{"id":41080,"date":"2017-02-20T11:23:22","date_gmt":"2017-02-20T13:23:22","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=41080"},"modified":"2017-02-20T11:23:22","modified_gmt":"2017-02-20T13:23:22","slug":"una-revolucion-espontanea-la-revolucion-de-febrero-y-sus-ensenanzas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-revolucion-espontanea-la-revolucion-de-febrero-y-sus-ensenanzas\/","title":{"rendered":"\u00bfUna \u201crevoluci\u00f3n espont\u00e1nea\u201d? La Revoluci\u00f3n de Febrero y sus ense\u00f1anzas"},"content":{"rendered":"<p><em>En el a\u00f1o del centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa comienza ya aquella farsa previsible, pero no por eso menos molesta, por la cual todos los que se creen, con distintos t\u00edtulos, de izquierda empiezan a \u00abalabar\u00bb \u2013de palabra, obviamente\u2013 la Revoluci\u00f3n de Octubre, incluso no aplicando en la pr\u00e1ctica las lecciones de aquella fundamental experiencia de la historia de la humanidad ni, en la mayor parte de los casos, conociendo de verdad los hechos y los acontecimientos fundamentales, sin ser capaces de hacer un an\u00e1lisis coherente, es decir marxista, de la dial\u00e9ctica del desarrollo de la revoluci\u00f3n. <\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Matteo Bavassano<\/p>\n<p>No fueron solamente los representantes de la burgues\u00eda expropiada por las masas revolucionarias los que falsificaron la historia de la revoluci\u00f3n: por a\u00f1os, por razones m\u00e1s o menos diferentes, los que se dec\u00edan \u2013falsamente\u2013 herederos de la Revoluci\u00f3n de Octubre han mantenido en la tiniebla a sus militantes sobre lo que realmente ocurri\u00f3, en lo que concierne al conjunto de la Revoluci\u00f3n, y espec\u00edficamente en lo que concierne a la Revoluci\u00f3n de Febrero.<\/p>\n<p>El \u201cChe\u201d Guevara, en el cuaderno de notas que llevaba consigo durante la guerrilla en Bolivia, hablando de la <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> de Le\u00f3n Trotsky, escribi\u00f3: \u00abarroja luz sobre toda una serie de acontecimientos de la gran Revoluci\u00f3n que quedaron ofuscados por el mito\u00bb (Ernesto \u201cChe\u201d Guevara, <em>Antes de morir<\/em>, p. 94). Si respecto a Octubre las falsificaciones hechas por los estalinistas est\u00e1n dirigidas al redimensionamiento del papel de Trotsky y construir un inexistente papel de primer plano para Stalin, adem\u00e1s de para destruir la idea fundamental de que la Revoluci\u00f3n Rusa fue para Lenin solo el primer estadio de la revoluci\u00f3n socialista mundial, con relaci\u00f3n a la de Febrero las falsificaciones han sido todav\u00eda m\u00e1s profundas, porque han servido a los estalinistas para frenar la extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n, al menos a partir de la segunda Revoluci\u00f3n China. Eso se suma a la falsificaci\u00f3n de los burgueses, que presentan la Revoluci\u00f3n de Febrero como la revoluci\u00f3n de la mayor\u00eda del pueblo ruso contra el zar y el aparato represivo de la autocracia, contraponi\u00e9ndola al \u00abgolpe de Estado\u00bb de los bolcheviques contra la democracia. Buscaremos en este art\u00edculo se\u00f1alar, y refutar, las principales falsificaciones sobre la Revoluci\u00f3n de Febrero, dando para ello una interpretaci\u00f3n marxista coherente.<\/p>\n<p><strong>Una huelga que nadie quiso \u00abproclamar\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>El 23 de febrero de 1917 (8 de marzo seg\u00fan el calendario occidental), Rusia se encontraba en el trig\u00e9simo segundo mes de la Gran Guerra: las perspectivas del fin de la guerra eran a\u00fan lejanas, y esto supon\u00eda m\u00e1s que una condena a muerte para los soldados del frente, era una condena a una lenta agon\u00eda en las trincheras que diezmaron innumerables vidas; en las retaguardias, los reservistas tem\u00edan enormemente su turno de ser fagocitados por las trincheras; la poblaci\u00f3n civil, exhausta de las estrecheces de guerra y del trabajo agotador necesario para sostener el esfuerzo b\u00e9lico, empezaba a no poder m\u00e1s que hacer filas para el pan y perder a sus propios seres queridos para el provecho de aquellos burgueses que segu\u00edan enriqueci\u00e9ndose, que no sufr\u00edan por la guerra, que continuaban viviendo en el lujo y en las comodidades de anta\u00f1o.<\/p>\n<p>Hay que notar que, aunque sea <em>en passant<\/em>, que antes del estallido de la guerra, entre 1912 y 1914, el movimiento obrero ruso se hab\u00eda restablecido del per\u00edodo de reacci\u00f3n que sigui\u00f3 a la derrota de la Revoluci\u00f3n de 1905 y hab\u00eda dado vida a centenares de huelgas de masa: el estallido de la guerra y la inicial borrachera patri\u00f3tica hab\u00edan quebrado el ascenso del movimiento, pero esas huelgas fueron una escuela fundamental para los trabajadores que har\u00edan la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 23 de febrero era el d\u00eda en que se celebraba en Rusia el D\u00eda internacional de la Mujer (en esa \u00e9poca, cada secci\u00f3n de la Segunda Internacional lo celebraba en una fecha diferente, solo despu\u00e9s se fijar\u00eda internacionalmente una fecha, es decir, el 8 de marzo, seg\u00fan el calendario occidental): Trotsky, en su <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> nos