{"id":36716,"date":"2020-08-20T14:43:07","date_gmt":"2020-08-20T17:43:07","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=36716"},"modified":"2024-11-03T13:29:21","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:21","slug":"trotsky-es-posible-fijar-un-horario-para-la-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/trotsky-es-posible-fijar-un-horario-para-la-revolucion\/","title":{"rendered":"Trotsky: \u00bfEs posible fijar un horario para la revoluci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p class=\"information\"><i>\u201cSin dudas, eso no es posible. S\u00f3lo los trenes viajan con un horario e incluso no siempre llegan a hora.\u201d<\/i><\/p>\n<p>La precisi\u00f3n del pensamiento es necesaria en todo y en las cuestiones de estrategia revolucionaria m\u00e1s que en cualquier otra cosa. Pero como las revoluciones no se producen muy a menudo, los conceptos e ideas revolucionarios se mantienen incrustados en la grasa, adquieren contornos vagos, las cuestiones se plantean con negligencia y se resuelven de la misma forma.<!--more--><\/p>\n<p>Por Le\u00f3n Trotsky (23 de setiembre de 1923).<\/p>\n<p>Mussolini ha hecho su \u201c<i>revoluci\u00f3n<\/i>\u201d (es decir su contrarrevoluci\u00f3n) de acuerdo a un horario que fue necesario conocer de antemano. Pudo hacerla con \u00e9xito porque los socialistas no hicieron la revoluci\u00f3n cuando era el momento. Los fascistas b\u00falgaros han hecho su \u201c<i>revoluci\u00f3n<\/i>\u201d a trav\u00e9s de una conspiraci\u00f3n militar. Todas las fechas estaban fijadas y los papeles distribuidos. La casta de oficiales espa\u00f1oles ha hecho exactamente la misma cosa<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#n1\" name=\"1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a>. Los golpes contrarrevolucionarios se producen siempre con este modelo. Habitualmente est\u00e1n sincronizados con el momento en que la desilusi\u00f3n de las masas en la revoluci\u00f3n o en la democracia ha tomado la forma de la apat\u00eda, y as\u00ed se ha creado una situaci\u00f3n favorable para un golpe militar organizado y t\u00e9cnicamente preparado cuya fecha se ha fijado de antemano con precisi\u00f3n. Sin duda alguna, no es posible crear una situaci\u00f3n pol\u00edtica favorable para un golpe reaccionario y menos a\u00fan crearla para fecha fija. Pero cuando los elementos de base de tal situaci\u00f3n est\u00e1n ah\u00ed, entonces el partido dirigente, como lo hemos visto, escoge de antemano el momento favorable, sincroniza en funci\u00f3n de \u00e9ste sus fuerzas pol\u00edtica, organizativas y t\u00e9cnicas, y (salvo error de c\u00e1lculo) lleva adelante el golpe victorioso.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda no ha hecho siempre contrarrevoluciones. En el pasado tambi\u00e9n ha tenido ocasi\u00f3n de hacer revoluciones. \u00bfFij\u00f3 las fechas precisas para hacerlas? Ser\u00eda interesante, y desde muchos puntos de vista instructivo, estudiar bajo este \u00e1ngulo el desarrollo de las revoluciones burguesas cl\u00e1sicas y de sus or\u00edgenes (he aqu\u00ed un tema para un joven investigador marxista). Pero incluso sin investigaci\u00f3n precisa se puede establecer lo siguiente, las puntos fundamentales que implica esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda poseedora y educada, es decir precisamente esa fracci\u00f3n del \u201c<i>pueblo<\/i>\u201d que ha tomado el poder, no hizo la revoluci\u00f3n sino que esper\u00f3 a que fuera hecha. Cuando el movimiento de las capas inferiores se desbord\u00f3 y el viejo orden social o el viejo r\u00e9gimen pol\u00edtico fueron derrocados, entonces el poder cay\u00f3 casi autom\u00e1ticamente en las manos de la burgues\u00eda liberal. Los investigadores liberales han clamado que tal revoluci\u00f3n era \u201c<i>natural<\/i>\u201d e ineluctable y han amontonado grandes simplezas