{"id":40396,"date":"2016-12-21T08:09:02","date_gmt":"2016-12-21T10:09:02","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=40396"},"modified":"2017-08-10T16:06:48","modified_gmt":"2017-08-10T18:06:48","slug":"el-veredicto-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-veredicto-de-la-historia\/","title":{"rendered":"\u201cEl veredicto de la historia\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><em>Muchos \u201ctrotskistas\u201d, despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n del capitalismo en la ex-URSS, abandonaron el movimiento con el argumento de que Trotsky se hab\u00eda equivocado.<\/em><!--more--><\/p>\n<p class=\"p1\">Por: Mart\u00edn Hern\u00e1ndez [publicado en 2006].<\/p>\n<p class=\"p1\">Las viejas y nuevas generaciones de marxistas deben releer la obra de Trotsky, en especial \u201cLa Revoluci\u00f3n Traicionada\u201d y hacer su propio juicio para ver si Trotsky se equivoc\u00f3 o por el contrario, como opinamos nosotros, en esta cuesti\u00f3n, no fue solo brillante sino genial.<\/p>\n<p class=\"p1\">Resulta dif\u00edcil dar un marco a los hechos actuales si no los localizamos a partir de la pol\u00e9mica que comenz\u00f3 en 1924 entre Trotsky y Stalin. Despu\u00e9s de la muerte de Lenin, en el oto\u00f1o de 1924, Stalin comenz\u00f3 a hablar de \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d. Hoy ese tipo de teor\u00eda no sorprender\u00eda a nadie dado que la mayor\u00eda de la izquierda defiende alguna variante de \u201csocialismo nacional\u201d. Sin embargo, en ese momento la teor\u00eda de Stalin signific\u00f3 una lamentable novedad para el conjunto del marxismo que solo conceb\u00eda al socialismo desde el punto de vista internacional.<\/p>\n<p class=\"p1\">Trotsky, armado con la Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente combati\u00f3 desde un primer momento las ideas de Stalin y, por dar este combate, fue acusado de agente del imperialismo, de no confiar en la revoluci\u00f3n, de no confiar en la clase obrera, en los campesinos, etc., etc.<\/p>\n<p class=\"p1\">Evidentemente, Trotsky nunca defendi\u00f3 que la revoluci\u00f3n no pod\u00eda triunfar a nivel nacional (entre otras cosas porque \u00e9l hab\u00eda sido uno de los m\u00e1ximos dirigentes de la revoluci\u00f3n rusa). Lo que \u00e9l defend\u00eda es que un pa\u00eds atrasado como Rusia no pod\u00eda llegar al socialismo en forma aislada, que es una cosa diferente. Por el contrario, Stalin no solo defend\u00eda que la URSS, en forma aislada, podr\u00eda llegar al socialismo sino que opinaba que la URSS ya era socialista. De esta forma la teor\u00eda de Stalin no sirvi\u00f3 solo para justificar la pol\u00edtica de coexistencia pac\u00edfica con el imperialismo sino tambi\u00e9n para crear una enorme confusi\u00f3n en la cabeza de la izquierda y el proletariado mundial sobre los objetivos de nuestra lucha, confusi\u00f3n que se mantiene hasta hoy, incluso en las filas del trotskismo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Stalin vulgariz\u00f3 el ideal socialista. Hasta Stalin, para todo el marxismo, socialismo era sin\u00f3nimo de un r\u00e9gimen superior al capitalismo en todos los terrenos. A partir de Stalin el socialismo comenz\u00f3 a ser identificado con la socializaci\u00f3n de la miseria. Socialismo era entendido por Marx como la primera fase del comunismo. Aquella en que a\u00fan los trabajadores no pueden recibir los productos de acuerdo con\u00a0su necesidad ni pueden trabajar de acuerdo\u00a0con su capacidad, pero que era superior en todos los terrenos al capitalismo.