dice que \u00aben los c\u00edrculos socialdem\u00f3cratas se pensaba celebrar este d\u00eda de la forma habitual: reuniones, discursos, manifestaciones. El d\u00eda antes, nadie habr\u00eda so\u00f1ado que este \u201cD\u00eda de la Mujer\u201d pudiese inaugurar la revoluci\u00f3n. Ni una sola organizaci\u00f3n preconiz\u00f3 una huelga aquel d\u00eda\u00bb. Pero el estado de \u00e1nimo en los barrios obreros ya era de suma tensi\u00f3n, tanto que la organizaci\u00f3n bolchevique del barrio de Vyborg desaconsej\u00f3 cualquier huelga, porque eso pod\u00eda transformarse en un enfrentamiento frontal. A pesar de esto, la ma\u00f1ana del 23, los obreros textiles dejaron el trabajo y, con las obreras a la cabeza, se dirigieron de Vyborg haciendo etapa en las grandes f\u00e1bricas hasta el suburbio de Petrogrado y a la Duma para pedir pan:\u00a0\u00abes evidente, pues, que la Revoluci\u00f3n de Febrero empez\u00f3 desde abajo, venciendo la resistencia de las propias organizaciones revolucionarias; con la particularidad de que esta espont\u00e1nea iniciativa corri\u00f3 a cargo de la parte m\u00e1s oprimida y cohibida del proletariado: las obreras del ramo textil, entre las cuales hay que suponer que habr\u00eda no pocas mujeres casadas con soldados\u00bb(2), un detalle, este \u00faltimo, que no debe infravalorarse. Una de las grandes inc\u00f3gnitas que preocupaba a los dirigentes en aquellos d\u00edas era lo qu\u00e9 pod\u00eda suceder cuando los obreros en huelga se encontraran con los soldados en las calles, aquellos mismos soldados que hab\u00edan reprimido el S\u00f3viet de Petersburgo y la insurrecci\u00f3n de diciembre de 1905 en Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Pero los a\u00f1os de la guerra hab\u00edan cambiado profundamente el ej\u00e9rcito: las necesidades de la guerra, la ampliaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, la larga duraci\u00f3n del conflicto hab\u00eda hecho que el ej\u00e9rcito ya no fuera ese \u00abcuerpo separado\u00bb de la sociedad civil, sino que se hab\u00eda convertido en una especie de crisol en el que durante a\u00f1os se hab\u00eda plasmado todo el hartazgo de las masas populares, especialmente el de los campesinos, contra la autocracia y la guerra imperialista. En efecto, no solo los soldados normales demostrar\u00e1n una ben\u00e9vola neutralidad hacia los huelguistas, sino que tambi\u00e9n los temidos cosacos se abstendr\u00e1n de cargar contra las masas trabajadoras; de hecho, en algunos casos obstaculizar\u00e1n la acci\u00f3n de los <em>faraones<\/em>, la polic\u00eda a caballo que parece ser la \u00fanica en intentar enfrentar a los obreros.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente, el 24, el estado de \u00e1nimo de las masas no se calma: \u00a1casi la mitad de los obreros de Petrogrado est\u00e1n en huelga, mientras que la consigna de \u00abpan\u00bb se deja caer a favor de \u00ababajo la autocracia! \u00a1Abajo la guerra!\u00bb, pero todav\u00eda hay solo choques con la polic\u00eda y no tiroteos con el ej\u00e9rcito (o, mejor dicho, del ej\u00e9rcito sobre los huelguistas). Seg\u00fan un plan ya pronto desde hac\u00eda tiempo, encargado por el gobierno y ejecutado por el general Cebykin, comandante en jefe de la reserva de la guardia, en los primeros d\u00edas no se habr\u00eda empleado la infanter\u00eda, sino solo la polic\u00eda y luego la caballer\u00eda; el d\u00eda 25, frente a la huelga que se extend\u00eda, tambi\u00e9n fue empleada la infanter\u00eda, aunque \u00e9sta todav\u00eda manten\u00eda una ben\u00e9vola neutralidad, no abriendo a\u00fan el fuego. Pero el gobierno ten\u00eda la intenci\u00f3n de terminar con la protesta: en la noche entre el 25 y el 26 fueron arrestados un centenar de militantes revolucionarios, entre ellos algunos miembros del Comit\u00e9 de los bolcheviques de Petrogrado.<\/p>\n<p>El domingo 26 de febrero los obreros comenzaron a converger hacia el centro de la ciudad y a encontrar barreras y pelotones del ej\u00e9rcito, los cuales recibieron la orden de disparar, orden que fue seguida sobre todo por los suboficiales: empieza as\u00ed la batalla de los obreros para poner de su parte a los soldados, por la revoluci\u00f3n, contra la guerra y la autocracia.<\/p>\n<p>\u00abLa presi\u00f3n de los obreros sobre las tropas se intensifica conforme aumenta la presi\u00f3n sobre ella por las autoridades. La guarnici\u00f3n de Petrogrado se ve decididamente arrastrada por los acontecimientos. La fase de expectativa, que se mantuvo casi tres d\u00edas y durante la cual el principal contingente de la guarnici\u00f3n puedo conservar una actitud de amistosa neutralidad ante los revolucionarios, tocaba a su fin: \u00ab\u00a1Dispara sobre el enemigo!\u00bb, ordena la monarqu\u00eda. \u00ab\u00a1No dispares contra tus hermanos y hermanas!\u00bb, gritan los obreros y las obreras. Y no solo esto, sino: \u00ab\u00a1\u00danete a nosotros!\u00bb En las calles y en las plazas, en los puentes y en las puertas de los cuarteles, se desarrollaba una pugna ininterrumpida, a veces dram\u00e1tica y a veces imperceptible, pero siempre desesperada, en torno al alma del soldado. En esta pugna, en estos agudos contactos entre los obreros y obreras y los soldados, bajo el crepitar ininterrumpido de los fusiles y de las ametralladoras, se decid\u00eda el destino del poder, de la guerra y del pa\u00eds\u00bb.