{"id":39194,"date":"2016-10-12T09:49:58","date_gmt":"2016-10-12T11:49:58","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=39194"},"modified":"2016-10-12T09:49:58","modified_gmt":"2016-10-12T11:49:58","slug":"cuatro-tesis-sobre-la-colonizacion-espanola-y-portuguesa-en-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/cuatro-tesis-sobre-la-colonizacion-espanola-y-portuguesa-en-america\/","title":{"rendered":"Cuatro tesis sobre la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa en Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<h4><em>La importancia de la interpretaci\u00f3n de Novack <a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/obras\/01_nm.htm#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a><\/em><\/h4>\n<h4><em><a name=\"_Toc535330984\"><\/a>Las respuestas de Novack a los interrogantes que le plantearon algunos miembros del Grupo Comunista Internacionalista, la organi\u00adzaci\u00f3n trotskista mexicana, son de gran importancia te\u00f3rica para nosotros, los revolucionarios latinoamericanos.<\/em><!--more--><\/h4>\n<p>De: Nahuel Moreno<\/p>\n<p>El marxismo latinoamericano se educ\u00f3 bajo la influencia de un seudo marxismo que hab\u00eda abrevado en las fuentes de los historia\u00addores liberales. Estos pregonaban una supuesta colonizaci\u00f3n feudal por parte de Espa\u00f1a y Portugal que hab\u00eda sido el origen de nuestro retraso con respecto a Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Ese falso esquema de la colonizaci\u00f3n ha sido suplantado en algunos medios marxistas por otro tan peligroso como el anterior: la colonizaci\u00f3n latinoamericana fue directamente capitalista. <strong>Gunder Frank <\/strong>es uno de los m\u00e1s importantes representantes de esta nueva corriente de interpretaci\u00f3n marxista. Como bien cita <strong>Novack <\/strong>, \u00e9ste afirma categ\u00f3ricamente que \u201c <em>el capitalismo comienza a penetrar, \u00a0a for\u00admar, a caracterizar por completo a Latinoam\u00e9rica y a la sociedad chilena ya en el siglo XVI\u201d.<\/em><\/p>\n<p>He sido uno de los primeros, si no el primero, que desde el a\u00f1o 1948 vengo luchando en los medios marxistas latinoamericanos contra la teor\u00eda de la colonizaci\u00f3n feudal, que en su momento levantaba el stalinismo como justificaci\u00f3n te\u00f3rica para su pol\u00edtica de hacer una revoluci\u00f3n antifeudal y constituir frentes populares con la burgues\u00eda \u201cantifeudal\u201d y \u201cliberal\u201d. Esa es la raz\u00f3n por la cual algunos te\u00f3ricos de la \u201ccolonizaci\u00f3n capitalista\u201d me citan como uno de los pioneros de la actual interpretaci\u00f3n en boga. Nada m\u00e1s equivocado. Sin emplear la expresi\u00f3n de combinaci\u00f3n de distintas formas y bas\u00e1ndome en Marx, que defini\u00f3 la colonizaci\u00f3n esclavista de Estados Unidos como \u201ccapitalismo feudal\u201d, mi interpretaci\u00f3n ha sido esencialmente la de Novack, que a su vez es la de Marx, aunque sin citarlo. Algunas citas vienen a cuento para delimitar bien los campos.<\/p>\n<p>En la tesis II de mi trabajo <strong>Cuatro tesis sobre la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa, <\/strong>publicada repetidas veces desde 1948, y por primera vez impresa en 1957 en <strong>Estrategia<\/strong>, digo categ\u00f3ricamente:<\/p>\n<p><em>\u201cLa colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola, portuguesa, inglesa, francesa y holandesa en Am\u00e9rica fue esencialmente capitalista. Sus objetivos fueron capitalistas y no feudales: organizar la producci\u00f3n y los descubrimientos para efectuar ganancias prodigiosas y para colocar mercanc\u00edas en el mercado mundial. No inauguraron un sistema de producci\u00f3n capitalista porque no hab\u00eda en Am\u00e9rica un ejercito de trabajadores libres en el mercado. Es as\u00ed como los colonizadores para poder explotar capital\u00edstica\u00admente a Am\u00e9rica se ven obligados a recurrir a relaciones de producci\u00f3n no capitalista: la esclavitud o una semi\u2011esclavitud de los ind\u00edgenas. Producci\u00f3n y descubrimientos por objetivos capitalistas; relaciones esclavas o semi\u2011esclavas; formas y terminolog\u00edas feudales (al igual que el capitalismo mediterr\u00e1neo) son los tres pilares en que se asent\u00f3 la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Para cualquier lector medianamente responsable mi planteo es claro, la colonizaci\u00f3n tiene objetivos capitalistas, obtener ganan\u00adcias, pero se combina con relaciones de producci\u00f3n no capitalistas. Lo mismo dice Novack: a los \u201cobjetivos