{"id":36601,"date":"2016-06-29T16:06:31","date_gmt":"2016-06-29T18:06:31","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=36601"},"modified":"2016-06-30T10:34:30","modified_gmt":"2016-06-30T12:34:30","slug":"trotsky-tres-conceptos-de-la-revolucion-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/trotsky-tres-conceptos-de-la-revolucion-rusa\/","title":{"rendered":"Trotsky:  Tres conceptos de la revoluci\u00f3n rusa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La Revoluci\u00f3n de 1905 vino a ser no s\u00f3lo \u00abensayo general\u00bb de la de 1917, sino tambi\u00e9n el laboratorio en que se planearon todas las agrupaciones fundamentales de vida pol\u00edtica rusa y se proyectaron todas las tendencias y matices dentro del marxismo ruso. En la medula de las discusiones y divergencias estaba, no hay que decirlo, la cuesti\u00f3n relativa a la \u00edndole hist\u00f3rica de la Revoluci\u00f3n rusa y su futuro desenvolvimiento. <\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por Le\u00f3n Trotsky (Ap\u00e9ndice del libro <em>Stalin<\/em>, escrito en 1940)<\/p>\n<p>Aquel conflicto de conceptos y pron\u00f3sticos no tiene influencia directa sobre la biograf\u00eda de Stalin, que no particip\u00f3 virtualmente en el mismo. Los pocos art\u00edculos de propaganda que escribi\u00f3 sobre este tema carecen en absoluto de inter\u00e9s te\u00f3rico. Docenas de bolcheviques que manejaban la pluma popularizaron las ideas y lo hicieron much\u00edsimo mejor. Toda exposici\u00f3n de conceptos revolucionarios del bolchevismo, tiene por naturaleza sitio adecuado en una biograf\u00eda de Lenin. Pero las teor\u00edas tienen su propio destino. Aunque durante el per\u00edodo de la primera revoluci\u00f3n, y tambi\u00e9n m\u00e1s tarde, hasta 1923, cuando las doctrinas revolucionarias estaban en pleno desarrollo y aplicaci\u00f3n, Stalin no ten\u00eda posici\u00f3n independiente alguna, en 1924 se produjo un s\u00fabito cambio que dio principio a una \u00e9poca de reacci\u00f3n burocr\u00e1tica y de revisi\u00f3n de antiguos valores. Las viejas doctrinas fueron sometidas a nueva tasaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n. As\u00ed, de un modo algo inesperado a primera vista, la atenci\u00f3n se concentr\u00f3 en el concepto de \u00abrevoluci\u00f3n permanente\u00bb como primera fuente de todas las falacias del \u00abtrotskismo\u00bb. Durante muchos a\u00f1os a partir de entonces, la cr\u00edtica de tal concepto construy\u00f3 el contenido principal de todos los escritos te\u00f3ricos -sit venio verbo- de Stalin y sus colaboradores. Como quiera que en el plano te\u00f3rico no hay part\u00edcula de \u00abstalinismo\u00bb que no haya surgido de la cr\u00edtica de la revoluci\u00f3n permanente tal como se formul\u00f3 en 1905, es justo dedicar precisamente en este libro, siquiera sea como ap\u00e9ndice, un lugar a la exposici\u00f3n de dicha teor\u00eda, distinta de las teor\u00edas de los mencheviques y de los bolcheviques.<\/p>\n<p>El desarrollo de Rusia es notable, en primer lugar, por su retraso. Pero el retraso hist\u00f3rico no significa seguir simplemente las huellas de los pa\u00edses avanzados a una distancia de cien o doscientos a\u00f1os. M\u00e1s bien da lugar a una formaci\u00f3n social \u00abcombinada\u00bb de muy distinto modo, Y en la que los adelantos m\u00e1s recientes de la t\u00e9cnica capitalista y de su estructura est\u00e1n integrados en las relaciones sociales de la barbarie feudal y prefeudal, transform\u00e1ndolas y domin\u00e1ndolas, y moldeando una singular reacci\u00f3n de clases. Igual sucede con las ideas. Precisamente por su retraso hist\u00f3rico, Rusia result\u00f3 ser el \u00fanico pa\u00eds europeo en que el marxismo como doctrina y la Socialdemocracia como partido, disfrutaron de un poderoso desarrollo aun antes de la revoluci\u00f3n burguesa; y es natural, porque el problema de la relaci\u00f3n entre la lucha por la democracia