(3)<\/p>\n<p><strong>La victoria de la insurrecci\u00f3n: el nacimiento del s\u00f3viet y del gobierno provisional<\/strong><\/p>\n<p>Mientras tanto, Rodzjanko, l\u00edder de la Duma imperial, se presenta a Galicyn, presidente del Consejo, para persuadirlo a que dimitiera, con la finalidad de nombrar un nuevo Ejecutivo con ministros que gozaran de la confianza popular y que pusieran fin a la revuelta; recibe as\u00ed el <em>ukase<\/em> de disoluci\u00f3n de la Duma, ante el cual el d\u00eda despu\u00e9s, mientras la autocracia ca\u00eda fatalmente y un nuevo poder nac\u00eda en Petrogrado, los miembros de la Duma se plegaban sin pesta\u00f1ear: el parlamentarismo ruso no ten\u00eda otra base de fuerza que las concesiones del zar, y podr\u00e1 tomar el poder solo gracias a los dirigentes conciliadores.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del 27 estuvo cargada de incertidumbres: \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda sucedido en los cuarteles durante la noche? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las reacciones de los soldados ante los enfrentamiento del d\u00eda anterior? \u00bfTendr\u00edan todav\u00eda los obreros la confianza necesaria en su fuerza para volver a la huelga?<\/p>\n<p>\u00abPor la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente los obreros afluyen nuevamente a las f\u00e1bricas y, en asambleas generales, deciden proseguir la lucha. [\u2026]\u00a1Proseguir la lucha! Pero, \u00bfqu\u00e9 significa esto, hoy? La huelga general ha derivado en manifestaciones revolucionarias de masas inmensas, y las manifestaciones se han traducido en choques con las tropas. Seguir la lucha hoy equivale a proclamar el alzamiento armado. Pero este llamamiento no lo ha lanzado nadie, no ha sido puesto a la orden del d\u00eda por el partido revolucionario: es una consecuencia inexorable de los propios acontecimientos\u00bb.(4)<\/p>\n<p>Si claramente no se pod\u00eda contar con los mencheviques ni con los socialistas-revolucionarios para llamar a la insurrecci\u00f3n a los obreros y los soldados, el centro de los bolcheviques, privado de Lenin, estaba casi paralizado, con Sljapnikov (principal dirigente de Petrogrado) que trataba de evitar los choques entre los obreros y el ej\u00e9rcito, dejando en la pr\u00e1ctica abandonadas a s\u00ed mismas a las organizaciones de los barrios: en una reuni\u00f3n de delegados de f\u00e1brica en casa de un dirigente bolchevique del barrio de Vyborg se decide por mayor\u00eda por la continuidad del movimiento. Pero incluso antes de que el ej\u00e9rcito bajara a las calles, los primeros regimientos empezaron a amotinarse e ir a los otros cuarteles para convencer a los otros soldados a unirse a la insurrecci\u00f3n: sab\u00edan bien que su salvaci\u00f3n de la represi\u00f3n pasaba por la victoria de la revoluci\u00f3n sobre el absolutismo.<\/p>\n<p>\u00abLos obreros de Vyborg, y con ellos la parte m\u00e1s decidida de los soldados, han esbozado el plan de acci\u00f3n: apoderarse de las comisar\u00edas de polic\u00eda, en las cuales se han concentrado los gendarmes armados, desarmar a todos los jefes de polic\u00eda; liberar a los obreros detenidos y a los presos pol\u00edticos encerrados en las c\u00e1rceles; destruir los destacamentos gubernamentales de la ciudad, unirse a los soldados que no se han sublevado a\u00fan y a los obreros de las dem\u00e1s barriadas\u00bb.(5)<\/p>\n<p>Mientras los bolcheviques, espont\u00e1neamente, organizaban la victoria de la revoluci\u00f3n en los barrios de Petrogrado, los mencheviques iban hacia la Duma, lugar en el que por la tarde empezaron a acercarse varios representantes de los regimientos insurrectos y, m\u00e1s tarde, los obreros y sus delegados para tener informaciones sobre lo que estaba sucediendo y recibir directivas de su nuevo \u201cestado mayor revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>\u00abLos mencheviques, miembros del Comit\u00e9 industrial de guerra, sacados de la c\u00e1rcel por la revoluci\u00f3n, se encontraban en el palacio de T\u00e1urida con los militantes del movimiento sindical y cooperativo, pertenecientes as\u00ed mismo al ala derecha, y con los diputados mecnheviques de la Duma, Cheidse y Skobelev, y crearon inmediatamente el \u00abComit\u00e9 ejecutivo provisional del S\u00f3viet de los diputados obreros\u00bb, que en el transcurso de aquel mismo d\u00eda fue integrado principalmente con ex-revolucionarios que hab\u00edan perdido el contacto con las masas, pero que conservaban el \u00abnombre\u00bb. El Comit\u00e9 Ejecutivo, del cual formaban parte asimismo bolcheviques, incit\u00f3 a los obreros a elegir inmediatamente diputados\u00bb.(6)<\/p>\n<p>La primera sesi\u00f3n del Soviet de Petrogrado tuvo lugar aquella misma tarde: ratific\u00f3 la composici\u00f3n del Ejecutivo, empez\u00f3 a crear comisiones para la administraci\u00f3n cotidiana del poder, la primera y m\u00e1s importante fue aquella para el abastecimiento alimentario, envi\u00f3 destacamentos revolucionarios a ocupar instituciones estrat\u00e9gicas como el Banco del imperio, la Casa de la Moneda, la Tesorer\u00eda, etc\u00e9tera, y se decidi\u00f3 que los soldados de la guarnici\u00f3n elegir\u00edan sus representantes al propio s\u00f3viet de los obreros (cosa extremadamente importante para el desarrollo posterior de la Revoluci\u00f3n Rusa), que se convirti\u00f3 por tanto en el S\u00f3viet de los delegados de obreros y soldados. No se sabe exactamente qui\u00e9n hizo esta propuesta, pero Sljapnikov se\u00f1ala que los social-patriotas se opusieron significativamente. Desde ese momento el S\u00f3viet empez\u00f3 a operar como nuevo poder revolucionario, a pesar de que los \u00absocialistas\u00bb que lo dirig\u00edan no sab\u00edan qu\u00e9 hacer y en el fondo deseaban que la burgues\u00eda tomase el poder.