capitalistas\u201d de mi an\u00e1lisis les pone un nombre m\u00e1s preciso, capital mercantil, pero insiste en lo mismo que en mi tesis, el car\u00e1cter no capitalista de las rela\u00adciones de producci\u00f3n. <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 hicieron de hecho Espa\u00f1a y Por\u00adtugal? Crearon formas econ\u00f3micas en el nuevo mundo que ten\u00edan un car\u00e1cter combinado. Ellos soldaron relaciones precapitalistas a relaciones de cambio, subordin\u00e1ndolas as\u00ed a las demandas y movimientos del capital mercantil <\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n te\u00f3rica no es una pol\u00e9mica acad\u00e9mica sin rela\u00adciones con la pol\u00edtica. Las tesis de la revoluci\u00f3n permanente no son las tesis de la mera revoluci\u00f3n socialista, sino de la combina\u00adci\u00f3n de las dos revoluciones, democr\u00e1tico burguesa y socialista. La necesidad de esa combinaci\u00f3n surge inexorablemente de las estructuras econ\u00f3mico sociales de nuestros pa\u00edses atrasados, que combi\u00adnan distintos segmentos, formas, relaciones de producci\u00f3n y de clase. Si la colonizaci\u00f3n fue desde un principio capitalista no cabe m\u00e1s que la revoluci\u00f3n socialista en Latinoam\u00e9rica y no una combinaci\u00f3n y supeditaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa a la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Todas estas razones hacen que, una vez m\u00e1s, recomendemos la atenta lectura de las respuestas de Novack, como un aporte impor\u00adtante a nuevas y viejas pol\u00e9micas sobre la colonizaci\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n a la discusi\u00f3n del programa de la revoluci\u00f3n permanente en el continente.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a name=\"_Toc535330985\"><\/a><strong>I.<\/strong><\/h4>\n<p>Hay toda una metodolog\u00eda e interpretaci\u00f3n que se escuda bajo el r\u00f3tulo de marxista y que no es tal. Es una aproximaci\u00f3n al marxismo, inclusive en muchos un sano intento de hacerlo, pero no es marxismo. En general, podemos involucrar en esta definici\u00f3n a todo el marxismo latinoamericano, que no ha superado todav\u00eda te\u00f3ricamente su etapa embrionaria.<\/p>\n<p>Al decir esto no nos referiremos a la parte program\u00e1tica, o mejor dicho a los aspectos m\u00e1s generales del programa marxista revolucionario. En ese sentido los marxistas revolucionarios del pasado y nosotros los trotskistas del presente somos, sin duda, mar\u00adxistas.<\/p>\n<p>Nuestra aventurada afirmaci\u00f3n se refiere al m\u00e9todo a la interpretaci\u00f3n del mundo de los que se han autodenominado marxistas latinoamericanos. Mari\u00e1tegui es el mejor ejemplo de este revolucionario latinoamericano, digno de admiraci\u00f3n y respeto, pero que no supo o no pudo elevarse a una verdadera comprensi\u00f3n y metodolog\u00eda marxistas. Mari\u00e1tegui y todos los otros, sin excep\u00adci\u00f3n, que conocemos, han sido positivistas\u2011marxistas o neolibe\u00adrales\u2011marxistas. Ser marxista para ellos era fundamentalmente acep\u00adtar la existencia de las clases, la importancia del factor econ\u00f3mico y en algunos la necesidad de la revoluci\u00f3n obrera. Se limitaban despu\u00e9s a aplicar el m\u00e9todo positivista que hab\u00edan aprendido en la Universidad y a cambiarle a la interpretaci\u00f3n liberal su terminolog\u00eda por una marxista. Se conformaban con ser una mera supera\u00adci\u00f3n formal, en los t\u00e9rminos, de la ideolog\u00eda positivista liberal de los c\u00edrculos intelectuales oficiales.<\/p>\n<p>El mejor ejemplo de lo que venimos diciendo es la interpreta\u00adci\u00f3n de la historia latinoamericana y en especial de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa de Hispanoam\u00e9rica. Hay todo un mito de los historiadores liberales que atribuye el atraso actual de Latino\u00adam\u00e9rica a la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y portuguesa, y el progreso de Norteam\u00e9rica a la colonizaci\u00f3n inglesa. Este mito es tomado por Mari\u00e1tegui y tambi\u00e9n por Puiggr\u00f3s, transformando lo racial en categor\u00edas econ\u00f3micas: colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola igual a feudal.