En esta lucha enfrentamos con resoluci\u00f3n y coraje el machismo de nuestros compa\u00f1eros de clase, para que entiendan que este nos divide y merma nuestra fuerza de la misma manera que el racismo, la xenofobia, y la lgbtfobia. Por eso creemos que <strong>esta pol\u00edtica de conciliaci\u00f3n de clases de las feministas, en el terreno femenino <\/strong>desarma y confunde a las trabajadoras para enfrentar abiertamente las causas profundas de su opresi\u00f3n y violencia. Las mujeres socialistas, por el contrario, nos diferenciamos, establecemos una l\u00ednea de clase frente al problema de la opresi\u00f3n. Si bien podemos encontrarnos en acciones y marchas con sectores burgueses, somos totalmente opuestas a organizar un <em>movimiento<\/em> pol\u00edtico com\u00fan con nuestras enemigas de clase, en nombre de la hermandad de las mujeres.<\/p>\n<p>Por otro lado, algunas agrupaciones feministas radicales o socialistas proponen redistribuir las tareas dom\u00e9sticas entre el hombre y la mujer en el seno de la familia. Aunque estamos de acuerdo con que es una medida \u00fatil y necesaria, es insuficiente y limitada porque se queda en los marcos del r\u00e9gimen burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Nuestra estrategia es la de los bolcheviques, que con la revoluci\u00f3n demostraron que se trata m\u00e1s bien de sacar las funciones dom\u00e9sticas del \u00e1mbito familiar privado para trasladarlas a la econom\u00eda social bajo control obrero. Mucho menos concordamos con quienes proponen la legalizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n con el argumento de proteger a las mujeres que por necesidad tienen que recurrir a ella. Estamos, como los bolcheviques, en contra de la criminalizaci\u00f3n y discriminaci\u00f3n de la mujer, pero exigimos el desmantelamiento de las redes de trata y del negocio de la prostituci\u00f3n, exigimos pleno empleo y capacitaci\u00f3n, \u00a1exigimos condiciones dignas de vida para las mujeres! Compartimos lo que planteaba Clara Zetkin<em>: \u201cprevisiones econ\u00f3micas y educativas que permitan la recuperaci\u00f3n de las prostitutas, esa herencia del orden burgu\u00e9s, rescat\u00e1ndolas del lumpenproletariado y reincorpor\u00e1ndolas a la comunidad de los trabajadores\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>La estrategia socialista para la liberaci\u00f3n de las mujeres hoy implica retomar el camino de Octubre. Eso requiere, primero, dar un duro combate al machismo en los sindicatos, lugares de trabajo, universidades, etc., y lograr que las organizaciones de la clase trabajadora y el movimiento estudiantil y popular se pongan a la cabeza de la lucha por los derechos de las mujeres y contra toda discriminaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n requiere revolucionar las bases materiales de la sociedad, para acabar con la explotaci\u00f3n y reorganizar el trabajo con igual participaci\u00f3n y derechos, socializando el trabajo dom\u00e9stico. Todo eso es imposible sin la construcci\u00f3n de un partido de los trabajadores, socialista y revolucionario, que se ponga a la cabeza de una tarea tan gigantesca: la liberaci\u00f3n total de las mujeres trabajadoras y, con ellas, de toda la humanidad.<\/p>\n<p>Invitamos a nuestros lectores a que visiten nuestro site. All\u00ed encontrar\u00e1n una serie de art\u00edculos que desarrollan de manera m\u00e1s amplia distintos aspectos relacionados con la Revoluci\u00f3n Rusa y la liberaci\u00f3n femenina.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> GOLDMAN, Wendy. <em>La Mujer, el Estado y la Revoluci\u00f3n<\/em>. Cap. 1, p. 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n de la mujer<\/em>. Cec\u00edlia Toledo (Org.). San Pablo: Ediciones Marxismo Vivo, p. 158 (subrayado nuestro).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> MARX, K. y ENGELS, F. <em>Manifiesto del Partido Comunista.<\/em> Cap. I, \u201cBurgueses y Proletarios\u201d, publicado por CITO 1998, p. 85 (subrayado nuestro).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>La revoluci\u00f3n traicionada.<\/em> San Pablo: Ediciones Marxismo Vivo, 2011, p. 133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n.<em> \u201c<\/em>Problemas de la vida cotidiana\u201d. M\u00e9xico: Siglo XXI. Cuadernos de Pasado y Presente, p. 183.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> KOLLONTAI, Alexandra. \u201cLa Mujer en el desarrollo Social\u201d, pr\u00f3logo Oslo 1925, edici\u00f3n espa\u00f1ola, Guadarrama.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> GOLDMAN, Wendy. Op. cit., p. 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> FRENCIA, Cintia; GAIDO, Daniel. <em>El marxismo y la liberaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras de la Internacional de Mujeres Socialistas a la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>, Ariadna ediciones EIRL, 2016.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> GOLDMAN, Wendy. Op. cit., p. 52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> ZETKIN, Clara. \u201cDirectrices para el movimiento comunista femenino, 1920\u201d.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en la Revista <em>Correo Internacional<\/em> n.\u00b0 17.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda mujer trabajadora, todas aquellas mujeres j\u00f3venes, las que hacen parte de alg\u00fan colectivo feminista, toda luchadora y luchador a quienes nos une la necesidad de enfrentar la violencia machista desenfrenada, los planes de austeridad, el recorte de derechos, la amenaza constante del desempleo y la precariedad del mismo, la corrupci\u00f3n galopante, la explotaci\u00f3n sin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":43181,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2765,10000,2738,2794],"tags":[10279,10276,10275,10278,10280,10277],"class_list":["post-43166","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-correo-internacional","category-mujer-y-revolucion-rusa","category-mujeres","category-teoria","tag-familia-y-esclavitud-domestica","tag-marxismo-y-feminismo-polemicas","tag-mujer-liberacion-femenina-y-revolucion-rusa","tag-opresion-prostitucion-bases-materiales","tag-rosa-cecilia-lemus-autor","tag-zhenotdel-clara-zetkin-revolucion-rusa"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/dr-communist-revolution-p01.jpg?fit=2000%2C1333&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/dr-communist-revolution-p01.jpg?fit=2000%2C1333&ssl=1","categories_names":["Correo Internacional","Mujer y Revoluci\u00f3n Rusa","Mujeres","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43166"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67494,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43166\/revisions\/67494"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}