que han sido presentadas como leyes hist\u00f3ricas: la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n (acci\u00f3n y reacci\u00f3n seg\u00fan Kariev<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#n2\" name=\"2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a>, de santa memoria) fueron declaradas productos naturales de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica y, en consecuencia, fuera de la posibilidad en los hombres de producirlas arbitrariamente, o de arreglarlas de acuerdo a un calendario, etc. Esas \u201cleyes\u201d jam\u00e1s han impedido a\u00fan realizar golpes contrarrevolucionarios bien preparados. A t\u00edtulo de compensaci\u00f3n, el car\u00e1cter nebuloso del pensamiento burgu\u00e9s-liberal se abre camino, bastante a menudo, en la cabeza de los revolucionarios, produciendo serios desgastes y conduciendo a pr\u00e1cticas perjudiciales.<\/p>\n<p>Pero incluso las revoluciones burguesas jam\u00e1s se han desarrollado invariablemente en cada etapa, de acuerdo con las leyes \u201cnaturales\u201d de los profesores liberales. Cada vez que la democracia plebeya peque\u00f1o burguesa ha derrocado al liberalismo, lo ha hecho mediante la conspiraci\u00f3n y los levantamientos organizados, fijados de antemano para fechas definidas.<\/p>\n<p>Lo hicieron los jacobinos, el ala extrema izquierda en la Gran Revoluci\u00f3n Francesa. Es perfectamente comprensible. La burgues\u00eda liberal (la francesa de 1789, la rusa de 1917) puede contentarse con esperar al potente movimiento de masas elemental y entonces, en el \u00faltimo momento, lanzar en la balanza su riqueza, educaci\u00f3n y lazos con el aparato de estado y hacerse as\u00ed con la victoria. Bajo circunstancias semejantes, la peque\u00f1a burgues\u00eda debe actuar de otra forma: no tiene ni riquezas, ni influencia social, ni lazos. Est\u00e1 obligada a reemplazarlos por un plan cuidadosamente elaborado y minuciosamente preparado en vistas a un derrocamiento revolucionario. Pero un plan presupone una orientaci\u00f3n precisa en materia de tiempo y por tanto tambi\u00e9n la fijaci\u00f3n de fechas.<\/p>\n<p>Esto se aplica mucho m\u00e1s a la revoluci\u00f3n proletaria. El partido comunista no puede tener una actitud de espera ante el movimiento revolucionario en aumento del proletariado. Hacerlo es adaptarse al punto de vista del menchevismo. Los mencheviques trataron de apretar los frenos a la revoluci\u00f3n mientras estaba en curso de desarrollo, explotaban su \u00e9xito desde que consigui\u00f3 una victoria incluso menor y se esforzaban tanto como pod\u00edan en impedir su triunfo. El partido comunista no puede tomar el poder utilizando al movimiento revolucionario desde las bandas sino solamente mediante una direcci\u00f3n pol\u00edtica, organizativa y militar-t\u00e9cnica, directa e inmediata, de las masas revolucionarias, como en el momento decisivo del derrocamiento. Por esta raz\u00f3n, precisamente, el partido comunista no puede utilizar la gran ley liberal seg\u00fan la cual las revoluciones llegan pero jam\u00e1s se hacen y no pueden, por tanto, ser decididas para una fecha fija. Desde el punto de vista del espectador, la ley es justa, pero desde el punto de vista de los dirigentes es una simpleza y una vulgaridad.<\/p>\n<p>Imaginemos un pa\u00eds en el que las condiciones pol\u00edticas de la revoluci\u00f3n proletaria est\u00e1n o bien completamente maduras o evidente y netamente a punto de madurar cotidianamente. Bajo tales circunstancias, \u00bfcu\u00e1l deber\u00eda ser la actitud del partido comunista sobre la cuesti\u00f3n del levantamiento y fijaci\u00f3n de su fecha<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#n3\" name=\"3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a>?