{"id":41468,"date":"2017-03-01T14:49:52","date_gmt":"2017-03-01T16:49:52","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=41468"},"modified":"2017-03-14T15:16:53","modified_gmt":"2017-03-14T17:16:53","slug":"la-participacion-politica-de-las-mujeres-en-la-rusia-sovietica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-participacion-politica-de-las-mujeres-en-la-rusia-sovietica\/","title":{"rendered":"La participaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres en la Rusia sovi\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p><em>La revoluci\u00f3n rusa sin duda marc\u00f3 la historia de la humanidad. Ella no s\u00f3lo demostr\u00f3 la capacidad pol\u00edtica de la clase trabajadora para dirigir su destino, sino que entre otros grandes avances garantiz\u00f3 por primera vez en la historia la participaci\u00f3n pol\u00edtica plena a las mujeres m\u00e1s explotadas y oprimidas.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Jessica Barquero.<\/p>\n<p>Muchas de sus conquistas perduran hasta hoy, pero lamentablemente la opresi\u00f3n sigue excluyendo de la participaci\u00f3n pol\u00edtica a millones de mujeres trabajadoras alrededor del mundo. Por eso es necesario mirar la experiencia de la revoluci\u00f3n, para sacar las lecciones sobre c\u00f3mo la URSS logr\u00f3 incorporar a miles de mujeres a la vida pol\u00edtica desde sus primeros a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Las mujeres antes de la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La vida era muy dif\u00edcil para la mujer en la Rusia zarista. Bajo el r\u00e9gimen del zar, las mujeres eran consideradas simples ap\u00e9ndices del hogar y las leyes permit\u00edan expl\u00edcitamente a los hombres utilizar la violencia contra sus esposas.<\/p>\n<p>Para ganar unas cuantas monedas, las mujeres ten\u00edan que trabajar largas jornadas diarias en los talleres y f\u00e1bricas bajo dur\u00edsimas condiciones. Hac\u00edan grandes esfuerzos para evitar ser despedidas, soportando terribles situaciones de trabajo.<\/p>\n<p>El acceso a la educaci\u00f3n era muy limitado y m\u00e1s del 80% de las mujeres en toda Rusia eran analfabetas. Para las campesinas, las condiciones eran m\u00e1s duras a\u00fan.\u00a0 Ellas soportaban un trabajo agotador, de sol a sol, viviendo bajo los constantes reproches y palizas del amo y del esposo. De esta manera, las mujeres viv\u00edan privadas de todo derecho. (Ser\u00e9brennikov, 1943)<\/p>\n<p>Pero con la Revoluci\u00f3n de octubre de 1917, y la toma del poder a manos de los soviets, la vida de las mujeres cambi\u00f3 radicalmente.<\/p>\n<p><strong>La incorporaci\u00f3n de las mujeres a los espacios p\u00fablicos<\/strong><\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n Sovi\u00e9tica introdujo importantes cambios, otorgando la igualdad de derechos pol\u00edticos para las mujeres. Las obreras y las campesinas, por primera vez tuvieron el mismo derecho a voto que sus compa\u00f1eros hombres. Alcanzaron el derecho a elegir y ser electas, y tuvieron la posibilidad de ocupar puestos en los comit\u00e9s de f\u00e1bricas, las instituciones y comisar\u00edas del pueblo.<\/p>\n<p>La Rusia sovi\u00e9tica se convirti\u00f3 en el primer pa\u00eds del mundo en el que una mujer fue electa para un puesto del Gobierno. En el primer mes, despu\u00e9s de la toma del poder por la clase trabajadora, Alejandra Kollontai pas\u00f3 a formar parte del Gobierno sovi\u00e9tico como Comisario del Pueblo para la Asistencia Social.<\/p>\n<p>Cambios fundamentales se dieron a partir de la completa incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo del trabajo. La introducci\u00f3n del trabajo obligatorio, signific\u00f3 uno de los actos revolucionarios m\u00e1s importantes para la participaci\u00f3n de las mujeres en la vida p\u00fablica y pol\u00edtica. Con ello dejaron de depender econ\u00f3micamente de su esposo, empezaron a contar con su propia tarjeta de abastecimiento y a tener una nueva vida fuera del espacio hogare\u00f1o.