y la lucha por el socialismo se someti\u00f3 en Rusia al m\u00e1s profundo examen te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Los dem\u00f3cratas idealistas (en su mayor\u00eda, los populistas) se negaron supersticiosamente a reconocer la revoluci\u00f3n en marcha como revoluci\u00f3n burguesa. La llamaban \u00abdemocr\u00e1tica\u00bb, intentando disimular bajo este r\u00f3tulo pol\u00edtico neutro (no s\u00f3lo ante los dem\u00e1s, sino tambi\u00e9n ante ellos mismos) su contenido social. Pero Plejanov, el fundador del marxismo ruso, en su lucha contra el populismo, mostr\u00f3 ya en la d\u00e9cada del 80 del pasado siglo que Rusia no ten\u00eda por qu\u00e9 pararse a elegir determinada ruta de progreso; que, como las naciones \u00abprofanas\u00bb, tendr\u00eda que pasar por el purgatorio del capitalismo, y que, a lo largo de esta misma ruta conquistar\u00eda la libertad pol\u00edtica, que era indispensable al proletariado en su continua lucha por el socialismo. Plejanov no s\u00f3lo segreg\u00f3 la revoluci\u00f3n burguesa, como tarea inmediata, de la revoluci\u00f3n socialista, que a su vez releg\u00f3 a un impreciso futuro, sino que previ\u00f3 diversas combinaciones de fuerzas para una y otra. El proletariado conseguir\u00eda libertad pol\u00edtica conjuntamente con la burgues\u00eda liberal; seguidamente, al cabo de muchas d\u00e9cadas, alcanzado ya un nivel mucho m\u00e1s alto de desarrollo capitalista, el proletariado emprender\u00eda la revoluci\u00f3n socialista en abierto conflicto con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abEl intelectual ruso&#8230; -escrib\u00eda Lenin hacia fines de 1904- se figura siempre que reconocer nuestra revoluci\u00f3n como burguesa significa quitarle color, humillarla, vulgarizarla&#8230; La lucha por la libertad pol\u00edtica y la rep\u00fablica democr\u00e1tica en la sociedad burguesa, es para el proletariado simplemente una de las etapas necesarias en la lucha por la revoluci\u00f3n social.\u00bb \u00abLos marxistas est\u00e1n firmemente convencidos -escrib\u00eda en 1905- del car\u00e1cter burgu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n rusa. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Quiere decir que esas transformaciones democr\u00e1ticas&#8230; que se hicieron indispensables para Rusia, no s\u00f3lo no significan en s\u00ed mismas la socava del capitalismo, de la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda, sino que, por el contrario, ser\u00e1n las primeras que desbrocen efectivamente el terreno para un amplio y r\u00e1pido desarrollo, m\u00e1s europeo que asi\u00e1tico, del capitalismo; ser\u00e1n las primeras que hagan posible el dominio de la burgues\u00eda como clase&#8230;\u00bb \u00abNo podemos saltar del marco democraticoburgu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n rusa -insist\u00eda-, pero s\u00ed podemos ensanchar considerablemente este marco\u00bb, esto es, crear dentro de la sociedad burguesa condiciones m\u00e1s favorables para la pugna ulterior del proletariado. Hasta aqu\u00ed, Lenin segu\u00eda los pasos a Plejanov. El car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n era la confluencia de los atajos de ambas facciones de la socialdemocracia rusa.<\/p>\n<p>En tales circunstancias, es natural que en sus propagandas no se haya arriesgado Koba a ir m\u00e1s all\u00e1 de aquellas f\u00f3rmulas populares que constitu\u00edan la herencia com\u00fan de bolcheviques y mencheviques. \u00abLa Asamblea Constituyente, elegida a base del sufragio universal, igual directo y secreto -escrib\u00eda en enero de 1905- es nuestro objetivo del momento. S\u00f3lo esa Asamblea nos dar\u00e1 una rep\u00fablica democr\u00e1tica, tan necesaria para nosotros en nuestra lucha por el socialismo.