<\/p>\n<p>Si el pa\u00eds atraviesa una profunda crisis social, cuando las contradicciones est\u00e1n agravadas hasta el extremo, cuando las masas trabajadoras est\u00e1n en fermentaci\u00f3n constante, cuando el partido est\u00e1 apoyado, con toda evidencia, por una indiscutible mayor\u00eda de trabajadores y, en consecuencia, por todos los elementos m\u00e1s activos, m\u00e1s conscientes, de su clase, los m\u00e1s prestos al sacrificio, entonces la tarea que confronta el partido (la \u00fanica posible bajo esas circunstancias) es fijar un momento preciso en el futuro inmediato, un momento en el que la situaci\u00f3n revolucionaria favorable no pueda girarse contra nosotros brutalmente, y concentrar, pues, todos nuestros esfuerzos en la preparaci\u00f3n del golpe, subordinar toda la pol\u00edtica y la organizaci\u00f3n al objetivo militar en vistas, de forma que ese golpe se realice con la potencia m\u00e1xima.<\/p>\n<p>Para no considerar solamente a un pa\u00eds imaginario, tomemos el ejemplo de la Revoluci\u00f3n de Octubre. El pa\u00eds estaba atenazado por una gran crisis, interior e internacional. El aparato de estado estaba paralizado. Los trabajadores aflu\u00edan de forma cada vez m\u00e1s numerosa bajo las banderas de nuestro partido. A partir del momento en que los bolcheviques tuvieron la mayor\u00eda en el soviet de Petrogrado, nuestro partido estaba colocado ante la cuesti\u00f3n no de la lucha por el poder en general sino de la preparaci\u00f3n para la toma del poder seg\u00fan un plan preciso y en una fecha fijada. El d\u00eda fijado fue, es muy conocido, el de la reuni\u00f3n del congreso panruso de los soviets. Determinados miembros de nuestro comit\u00e9 central eran, desde el principio, del parecer que el momento del golpe real deb\u00eda sincronizarse con ese momento pol\u00edtico del congreso de los soviets. Otros miembros del CC tem\u00edan que la burgues\u00eda tuviese tiempo para hacer preparativos para ese momento y pudiese disolver el congreso (quer\u00edan que el golpe fuera organizado de antemano). El Comit\u00e9 Central fij\u00f3 la fecha de la insurrecci\u00f3n armada para el 15 de octubre como m\u00e1s tarde. Esta decisi\u00f3n fue ejecutada con un aplazamiento deliberado de diez d\u00edas porque el curso de los preparativos de agitaci\u00f3n y organizaci\u00f3n mostr\u00f3 que una insurrecci\u00f3n independiente del congreso de los soviets hubiera sembrado la confusi\u00f3n en capas muy importantes de la clase obrera que hab\u00eda ligado la idea de la toma del poder con los soviets y no con el partido y sus organizaciones secretas. Por otra parte, estaba completamente claro que la burgues\u00eda estaba ya demasiado desmoralizada para poder organizar una resistencia seria en el espacio de dos o tres semanas.<\/p>\n<p>As\u00ed, despu\u00e9s que nuestro partido ganase la mayor\u00eda en los soviets dirigentes y se asegurase as\u00ed la premisa pol\u00edtica fundamental de la toma del poder, nos encontramos frente a la dura necesidad de fijar las fechas de un calendario para zanjar la cuesti\u00f3n militar. Antes de que conquist\u00e1ramos la mayor\u00eda, el plan t\u00e9cnico organizativo s\u00f3lo pod\u00eda ser, evidentemente, m\u00e1s o menos provisional y el\u00e1stico. Para nosotros, la medida de nuestra influencia eran los soviets que hab\u00edan sido creados por los mencheviques y social revolucionarios al principio de la revoluci\u00f3n. Y los soviets, por otra parte, nos suministraban una cobertura pol\u00edtica para nuestro trabajo conspirativo, y a continuaci\u00f3n los soviets sirvieron como \u00f3rganos de poder despu\u00e9s que fue tomado realmente.