<\/p>\n<p>Teniendo claro que era necesario cambiar las bases para mejorar las condiciones de vida de las mujeres, los soviets se dieron la pol\u00edtica de crear una amplia red de guarder\u00edas infantiles, servicios de comedor y lavander\u00edas colectivas que poco a poco fueron acabando con las ataduras de las mujeres al trabajo dom\u00e9stico y de cuido, la cual tuvo que enfrentar no pocos obst\u00e1culos. Todo esto era parte de un proceso necesario para impulsar a las mujeres a ser parte de la pol\u00edtica y la administraci\u00f3n p\u00fablica. Mediante numerosos llamados se invitaba a las mujeres militantes y sin partido, a formar parte de los soviets.<\/p>\n<p><strong>Enfrentando los primeros retos<\/strong><\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n el joven estado obrero enfrent\u00f3 el duro embate con la realidad al abordar la cuesti\u00f3n de la mujer. Fue la primera vez en la historia que se pas\u00f3 del plano de la discusi\u00f3n al de la pr\u00e1ctica, precisamente en un pa\u00eds atrasado en relaci\u00f3n a las cuestiones morales y culturales como lo era Rusia, con una enorme carga de prejuicios arraigados por siglos. \u00a0(Toledo, 2015)<\/p>\n<p>El estado sovi\u00e9tico entendi\u00f3 que ser\u00eda un dif\u00edcil periodo de transici\u00f3n para lograr que aquellas mujeres excluidas y menospreciadas por el r\u00e9gimen zarista, se convirtieran en grandes dirigentes capaces de administrar un Estado. Inessa Armand explicaba el origen de estas dificultades cuando escrib\u00eda: \u201c<em>Bajo el reino del capitalismo, las obreras y campesinas est\u00e1n complemente alejadas de toda vida p\u00fablica y pol\u00edtica, tanto por las condiciones de la vida de la familia burguesa como por su ausencia de derechos pol\u00edticos. Por culpa de esto, con el paso del poder a manos de los soviets, cuando la clase obrera se ha puesto a la obra de administraci\u00f3n y la obra compleja y dif\u00edcil de la nueva organizaci\u00f3n, las obreras en su conjunto se han mostrado todav\u00eda m\u00e1s inexpertas que los obreros. Para atraer con \u00e9xito a las obreras a la causa com\u00fan, era necesario ayudarlas, en primer lugar, a aprender c\u00f3mo trabajar, hacerles comprender d\u00f3nde y c\u00f3mo pueden emplear sus fuerzas.\u201d<\/em> (Armand, 1920).<\/p>\n<p>Se tuvo que hacer uso de nuevos m\u00e9todos para acompa\u00f1ar a las obreras y campesinas en el proceso de ser parte de la organizaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Armand describ\u00eda los mecanismos utilizados por el gobierno bolchevique para movilizar a las mujeres trabajadoras, especialmente a las mujeres sin partido: <em>\u201cSe han organizado asambleas de delegadas obreras que han dado muy buenos resultados en ese sentido. Estas asambleas de delegadas est\u00e1n formadas por representantes de todas las f\u00e1bricas y talleres de una comarca dada, elegidas en reuniones generales de las diferentes empresas. (\u2026) Adem\u00e1s, las delegadas son parte activa en todas las compa\u00f1as que lleva el partido o los soviets (calefacci\u00f3n, nueva cosecha, aprovisionamiento, cuidado de los heridos, lucha contra las epidemias, trenes de agitaci\u00f3n en las provincias, etc.). <\/em><\/p>\n<p><em>Las asambleas de delegadas se re\u00fanen dos o cuatro veces al mes. En estos \u00faltimos tiempos, en Mosc\u00fa y en algunas otras localidades, se ha rebajado la ratio de representaci\u00f3n; ahora las delegadas son elegidas en raz\u00f3n de una por cada veinte obreras. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Las conferencias de obreras sin partido tienen una gran importancia de propaganda; en las diferentes ciudades, gobernaturas o distritos, se re\u00fanen tres o cuatro veces al mes (en toda Rusia s\u00f3lo se ha convocado una conferencia, el a\u00f1o pasado). Estas conferencias se han revelado como un excelente medio para agitar y despertar a las masas que contin\u00faan alejadas del movimiento y, en este dominio, han dado buenos resultados (ahora las campesinas est\u00e1n interesadas en estas conferencias). En el \u00faltimo octubre, por ejemplo, en Mosc\u00fa, se ha reunido una conferencia de mujeres sin partido a la que han asistido m\u00e1s de 3.000 delegadas, en representaci\u00f3n de 60.000 obreras moscovitas (en Mosc\u00fa hay alrededor de 180.000 obreras).