{"id":37055,"date":"2016-09-06T17:41:40","date_gmt":"2016-09-06T19:41:40","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=37055"},"modified":"2016-09-07T12:45:02","modified_gmt":"2016-09-07T14:45:02","slug":"documento-de-la-lit-ci-sobre-la-moral-revolucionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/documento-de-la-lit-ci-sobre-la-moral-revolucionaria\/","title":{"rendered":"Documento de la LIT-CI sobre la moral revolucionaria"},"content":{"rendered":"<p><em>La Cuarta Internacional desecha a los magos, charlatanes y profesores de moral. En una sociedad basada en la explotaci\u00f3n, la moral suprema es la de la revoluci\u00f3n socialista.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Buenos son los m\u00e9todos que elevan la conciencia de clase de los obreros, la confianza en sus fuerzas y su esp\u00edritu de sacrificio en la lucha. Inadmisibles son los m\u00e9todos que inspiran el miedo y la docilidad de los oprimidos contra los opresores, que ahogan el esp\u00edritu de rebeld\u00eda y de protesta, o que reemplazan la voluntad de las masas por la de los jefes, la persuasi\u00f3n por la coacci\u00f3n y el an\u00e1lisis de la realidad por la demagogia y la falsificaci\u00f3n. He aqu\u00ed por qu\u00e9 la socialdemocracia, que ha prostituido el marxismo tanto como el estalinismo, ant\u00edtesis del bolchevismo, son los enemigos mortales de la revoluci\u00f3n proletaria y de la moral de la misma.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Le\u00f3n Trotsky, Programa de Transici\u00f3n<\/em><!--more--><\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>La importancia de la cuesti\u00f3n moral<\/strong><\/p>\n<p>Probablemente, muchos compa\u00f1eros se sorprender\u00e1n porque hemos colocado en el temario de nuestro Congreso Mundial, la discusi\u00f3n de un documento sobre la cuesti\u00f3n moral. Nuestros congresos siempre discuten documentos pol\u00edticos, balance y proyecto de actividades. Y siempre hay un punto donde la Comisi\u00f3n de Control Internacional (CCI) presenta un informe de los problemas morales concretos del \u00faltimo per\u00edodo y las posibles apelaciones sobre los procesos decididos por ella. Pero la discusi\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica del tema moral no acostumbra ser parte del temario de nuestros congresos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos llev\u00f3 a introducir un punto sobre este tema, en este pr\u00f3ximo congreso? En primer lugar, es claro que existen s\u00edntomas cada vez m\u00e1s evidentes de descomposici\u00f3n moral no s\u00f3lo en la sociedad capitalista, sino tambi\u00e9n en las organizaciones obreras. Pero eso, aunque es un tema importante, no nos llevar\u00eda necesariamente a colocarlo en el temario del Congreso. Sin embargo, en el \u00faltimo per\u00edodo detectamos varias evidencias de que esta descomposici\u00f3n moral viene afectando a nuestra internacional. A pesar de nuestra tradici\u00f3n de tratar con mucha seriedad los problemas morales, constatamos la existencia de graves problemas en este terreno, tambi\u00e9n en la LIT: casos de cuadros que se apoderaron del patrimonio de la organizaci\u00f3n; agresiones morales, y hasta f\u00edsicas, a compa\u00f1eras e, inclusive, el caso de un dirigente que se rehus\u00f3 a comparecer ante la CCI para responder a una grave denuncia de violencia contra su ex-compa\u00f1era, llegando a hacer que una secci\u00f3n de la LIT, el MST boliviano, rompiese con la Internacional. Este no es un problema interno. Refleja un proceso m\u00e1s general: la decadencia de la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>Vemos que este tipo de problemas tiene una expresi\u00f3n generalizada en la izquierda, inclusive la que se reivindica revolucionaria. Vemos una realidad lamentable en las organizaciones de izquierda, pr\u00e1cticamente en todos los pa\u00edses con peleas, inclusive f\u00edsicas, para controlar entidades en funci\u00f3n de sus aparatos, corrupci\u00f3n, fraudes y todo tipo de maniobras desleales y acciones destructivas.<\/p>\n<p>Vemos que esas discusiones en la izquierda raramente son esclarecidas, y aparecen\u00a0 como luchas sordas que, de repente, explotan en rupturas o luchas fraccionales con acusaciones morales, etc. O son barridas \u201cdebajo de la alfombra\u201d, en especial si involucran dirigentes. Creemos que nuestra preocupaci\u00f3n puede causar dudas a muchas organizaciones, inclusive aquellas con las que tenemos acuerdos pol\u00edticos importantes. Pero queremos abrir francamente la discusi\u00f3n, reconociendo nuestros problemas, y llamando a una reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos evitar abrir estas discusiones p\u00fablicamente y optar por discutirlas s\u00f3lo entre nosotros. Pero queremos que aquellos que est\u00e1n en relaci\u00f3n con nosotros nos conozcan en todos los aspectos, con nuestros problemas reales y que, si tenemos un m\u00e9rito, es el de no ocultarlos, de identificarlos y buscar combatirlos de forma abierta. Sabemos que la moral de las organizaciones revolucionarias estar\u00e1 bajo permanente presi\u00f3n de la moral burguesa, a\u00fan m\u00e1s en una \u00e9poca de decadencia como la que vivimos. Tenemos orgullo de nuestra trayectoria y, tambi\u00e9n en este terreno, reivindicamos las ense\u00f1anzas de Trotsky.<\/p>\n<p>Siendo as\u00ed, si no abrimos con claridad y firmeza este tipo de discusi\u00f3n y enfrentamos de frente los problemas en este terreno, si bajamos la guardia yo batallamos por una moral comunista en nuestras organizaciones, probablemente las presiones crecer\u00e1n a\u00fan m\u00e1s y podr\u00e1n acabar por destruir nuestras organizaciones revolucionarias. Por eso, creemos que, para cada uno de nuestros militantes y todas aquellas fuerzas que se nos aproximan en la batalla por la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional, esta discusi\u00f3n es fundamental.<\/p>\n<p>Sin ella, no habr\u00e1 una construcci\u00f3n s\u00f3lida de un partido revolucionario nacional ni de la Internacional que tanto aspiramos.<\/p>\n<p><strong>Algunos problemas morales que afectaron a la LIT en el \u00faltimo per\u00edodo<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro \u00faltimo congreso reafirm\u00f3 por unanimidad la expulsi\u00f3n de un ex-dirigente de una secci\u00f3n por apoderarse del dinero que un simpatizante hab\u00eda donado al partido. Poco despu\u00e9s del congreso de 2005, la CCI tuvo que investigar una grav\u00edsima acusaci\u00f3n contra un ex-miembro del CEI y del SI, que inclu\u00eda agresiones contra su compa\u00f1era. Este compa\u00f1ero hab\u00eda sido enviado a militar en la secci\u00f3n boliviana y, en ese momento, era su principal dirigente. \u00c9l se neg\u00f3 a responder a la CCI y tuvo el apoyo de toda la direcci\u00f3n de la secci\u00f3n, inclusive del miembro del CEI de aquel pa\u00eds, que se colocaron incondicionalmente en defensa de ese dirigen-te y de su negativa a someterse a la CCI.<\/p>\n<p>La amplia mayor\u00eda de la LIT reaccion\u00f3 de forma principista en todos estos casos. Es importante se\u00f1alar que hemos sido una organizaci\u00f3n revolucionaria que puede enorgullecerse de haber tenido una posici\u00f3n principista en defensa de la moral revolucionaria cuando la mayor\u00eda de las organizaciones de izquierda, incluso las que se reivindican trotskistas o revolucionarias, sucumbieron a las presiones oportunistas tambi\u00e9n en este terreno. Sin embargo, hay que reconocer que no hab\u00edamos identificado el fen\u00f3meno de conjunto ni le dimos la debida importancia. De la misma forma, no jerarquizamos la necesidad de enfrentarlo.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la moral revolucionaria es decisiva en la construcci\u00f3n del partido revolucionario y la IV?<\/strong><\/p>\n<p>Incluso constatando esta realidad, es preciso entender por qu\u00e9 debemos jerarquizar esta discusi\u00f3n en este congreso de la LIT. Muchas veces, encontramos entre los compa\u00f1eros m\u00e1s j\u00f3venes la idea de que los comunistas no tienen una moral, que esto es s\u00f3lo un discurso de la clase dominante. Definamos entonces qu\u00e9 es la moral y que queremos decir con \u201cmoral revolucionaria\u201d.<\/p>\n<p><strong>1.1 &#8211; \u00bfQu\u00e9 es la moral?<\/strong><\/p>\n<p>La moral es una necesidad para cualquier agrupaci\u00f3n humana, como explicaba Nahuel Moreno<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Toda estructura social tiene necesidad de normas para su supervivencia y su defensa. A su vez, la moral es fruto del desarrollo social. Al contrario de lo que dicen los ide\u00f3logos de la burgues\u00eda, no hay una moral universal y eterna, ya que ella cambia de acuerdo a las distintas formaciones sociales, las relaciones de producci\u00f3n que contienen y a las respectivas formas ideol\u00f3gicas y normas morales al largo de la historia de la humanidad. Es eso lo que explica las diferencias en cuanto a la moral dominante entre sociedades como las esclavistas, las feudales o las capitalistas. Y que toda clase dominante necesite imponer su moral a los explotados para garantizar su dominio sobre la sociedad.<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n lleva a la discusi\u00f3n sobre la existencia o no de normas universales que son aceptadas desde siempre por los hombres. Como se preguntaba Trotsky en <em>Su moral y la nuestra<\/em>:<\/p>\n<p><em>\u00bfEs que no existen reglas elementales de moral, desarrolladas por la humanidad como totalidad, y necesarias para la vida de la colectividad entera? <\/em>Y respond\u00eda: <em>Existen sin duda, pero la virtud de su acci\u00f3n es extremadamente limitada e inestable. Las normas \u2018universalmente v\u00e1lidas\u2019 son tanto menos actuantes cuanto m\u00e1s agudo es el car\u00e1cter que toma la lucha de clases. Su validez est\u00e1 ligada a la situaci\u00f3n de la lucha de clases. En tiempos de \u2018paz\u2019, el hombre \u2018normal\u2019 observa el mandamiento \u2018no matar\u00e1s\u2019; incluso as\u00ed mata en condiciones excepcionales de leg\u00edtima defensa. En tiempos de guerra, sea guerra entre estados o civil, el Estado cambia la norma \u2018universalmente v\u00e1lida de \u2018no matar\u00e1s\u2019 para su contrario.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/em><\/p>\n<p>Es decir, las normas morales \u2018universalmente v\u00e1lidas\u2019 son cargadas por un contenido de clase, lo que es lo mismo que decir antag\u00f3nicos. En palabras de Trotsky: <em>La norma moral se torna m\u00e1s categ\u00f3rica cuanto menos \u2018universal\u2019 es<\/em>.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda tiene un inter\u00e9s vital en imponer su moral a las clases explotadas. Como todas las clases dominantes anteriores, utiliza la moral como instrumento de conservaci\u00f3n de la sociedad y la impone a la sociedad tratando de demostrar que es \u201ceterna\u201d. Necesitan imponer su moral a la clase explotada pero hay una incoherencia entre lo que pregonan y su pr\u00e1ctica. Ah\u00ed entra en escena la cuesti\u00f3n de la \u201cdoble moral\u201d, que se expresa en la hipocres\u00eda t\u00edpica de las iglesias. La burgues\u00eda utiliza una doble moral que habla de \u201cigualdad\u201d y \u201cbien com\u00fan\u201d pero estimula el individualismo y el ego\u00edsmo. Plantea que todos sean ciudadanos ejemplares en su vida privada y preocupados con el bien com\u00fan en cuanto explota y vive de la miseria de millones. Se habla de una norma&#8230; pero no es para ellos. Es el famoso \u201chaz lo que yo digo, no lo que yo hago\u201d.<\/p>\n<p>Toda clase explotada, a\u00fan m\u00e1s la clase obrera que es el sujeto social de la revoluci\u00f3n socialista, necesita un programa y una organizaci\u00f3n y tambi\u00e9n una moral opuesta por lo v\u00e9rtice a la moral burguesa de los explora-dores. Respondiendo a las acusaciones de los burgueses y de los kautskistas de que los bolcheviques no ten\u00edan moral, Lenin reafirmaba<\/p>\n<p><em>Cuando nos hablan de moral, decimos: para un comunista, toda moral reside en esta disciplina solidaria y unida, y en esta lucha consciente de las masas contra los explotadores. No creemos en una moral eterna, denunciamos la mentira de todos los cuentos sobre moral. La moral sirve para que la sociedad humana se eleve a mayor altura, para que se desembarace de la explotaci\u00f3n<\/em>&#8230;<\/p>\n<p><strong>1.2. &#8211; La moral proletaria<\/strong><\/p>\n<p>La clase obrera tiene necesidad de una moral propia para luchar por sus intereses de clase. Los trabajadores fueron aprendiendo con su experiencia en las huelgas y en los primeros sindicatos que, sin un fuerte esp\u00edritu colectivo, sin una moral de clase, ser\u00eda imposible enfrentar a la burgues\u00eda con su fuerza econ\u00f3mica y su aparato represivo. Al comienzo del movimiento obrero (MO) en Europa, se fue construyendo una moral t\u00edpica de la clase proletaria: la noci\u00f3n de la solidaridad de clase en el \u00e1mbito de una f\u00e1brica, un pa\u00eds y a escala internacional. Que est\u00e1 extremadamente ligada a la experiencia hist\u00f3rica y concreta de la clase obrera: sin unidad es imposible derrotar a la burgues\u00eda, sea en las luchas cotidianas o en las luchas decisivas de un pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s se desarrollan las luchas, m\u00e1s es necesario tener solidaridad con los hermanos de clase, saber imponer la disciplina a trav\u00e9s de piquetes e embestir contra los que quieren romper esa unidad y solidaridad, como los rompehuelgas. As\u00ed se desprenden nociones b\u00e1sicas de la moral de la clase: acatar la disciplina de los trabajadores de su empresa, rodear de ayuda a los compa\u00f1eros atacados por la patronal, aislar y, si fuera el caso, reprimir a los rompehuelgas, etc.