{"id":37812,"date":"2016-11-25T22:50:53","date_gmt":"2016-11-26T00:50:53","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=37812"},"modified":"2016-11-26T13:34:27","modified_gmt":"2016-11-26T15:34:27","slug":"la-revolucion-cubana-de-la-lucha-contra-la-dictadura-a-la-expropiacion-de-la-burguesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/la-revolucion-cubana-de-la-lucha-contra-la-dictadura-a-la-expropiacion-de-la-burguesia\/","title":{"rendered":"La Revoluci\u00f3n Cubana: de la lucha contra la dictadura a la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em>Como dijimos en el art\u00edculo anterior, la revoluci\u00f3n cubana fue una revoluci\u00f3n a contragolpes, o sea, no fue una revoluci\u00f3n pensada para culminar con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la construcci\u00f3n de un Estado obrero, aunque deformado, sino como una revoluci\u00f3n contra el r\u00e9gimen dictatorial de Fulgencio Batista.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Jer\u00f3nimo Castro<\/p>\n<p>Esta idea, la de que la revoluci\u00f3n ten\u00eda como fin el derrocamiento del dictador y no una transformaci\u00f3n radical de las relaciones sociales en Cuba, se manifiesta no solo en los diversos acuerdos hechos por Fidel en el transcurso de la propia guerrilla, sino incluso en la opini\u00f3n que el Che presenta en la carta que citamos en el art\u00edculo anterior.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, Fidel no solo era un dirigente burgu\u00e9s de izquierda, sino que incluso girar\u00eda a la derecha en el curso de su gobierno. La predicci\u00f3n del Che, en este caso, estaba correcta, aunque la curva fuese mucho m\u00e1s larga y sinuosa de lo que \u00e9l imaginaba.<\/p>\n<p>No obstante, si eso es verdad, si los planes y predicciones de la direcci\u00f3n cubana no eran la toma del poder para expropiar a la burgues\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9, al final, fue este el resultado de la revoluci\u00f3n cubana?<\/p>\n<p><strong>Las intenciones de la direcci\u00f3n de la revoluci\u00f3n cubana<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Fidel y su ej\u00e9rcito guerrillero comenzaron la guerrilla que culminar\u00eda con la victoria de la revoluci\u00f3n cubana, lo que ellos quer\u00edan era de hecho sacar el gobierno reaccionario, corrupto e ineficiente de Fulgencio Batista. Para conseguir este objetivo, despu\u00e9s de intentar por algunos medios legales, Fidel lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la \u00fanica forma de hacerlo era por la v\u00eda de la lucha armada.<\/p>\n<p>Consecuente con esta conclusi\u00f3n, intent\u00f3 primero un golpe de mano asaltando un cuartel y luego formando un grupo guerrillero que actuar\u00eda en la Sierra Maestra.<\/p>\n<p>Al internarse en la Sierra para, a partir de ah\u00ed, formar un ej\u00e9rcito guerrillero, Fidel y sus primeros seguidores comenzaron a reclutar j\u00f3venes campesinos para su ej\u00e9rcito rebelde.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito guerrillero de Castro era b\u00e1sicamente un agrupamiento de j\u00f3venes oriundos de las ciudades, muchos de ellos estudiantes, por otra parte, y con una base territorial y social agraria, en los confines de Cuba.<\/p>\n<p>Era una t\u00edpica organizaci\u00f3n peque\u00f1oburguesa radicalizada. En la medida en que su base popular, campesina, se ampliaba, un nuevo elemento se agregaba cada vez con m\u00e1s fuerza a su ecl\u00e9ctico programa: el problema de la reforma agraria.<\/p>\n<p>Cuba, como la amplia mayor\u00eda de las ex colonias espa\u00f1olas, no hab\u00eda hecho reforma agraria luego de la guerra de independencia. Era una tarea por realizarse.<\/p>\n<p>En la medida en que Fulgencio Batista resiste, y que para librarse de \u00e9l, de hecho, iba torn\u00e1ndose necesario hacer una revoluci\u00f3n, o sea, llevar a cabo la desorganizaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de su ej\u00e9rcito, y que el ej\u00e9rcito rebelde ganaba nuevos adeptos en funci\u00f3n de sus promesas de democracia y reforma agraria, una contradicci\u00f3n de hierro se form\u00f3 en Cuba.