{"id":36752,"date":"2016-07-05T16:38:38","date_gmt":"2016-07-05T18:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=36752"},"modified":"2016-07-05T16:38:38","modified_gmt":"2016-07-05T18:38:38","slug":"una-historia-con-raices-y-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-historia-con-raices-y-futuro\/","title":{"rendered":"Una historia con ra\u00edces y futuro"},"content":{"rendered":"<p><em>La LIT-CI fue fundada en enero de 1982 con el objetivo central de luchar para superar la crisis de direcci\u00f3n del movimiento obrero mundial y reconstruir la Cuarta Internacional con influencia de masas.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Cec\u00edlia Toledo y Alejandro Iturbe<\/p>\n<p>Su fundaci\u00f3n y el esfuerzo militante para construirla y fortalecerla en estos 30 a\u00f1os que ya han pasado se deben a la convicci\u00f3n sobre un principio que consideramos plenamente vigente: s\u00f3lo la movilizaci\u00f3n permanente de los trabajadores y explotados del mun\u00addo contra el imperialismo y la burgues\u00eda podr\u00e1 culminar con la victoria de la revoluci\u00f3n socialista internacional y la implantaci\u00f3n de la dictadura revolucionaria del proletariado. No creemos que exista otro camino posible para superar los profundos males a los que el capitalismo imperialista somete a la humanidad. Y creemos que para eso se necesita de una direcci\u00f3n revolucionaria internacional, para que esa lucha pueda ser llevada adelante con posibilidades de \u00e9xito. Si bien la LIT-CI como organizaci\u00f3n cumple 30 a\u00f1os, la corriente morenista (es decir, la dirigida por el argentino Nahuel Moreno) que fue su principal componente en aquellos tiempos, naci\u00f3 en 1944 en Argentina y, entre ese a\u00f1o y 1982 acumul\u00f3 una serie de batallas y actividades militantes dentro de diversas organizaciones que se reivindica\u00adban de la IV. Al mismo tiempo, consideramos que existe una continuidad, un \u201chilo conductor\u201d entre esa militancia y la de la Oposici\u00f3n de Izquierda fundada por Trotsky en la d\u00e9cada de 1920 para combatir contra la burocratizaci\u00f3n stalinista y su degeneraci\u00f3n te\u00f3rica, pol\u00edtica y metodo\u00adl\u00f3gica. La consideramos tambi\u00e9n la continuaci\u00f3n de la fundaci\u00f3n de la III Internacional y de las elaboraciones program\u00e1ticas de sus primeros cuatro congresos (1919-1923), de la acci\u00f3n y el programa del partido bolchevique de Lenin y su papel dirigente en la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917. Y, m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo, con las bases te\u00f3ricas y pol\u00edticas que Marx y Engels dejaron sentadas en el siglo xix. Ha sido un largo camino, con grandes triunfos y tambi\u00e9n con grandes derrotas, con grandes avances y con per\u00edodos de profundos retrocesos. Pero incluso en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, en los que casi todo pareci\u00f3 perdido, hasta la esperanza de poder cambiar las cosas, siempre hubo un pu\u00f1ado de cuadros y militantes que, con la vista puesta en las luchas del presente y en las perspectivas, mantuvo el \u201chilo de continuidad\u201d y las concepciones de organizaci\u00f3n del socialismo revolucionario. En esos momentos dif\u00edciles, Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Moreno, entre otros, supieron \u201cremar contra la corriente\u201d y as\u00ed preparar el futuro.<\/p>\n<p><strong>La fundaci\u00f3n de la IV<\/strong><\/p>\n<p>La batalla que dio origen a la Oposici\u00f3n de Izquierda, en la d\u00e9cada de 1920, y a la IV Internacional, en 1938, fue la continuidad de la lucha de Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburgo. Primero contra el revisionismo de los l\u00edderes de la socialdemocracia y la II Internacional. Luego, por el triunfo, la defensa y el de\u00adsarrollo internacional de la Revoluci\u00f3n Rusa y la construcci\u00f3n del primer estado obrero de la historia. Finalmente, y como una necesidad imprescindible para derrotar al imperialismo a nivel mundial, la fundaci\u00f3n de la III Internacional. Como se se\u00f1ala en el art\u00edculo sobre la reconstrucci\u00f3n de la IV: <em>\u201centre 1919 y 1923, la III fue el primer y, hasta ahora, m\u00e1s fuerte intento de construir una verdadera direcci\u00f3n revolucionaria internacional con peso de masas, un partido mundial de la revoluci\u00f3n socialista. Fue una gran conquista de los trabajadores de todo el mundo y, por eso, reivindicamos tanto su concepci\u00f3n organizativa como las elaboraciones program\u00e1ticas de sus primeros cuatro congresos\u201d<\/em>. En ese mismo art\u00edculo, se analizan las razones que, como parte del mismo proceso de degeneraci\u00f3n que provoc\u00f3 el stalinismo en el partido bolchevique y en la URSS, llevaron a su burocratizaci\u00f3n y a su transformaci\u00f3n