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda es consciente de la importancia de esta unidad y disciplina obrera, sabe que es una \u00ednfima minor\u00eda y sabe que la clase m\u00e1s peligrosa para su dominaci\u00f3n es la clase obrera. Por eso, en todo momento, trata de dividir a esta clase, de cooptar individuos y sectores de ella, de oponer el individualismo y el ego\u00edsmo burgu\u00e9s a la moral de la clase obrera en lucha, de corromper dirigentes y estimular la traici\u00f3n. Se apoya en la competencia entre los trabajadores para fomentar la divisi\u00f3n y tambi\u00e9n para impedir la constituci\u00f3n de la moral proletaria. Trata de mantener a la clase obrera creyendo en un Dios o en la posibilidad de ascenso individual, como salida a su situaci\u00f3n. Por eso, cuando la clase obrera entra en combate como clase, empieza a romper en la pr\u00e1ctica con la moral burguesa.<\/p>\n<p>Para resumir, la moral proletaria es la\u00a0 moral de la clase obrera en lucha contra la burgues\u00eda. Su base es la solidaridad y la unidad frente a la clase enemiga, de la cual se desprenden una serie de normas, como:<\/p>\n<p>* Cada trabajador protege y apoya al compa\u00f1ero de su clase contra las persecuciones de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>* Nunca se entrega o se permite que sea perjudicado un compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>* Aunque se tienen divergencias, se act\u00faa como clase unida delante del enemigo. Si un individuo de la clase viola esto, debe imped\u00edrselo y, si es necesario, reprimirlo con la disciplina del colectivo.<\/p>\n<p>* Las relaciones entre compa\u00f1eros, y tambi\u00e9n entre las organizaciones obreras, deben tener lealtad, honestidad, fraternidad y franqueza.<\/p>\n<p>* No se utilizan medios violentos para dirimir diferencias entre miembros de la clase o sus organizaciones.<\/p>\n<p><strong>1.3 &#8211; La moral partidaria<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, existe una moral espec\u00edfica del partido revolucionario, que Moreno llama \u201cmoral partidaria\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Evidentemente, el partido, un instrumento que lucha para derribar a la burgues\u00eda y por la dictadura del proletariado, precisa a\u00fan m\u00e1s tener una disciplina de hierro y una moral superior a la simple moral proletaria, aunque parta de ella.<\/p>\n<p>La confianza entre todos es su cimiento esencial, es la \u201ccofrad\u00eda de los perseguidos\u201d, de los que quieren destruir el capitalismo y, por eso, son perseguidos y pueden pagar el precio de la propia vida. Por lo tanto, es necesaria una moral superior para mantener la fuerza de este tipo de organizaci\u00f3n, para resistir a las prisiones, torturas, etc. La solidaridad en este campo es mucho m\u00e1s profunda: el compa\u00f1ero es m\u00e1s importante que la propia vida. En el partido, el colectivo es todo. Es lo opuesto a la idea t\u00edpica del capitalismo: el individualismo y el ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, si la moral obrera exige que un miembro de la clase acate la decisi\u00f3n de la mayor\u00eda en la lucha contra la patronal, que cumpla la huelga y que los rompehuelgas sean frenados y castigados, la moral partidaria es mucho m\u00e1s exigente, pues es la moral de los que luchan conscientemente para destruir el imperialismo, para hacer la revoluci\u00f3n. Ella empieza por las ense\u00f1anzas b\u00e1sicas de la misma moral obrera, pero no basta cumplir la decisi\u00f3n de la huelga, hay que ser el mejor activista, hay que pensar en el conjunto, organizara la vanguardia para que garantice la huelga, etc.<\/p>\n<p>Para fortalecer la confianza y afianzar la moral partidaria, queremos y hacemos que cada uno crezca, se desarrolle. El partido revolucionario necesita una fuerte moral porque tiene que golpear como un s\u00f3lo hombre a los aparatos del Estado burgu\u00e9s. Tiene que ser conspirativo frente al Estado y la burocracia y eso exige una total confianza entre los camaradas que militan en el partido.<\/p>\n<p><strong>1.4 \u00a0&#8211; \u00bfLa moral revolucionaria es importante para la construcci\u00f3n de la IV?<\/strong><\/p>\n<p>Muchos compa\u00f1eros, en la LIT y fuera de ella, opinan que el problema de la moral es importante, pero no es lo decisivo. Que, en \u00faltimo an\u00e1lisis, las cuestiones son pol\u00edticas. Por lo tanto, lo fundamental es la discusi\u00f3n pol\u00edtica o program\u00e1tica y los problemas morales son secundarios. Por eso, en una aproximaci\u00f3n entre organizaciones, una vez que existen acuerdos program\u00e1ticos y pol\u00edticos, no se debe plantear este tipo de cuestiones como definitorias. Muchas veces no se entiende por qu\u00e9 le damos tanta importancia. Opinamos que esta visi\u00f3n no solamente es equivocada, como la historia de la IV y nuestra trayectoria lo mostraron, sino que los problemas metodol\u00f3gicos y morales son decisivos a la hora de definir rumbos y tomar medidas organizativas.<\/p>\n<p>La Oposici\u00f3n de Izquierda internacional y la IV tuvieron que enfrentar, en la d\u00e9cada de 1930, los procesos de Mosc\u00fa, la monstruosa persecuci\u00f3n pol\u00edtica y moral contra toda la generaci\u00f3n de revolucionarios bolcheviques y opositores al estalinismo. Trotsky no tuvo ninguna duda: era necesario plantear como centro la respuesta a las calumnias y las amalgamas que buscaban la\u00a0 destrucci\u00f3n de toda una camada de revolucionarios. Su campa\u00f1a contra la \u201cescuela estalinista de falsificaciones\u201d marc\u00f3 una divisoria de aguas. Si Trotsky no la hubiese enfrentado a su altura, con la pol\u00edtica del Tribunal Moral, habr\u00eda sido a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil resistir la ofensiva estalinista de asociar el trotskismo con el imperialismo y el nazismo. Nos dej\u00f3 toda una concepci\u00f3n y una metodolog\u00eda que sirvieron para enfrentar al estalinismo y a todas las corrientes que tomaron un rumbo semejante.<\/p>\n<p>Hasta 1979, la corriente que dio origen a la LIT, la Fracci\u00f3n Bolchevique (FB), formaba parte del Secretaria-do Unificado (SU) de la IV, encabezado por Mandel, Barnes y otros dirigentes. Hab\u00eda diferencias profundas entre las posiciones de la FB y las de la mayor\u00eda del SU. Hab\u00eda pol\u00e9micas en todos los terrenos: sobre la dictadura del proletariado, sobre el guerrillerismo, sobre el car\u00e1cter de los partidos, sobre si se deb\u00eda o no construir partidos trotskistas en Nicaragua, en Am\u00e9rica Central y en Cuba. Una de ellas era sobre el car\u00e1cter de la direcci\u00f3n y del gobierno sandinistas, con sus necesarias consecuencias pol\u00edticas y program\u00e1ticas: \u00bfse deb\u00eda apoyarlos pol\u00edticamente o no? Pero la ruptura con el SU s\u00f3lo se dio en 1979 y el elemento decisivo estuvo en el terreno de los principios de la moral proletaria. La FB rompi\u00f3 cuando la direcci\u00f3n del SU y la del SWP se rehusaron a luchar por la libertad de los miembros de la Brigada Sim\u00f3n Bol\u00edvar presos por el r\u00e9gimen sandinista. Es decir, violaron el principio moral proletario b\u00e1sico de apoyo y solidaridad frente a la represi\u00f3n de un gobierno burgu\u00e9s, en este caso el sandinista.<\/p>\n<p>Cuando Moreno hizo el balance de la ruptura con Pierre Lambert tuvo una evaluaci\u00f3n semejante: enfatiz\u00f3 que, a pesar de las diferencias abismales sobre el car\u00e1cter del gobierno Mitterrand y la pol\u00edtica frente a \u00e9l, y que \u00e9l consideraba la posici\u00f3n de la OCI francesa como una grave capitulaci\u00f3n a un gobierno de frente popular imperialista, fueron los m\u00e9todos estalinistas de las calumnias y de la expulsi\u00f3n de opositores, para no permitir la discusi\u00f3n en el interior de la OCI y de la IV-CI, los que impusieron la ruptura. La campa\u00f1a de la LIT en 1982 alrededor del tribunal moral en defensa de la honra revolucionaria de Napur\u00ed, atacada por Lambert, fue inspirada en la lucha de Trotsky y de la IV contra el estalinismo en los a\u00f1os 30, nuevamente teniendo como divisor de aguas la cuesti\u00f3n de los m\u00e9todos y de la moral.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo II<\/strong><\/p>\n<p><strong>El retroceso moral en el MO y sus consecuencias en la izquierda<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.1 &#8211; Los aparatos impusieron un retroceso moral al MO<\/strong><\/p>\n<p>La socialdemocracia fue la primera organizaci\u00f3n de masas basada en los principios inscritos en los textos del Manifiesto Comunista y de la I\u00aa Internacional. Su crecimiento y la extensi\u00f3n de su influencia en toda Europa era un hecho a finales del siglo XIX. Junto con ese desarrollo de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, el movimiento sindical de la clase trabajadora creci\u00f3 y lleg\u00f3 a tener una poderosa influencia en los pa\u00edses de Europa Occidental.<\/p>\n<p>Cuando el capitalismo entr\u00f3 en su fase imperialista, la burgues\u00eda percibi\u00f3 que necesitaba tener instrumentos dentro de la clase obrera que evitasen que \u00e9sta derribase el estado y el sistema. Surgieron los aparatos contrarrevolucionarios del MO para frenar y aprisionar en una camisa de fuerza al movimiento obrero. Las burocracias sindicales y pol\u00edticas, apoyadas en la aristocracia obrera, pasaron a ser los agentes de la burgues\u00eda en el interior de las organizaciones de clase del proletariado.<\/p>\n<p>A partir de la fase imperialista, ocurri\u00f3 una degeneraci\u00f3n de la socialdemocracia, expresando la aristocracia obrera y la burocracia, que la llev\u00f3 a abandonar completamente no solamente el programa, sino tambi\u00e9n la concepci\u00f3n de la moral proletaria. En 1914, la defensa de la guerra imperialista, de la \u201cpatria sagrada\u201d, de la invasi\u00f3n a los pa\u00edses coloniales y el ataque impiadoso al nuevo estado obrero sovi\u00e9tico, a partir de 1917, sedaba en nombre de \u201cprincipios morales eternos\u201d, por encima de las clases, el \u201crespeto a la democracia\u201d, el \u201crespeto a las leyes del Estado\u201d burgu\u00e9s, la \u201cpaz\u201d, etc. Es decir, la vieja moral burguesa que antes denunciaban.<\/p>\n<p>Mientras proclamaban juramentos a la \u201cmoral eterna\u201d, apoyaron la represi\u00f3n a los revolucionarios y fueron mandantes de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. Contra la quiebra de la II Internacional, surgi\u00f3 la III\u00aa Internacional, inspirada por la revoluci\u00f3n rusa, que tomar\u00eda la bandera de la revoluci\u00f3n socialista mundial y retomar\u00eda la noci\u00f3n de que es moral todo lo que sirve para unir, lo que ayuda a dar confianza en la causa proletaria.<\/p>\n<p>El aparato contrarrevolucionario m\u00e1s poderoso fue el estalinismo, expresi\u00f3n de la burocracia que control\u00f3 el estado obrero ruso, despu\u00e9s de 1923. Fue agente de una contrarrevoluci\u00f3n no s\u00f3lo en el r\u00e9gimen sovi\u00e9tico y en el programa, sino tambi\u00e9n en el campo moral. Las generaciones actuales no tienen idea de lo que signific\u00f3 la acci\u00f3n del estalinismo: trajo para dentro del movimiento obrero la mentira, la falsificaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los hechos, la persecuci\u00f3n a los luchadores, la vuelta del patriotismo chauvinista, la divisi\u00f3n de la clase al servicio de la burgues\u00eda. La persuasi\u00f3n fue substituida por la coacci\u00f3n, el an\u00e1lisis honesto de la realidad por la demagogia y la falsificaci\u00f3n. Las calumnias y las amalgamas fueron introducidas como m\u00e9todo generalizado en el movimiento obrero del mundo entero.