<\/p>\n<p>En el \u00ednterin, los miembros de la disuelta Duma decidieron permanecer en Petersburgo y reunirse en forma privada, dando vida al llamado \u00abComit\u00e9 provisional de los miembros de la Duma\u00bb, a fin de monitorear la situaci\u00f3n. Iniciaron enseguida las negociaciones, quiz\u00e1s sea mejor decir las s\u00faplicas, entre el Ejecutivo del S\u00f3viet y el Comit\u00e9 de la Duma para que este \u00faltimo tomara el poder, cosa que se decide hacer efectivamente en la tarde-noche del 27 de febrero, cuando ya era claro que no hab\u00eda ninguna posibilidad para el zarismo de lograr recuperar en breve el control de Petrogrado. \u00bfPero con qu\u00e9 esp\u00edritu y para qu\u00e9 fines tomar el poder? Seg\u00fan Rodzjanko, si la Duma se hubiese negado a tomar el poder \u00abhabr\u00eda sido detenida y sus miembros asesinados por los soldados sublevados y el poder habr\u00eda ca\u00eddo en manos de los bolcheviques\u00bb.(7) Tom\u00f3 pues el poder para tratar de restablecer el orden en Petrogrado, si hubiera sido posible aquel mon\u00e1rquico: a las dudas del propio Rodzjanko, que se preguntaba si su gesto no podr\u00eda ser interpretado como una revuelta contra el zar, el mon\u00e1rquico Chulghin respond\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abNo hay en ello ni sombra de rebeld\u00eda; acepte usted como s\u00fabdito fiel del zar&#8230; Si los ministros se han fugado, alguien tiene que reemplazarles. Caben dos soluciones: o todo se arregla, o no se arregla, y si nosotros no tomamos el poder, lo tomar\u00e1n otros, lo mismo que esos canallas [el populacho] de las f\u00e1bricas han elegido ya&#8230;\u00bb.(8)<\/p>\n<p>La Duma tom\u00f3 el \u00abpoder\u00bb que los dirigentes conciliadores del Soviet le ofrec\u00edan en nombre de la revoluci\u00f3n, pero con el objetivo de sabotear el nuevo poder revolucionario, aquel real, aquel de las calles y las f\u00e1bricas, tarea que habr\u00eda sido imposible sin la complicidad activa de los dirigentes socialistas traidores: se sab\u00eda que una vez disgregada la disciplina del ej\u00e9rcito hacia la autocracia zarista y con las masas armadas, habr\u00edan tenido que ponerse \u201cla piel de cordero\u201d revolucionaria.<\/p>\n<p>Un profesor liberal, Stankevic, prueba a describir el estado de \u00e1nimo con que los miembros de la Duma \u00abtomaron\u00bb el poder de las manos del Soviet:<\/p>\n<p>\u00abOficialmente se mostraban entusiasmados, ensalzaban la revoluci\u00f3n, vitoreaban a los combatientes por la libertad, se adornaban con cintas coloradas y marchaban bajo las banderas rojas&#8230; Pero en el fondo de su alma, en las conversaciones articulares, se horrorizaban, se estremec\u00edan y se sent\u00edan prisioneros de aquella fuerza elemental hostil que segu\u00eda caminos ignorados. No olvidar\u00e9 nunca la figura voluminosa y respetable de Rodzianko, cuando, con porte de dignidad majestuosa, pero con una expresi\u00f3n de profunda desesperaci\u00f3n y sufrimiento en su p\u00e1lido rostro, pasaba entre la multitud de soldados que, en actitud desembarazada, invad\u00eda los corredores del palacio de T\u00e1urida. Oficialmente se proclamaba que \u00ablos soldados han venido a apoyar a la Duma en su lucha contra el gobierno\u00bb; pero, de hecho, la duma dej\u00f3 de existir ya desde los primeros d\u00edas. El mismo rictus pod\u00eda observarse en el semblante de todos los miembros del Comit\u00e9 provisional de la Duma y de los c\u00edrculos allegados a \u00e9l. Se dice que los representantes del bloque progresista, al llegar a sus casas, lloraban hist\u00e9ricamente de impotente desesperaci\u00f3n\u00bb.(9)<\/p>\n<p>El zarismo intent\u00f3 desesperadamente no derrumbarse: el 2 de marzo, Nicol\u00e1s II abdic\u00f3 en favor de su hermano Michele, que el d\u00eda despu\u00e9s renunciaba al trono, remitiendo a la asamblea constituyente la decisi\u00f3n acerca de la futura forma de gobierno de Rusia. En el \u00ednterin, entre el 28 de febrero y el 2 de marzo acabaron las negociaciones entre el Comit\u00e9 Ejecutivo del S\u00f3viet y el Comit\u00e9 Provisional de la Duma respecto a la composici\u00f3n del gobierno, al caer la condici\u00f3n que Miljukov, jefe del partido de los Kadetes, hab\u00eda puesto sobre la forma mon\u00e1rquica del r\u00e9gimen: nac\u00eda as\u00ed el primer gobierno provisional con el pr\u00edncipe Lvov como jefe, compuesto casi completamente de burgueses, con la \u00fanica excepci\u00f3n del \u00absocialista\u00bb Kerensky en el ministerio de la Justicia; Cheidze hab\u00eda rechazado resueltamente el ministerio del Trabajo.