<\/p>\n<p><em>\u201cLa conquista del territorio americano y de sus habitantes, y su incorpo\u00adraci\u00f3n a los dominios de la corona de Espa\u00f1a, fue la obra de conquis\u00adtadores feudales, de los continuadores de aquellos que hab\u00edan luchado contra los moros y que antes hab\u00edan engrosado los ej\u00e9rcitos de las cru\u00adzadas. Toda empresa feudal europea, ya sea en el Norte contra los es\u00adlavos, en el Este contra los turcos, en el Oeste contra los sajones y los germanos o en el Sur contra los \u00e1rabes ha sido llevada adelante bajo el signo de la cruz de Cristo. La conquista de Am\u00e9rica por Espa\u00f1a forma parte del proceso general de expansi\u00f3n del feudalismo y se verifica cuando \u00e9ste ya ha entrado en decadencia. Espa\u00f1a volc\u00f3 sobre Am\u00e9rica los elementos de su r\u00e9gimen feudal descompuesto. El poder de la mo\u00adnarqu\u00eda se afianz\u00f3 al entregar a sus vasallos vastos territorios, cuantiosas riquezas y millares de seres humanos sometidos a las rudezas y cruelda\u00addes de la servidumbre\u201d.<\/em>(De la Colonia a la Revoluci\u00f3n, Editorial Lautra\u00adro, 2da. edic., p\u00e1g. 16.)<\/p>\n<p>Puiggr\u00f3s hay que reconocerle el m\u00e9rito de haber compren\u00addido, al menos, que <em>\u201cel descubrimiento de Am\u00e9rica fue una empre\u00adsa llevada a cabo por comerciantes y navegantes del Mar Medite\u00adrr\u00e1neo\u201d <\/em>. Pena es que despu\u00e9s considerara que<em>\u201cel capital comercial hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n al tender el puente por el cual el feudalismo espa\u00f1ol se transplantar\u00eda a Am\u00e9rica\u201d <\/em>.<\/p>\n<p>Sobre Norteam\u00e9rica Puiggr\u00f3s es categ\u00f3rico:<\/p>\n<p><em>\u201cAm\u00e9rica sajona fue colonizada un siglo m\u00e1s tarde en condiciones dife\u00adrentes., Los ingleses que arribaron en el \u201cMayflower\u201d, y que siguieron llegando desde 1620 a 1640, trasplantaron al Nuevo Continente los g\u00e9r\u00admenes del desarrollo capitalista que tra\u00edan de su patria originaria. En oposici\u00f3n a esa colonizaci\u00f3n del nordeste de Estados Unidos la inmigra\u00adci\u00f3n de los \u201ccavaliers\u201d, verificada despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n burguesa de 1648 que derroc\u00f3 a los Estuardo, estaba integrada, a diferencia de la primera, por elementos feudales encabezados por parte de la nobleza desplazada del gobierno y expropiada de sus tierras. Esa inmigraci\u00f3n se estableci\u00f3 en el Sur, en Virginia, e implant\u00f3 formas de producci\u00f3n y h\u00e1bitos de vida que correspond\u00edan a su origen feudal.<\/em><\/p>\n<p><em>La explotaci\u00f3n del trabajo de indios y negros, en forma servil y escla\u00advista, constituy\u00f3 su base social.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras la corriente inmigratoria burguesa impuso la peque\u00f1a pro\u00adpiedad rural y el desarrollo manufacturero de los n\u00facleos urbanos, la corriente inmigratoria feudal se afirm\u00f3 en la gran propiedad, y en la econom\u00eda dom\u00e9stica. El triunfo de la primera elimin\u00f3 los \u00faltimos re\u00adductos del feudalismo en los Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica\u201d. <\/em>(p\u00e1gs. 23 y 24).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a name=\"_Toc535330986\"><\/a><strong>II.<\/strong><\/h4>\n<p>La colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola, portuguesa, inglesa, francesa y holandesa en Am\u00e9rica, fue esencialmente capitalista. Sus objetivos fueron capitalistas y no feudales: organizar la producci\u00f3n y los descubrimientos para efectuar ganancias prodigiosas y para colocar mercanc\u00edas en el mercado mundial. No inauguraron un sistema de producci\u00f3n capitalista porque no hab\u00eda en Am\u00e9rica un ej\u00e9rcito de trabajadores libres en el mercado. Es as\u00ed como los colonizadores, para poder explotar en forma capitalista a Am\u00e9rica, se ven obliga\u00addos a recurrir a relaciones de producci\u00f3n no capitalistas: la esclavitud o una semiesclavitud de los ind\u00edgenas. Producci\u00f3n y descubrimiento por objetos capitalistas; relaciones esclavas o semi\u00adesclavas; formas y terminolog\u00edas feudales (al igual que el capita\u00adlismo mediterr\u00e1neo), son los tres pilares en que se asent\u00f3 la colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Puiggr\u00f3s confunde, corno tantos historiadores liberales, deca\u00addencia del capitalismo mediterr\u00e1neo con avance del feudalismo. No hay tal feudalismo espa\u00f1ol que coloniza Am\u00e9rica; existe un extra\u00adordinario desarrollo del capitalismo mediterr\u00e1neo que ya ha empe\u00adzado su decadencia cuando descubre Am\u00e9rica. Su descubrimiento no har\u00e1 m\u00e1s que acelerar aun m\u00e1s su decadencia y el desarrollo del nuevo capitalismo noroccidental, que ya hab\u00eda surgido y estaba desplazando al mediterr\u00e1neo antes del descubrimiento de nuestro continente. El capitalismo mediterr\u00e1neo, impregnado de aristocra\u00adtismo y formas feudales, tiene un car\u00e1cter comercial, usurario, local e internacional en oposici\u00f3n al del noroeste de Europa, que lo tiene manufacturero y nacional.