<\/p>\n<p class=\"p1\">El gobierno de Stalin dec\u00eda: \u201cNo nos encontramos a\u00fan, naturalmente, en el comunismo completo, pero ya realizamos el socialismo, es decir el estadio inferior del comunismo\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Coherente con su idea de que el socialismo ser\u00eda una fase superior al capitalismo, Marx no esperaba que la primera revoluci\u00f3n triunfase en la atrasada Rusia sino en la avanzada Francia, pero la historia nos jug\u00f3 una mala pasada. El desarrollo desigual de la econom\u00eda mundial hizo que los pa\u00edses atrasados no se pudiesen desarrollar m\u00e1s sobre bases capitalistas. Uno de esos pa\u00edses era Rusia, en donde triunf\u00f3 la primera revoluci\u00f3n socialista, y este hecho no previsto por Marx estableci\u00f3 una enorme distancia entre el triunfo de la revoluci\u00f3n socialista y el socialismo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Para que Rusia llegara al socialismo necesitaba alcanzar y pasar a las mayores potencias imperialistas y para Trotsky esto era imposible por la simple raz\u00f3n de que el mundo continuaba siendo dominado por el imperialismo. De esta forma, la batalla por el socialismo en la URSS se dirim\u00eda no solo en la arena nacional sino fundamentalmente en la internacional. De all\u00ed que este considerase la teor\u00eda de Stalin de \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d como una utop\u00eda reaccionaria. Pero lo importante a se\u00f1alar, para entender la genialidad de Trotsky, es que este libro, La Revoluci\u00f3n Traicionada, fue escrito en 1936, es decir en momentos en que todos los datos de la realidad parec\u00edan darle la raz\u00f3n a Stalin y no a Trotsky.<\/p>\n<p class=\"p1\">En esos a\u00f1os, el desarrollo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica dirigida por Stalin, era impresionante. Trotsky habla de este tema en La Revoluci\u00f3n Traicionada: \u201cEn los \u00faltimos diez a\u00f1os (1925-1935) la industria pesada sovi\u00e9tica ha aumentado su producci\u00f3n en diez veces\u2026 Durante los tres \u00faltimos a\u00f1os, la producci\u00f3n metal\u00fargica aument\u00f3 dos veces, la del acero y la del acero laminado cerca de dos veces y media. En 1920, cuando se decret\u00f3 el primer plan de electrificaci\u00f3n, el pa\u00eds ten\u00eda 10 estaciones locales de una potencia total de 253.000 kilovatios. En 1935 ya hab\u00eda 95 estaciones locales con una potencia total de cuatro millones de kilovatios. En 1925, la URSS, ten\u00eda el 11\u00ba lugar en el mundo desde el punto de vista de la producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica; en 1935, solo era inferior a Alemania y a los Estados Unidos. En la extracci\u00f3n de hulla, la URSS pas\u00f3 del 10\u00ba lugar al 4\u00ba. En cuanto a la producci\u00f3n de acero, pas\u00f3 del 6\u00ba al 3\u00ba. En la producci\u00f3n de tractores ocupa el 1\u00ba lugar del mundo. Lo mismo sucede con la producci\u00f3n de az\u00facar.\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Los resultados pr\u00e1cticos que se consegu\u00edan en la URSS provocaban una inmensa conmoci\u00f3n en todo el mundo. Los intelectuales cantaban loas al \u201cGu\u00eda genial de los pueblos\u201d. Los partidos comunistas a nivel mundial se masificaban e incluso muchos de los antiguos opositores de Stalin se autocriticaban y se declaraban sus fieles seguidores. Trotsky le dio una enorme importancia a estos n\u00fameros: \u201cLos inmensos resultados obtenidos por la industria, el comienzo prometedor de un florecimiento de la agricultura, el crecimiento extraordinario de las viejas ciudades industriales, la creaci\u00f3n de otras nuevas, el r\u00e1pido aumento del n\u00famero de obreros, la elevaci\u00f3n del nivel cultural y de las necesidades, son los resultados indiscutibles de la Revoluci\u00f3n de Octubre, en la que los profetas del viejo mundo creyeron ver la tumba de la civilizaci\u00f3n. Ya no hay necesidad de discutir con los se\u00f1ores economistas burgueses: el socialismo ha demostrado su derecho a la victoria, no en las p\u00e1ginas de <em>El Capital<\/em>, sino en una arena econ\u00f3mica que constituye la sexta parte de la superficie del globo; no en el lenguaje de la dial\u00e9ctica, sino en el del hierro, del cemento y de la electricidad. A\u00fan en el caso de que la URSS, por culpa de sus dirigentes, sucumbiera a los golpes del exterior \u2013cosa que esperamos firmemente no ver\u2013\u00a0quedar\u00eda, como prenda del porvenir, el hecho indestructible de que la revoluci\u00f3n proletaria fue lo \u00fanico que permiti\u00f3 a un pa\u00eds atrasado obtener en menos de veinte a\u00f1os resultados sin precedentes en la historia.