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 la amalgama en su utilizaci\u00f3n por el estalinismo? Mezclar conscientemente acusaciones pol\u00edticas y morales para ensuciar al adversario pol\u00edtico. Se romp\u00eda con una tradici\u00f3n moral proletaria que ven\u00eda desde casi un siglo atr\u00e1s: en caso de acusaciones a la conducta o la honra personales de un militante, \u00e9stas no deb\u00edan ser mezcladas con las discusiones pol\u00edticas con ese militante, Stalin transform\u00f3 en pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica la metodolog\u00eda de descalificar al oponente, en primer lugar, con acusaciones a su car\u00e1cter: \u201cque hab\u00eda sido corrompido o traicionado\u00a0 la causa\u201d, \u201cque estaba a sueldo del imperialismo\u201d y, por eso, estar\u00eda defendiendo tales posiciones.<\/p>\n<p>Stalin acusaba a sus adversarios de \u201cagentes saboteadores al servicio del imperialismo\u201d y, sin darles ning\u00fan derecho a defensa sobre esa acusaci\u00f3n concreta, pasaba a asociar sus posiciones pol\u00edticas divergentes al supuesto hecho de ser \u201csaboteadores del estado obrero\u201d. Por lo tanto, argumentaba el estalinismo, sus opiniones ser\u00edan simplemente una expresi\u00f3n de su traici\u00f3n con el objetivo de llevar la URSS al desastre.<\/p>\n<p>Cualquier posici\u00f3n de estos adversarios, fuese sobre la revoluci\u00f3n china, la pol\u00edtica econ\u00f3mica, etc., ser\u00eda considerada no como una leg\u00edtima diferencia para ser debatida, sino una consecuencia directa de su supuesta traici\u00f3n. Stalin hizo eso con toda una generaci\u00f3n de los mejores\u00a0 cuadros revolucionarios de la clase obrera rusa y mundial.<\/p>\n<p>Para eliminar a estos \u201ctraidores\u201d, ser\u00eda l\u00edcito cualquier m\u00e9todo, inclusive un acuerdo espurio o secreto con el enemigo de clase. Entregar un adversario, o dejar que sea despedido por la patronal, pasaba a ser \u201cparte del juego\u201d. Era v\u00e1lida la tortura, el asesinato de los que osasen contraponerse a \u201cla l\u00ednea\u201d de la burocracia dirigente. Pero no bastaba el asesinato f\u00edsico, era necesario el \u201casesinato moral\u201d, tach\u00e1ndolos de \u201ccontrarrevolucionarios\u201d, utilizando las confesiones obtenidas en base a torturas de todo tipo. Hasta el surgimiento del estalinismo, ese tipo de calumnias contra los dirigentes eran despreciadas dentro del MO. Hubo un ejemplo famoso durante la revoluci\u00f3n rusa, cuando Lenin volvi\u00f3 al pa\u00eds a trav\u00e9s de un tren autorizado por el gobierno de Alemania. Los chacales de la burgues\u00eda, del gobierno y del imperialismo lo acusaron de \u201cagente a sueldo da Alemania\u201d. No fue necesaria ninguna campa\u00f1a para que Martov, l\u00edder menchevique y adversario pol\u00edtico totalmente enfrentado con Lenin, saliese en defensa de su honra revolucionaria.<\/p>\n<p>La burocracia estalinista cambi\u00f3 completamente esta situaci\u00f3n. La URSS era la referencia del MO internacional y la III Internacional era poderosa. La moral proletaria sufri\u00f3 un duro golpe por la acci\u00f3n\u00a0 contrarrevolucionaria del estalinismo. Sus cr\u00edmenes dieron la bandera para que el imperialismo hiciese una campa\u00f1a de desprestigio moral del \u201csocialismo\u201d que se refleja hasta hoy en la conciencia de la clase obrera mundial.<\/p>\n<p>Ese retroceso tuvo repercusiones profundas en el interior de los partidos y de los sindicatos. Las consecuencias pol\u00edticas fueron nefastas: sembr\u00f3 el escepticismo, la confusi\u00f3n y la desconfianza entre los trabajadores.<\/p>\n<p>Al final, \u00bfc\u00f3mo entender que dirigentes revolucionarios de toda la vida, luchadores de primera l\u00ednea fuesen, de repente, apuntados como fr\u00edos traidores a sueldo del enemigo de clase? Para defender sus privilegios, la burocracia ten\u00eda que montar justificativas hip\u00f3critas. En palabras de Trotsky:<\/p>\n<p><em>Cuanto m\u00e1s brutal sea la transici\u00f3n de la revoluci\u00f3n a la reacci\u00f3n, m\u00e1s depende la reacci\u00f3n de las tradiciones de la revoluci\u00f3n; es decir, m\u00e1s teme a las masas y tanto m\u00e1s se ve forzada a recurrir a la mentira y la falsificaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p><strong>2.2 &#8211; La degeneraci\u00f3n del MO en la etapa del \u201cvale todo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, vivimos un nuevo per\u00edodo de degeneraci\u00f3n por la decadencia cada vez mayor del capitalismo que ya desprecia cualquier tipo de criterio moral, incluso aquellos que defend\u00eda en su fase ascendente. La decadencia del capitalismo en su fase senil llev\u00f3 a tal grado de saqueo y destrucci\u00f3n de la naturaleza que llega al punto de justificar cualquier ataque a los m\u00e1s m\u00ednimos derechos individuales para garantizar sus ganancias.<\/p>\n<p>Esto genera una decadencia moral del imperialismo en el terreno de las relaciones humanas que lleg\u00f3 a l\u00edmites antes inimaginables.<\/p>\n<p>Esta decadencia penetra en el seno de los explotados y oprimidos. Es el individualismo m\u00e1s exacerbado en que vale perjudicar desde el colega hasta un familiar para conseguir un empleo o una vacante en la universidad. Es el vale todo de la supervivencia en un mundo decadente, donde no aparece una salida clara para las masas. La moral\u00a0 decadente se expresa en <em>cada uno con sus valores, cada uno defiende su interese a cualquier precio<\/em>.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n tuvo su refracci\u00f3n al interior del MO y de la izquierda, debido a aquello que llamamos el \u201cvendaval oportunista\u201d, en el marco de la restauraci\u00f3n del capitalismo en los ex- EE.OO. y con el capitalismo present\u00e1ndose como \u201ctriunfante\u201d. Como la restauraci\u00f3n se dio por la v\u00eda de la democracia burguesa, fue proclamado \u201cel fin de la historia\u201d. La izquierda, inclusive la que se reivindicaba revolucionaria, fue afectada profundamente y fue atra\u00edda al juego de la democracia burguesa, considerada como valor \u201cuniversal\u201d.<\/p>\n<p>Antiguos dirigentes de izquierda entraron a los gobiernos y asumieron cargos en las administraciones federa-les, estaduales o municipales. Al mismo tiempo, entraron en una din\u00e1mica de corrupci\u00f3n, semejante o peor que la de los administradores habituales de la burgues\u00eda. V\u00e9ase el caso del PT brasilero en el que sus dirigentes, en gran parte oriundos de la izquierda revolucionaria o de la guerrilla, participaron en una sucesi\u00f3n de fraudes, robos, mentiras y maniobras de todo tipo.<\/p>\n<p>O los ex-guerrilleros tupamaros de Uruguay y su participaci\u00f3n en el actual gobierno de su pa\u00eds. Era un hecho que, independientemente de sus concepciones err\u00f3neas, ellos eran combatientes contra el imperialismo y arriesgaban la vida por una causa. Ahora, al asumir el mismo papel que antes criticaron en la socialdemocracia y en los PCs, tambi\u00e9n incorporaron los padrones morales de la burgues\u00eda decadente, una moral putrefacta.<\/p>\n<p>El Parlamento, y las facilidades que ofrece a sus miembros, es otro factor de corrupci\u00f3n. La izquierda, que antes raramente llegaba a tener diputados, pas\u00f3 a conquistar puestos y a tener acceso a sus beneficios, inclusive la revolucionaria. En una sociedad decadente, y con una izquierda que perd\u00eda la referencia en la revoluci\u00f3n, incluso en sectores que tienen su origen en el trotskismo, el efecto fue devastador.<\/p>\n<p>Otra fuente de corrupci\u00f3n son los sindicatos donde, como preve\u00eda Trotsky, la dependencia del Estado es cada vez mayor. La colaboraci\u00f3n con las burgues\u00edas y los gobiernos, en particular donde existen frentes populares, presiona terriblemente a esos dirigentes y afecta incluso a los que vienen de la izquierda revolucionaria, en este marco de retroceso. La burocratizaci\u00f3n y la lucha por los respectivos aparatos y privilegios acabaron por corromper a una camada amplia de antiguos activistas, como se ve en la CUT brasile\u00f1a, y es un factor de presi\u00f3n enorme sobre las organizaciones que se reivindican\u00a0 revolucionarias.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n patronal para entrega los derechos laborales en acuerdos hechos a espaldas de la base del sindicato se fue extendiendo. Los fraudes en las elecciones sindicales son frecuentes, as\u00ed como la venta de mandatos sindicales a la burgues\u00eda, traicionando la confianza de los trabajadores.<\/p>\n<p>No estamos hablando de la burocracia tradicional, sino de organizaciones y dirigentes con trayectoria en la izquierda que acaban sucumbiendo a estas presiones, en el marco de la decadencia moral, del vale-todo a que nos referimos. Y como hubo esa decadencia, muchas veces parece natural para la propia base de los sindicatos que los dirigentes ganen un \u201cextra\u201d, es decir, \u201cregalos\u201d de la patronal o del gobierno. Al final, \u201chay que sacar alguna ventaja por ser sindicalista\u201d nos dicen muchos trabajadores.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo III<\/strong><\/p>\n<p><strong>El efecto de la marginalidad del trotskismo y de la presi\u00f3n del estalinismo en el terreno moral<\/strong><\/p>\n<p>La lucha contra Stalin, y sus m\u00e9todos de calumnia y persecuciones marcaron la formaci\u00f3n de la Oposici\u00f3n de Izquierda y la propia fundaci\u00f3n de la IV. Sin embargo, a pesar de toda la batalla de Trotsky, el movimiento trotskista arrastr\u00f3, desde la Oposici\u00f3n de Izquierda y la propia fundaci\u00f3n de la IV, problemas estructurales que la marcaron. Fundada en la contracorriente y en pleno auge del estalinismo, la IV estuvo condicionada a la marginalidad por un largo per\u00edodo. Fue presionada doblemente: por el imperialismo decadente y por el estalinismo.<\/p>\n<p>Esto hizo que el movimiento trotskista sufriese los efectos de la situaci\u00f3n tambi\u00e9n en el terreno moral y metodol\u00f3gico. Despu\u00e9s de la muerte de Trotsky, ese aislamiento se manifest\u00f3 con m\u00e1s fuerza sobre una direcci\u00f3n peque\u00f1o-burguesa y d\u00e9bil. Concomitante con el revisionismo que capitulaba a la burocracia estalinista en el terreno pol\u00edtico, Pablo y la direcci\u00f3n de la IV de esa \u00e9poca usaron m\u00e9todos t\u00edpicos del estalinismo, en 1951-53, para abortar la discusi\u00f3n. En 1952 la direcci\u00f3n pablista quiso imponer a la secci\u00f3n francesa, el Partido Comunista Internacionalista (PCI), la pol\u00edtica de \u201centrismo sui generis\u201d en las organizaciones estalinistas. Para conseguir imponer su orientaci\u00f3n, separ\u00f3 a 16 miembros de la direcci\u00f3n del PCI y despu\u00e9s substituy\u00f3 esa direcci\u00f3n, expuls\u00f3 a los opositores y tom\u00f3 por asalto las sedes de la secci\u00f3n, todo para beneficiar a sus seguidores y aplastar a la mayor\u00eda de la secci\u00f3n que discordaba con pol\u00edtica del SI pablista. Un producto directo de esa acci\u00f3n fue la explosi\u00f3n de la IV y su dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p>El otro tipo de presi\u00f3n que sufri\u00f3 tuvo que ver directamente con la marginalidad y con la dispersi\u00f3n despu\u00e9s de la crisis de 1951-53. Las sectas de origen trotskista guardaron varias de esas caracter\u00edsticas nefastas que el estalinismo insert\u00f3 en el MO.<\/p>\n<p>Una expresi\u00f3n de esto se vio en gran parte del fen\u00f3meno que Moreno denomin\u00f3 \u201cnacional trotskismo\u201d. Es decir, organizaciones que, aunque se proclamen trotskistas y a favor de la IV Internacional, lo plantean como un programa para el futuro, en general, para cuando ese partido nacional tenga suficiente fuerza para llamar a esa nueva internacional. En la pr\u00e1ctica, estas organizaciones buscan s\u00f3lo relaciones con otras organizaciones y no construir una organizaci\u00f3n internacional superior a la cual ellas se subordinen. Es el caso de LO de Francia, de Lambert y, anteriormente, Gerry Healy en Gran Breta\u00f1a y el SWP de EE.UU. Si construyen alg\u00fan tipo de tendencia o corriente internacional, \u00e9stas son apenas ap\u00e9ndices de la organizaci\u00f3n fundadora que condicionan todas las decisiones pol\u00edticas en este terreno a los intereses inmediatos de la \u201corganizaci\u00f3n madre\u201d.<\/p>\n<p>Moreno alertaba sobre un aspecto de este tipo de organizaci\u00f3n que, muchas veces, les acarrea graves problemas metodol\u00f3gicos y morales: para ellas, la cuesti\u00f3n m\u00e1s sagrada es la \u201cdefensa de la organizaci\u00f3n\u201d, en realidad, la defensa de sus dirigentes \u201ccontra los ataques externos e internos\u201d. Gerry Healy usaba la expresi\u00f3n \u201cdefensa de la seguridad de la organizaci\u00f3n\u201d. Es decir, si surge alguna lucha pol\u00edtica contra la direcci\u00f3n, es l\u00edcito para estos dirigentes acusar moralmente, calumniar, mentir a su base, distorsionar las discusiones pol\u00edticas con amalgamas, expulsar a cualquier cuadro que muestre divergencias con la direcci\u00f3n \u201camenazada\u201d. La experiencia comprob\u00f3 que ese tipo de organizaci\u00f3n muchas veces se degenera\u00a0 r\u00e1pidamente en el terreno de los m\u00e9todos y de la moral.