\u00bb La rep\u00fablica burguesa como palenque de una prolongada contienda de clases por el objetivo socialista, tal era la perspectiva. En 1907, esto es, despu\u00e9s de infinitas discusiones en la Prensa extranjera y en la de San Petersburgo, y tras haber contrastado los pron\u00f3sticos te\u00f3ricos con la experiencia de la primera revoluci\u00f3n, escrib\u00eda Stalin: \u00abQue nuestra revoluci\u00f3n es burguesa, que ha de terminar con la abolici\u00f3n de la servidumbre y no del orden capitalista, que s\u00f3lo puede ser coronada por una rep\u00fablica democr\u00e1tica, en eso coinciden, al parecer, todos en nuestro Partido.\u00bb Stalin no se refer\u00eda a c\u00f3mo empezar\u00eda la revoluci\u00f3n, sino a c\u00f3mo terminar\u00eda, limit\u00e1ndola de antemano, y en forma bastante categ\u00f3rica, \u00aba una mera rep\u00fablica democr\u00e1tica\u00bb. En vano buscar\u00edamos en sus escritos de entonces la menor insinuaci\u00f3n respecto a la perspectiva de la revoluci\u00f3n socialista vinculada a la insurrecci\u00f3n democr\u00e1tica. De este modo hab\u00eda de perdurar su posici\u00f3n hasta los mismos proleg\u00f3menos de la revoluci\u00f3n de febrero de 1917, hasta la llegada de Lenin a Petrogrado.<\/p>\n<p>Para Plejanov, Axelrod y los l\u00edderes del menchevismo en general, caracterizar de burguesa la revoluci\u00f3n ten\u00eda, ante todo, el valor pol\u00edtico de evitar que se agraviase prematuramente a la burgues\u00eda con el rojo del socialismo, \u00abespant\u00e1ndola\u00bb as\u00ed al campo de la reacci\u00f3n. \u00abLas relaciones sociales en Rusia s\u00f3lo han madurado para una revoluci\u00f3n burguesa -dec\u00eda Axelrod, el t\u00e1ctico m\u00e1s notable del menchevismo, en el Congreso de Unificaci\u00f3n-. Mientras persista este general desafuero pol\u00edtico, no debemos mencionar siquiera la lucha directa del proletariado contra otras clases por el poder pol\u00edtico&#8230; Combate ahora por las condiciones del desarrollo burgu\u00e9s. Condiciones hist\u00f3ricas objetivas obligan a nuestro proletariado a una inevitable colaboraci\u00f3n con la burgues\u00eda en la batalla contra nuestro com\u00fan enemigo.\u00bb El contenido de la Revoluci\u00f3n rusa se confiaba as\u00ed de antemano a cambios que fuesen compatibles con los intereses y opiniones de la burgues\u00eda liberal.<\/p>\n<p>Este fue el punto de arranque de la divergencia fundamental entre los dos bandos. El bolchevismo se neg\u00f3 rotundamente a reconocer que la burgues\u00eda rusa fuese capaz de consumar su propia revoluci\u00f3n. Con fuerza y consistencia infinitamente mayor que Plejanov, Lenin present\u00f3 la cuesti\u00f3n agraria como problema central de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Rusia: \u00abEl punto crucial de la Revoluci\u00f3n rusa es la cuesti\u00f3n agraria (de la tierra). Tenemos que acostumbrarnos a considerar la derrota o el triunfo de la revoluci\u00f3n&#8230; sobre la base de contar con la disposici\u00f3n de las masas en su lucha por la tierra.\u00bb En coincidencia con Plejanov, Lenin ten\u00eda al campesinado por una clase peque\u00f1oburguesa, y el programa de la tierra para el campesino como el programa del progresismo burgu\u00e9s. \u00abLa nacionalizaci\u00f3n es una medida burguesa -insist\u00eda en el Congreso de Unificaci\u00f3n-. Dar\u00e1 \u00edmpetu al desenvolvimiento del capitalismo al intensificar la lucha de clases, al reforzar la movilizaci\u00f3n de la tierra y la inversi\u00f3n de capitales en la agricultura, al reducir los precios del grano.\u00bb A despecho del reconocido car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n agraria, la burgues\u00eda rusa era, sin embargo, hostil a la expropiaci\u00f3n de la tierra de los hacendados burgueses, y, precisamente por eso, se esforzaba en buscar un pacto con la monarqu\u00eda a base de una constituci\u00f3n a estilo prusiano. A la idea plejanovista de uni\u00f3n entre el proletariado y la burgues\u00eda liberal, Lenin opon\u00eda la idea de uni\u00f3n entre el proletariado y los campesinos. Proclamaba que la tarea de la colaboraci\u00f3n revolucionaria de estas dos clases era el establecimiento de una \u00abdictadura democr\u00e1tica\u00bb como \u00fanico medio de limpiar radicalmente a Rusia de sus residuos feudales, crear una clase libre de agricultores y abrir la ruta al desarrollo del capitalismo, m\u00e1s bien seg\u00fan el patr\u00f3n americano que el de Prusia.