{"id":42046,"date":"2017-03-10T09:00:31","date_gmt":"2017-03-10T11:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=42046"},"modified":"2017-03-14T15:16:31","modified_gmt":"2017-03-14T17:16:31","slug":"el-trabajo-domestico-en-la-revolucion-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-trabajo-domestico-en-la-revolucion-rusa\/","title":{"rendered":"El trabajo dom\u00e9stico en la Revoluci\u00f3n Rusa"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00bfC\u00f3mo la Revoluci\u00f3n Rusa resolvi\u00f3 el gran problema del trabajo dom\u00e9stico y todo lo relacionado con \u00e9l? \u00a0Su respuesta lleva a cuestionar los propios cimientos de todas las sociedades divididas en clases que han dado base a la milenaria opresi\u00f3n de la mujer. Por el significado que el trabajo dom\u00e9stico tiene en el sistema capitalista de producci\u00f3n y las profundas consecuencias para las trabajadoras, as\u00ed como por las viejas y nuevas pol\u00e9micas con las corrientes feministas es pertinente analizarlo con el m\u00e1ximo de atenci\u00f3n.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Olga Luc\u00eda Pe\u00f1aloza y Rosa Cecilia Lemus<\/p>\n<p><strong>La opresi\u00f3n de la mujer, un proceso hist\u00f3rico social<\/strong><\/p>\n<p>El marxismo dio cuenta de la opresi\u00f3n de la mujer explicando que el sometimiento de ella se ha sustentado en la creencia generalizada [ideolog\u00eda] de la inferioridad intelectual, f\u00edsica y biol\u00f3gica de la mujer y en que su funci\u00f3n en la sociedad est\u00e1 circunscrita a la reproducci\u00f3n y crianza de los hijos y el cuidado de la familia. En <em>El Origen de la Familia la Propiedad Privada y el Estado<\/em>, Engels demostr\u00f3 que la opresi\u00f3n obedec\u00eda a un proceso hist\u00f3rico social, con el surgimiento de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n y la explotaci\u00f3n de una clase por otra.<\/p>\n<p>Desde las sociedades precedentes al capitalismo, sociedades divididas en clases: esclavismo y feudalismo, las labores dom\u00e9sticas han sido parte y cumplen un papel crucial en la opresi\u00f3n de la mujer y se han expresado en los distintos tipos de familia. Engels afirm\u00f3 que <em>\u201cla abolici\u00f3n del derecho materno fue la gran derrota del sexo femenino\u201d. <\/em>\u00a0Con ello se\u00f1alaba que hubo un extenso periodo de la prehistoria de la humanidad en donde las mujeres gozaban de un reconocimiento social inmenso y sus tareas reproductivas en nada afectaban su posici\u00f3n en la comunidad; por el contrario, la descendencia era definida por l\u00ednea materna. Con el desarrollo de las fuerzas productivas, la acumulaci\u00f3n de los excedentes y la aparici\u00f3n de la propiedad privada todas las relaciones sociales cambiaron y con ellas el derecho paterno se impuso garantizando la herencia, por l\u00ednea masculina, como fundamento de la propiedad privada.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n obrera rusa intent\u00f3 y demostr\u00f3 que era posible saldar esta enorme deuda hist\u00f3rica con la mujer. Esta es una de sus lecciones fundamentales: abolir las condiciones materiales de su opresi\u00f3n (propiedad privada), garantizar su vinculaci\u00f3n masiva a la producci\u00f3n social y a la vida pol\u00edtica y cultural, cambiar radicalmente las leyes otorgando igualdad de derechos, dar garant\u00edas a la maternidad de manera libre y voluntaria, socializar los trabajos dom\u00e9sticos, y comenzar una dura batalla por extirpar del seno de la sociedad todos los prejuicios, creencias y costumbres arraigadas por siglos, para comenzar la construcci\u00f3n de nuevas relaciones familiares, sobre nuevas bases econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p><strong>El trabajo dom\u00e9stico en el sistema capitalista de producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El trabajo dom\u00e9stico, lejos de ser un problema privado, exclusivo de las mujeres, de la intimidad del hogar, por el contrario, est\u00e1 inserto en l<em>as relaciones de producci\u00f3n capitalista<\/em>. Cecilia Toledo en G\u00e9nero y Clase, se\u00f1ala que <em>\u201c\u2026el trabajo dom\u00e9stico es