en un instrumento de la pol\u00edtica exterior de la burocracia, responsable de grandes derrotas de los trabajadores en el mundo, como la de la Revoluci\u00f3n China de 1923-1925 y, fundamentalmente, la complicidad, sin lucha, para el triunfo del nazismo y de su ascenso al poder en Alemania, en 1933, hasta su disoluci\u00f3n formal en 1943. En 1938, Trotsky funda la IV como una continuidad de la III, para defender la herencia program\u00e1tica y las concepciones organizativas de marxismo y el leninismo, que la burocracia stalinista estaba destruyendo y, peor a\u00fan, se presentaba como el \u201cheredero\u201d de esta tradici\u00f3n a trav\u00e9s de una horrible caricatura de la misma. En ese combate contra el stalinismo, la IV se propon\u00eda educar a miles de nuevos cuadros con el mismo objetivo estrat\u00e9gico de la III: <strong>dirigir a la clase obrera en el proceso de la revoluci\u00f3n socialista mundial<\/strong>. Esa es la gran misi\u00f3n hist\u00f3rica de la IV Internacional fundada en aquel momento, con su programa y su m\u00e9todo. La IV naci\u00f3 d\u00e9bil, agrupando apenas a un pu\u00f1ado de algunos miles de militantes, debido a la situaci\u00f3n contrarrevolucionaria que se viv\u00eda luego de los triunfos del nazi-fascismo y del stalinismo, antes de la Segunda Guerra Mundial. En ese marco, Trotsky elabora un pron\u00f3stico: al igual que la Primera, la Segunda Guerra provocar\u00eda una oleada de revoluciones y, en ese proceso, la IV Internacional ganar\u00eda peso de masas. Pero fue asesinado por el stalinismo, en 1940, en M\u00e9xico, y con ello, la IV perdi\u00f3 el que era, de lejos, su principal dirigente. No s\u00f3lo porque su figura ten\u00eda un gran prestigio de masas sino porque era, sin dudas, por su trayectoria, el m\u00e1s experimentado y capaz.<\/p>\n<p><strong>La crisis de la IV<\/strong><\/p>\n<p>El asesinato de Trotsky agrav\u00f3 las condiciones a las que el peque\u00f1o n\u00facleo de cuadros y militantes trotskistas agrupados en la IV, despu\u00e9s del fin de la Segunda Guerra Mundial, se vio sometido. Por un lado, la guerra produjo, de acuerdo con los pron\u00f3sticos previos, un gran ascenso revolucionario en Europa y en otras regiones del mundo, y el surgimiento de nuevos estados obreros que se sumaban a la URSS. Pero, por otro lado, contra los pron\u00f3sticos de Trotsky, la IV Internacional no gan\u00f3 peso de masas e incidencia en esos procesos, sino que continu\u00f3 siendo un peque\u00f1o n\u00facleo. Por el contrario, fue el stalinismo quien los dirigi\u00f3, y ese papel, sumado al de la URSS en la derrota del nazi-fascismo, lo convirtieron en la direcci\u00f3n indiscutida del movimiento obrero y de masas mundial. Frente a este contexto, la mayor\u00eda de la nueva direcci\u00f3n de la IV no pas\u00f3 la prueba. Las organizaciones trotskistas tendieron a dividirse en dos grandes corrientes. Una de ellas, que asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la IV, encabezada por Michel Pablo y Ernest Mandel, adopt\u00f3 un curso oportunista. En su af\u00e1n de intervenir en los procesos revolucionarios en curso y de ligarse a ellos, capitul\u00f3 a sus direcciones burocr\u00e1ticas y peque\u00f1o-burguesas. Primero al stalinismo, luego al tito\u00edsmo (Yugoslavia) y, posteriormente a los movi\u00admientos nacionalistas burgueses, al castrismo, etc\u00e9tera. En funci\u00f3n de esa capitulaci\u00f3n, creaba teor\u00edas justificativas y abandonaba los principios y la estrategia. Lleg\u00f3 al colmo de rehusarse a defender la retirada del Ej\u00e9rcito Rojo\u00a0cuando explotaron las revoluciones pol\u00edticas en Berl\u00edn Oriental (1953) y en Hungr\u00eda (1956).<\/p>\n<p><strong>Bolivia 1952 y la divisi\u00f3n de la IV<\/strong><\/p>\n<p>Estas posiciones tuvieron una consecuencia muy negativa en la revoluci\u00f3n boliviana de 1952. En ella, siguiendo el modelo \u201ccl\u00e1sico\u201d de la Revoluci\u00f3n Rusa, la clase obrera, en especial los mineros, acaudillaron al campesinado y a las masas urbanas en una insurrecci\u00f3n en la que las milicias de la COB (Central Obrera Boliviana) derrotaron al ej\u00e9rcito. En todo el proceso, el POR (Partido Obrero Revolucionario, secci\u00f3n boliviana de la IV) jug\u00f3 un rol de direcci\u00f3n. Pero la direcci\u00f3n pablista lo mand\u00f3 a apoyar al gobierno burgu\u00e9s del MNR y la revoluci\u00f3n se perdi\u00f3.<\/p>\n<p>Las dur\u00edsimas pol\u00e9micas sobre la orientaci\u00f3n a seguir en Bolivia y, fundamentalmente, los m\u00e9todos burocr\u00e1ticos y persecutorios de Pablo contra los que no coincid\u00edan con su l\u00ednea (como la intervenci\u00f3n a la mayor\u00eda de la secci\u00f3n francesa, que se negaba a hacer \u201centrismo\u201d en el PC), llevaron a la divisi\u00f3n de la IV y al inicio de una crisis que, de hecho, a\u00fan no ha sido superada.