<\/p>\n<p>Si hay un lugar de Am\u00e9rica cuya colonizaci\u00f3n no es capitalista es el noreste de Estados Unidos, justamente lo contrario de lo que cree Puiggr\u00f3s. A esta regi\u00f3n fueron, o se quedaron, los europeos que quer\u00edan tierras, clima y producci\u00f3n como las de Europa, pero que no pensaban comerciar con sus pa\u00edses natales, ya que \u00e9stos se abastec\u00edan por s\u00ed mismos de sus productos agrarios\u00bf Por eso fue una colonizaci\u00f3n cuyo objetivo era la tierra para implantar una peque\u00f1a producci\u00f3n y para abastecerse a s\u00ed mismos. Esa inmigra\u00adci\u00f3n dio origen a un peque\u00f1o campesinado que se abastec\u00eda a s\u00ed mismo y que colocaba en el mercado el ligero sobrante que le quedaba. Vista desde un \u00e1ngulo hist\u00f3rico esta inmigraci\u00f3n continuaba la magn\u00edfica tradici\u00f3n del medioevo europeo de colonizar nuevas tierras con campesinos independientes. Pero en Norteam\u00e9\u00adrica hubo una diferencia que resultar\u00eda fundamental: el exceso de tierras impidi\u00f3 el crecimiento de una clase terrateniente feudal, aunque hubo intentos de ello. Si nos gustaran las paradojas podr\u00edamos decir, contra Puiggr\u00f3s, que el sur de Estados Unidos y Latinoam\u00e9rica fueron colonizados en forma capitalista pero sin dar origen a relaciones capitalistas y que el norte de Estados Unidos fue colonizado en forma feudal (campesinos que buscaban tierras y nada m\u00e1s que tierras para autoabastecerse) pero sin relaciones feudales.<\/p>\n<p>La verdad es que no puede haber otra definici\u00f3n marxista para las colonias espa\u00f1olas\u2011portuguesas y el sur de Estados Unidos que la de producci\u00f3n capitalista especialmente organizada para el mercado mundial con relaciones de producci\u00f3n precapitalistas. En oposici\u00f3n a ello el norte de Estados Unidos debemos definirlo como una regi\u00f3n colonizada por oleadas de peque\u00f1os campesinos que no soportaron relaciones de producci\u00f3n precapitalistas y que, como consecuencia de ello, se constituyeron durante siglos en un mercado interno en continuo crecimiento. El noroeste de Estados Unidos hered\u00f3 las ventajas del feudalismo europeo: peque\u00f1a producci\u00f3n agraria, sin sus tremendas desventajas: una clase de terratenientes feudales, inevitables par\u00e1sitos, en la futura produc\u00adci\u00f3n burguesa.<\/p>\n<p>Marx ya hab\u00eda visto \u2011- \u00a1cu\u00e1ndo no! -\u2011 esta contradicci\u00f3n y dife\u00adrencia en las colonizaciones. En la <strong>Historia cr\u00edtica de la plusval\u00eda <\/strong>compara de pasada los dos tipos de colonizaci\u00f3n y, rebatien\u00addo por adelantado a todos los Puiggr\u00f3s que en el mundo son o han sido, nos dice:<\/p>\n<p><em>\u201cAqu\u00ed hay que distinguir dos clases de colonias. En el primer caso se trata de verdaderas colonias, como las de Estados Unidos, Australia, etc. En \u00e9stas, la masa de los colonos dedicados a la agricultura, aunque hayan aportado de la metr\u00f3poli un capital m\u00e1s o menos grande, no constituye una clase capitalista y menos todav\u00eda es su producci\u00f3n una producci\u00f3n capitalista. Son, en mayor o menor extensi\u00f3n, campesinos que trabajan para s\u00ed y cuya preocupaci\u00f3n primordial y fundamental es procurarse sustento, producir sus propios medios de vida, por cuya raz\u00f3n su producto fundamental no tiene car\u00e1cter de mercanc\u00eda, pues no se destina al comercio. El sobrante de sus productos, despu\u00e9s de cubrir su propio consumo, lo venden o lo cambian por art\u00edculos manufacturados de importaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Otra parte de los colonos, m\u00e1s reducida, establecida en la costa, en las riberas de los r\u00edos navegables, etc\u00e9tera, crea ciudades comerciales. Pero tampoco sus actividades pueden calificarse, en modo alguno, de producci\u00f3n capitalista.<\/em><\/p>\n<p><em>En la segunda clase de colonias las plantaciones, que son desde el momento mismo de crearse especulaciones comerciales, centros de producci\u00f3n para el mercado mundial existe un r\u00e9gimen de pro\u00adducci\u00f3n capitalista, aunque s\u00f3lo de un modo formal, puesto que la esclavitud de los negros excluye el libre trabajo asalariado, que es la base sobre la que descansa la producci\u00f3n capitalista. Son, sin embar\u00adgo, capitalistas los que manejan el negocio de la trata de negros. El sistema de producci\u00f3n introducido por ellos no proviene de la esclavitud, sino que se injerta en ella. En este caso, el capitalista y el terrateniente son una sola persona\u201d. <\/em>(Historia cr\u00edtica de la plusval\u00eda, T. II, M\u00e9jico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, p\u00e1gs. 331 y ss.).