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n del gobierno, cuyos verdaderos inspiradores fueron Guckov en el ministerio de Guerra y Miljukov en el de Exteriores, conclu\u00eda la Revoluci\u00f3n de Febrero, abri\u00e9ndose un per\u00edodo de doble poder que fue la premisa de la lucha de los bolcheviques y la vanguardia proletaria rusa por la toma efectiva del poder de parte de las masas en Octubre.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El mito del \u00abespontane\u00edsmo\u00bb del Febrero<\/strong><\/p>\n<p>La mitolog\u00eda m\u00e1s difundida sobre la Revoluci\u00f3n de Febrero, mitos de los cuales a menudo no se libran tampoco algunos sedicentes marxistas, es aquel del origen espont\u00e1neo de la revuelta de las masas de Petrogrado en febrero de 1917. Este tipo de explicaci\u00f3n sobre el \u00abmecanismo\u00bb que ha hecho accionar el resorte de la revoluci\u00f3n es muy c\u00f3modo y usado por todos los enemigos del Octubre y del bolchevismo: desde los liberales dem\u00f3cratas hasta los socialistas reformistas y los centristas, que de palabra se dicen bolcheviques pero que en los hechos renuncian a la construcci\u00f3n de un verdadero partido obrero de vanguardia de tipo bolchevique.<\/p>\n<p>Incluso los mon\u00e1rquicos reaccionarios, que explican la ca\u00edda de los Romanov como una conjura palaciega, indirectamente dan una explicaci\u00f3n espontane\u00edsta de la Revoluci\u00f3n de Febrero: la acci\u00f3n independiente de las masas habr\u00eda sido causada por los \u00abdes\u00f3rdenes\u00bb en las altas esferas del poder zarista y no por una acci\u00f3n consciente de los elementos revolucionarios, imputando as\u00ed al liberalismo la culpa de la destrucci\u00f3n del Imperio ruso.<\/p>\n<p>Es de vital importancia tener claro qu\u00e9 fue realmente aquella revoluci\u00f3n, porque situaciones parecidas son el primer acto de casi todas las situaciones revolucionarias <em>strictu senso<\/em>, comprender las implicaciones es indispensable para explotar de la mejor manera las posibilidades ofrecidas a los revolucionarios, sabiendo que una situaci\u00f3n revolucionaria, y mucho m\u00e1s una crisis revolucionaria, no puede durar para siempre.<\/p>\n<p>\u00bfFueron determinantes los contrastes en la corte, entre la corte y la burgues\u00eda, para el estallido de la Revoluci\u00f3n de Febrero? La verdad es que no hubo ning\u00fan plan preestablecido para sustituir al zar: \u00abNada hay que lo pruebe. Para ser un complot era demasiado vasto, abarcaba elementos demasiado heterog\u00e9neos y numerosos. Flotaba en el aire como expresi\u00f3n del esp\u00edritu de la alta sociedad petersburguesa, como una vaga idea de salvaci\u00f3n o como una salida desesperada, pero sin llegar a concretarse en ning\u00fan plan pr\u00e1ctico\u00bb.(10)<\/p>\n<p>Ese \u00abesp\u00edritu\u00bb exist\u00eda, alimentado por los embajadores ingleses y franceses, descontentos con la conducta de guerra de Nicol\u00e1s II y que quiz\u00e1s tem\u00edan pudiera acordar con el k\u00e1iser una paz separada, pero no era esta una de las causas de los acontecimientos, sino un efecto.<\/p>\n<p>\u00abLa revoluci\u00f3n surge cuando todos los antagonismos de la sociedad llegan a su m\u00e1xima tensi\u00f3n. La situaci\u00f3n, en estas condiciones, h\u00e1cese insoportable incluso para las clases de la vieja sociedad, es decir, aquellas que est\u00e1n condenadas a desaparecer. Sin dar a las analog\u00edas biol\u00f3gicas m\u00e1s importancia de la que merecen, no ser\u00e1 inoportuno recordar que llega un momento en que el parto es algo tan inevitable y fatal para el organismo materno como para el nuevo ser. La rebeld\u00eda de las clases privilegiadas no hace m\u00e1s que dar expresi\u00f3n a la incompatibilidad de su posici\u00f3n social tradicional con las necesidades vitales de la sociedad en el futuro. La aristocracia, sintiendo converger sobre s\u00ed la enemiga general&#8230; hace recaer la culpa sobre la burocracia. \u00c9sta acusa a su vez a la nobleza, hasta que ambas juntas, o cada cual por su parte, enderezan su descontento contra el s\u00edmbolo mon\u00e1rquico del poder. [\u2026]<\/p>\n<p>Para la nobleza, la causa de todos los males est\u00e1 en que la monarqu\u00eda se ha vuelto ciega o ha perdido el juicio. La clase privilegiada no ha perdido las esperanzas en una pol\u00edtica capaz de conciliar la sociedad vieja con la nueva. O, dicho en otros t\u00e9rminos: la nobleza no se aviene a la idea de que est\u00e1 condenada a desaparecer, y convierte lo que no es m\u00e1s que la angustia del agonizante en rebeld\u00eda contra la fuerza m\u00e1s sagrada del viejo r\u00e9gimen, es decir, contra la monarqu\u00eda. La acritud y la irresponsabilidad de la rebeld\u00eda aristocr\u00e1tica se explican por la misma molicie hist\u00f3rica a que est\u00e1n acostumbrados sus m\u00e1s altos representantes, por su miedo insuperable a la revoluci\u00f3n. Las incoherencias y contradicciones de la rebeld\u00eda aristocr\u00e1tica tienen su raz\u00f3n de ser en el hecho de que se trata de una clase que tiene cerradas todas las salidas, y del mismo modo que una l\u00e1mpara, antes de extinguirse, brilla por un momento con resplandor m\u00e1s vivo, aunque sea humoso, la nobleza, en los estertores de la agon\u00eda, tiene un resplandor s\u00fabito de protesta que presta un gran servicio a sus enemigos mortales. Es la dial\u00e9ctica de este proceso, que no solo se aviene a la teor\u00eda de la sociedad de clases, sino que solo en esta encuentra su explicaci\u00f3n\u00bb.