<\/p>\n<p><strong>Las otras corrientes<\/strong><\/p>\n<p>La otra corriente principal de la IV tom\u00f3 un curso sectario: como los procesos no segu\u00edan los pron\u00f3sticos de Trotsky, no eran revoluciones ni surg\u00edan nuevos estados obreros. No reconocer esto los incapacitaba para intervenir en esos nuevos procesos revolucionarios que se daban, y se refugiaron en una defensa propagand\u00edstica del programa, la estrategia y los principios.<\/p>\n<p>Posteriormente, varias de estas organizaciones (especialmente el healismo ingl\u00e9s y el lambertismo franc\u00e9s) se sepa\u00adraron de la construcci\u00f3n centralizada de la IV, transform\u00e1ndose en lo que Moreno llam\u00f3 nacional-trotskismo. En el mejor de los casos, construyeron d\u00e9biles organizaciones colaterales internacionales.<\/p>\n<p>El SWP, entonces el partido trotskista m\u00e1s fuerte y el que contaba con los cuadros m\u00e1s experimentados (varios de ellos educados por el propio Trotsky), a pesar de que tuvo posiciones semejantes a las de Moreno con relaci\u00f3n tanto a la defensa de las revoluciones pol\u00edticas en Hungr\u00eda y Alemania Oriental y el reconocimiento de los nuevos estados obreros deformados en el Este y en Cuba, padec\u00eda de una desviaci\u00f3n que lo llevar\u00eda a jugar un papel extremadamente negativo en la crisis de la IV. Este partido nunca asumi\u00f3 la tarea central de construir una direcci\u00f3n de la IV, lo que le hubiera correspondido por peso y experiencia. Sus dirigentes no ve\u00edan como su gran tarea ser el eje de construcci\u00f3n de la Internacional\u00a0y, de hecho, ve\u00edan a la IV como una federaci\u00f3n de partidos y no como una direcci\u00f3n internacional centralizada. De esa forma, el SWP fue responsable por omisi\u00f3n de la crisis vivida por esta organizaci\u00f3n. Y esa concepci\u00f3n, m\u00e1s tarde lo llevar\u00eda a una revisi\u00f3n del propio trotskismo y a transformarse en un gran capitulador al stalinismo y al castrismo, en la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p><strong>El morenismo<\/strong><\/p>\n<p>En ese contexto, desde que se incorpor\u00f3 a la IV como delgado del POR argentino, en 1948, Nahuel Moreno intent\u00f3 construir, por as\u00ed decirlo, una \u201ctercera v\u00eda\u201d. Mantuvo una defensa intransigente de los principios y la estrategia. Pero, a la vez, busc\u00f3 desarrollar explicaciones marxistas de los nuevos fen\u00f3menos e impuls\u00f3 las necesarias actualizaciones program\u00e1ticas. As\u00ed, por ejemplo, jug\u00f3 un papel importante en las elaboraciones que permitir\u00edan caracterizar el resultado de los procesos del Este de Europa y de China como nuevos estados obreros. Respecto de Bolivia 1952, batall\u00f3 fuertemente contra la l\u00ednea de Pablo y Mandel, y por una pol\u00edtica trotskista ortodoxa de poder obrero, que sintetizaba en la consigna de \u201cTodo el poder a la COB\u201d, al considerar que esta organizaci\u00f3n pod\u00eda jugar un papel similar al de los soviets en la Rusia de 1917.<\/p>\n<p><strong>La obsesi\u00f3n de Moreno: construirse en el seno de la clase obrera<\/strong><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, tuvo siempre la obsesi\u00f3n de que las organizaciones trotskistas, especialmente las que \u00e9l dirig\u00eda, interviniesen y se construyesen en los procesos concretos de lucha de las masas, especialmente dentro de la clase obrera, aprovechando las oportunidades y superando la marginalidad que las caracterizaba. Si nos hemos extendido un poco en la historia de la corriente morenista en Argentina es porque all\u00ed naci\u00f3 y all\u00ed tuvo su mayor desarrollo.<\/p>\n<p>Moreno, como Trotsky, consideraba que el programa del trotskismo es la continuidad del marxismo revolucionario. En este sentido, es el programa del proletariado: el internaciona\u00adlismo obrero, la democracia obrera y la movilizaci\u00f3n permanente. Un partido revolucionario s\u00f3lo puede construirse si se basa en esos tres pilares fundamentales.<\/p>\n<p>Por eso, Moreno era obsesivo en construir la LIT y sus secciones insertadas org\u00e1nicamente en la clase obrera, \u00fanica garant\u00eda de que pueda ser una direcci\u00f3n con posibilidades reales de conducir a la clase obrera a la toma del poder. Fue esa obsesi\u00f3n la que llev\u00f3 a ese primer grupo de j\u00f3venes trotskistas argentinos a romper con la peque\u00f1oburgues\u00eda intelectual y contemplativa, para pasar a construirse como un partido obrero y de acci\u00f3n. Fue tambi\u00e9n un paso importante para que el trotskismo rompiera con su situaci\u00f3n de marginalidad y pudiera mostrarse como alternativa pol\u00edtica para las amplias masas trabajadoras.