<\/p>\n<p>\u00abLa victoria de la revoluci\u00f3n -escrib\u00eda- puede lograrse solamente por la dictadura, pues realizar las transformaciones inmediatas e incondicionalmente necesarias para el proletariado y los campesinos ha de provocar la desesperada resistencia de los terratenientes, de la gran burgues\u00eda y del zarismo. Sin dictadura ser\u00eda imposible romper esa resistencia, ser\u00eda imposible derrotar las tentativas contrarrevolucionarias. Esa dictadura habr\u00eda de ser, naturalmente, no socialista, sino democr\u00e1tica. No estar\u00eda en condiciones (sin toda una serie de etapas intermedias de desarrollo revolucionario) de echar abajo los cimientos del capitalismo. A lo sumo, podr\u00eda instaurar una redistribuci\u00f3n radical de la propiedad de la tierra en beneficio del campesinado, efectuar una consistente y completa democratizaci\u00f3n, por supuesto, con una rep\u00fablica; desarraigar todas las caracter\u00edsticas asi\u00e1ticas de opresi\u00f3n en la vida de la f\u00e1brica y de la aldea; sentar las primicias de importantes mejoras en la situaci\u00f3n de- los trabajadores; elevar su nivel de vida, y, finalmente, aunque no por \u00faltimo sea lo menos importante, propagar la conflagraci\u00f3n revolucionaria a Europa.\u00bb La concepci\u00f3n de Lenin representa un enorme paso adelante, partiendo, como lo hac\u00eda, de la revoluci\u00f3n agraria m\u00e1s bien que de reformas constitucionales corno tarea central de la revoluci\u00f3n, e indicando la \u00fanica combinaci\u00f3n realista de fuerzas sociales que podr\u00eda llevar a efecto. El punto d\u00e9bil del criterio de Lenin era su noci\u00f3n intr\u00ednsecamente contradictoria de \u00abla dictadura democr\u00e1tica del proletariado y los campesinos\u00bb. El mismo Lenin recalcaba las limitaciones b\u00e1sicas de aquella \u00abdictadura\u00bb al llamarla abiertamente burguesa. Quer\u00eda as\u00ed dar a entender que, para mantener la unidad en el campesinado, los proletarios se ver\u00edan obligados a prescindir de plantear inmediatamente la tarea socialista durante la pr\u00f3xima revoluci\u00f3n. Pero aquello hubiera significado renunciar el proletariado a su propia dictadura. Por consiguiente, la dictadura era, en esencia, del campesinado, aunque en ella participaran los obreros. En ciertas ocasiones, as\u00ed precisamente hablaba Lenin: por ejemplo, en el Congreso de Estocolmo, al replicar a Plejanov, que se hab\u00eda rebelado contra la \u00abutop\u00eda\u00bb de tomar el poder: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 programa estamos hablando? De un programa agrario. \u00bfQui\u00e9n se supone que tomar\u00e1 el poder con ese programa? Los campesinos revolucionarios. \u00bfEs que confunde Lenin el Gobierno del proletariado con el de los campesinos?\u00bb No, dice, refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo: Lenin diferenciaba marcadamente entre el Gobierno socialista del proletariado y el Gobierno democraticoburgu\u00e9s de los campesinos. \u00ab\u00bfY c\u00f3mo es posible una triunfante revoluci\u00f3n campesina -exclamaba tambi\u00e9n- sin que el campesinado revolucionario se incaute del poder?\u00bb En aquella formulaci\u00f3n pol\u00e9mica expon\u00eda Lenin bien claramente la vulnerabilidad de su posici\u00f3n.