<\/p>\n<p>Un conquistador espa\u00f1ol o portugu\u00e9s es el primo hermano del due\u00f1o de los yerbatales de principio de siglo que han popularizado las leyendas y novelas. De hecho o de derecho el trabajo de los mens\u00faes era casi esclavo, pero la producci\u00f3n de esos due\u00f1os de ingenios era capitalista. La colonizaci\u00f3n de Hispanoam\u00e9rica, sigue, con verdadera sa\u00f1a, derroteros y objetivos comerciales. Y lo que a ese respecto hizo fue enorme. Am\u00e9rica hispana fue la caldera del desarrollo capitalista europeo. A ese respecto ser\u00e1 necesario alg\u00fan d\u00eda estudiar si la t\u00e9cnica de explotaci\u00f3n de los minerales tra\u00edda por los espa\u00f1oles no fue la m\u00e1s alta de su tiempo, lo que confirmar\u00eda, en cuanto a las fuerzas productivas, su car\u00e1cter capitalista.<\/p>\n<p>Lo importante es que esta producci\u00f3n capitalista origin\u00f3 desde el comienzo de la colonizaci\u00f3n una clase capitalista aut\u00f3ctona, independiente de los comerciantes y de la burocracia, los burgueses terratenientes. Todav\u00eda no ha sido estudiada la historia latino\u00adamericana partiendo de esta caracterizaci\u00f3n de conjunto: la existencia desde un principio de una clase burguesa aut\u00f3ctona ligada a la producci\u00f3n regional. Esa clase es similar a la del sur de los Estados Unidos que dio a Washington. Los historiadores libera\u00adles y sus \u00e9mulos marxistas han ignorado la existencia de esa clase porque no era una burgues\u00eda industrial y la han clasificado como a terratenientes feudales,, cuando, por el contrario, es una clase burguesa mucho m\u00e1s progresiva que la burgues\u00eda comercial compradora.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a name=\"_Toc535330987\"><\/a>III.<\/h4>\n<p>Si nos tomamos el trabajo de comprobar el car\u00e1cter de la colonizaci\u00f3n y conquista de nuestro pa\u00eds, a vuelo de p\u00e1jaro, comprobamos que la caracterizaci\u00f3n que hemos efectuado es co\u00adrrecta. Antes que nada porque la preocupaci\u00f3n principal de los conquistadores y colonizadores son las minas de oro y plata para el mercado mundial, la desesperada b\u00fasqueda de El dorado, y no tierras para cultivar con relaciones feudales. Esto s\u00f3lo demuestra el car\u00e1cter capitalista de la conquista y colonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero es nece\u00adsario que aportemos algunos hechos sintom\u00e1ticos tomando a nues\u00adtro pa\u00eds como ejemplo de Am\u00e9rica espa\u00f1ola:<\/p>\n<ol>\n<li>a) la mano de obra ind\u00edgena no tiene car\u00e1cter de siervo, trabajador agrario pegado a la tierra, sino fuerza de trabajo en manos de due\u00f1os espa\u00f1oles que la contratan al mejor postor. En ese sentido hay un ej\u00e9rcito de trabajadores y un mercado de trabajo rudimentario y \u201csui generis\u201d, ya que se contrata libremente pero entre due\u00f1os de empresas y due\u00f1os o semidue\u00f1os de hombres.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si comenzarnos por Mendoza, regi\u00f3n de la que conocemos los antecedentes m\u00e1s antiguos, nos encontrarnos con que:<\/p>\n<p><em>\u201c[ \u2026] el ideal del encomendero de Cuyo era dejar un encargado de sus intereses cisandinos e irse a Santiago con sus indios para arrendarlos. En Chile, los huarpes sirvieron en lavaderos de oro, en la fabricaci\u00f3n de botijambre y en las labores urbanas y rurales. En Mendoza, plantaron vi\u00f1as, las podaron y cosecharon la uva y a\u00fan guiaron las carretas que conduc\u00edan el vino a Buenos Aires, elaborado por ellos mismos\u201d. <\/em>(Juan Draghi I Ucero, Revelaciones documentales sobre la econom\u00eda cuyana. Rev. de la Junta de Estudios Hist\u00f3ricos de Mendoza, 1940, tomo XVI, p\u00e1gs., 189 a 249).<\/p>\n<p><em>\u201cLa caza del indio estuvo perfectamente organizada en los tiempos iniciales de la colonia. El poblador necesit\u00f3 de mitayos para <strong>las labores agr\u00edcolas extensivas <\/strong>que deb\u00eda encarar en esos apartados lugares\u201d <\/em>(Actas capitulares de Mendoza. Tomo L 1945, p\u00e1g. LVII).