<\/p>\n<p>Esta obsesi\u00f3n contin\u00faa siendo la de la LIT: construirse entre los grandes batallones de la clase obrera. <em>\u201cUna organizaci\u00f3n trotskista que no est\u00e9 repleta de militantes obreros vive en crisis permanente, aunque sea formada por compa\u00f1eros muy inteligentes y capaces\u201d<\/em>, dec\u00eda Moreno.<\/p>\n<p><strong>El origen del morenismo<\/strong><\/p>\n<p>Esto fue una marca de origen de nuestra corriente desde la d\u00e9cada de 1940, en la Argentina. En el inicio hubo un peque\u00f1o grupo de estudio, de algunos j\u00f3venes, que acab\u00f3 concordando con las posiciones de Trotsky. Ese grupo de estudio estaba formado, adem\u00e1s de Moreno, por los hermanos Boris y Rita Galub, Mauricio Czizik y Daniel Pereyra (provenientes de familias obreras), y \u201cAbrahamcito\u201d, que ven\u00eda de la clase media. Para asumir las posiciones trotskistas, esos j\u00f3venes tuvieron la ayuda decisiva de un obrero boliviano llamado Fidel Ortiz Saavedra. En 1943 se forman como n\u00facleo pol\u00edtico, el Grupo Obrero Marxista (GOM), y se trazan el objetivo central de militar en el seno de la clase obrera para intentar convencer los trabajadores sobre la necesidad de formar un partido revolucionario para la conquista del socialismo.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca, el movimiento trotskista argentino era muy marginal a la clase obrera; formado en su mayor\u00eda por intelectuales que se contentaban con debatir en caf\u00e9s. Moreno comprendi\u00f3 a fondo la verdadera esencia del trotskismo, y el grupo concluy\u00f3 que era preciso jugar todas las fuerzas militantes en la construcci\u00f3n en el seno de la clase, para movilizar a los trabajadores por sus demandas y formar cuadros marxistas para las tareas de la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>El proceso fue muy provechoso: el grupo se desarroll\u00f3 y tuvo actuaci\u00f3n importante en huelgas y luchas, donde gan\u00f3 obreros e influencia. El GOM existi\u00f3 hasta 1948, cuando adopt\u00f3 el nombre de Partido Obrero Revolucionario (POR).<\/p>\n<p><strong>El desarrollo en Argentina<\/strong><\/p>\n<p>Las d\u00e9cadas siguientes contienen una suma de t\u00e1cticas y proyectos, con diferentes nombres, que es imposible resumirlas en este art\u00edculo. El POR existe hasta 1956, y tambi\u00e9n aprovecha la t\u00e1ctica de legalizarse e insertarse en los sindicatos como Federaci\u00f3n Bonaerense del Partido Socialista por la Revoluci\u00f3n Nacional (PSRN), y con \u00e9l se interviene para enfrentar el golpe contra el gobierno del general Per\u00f3n, en 1955.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de este golpe, se establece un acuerdo con un sector de activistas sindicales peronistas que luchaban contra la dictadura y se edita el peri\u00f3dico Palabra Obrera, que jugar\u00eda un papel destacado en la llamada \u201cResistencia Peronista\u201d (lleg\u00f3 a vender diez mil ejemplares de cada n\u00famero).<\/p>\n<p>En 1965, los militantes de Palabra Obrera se unieron al grupo pol\u00edtico dirigido por Mario Roberto Santucho (denominado FRIP) en el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores). La experiencia fue corta. Santucho adopt\u00f3 las posiciones de Castro y el Che Guevara, y el PRT se rompe en 1967. La organizaci\u00f3n morenista pasa a llamarse PRT-La Verdad. Este nombre se mantuvo hasta 1972 cuando se aprovech\u00f3 la apertura legal y electoral existente en el pa\u00eds y, luego de un acuerdo con un sector proveniente del PS, se legaliza con el nombre de Partido Socialista de los Trabajadores (PST), que llegar\u00eda a tener, antes del golpe de 1976, cerca de 3.000 militantes insertos en la juventud y la clase obrera.<\/p>\n<p>El PST cumpli\u00f3 un papel heroico en la resistencia a la dictadura genocida iniciada en 1976. Tuvo cerca de 250 militantes presos y m\u00e1s de 100 muertos y desaparecidos. Actu\u00f3 en la m\u00e1s absoluta clandestinidad, mantuvo su peri\u00f3dico y desarroll\u00f3 trabajos en el movimiento obrero, en la juventud y entre los intelectuales.<\/p>\n<p>Cuando ocurri\u00f3 la Guerra de las Malvinas (1982), ya fundada la LIT, el odio a la dictadura no impidi\u00f3 que el PST tuviera una pol\u00edtica principista de identificar al invasor imperialista como el principal enemigo.<\/p>\n<p>Desde el primer momento, y sin dejar de denunciar a la dictadura, el PST se coloc\u00f3 en el campo militar argentino y luch\u00f3 por la derrota del imperialismo. Despu\u00e9s de la derrota argentina, fue parte activa de las movilizaciones que derribaron a la dictadura. Poco despu\u00e9s, se respondi\u00f3 a la situaci\u00f3n revolucionaria abierta en el pa\u00eds. Con un importante n\u00facleo de cuadros, muy fortalecidos por la lucha contra la dictadura y la actuaci\u00f3n durante Malvinas, se inici\u00f3, orientados por Moreno, la construcci\u00f3n del MAS.<\/p>\n<p>Orientada por Moreno, en pocos a\u00f1os esta organizaci\u00f3n se convirti\u00f3 en el principal partido de izquierda del pa\u00eds y en el partido trotskista m\u00e1s grande del mundo.