<\/p>\n<p>En el caso de Healy y Lambert, al lado de los m\u00e9todos burocr\u00e1ticos, desarrollaron un m\u00e9todo de destrucci\u00f3n personal de los cuadros y dirigentes que los cuestionaban. M\u00e9todos t\u00edpicamente estalinistas, cubriendo-los de calumnias y ataques morales. No vacilaron frente a nada para defender su secta nacional y su papel individual en ella. El mismo Healy pas\u00f3 d\u00e9cadas acusando calumniosamente a Joseph Hansen, dirigente del SWP de EE.UU, de agente de la GPU o de la CIA y de haber sido supuestamente c\u00f3mplice del asesinato de Trotsky.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, fue denunciado por dirigentes del WRP por utilizar su papel de dirigente intocable del partido para asediar y estuprar militantes que eran empleadas del aparato central. Esta degeneraci\u00f3n llev\u00f3 a la explosi\u00f3n del WRP y a la virtual desaparici\u00f3n de la corriente healista.<\/p>\n<p>Esta metodolog\u00eda era independiente de una tendencia pol\u00edtica determinada. Healy era sectario en los a\u00f1os 50y 60 y se negaba a reconocer a los nuevos estados obreros deformados en China y en el Este europeo. En los a\u00f1os 70 y 80, capitulaba completamente a los dirigentes burgueses nacionalistas como Kadafi de Libia y el Baath de Irak.<\/p>\n<p>Lambert expres\u00f3 la misma l\u00f3gica de Healy. De una posici\u00f3n similarmente sectaria en los a\u00f1os 60 con respecto a los nuevos estados obreros deformados pas\u00f3 a la adaptaci\u00f3n a los aparatos sindicales como Force Ouvriere y a la capitulaci\u00f3n a la socialdemocracia que se mostr\u00f3 con claridad en la posici\u00f3n con relaci\u00f3n al gobierno Mitterrand. Frente a la discusi\u00f3n abierta en el interior de la CI-CI\u00a0<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> en reacci\u00f3n a esa posici\u00f3n, Lambert reaccion\u00f3 con acusaciones, amalgamas y expulsiones en la OCI francesa y con acusaciones p\u00fablicas al dirigente hist\u00f3rico peruano Ricardo Napur\u00ed, en ese momento senador. Para justificar su expulsi\u00f3n lo acus\u00f3 de no entregar su cuota al partido, es decir, de quedarse con el patrimonio de la organizaci\u00f3n. Este m\u00e9todo ser\u00eda repetido m\u00e1s tarde con el propio Stefan Just, dirigente hist\u00f3rico del lambertismo en Francia: cuando simplemente intent\u00f3 defender a un militante expulsado por tener diferencias pol\u00edticas, acab\u00f3 siendo apartado por Lambert de la organizaci\u00f3n francesa. El resultado de toda esa degeneraci\u00f3n fue la decadencia total de la corriente lambertista, reducida apenas a un aparato en Francia y algunos peque\u00f1os ap\u00e9ndices en otros pa\u00edses, con v\u00ednculos con aparatos locales, como <em>O Trabalho<\/em>, hasta hoy defensora del PT y de la CUT en Brasil.<\/p>\n<p>Vemos que hoy, en varias organizaciones de este tipo, se utilizan esos mismos m\u00e9todos. Para el PO argentino, cualquier cosa vale para \u201cdefender la organizaci\u00f3n\u201d: en 2001, agredieron a los militantes trotskistas del PSTU y del FOS en una marcha contra el ALCA, en Buenos Aires, por amenazar su \u201cespacio\u201d en su \u201cterritorio nacional\u201d.<\/p>\n<p>Para ellos, es l\u00edcito utilizar calumnias y falsificaciones como m\u00e9todo permanente. En un art\u00edculo de L. Magri en el peri\u00f3dico <em>Prensa Obrera<\/em> n\u00ba 979, el PO acus\u00f3 a Moreno, entre otras barbaridades, de haber apoyado la dictadura de\u00a0 Batista contra Fidel Castro, de apoyar el golpe de derecha en 1955 contra Per\u00f3n, de capitulara la burocracia peronista, de apoyar la salida institucional de Lanusse y Per\u00f3n, en 1972, y de claudicar antela dictadura de Videla.<\/p>\n<p>Es claro que, en cada uno de estos casos, como les respondi\u00f3 el FOS, ellos ten\u00edan todo el derecho de discordar y polemizar con las posiciones que la corriente morenista tom\u00f3 en estos distintos momentos. Pero, en vez de hacer eso, falsifican la realidad a tal punto que afirman que Moreno apoy\u00f3 la Revoluci\u00f3n Libertadora (el golpe militar de 1955 contra Per\u00f3n) o que el PST argentino capitul\u00f3 a la dictadura de Videla, lo que son puras calumnias. En realidad, la corriente de Moreno estuvo al frente de la resistencia antes y despu\u00e9s del golpe de 1955, y, en 1976, perdi\u00f3 centenas de militantes frente a la represi\u00f3n por resistir el golpe de Videla y la dictadura de 1976- 82.<\/p>\n<p>Es decir, para Jorge Altamira\u00a0<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> es l\u00edcito falsificar la historia e inventar calumnias para descalificar los adversarios pol\u00edticos. Todo eso, sin siquiera dar una cita o un hecho comprobado que pudiese justificar tan graves acusaciones. Ellos hacen una \u201cinterpretaci\u00f3n\u201d muy semejante a las que el estalinismo acostumbra hacer, utilizando amalgamas y mentiras para intentar destruir al adversario.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo que Lambert aplic\u00f3 en la escisi\u00f3n de la CI-CI se repiti\u00f3 con el PO y la escisi\u00f3n de Progetto Comunista de Italia. PO hab\u00eda formado, en 2004, con algunas organizaciones, un organismo internacional, la Coordinadora por la Refundaci\u00f3n de la IV (CRCI). En ella, la \u00fanica organizaci\u00f3n nacional fuera de la Argentina con cierta implantaci\u00f3n en la realidad de su pa\u00eds era Progetto Comunista. Entre fines de 2005 e inicios de2006, un debate que comenz\u00f3 por la concepci\u00f3n leninista y sobre el car\u00e1cter del partido que deb\u00edan construir dividi\u00f3 a la organizaci\u00f3n y su direcci\u00f3n por la mitad. Esta discusi\u00f3n fue impedida por el ala de Grisolia\/Ferrando que pasa a atacar a la otra ala y dividir el partido. El otro sector form\u00f3 el PCROL (hoy PdAC). M\u00e1s adelante, se incorpor\u00f3 la discusi\u00f3n sobre la permanencia dentro de Refundaci\u00f3n Comunista (PRC), despu\u00e9s que el PRC tom\u00f3 la decisi\u00f3n de apoyar y participar del gobierno burgu\u00e9s de Prodi. El PC-ROL fue apartado de todas las instancias de la organizaci\u00f3n internacional e hizo una contrapropuesta de realizar una discusi\u00f3n interna serena y amplia dentro de la CRCI. Al mismo tiempo que no respondi\u00f3 a esta propuesta del PC-Rol, la direcci\u00f3n del PO se sum\u00f3 al ala Grisol\u00eda y escribi\u00f3 un art\u00edculo p\u00fablico contra los otros camaradas, lanzando todo tipo de insultos, calumnias y ataques morales, y los separ\u00f3 de la tendencia internacional sin derecho a defensa en ning\u00fan organismo.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo IV<\/strong><\/p>\n<p><strong>La refracci\u00f3n en el trotskismo en la fase neoliberal fue m\u00e1s profunda y generalizada<\/strong><\/p>\n<p>Si la presi\u00f3n del estalinismo y la marginalidad generaron las capitulaciones al estalinismo y tambi\u00e9n caracter\u00edsticas sectarias y aparatistas, y una profunda deformaci\u00f3n que llev\u00f3 a la degeneraci\u00f3n en el terreno moral en las organizaciones trotskistas, el proceso m\u00e1s reciente tuvo un efecto m\u00e1s generalizado y destructor de las organizaciones que antes se reivindicaron de la IV.<\/p>\n<p>Desde finales de los a\u00f1os 80, la presi\u00f3n m\u00e1s importante sobre el movimiento trotskista tiene que ver con el proceso que describimos cuando hablamos sobre la decadencia moral en el imperialismo y el \u201cvendaval oportunista\u201d. La conversi\u00f3n de organizaciones y partidos al r\u00e9gimen burgu\u00e9s, en nombre de la \u201cradicalizaci\u00f3n de la democracia\u201d, llev\u00f3 a una degeneraci\u00f3n impresionante en el terreno metodol\u00f3gico y moral.<\/p>\n<p>Democracia Socialista (DS) de Brasil, antes vinculada al SU, asumi\u00f3 el ministerio para la Reforma Agraria en el gobierno Lula, uno de los m\u00e1s pro imperialistas de Am\u00e9rica Latina, y ha sido responsable por la implementaci\u00f3n de la pol\u00edtica pro latifundio de Lula. Hoy, la DS gobierna el estado de Par\u00e1, donde la represi\u00f3n a los campesinos es terrible: es el estado brasile\u00f1o l\u00edder en asesinatos de trabajadores rurales en lucha por la tierra.<\/p>\n<p>La gobernadora de la DS, Ana Julia, al asumir el gobierno, cre\u00f3 un destacamento especial de polic\u00eda (la ROTAM). Esta polic\u00eda fue denunciada por Amnist\u00eda Internacional como una de las m\u00e1s violentas de Brasil en su represi\u00f3n a los \u201cdisturbios sociales\u201d. Ha reprimido las ocupaciones urbanas y las huelgas de empleados p\u00fablicos, ch\u00f3feres y obreros de la construcci\u00f3n civil. En el d\u00eda de lucha promovido por la Conlutas, en mayo de 2007, Par\u00e1 fue el lugar de Brasil donde la represi\u00f3n fue m\u00e1s violenta.<\/p>\n<p>Recientemente, un episodio de esa gobernadora llev\u00f3 a la DS a comprometer incluso un terreno en que siempre trat\u00f3 de aparecer como vanguardia: la defensa de los derechos de la mujer. Una adolescente de 15a\u00f1os fue presa por la polic\u00eda de Par\u00e1 y dejada en una celda junto con 20 hombres para ser violada por los presos como castigo por un supuesto robo. La gobernadora se justific\u00f3 diciendo que \u201cinfelizmente, casos de mujeres presas en celdas con hombre realmente existen\u201d (en ese momento hab\u00eda por lo menos 4 casos m\u00e1s en ese estado de mujeres en las mismas condiciones). Es decir, para garantizar su buena relaci\u00f3n como administradora del Estado burgu\u00e9s, se volvi\u00f3 c\u00f3mplice del abuso y de la tortura de mujeres en prisiones, estimuladas por el aparato policial.<\/p>\n<p>Como expresi\u00f3n de esta decadencia, la DS fue arrastrada junto con la direcci\u00f3n del PT en la crisis del \u201cmensal\u00e3o\u201d<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> de 2005. La degeneraci\u00f3n de esta corriente fue acelerada despu\u00e9s de su adhesi\u00f3n a la \u201cdemocratizaci\u00f3n del Estado\u201d burgu\u00e9s y es cada d\u00eda mayor.<\/p>\n<p>Es decir, un hecho extremadamente positivo, la ca\u00edda del estalinismo, acab\u00f3 por traer todo tipo de presiones a organizaciones que nunca hab\u00edan tenido la posibilidad de acceder a espacios en las instituciones burguesas.<\/p>\n<p>En ese espacio abierto, incluso para algunas organizaciones antes marginales que consiguieron ganar lugar en la institucionalidad burguesa, pasaron a sufrir las mismas presiones y girar a la derecha, viviendo un proceso de degeneraci\u00f3n en el terreno metodol\u00f3gico y moral.<\/p>\n<p>Una especie de \u201cmoral de aparato\u201d tom\u00f3 cuenta de las organizaciones que capitalizaron algunos de estos espacios. El caso de Argentina, a inicios del siglo XXI es ilustrativo. El movimiento de Lu\u00eds Zamora, el MST y el PO conquistaron puestos en el Parlamento. Corrientes que tienen su origen en el trotskismo y en la LIT, como el MST \u2013MES de Brasil\u2013, pasaron a construir organizaciones que giran en torno a los mandatos parlamentarios y todo vale para mantener su presencia en estas instituciones burguesas que, por su parte, les garantizan su manutenci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos y la moral de este tipo de corrientes parlamentarias no tienen nada que ver con la moral revolucionaria. Sus militantes son educados para girar toda su actividad en torno a las elecciones y el mantenimiento de los puestos en las c\u00e1maras y municipalidades. La sustentaci\u00f3n financiera ya no proviene de la militancia sino de las varias formas de conseguir fondos del estado (gabinetes, mandatos, planes de trabajo, etc.).<\/p>\n<p>Otro hecho sorprendente de esos \u00faltimos a\u00f1os es la existencia de organizaciones que se reivindican de izquierda, y hasta revolucionarias, que son financiadas, y de hecho corrompidas, por las ONGs o por la social-democracia, en especial 6 Nombre del sistema de corrupci\u00f3n que involucr\u00f3 a la c\u00fapula del gobierno, del PT y a todos los parlamentarios importantes y alas del partido. La DS estaba vinculada a trav\u00e9s del PT de Rio Grande do Sul, en el este europeo y en pa\u00edses semicoloniales muy pobres.<\/p>\n<p>Las organizaciones que aceptan la total dependencia financiera de los distintos aparatos del estado burgu\u00e9s, de hecho, est\u00e1n siendo corrompidas y pueden perder todo criterio moral proletario. Un ejemplo de esto es hacen acuerdos y despu\u00e9s no los respetan, como el MST argentino que, durante su \u00faltima ruptura, hizo un acuerdo sobre la legalidad y la divisi\u00f3n de fondos con el sector disidente, actual Izquierda Socialista, que no cumpli\u00f3 y apel\u00f3 a la justicia burguesa para quebrarlo.