(11)<\/p>\n<p>La quiebra del r\u00e9gimen autocr\u00e1tico ruso en 1917, durante la guerra imperialista, otorga el marco objetivo dentro del que se desarrolla la Revoluci\u00f3n de Febrero: los socialistas reformistas atribuyen \u00abautom\u00e1ticamente\u00bb la revuelta \u00abnacional\u00bb y \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb a las masas rusas, recogida por el liberalismo ruso en la creaci\u00f3n de un Estado democr\u00e1tico, con el solo objetivo de contraponerla a la revoluci\u00f3n llevada adelante por una \u00abminor\u00eda\u00bb en Octubre.<\/p>\n<p>Los centristas, c\u00f3mo no reniegan de esta interpretaci\u00f3n espont\u00e1nea del Febrero, se conforman con una simple defensa \u00abde oficio\u00bb de la Revoluci\u00f3n de Octubre que no defiende sus bases reales, es decir, la funci\u00f3n imprescindible del partido revolucionario de vanguardia, no solo para tomar el poder sino tambi\u00e9n por la predisposici\u00f3n de las masas a actuar de manera independiente con respecto a la burgues\u00eda: no se puede posponer la creaci\u00f3n de un partido revolucionario independiente para cuando la situaci\u00f3n se vuelve revolucionaria, en parte porque, como Trotsky escribe en el art\u00edculo \u201cClase, partido, direcci\u00f3n\u201d, \u00aben el curso de una revoluci\u00f3n, es decir, cuando los acontecimientos se suceden a un ritmo acelerado, un partido d\u00e9bil puede convertirse en un partido poderoso, con la \u00fanica condici\u00f3n de que comprenda con lucidez el curso de la revoluci\u00f3n y que posea cuadros probados que no se dejen exaltar por las palabras o aterrorizar por la represi\u00f3n. Pero es necesario que un partido de estas condiciones exista desde mucho antes de la revoluci\u00f3n en la medida en que el proceso de formaci\u00f3n de cuadros exige plazos considerables y que la revoluci\u00f3n no deja tiempo para ello\u00bb; pero, sobre todo, porque la acci\u00f3n del partido revolucionario es fundamental en la evoluci\u00f3n de los acontecimientos sociales hacia una situaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>En 1915, en el texto \u201cLa bancarrota de la Segunda Internacional\u201d, Lenin se\u00f1ala las tres condiciones para que pueda hablarse de situaci\u00f3n revolucionaria, de las cuales la tercera es particularmente significativa respecto del espontane\u00edsmo del Febrero y el papel del partido revolucionario:<\/p>\n<p>\u00ab3), Una intensificaci\u00f3n considerable, por estas causas [imposibilidad de las clases dominantes de gobernar como antes y empeoramiento de la miseria de las masas, NdA], de la actividad de las masas , que en tiempo de \u201cpaz\u201d se dejan expoliar tranquilamente, pero que en \u00e9pocas turbulentas son empujadas, tanto por toda la situaci\u00f3n de crisis, <em>como por los mismos de \u201carriba\u201d<\/em>, a una acci\u00f3n hist\u00f3rica independiente\u00bb.(12)<\/p>\n<p>Para cualquiera que conozca un m\u00ednimo el pensamiento de Lenin est\u00e1 claro que la acci\u00f3n independiente de las masas con respecto a la burgues\u00eda es solo posible en la medida en que el partido revolucionario haya elevado la conciencia de estas, porque de otro modo la conciencia dominante permanece conciencia de la clase dominante.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed como Trotsky juzga la teor\u00eda <em>espontane\u00edsta<\/em> acerca de la Revoluci\u00f3n de Febrero:<\/p>\n<p>\u00abPero queda todav\u00eda una gran cuesti\u00f3n que resolver. \u00bfQui\u00e9n dirigi\u00f3 la revoluci\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n puso en pie a los obreros? \u00bfQui\u00e9n ech\u00f3 a la calle a los soldados? Despu\u00e9s del triunfo, estas cuestiones se convirtieron en la manzana de la discordia entre los partidos. El modo m\u00e1s sencillo de resolverlas consist\u00eda en la aceptaci\u00f3n de una f\u00f3rmula universal: la revoluci\u00f3n no la dirigi\u00f3 nadie, se realiz\u00f3 por s\u00ed misma. La teor\u00eda de la \u00abespontaneidad\u00bb daba entera satisfacci\u00f3n no solo a todos los se\u00f1ores que todav\u00eda la v\u00edspera administraban, juzgaban, acusaban, defend\u00edan, comerciaban o mandaban pac\u00edficamente en nombre del zar y que hoy se apresuraban a marchar al paso de la revoluci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a muchos pol\u00edticos profesionales y ex-revolucionarios que, habiendo dejado pasar de largo la revoluci\u00f3n, quer\u00edan creer que en este respecto no se distingu\u00edan de los dem\u00e1s. [\u2026] La revoluci\u00f3n, que nadie esperaba en aquellos d\u00edas, sali\u00f3 adelante, y cuando en las esferas dirigentes se cre\u00eda que el movimiento se estaba ya apagando, este, con una poderosa convulsi\u00f3n, arranc\u00f3 el triunfo. \u00bfDe d\u00f3nde proced\u00eda esta fuerza de resistencia y ataque sin ejemplo? El encarnizamiento de la lucha no basta para explicarla. Los obreros petersburgueses, por muy aplastados que se hubieran visto durante la guerra por la masa humana gris, ten\u00edan una gran experiencia revolucionaria. En su resistencia y en la fuerza de su ataque, cuando en las alturas faltaba la direcci\u00f3n y se opon\u00eda una resistencia, hab\u00eda un c\u00e1lculo de fuerzas y un prop\u00f3sito estrat\u00e9gico