<\/p>\n<p><strong>El internacionalismo<\/strong><\/p>\n<p>Otra obsesi\u00f3n fue el internacionalismo revolucionario, el convencimiento de que no hay salida para la clase trabajadora y la revoluci\u00f3n socialista en el \u00e1mbito nacional y, como Trotsky, el convencimiento de que no puede haber organizaci\u00f3n revolucionaria nacional si no se construye como parte de una organizaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>Por eso Moreno, despu\u00e9s de un breve per\u00edodo inicial, dedic\u00f3 pr\u00e1cticamente toda su vida militante a la construcci\u00f3n de la IV Internacional, en diversas instancias y organizaciones. Como parte de esa militancia y de los debates y pol\u00e9micas que desarroll\u00f3, fue surgiendo tambi\u00e9n una corriente morenista internacional. Veamos algunos ejemplos.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1960, Hugo Blanco (estudiante peruano captado en Argentina por Palabra Obrera) vuelve a Per\u00fa y all\u00ed organiza y dirige los sindicatos y la lucha de los campesinos del Cuzco por la reforma agraria. Se transforma as\u00ed, seg\u00fan palabras del propio Moreno, en \u201cel m\u00e1s importante dirigente de masas trotskista despu\u00e9s de Trotsky\u201d. Esa tradici\u00f3n hoy es continuada por el PST peruano.<\/p>\n<p>En 1974, un peque\u00f1o grupo de j\u00f3venes brasile\u00f1os exiliados en Chile se conecta con la corriente morenista y vuelve a su pa\u00eds. Aprovecha los resquicios democr\u00e1ticos que daba el r\u00e9gimen de la dictadura brasile\u00f1a, y, en pocos a\u00f1os, construye una organizaci\u00f3n de 800 militantes (Convergencia Socialista). Esa organizaci\u00f3n juega un papel muy importante en la fundaci\u00f3n del PT y de la CUT, a finales de los \u201970 e inicios de los \u201980, construy\u00e9ndose dentro de esas organizaciones pero en oposici\u00f3n a la direcci\u00f3n de Lula. De esta forma, en el Brasil, el morenismo estableci\u00f3 lazos muy s\u00f3lidos con la clase obrera que a\u00f1os m\u00e1s tarde dar\u00eda origen al PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado), hoy uno de los m\u00e1s importantes partidos de izquierda en este pa\u00eds.<\/p>\n<p>En 1974, el PST argentino env\u00eda cuadros para participar de la revoluci\u00f3n portuguesa. Se ganan all\u00ed grupos de j\u00f3venes estudiantes dispuestos a construir un partido revolucionario en Portugal. En esta misma revista se cuenta ese proceso que hoy se expresa en el MAS (Movimento Alternativa Socialista).<\/p>\n<p>En 1975, en Colombia, se toma contacto con el llamado Bloque Socialista. As\u00ed, a partir de un sector de esta organizaci\u00f3n, se construye el PST colombiano.<\/p>\n<p>En 1979, la corriente morenista, especialmente el partido colombiano, impulsan la formaci\u00f3n de la Brigada Sim\u00f3n Bol\u00edvar para intervenir en la revoluci\u00f3n nicarag\u00fcense, junto con las fuerzas del FSLN, contra la dictadura de Anastasio Somoza. En esos combates mueren tres compa\u00f1eros y hay varios heridos. Militantes y simpatizantes trotskistas tienen el orgullo de intervenir directamente en un gran proceso revolucionario y en el derrocamiento de uno de los m\u00e1s sangrientos dictadores del continente latinoamericano.<\/p>\n<p><strong>La Fracci\u00f3n Bolchevique<\/strong><\/p>\n<p>El internacionalismo tambi\u00e9n se expres\u00f3 en diversos agrupamientos que el morenismo integr\u00f3 para impulsar las batallas te\u00f3ricas y pol\u00edticas en el seno de la IV Internacional.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca, luego de su anterior per\u00edodo guerrillerista y ultraizquierdista, la corriente mandelista que dirig\u00eda el Secretariado Unificado (SU) de la IV Internacional abandonaba de modo creciente la perspectiva de construcci\u00f3n de una direcci\u00f3n revolucionaria mundial y giraba hacia posiciones cada vez m\u00e1s capituladoras.<\/p>\n<p>En el marco de la batalla contra esas posiciones, la mayor\u00eda de las organizaciones latinoamericanas y cuadros de Espa\u00f1a, Portugal e Italia formaron una tendencia interna para debatir las posiciones dominantes en el SU. Despu\u00e9s, esa tendencia se constituy\u00f3 en la Fracci\u00f3n Bolchevique (FB).