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l habr\u00eda sido nuestra estrategia si no hubiese habido soviets<a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#n4\" name=\"4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[4]<\/a>? En tal caso nos hubi\u00e9semos girado hacia otras medidas de nuestra influencia: los sindicatos, las huelgas, las manifestaciones callejeras, las elecciones democr\u00e1ticas de todo tipo, etc. Aunque los soviets sean la medida m\u00e1s precisa de la actividad real de las masas durante la \u00e9poca revolucionaria, sin soviets habr\u00edamos podido fijar igualmente el momento preciso en que la mayor\u00eda de la clase obrera y de los explotados en su conjunto estaba de nuestro lado. Naturalmente, en ese momento habr\u00edamos podido lanzar a las masas la consigna de la formaci\u00f3n de soviets. Pero, haciendo eso habr\u00edamos llevado ya la cuesti\u00f3n al plano de los enfrentamientos militares y, en consecuencia, antes de lanzar la consigna de formar soviets tendr\u00edamos que haber tenido un plan seriamente elaborado para un levantamiento armado en una fecha fija.<\/p>\n<p>Una vez que la mayor\u00eda de los oprimidos hubiese estado de nuestra parte, o al menos la mayor\u00eda en los centros y provincias defensivos, la formaci\u00f3n de soviets habr\u00eda seguido ciertamente nuestros llamamientos. Las ciudades y provincias m\u00e1s atrasadas habr\u00edan imitado a los grandes centros con mayor o menor retraso. Entonces nos habr\u00edamos encontrado ante la tarea pol\u00edtica de convocar al congreso de los soviets y la tarea militar de asegurar la transferencia del poder a ese congreso. Desde luego que estos s\u00f3lo son dos aspectos del mismo y \u00fanico problema.<\/p>\n<p>Imaginemos ahora que nuestro comit\u00e9 central, bajo la situaci\u00f3n descrita m\u00e1s arriba, es decir en ausencia de soviets, se hubiese reunido en una sesi\u00f3n decisiva en el per\u00edodo en que las masas ya hab\u00edan comenzado a avanzar espont\u00e1neamente hacia nosotros pero en el que todav\u00eda no nos hubiesen asegurado una mayor\u00eda aplastante. \u00bfC\u00f3mo habr\u00edamos, entonces, debido preparar nuestro plan de acci\u00f3n? \u00bfPodr\u00edamos fechar la insurrecci\u00f3n?<\/p>\n<p>La respuesta a este interrogante puede sacarse de lo que se ha dicho m\u00e1s arriba. Nos tendr\u00edamos que haber dicho:<\/p>\n<p class=\"indentb\">\u201cActualmente todav\u00eda no tenemos una mayor\u00eda clara e indiscutible pero el movimiento en las masas es tan grande que la mayor\u00eda militante decisiva que nos es necesaria s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de algunas semanas. Supongamos que haga falta alrededor de un mes para ganar a la mayor\u00eda de los obreros en Petrogrado, Mosc\u00fa y la cuenca del Don; fij\u00e9monos esta tarea y concentremos en ella las fuerzas necesarias. Desde el momento en que hayamos conquistado la mayor\u00eda (y nos aseguremos en la acci\u00f3n que este ser\u00e1 el caso de aqu\u00ed a un mes) invitaremos a los oprimidos a formar soviets. Para ello no har\u00e1 falta m\u00e1s que una o dos semanas en Petrogrado, Mosc\u00fa y en la cuenca del Don, se puede descontar sin error que las otras ciudades y provincias les seguir\u00e1n en tres semanas. As\u00ed, la creaci\u00f3n de una red de soviets exigir\u00eda alrededor de un mes. Tras la formaci\u00f3n de los soviets en las provincias importantes en las que tendr\u00edamos, evidentemente, la mayor\u00eda, convocaremos un congreso panruso de los soviets. Nos ser\u00e1n necesarias dos semanas como m\u00e1ximo para reunir ese congreso. Tenemos, pues, dos meses y medio antes del congreso. En ese plazo, la toma del poder no solamente debe prepararse sino ser realmente cumplida. En consecuencia, deber\u00edamos remitir a nuestras organizaciones militares un programa d\u00e1ndoles dos meses, como m\u00e1ximo dos y medio, para preparar una insurrecci\u00f3n en Petrogrado, Mosc\u00fa, en los ferrocarriles, etc.\u201d<\/p>\n<p>Utilizo el condicional porque en realidad, aunque nuestras operaciones no hayan sido en absoluto poco diestras, sin embargo no han sido en absoluto sistem\u00e1ticas, no porque estemos consternados por las \u201cleyes hist\u00f3ricas\u201d, sino porque estamos a punto de realizar la insurrecci\u00f3n proletaria por primera vez.