<\/p>\n<p>El campesinado estaba disperso por la superficie de un pa\u00eds inmenso, con ciudades como puntos de contacto. Por s\u00ed solo, el campesinado no era capaz siquiera de exponer sus propios intereses, porque en cada regi\u00f3n los conceb\u00edan de distinto modo. El contacto econ\u00f3mico entre las provincias se hallaba establecido por el mercado y los ferrocarriles; pero tanto el mercado como los ferrocarriles estaban en manos de la ciudad. Al tratar de trasponer los l\u00edmites de los pueblos y mancomunar sus intereses, el campesinado ten\u00eda que sucumbir por necesidad a la dependencia pol\u00edtica de la ciudad. Tampoco era homog\u00e9neo el campesinado en sus relaciones sociales, su capa de kulaks trataba, naturalmente, de incitarle a unirse con la burgues\u00eda de las ciudades, mientras que las capas inferiores de los pueblos tiraban en direcci\u00f3n a los obreros de la industria ciudadana. En tales circunstancias, el campesinado como unidad era manifiestamente incapaz de asumir las riendas del Gobierno.<\/p>\n<p>Cierto es que en la antigua China las revoluciones elevaban al poder al campesinado, o, m\u00e1s bien, a los jefes militares de las insurrecciones campesinas. Aquello daba lugar cada vez a una nueva distribuci\u00f3n de la tierra y al establecimiento de una dinast\u00eda \u00abcampesina\u00bb, despu\u00e9s de la cual la historia reanudaba su marcha: nueva concentraci\u00f3n de tierras, nueva aristocracia, nuevo agio, nuevos levantamientos. Mientras la revoluci\u00f3n conservaba su car\u00e1cter puramente campesino, la sociedad no emerg\u00eda de estas desesperadas rotaciones. Tal era la base de la historia antigua de Asia, incluyendo Rusia. En Europa, comenzando con la aparici\u00f3n de la Edad Media, cada insurrecci\u00f3n campesina triunfante no elevaba al poder a un Gobierno campesino, sino a un partido burgu\u00e9s de izquierda. M\u00e1s concretamente, un alzamiento campesino s\u00f3lo triunfaba en tanto se consegu\u00eda establecer la posici\u00f3n del sector revolucionario de la poblaci\u00f3n de las ciudades. La toma del poder por un campesinado revolucionario era algo inconcebible en la Rusia burguesa del siglo XX.<\/p>\n<p>As\u00ed, la actitud hacia la burgues\u00eda liberal se convirti\u00f3 en la piedra de toque en la divergencia entre los revolucionarios y los oportunistas de la Socialdemocracia. Hasta d\u00f3nde pod\u00eda aventurarse la Revoluci\u00f3n rusa, qu\u00e9 car\u00e1cter asumir\u00eda el futuro Gobierno revolucionario provisional, qu\u00e9 tareas se le presentar\u00edan y en qu\u00e9 orden habr\u00eda de resolverlas&#8230;, todos estos problemas s\u00f3lo pod\u00edan plantearse en toda su importancia refiri\u00e9ndolos al car\u00e1cter b\u00e1sico de la pol\u00edtica del proletariado, y este car\u00e1cter ven\u00eda determinado en primer lugar por su relaci\u00f3n con la burgues\u00eda liberal. Plejanov cerr\u00f3 ostensible y obstinadamente los ojos a la fundamental lecci\u00f3n objetiva de la historia pol\u00edtica del siglo XX; dondequiera que el proletariado aparec\u00eda como fuerza independiente, la burgues\u00eda se desviaba hacia el campo de la contrarrevoluci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s atrevido era el empuje de las masas m\u00e1s r\u00e1pida se hac\u00eda la transformaci\u00f3n reaccionaria del liberalismo. Nadie hab\u00eda inventado a\u00fan el medio de paralizar los efectos de la ley en la lucha de clases.<\/p>\n<p>\u00abDebemos estimar el apoyo de los partidos no proletarios -acostumbraba a repetir Plejanov durante los a\u00f1os de la primera Revoluci\u00f3n-, y no apartarlos de nosotros por un trato inadecuado.\u00bb Con tal mon\u00f3tonas m\u00e1ximas, el fil\u00f3sofo del marxismo demostraba ser incapaz de comprender la din\u00e1mica viva de la sociedad. \u00abLa falta de tacto\u00bb podr\u00eda alejar a alg\u00fan que otro intelectual supersensible. Pero las clases y los partidos son atra\u00eddos o repelidos por sus intereses sociales. \u00abPuede decirse con seguridad -replicaba Lenin a Plejanov- que los liberales entre los hacendados os perdonar\u00e1n millones de \u00abfaltas de tacto\u00bb, pero nunca olvidar\u00e1n cualquier incitaci\u00f3n a arrebatarles sus tierras.