<\/p>\n<p>Todo vale para conseguir votos y puestos: alianzas policlasistas, llevar afiliados pagos para las convenciones de los partidos de izquierda, basados en los mismos m\u00e9todos de los partidos burgueses o reformistas (como hizo el MES brasile\u00f1o en la \u00faltima convenci\u00f3n del PSOL). Si de casualidad van a las luchas obreras y populares no es para desarrollar la organizaci\u00f3n y hacer avanzar la militancia. S\u00f3lo intervienen en la lucha de clases para construir el prestigio de sus l\u00edderes, parlamentarios y figuras p\u00fablicas o mantener alg\u00fan aparato que permita alcanzar mejores resultados. Los fraudes en las elecciones sindicales son considerados v\u00e1lidos para fortalecer el peso de estas corrientes. Todo gira en torno a los mandatos y el mantenimiento de los aparatos que los sustentan.<\/p>\n<p>Aunque las presiones vengan de esa adaptaci\u00f3n al estado burgu\u00e9s, no queremos decir que haya necesaria-mente una degeneraci\u00f3n moral en todas las organizaciones de izquierda que asumen puestos en el parlamento o incluso en las que pasan a girar en torno a las elecciones burguesas. No se trata de una consecuencia inexorable de la entrada al parlamento, sino de la combinaci\u00f3n entre una presi\u00f3n objetiva real y un desarme en el terreno moral que permite que esas organizaciones sean tragadas por el vendaval oportunista. As\u00ed como Trotsky dec\u00eda que no toda la socialdemocracia era moralmente degenerada, este es un terreno espec\u00edfico que hay que analizar en cada caso. S\u00f3lo constatamos que esa barrera de clase moral, infelizmente, ha sido transpuesta por un n\u00famero cada vez mayor de organizaciones de origen trotskista.<\/p>\n<p>Justamente, de lo que se trata es de enfatizar la importancia de entender ese proceso para contraponerle una moral revolucionaria.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo V<\/strong><\/p>\n<p><strong>El efecto en la LIT: crisis y destrucci\u00f3n tambi\u00e9n en el terreno moral<\/strong><\/p>\n<p><strong>5.1 &#8211; Una trayectoria moral que reivindicamos<\/strong><\/p>\n<p>La corriente fundada por Moreno, que dio origen a la LIT, ten\u00eda una trayectoria de d\u00e9cadas de pruebas de moral partidaria, educada en las luchas bajo dictaduras, como las de Argentina de 1955- 1958, 1969-1973 y1976-1982, o la lucha de los campesinos peruanos en la d\u00e9cada de 1960, ferozmente reprimida, que llev\u00f3 a la prisi\u00f3n de Hugo Blanco y otros compa\u00f1eros internacionalistas. Esa trayectoria de a\u00f1os form\u00f3 una s\u00f3lida moral en los cuadros que explica la fuerza de los militantes del PST argentino que cayeron presos y fueron sometidos a torturas y asesinatos pero no entregaban a sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p>Por otro lado, nuestra corriente siempre actu\u00f3 con la metodolog\u00eda de Trotsky con relaci\u00f3n a las acusaciones morales sin pruebas o la amalgamas estalinistas. Desde el primer instante,\u00a0 repudiamos las calumnias de Healy o los \u201cespartaquistas\u201d contra Joe Hansen; tanto cuando ten\u00edamos acuerdos con el SWP de EEUU, como cuando no los ten\u00edamos. Adem\u00e1s del caso Napur\u00ed, ya relatado, tuvimos otros en que nuestro comportamiento fue similar.<\/p>\n<p>Como el caso Bacherer, que es importante citar pues este dirigente no era de nuestra corriente sino de nuestro adversario pol\u00edtico en Bolivia (el POR-Lora). En una pol\u00e9mica abierta entre \u00e9l y la direcci\u00f3n lorista, Bacherer enfrent\u00f3 el mismo tipo de m\u00e9todos canallescos de acusaciones morales para justificar su expulsi\u00f3n del POR. La LIT estimul\u00f3 la conformaci\u00f3n de un Tribunal Moral que juzgase las acusaciones contra \u00e9l y nuestra secci\u00f3n boliviana asumi\u00f3 la organizaci\u00f3n de la campa\u00f1a, juntamente con el grupo de Bacherer (en esos momentos vinculado al PO argentino). Se envi\u00f3 al camarada Z\u00e9 Maria del PSTU para participar de ese Tribunal en La Paz.<\/p>\n<p>Aprendimos con la forma en que Moreno respondi\u00f3, en toda su trayectoria, a las diferencias de fondo dentro de nuestra organizaci\u00f3n. Para citar un ejemplo: la ruptura con el Vasco Bengochea cuando \u00e9ste adhiri\u00f3 al castro-guevarismo, a inicios de la d\u00e9cada de 1960. En este caso, las diferencias eran tan grandes que fue necesario la separaci\u00f3n en organizaciones diferentes, pero Moreno siempre tuvo una actitud muy respetuosa e igual actu\u00f3 Bengochea. Lo mismo sucedi\u00f3 en la relaci\u00f3n con Kemel George, miembro del CEI de la LIT, y su corriente cuando asumi\u00f3 una posici\u00f3n guerrillerista y rompi\u00f3 con el PST colombiano y con la LIT, en 1987.Tambi\u00e9n tenemos una tradici\u00f3n de c\u00f3mo enfrentar la violaci\u00f3n de los principios por parte de los militantes, m\u00e1s a\u00fan si son dirigentes o cuadros con tareas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Cuando la entonces secci\u00f3n brasile\u00f1a de la LIT, Convergencia Socialista (CS), estaba dentro del PT, eligi\u00f3 dos concejales en 1982. Uno de ellos, de Campinas, comunic\u00f3 a la direcci\u00f3n, poco despu\u00e9s de ser electo, que el salario de concejal ser\u00eda de \u00e9l y no del partido. El CC se mantuve firme en que todo el ingreso proveniente del parlamento era del partido y no abandon\u00f3 este principio. Como \u00e9l no acept\u00f3, fue separado de la organizaci\u00f3n. Otro caso se dio con el\u00a0 primer alcalde electo por la CS, a\u00fan en el PT, en 1988, en la ciudad de Timoteo. Este alcalde reprimi\u00f3 una huelga de empleados y fue inmediatamente apartado y expulsado de nuestra organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta reacci\u00f3n de defensa de los principios ayuda a entender porque la CS consigui\u00f3 atravesar el per\u00edodo de actuaci\u00f3n dentro del PT y salir con la mayor parte de su estructura de cuadros intacta, a diferencia, en este aspecto, de otras organizaciones trotskistas que, en la misma \u00e9poca, practicaron el entrismo en el PT y despu\u00e9s degeneraron completamente. Esas organizaciones no entend\u00edan como pod\u00edamos actuar as\u00ed, separando o expulsando parlamentarios y alcaldes electos, con todo el peso que ten\u00edan y, en especial, con los votos que hab\u00edan acumulado.<\/p>\n<p>Creemos que esa trayectoria moral revolucionaria, que form\u00f3 a generaciones de cuadros de nuestra corriente, explica por qu\u00e9, a\u00a0 pesar de todos los graves problemas aparecidos a partir del final de los a\u00f1os 80, la LIT ha tenido reservas suficientes para reaccionar a estas desviaciones y reconstruir nuestra internacional y contin\u00faa teniendo una postura moral diferenciada de la amplia mayor\u00eda de las dem\u00e1s corrientes de izquierda.<\/p>\n<p>Inclusive, de las que provienen del trotskismo pero entraron en un proceso de degeneraci\u00f3n profundo en ese terreno.<\/p>\n<p><strong>5.2 \u00a0&#8211; El efecto de la crisis de la LIT en el terreno moral<\/strong><\/p>\n<p>La crisis de la LIT, como concluimos en el documento de Balance de 2005, lleg\u00f3 a tornarla irreconocible.<\/p>\n<p>Estaba destruida, al punto que tuvimos que luchar por\u00a0 su reconstrucci\u00f3n, y se abri\u00f3 un retroceso metodol\u00f3gico y moral con relaci\u00f3n a toda la trayectoria de la corriente, llegando a la utilizaci\u00f3n de mentiras y calumnias, de violencia entre camaradas en la lucha por los bienes y el patrimonio del partido que, en ninguna hip\u00f3tesis, ten\u00edan justificativa en el grado de las diferencias aparecidas en la lucha fraccional.<\/p>\n<p>Como ya escribimos en el Balance del \u00faltimo congreso, el marco de la situaci\u00f3n pol\u00edtica de los a\u00f1os 90, con la restauraci\u00f3n del capitalismo v\u00eda reacci\u00f3n democr\u00e1tica y el abandono del marxismo revolucionario por la amplia mayor\u00eda de las corrientes de izquierda, que hemos denominado\u00a0 \u201caluvi\u00f3n oportunista\u201d, dieron las bases objetivas para la crisis de la LIT. En este marco, en que era inevitable que la LIT fuera atravesada por una fuerte crisis, la muerte de Moreno fue decisiva para que, en vez de enfrentar esa crisis y superarla, haya habido una verdadera destrucci\u00f3n de nuestra internacional. Como decimos en ese balance: \u201csi Moreno no hubiera muerto, dif\u00edcilmente la crisis de la LIT tendr\u00eda culminado con su destrucci\u00f3n.\u201dHabr\u00eda que agregar que si hay un campo en que la ausencia de Moreno se hizo sentir especialmente fue en el terreno metodol\u00f3gico y moral. El retroceso y la destrucci\u00f3n ah\u00ed se manifestaron en forma generalizada.<\/p>\n<p>Hubo graves problemas morales en el MAS argentino y en la LIT, reflejando la profundidad de las desviaciones que involucraban la revisi\u00f3n del programa, de la concepci\u00f3n de partido y una adaptaci\u00f3n profunda a la democracia burguesa.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu del vale-todo penetr\u00f3, a partir de su direcci\u00f3n, al interior de la internacional. Val\u00eda todo para derrotar al enemigo interno, maniobras, mentiras, etc. Luchas duras por los aparatos de los partidos, por los mandatos de los\u00a0 parlamentarios, patrimonios y locales se tornaron parte com\u00fan de la vida interna. El desprecio por las finanzas de los \u201cadversarios\u201d hizo que, dependiendo de qui\u00e9n dirig\u00eda determinada secci\u00f3n, se considerase v\u00e1lido dilapidar de forma irresponsable su patrimonio.<\/p>\n<p>La crisis afect\u00f3 el r\u00e9gimen y debilit\u00f3 la moral del conjunto de la LIT. La moral partidaria depende extremadamente de la confianza en la organizaci\u00f3n bolchevique, de que cada compa\u00f1ero ponga, en primer lugar, la defensa del camarada; est\u00e1 apoyada por la confianza en que su causa, la lucha por la revoluci\u00f3n socialista, los hermana frente al capitalismo imperialista. Con la explosi\u00f3n de la crisis, en el marco de la ofensiva ideol\u00f3gica y pol\u00edtica del imperialismo, despu\u00e9s de la ca\u00edda de los ex estados obreros, que afect\u00f3 el conjunto de la izquierda, se debilitaron la convicci\u00f3n en la revoluci\u00f3n y la identificaci\u00f3n program\u00e1tica.<\/p>\n<p>Cada una de las fracciones dejaba de verse no como parte de un colectivo superior, la LIT, sino como una fracci\u00f3n con objetivos propios e inmediatos. Esto fue v\u00e1lido para el conjunto de las fracciones en que se dividi\u00f3 la LIT. La mayor\u00eda del PST espa\u00f1ol form\u00f3 una fracci\u00f3n con una organizaci\u00f3n, SR de Italia, que no pertenec\u00eda a la LIT y actuaba, dentro de la internacional y para afuera, como fracci\u00f3n p\u00fablica para disolverla, es decir, destruirla, pues \u201csu proyecto hab\u00eda fracasado\u201d. Cada sector aisladamente quedaba m\u00e1s vulnerable a las tremendas presiones venidas de la sociedad y de la moral decadente que\u00a0 predominaba en ella.<\/p>\n<p>Finalmente, si la revoluci\u00f3n estaba postergada para un futuro lejano y lo fundamental era, como afirmaban algunas de las fracciones, el \u201cestudio y el rearme te\u00f3rico\u201d. O, como afirmaban otras alas, si la meta fundamental era ganar peso en el parlamento, confundiendo eso con \u201ctener influencia de masas\u201d, el objetivo inmediato de cada sector ganaba un peso estrat\u00e9gico. Lo decisivo era tener un diputado o lo fundamental era estudiar, buscar un \u201cnuevo camino\u201d, revisando el marxismo, montar una revista para avanzar en el \u201crearme te\u00f3rico-pol\u00edtico\u201d. Y el partido y la Internacional eran un obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>En muchos pa\u00edses, pasaron a existir dos o hasta tres secciones de la LIT, o de las distintas fracciones y corrientes en que se dividi\u00f3 la LIT. En muchos casos, la l\u00f3gica fue disputar espacio entre s\u00ed, buscar destruir a la otra organizaci\u00f3n como si fuese enemiga, basado en cualquier tipo de justificativa. Se us\u00f3 el m\u00e9todo que la LIT siempre repudi\u00f3 y combati\u00f3, por ejemplo, en la lucha contra el lambertismo, como las acusaciones morales sin pruebas hacia militantes de la otra fracci\u00f3n, o miembros de las organizaciones surgidas de las rupturas, para destruirlos.<\/p>\n<p><strong>5.3 &#8211; Reconstrucci\u00f3n y secuelas<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de todo ese retroceso, la LIT ten\u00eda reservas, la tradici\u00f3n basada en la trayectoria de la corriente morenista, y hubo una resistencia a este tipo de m\u00e9todos y al retroceso en el campo moral. Esta resistencia se fue ampliando hasta dar forma, a partir de 1994, a una lucha por el rescate y reconstrucci\u00f3n de la LIT, tambi\u00e9n en el terreno metodol\u00f3gico y moral.