<\/p>\n<p>La ruptura definitiva con el SU se dio en 1979, cuando su direcci\u00f3n se neg\u00f3 a defender a los miembros de la Brigada Sim\u00f3n Bol\u00edvar, expulsados de Nicaragua por el gobierno sandinista y luego entregados a la polic\u00eda de Panam\u00e1, que los reprimi\u00f3 y tortur\u00f3. La mayor\u00eda del SU aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n que defin\u00eda a las direcciones nicarag\u00fcense y cubana como \u201crevolucionarias\u201d y \u201cprohibi\u00f3\u201d la construcci\u00f3n de partidos trotskistas en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Nace la LIT-CI<\/strong><\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s se fundar\u00eda la LIT-CI. Previamente, hubo un intento frustrado de avanzar en la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional a partir de una fusi\u00f3n con la organizaci\u00f3n internacional dirigida por Pierre Lambert (el CORCI), cuya organizaci\u00f3n m\u00e1s importante era la OCI francesa. Ese intento fracasa por <em>\u201cla adaptaci\u00f3n revisionista de la direcci\u00f3n de la OCI al gobierno de Mitterrand y, en general, al aparato socialdem\u00f3crata franc\u00e9s\u201d<\/em>.[1]<\/p>\n<p>En enero de 1982 se realiz\u00f3 una reuni\u00f3n internacional con los partidos de la FB y dos importantes dirigentes que proven\u00edan del lambertismo: Ricardo Napur\u00ed (Per\u00fa) y Alberto Franceschi (Venezuela).<\/p>\n<p>El primer punto de la reuni\u00f3n era organizar una campa\u00f1a en defensa de la moral revolucionaria de Napur\u00ed, atacada calumniosamente por Lambert.<\/p>\n<p>El segundo era la discusi\u00f3n sobre c\u00f3mo avanzar en la construcci\u00f3n de la Internacional. La reuni\u00f3n, despu\u00e9s de aprobar la campa\u00f1a, resolvi\u00f3 por unanimidad convertirse en Conferencia de Fundaci\u00f3n de una nueva organizaci\u00f3n internacional. Se aprobaron el nombre, los estatutos y las tesis fundacionales de la LIT-CI.<\/p>\n<p>Apenas fundada, la LIT-CI no tuvo descanso: naci\u00f3 en una etapa de gran ascenso de las luchas obreras. Hubo que responder a la Guerra de Malvinas, a los desaf\u00edos en Argentina; al proceso del reclamos por las \u201c\u00a1elecciones directas ya!\u201d y el fin de la dictadura en Brasil; y a muchos otros procesos. Hab\u00eda grandes cambios en el mundo capitalista e imperialista, y tambi\u00e9n grandes transformaciones en el espectro de la izquierda mundial, sobre todo por la crisis del aparato stalinista mundial y de los PCs.<\/p>\n<p>La LIT-CI fue respondiendo a cada uno de ellos y se transform\u00f3 en la organizaci\u00f3n internacional trotskista m\u00e1s din\u00e1mica. En medio de ese proceso, en 1987, recibi\u00f3 un terrible golpe con la muerte de Nahuel Moreno. Su ausencia provoc\u00f3 un debilitamiento cualitativo de la direcci\u00f3n internacional y tuvo una incidencia muy grande en el desarrollo y el desenlace de la crisis que la llevar\u00eda al borde de su destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El aluvi\u00f3n oportunista<\/strong><\/p>\n<p>Entre 1989 y 1991 ocurren los grandes procesos revolucionarios que acaban con los reg\u00edmenes totalitarios de partido \u00fanico de la URSS y del Este Europeo. Destruyen el aparato central del stalinismo y acaban con la camisa de fuerza que atenazaba al movimiento obrero mundial.<\/p>\n<p>Sin embargo estos procesos, a pesar de ser poderosos, por la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria no consiguieron revertir la restauraci\u00f3n capitalista impuesta, pocos a\u00f1os antes, por las propias burocracias gobernantes. Por un lado, la destrucci\u00f3n del aparato central del stalinismo signific\u00f3 una gran victoria, que tuvo repercusiones mundiales pues fortaleci\u00f3 la conciencia anti-burocr\u00e1tica y provoc\u00f3 el debilitamiento de todas las burocracias, no s\u00f3lo de las stalinistas. Por el otro, amplios sectores de la vanguardia mundial vieron la restauraci\u00f3n como fruto de las luchas de las masas.\u00a0El imperialismo aprovech\u00f3 el momento para lanzar una gran campa\u00f1a ideol\u00f3gica afirmando que el \u201csocialismo muri\u00f3\u201d, la \u201csupremac\u00eda del capitalismo\u201d y el \u201cfin de la historia\u201d.<\/p>\n<p>La izquierda, en general, se sumergi\u00f3 en un profundo estado de letargo y desmoralizaci\u00f3n. Inclusive, muchas de las organizaciones trotskistas fueron alcanzadas por este verdadero \u201cvendaval oportunista\u201d. Algunas llegaron a la conclusi\u00f3n de que no es posible hacer la revoluci\u00f3n socialista, otras pasaron a defender que el socialismo ya no era m\u00e1s necesario, y el programa revolucionario fue siendo abandonado de modo creciente.<\/p>\n<p>La estrategia de lucha por el poder fue sustituida por la estrategia electoral en el marco de la democracia burguesa, y muchas organizaciones han pasado a depender materialmente del parlamento burgu\u00e9s, de subsidios estatales o de aparatos sindicales. Se hicieron comunes cosas hasta entonces impensables: \u201cmilitantes trotskistas\u201d participando de gobiernos o de partidos burgueses, o apoy\u00e1ndolos activamente. Principios fundamentales del marxismo fueron dejados de lado, como el centralismo democr\u00e1tico, la dictadura del proletariado, la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional, y la independencia de clase. La indispensable necesidad de luchar contra el imperialismo fue sustituida por la defensa de las reformas para \u201cmejorar el capitalismo\u201d, justificada por el canto de sirena de que \u201cun nuevo mundo es posible\u201d sin cambiar el sistema econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La joven LIT-CI tambi\u00e9n sufri\u00f3 este proceso corrosivo y devastador, ahora sin Nahuel Moreno. Los golpes fueron duros: la LIT-CI estaba pr\u00e1cticamente destruida: hab\u00eda perdido entre cuatro y cinco mil militantes, entre ellos 80% de sus cuadros m\u00e1s experimentados. Varios de ellos se hicieron asesores del chavismo, de Evo Morales, de Lula y el PT, y hasta de la derecha venezolana.