<\/p>\n<p>Tan arraigada estaba la costumbre de extraer ind\u00edgenas cuyanas con destino a Chile, que el mismo cabildo de Mendoza manifiesta sin ambages, en junio de 1604, que el privarles de sacar mitas de San Luis \u201c <em>se\u00f1alaba la total destrucci\u00f3n desta ciudad\u201d <\/em>, agregando, \u201c <em>que hace 4 a\u00f1os que efect\u00faa dicha saca <\/em>\u201d. (Libro citado, p\u00e1g. LIX). Y cuando se comienzan a terminar los indios se resuelve <em>\u201cpedir asimismo a S. M. nos haga merced de mil licencias de negros para esta ciudad respecto de los pocos naturales que en ella hay\u201d <\/em>. Lo que es una prueba indirecta de que los indios pod\u00edan ser reemplazados por esclavos y no por arrendatarios campesinos ser\u00adviles.<\/p>\n<p>El caso de Mendoza es ilustrativo al extremo porque los con\u00adquistadores se encontraron con ind\u00edgenas laboriosos, que ya practi\u00adcaban la agricultura, y muy pac\u00edficos. En lugar de utilizar estas condiciones excepcionales para establecer un feudo se aprovecha\u00adron de ella para mejor utilizar a los ind\u00edgenas en empresas que produc\u00edan para el mercado.<\/p>\n<p>En Tucum\u00e1n, para no citar m\u00e1s que otro ejemplo, el problema de los indios que son llevados por los comerciantes y troperos que pasan por all\u00ed es un problema grave, lo que demuestra que los indios no est\u00e1n sujetos a la tierra como los siervos y que son utilizados para un tr\u00e1fico comercial importante o para ser llevados fuera de su tierra a otras explotaciones, del \u201c <em>Per\u00fa, Paraguay y Bue\u00adnos Aires <\/em>\u201d. (Actas Capitulares de San Miguel de Tucum\u00e1n, Vol. 1, Universidad Nacional de Tucum\u00e1n, 1946, p\u00e1g. 37 y ss.).<\/p>\n<ol>\n<li>b) Desde un principio la colonizaci\u00f3n se hace para buscar o producir productos para el mercado mundial, o como m\u00ednimo, para el mercado virreinal. La producci\u00f3n intensiva de uno o unos pocos productos es lo caracter\u00edstico, en oposici\u00f3n a la autosufi\u00adciencia feudal.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La testamenter\u00eda de un vecino de Mendoza del 29 de diciembre de 1588 nos permite comprobar que este buen se\u00f1or era ya un vi\u00f1atero vulgar y silvestre que \u201c <em>declar\u00f3 tener una vi\u00f1a cerca de esta ciudad junto al molino de lo de Videla que tiene cinco mil plantas la que est\u00e1 cercada de tapias y adem\u00e1s tengo solar cerca de dicha vi\u00f1a, asimismo cercada, m\u00e1s una cuadra de tierra que est\u00e1 cerca de dicha calle y entre esta cuadra y la vi\u00f1a est\u00e1 el horno de tejas que tengo y asimismo tengo un solar en la cuadra de San Juan Bautista\u201d <\/em>(Archivo Judicial de Mendoza).<\/p>\n<p>En el norte del pa\u00eds no era muy diferente la situaci\u00f3n. En un m\u00edsero poblado como Tucum\u00e1n nos encontramos que el procura\u00addor general, don Galio de Villavicencio, plantea al Cabildo un problema de 18 puntos, el 4 de mayo de 1680, que es indiscutible\u00admente un programa de un villorrio burgu\u00e9s sin ning\u00fan aditamento feudal. En el punto 3 propone que se obligue a aceptar en lugar de moneda, dada su carencia, \u201c <em>hilo de algod\u00f3n y de lana de p\u00e1bilo <\/em>\u201d pa\u00adra que pueda estar abastecida la ciudad y \u201c <em>socorridos los pobres <\/em>\u201d. Por el cuarto se\u00f1ala \u201c <em>lo mucho que importa registrar todas las tropas de vacas, mulas y carretas y recuas que pasan por esta ciudad y su ju\u00adrisdicci\u00f3n y otras que sacan los vecinos de esta ciudad\u201d. <\/em>Por el sexto que a los espa\u00f1oles y mestizos que vagabundean se los obligue a trabajar o se los eche (al igual que las ulteriores leyes burguesas obligando al trabajo). Por la s\u00e9ptima informa: \u201c <em>ha llegado a mi conocimiento que en muchas casas y chacras de esta ciudad tienen dos g\u00e9neros de medidas de trigo, una para recibir y otra para dar todas selladas contra conciencia y justicia\u201d. <\/em>As\u00ed sigue por el estilo intercalando alguno que otro petitorio para retener a los indios como el ya citado. En el punto 17 se queja de que \u201c <em>las m\u00e1s del tiempo est\u00e1n los capitulares ausentes de esta ciudad en sus chacras, estancias y viajes ocupados en sus conveniencias <\/em>\u201d demostrando as\u00ed que estos colonizadores se parecen mucho m\u00e1s a un vulgar capitalista en permanente movimiento para defender sus intereses que a un se\u00f1or feudal preocupado por sus diversiones y cacer\u00edas (Actas Capitulares de Tucum\u00e1n ya citadas, Vol 1, p\u00e1g. 37 y ss.).