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de varias rupturas y una dura lucha interna, la mayor\u00eda de la internacional pas\u00f3 a revertir este proceso de destrucci\u00f3n, a partir del V Congreso, en 1997. En nuestra opini\u00f3n, la mayor prueba de la existencia de esa tradici\u00f3n y de esas reservas morales es que se consigui\u00f3 impedir la disoluci\u00f3n y avanzar en un curso de reconstrucci\u00f3n. Esta decisi\u00f3n del congreso de 1997, mantener la LIT en el marco de los principios pol\u00edticos y organizativos y del programa de la IV Internacional y asumir la batalla por su reconstrucci\u00f3n, fue la llave para todo el proceso que vino despu\u00e9s y para poder retomar, tambi\u00e9n, la metodolog\u00eda y la reconstrucci\u00f3n de la confianza entre los cuadros, y la moral partidaria en nuestra internacional.<\/p>\n<p>Pero eso no significa ignorar las graves secuelas que quedaron del per\u00edodo de crisis y destrucci\u00f3n. Este cuadro de retroceso, de p\u00e9rdida de confianza, no se reflejo solamente en los dirigentes y en las fracciones, sino en la camada amplia de cuadros que hab\u00eda dedicado su vida a la construcci\u00f3n del partido y de la Internacional. Por eso, despu\u00e9s del congreso de 1997, en el que se vota por peque\u00f1a margen mantener la LIT basada en su programa y concepci\u00f3n de internacional centralista democr\u00e1tica, la batalla por la supervivencia es victoriosa, pero las p\u00e9rdidas son enormes y las secuelas en la columna de cuadros son profundas. El 80%de los antiguos cuadros de la LIT ya no militaban m\u00e1s en ella.<\/p>\n<p>Por otro lado, en un r\u00e1pido resumen de la evoluci\u00f3n posterior de la amplia mayor\u00eda de las organizaciones que rompieron con la LIT, podemos decir que fueron degenerando cada vez m\u00e1s, fueron abandonando conscientemente la metodolog\u00eda y la moral partidaria t\u00edpica del morenismo, volviendo a dividirse sucesivas veces o, simplemente, dejando de existir como corrientes.<\/p>\n<p>En estos procesos de rupturas y divisiones, muchas veces aparecieron los problemas morales en forma a\u00fan m\u00e1s agravada por el aislamiento y la p\u00e9rdida de la perspectiva revolucionaria e internacionalista. Las ocupaciones de locales volvieron a darse, la utilizaci\u00f3n por un grupo de una posesi\u00f3n legal circunstancial de un bien del partido para sacar esos bienes de la organizaci\u00f3n, en su beneficio, o, incluso, la usurpaci\u00f3n por la mayor\u00eda de la legalidad burguesa, en detrimento de la minor\u00eda.<\/p>\n<p>Otra violaci\u00f3n b\u00e1sica que se extendi\u00f3 en forma preocupante fue el no cumplimiento de acuerdos firmados.<\/p>\n<p>Hubo casos en que acuerdos firmados entre dos organizaciones de trayectoria com\u00fan para una repartici\u00f3n de bienes o de ingresos fueron simplemente incumplidos sin mayores explicaciones. Las maniobras de todo tipo para apropiarse individualmente de bienes del partido, como la legalidad o sobre la divisi\u00f3n del patrimonio, fueron frecuentes en estos procesos. La potestad sobre el nombre, sobre el peri\u00f3dico o sobre la p\u00e1gina web, y hasta los archivos de un partido eran considerados propiedad individual. Y si un militante o grupo de militantes romp\u00edan con su partido, y lo ten\u00edan en su nombre, se planteaban el derecho a explotar los derechos de propiedad e incluso contestar a su ex-organizaci\u00f3n en la justicia burguesa.<\/p>\n<p>La tragedia es que el \u201csentido com\u00fan\u201d entre los dirigentes pas\u00f3 a ser que hay que \u201cser m\u00e1s \u2018h\u00e1bil\u2019 que el otro\u201d, enga\u00f1ar a los \u201cadversarios\u201d. O\u00edmos recientemente, de varias de estas organizaciones o grupos, expresiones como: \u201c\u00a1qu\u00e9 podemos hacer, vivimos en la ley de la selva!\u201d o \u201cque esos pruritos morales son cosas del pasado\u201d.<\/p>\n<p>Es la expresi\u00f3n de lo que llamamos \u201cvale-todo\u201d dentro de organizaciones que se dicen revolucionarias. Los que hoy son v\u00edctimas de las maniobras, ma\u00f1ana hacen lo mismo con otros y, en este proceso, se profundiza la p\u00e9rdida de referencia moral y la degeneraci\u00f3n del conjunto.<\/p>\n<p>Hemos tenido una trayectoria opuesta a la de estos sectores porque no aceptamos la moral del vale-todo.<\/p>\n<p>Buscamos retomar las tradiciones y la trayectoria de la IV de Trotsky y de nuestra corriente y polemizar con los defensores del vale todo. Reconocemos nuestras fragilidades y percibimos las presiones tremendas quela decadencia del imperialismo ejerce. Pero alertamos a nuestros cuadros que tenemos que enfrentar cada una de ellas, si queremos reconstruir la IV y los partidos revolucionarios en cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>Un ejemplo de que los criterios morales bolcheviques se manten\u00edan y que la decisi\u00f3n de 1997 de la continuidad de la LIT ten\u00eda una expresi\u00f3n directa en el terreno moral se expres\u00f3 a trav\u00e9s de un episodio poco conocido, ocurrido poco despu\u00e9s de ese congreso, en el que el MAS argentino propuso disolver la LIT como internacional centralizada. Al ser derrotado, ese partido decidi\u00f3 no acatar la votaci\u00f3n y rompi\u00f3 con la LIT. En ese momento, una cantidad importante de dinero del MAS estaba bajo la guarda de un militante que, en esa ruptura, se qued\u00f3 con la LIT y se deslig\u00f3 del MAS. La direcci\u00f3n de esa organizaci\u00f3n, que acababa de romper con la LIT, procur\u00f3 a la direcci\u00f3n de la internacional y solicit\u00f3 que ese dinero le fuese entregado. La LIT, cuya situaci\u00f3n financiera era dif\u00edcil, inmediatamente gestion\u00f3 que todo el dinero llegase a manos de la organizaci\u00f3n argentina, aunque ya no era m\u00e1s de la LIT. La raz\u00f3n era muy simple: ese dinero era fruto del esfuerzo de la militancia del MAS y a ese partido y a su direcci\u00f3n les cab\u00eda disponer de esos recursos para el proyecto que decidiesen. Esta era la metodolog\u00eda tradicional de nuestra corriente y no hicimos m\u00e1s que rescatarla, pero la amplia mayor\u00eda de las corrientes que rompieron con la LIT no puede presentar ejemplos como este.<\/p>\n<p>Por otro lado, en el \u00faltimo per\u00edodo ya no nos vemos tan solitarios en esta lucha. Como contrapunto a esta degeneraci\u00f3n cada vez mayor de organizaciones de origen trotskista, inclusive las que fueron parte de la LIT, hemos tenido, en el \u00faltimo tiempo, la satisfacci\u00f3n de encontrar otros sectores que, venidos del morenismo, reaccionaron a esa degeneraci\u00f3n. Como el CITO, que hoy ya se reunific\u00f3 con la LIT. O como Izquierda de los Trabajadores (IT) de Argentina, que particip\u00f3 de la UIT y de la ruptura de la misma con el MST, y que ya avanz\u00f3 en la reaproximaci\u00f3n con la LIT, estableciendo un comit\u00e9 de Enlace con el FOS de Argentina.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tenemos, desde marzo de 2007, un proceso de discusi\u00f3n y reaproximaci\u00f3n con la UIT, a partir de su ruptura con el MST. En nuestra agenda de discusi\u00f3n fueron pautados, de com\u00fan acuerdo, para verificar la posibilidad de convergir, los temas program\u00e1ticos, concepci\u00f3n de partido y tambi\u00e9n las cuestiones de m\u00e9todo y moral. Nuestra perspectiva, si hubiera acuerdo en los temas esenciales, es confluir en una sola organizaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>Queremos examinar este proceso y sacar las lecciones junto a todas esas organizaciones y al activismo revolucionario. Creemos que, sea para los que vienen del trotskismo y del morenismo o para los que vienen de otras tradiciones, son discusiones esenciales para construir una internacional revolucionaria.<\/p>\n<p>Desde el congreso de 1997, comenz\u00f3 un proceso de reconstrucci\u00f3n de la LIT, que involucr\u00f3 el programa, la concepci\u00f3n de partido y el internacionalismo, que tambi\u00e9n viene avanzando en el terreno de la moral partidaria. Hoy podemos decir que tuvimos avances en todos estos campos y eso explica la situaci\u00f3n actual de la LIT y la posibilidad de que pueda cumplir un papel importante en la reconstrucci\u00f3n de la IV internacional.<\/p>\n<p>En este marco de recuperaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de nuestra moral partidaria, tuvimos un error de evaluaci\u00f3n sobre la situaci\u00f3n objetiva y sus consecuencias sobre la izquierda revolucionaria, el trotskismo y nuestra internacional. Actuamos como si la situaci\u00f3n fuese la \u201cde siempre\u201d y no vimos que las presiones de toda la ofensiva neoliberal, desde los a\u00f1os 90, y la degeneraci\u00f3n de la izquierda en el terreno moral exig\u00eda una vigilancia a\u00fan mayor y una lucha m\u00e1s permanente por la moral revolucionaria y contra esas presiones.<\/p>\n<p>Actuamos \u201ccaso a caso\u201d, sin dar la dimensi\u00f3n debida al problema en su conjunto. Llevamos, inclusive, un importante atraso, pues s\u00f3lo comenzamos a identificar m\u00e1s recientemente, desde el congreso de 2005, la gravedad de este retroceso y de los problemas en este campo dentro de la internacional, ocasionados por el per\u00edodo de destrucci\u00f3n de la LIT. Era l\u00f3gico que, si la LIT, en el marco del vendaval oportunista que se abati\u00f3 sobre la izquierda, sufri\u00f3 una destrucci\u00f3n en el terreno te\u00f3rico, program\u00e1tico y organizativo, esto deber\u00eda afectar tambi\u00e9n el terreno moral. Casos como el de la secci\u00f3n boliviana nos hicieron reflexionar m\u00e1s de conjunto que es necesario dar la debida importancia a la educaci\u00f3n y a una conciencia y actuaci\u00f3n permanente en este terreno, a partir de ahora.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo VI<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los \u00faltimos tiempos en la LIT: la necesidad de tomar nuestros criterios y combatir esas presiones<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo enfrentar estos problemas? Somos consientes de que la situaci\u00f3n de decadencia de la sociedad es cada vez mayor, que nuestros militantes act\u00faan en ese medio y que no estamos aislados. Sabemos que los nuevos compa\u00f1eros que entran al partido traen la educaci\u00f3n moral t\u00edpica del mundo de hoy y sus preconceptos. Pero el partido revolucionario y la LIT necesitan actuar con claridad sobre esta realidad. Para eso, precisamos, en primer lugar, reconocer el problema en su dimensi\u00f3n y estar dispuestos a enfrentarlo, sabiendo que seremos una minor\u00eda y estaremos en la contracorriente de las tendencias m\u00e1s profundas de la sociedad en la que actuamos y de la amplia mayor\u00eda de la izquierda actual. El partido revolucionario no vive en una campana de vidrio y siempre estar\u00e1 expuesto a las presiones, m\u00e1s a\u00fan hoy con la decadencia moral completa del capitalismo. La cuesti\u00f3n es alertar sobre esas presiones y estar dispuesto a contrabalancear, a educar y hacer el sacrificio que sea necesario para mantener los principios y apartar a los que cedieron a ese tipo de degeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>6.1 &#8211; Identificar abiertamente y con claridad los problemas<\/strong><\/p>\n<p>Vemos que existen cuestiones que aparecen gravemente en forma constante en nuestras filas. Tal vez, lo m\u00e1s generalizado sea la opresi\u00f3n de la mujer, en el partido o en el trabajo, incluyendo las agresiones a la mujer en la familia.<\/p>\n<p>Este tema, en primer lugar, afecta a la propia moral proletaria, pues oprimir a la mujer significa oprimir al 50%de la clase y dividir la necesaria unidad proletaria frente a la burgues\u00eda. Significa ser c\u00f3mplice de la opresi\u00f3n que la sociedad capitalista reproduce cada d\u00eda. En fin, la ideolog\u00eda machista es incompatible con la moral revolucionaria. De la misma forma, si pienso que mi compa\u00f1ero de trabajo es inferior porque es negro, no puedo luchar efectivamente contra el racismo.<\/p>\n<p>Si el militante piensa que su compa\u00f1era, su colega de trabajo o una compa\u00f1era del partido son inferiores, y que es l\u00edcito aprovecharse de la opresi\u00f3n, entonces est\u00e1 siendo c\u00f3mplice de la opresi\u00f3n\u00a0 que la sociedad capitalista reproduce en todos los niveles. Ser\u00eda lo mismo que decir: soy revolucionario pero odio a los \u00e1rabes, o pienso que los negros son inferiores&#8230; As\u00ed como ninguna clase puede ser caudillo de los explotados si acepta la opresi\u00f3n de otros pueblos o razas, ning\u00fan partido revolucionario puede apoyar o tolerar la opresi\u00f3n de una parte fundamental de la clase, las mujeres.<\/p>\n<p>Ese es uno de los terrenos en que la ideolog\u00eda burguesa causa m\u00e1s da\u00f1os a la moral revolucionaria, pues la opresi\u00f3n de la mujer es secular y buena parte de los problemas aparece en el \u00e1mbito \u201cprivado\u201d, en la familia, que, a su vez, refleja una discriminaci\u00f3n profundamente arraigada en la sociedad capitalista. Esto exige una amplia educaci\u00f3n para toda la militancia y un combate permanente a todas las actitudes machistas de los militantes y ninguna tolerancia con la discriminaci\u00f3n, el asedio y las agresiones a la mujer dentro del partido o en la sociedad. No puede haber ninguna duda en estos casos: el partido que acepte o tolere la opresi\u00f3n machista est\u00e1 condenado a degenerar moralmente.