no siempre manifestado, pero fundado en las necesidades vitales. [\u2026] La leyenda de la espontaneidad no explica nada. Para apreciar debidamente la situaci\u00f3n y decidir el momento oportuno para emprender el ataque contra el enemigo, era necesario que las masas, su sector dirigente, tuvieran sus postulados ante los acontecimientos hist\u00f3ricos y su criterio para la valoraci\u00f3n de los mismos. [\u2026] En cada f\u00e1brica, en cada taller, en cada compa\u00f1\u00eda, en cada caf\u00e9, en el hospital militar, en el punto de etapa, incluso en la aldea desierta, el pensamiento revolucionario realizaba una labor callada y molecular. Por dondequiera surg\u00edan int\u00e9rpretes de los acontecimientos, obreros precisamente, a los cuales pod\u00eda preguntarse la verdad de lo sucedido y de quienes pod\u00edan esperarse las consignas necesarias. Estos caudillos se hallaban muchas veces entregados a sus propias fuerzas, se orientaban mediante las generalizaciones revolucionarias que llegaban fragmentariamente hasta ellos por distintos conductos, sab\u00edan leer entre l\u00edneas en los peri\u00f3dicos liberales aquello que les hac\u00eda falta. Su instinto de clase se hallaba agudizado por el criterio pol\u00edtico, y aunque no desarrollaran consecuentemente todas sus ideas, su pensamiento trabajaba invariablemente en una misma direcci\u00f3n. Estos elementos de experiencia, de cr\u00edtica, de iniciativa, de abnegaci\u00f3n, iban impregnando a las masas y constitu\u00edan la mec\u00e1nica interna, inaccesible a la mirada superficial, y sin embargo decisiva, del movimiento revolucionario como proceso consciente. [\u2026] A la pregunta formulada m\u00e1s arriba: \u00bfQui\u00e9n dirigi\u00f3 la insurrecci\u00f3n de Febrero?, podemos, pues, contestar de un modo harto claro y definido: los obreros conscientes, templados y educados principalmente por el partido de Lenin. Y dicho esto, no tenemos m\u00e1s remedio que a\u00f1adir: este caudillaje, que bast\u00f3 para asegurar el triunfo de la insurrecci\u00f3n, no bast\u00f3, en cambio, para poner inmediatamente la direcci\u00f3n del movimiento revolucionario en manos de la vanguardia proletaria\u00bb.(13)<\/p>\n<p><strong>La paradoja del Febrero, o bien, \u00bfqu\u00e9 ha sido la Revoluci\u00f3n de Febrero?<\/strong><\/p>\n<p>Creemos que no hay nada que a\u00f1adir a la clar\u00edsima explicaci\u00f3n de Trotsky sobre cual fue el verdadero motor de la Revoluci\u00f3n de Febrero. Nos queda solo afrontar brevemente otro tema, que no es secundario, y que esperamos haya sido ya suficientemente argumentado con todo lo sostenido anteriormente: el car\u00e1cter de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay quien considera el Febrero una revoluci\u00f3n burguesa, algunos hasta la consideran la realizaci\u00f3n de la <em>dictadura democr\u00e1tica del proletariado<\/em> <em>y los campesinos<\/em>, f\u00f3rmula que Lenin acu\u00f1\u00f3 despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de 1905, posteriormente abandonada y activamente combatida en las famosas <em>Tesis de Abril<\/em>.<\/p>\n<p>En el libro <em>La revoluci\u00f3n permanente<\/em>, Trotsky explica polemizando con Radek el porqu\u00e9 asociar la f\u00f3rmula leninista con la Revoluci\u00f3n de Febrero carece completamente de sentido, puesto que las \u00abtareas democr\u00e1ticas\u00bb de la revoluci\u00f3n, principalmente la reforma agraria, fueron cumplidas por la <em>dictadura del proletariado<\/em> despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre; no creemos que sea necesario centrarnos en esto, pero aconsejamos a todos la lectura o relectura de aquel libro.<\/p>\n<p>Pero, \u00bffue una revoluci\u00f3n burguesa? En <em>Lecciones del Octubre<\/em>, Trotsky escribe: \u00ab<em>Considerada en s\u00ed misma<\/em> la revoluci\u00f3n de Febrero era esencialmente burguesa\u00bb (cursiva nuestra). Aquel \u00abConsiderada en s\u00ed misma\u00bb es un inciso fundamental, que indica un razonamiento que hace abstracci\u00f3n del contexto hist\u00f3rico y del desarrollo de los acontecimientos, un punto pol\u00e9mico de Trotsky en un folleto directo contra los \u00abviejos bolcheviques\u00bb, es decir, los ep\u00edgonos del leninismo, que consideraron realmente la Revoluci\u00f3n de Febrero como revoluci\u00f3n burguesa y la contrapusieron al desarrollo de la revoluci\u00f3n proletaria, y en efecto \u00e9l agrega despu\u00e9s: \u00abhab\u00eda llegado demasiado tarde y no pose\u00eda por s\u00ed ning\u00fan elemento de estabilidad. Desgarrada por contradicciones que se manifestaron desde un principio en la dualidad de poderes, deb\u00eda transformarse o bien en introducci\u00f3n directa a la revoluci\u00f3n proletaria \u2013lo cual aconteci\u00f3\u2013 o arrojar a Rusia, bajo un r\u00e9gimen de oligarqu\u00eda burguesa, a un Estado semicolonial\u00bb.