\u201d<\/em> (Armand, 1920).<\/p>\n<p>Poco a poco, las mujeres se fueron incorporando en los soviets locales y con el tiempo la participaci\u00f3n de las campesinas fue increment\u00e1ndose a trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n con los consejos de obreros y campesinos o a trav\u00e9s de su elecci\u00f3n en los consejos locales.<\/p>\n<p>En los soviets locales, las campesinas desempe\u00f1aron con frecuencia cargos de mucha responsabilidad, apoyando la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica y la administraci\u00f3n del municipio rural y colaborando con la inspecci\u00f3n de obreros y campesinos.<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n al trabajo en f\u00e1bricas, en el campo y en las instituciones se convirti\u00f3 en una escuela para la mujer sovi\u00e9tica, y adquiri\u00f3 la formaci\u00f3n necesaria para el trabajo en los \u00f3rganos centrales del Estado. De esta forma, con la revoluci\u00f3n bolchevique, la obrera pas\u00f3 de ser una esclava asalariada, a ser una organizadora y administradora del nuevo estado sovi\u00e9tico.<\/p>\n<h4>Las mujeres al frente de la revoluci\u00f3n<\/h4>\n<p>A\u00fan con dificultades, desde los primeros momentos de la revoluci\u00f3n, las obreras y campesinas participaron en todos los frentes. Alejandra Kollontai describ\u00eda el invaluable aporte de esas mujeres para el Estado sovi\u00e9tico: <em>\u201cLa lista de las mujeres que combatieron valientemente por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica es larga. Ya en el periodo de Kerensky, encontramos mujeres \u2013obreras y campesinas- entre los miembros de los primeros consejos. Es tambi\u00e9n el primer gobierno del mundo para el cual fueron elegidas mujeres: desde el primer mes tras la toma del poder por los obreros y campesinos, una mujer era nombrada comisaria del pueblo para Asistencia Social. En Ucrania, y hasta oto\u00f1o de 1921, la camarada Majorova ocupaba un puesto semejante, y en las provincias hay numerosas mujeres comisarias, obreras y campesinas, procedentes directamente de la producci\u00f3n. Entre ellas, y para no citar sino algunos nombres, las camaradas Klimova, Nikolajeva, Tjernysjeva, Kalygina y Ikrjanistova, una generaci\u00f3n de trabajadoras nacidas en el calor de la acci\u00f3n revolucionaria. Sin la participaci\u00f3n activa de las obreras y las campesinas, la rep\u00fablica de los soviets habr\u00eda sido incapaz de realizar los proyectos elaborados por la vanguardia del proletariado, incapaz de poner en pie las instituciones actuales y de conservarlas.\u201d <\/em>(Kollontai, 1921).<\/p>\n<p>Con su participaci\u00f3n, se llev\u00f3 a cabo tambi\u00e9n una revoluci\u00f3n en el \u00e1mbito de las costumbres: <em>\u201cSi la revoluci\u00f3n de octubre se propuso rechazar las injusticias tradicionales entre los sexos, la participaci\u00f3n de las mujeres en la guerra revolucionaria acab\u00f3 echando abajo los \u00faltimos prejuicios respecto a ellas.\u201d <\/em>Mientras la burgues\u00eda, afirm\u00f3 siempre que el papel de la mujer era permanecer dentro del hogar y el del hombre era un papel m\u00e1s p\u00fablico y activo, el Estado obrero asum\u00eda una posici\u00f3n completamente distinta frente al tema, asumiendo que el trabajo socialmente \u00fatil, estaba vinculado a la defensa del Estado sovi\u00e9tico. De esta manera, la conciencia de clase muy desarrollada en mucha de esas mujeres, las condujo a participar activamente del Ej\u00e9rcito Rojo, donde <em>\u201cel trabajo de las mujeres comunistas consist\u00eda sobre todo en dirigir campa\u00f1as de agitaci\u00f3n en el \u00e1mbito de los comit\u00e9s revolucionarios del ej\u00e9rcito. Las obreras y las campesinas ocupaban pues esencialmente posiciones pol\u00edticas en el Ej\u00e9rcito Rojo. En los a\u00f1os 1919-1920, 6.000 obreras llevaron a cabo esas tareas.