<\/p>\n<p><strong>6.2 &#8211; Las direcciones de la LIT y de los partidos no pueden ceder en este tipo de cuesti\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, hay que hacer un largo trabajo de educaci\u00f3n en nuestras filas. Sin embargo, en caso de cualquier violaci\u00f3n a los principios morales no se puede ceder. Es importante recordar la trayectoria que viene desde el origen de nuestra corriente.<\/p>\n<p>El merito de la direcci\u00f3n fue apoyarse en nuestra tradici\u00f3n para enfrentar estos nuevos casos. En todos los casos comprobados, fueron sancionados y en los m\u00e1s graves expulsados del partido.<\/p>\n<p>Es decir, fue necesaria una rigidez de principios para defender la moral partidaria. Cualquier otra posici\u00f3n, que cediese a las presiones del aparato parlamentario o sindical, habr\u00eda sido fatal para la moral revolucionaria. Adem\u00e1s de alertar sobre esas presiones y estar dispuestos a educar, es necesario estar dispuestos a hacer el sacrificio que sea necesario para mantener los principios y apartar a los que cedieron a ese tipo de degeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>6.3 &#8211; Para los dirigentes, la exigencia de la moral revolucionaria es muy superior<\/strong><\/p>\n<p>Si la defensa de la moral partidaria y el combate a ese tipo de violaciones es una necesidad permanente, se redobla cuando se trata de dirigentes. En general, vemos en las corrientes de izquierda, incluso en las que se reivindican revolucionarias, el comportamiento opuesto: cuando se trata de dirigentes, dicen que es preciso ir con cuidado y tratan de buscar salidas que no los aparten de las tareas de direcci\u00f3n, independientemente del grado de violaci\u00f3n moral que hayan cometido. En general, se utiliza el argumento de que \u201ccuando se toma una medida contra los dirigentes, quien es sancionado es el partido\u201d, que ese dirigente es \u201cimprescindible \u201cpara el partido por su capacidad, etc. El razonamiento debe ser el opuesto: lo que m\u00e1s afectar\u00eda al partido seria tener como miembro de la direcci\u00f3n a alguien que cometi\u00f3 graves faltas morales.<\/p>\n<p>La \u201cprotecci\u00f3n especial\u201d al \u201cdirigente\u201d es t\u00edpica del estalinismo, que estableci\u00f3 la idea de que los jefes son \u201cintocables\u201d y que deben tener un tratamiento diferenciado. Nuestra l\u00f3gica debe ser la opuesta: cuanto m\u00e1s responsabilidad tenga un dirigente, m\u00e1s fuerte debe ser la exigencia. Si el partido encubre una falta moral, alegando que el involucrado es un dirigente, est\u00e1 sembrando la formaci\u00f3n de una burocracia y preparando su destrucci\u00f3n como partido revolucionario. Al contrario, el dirigente tiene que ser un ejemplo vivo de moral revolucionaria, que en \u00e9l se mire todo militante y que la vanguardia del movimiento de masas pueda tener como referencia en este terreno frente a la degeneraci\u00f3n moral del resto de las corrientes.<\/p>\n<p>Con el compa\u00f1ero nuevo en el partido, por el contrario, tratamos de tener toda la paciencia, ser fundamentalmente educativos y pedag\u00f3gicos. Tenemos toda a paciencia, tratando de que entienda la moral revolucionaria. Nuestra actitud es completamente distinta en el caso de surgir problemas morales involucrando dirigentes de nuestros partidos y de la LIT.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo actuar en los casos en que los dirigentes est\u00e1n involucrados en problemas morales graves?<\/p>\n<p>Nuestra opini\u00f3n es que ah\u00ed est\u00e1 una de las grandes pruebas para cualquier internacional. En el caso reciente de Bolivia, la direcci\u00f3n del MST no hab\u00eda tenido ninguna duda en sancionar un cuadro bajo acusaci\u00f3n moral.<\/p>\n<p>Pero cuando se vieron delante de la posibilidad de que su principal dirigente fuese sancionado por la CCI, prefirieron romper con la LIT. Durante la discusi\u00f3n del caso, hubo manifestaciones de que deber\u00edamos buscar una negociaci\u00f3n, evitar por cualquier medio la ruptura de la secci\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan por tratarse de un pa\u00eds donde la revoluci\u00f3n estaba en un punto avanzado dentro de Am\u00e9ricas Latina.<\/p>\n<p>Teniendo total acuerdo sobre la caracterizaci\u00f3n sobre Bolivia, creemos que fue un acierto important\u00edsimo no ceder a ning\u00fan tipo de presi\u00f3n de la direcci\u00f3n del MST en este sentido, ni a las propuestas de \u201cnegociaci\u00f3n\u201d que nos hiciesen dejar de lado los principios bajo la justificativa de mantener la secci\u00f3n en la LIT. Nuestra posici\u00f3n fue exigir que el compa\u00f1ero se presentase a la CCI, con todos los derechos de defensa como cualquier militante, pero sin condiciones ni privilegios. M\u00e1s a\u00fan por ser dirigente de la secci\u00f3n y ex-miembro del CEI y del SI. Buscamos garantizar, por todas las formas, los recursos necesarios para que la CCI operase y sus miembros pudiesen recibir a la denunciante, viajar y entrevistarse con el denunciado, los familiares involucrados y otros posibles testigos. Enfrentamos el boicot de la direcci\u00f3n del MST y tratamos de convencerlos hasta el final de la necesidad de que se sometieran a la CCI. Pero, incluso cuando amenazaron romper con la LIT, no aceptamos ning\u00fan tipo de excepci\u00f3n en funci\u00f3n de la importancia de ese dirigente para el MST, como quer\u00eda su direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Creemos que fue una decisi\u00f3n correct\u00edsima y que nos da una perspectiva de futuro como Internacional.<\/p>\n<p>Cualquier retroceso en este terreno llevar\u00eda a abrir un camino de crisis y disoluci\u00f3n, porque ser\u00eda ceder en el terreno de la moral revolucionaria y ser c\u00f3mplices de la degeneraci\u00f3n moral de la secci\u00f3n y, en consecuencia, de la LIT. \u00bfC\u00f3mo ser duro con cualquier militante si se pactara con un dirigente con la justificativa de no perder la secci\u00f3n? Quien cede o negocia en este terreno destruye el partido en su base moral, en la confianza, en la solidaridad entre camaradas y, en este caso, en la defensa de la mujer y el combate a su opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Quien cede en una cuesti\u00f3n puede ceder en cualquier otra cuesti\u00f3n de principios.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo VII<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de moral queremos construir?<\/strong><\/p>\n<p>Para nosotros, esta no es una discusi\u00f3n menor. La respuesta pasa por una educaci\u00f3n sobre la moral revolucionaria. Sin una comprensi\u00f3n marxista, es muy dif\u00edcil resistir las presiones de los aparatos y de la moral burguesa decadente. Debemos incorporar a nuestra tarea de construcci\u00f3n el reeducar a la militancia sobre la moral revolucionaria. Hay que recordar que, como en cualquier agrupamiento humano, es necesario que cada miembro, cada militante tenga claridad sobre la necesidad de la moral revolucionaria y sus fundamentos.<\/p>\n<p>No vamos a presentar un \u201cdec\u00e1logo\u201d ni nada semejante de lo que se debe hacer o no en el terreno moral.<\/p>\n<p>Pero si la direcci\u00f3n de la LIT y cada direcci\u00f3n nacional toman con la debida importancia esta tarea, pueden hacer avanzar mucho la concepci\u00f3n moral revolucionaria de la militancia, tomando cada caso importante, sea positivo o negativo para sacar las conclusiones para el conjunto. Podemos aprovechar cada una de ellos para educar sobre c\u00f3mo enfrentar los problemas de este tipo en el partido y en el movimiento obrero. Una de las consecuencias de eso puede ser no s\u00f3lo interna sino un avance en la relaci\u00f3n con la clase obrera. Tuvimos ejemplos de c\u00f3mo esa pr\u00e1ctica puede fortalecernos. Vamos a citar, en este texto, una experiencia que conocemos.<\/p>\n<p>* El caso G. en Espa\u00f1a. En primer lugar, independientemente del hecho de ser dirigente de la secci\u00f3n espa\u00f1ola en la \u00e9poca, fue tratado con todo rigor frente a la grave acusaci\u00f3n. Una vez comprobada la acusaci\u00f3n, fue sancionado y expulsado del partido, lo que despu\u00e9s fue confirmado y reafirmado por el congreso mundial de la LIT. Por decisi\u00f3n del congreso fue comunicada la situaci\u00f3n de este ex-dirigente a las organizaciones de la izquierda espa\u00f1ola con las cuales tenemos relaciones.<\/p>\n<p>Con todo el orgullo que debemos tener por mantener nuestra trayectoria y nuestros criterios, precisamos socializar esas y otras experiencias que tengamos y que muchas veces no aprovechamos para educar a la militancia y construir un perfil frente a la vanguardia. Debemos comenzar a hacer conscientemente este tipo de discusiones y la divulgaci\u00f3n de ejemplos a partir de ahora en cada\u00a0\u00a0 uno de nuestros partidos y en toda la LIT.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, creemos que nuestra intervenci\u00f3n para afuera, en el Movimiento Obrero, debe asumir la recuperaci\u00f3n de las tradiciones de la moral proletaria. Nuestros partidos deben ser ejemplos vivos y luchar por este tipo de r\u00e9gimen y de moral en las organizaciones del movimiento de masas, luchando contra las burocracias, los estalinistas y los revisionistas del trotskismo en ese terreno. No se puede luchar consecuentemente contra el imperialismo y sus estados, contra las burocracias, como el PT, los PCs, etc., sin dar ese combate abierto basado en una comprensi\u00f3n superior de estos problemas y principios.<\/p>\n<p>Hay todo un terreno en que podemos y debemos dar este combate: en la denuncia de la degeneraci\u00f3n moral del capitalismo imperialista decadente, de los gobiernos y de las direcciones burocr\u00e1ticas y en la afirmaci\u00f3n por la positiva de la moral proletaria. Si, por un lado, la d\u00e9cada de 1990 y la ofensiva ideol\u00f3gica reaccionaria crearon un tel\u00f3n de fondo que favoreci\u00f3 esa degeneraci\u00f3n y la p\u00e9rdida de referencias de clase en el campo moral, la situaci\u00f3n revolucionaria y la ca\u00edda del estalinismo abren espacio para una ofensiva en este terreno.<\/p>\n<p>La ca\u00edda del estalinismo nos abri\u00f3 un espacio amplio, bajo la condici\u00f3n que estemos a la altura en todos los aspectos. Si somos la vanguardia en la afirmaci\u00f3n de estos principios, si somos un ejemplo vivo, vamos a atraer lo mejor del activismo, vamos a encontrar compa\u00f1eros que, aunque no tengan acuerdo total con nuestro programa, nos admiren por nuestra metodolog\u00eda y fuerza moral, en contraposici\u00f3n con el vale-todo imperante, y con la degeneraci\u00f3n de los reformistas, burgueses y estalinistas.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo VIII<\/strong><\/p>\n<p><strong>El papel de la moral en la reconstrucci\u00f3n de la IV<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro \u00faltimo congreso, alertamos que no basta un programa y una pol\u00edtica revolucionaria. Es necesaria una concepci\u00f3n y una estructura bolchevique para construir un partido revolucionario. Queremos alertar que tambi\u00e9n es necesaria una moral partidaria bolchevique para que ese partido y la internacional sean s\u00f3lidos. Hay una relaci\u00f3n estrecha entre ambas. Existe una concepci\u00f3n equivocada de pensar que un partido revolucionario se construye solamente con pol\u00edtica. Si la LIT y sus partidos no son capaces de demostrar que tiene una moral revolucionaria, que no retroceden para encarar sus problemas, incluso cuando son graves y cuando afectan a sus dirigentes, no tiene futuro. Esto tiene que tener consecuencias de fondo en la vida cotidiana de nuestras organizaciones, en la educaci\u00f3n de toda una nueva generaci\u00f3n y el combate a las presiones y a las desviaciones que todo partido sufre por la inserci\u00f3n en la sociedad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de militante necesita la IV? Partimos de la visi\u00f3n de Moreno de que nuestra moral es una moral para una lucha implacable para derrotar a un enemigo no menos implacable, los explotadores y el imperialismo. Por eso, la obligaci\u00f3n moral n\u00famero uno de cada militante, el deber moral m\u00e1s sagrado, subordinando a eso la propia vida, es fortificar el partido, la vida partidaria y el desarrollo de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el partido, se da una relaci\u00f3n distinta entre individuo y colectivo: no hay nada superior como individuo que el camarada de partido. Nuestra moral se basa en que la vida del compa\u00f1ero es m\u00e1s importante que la nuestra. Nuestro deber de militantes para con el partido exige hacer todo lo que pueda ayudar a desarrollar cada camarada, cada militante, sea en el sentido f\u00edsico, intelectual o moral, porque eso fortalece al partido ya nuestro objetivo final: la destrucci\u00f3n del capitalismo y la construcci\u00f3n del socialismo mundial y del comunismo.