\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Pero Trotsky no se dej\u00f3 enga\u00f1ar por esos mismos n\u00fameros: \u201cCaracterizar el \u00e9xito de la industrializaci\u00f3n solo por los \u00edndices cuantitativos, es lo mismo que querer definir la anatom\u00eda de un hombre vali\u00e9ndose \u00fanicamente de su estatura, sin indicar el di\u00e1metro del pecho\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u201cA pesar de su marasmo y su postraci\u00f3n, el capitalismo posee una enorme superioridad en la t\u00e9cnica, en la organizaci\u00f3n y en la cultura del trabajo\u201d, y agregaba: \u201cLos coeficientes din\u00e1micos de la industria sovi\u00e9tica no tienen precedentes. Pero no bastar\u00e1n para resolver el problema ni hoy ni ma\u00f1ana. La URSS sube partiendo de un nivel espantosamente bajo, mientras que los pa\u00edses capitalistas, por el contrario, descienden desde un nivel muy elevado\u201d y para mostrar esto daba varios ejemplos, entre ellos uno muy significativo: \u201cEl consumo de papel es uno de los \u00edndices culturales m\u00e1s importantes. En 1935 se fabricaron en la URSS menos de cuatro kilos de papel por habitante; en los Estados Unidos m\u00e1s de 34 (contra 48 en 1928); en Alemania m\u00e1s de 47 kg.\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Despu\u00e9s de exponer ese tipo de datos, Trotsky dec\u00eda: \u201cEl r\u00e9gimen sovi\u00e9tico atraviesa actualmente una fase preparatoria en la que importa, asimila, se apodera de las conquistas t\u00e9cnicas y culturales del Occidente. Los coeficientes relativos de la producci\u00f3n y del consumo atestiguan que esta fase preparatoria est\u00e1 lejos de clausurarse; a\u00fan admitiendo la hip\u00f3tesis poco probable de un marasmo completo del capitalismo, esta fase durar\u00e1 a\u00fan todo un per\u00edodo hist\u00f3rico. Tal es la primera conclusi\u00f3n de extremada importancia a la que llegamos\u2026\u201d<\/p>\n<p class=\"p1\">Pero para Trotsky, esta enorme desigualdad entre las grandes potencias capitalistas y la URSS, que obligaba a esta a apoderarse de los avances de las primeras, obligar\u00eda al estado obrero a pagar un alto precio: \u201cCuando m\u00e1s tiempo est\u00e9 la URSS cercada de capitalismo, tanto m\u00e1s profunda ser\u00e1 la degeneraci\u00f3n de los tejidos sociales. Un aislamiento indefinido deber\u00eda traer inevitablemente, no el establecimiento de un comunismo nacional, sino la restauraci\u00f3n del capitalismo.\u201d Por este tipo de declaraciones Trotsky fue violentamente atacado porque, seg\u00fan sus cr\u00edticos, no estar\u00eda confiando en el socialismo. Esos ataques no eran m\u00e1s que calumnias. Trotsky, en quien no confiaba era en la burocracia.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por eso colocaba una condici\u00f3n para la victoria: \u201cLa clase obrera tendr\u00e1, en su lucha por el socialismo, que expropiar a la burocracia, y sobre su sepultura podr\u00e1 colocar este epitafio: \u201cAqu\u00ed yace la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds\u201d. La clase obrera de la URSS no logr\u00f3 expropiar a la burocracia y por eso lo que Trotsky anunciaba en 1936 que era inevitable, en la d\u00e9cada del \u201980 se transform\u00f3 en una realidad. El capitalismo fue restaurado.