un problema del sistema capitalista de producci\u00f3n, ya que tiene que ver con el proceso de <strong>reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo<\/strong>. Es en el hogar que esa reproducci\u00f3n se procesa<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><em>. <\/em>\u00a0Con esto quiere decir que en el capitalismo la familia obrera y en ella la mujer es oprimida por determinaciones que van m\u00e1s all\u00e1 de la simple relaci\u00f3n entre los sexos. Su papel natural en la reproducci\u00f3n de la especie humana, embarazo, parto, lactancia que la hace diferente del hombre, le impone, dadas las condiciones de explotaci\u00f3n del conjunto de la clase trabajadora, el papel de proveer al mercado capitalista de la fuerza de trabajo los nuevos sujetos de la explotaci\u00f3n: sus hijos. Mientras la familia burguesa y en ella la mujer pare a los herederos del capital.<\/p>\n<p>En segundo lugar, todas las llamadas labores o trabajo dom\u00e9stico, est\u00e1n relacionadas con la <strong>reproducci\u00f3n de esta fuerza de trabajo <\/strong>(crianza, educaci\u00f3n, cuidado) y adem\u00e1s con la <strong>recuperaci\u00f3n<\/strong> de la energ\u00eda (cocina, limpieza, salud) que ella como asalariada, si lo es, y su marido necesitan para recargar bater\u00edas para la siguiente jornada de trabajo en la que el capitalista vuelve a consumir sus energ\u00edas (fuerza de trabajo). De esta manera todo ese inmenso trabajo dom\u00e9stico es compensado con salarios de miseria en los que el capitalista se <strong>ahorra de manera indirecta <\/strong>los <strong>costos del mantenimiento<\/strong> de esa mercanc\u00eda (fuerza de trabajo), sin la cual no puede convertir la materia prima en otras mercanc\u00edas obteniendo sus jugosas ganancias (plusval\u00eda). Alexandra Kollontai as\u00ed sintetizaba la situaci\u00f3n de la mujer antes de la revoluci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201cEl capitalismo ha cargado sobre los hombros de la mujer trabajadora un peso que la aplasta; la ha convertido en obrera, sin aliviarla de sus cuidados de ama de casa y madre.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo tanto nos encontramos con que la mujer se agota como consecuencia de esta triple e insoportable carga, que con frecuencia expresa con gritos de dolor y hace asomar l\u00e1grimas a sus ojos\u2026 nunca ha sido su vida m\u00e1s desgraciada, m\u00e1s desesperada que en estos tiempos bajo el r\u00e9gimen capitalista, precisamente cuando la industria atraviesa su per\u00edodo de m\u00e1xima expansi\u00f3n.\u201d<\/em> <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Esta que es la base del an\u00e1lisis marxista de la opresi\u00f3n, es lo que la Revoluci\u00f3n de Octubre, con el Partido Bolchevique a la cabeza, necesitaban cambiar de manera radical, y eso es lo que quer\u00edan decir cuando afirmaban que no se puede liberar a la clase obrera de la explotaci\u00f3n sin liberar a la mujer de esas condiciones oprobiosas de existencia. <strong>La emancipaci\u00f3n de la mujer estaba ligada indisolublemente a la suerte de la revoluci\u00f3n obrera y a la construcci\u00f3n del socialismo, <\/strong>realidad de la cual los bolcheviques eran perfectamente conscientes y que Le\u00f3n Trotsky en la Revoluci\u00f3n Traicionada lo confirma:<\/p>\n<p><em>\u201cLa Revoluci\u00f3n de Octubre cumpli\u00f3 honradamente su palabra en lo que respecta a la mujer. El nuevo r\u00e9gimen no se content\u00f3 con darle los mismos derechos jur\u00eddicos y pol\u00edticos que al hombre, sino que hizo \u2013 lo que es mucho m\u00e1s- todo lo que pod\u00eda y en todo caso infinitamente m\u00e1s que cualquier otro r\u00e9gimen para darle realmente acceso a todos los dominios culturales y econ\u00f3micos, pero ni el \u201ctodopoderoso\u201d parlamento brit\u00e1nico, ni la m\u00e1s poderosa revoluci\u00f3n pueden hacer de la mujer un ser id\u00e9ntico al hombre, o hablando m\u00e1s claramente, repartir por igual entre ella y su compa\u00f1ero las cargas del embarazo, del parto, de la lactancia y de la educaci\u00f3n de los hijos.