<\/p>\n<p>Esto va a exigir sacrificios de cada uno de nosotros (cambiar de trabajo, trasladarse de ciudad o pa\u00eds, postergar planes profesionales o de conseguir bienes), pero si es necesario para fortalecer y apoyar el desarrollo del partido, para luchar por una vida mejor para todos, entonces se justifica plenamente. Como dec\u00eda Krupskaia en \u201cLa personalidad de Lenin\u201d:<\/p>\n<p><em>Con el ejemplo de su vida, Lenin mostr\u00f3 como hab\u00eda que proceder. No pod\u00eda ni sab\u00eda vivir de otra manera. No era un asceta, gustaba de patinar, andar en bicicleta, escalar monta\u00f1as, cazar; amaba la m\u00fasica, amaba la vida en su belleza m\u00faltiple, amaba a los camaradas, a los hombres. Todos saben de su simplicidad, de su risa alegre y contagiosa. Sin embargo, subordin\u00f3 todo eso a la lucha por una vida luminosa, cultivada, c\u00f3moda, plena, alegre, para todos. Su mayor alegr\u00eda eran siempre los \u00e9xitos en esa lucha. Su personalidad se fund\u00eda sin ning\u00fan esfuerzo con su actividad social&#8230;<\/em><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 son importantes la lealtad, la camarader\u00eda y la franqueza entre camaradas? La lealtad entre los revolucionarios es una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes en la construcci\u00f3n de una moral comunista. La franqueza es la base de la confianza. Sin construir la confianza no hay como sustentar el centralismo democr\u00e1tico y eso exige un esfuerzo permanente. M\u00e1s a\u00fan en un momento en que la LIT pasa por reunificaciones, fusiones, incorporaciones de nuevas organizaciones y la incorporaci\u00f3n de toda una nueva generaci\u00f3n de militantes j\u00f3venes, es necesario fortalecer esa moral partidaria. Y tambi\u00e9n crear los anti-cuerpos contra cualquier tipo de intrigas o calumnias que envenenan el ambiente y destruyen la confianza necesaria. Si un compa\u00f1ero tiene una cr\u00edtica dura debe poder hacerla sin miedo en los organismos del partido. Las intrigas, mentiras o calumnias debilitan la moral partidaria porque minan la confianza necesaria.<\/p>\n<p>La camarader\u00eda, o sea la preocupaci\u00f3n y la solidaridad permanente entre los militantes, tiene que ser cultivada en nuestros partidos y en la LIT. La preocupaci\u00f3n con los problemas que afectan la vida de los militantes, de cada camarada, debe ser parte de nuestra vida y eso fortalece la moral partidaria: los compa\u00f1eros se sienten fortalecidos si ven que el partido, que sus camaradas, se preocupan sinceramente con los dem\u00e1s, si est\u00e1 bien; y si tiene problema, lo ayudan a ver una salida.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo IX<\/strong><\/p>\n<p><strong>El papel de la Comisi\u00f3n de Moral<\/strong><\/p>\n<p>La lucha de Trotsky contra las calumnias y amalgamas de Stalin dej\u00f3 ense\u00f1anzas preciosas de c\u00f3mo abordarlos problemas morales que ocurren en el movimiento obrero o en el partido revolucionario. La tradici\u00f3n del movimiento obrero internacional desde el siglo XIX era que, en caso de una denuncia que involucre aspectos morales, se crean instancias propias del movimiento obrero, cuya composici\u00f3n se base en personalidades de capacidad de juicio y conducta irreprochable, para garantizar que su investigaci\u00f3n no sea contaminada por eventuales divergencias pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Trotsky retom\u00f3 esta tradici\u00f3n para enfrentar la gigantesca ola de ataques morales, amalgamas y calumnias impulsada por el estalinismo contra las organizaciones trotskistas, la figura de Trotsky, los viejos bolcheviques y toda la vanguardia revolucionaria. Trotsky pidi\u00f3 la formaci\u00f3n de un Tribunal Moral, que se concret\u00f3 en la Comisi\u00f3n Dewey, donde \u00e9l se present\u00f3 para responder a las acusaciones de Stalin ante una instancia que permitiese dar una sentencia\u00a0 indiscutible ante las calumnias.<\/p>\n<p>La IV Internacional tambi\u00e9n extrajo lecciones de esta lucha contra el estalinismo en el terreno moral. El estalinismo utilizaba su mayor\u00eda en los organismos de direcci\u00f3n para que estos juzgasen acusaciones morales contra dirigentes que ten\u00edan posiciones cr\u00edticas, y esos organismos tomaban para s\u00ed la \u201ctarea\u201d de castigarlos.<\/p>\n<p>As\u00ed, se val\u00edan de una mayor\u00eda pol\u00edtica para desmoralizar a dirigentes opositores en aquello que es m\u00e1s precioso para un revolucionario: una moral inatacable.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, la tradici\u00f3n de la IV es formar Comisiones de Control o de Moral especiales para velar por la moral partidaria. Estas comisiones son electas por los congresos y s\u00f3lo responden al pr\u00f3ximo congreso. Es decir, son independientes del Comit\u00e9 Central o de la direcci\u00f3n y tienen plenos poderes para tomar resoluciones sobre las cuestiones que afectan a la moral, que deben ser acatadas por todos los militantes y organismos, incluso por los de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la LIT, por estatuto, tenemos una Comisi\u00f3n de Control Internacional (CCI) electa en el congreso con el criterio de separar completamente ese tipo de cuestiones y garantizarles un tratamiento objetivo, cuyas decisiones tienen que ser acatadas por todas las instancias de direcci\u00f3n. Los estatutos de la LIT prev\u00e9n que <em>el Congreso Mundial elige una Comisi\u00f3n de Control Internacional de tres miembros, (&#8230;) gozando de una amplia reputaci\u00f3n de objetividad. Esta comisi\u00f3n, electa como m\u00ednimo por los \u00be de los delegados tiene la funci\u00f3n irrevocable e inapelable de examinar los casos atinentes a acciones incompatibles con la moral proletaria y revolucionaria y decidir a conciencia. La Comisi\u00f3n de Control Internacional s\u00f3lo responde ante el Congreso Mundial y todas las dem\u00e1s instancias nacionales e internacionales est\u00e1n obligadas a colaborar en el tema que examina y considera pertinente. Las acusaciones que examina la Comisi\u00f3n de Control Internacional son asumidas por pedido del CEI, del SI o por iniciativa propia<\/em>.<\/p>\n<p>Es muy importante para el mantenimiento de la moral revolucionaria de la LIT la existencia de organismos propios de extrema objetividad y respetados por el conjunto de la militancia de la internacional. Esta comisi\u00f3n vela para separar los problemas morales de los problemas pol\u00edticos e impedir que la justicia burguesa, enemiga de clase, acabe por resolver este tipo de problemas.<\/p>\n<p>Estos organismos deben tambi\u00e9n existir en las secciones para tomar estas cuestiones; s\u00f3lo un organismo de este tipo puede resolver casos que involucren violaciones de la moral en litigio o con versiones conflictivas entre militantes. Por ejemplo, en el caso del MST boliviano, la organizaci\u00f3n era secci\u00f3n oficial de la LIT y no pose\u00eda Comisi\u00f3n de Control. De acuerdo a una comprensi\u00f3n m\u00e1s clara de la importancia de la moral, una de las decisiones de este congreso es que cada secci\u00f3n de la LIT debe poseer su propia Comisi\u00f3n de Control con las caracter\u00edsticas se\u00f1aladas por ese criterio general de nuestro estatuto. Debemos formar esas comisiones garantizando que sean formadas por cuadros de trayectoria irreprochable y con experiencia y discernimiento para enfrentar cuestiones que tiene que ver con la defensa de la moral partidaria.<\/p>\n<p>Para garantizar la prioridad, dada la importancia de las tareas de la CCI y das CCs de cada secci\u00f3n es fundamental, adem\u00e1s de la educaci\u00f3n proletaria en el campo moral, el fortalecimiento y el apoyo de toda la LIT, comenzando por su direcci\u00f3n y las de las secciones al funcionamiento de las Comisiones de Control.<\/p>\n<p>Creemos que, tomando en cuenta el proceso del que venimos y las dificultades, la juventud y la inexperiencia de algunas de nuestras secciones en ese terreno, es necesario que la Comisi\u00f3n de Control Internacional tenga una comunicaci\u00f3n con las comisiones de control nacionales para que puedan ir intercambiando y construyendo criterios de procedimiento y decisi\u00f3n que se apoyen en la experiencia de la IV y de nuestra corriente y que sean comunes a toda la LIT-CI.<\/p>\n<p><strong>El papel de la LIT y de la direcci\u00f3n de los partidos en la cuesti\u00f3n moral<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed cabe aclarar una confusi\u00f3n generada por no darle la debida importancia a la cuesti\u00f3n en el \u00faltimo per\u00edodo. Por un error de la direcci\u00f3n da LIT, que no hab\u00eda sacado todas las conclusiones del problema de la destrucci\u00f3n tambi\u00e9n en el campo moral, qued\u00f3 la idea de que los problemas de moral s\u00f3lo interesan a la Comisi\u00f3n de Control y que la \u00fanica tarea de la direcci\u00f3n es comunicarlos a la CCI. Es verdad que quien investiga y resuelve estos casos es la CCI o las Comisiones de Moral de las secciones. Pero s\u00ed existen tareas de la direcci\u00f3n internacional en este terreno: una es que la direcci\u00f3n no s\u00f3lo encamina los casos concretos ala CCI, como dice el Estatuto, sino que garantiza todas las medidas, vela para que la CCI tenga todos los medios para resolverlos, y debe acompa\u00f1ar los problemas que se presentan en esa marcha, para identificarlos y ver si est\u00e1n resueltos. Lo mismo debe aplicarse en cada secci\u00f3n nacional en la relaci\u00f3n de la direcci\u00f3n nacional con la respectiva comisi\u00f3n de control.<\/p>\n<p>La otra gran tarea, en la cual estuvimos d\u00e9biles en el \u00faltimo per\u00edodo es la necesidad de educar te\u00f3rica y program\u00e1ticamente a la militancia en la moral revolucionaria. Lo mismo debe ocurrir en todas las secciones de la LIT. Como parte de esa labor, y para empezar a divulgar nuestras posiciones en este terreno, deberemos divulgar este material y armar a nuestra militancia para que pueda hacer esta discusi\u00f3n en los organismos del movimiento y junto a toda la vanguardia.<\/p>\n<p><em>Mayo 2008<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> &#8211; \u00bfMoral bolche o espontaneista?<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> &#8211; Trotsky analiza como en la \u00e9poca del capitalismo ascendente y de mejor\u00eda relativa de las condiciones de vida de la clase obrera y cierta \u2018paz social\u2019, parec\u00eda haber ciertas reglas elementales de moral. Y como la irrupci\u00f3n de la guerra mundial hizo explotar las instituciones de la democracia y, junto con esto, \u201clas fr\u00e1giles reglas elementales de la moral\u201d: <em>La mentira, la calumnia, la venalidad, la corrupci\u00f3n, la violencia, el asesinato tomaron proporciones in\u00e9ditas. A los esp\u00edritus simples y abatidos parciales que tales inconvenientes eran el resultado moment\u00e1neo de la guerra. En realidad, eran y siguen siendo manifestaciones de la decadencia del imperialismo<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a>&#8211; Cuarta Internacional \u2013 Comit\u00e9 Internacional, organizaci\u00f3n conjunta formada en 1980 por la corriente morenista y la lambertista.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a>&#8211; M\u00e1ximo dirigente del PO argentino.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Esquema de corrupci\u00f3n que envolvi\u00f3 a la m\u00e1xima direcci\u00f3n del PT brasile\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Cuarta Internacional desecha a los magos, charlatanes y profesores de moral. En una sociedad basada en la explotaci\u00f3n, la moral suprema es la de la revoluci\u00f3n socialista.\u00a0 Buenos son los m\u00e9todos que elevan la conciencia de clase de los obreros, la confianza en sus fuerzas y su esp\u00edritu de sacrificio en la lucha. Inadmisibles [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":37056,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[6482],"tags":[8091,8090,8096,8089,8094,8093,8092,8095],"class_list":["post-37055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-comision-de-moral-internacional","tag-lit-ci-y-moral-revolucionaria","tag-moral-partidaria","tag-moral-revolucionaria-y-iv-internacional","tag-politica-del-vale-todo","tag-rayectoria-moral-de-la-lit-ci","tag-reconstruccion-de-la-iv-internacional-y-los-problemas-morales","tag-retroceso-moral-del-mo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/moral_Daumier-The_Uprising.jpg?fit=340%2C263&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/moral_Daumier-The_Uprising.jpg?fit=340%2C263&ssl=1","categories_names":["Historia"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37055"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38468,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37055\/revisions\/38468"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}