<\/p>\n<p>Con la victoria del ej\u00e9rcito rebelde, en enero de 1959, esta contradicci\u00f3n lleg\u00f3 a su auge.<\/p>\n<p><strong>El fin de la \u00e9poca de las reformas duraderas<\/strong><\/p>\n<p>Durante toda la primera fase del dominio de la burgues\u00eda, en especial en el siglo XIX, se vivi\u00f3 una amplia \u00e9poca de reformas en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Por cuenta del car\u00e1cter ascendente del capitalismo, en que, en general, se produc\u00edan grandes riquezas y las fuerzas productivas se desarrollaban, en la medida en que el capitalismo avanzaba, y frente a las grandes luchas entabladas por la clase trabajadora y sus aliados, especialmente en Europa, fue posible obtener una serie de conquistas que despu\u00e9s se extender\u00edan de forma m\u00e1s o menos recortadas a varias pa\u00edses coloniales y semicoloniales, y que tendr\u00edan larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fueron conquistados derechos como los de organizarse en sindicatos y partidos obreros, jornadas de trabajo fijas y permanentemente en disminuci\u00f3n, prohibici\u00f3n y reglamentaci\u00f3n de ciertos tipos de trabajo especialmente peligrosos o da\u00f1inos, prohibici\u00f3n del trabajo infantil, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Era posible tener tales conquistas sin cuestionar el centro del sistema capitalista. Por eso, era una \u00e9poca de reformas.<\/p>\n<p>No obstante, los cambios del capitalismo en el inicio del siglo XX llevaron a una nueva configuraci\u00f3n de la lucha por reformas. En la medida en que el capitalismo entraba, en las palabras de Lenin, en su decadencia, sus posibilidades de permitir reformas duraderas desaparecieron. Las reformas, cuando concedidas, eran dadas con una mano para ser retiradas con la otra.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses de desarrollo atrasado, o perif\u00e9ricos, adem\u00e1s de que esas conquistas apenas llegaron de forma bastante recortada, una serie de otras, tales como la reforma agraria y la independencia nacional, nunca llegaron o fueron igualmente limitadas.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses centrales, estas \u00faltimas tareas \u2013la reforma agraria, la unificaci\u00f3n y la independencia nacional\u2013 fueron cumplidas por la burgues\u00eda en su ascenso. Las revoluciones burguesas de los siglos XVIII y XIX unificaron los pa\u00edses, crearon las principales naciones e hicieron sus reformas agrarias a expensas de los se\u00f1ores feudales.<\/p>\n<p>Cuando finalmente los pa\u00edses de desarrollo atrasado estuvieron en condiciones de enfrentar tales tareas, la clase social que las hab\u00eda llevado adelante en los pa\u00edses centrales, la burgues\u00eda, ya no ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s en hacerlo en los pa\u00edses atrasados.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda de los pa\u00edses atrasados, por su composici\u00f3n raqu\u00edtica, por sus relaciones de dependencia con el imperialismo y por su naturaleza cobarde, no se propone nunca liderar una lucha seria por la liberaci\u00f3n de su pa\u00eds. Esta tarea recae siempre sobre otras clases.<\/p>\n<p><strong>Hacer reforma agraria, defender la revoluci\u00f3n de la acci\u00f3n del imperialismo o traicionar la revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Cuando los revolucionarios cubanos llegaron al poder, las masas que los apoyaron quer\u00edan de ellos principalmente la reforma agraria, y los sectores estudiantiles, que hac\u00edan parte del ej\u00e9rcito rebelde, quer\u00eda que La Habana dejase de ser el prost\u00edbulo de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Para conseguir cumplir esas dos tareas, aparentemente consonantes con un pa\u00eds capitalista, era necesario enfrentar los intereses coligados de la podrida burgues\u00eda cubana y el imperialismo norteamericano.