\u201d<\/em> (Kollontai, 1921)<\/p>\n<h4>Congresos y Asambleas<\/h4>\n<p>Para 1918, se llev\u00f3 a cabo el Primer Congreso de Obreras de toda Rusia, tambi\u00e9n conocido como el Congreso de Mujeres Trabajadoras y Campesinas.<\/p>\n<p>Alejandra Kollontai (1921) rememora su preparaci\u00f3n: <em>\u201cEl I Congreso Panruso de Obreras y Campesinas, en noviembre de 1918, permiti\u00f3 rendir cuenta del enorme apoyo que las mujeres aportaron a la revoluci\u00f3n. Ese congreso, reunido muy r\u00e1pidamente por iniciativa de las secciones de mujeres del partido y preparado por una quincena de camaradas, encontr\u00f3 un eco muy importante entre las mujeres trabajadoras: 1.147 delegadas afluyeron en efecto de todas las provincias de Rusia a pesar de los preparativos extremadamente apresurados (apenas un mes antes de la reuni\u00f3n del congreso).\u201d <\/em>(p. 276)<\/p>\n<p>El congreso adopt\u00f3 una resoluci\u00f3n insistiendo en la necesidad de la activa participaci\u00f3n en las actividades que demandara la defensa del proceso revolucionario, donde dec\u00eda: \u201c<em>Cada obrero, cada obrera ha de convertirse en un soldado de la revoluci\u00f3n, dispuesto a entregar todas sus fuerzas para el triunfo del proletariado y el comunismo; en consecuencia, la tarea esencial de la obrera es la participaci\u00f3n m\u00e1s activa en todas las formas y aspectos de la lucha revolucionaria, tanto en el frente como en la retaguardia, tanto en la propaganda y agitaci\u00f3n como en la lucha armada directa\u2026\u201d (Armand, 1920).<\/em><\/p>\n<p>Fruto de esta conferencia fue la creaci\u00f3n del Zhenotdel o Departamento de la Mujer del Partido Bolchevique que puso en marcha iniciativas como la creaci\u00f3n de asambleas de delegadas de las trabajadoras que se reun\u00edan de dos a cuatro veces al mes. Las delegadas eran representantes de las mujeres de todas las f\u00e1bricas y talleres de un distrito determinado y su misi\u00f3n era escuchar las reclamaciones y necesidades de sus compa\u00f1eras, adem\u00e1s de participar activamente en todas las campa\u00f1as emprendidas por el Partido y los soviets.<\/p>\n<h4>Una forma superior de participaci\u00f3n<\/h4>\n<p>La revoluci\u00f3n de octubre dio grandes lecciones sobre la creaci\u00f3n de una nueva sociedad. El Estado obrero intent\u00f3 resolver desde el primer momento, los problemas m\u00e1s apremiantes de las mujeres, acabando con las leyes m\u00e1s retr\u00f3gradas y dando los primeras demostraciones en la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa.<\/p>\n<p>Las acciones de organizaci\u00f3n que tuvieron lugar en el estado sovi\u00e9tico, se extendieron al conjunto de la Internacional. La participaci\u00f3n y organizaci\u00f3n de las mujeres continu\u00f3 con la firme convicci\u00f3n de que en el resto de pa\u00edses deb\u00edan seguir el ejemplo de lo sucedido en Rusia. Pero la burocratizaci\u00f3n del Estado sovi\u00e9tico y el retorno al capitalismo, acabaron con esas conquistas.<\/p>\n<p>Ninguna sociedad capitalista ha logrado igualar el nivel de participaci\u00f3n y el poder que alcanzaron las mujeres durante ese periodo. Por m\u00e1s leyes que se hayan promulgado o instituciones que se hayan creado, la participaci\u00f3n y capacidad de decisi\u00f3n de las mujeres contin\u00faa siendo un elemento restringido a un sector minoritario y privilegiado.<\/p>\n<p>Y es que las causas fundamentales para que existan esas brechas siguen estando ah\u00ed, la situaci\u00f3n de la mujer obrera hasta ahora, sigue estando sujeta a la econom\u00eda dom\u00e9stica y es por ello que la democracia burguesa se ha mostrado incapaz de responder a sus necesidades. El III Congreso de la Internacional, explicaba que<em> \u201ce<\/em><em>l derecho electoral no suprime la causa primordial de la servidumbre de la mujer en la familia y en la sociedad y no soluciona el problema de las relaciones entre ambos sexos. La igualdad no formal sino real de la mujer s\u00f3lo es posible bajo un r\u00e9gimen en el que la mujer de la clase obrera sea la poseedora de sus instrumentos de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, participe en su administraci\u00f3n y tenga la obligaci\u00f3n de trabajar en las mismas condiciones que todos los miembros de la sociedad trabajadora. En otros t\u00e9rminos, esta igualdad s\u00f3lo es realizable despu\u00e9s de la derrota del sistema capitalista y su reemplazo por las formas econ\u00f3micas comunistas.