<\/p>\n<p><strong>La recuperaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Superar esta crisis fue un gran desaf\u00edo. Con un gran esfuerzo de los sectores que no capitularon, la LIT comenz\u00f3 a recuperarse a partir de su V Congreso, en 1997. Se defendi\u00f3 el programa, se reconstruyeron el r\u00e9gimen interno, las finanzas, y los principios de la moral revolucionaria. Se busc\u00f3 retomar el estudio sistem\u00e1tico de la teor\u00eda revolucionaria, como \u00fanica forma de garantizar una pr\u00e1ctica revolucionaria. Esto permiti\u00f3 avanzar en elaboraciones fundamentales para la lucha de clases, como la comprensi\u00f3n de los procesos de restauraci\u00f3n del capitalismo en los pa\u00edses del Este europeo, en China y en Cuba; sobre la opresi\u00f3n de la mujer como cuesti\u00f3n de clase y no de g\u00e9nero; sobre la crisis econ\u00f3mica mundial; etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Hoy, la LIT tiene sus partidos m\u00e1s importantes en pa\u00edses claves de Am\u00e9rica Latina y de Europa, adem\u00e1s de grupos m\u00e1s peque\u00f1os aunque con din\u00e1mica de inserci\u00f3n en el movimiento obrero. En 2011 realiz\u00f3 su X Congreso, que muestra que la LIT-CI es ya un peque\u00f1o polo de referencia.<\/p>\n<p>A aquella \u201cbase morenista\u201d que defendi\u00f3 su existencia, se han sumado morenistas que han vuelto a sus filas, como los camaradas del PST colombiano y los camaradas argentinos de la COI (hoy integrantes del PSTU (A), y sectores trotskistas no provenientes de esa tradici\u00f3n, como el PdAC de Italia.\u00a0Tambi\u00e9n, como se vio en el Congreso, muchos nuevos cuadros y militantes j\u00f3venes, algo especialmente destacado, por ejemplo, en las diversas secciones centroamericanas y en Portugal.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo ha ido construyendo diversas herramientas de teor\u00eda y pol\u00edtica para la formaci\u00f3n de sus militantes, y el combate ideol\u00f3gico y program\u00e1tico que la actual situaci\u00f3n exige: la revista te\u00f3rica <em>Marxismo Vivo &#8211; Nueva \u00c9poca<\/em> y su editora de libros, la revista pol\u00edtica <em>Correo Internacional<\/em>, la nueva p\u00e1gina web y el <em>Archivo Le\u00f3n Trotsky<\/em>.<\/p>\n<p><strong>El programa de la IV pas\u00f3 la prueba de la historia<\/strong><\/p>\n<p>La historia comprob\u00f3 que la revoluci\u00f3n necesita desarrollarse en una dimensi\u00f3n mundial porque, de lo contrario, estar\u00e1 condenada a la derrota. Fue lo que demostr\u00f3 categ\u00f3ricamente el fracaso de la pol\u00edtica del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d con el imperialismo, acu\u00f1adas por Stalin, y que produjo un fen\u00f3meno hasta entonces desconocido para la clase obrera mundial: la burocratizaci\u00f3n de una revoluci\u00f3n y, posteriormente, la restauraci\u00f3n del capitalismo, como previ\u00f3 Trotsky, brillantemente, en su libro \u201cLa Revoluci\u00f3n Traicionada\u201d.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n del car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n, dado justamente por el car\u00e1cter internacional del capitalismo imperialista, y de la burgues\u00eda y del proletariado como clases antag\u00f3nicas, y su reemplazo por el \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d, fue el elemento determinante que llev\u00f3 a la debacle de los Partidos Comunistas en el mundo entero, antes grandes organizadores del proletariado mundial.<\/p>\n<p>Pero eso no significa que el esfuerzo por edificar un nuevo partido revolucionario que encarne la continuidad del marxismo sea f\u00e1cil; la dura batalla por la construcci\u00f3n de los partidos revolucionarios y por la reconstrucci\u00f3n de la IV contin\u00faa porque es necesario superar la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, principal obst\u00e1culo para el avance de la revoluci\u00f3n socialista mundial.<\/p>\n<p>En este momento en que las masas luchan en Europa y en Medio Oriente por un programa de reivindicaciones muy semejante al que hace poco tiempo levantaban las masas en Am\u00e9rica Latina, la convicci\u00f3n del car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s presente que nunca.