<\/p>\n<p>La otra alternativa era dar marcha atr\u00e1s en la revoluci\u00f3n. Fidel intent\u00f3 un camino intermedio: puso a un juez para ser presidente, Urrutia, y promulg\u00f3 una primera ley de la reforma agraria bastante t\u00edmida. Fue suficiente para enfurecer al imperialismo y a la burgues\u00eda cubana.<\/p>\n<p><strong>El car\u00e1cter de clase de la direcci\u00f3n la aproxima a los Estados del Este<\/strong><\/p>\n<p>Frente a la gradual, pero r\u00e1pida, ruptura de relaciones entre la naciente revoluci\u00f3n y los Estados Unidos, Cuba comienza a aproximarse a los Estados del Este europeo, en especial a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Esta aproximaci\u00f3n no era obvia, pues el PC cubano, que en la \u00e9poca se llamaba PSP (Partido Socialista Popular), no apoy\u00f3 la guerrilla. Adem\u00e1s, un ala importante del Movimiento 26 de Julio era anticomunista. Entonces, \u00bfc\u00f3mo explicar esta aproximaci\u00f3n?<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n est\u00e1 en el car\u00e1cter de clase de ambas direcciones. La revoluci\u00f3n rusa, luego de burocratizarse, en el largo proceso de estalinizaci\u00f3n, cre\u00f3 una capa superior de dirigentes y altos funcionarios que, por sus caracter\u00edsticas, se asemejaba mucho a la peque\u00f1a burgues\u00eda. En especial, su visi\u00f3n limitada y su deseo de independizarse de la gran burgues\u00eda, por un lado, y del proletariado, por el otro.<\/p>\n<p>Si la alternativa de la direcci\u00f3n cubana hubiese sido no capitular al imperialismo o instalar una verdadera dictadura del proletariado, con democracia obrera, organismos de poder independiente y apoyo incondicional a la revoluci\u00f3n internacional, o sea, un verdadero internacionalismo militante, muy probablemente su aproximaci\u00f3n con el Este habr\u00eda sido distinta, o incluso nunca se habr\u00eda dado.<\/p>\n<p>No obstante, esta aproximaci\u00f3n en aquel momento significaba lo inverso. Permit\u00eda construir un aparato propio por encima de la clase obrera, sin democracia en el partido o en las instituciones gobernantes, y le permit\u00eda al gobierno cuidar esencialmente del problema de Cuba. Era, desde el punto de vista de la direcci\u00f3n castrista, un negocio redondo.<\/p>\n<p><strong>La pol\u00edtica de expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n cubana<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de que podemos afirmar que la revoluci\u00f3n cubana no ten\u00eda como eje la revoluci\u00f3n mundial, ni siquiera la revoluci\u00f3n latinoamericana, Cuba tuvo una pol\u00edtica internacional que, en cierta medida, era de expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde la llegada al poder, al principio de forma m\u00e1s \u201caficionada\u201d y despu\u00e9s con un criterio de pol\u00edtica oficial o semioficial del Estado cubano, dio alg\u00fan apoyo a las luchas guerrilleras en Am\u00e9rica Latina. El m\u00e1ximo exponente de esa pol\u00edtica fue el Che Guevara, que al final termin\u00f3 muerto en la selva boliviana.<\/p>\n<p>Pero, una cosa es patrocinar grupos armados e incluso apoyar la lucha revolucionaria en uno u otro rinc\u00f3n del mundo, y otra bien distinta es tener una visi\u00f3n internacionalista de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lenin dec\u00eda que si para que triunfe la revoluci\u00f3n alemana \u00e9l tuviese que sacrificar la revoluci\u00f3n rusa, lo har\u00eda de buen grado. Esta visi\u00f3n del mundo era as\u00ed porque Lenin sab\u00eda que la victoria de la revoluci\u00f3n alemana colocar\u00eda la causa del proletariado en mejores condiciones para triunfar que la revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n<p>Los cubanos generalmente part\u00edan de otra ubicaci\u00f3n. Ellos cre\u00edan que la revoluci\u00f3n, o incluso la expansi\u00f3n de la lucha armada en Am\u00e9rica Latina, debilitar\u00eda a los Estados Unidos y facilitar\u00eda la defensa de la revoluci\u00f3n cubana. Part\u00edan de la concepci\u00f3n de que era necesario defender a Cuba y pon\u00edan sus esfuerzos internacionales al servicio de eso.