\u201d <\/em>(Internacional Comunista)<\/p>\n<p>Es por eso que la causa de la Rep\u00fablica sovi\u00e9tica es tan ejemplarizante en este sentido, demostr\u00f3 lo que significaba llevar a la pr\u00e1ctica la tarea de convertir a las obreras y campesinas en verdaderas administradoras de un Estado. Lenin, en este sentido dec\u00eda que: <em>\u201cEn la vieja sociedad capitalista, para ocuparse de pol\u00edtica hac\u00eda falta preparaci\u00f3n especial, raz\u00f3n por la cual era insignificante la participaci\u00f3n de la mujer en la vida pol\u00edtica, incluso en los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s avanzados y m\u00e1s libres. Nuestra tarea consiste en hacer que la vida pol\u00edtica sea asequible para cada trabajadora. Desde el momento en que est\u00e1 abolida la propiedad privada de la tierra y de las f\u00e1bricas ha sido derrocado el poder de los terratenientes y los capitalistas, las tareas de la pol\u00edtica para la masa trabajadora y las mujeres trabajadoras pasan a ser sencillas, claras y plenamente asequibles para todos. En la sociedad capitalista, la mujer est\u00e1 colocada en una situaci\u00f3n tal de falta de derechos, que su participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica es m\u00ednima en comparaci\u00f3n con el hombre. Para que cambie esta situaci\u00f3n, es preciso que exista el poder de los trabajadores, y entonces las tareas principales de la pol\u00edtica se reducir\u00e1n a todo lo que directamente ata\u00f1e a la suerte de los propios trabajadores.\u201d<\/em> (Lenin, 1919)<\/p>\n<p>Es por esto que la Revoluci\u00f3n Rusa da grandes lecciones sobre las limitaciones en la democracia burguesa.\u00a0 Ni las cuotas de participaci\u00f3n, ni las representaciones por decreto, podr\u00e1n igualar nunca la participaci\u00f3n de las mujeres obreras y campesinas en el estado sovi\u00e9tico. La plena libertad y emancipaci\u00f3n de las mujeres solo podr\u00e1 ser alcanzada cuando a trav\u00e9s de la econom\u00eda colectivizada, est\u00e1s puedan colocarse al frente, libres de toda opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA: <\/strong><\/p>\n<p>Armand, I. (1920) La mujer en la Rusia sovi\u00e9tica. Bolet\u00edn comunista, primer a\u00f1o, n\u00famero 17. Firmado con el pseud\u00f3nimo de H\u00e9l\u00e8ne Blonina.<\/p>\n<p>Frencia, C. y Gaido, D. (2016) El marxismo y la liberaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras: de la Internacional de Mujeres Socialistas a la Revoluci\u00f3n Rusa. Santiago, Chile: Ariadna Ediciones.<\/p>\n<p>Internacional Comunista 1919-1922, Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Buenos Aires: Siglo XXI.<\/p>\n<p>Kollontai, A. (1921) Mujer, historia y sociedad. Barcelona, Espa\u00f1a: Editorial Fontamara.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. \u201cDiscurso en el primer congreso de obreras de toda Rusia\u201d. Izvestia del CEC de toda Rusia, n\u00fam. 253, 20 de nov, 1918, en <em>Lenin, la emancipaci\u00f3n de la mujer. Recopilaci\u00f3n de art\u00edculos<\/em>. Mosc\u00fa, Rusia: Editorial Progreso.<\/p>\n<p>Lenin, V.I. (1919) La tareas del movimiento obrero femenino en la Rep\u00fablica Sovi\u00e9tica. Pravda, n\u00fam. 249, 6 de nov, 1919, en <em>Lenin, la emancipaci\u00f3n de la mujer. Recopilaci\u00f3n de art\u00edculos<\/em>. Mosc\u00fa, Rusia: Editorial Progreso.<\/p>\n<p>Ser\u00e9brennikov, T. (1943) La Mujer en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Mosc\u00fa, Rusia: Ediciones en Lenguas Extranjeras.<\/p>\n<p>Toledo, C. (2015) La Revoluci\u00f3n Rusa y la mujer. Liga Internacional de los Trabajadores. Recuperado de: http:\/\/litci.org\/es\/opresiones\/mujeres\/la-revolucion-rusa-y-la-mujer\/<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n rusa sin duda marc\u00f3 la historia de la humanidad. 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