\u201d\u00a0\u00a0 <\/em>Se trataba entonces de eliminar la carga econ\u00f3mica y social ocasionada por la maternidad para que el estado y la sociedad asumieran las medidas necesarias de su protecci\u00f3n, y su libertad.<\/p>\n<p><strong>El socialismo s\u00f3lo ser\u00e1 posible con la participaci\u00f3n de las masas femeninas<\/strong><\/p>\n<p>Para la construcci\u00f3n del socialismo, la Revoluci\u00f3n Bolchevique transform\u00f3 la vieja sociedad capitalista basada en la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, en palabras de Lenin \u201cexpropiando a los expropiadores\u201d y socializando la producci\u00f3n. La participaci\u00f3n de las obreras en la lucha revolucionaria por la toma del poder, fue un acervo que favoreci\u00f3 su intervenci\u00f3n en la edificaci\u00f3n del nuevo Estado. Su experiencia de lucha contra el r\u00e9gimen zarista y la concentraci\u00f3n del proletariado en las ciudades facilitaron su participaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de los prop\u00f3sitos de la revoluci\u00f3n. Esto se materializ\u00f3 en su vinculaci\u00f3n cada vez mayor a las asambleas de mujeres, a los soviets,\u00a0 al Partido Bolchevique y a la administraci\u00f3n del Estado. As\u00ed como la socializaci\u00f3n del campo era un imperativo tambi\u00e9n lo era la incorporaci\u00f3n de las mujeres en la construcci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>En la Rusia zarista exist\u00eda una\u00a0 inmensa poblaci\u00f3n campesina. Al decir de Trotsky, cuatro millones de obreros y obreras industriales condujeron a cien millones de campesinos; de all\u00ed la necesidad de socializar el campo y trasformar las pr\u00e1cticas arcaicas de producci\u00f3n, con un campesinado pobre sometido a niveles de explotaci\u00f3n m\u00e1s intensos y una servidumbre medieval en la que las campesinas soportaban un r\u00e9gimen de trabajos forzados y las peores formas de opresi\u00f3n. Lenin y Trotsky, estudiosos de la sociedad rusa, sab\u00edan de la necesidad de transformar el campo con medidas como la colectivizaci\u00f3n. A la par que se colectivizaba la tierra, se impulsaba la organizaci\u00f3n del campesinado. En 1918, en v\u00edsperas de la invasi\u00f3n de los ej\u00e9rcitos imperialistas a la Rusia sovi\u00e9tica, Lenin en su discurso ante el I Congreso de obreras de toda Rusia dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cHasta ahora, la situaci\u00f3n de las mujer ha sido tal, que se ha calificado como propia de esclavitud; la mujer est\u00e1 agobiada por los quehaceres de la casa, y de esta situaci\u00f3n s\u00f3lo la puede sacar el socialismo. S\u00f3lo cuando pasemos de las peque\u00f1as haciendas a la econom\u00eda colectiva y al laboreo en com\u00fan de la tierra, s\u00f3lo entonces existir\u00e1 la plena libertad y emancipaci\u00f3n de la mujer. Esta tarea es dif\u00edcil, pero ahora, cuando se forman los comit\u00e9s de campesinos pobres, llega el momento en que se afianza la revoluci\u00f3n socialista&#8230; La experiencia de todos los movimientos liberadores confirma que el \u00e9xito de la revoluci\u00f3n depende del grado en que participen en ella las mujeres.\u201d <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p><strong>La socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico, el camino hacia la emancipaci\u00f3n, <\/strong><\/p>\n<p>La naciente Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica incorpor\u00f3 tempranamente la legislaci\u00f3n m\u00e1s avanzada en el mundo respecto a la mujer, proclamando la igualdad de derechos de ambos sexos: derecho al divorcio, derecho al aborto libre y gratuito, matrimonio civil, eliminaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n. Si bien la promulgaci\u00f3n de las leyes que liberaban a la mujer era el punto de quiebre en relaci\u00f3n con los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s avanzados, y con las leyes que subyugaban a la mujer rusa, \u00e9stas ser\u00edan tan s\u00f3lo el punto de partida para\u00a0 la verdadera liberaci\u00f3n que vendr\u00eda con la construcci\u00f3n del socialismo protagonizado por las masas proletarias, un proceso que llevar\u00eda tiempo y que estaba ligado al avance de las fuerzas productivas, al desarrollo de la revoluci\u00f3n mundial, a la eficiencia en la distribuci\u00f3n de los alimentos y a la aplicaci\u00f3n de la t\u00e9cnica al servicio del mejoramiento de las condiciones de vida del proletariado\u00a0 y del campesinado. Tal fue el caso del servicio de electricidad para las casas obreras y campesinas.