<\/p>\n<p>Cuando las revoluciones latinoamericanas no triunfaron, y en la medida en que Cuba va adapt\u00e1ndose al escenario internacional, este apoyo a la revoluci\u00f3n retrocede hasta el punto de estancarse.<\/p>\n<p>En 1979, finalmente triunfar\u00e1 la revoluci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, la de los sandinistas en Nicaragua. En ese momento, Fidel aconseja personalmente a los nicarag\u00fcenses para que Nicaragua no se tornase una nueva Cuba. En los a\u00f1os siguientes, Cuba cumplir\u00eda un papel central en el Acuerdo de Contadora, en que la guerrilla salvadore\u00f1a har\u00eda un acuerdo vergonzoso con el imperialismo.<\/p>\n<p><strong>Una revoluci\u00f3n inconsciente<\/strong><\/p>\n<p>En la medida en que las condiciones del capitalismo se deterioran, y con eso el nivel de vida cae cada vez m\u00e1s, las masas, en su b\u00fasqueda desesperada por la sobrevivencia, tienden a la revoluci\u00f3n. Es un proceso objetivo. No obstante, normalmente se encuentran a su frente con direcciones la mayor\u00eda de las veces confusas, cansadas o desanimadas, o a\u00fan inexpertas, cuando no directamente traidoras.<\/p>\n<p>En esta combinaci\u00f3n entre el proceso objetivamente revolucionario y direcciones incapaces de estar al frente de las revoluciones, nacen las revoluciones inconscientes, aquellas que ocurren sin que haya un sector que conscientemente quiera llevarlas hasta sus consecuencias finales: la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la lucha a muerte contra el imperialismo.<\/p>\n<p>Fruto de esta inconsciencia del proceso revolucionario, sus efectos y conquistas ser\u00e1n todos mediados: la nacionalizaci\u00f3n sin democracia obrera, la expansi\u00f3n de la revoluci\u00f3n sin estrategia internacionalista, la aproximaci\u00f3n a los Estados del Este sin una cr\u00edtica al estalinismo, o la cr\u00edtica al estalinismo sin una alternativa a \u00e9l.<\/p>\n<p>La verdad podr\u00eda ser descrita de una forma simple: no fue la direcci\u00f3n cubana que condujo a las masas al \u201csocialismo\u201d sino, por el contrario, las masas cubanas arrastraron a su direcci\u00f3n hasta lo m\u00e1s lejos posible del capitalismo.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como dijimos en el art\u00edculo anterior, la revoluci\u00f3n cubana fue una revoluci\u00f3n a contragolpes, o sea, no fue una revoluci\u00f3n pensada para culminar con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la construcci\u00f3n de un Estado obrero, aunque deformado, sino como una revoluci\u00f3n contra el r\u00e9gimen dictatorial de Fulgencio Batista.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":37819,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2680,6482],"tags":[8353,8350,8354,7920,8355,8275,8352,8271,8351],"class_list":["post-37812","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuba","category-historia","tag-america-latina-cuba","tag-capitalismo-y-socialismo","tag-cuba-paises-del-este-europeo","tag-ejercito-rojo","tag-imperialismo-y-estalinismo","tag-jeronimo-castro-autor","tag-procesos-revolucionarios","tag-revolucion-cubana","tag-revolucion-inconsciente"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/gal-fidel-10-1959-jpg.jpg?fit=1200%2C789&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/gal-fidel-10-1959-jpg.jpg?fit=1200%2C789&ssl=1","categories_names":["Cuba","Historia"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37812"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40173,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37812\/revisions\/40173"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}