<\/p>\n<p>Pero \u00bfno pueden producirse errores de c\u00e1lculo con este m\u00e9todo? La toma del poder significa la guerra, y en la guerra existen derrotas y victorias. Pero el curso sistem\u00e1tico descrito aqu\u00ed constituye la ruta mejor y m\u00e1s directa hacia el objetivo, es decir que aumenta al m\u00e1ximo las posibilidades de victoria. As\u00ed, por ejemplo, si fuese el caso que un mes despu\u00e9s del comit\u00e9 central decisivo de nuestro ejemplo no tuvi\u00e9semos la mayor\u00eda de los oprimidos a nuestro lado, por supuesto que no habr\u00edamos lanzado la consigna de la formaci\u00f3n de soviets. En ese caso la consigna habr\u00eda sido, pues, abortada. Y si hubiese sido el caso inverso y hubi\u00e9semos tenido con nosotros una mayor\u00eda decisiva y militante, digamos en dos semanas, ello habr\u00eda abreviado nuestro plan y avanzado el momento decisivo de la insurrecci\u00f3n. Lo mismo es cierto para la segunda y tercera etapa del plan: la formaci\u00f3n de los soviets y la convocatoria del congreso de los soviets. No habr\u00edamos lanzado la consigna del congreso de los soviets antes de habernos asegurado, como ya he dicho, la formaci\u00f3n real de soviets en los centros m\u00e1s importantes. En esta v\u00eda, la realizaci\u00f3n de cada una de las etapas sucesivas de nuestro plan est\u00e1 preparada y asegurada por la realizaci\u00f3n de las precedentes. El trabajo de preparaci\u00f3n militar se desarrolla paralelamente al resto seg\u00fan calendario r\u00edgido. As\u00ed el partido conserva siempre un control absoluto de su aparato militar. Por supuesto que hay muchos aspectos inesperados, imprevistos y espont\u00e1neos en la revoluci\u00f3n y nos hace falta, evidentemente, prever que se van a producir \u201caccidentes\u201d y adaptarnos a ellos; pero podemos hacerlo con m\u00e1s \u00e9xito y certidumbre si nuestro plan conspirativo est\u00e1 profundamente elaborado de antemano.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n tiene un inmenso poder de improvisaci\u00f3n pero no improvisa jam\u00e1s nada de bueno para los fatalistas, los espectadores y los imb\u00e9ciles. La victoria viene de una evaluaci\u00f3n pol\u00edtica justa, de una organizaci\u00f3n correcta y de la voluntad para descargar el golpe decisivo.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#1\" name=\"n1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]<\/a> El \u201cgolpe\u201d en Bulgaria acababa de producirse, el 9 de junio de 1923. La expresi\u00f3n \u201clos oficiales espa\u00f1oles\u201d designa a los autores del <i>pronunciamiento<\/i> que acaba de llevar al poder el 13 de septiembre al general Primo de Rivera.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#2\" name=\"n2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[2]<\/a> <i>N. I. Kareyev<\/i> (1850-1931), historiador y \u201ccadete\u201d, especialista en la historia agraria de la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#3\" name=\"n3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[3]<\/a> Sin decirlo expresamente, Trotsky se prepara para examinar la cuesti\u00f3n de la fijaci\u00f3n de la fecha de la revoluci\u00f3n alemana.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/trotsky\/1923\/septiembre\/23.htm#3\" name=\"n4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[4]<\/a> No hab\u00edan soviets en Alemania y Trotsky propon\u00eda que su papel fuese ejercido por los comit\u00e9s de f\u00e1brica. Sobre esta cuesti\u00f3n el enfrentamiento era severo en las reuniones preparatorias del Octubre alem\u00e1n. Zin\u00f3viev y Stalin preconizaban la formaci\u00f3n de soviets.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSin dudas, eso no es posible. 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