<\/p>\n<p>Los diversos sectores que dieron la espalda al marxismo, los que abandonaron la defensa del internacionalismo y de la dictadura del proletariado, con el argumento de que ella cay\u00f3 en los pa\u00edses del Este, o los que pasaron a ver el stalinismo como el \u201cmal menor\u201d, los que se sumaron a los restos del stalinismo, al castro-chavismo, al \u2018socialismo del siglo XXI\u2019, est\u00e1n irremediablemente condenados al \u201ctarro de basura\u201d de la Historia.<\/p>\n<p>Hoy, el combate contin\u00faa y es un combate contra la deserci\u00f3n general del marxismo de la mayor\u00eda de las antiguas corrientes que se reivindicaban revolucionarias. Al contrario de la amplia mayor\u00eda de los que ya no defienden el trotskismo, es preciso partir de una conclusi\u00f3n central: el programa de la IV Internacional pas\u00f3 la prueba de la historia. Aunque haya ocurrido de una forma negativa, la afirmaci\u00f3n de Trotsky de que un estado obrero dirigido por la burocracia, sin una revoluci\u00f3n pol\u00edtica victoriosa de los trabajadores derrocando a esa burocracia, a la corta o a la larga entrar\u00eda en colapso y se restaurar\u00eda el capitalismo.<\/p>\n<p>A pesar de los nuevos desaf\u00edos que tiene por delante, la LIT-CI posee un reaseguro en la reafirmaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n propuesto por Trotsky, en 1938, y actualizado en consonancia con los nuevos rumbos de la lucha de clases. Programa que, desde entonces, ha mostrado ser m\u00e1s que eso: es un m\u00e9todo para analizar la situaci\u00f3n pol\u00edtica y proponer las banderas de lucha a partir del nivel de conciencia de las masas, para que ellas se movilicen, avancen en su nivel de conciencia y se sumen a las filas de la revoluci\u00f3n.\u00a0Eso nos da una armaz\u00f3n te\u00f3rico-program\u00e1tica para enfrentar las nuevas realidades que vienen abri\u00e9ndose en la situaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>El X Congreso de la LIT, en 2011, mostr\u00f3 que el cumplimiento riguroso de esa orientaci\u00f3n sigue siendo una piedra de toque del fortalecimiento de la Internacional y de cada una de sus secciones, insertas cada vez m\u00e1s en las luchas de los trabajadores contra la crisis del capital y los ataques a su nivel de vida. Ese Congreso mostr\u00f3 tambi\u00e9n que defender la LIT como motor de reconstrucci\u00f3n de la VI Internacional fue un acierto hist\u00f3rico, porque signific\u00f3 la reafirmaci\u00f3n del programa trotskista, del m\u00e9todo y de la moral revolucionaria. Que mantener ese \u201chilo de continuidad\u201d del que hablamos al inicio de este art\u00edculo, hoy la califican para colocarse como un peque\u00f1o polo de referencia para los trabajadores en sus luchas y para los revolucionarios que se disponen a dedicar su vida a la construcci\u00f3n de la Internacional y de la revoluci\u00f3n socialista mundial.<\/p>\n<p>Esa historia, que comenz\u00f3 mucho antes, con Marx, Engels, Lenin, Trotsky y los bolcheviques, se mantiene viva en las filas de la LIT. Por supuesto, todo este proceso no fue llevado adelante sin cometer muchos errores. Pero se ha salido adelante y hoy se mira, con total confianza y disposici\u00f3n revolucionarias, el presente y el futuro.<\/p>\n<p>[1] Tesis Fundacionales de la LIT-CI.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en <em>Correo Internacional<\/em> n.\u00b0 7, marzo de 2012, dedicado a los 30 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la <em>Liga Internacional de los Trabajadores &#8211; Cuarta Internacional<\/em> (LIT-CI).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La LIT-CI fue fundada en enero de 1982 con el objetivo central de luchar para superar la crisis de direcci\u00f3n del movimiento obrero mundial y reconstruir la Cuarta Internacional con influencia de masas.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":36758,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[2765,6482],"tags":[7945,7946,7948,7943,7950,7944,7947,7949,6193,6207],"class_list":["post-36752","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-correo-internacional","category-historia","tag-30-anos-de-la-lit-ci","tag-cecilia-toledo-y-alejandro-iturbe-autores","tag-clase-obrera-y-partido-revolucionario","tag-correo-internacional-7","tag-historia-de-la-lit-ci","tag-marzo-2012","tag-morenismo-e-internacionalismo","tag-revolucion-o-reforma","tag-revolucion-socialista-mundial","tag-trotskismo-y-estalinismo"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/alca.jpg","categories_names":["Correo Internacional","Historia"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36752"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36752\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36798,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36752\/revisions\/36798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}