(14)<\/p>\n<p>Abstray\u00e9ndose de los procesos que la determinaron, sin fijarse en las posibilidades futuras que abri\u00f3 (que sabemos hoy verificadas), solo fij\u00e1ndose en sus \u00abresultados inmediatos\u00bb como si fuera una operaci\u00f3n matem\u00e1tica definida y no una ecuaci\u00f3n con las inc\u00f3gnitas del vivo proceso hist\u00f3rico, entonces la Revoluci\u00f3n de Febrero ha sido una revoluci\u00f3n burguesa: en efecto, ha dado vida a un gobierno burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Obviamente, este modo de razonar no tiene nada que ver con el marxismo. Como magistralmente ha dicho Trotsky en <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> anteriormente mencionada, no fue la burgues\u00eda el motor de la revoluci\u00f3n sino la clase obrera de Petrogrado: la paradoja por la cual la burgues\u00eda arrebat\u00f3 la victoria al proletariado es causada por la debilidad del partido revolucionario en aquel entonces y la traici\u00f3n de los socialistas peque\u00f1oburgueses, no a un car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n ni a una predisposici\u00f3n ben\u00e9vola de las masas hacia la burgues\u00eda. Dicho sea de paso, deber\u00edan recordar esta lecci\u00f3n, por ejemplo, todos los que han juzgado severamente las recientes \u00abPrimaveras \u00e1rabes\u00bb, que no reconocen ni siquiera el car\u00e1cter de revoluciones de \u00e9stas solo porque la burgues\u00eda ha logrado retomar el control en varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>Existe un solo modo marxista de analizar la Revoluci\u00f3n de Febrero, vi\u00e9ndola como parte de un proceso iniciado por la clase obrera, fecundada de ideas revolucionarias para eliminar la vieja sociedad y la explotaci\u00f3n. Aunque esta no tuvo todav\u00eda claro d\u00f3nde y c\u00f3mo encontrar la soluci\u00f3n a los problemas planteados y no resueltos del Febrero, a causa de que fue privada inicialmente de la gu\u00eda del partido. Y justo aqu\u00ed est\u00e1 la importancia del partido revolucionario y de dirigentes como Lenin y Trotsky, que sean capaces de ver las potencialidades de un movimiento, de una situaci\u00f3n revolucionaria, m\u00e1s all\u00e1 de las dificultades y de las debilidades moment\u00e1neas.<\/p>\n<p>Es esta la lecci\u00f3n fundamental de la Revoluci\u00f3n de Febrero para los revolucionarios: prepararse para ser el instrumento que infunda conciencia y coraje a las masas proletarias, para hacer que estas analicen la situaci\u00f3n y la relaci\u00f3n de fuerzas, y aprovechar cada ocasi\u00f3n favorable que se produzca para dirigir su voluntad hacia la toma del poder y la instauraci\u00f3n de su dictadura revolucionaria de clase. Solo esta puede ser la soluci\u00f3n de los actuales problemas de todos los explotados y oprimidos del mundo en la \u00e9poca del imperialismo decadente.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>(1) Trotsky, <em>Storia della Rivoluzione russa<\/em> [<em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>], Oscar Mondandori, p. 122.<\/p>\n<p>(2) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 123.<\/p>\n<p>(3) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 136.<\/p>\n<p>(4) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 141.<\/p>\n<p>(5) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 148.<\/p>\n<p>(6) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 182.<\/p>\n<p>(7) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 185.<\/p>\n<p>(8) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 185.<\/p>\n<p>(9) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, pp. 187-188.<\/p>\n<p>(10) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, p. 90.<\/p>\n<p>(11) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, pp. 96-97.<\/p>\n<p>(12) Lenin, <em>Il fallimento della Seconda Internazionale <\/em>[<em>La bancarrota de la Segunda Internacional<\/em>], en: Lenin, <em>Il socialismo e la guerra<\/em> [<em>El socialismo y la guerra<\/em>], Ed. Lotta comunista, p. 46.<\/p>\n<p>(13) Trotsky, <em>op. cit.<\/em>, pp. 165-176.<\/p>\n<p>(14) Trotsky, <em>Le lezioni dell\u2019Ottobre<\/em> [<em>Lecciones de Octubre<\/em>], en: Procacci (a cargo de), <em>La \u201crivoluzione permanente\u201d e il socialismo in un Paese solo <\/em>[<em>La \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d y el socialismo en un solo pa\u00eds<\/em>]<em>, <\/em>Editori Riuniti, p. 40.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o del centenario de la Revoluci\u00f3n Rusa comienza ya aquella farsa previsible, pero no por eso menos molesta, por la cual todos los que se creen, con distintos t\u00edtulos, de izquierda empiezan a \u00abalabar\u00bb \u2013de palabra, obviamente\u2013 la Revoluci\u00f3n de Octubre, incluso no aplicando en la pr\u00e1ctica las lecciones de aquella fundamental experiencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":41099,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[9264,6482,2794],"tags":[9636,9638,9474,9669,8766,6162,9637],"class_list":["post-41080","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especial-revolucion-rusa","category-historia","category-teoria","tag-100-anos-de-la-revolucion-de-octubre-de-1917","tag-espontaneismo-u-organizacion-de-los-obreros","tag-historia-de-la-revolucion-rusa","tag-matteo-bavassano-autor","tag-reformismo-vs-revolucion","tag-revolucion-rusa","tag-trotsky-y-la-revolucion-de-febrero-de-1917"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/fevereiro.jpg","categories_names":["Especial Revoluci\u00f3n Rusa","Historia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41080"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41317,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41080\/revisions\/41317"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}