<\/p>\n<p>La familia considerada como una peque\u00f1a empresa cerrada, arcaica, rutinaria, asfixiante que condenaba a la mujer a trabajos forzados durante toda su vida, deb\u00eda ser sustituida por un sistema de servicios sociales: maternidades, casas cuna, jardines de infancia, hospitales, sanatorios, restaurantes , lavander\u00edas, cines, teatros, organizaciones deportivas.\u00a0\u00a0 La sociedad socialista al absorber las funciones econ\u00f3micas de la familia y unir a la nueva sociedad por lazos de solidaridad y asistencia mutua, deb\u00eda proporcionar a la mujer y tambi\u00e9n a la pareja una verdadera emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la mujer, la protecci\u00f3n de la maternidad y la infancia eran el term\u00f3metro que indicaba el progreso de la sociedad socialista. Consecuente con ello, las leyes se traduc\u00edan en medidas concretas que liberaban a la mujer de la carga dom\u00e9stica, y las convocaban al trabajo productivo obligatorio y a la construcci\u00f3n de instituciones comunitarias manejadas por asalariados de ambos sexos. En la emancipaci\u00f3n de la mujer ellas eran las llamadas a estar en primera fila, por ello se hac\u00eda propaganda permanente para que las obreras y campesinas se vincularan a los soviets, a la administraci\u00f3n del Estado, y al Partido, colocando en sus manos el manejo de los alimentos, y las nacientes instituciones creadas al servicio de las mujeres y la familia aprovechando su capacidad organizativa y su ampl\u00edsima experiencia en organizaci\u00f3n desarrollada en el hogar. Las mujeres, las directamente afectadas, deb\u00edan liderar su emancipaci\u00f3n. Trotsky en una carta a una reuni\u00f3n de obreras en Mosc\u00fa en 1923, sabiamente afirmaba: <em>\u201c\u2026 Pero quienes ponen m\u00e1s energ\u00eda y constancia en la lucha por lo <strong>nuevo<\/strong> son quienes m\u00e1s sufren por lo <strong>viejo<\/strong>. Y en la actual situaci\u00f3n familiar quien m\u00e1s sufre es la mujer esposa y madre.\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>Todo conspiraba en contra el nuevo Estado obrero <\/strong><\/p>\n<p>En el seno del Estado proletario se combinaban una serie de factores que conspiraban contra el avance de la socializaci\u00f3n de la producci\u00f3n y tambi\u00e9n del trabajo dom\u00e9stico. La revoluci\u00f3n socialista se dio en uno de los pa\u00edses m\u00e1s atrasados de Europa en contrav\u00eda de lo que el marxismo hab\u00eda previsto. \u00a0El joven poder sovi\u00e9tico tuvo que enfrentar las espantosas secuelas de la primera guerra mundial imperialista y despu\u00e9s el ataque de sus ej\u00e9rcitos imperialistas para sofocar la revoluci\u00f3n obrera triunfante. Ello oblig\u00f3 a desplegar a miles de obreros, obreras y dirigentes bolcheviques a la defensa del Estado de los soviets, a concentrar la mayor parte de la producci\u00f3n de alimentos, vestuario y armamento para la supervivencia del Ej\u00e9rcito Rojo. El caos, la desolaci\u00f3n, el retroceso en muchas de las medidas socialistas adoptadas al comienzo, hicieron que su construcci\u00f3n se retrasara, incluso, el \u00edndice de crecimiento baj\u00f3 a niveles de a\u00f1os anteriores a la revoluci\u00f3n. Pero como dec\u00eda Trotsky, ese proletariado ruso, joven, lozano y resuelto estaba dispuesto a avanzar. La contradicci\u00f3n entre el atraso del pa\u00eds y su relativa fortaleza en relaci\u00f3n a la clase obrera de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, y la existencia del partido m\u00e1s revolucionario que ha conocido la historia, hicieron que ese pa\u00eds hist\u00f3ricamente atrasado se viera obligado a superar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>La lucha entre lo nuevo y lo viejo<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de luchar contra la miseria y los efectos de la guerra, la sociedad sovi\u00e9tica