<\/p>\n<p>En 1588, en Corrientes, nos encontramos con que no hay feudos que produzcan de todo, sino concesionarios de una producci\u00f3n especializada: potros, yeguas y vacas. El 27 de mayo de 1588,el Cabildo de Corrientes se re\u00fane para rematar el cuidado \u201c <em>de los caballos y yeguas del com\u00fan a tres cabezas por medio peso <\/em>\u201d, exigiendo dos fiadores. El 7 de noviembre del mismo a\u00f1o \u201c <em>se apercibe a Etor Rodr\u00edguez como fiador de Asencio Gonz\u00e1lez, guardi\u00e1n de las vacas de carne <\/em>\u201d. Hem\u00e1n F. G\u00f3mez, en la in\u00adtroducci\u00f3n a la publicaci\u00f3n de la Actas Capitulares, nos aclara que el acta de fundaci\u00f3n se ha perdido y las copias que hay est\u00e1n en Espa\u00f1a como consecuencia del <em>\u201cgrave y valioso debate judicial abierto sobre la propiedad del ganado alzado y salvaje que pobl\u00f3 la jurisdicci\u00f3n de la ciudad de Corrientes durante el siglo XIV\u201d. <\/em>Este pleito entre los descendientes de Torres de Vera y el Cabildo, o los vecinos accioneros, por la propiedad del ganado, es cualquier cosa menos un pleito feudal por tierras con siervos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a name=\"_Toc535330988\"><\/a><strong>IV.<\/strong><\/h4>\n<p>La colonizaci\u00f3n de la Argentina no difiere del resto de Am\u00e9rica espa\u00f1ola. Es interesante a ese respecto estudiar la coloni\u00adzaci\u00f3n portuguesa del Brasil.<\/p>\n<p>Navarrete ya nos informa en su relaci\u00f3n de los viajes de Col\u00f3n que \u00e9ste hab\u00eda encontrado, en las tierras descubiertas, madera para te\u00f1ir g\u00e9neros. En 1501 los portugueses env\u00edan una expedici\u00f3n exploradora que volvi\u00f3 a Portugal con un cargamento de esa madera, denominada \u201cpau Brasil\u201d. El rey de Portugal se apresur\u00f3 a arrendar las nuevas tierras descubiertas a un mercader de Lisboa, don Fernando de Noronha. No se conocen bien los t\u00e9rminos del contrato, pero por referencias indirectas Noronha se compromet\u00eda a mandar anualmente tres naves al Brasil (tierras de Santa Cruz), a descubrir 300 leguas de costa y pagar 1\/5 del valor de la madera al soberano. Este convenio es eminentemente capitalista.<\/p>\n<p>Para no aburrir con otras referencias limit\u00e9monos a citar a Roberto C. Simonsen. En su <strong>Historia Econ\u00f3mica do Brasil\u00a0<\/strong>mani\u00adfiesta:<\/p>\n<p><em>\u201cNo nos parece razonable que la casi totalidad de los historiadores patrios acent\u00faen, en demas\u00eda, el aspecto feudal de las donaciones, llegando algunos a clasificarlas como un retroceso en relaci\u00f3n a las conquistas de la \u00e9poca \u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Desde el punto de vista econ\u00f3mico, que no deja de ser b\u00e1sico en cualquier empresa colonial, no me parece razonable la comparaci\u00f3n de este sistema al feudalismo.<\/em><\/p>\n<p><em>En la econom\u00eda feudal, no hay lugar al lucro porque est\u00e1n demar\u00adcadas las clases sociales y las remuneraciones se tornan funci\u00f3n de la condici\u00f3n social de cada clase.<\/em><\/p>\n<p><em>Por m\u00e1s que estudiemos los elementos hist\u00f3ricos no podremos llegar a la conclusi\u00f3n de que el r\u00e9gimen de las donaciones presente gran semejanza con la econom\u00eda medieval. En primer lugar, todos llegaban a la nueva tierra en busca de fortuna; todos quer\u00edan mejorar su situaci\u00f3n econ\u00f3mica. El obtener lucro era la causa primordial de la llegada al Brasil. Los mineros, carpinteros, mec\u00e1nicos y dem\u00e1s artesa\u00adnos procuraban ganar para formar su propio peculio. Quien quisiese embarcarse pod\u00eda hacerlo. No hab\u00eda l\u00edmites. Por el contrario, cuanto mayor el n\u00famero tanto mejor. En buena parte quien aqu\u00ed ven\u00eda lo hac\u00eda con el \u00e1nimo de volver enriquecido. Quien tuviese capital pod\u00eda pleitear la exploraci\u00f3n de la tierra. Los donatarios no eran m\u00e1s que exploradores en gran escala. Las concesiones dadas por el rey a esos hombres eran el medio de estimularlos, facilitando su empresa. En el siglo siguiente otras naciones europeas adoptar\u00e1n procesos semejantes de colonizaci\u00f3n utiliz\u00e1ndose, de preferencia, la iniciativa privada mediante compa\u00f1\u00edas colonizadoras privilegiadas.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed como hoy se concede a ciertas empresas la excepci\u00f3n de impuestos junto con una alta tributaci\u00f3n a los productos extranjeros que les hacen competencia, en la misma forma, usando de esos procedimientos caracter\u00edsticos capitalistas, el rey de Portugal concedi\u00f3 una serie de favores a aquellos que con sus capitales o sus servicios pod\u00edan incrementar la colonizaci\u00f3n de las tierras descubiertas.