<\/p>\n<p class=\"p1\">Trotsky, el enemigo mortal de la burocracia, supo diferenciar entre el Estado obrero burocratizado y su direcci\u00f3n. Por eso llam\u00f3 a hacer una Revoluci\u00f3n Pol\u00edtica, que mantuviera las conquistas de Octubre (la propiedad nacionalizada, la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica central y el monopolio del comercio exterior) pero que expulsara a la burocracia del poder y, m\u00e1s a\u00fan, se\u00f1al\u00f3 que si se restauraba el capitalismo esto provocar\u00eda \u201c\u2026 una baja catastr\u00f3fica de la econom\u00eda y de la cultura\u201d. Este pron\u00f3stico de Trotsky se confirm\u00f3 totalmente y de esa forma desminti\u00f3 a no pocos \u201ctrotskistas\u201d que despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n llegaron a la conclusi\u00f3n de que los trabajadores no ten\u00edan nada que defender del Estado obrero burocratizado.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por responsabilidad directa de la burocracia, la clase obrera mundial perdi\u00f3 las \u00faltimas conquistas que quedaban de la Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917. Sin embargo, es necesario ver que la burocracia sovi\u00e9tica pag\u00f3 un alto precio por su traici\u00f3n. El aparato stalinista fue herido de muerte. De esta forma la clase obrera a nivel mundial se libr\u00f3 del mayor obst\u00e1culo que ten\u00eda para avanzar en direcci\u00f3n a su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hoy en d\u00eda vivimos una nueva etapa de gran ascenso: Irak, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Palestina y muchos pa\u00edses m\u00e1s son las pruebas de lo que decimos y ese nuevo ascenso no est\u00e1 mas ante la necesidad de enfrentar al poderoso aparato estalinista. Sin embargo no estamos frente a un \u201ccamino de rosas\u201d. En la cabeza de los nuevos luchadores reina una enorme confusi\u00f3n y todo tipo de prejuicios que vienen de los procesos del Este, y eso dificulta la tarea de construir la direcci\u00f3n revolucionaria. M\u00e1s a\u00fan, existen nuevas organizaciones, con nuevas direcciones, que encarnan esas posiciones y se transforman en importantes obst\u00e1culos para que las acciones revolucionarias de las masas contin\u00faen avanzando. \u00bfPodr\u00e1n las masas vencer esos nuevos obst\u00e1culos? No lo podemos saber. La historia no esta escrita de antemano. Hay una batalla en curso y el tema es: \u00bfcu\u00e1les son las condiciones en que daremos esa batalla ? Y esta pregunta precisa ser respondida sin ambig\u00fcedad. Las condiciones, sin el aparato estalinista de por medio, son enormemente mas favorables a la clase obrera y a las masas. Entonces, sin duda podemos decir: tenemos derecho a ser optimistas.<\/p>\n<p class=\"p3\"><span class=\"s1\"><b>Publicado originalmente en <\/b><a href=\"http:\/\/www.aporrea.org\/actualidad\/a26438.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span class=\"s2\"><b>http:\/\/www.aporrea.org\/actualidad\/a26438.html<\/b><\/span><\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos \u201ctrotskistas\u201d, despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n del capitalismo en la ex-URSS, abandonaron el movimiento con el argumento de que Trotsky se hab\u00eda equivocado.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":40592,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[9264,2794],"tags":[9372,9291,6580,9371,6647,3272],"class_list":["post-40396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-especial-revolucion-rusa","category-teoria","tag-burocracia-y-socialismo","tag-estados-obreros","tag-estalinismo-y-trotskismo","tag-martin-hernandez-autor","tag-opinion","tag-restauracion-capitalista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Ca%C3%ADda_muro_de_berlin.jpg?fit=2000%2C1341&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Ca%C3%ADda_muro_de_berlin.jpg?fit=2000%2C1341&ssl=1","categories_names":["Especial Revoluci\u00f3n Rusa","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40396"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46047,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40396\/revisions\/46047"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}