deb\u00eda concentrar sus esfuerzos en romper con el conservadurismo, el des\u00e1nimo y las trabas que se interpon\u00edan entre el proletariado y el Estado. Lenin criticaba la falta de iniciativa en resaltar los \u201cpeque\u00f1os brotes de comunismo\u201d expresados en logros, para \u00e9l sencillos, que aliviaban a la mujer de las tareas dom\u00e9sticas, mientras que en el capitalismo la burgues\u00eda hac\u00eda gala de sus empresas exitosas:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfConcedemos en la pr\u00e1ctica suficiente atenci\u00f3n a este problema (a la emancipaci\u00f3n de la mujer) que, te\u00f3ricamente, es indiscutible para todo comunista? Desde luego, no\u2026No, y mil veces no\u2026son (los comedores p\u00fablicos, las sala-cunas, etc.)\u2026efectivamente, capaces de emancipar a la mujer, efectivamente capaces de aminorar y suprimir su desigualdad respecto al hombre, por su papel en la producci\u00f3n y en la vida social.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u201c\u2026Nuestra prensa no se cuida,\u2026 de describir los mejores comedores p\u00fablicos, las mejores casas-cuna; de conseguir, insistiendo\u2026 la transformaci\u00f3n de algunos de ellos en establecimientos modelo, de describir detalladamente la econom\u00eda del esfuerzo humano,\u2026la liberaci\u00f3n de la mujer de la esclavitud dom\u00e9stica, las mejoras de \u00edndole sanitaria, que consiguen por un ejemplar trabajo comunista y que se pueden realizar y extender a toda la sociedad, a todos los trabajadores.\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Se requer\u00eda imprimir optimismo y valorar los peque\u00f1os \u00e9xitos de la socializaci\u00f3n que se surg\u00eda como producto del esfuerzo social y luchar contra la inercia y la rutina, para mejorar su calidad.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una gran coincidencia entre Lenin y Trotski en detectar y se\u00f1alar los obst\u00e1culos hacia la real emancipaci\u00f3n de la mujer para luchar por superarlos. Trotsky afirmaba:<\/p>\n<p><em>\u201c\u2026 Es necesario destruir las barreras de esa sofocante prisi\u00f3n en que la actual estructura familiar encierra a la mujer, transform\u00e1ndola en una esclava o una bestia de carga. Ello s\u00f3lo se lograr\u00e1 a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n com\u00fan de la alimentaci\u00f3n y la crianza de los ni\u00f1os. Para andar este largo camino ser\u00e1n necesarios un gran esfuerzo de voluntad, recursos materiales, sabidur\u00eda y esfuerzos.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>El reto del Estado sovi\u00e9tico, adem\u00e1s de acabar con la pobreza era superar en forma paciente y a un largo plazo la conciencia atrasada del obrero, del campesino y del intelectual. En la sociedad a\u00fan persist\u00edan los prejuicios morales sobre la familia y la mujer. Trotsky sol\u00eda decir que el problema m\u00e1s f\u00e1cil, fue el de la asunci\u00f3n del poder, y aun as\u00ed este absorbi\u00f3 todas las fuerzas en los primeros a\u00f1os.\u00a0 Cambiar las costumbres, destruir las viejas relaciones familiares para crear unas nuevas era infinitamente m\u00e1s dif\u00edcil. Instituir en el Estado Sovi\u00e9tico la igualdad entre hombres y mujeres, tambi\u00e9n fue uno de los problemas m\u00e1s simples, sin embargo, lograr que esto se convirtiera en realidad fue un proceso tortuoso y complicado:<\/p>\n<p><em>\u201cMucho m\u00e1s dificultoso fue el siguiente, el de asegurar la igualdad de hombres y mujeres trabajadores en las f\u00e1bricas, talleres y sindicatos; y hacerlo de tal modo que los hombres no colocaran a las mujeres en una posici\u00f3n desventajosa. Pero lograr una verdadera igualdad entre hombres y mujeres en el seno de la familia es un problema infinitamente m\u00e1s arduo. Antes de que ello suceda deben subvertirse todas nuestras costumbres dom\u00e9sticas.