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestros historiadores no han encarado el caso bajo de ese aspec\u00adto. Cuando se refieren al donatario lo consideran como si fuera un representante del r\u00e9gimen feudal. Don Manuel, con su pol\u00edtica de navegaci\u00f3n, con su r\u00e9gimen de monopolios internacionales, con sus maniobras econ\u00f3micas de desplazamiento del comercio de especies de Venecia, es un aut\u00e9ntico capitalista. Sus vasallos no se quedan atr\u00e1s. No hacen ninguna conquista como los caballeros de la Edad Media. Procuraban engrandecer su pa\u00eds, tratando de transformar a Portugal en una potencia. Conquistaban las Indias con el mismo esp\u00edritu con que, m\u00e1s tarde, los ingleses vinieron a constituir el gran Imperio Brit\u00e1nico.<\/em><\/p>\n<p><em>Los inmensos poderes otorgados a los donatarios tampoco signifi\u00adcan feudalismo; esos poderes todav\u00eda existen en nuestros d\u00edas. El jefe de una escuadra en alta mar, los comandantes de los ej\u00e9rcitos, los gobernadores en ocasiones excepcionales disponen todav\u00eda hoy de poderes casi tan grandes corno los concedidos a aquellos donatarios. Estamos, pues, seguros de que nuestras donaciones, dejando de lado el car\u00e1cter hereditario de las concesiones, s\u00f3lo son feudales en los t\u00e9rminos, muchos de ellos todav\u00eda hoy en uso.<\/em><\/p>\n<p><em>Pu\u00e9dese alegar que en lo que concierne a las concesiones su aspecto jur\u00eddico se asemeja a las instituciones feudales. Pero esto se observa tambi\u00e9n en la actualidad. El r\u00e9gimen de nuestras minas se caracteriza porque el poseedor de la mina no es sino un concesiona\u00adrio, que as\u00ed la trabaja, ejerciendo una funci\u00f3n social\u201d <\/em>.<\/p>\n<p>Todos estos son unos pocos ejemplos que demuestran que en nuestro pa\u00eds, al igual que en toda la Am\u00e9rica espa\u00f1ola de la colonizaci\u00f3n, existi\u00f3 un capitalismo b\u00e1rbaro, un sistema basado en el cambio de mercader\u00edas y en estrecha ligaz\u00f3n con el mercado mundial. Es indudablemente un r\u00e9gimen totalmente distinto al existente o al que est\u00e1 surgiendo en el norte de Europa, en especial en Inglaterra, Holanda y Francia, pero tampoco tiene nada que ver con el r\u00e9gimen feudal. Es una forma aberrante del desarro\u00adllo capitalista europeo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/obras\/01_nm.htm#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><\/a><\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/obras\/01_nm.htm#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1] <\/a>Este trabajo fue publicado por primera vez\u00a0 en 1948.<\/p>\n<p>Publicado originalmente en https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/moreno\/obras\/01_nm.htm<\/p>\n<p>Tomado de: www.corrienteroja.net<\/p>\n<p>Lea m\u00e1s en: www.litci.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La importancia de la interpretaci\u00f3n de Novack [1] Las respuestas de Novack a los interrogantes que le plantearon algunos miembros del Grupo Comunista Internacionalista, la organi\u00adzaci\u00f3n trotskista mexicana, son de gran importancia te\u00f3rica para nosotros, los revolucionarios latinoamericanos.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":39195,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2656,6482,2781,2782,2794],"tags":[3076,9070,5458,2949,9074,6123,9071,3392,3035,9072,3126,3761,9073,9069,2876,2846],"class_list":["post-39194","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corriente-roja-estado-espanol","category-historia","category-latinoamerica","category-norteamerica","category-teoria","tag-burguesia","tag-capitalismo-y-colonizacion","tag-clase-obrera","tag-colombia-2","tag-colonialismo","tag-colonizacion-de-america","tag-corridas-de-toros","tag-corriente-roja","tag-imperialismo-2","tag-lucha-democratica","tag-medio-ambiente","tag-nahuel-moreno","tag-negocios-y-negociados","tag-novack","tag-reorganizacion","tag-teoria-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colonialismo.png?fit=750%2C350&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/colonialismo.png?fit=750%2C350&ssl=1","categories_names":["Corriente Roja - Estado Espa\u00f1ol","Historia","Latinoam\u00e9rica","Norteam\u00e9rica","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39194"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39209,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39194\/revisions\/39209"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}