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>Retomar las sendas de la Revoluci\u00f3n Rusa para emancipar a la mujer<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de todos los obst\u00e1culos de los primeros a\u00f1os y de los retrocesos producto de la burocratizaci\u00f3n estalinista despu\u00e9s, la Revoluci\u00f3n de Octubre en sus primeros a\u00f1os liber\u00f3 a la proletaria y la campesina del yugo del hogar con la socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico, mostr\u00f3 c\u00f3mo \u00e9ste se puede resolver sobre bases socialistas; otorg\u00f3 a la mujer igualdad de derechos; elev\u00f3 la capacidad de la mujer en la ciencia, la cultura y la participaci\u00f3n social como ning\u00fan estado capitalista lo ha hecho.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, mostr\u00f3 a las obreras del mundo la necesidad de la organizaci\u00f3n en com\u00fan con el proletariado masculino para luchar contra la explotaci\u00f3n del sistema capitalista como el camino para lograr su emancipaci\u00f3n definitiva: la sociedad socialista. Su impacto fue tan enorme que sirvi\u00f3 y sigue sirviendo de ejemplo y punto de referencia para la lucha de las mujeres en el mundo capitalista, pues muchos de los avances logrados en d\u00e9cadas anteriores fueron la contra cara del triunfo del poder obrero en la Rusia Sovi\u00e9tica. La restauraci\u00f3n del capitalismo en Rusia y los otros Estados obreros est\u00e1 mostrando por la negativa c\u00f3mo los derechos de las mujeres retroceden de manera alarmante, en la misma medida que retrocede el conjunto de la sociedad. Superar la crisis actual del sistema capitalista, nos obliga a levantar de nuevo la lucha sistem\u00e1tica y cotidiana por el socialismo, recogiendo las ense\u00f1anzas de esa conmovedora revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00a0Cecilia Toledo. G\u00e9nero y Clase. Ediciones Marxismo Vivo. Ed. Lorca. San Pablo. P\u00e1g. 74: <em>Para Marx la fuerza de trabajo, es la mercanc\u00eda que el trabajador vende al capitalista para la producci\u00f3n de las mercanc\u00edas. [Es la clase trabajadora la que crea la riqueza en la econom\u00eda capitalista]<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> A. Kollontai. Autobiograf\u00eda de una mujer emancipada. Editorial Fontamara S.A, 3\u00b0 edici\u00f3n. 1978. Barcelona. P\u00e1g. 164<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El marxismo y la cuesti\u00f3n de la mujer. Lenin. Op. Cit. Pag.162<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> L. Trotski. Escritos sobre la cuesti\u00f3n femenina. Editorial Anagrama. 1977. P\u00e1g. 38<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> V. I. Lenin. La emancipaci\u00f3n de la mujer. Recopilaci\u00f3n de art\u00edculos. Tomado de Editorial Progreso Mosc\u00fa 1971. P\u00e1g. 66 y 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> L. Trotski. Op. Cit. P\u00e1gs. 36, 35<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> L. Trotski. Cuadernos de Pasado y Presente. P\u00e1g. 198<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo la Revoluci\u00f3n Rusa resolvi\u00f3 el gran problema del trabajo dom\u00e9stico y todo lo relacionado con \u00e9l? \u00a0Su respuesta lleva a cuestionar los propios cimientos de todas las sociedades divididas en clases que han dado base a la milenaria opresi\u00f3n de la mujer. Por el significado que el trabajo dom\u00e9stico tiene en el sistema capitalista [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":42048,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9264,10000,2738,2794],"tags":[5341,6162,5971,3746],"class_list":["post-42046","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especial-revolucion-rusa","category-mujer-y-revolucion-rusa","category-mujeres","category-teoria","tag-engels","tag-revolucion-rusa","tag-trabajo-domestico","tag-urss"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/CAMPESINASRUSAS.jpg?fit=1000%2C866&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/CAMPESINASRUSAS.jpg?fit=1000%2C866&ssl=1","categories_names":["Especial Revoluci\u00f3n Rusa","Mujer y Revoluci\u00f3n Rusa","Mujeres","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42046"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42046\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42251,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42046\/revisions\/42251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}