\u00bb Y no s\u00f3lo los terratenientes; tambi\u00e9n la capa superior de la burgues\u00eda, ligada a los hacendados del campo por identidad de intereses de propiedad y todav\u00eda m\u00e1s \u00edntimamente por el sistema bancario, del mismo modo que la capa superior de la peque\u00f1a burgues\u00eda y de los intelectuales, material y moralmente subordinados a los proletarios grandes y medianos, tem\u00edan el movimiento independiente de las masas. Pero si se quer\u00eda derribar al zarismo era necesario levantar docenas y m\u00e1s docenas de millones de oprimidos para una arremetida revolucionaria heroica, abnegada, inflexible, suprema. Las masas pod\u00edan ser inducidas a este asalto s\u00f3lo bajo la bandera de sus propios intereses; esto es, con el \u00e1nimo de implacable hostilidad hacia las clases explotadoras y, en primer lugar, hacia los terratenientes. El \u00absobresalto\u00bb de la burgues\u00eda de oposici\u00f3n que le induc\u00eda a apartarse de los campesinos y obreros revolucionarios era, pues, la ley inmanente de la revoluci\u00f3n misma, y no pod\u00eda prevenirse por \u00abtacto\u00bb ni diplomacia.<\/p>\n<p>Cada nuevo mes confirmaba el concepto de Lenin sobre el liberalismo. A pesar de las m\u00e1s halag\u00fce\u00f1as esperanzas de los mencheviques, los cadetes no s\u00f3lo se absten\u00edan de hacer adem\u00e1n alguno de dirigir la revoluci\u00f3n \u00abburguesa\u00bb, sino que, por el contrario, estaban cada vez m\u00e1s persuadidos de su misi\u00f3n hist\u00f3rica de combatirla. Despu\u00e9s de la aplastante derrota de la insurrecci\u00f3n de diciembre, los liberales, que gracias a la ef\u00edmera Duma hicieron su salida a las candilejas de la pol\u00edtica, se esforzaron cuanto pudieron por explicar a la monarqu\u00eda su insuficiente actividad contrarrevolucionaria en el oto\u00f1o de 1905, cuando los m\u00e1s sagrados puntales de la \u00abcultura\u00bb estaban en peligro. El jefe de los liberales, Milukov, que llev\u00f3 unas negociaciones sub rosa en el Palacio de Invierno, sosten\u00eda muy lac\u00f3nicamente en la Prensa que a fines de 1905 los cadetes a\u00fan no pod\u00edan siquiera presentarse ante las masas. \u00abAquellos que ahora censuran al partido \u00abcadete\u00bb -escrib\u00eda- por no protestar entonces, convocando m\u00edtines, contra las ilusiones revolucionarias del trotskismo&#8230;, lo hacen simplemente porque no entienden o no recuerdan las tendencias que entonces prevalec\u00edan entre el p\u00fablico democr\u00e1tico que acud\u00eda a tales m\u00edtines.\u00bb Por \u00abilusiones del trotskismo\u00bb significaba el jefe liberal la pol\u00edtica independiente del proletariado, que atra\u00eda hacia los Soviets las simpat\u00edas de las clases modestas de las ciudades, de los soldados, los campesinos y todos los oprimidos, apart\u00e1ndolos as\u00ed de la sociedad \u00abcultivada\u00bb. La evoluci\u00f3n de los mencheviques se efectu\u00f3 de modo semejante. De vez en cuando se sent\u00edan obligados a exculparse ante los liberales por haberse visto en un mismo bloque con Trotsky, despu\u00e9s de octubre de 1905. Las explicaciones de aquel culto publicista de los mencheviques, Martov, se reduc\u00edan a admitir que era necesario hacer concesiones a las \u00abilusiones revolucionarias\u00bb de las masas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Tiflis, las agrupaciones pol\u00edticas se hicieron sobre la misma base de principios que en San Petersburgo. \u00abEl aplastamiento de la reacci\u00f3n -escrib\u00eda el jefe de los mencheviques cauc\u00e1sicos, Jordania-, la consecuci\u00f3n y logro de la Constituci\u00f3n, ha de venir de la consciente unificaci\u00f3n y direcci\u00f3n bajo un mismo programa de todas las fuerzas del proletariado y de la burgues\u00eda&#8230; Ciertamente, el campesino ser\u00e1 arrastrado a este movimiento y le dar\u00e1 el car\u00e1cter de una fuerza natural; sin embargo, esas dos clases ser\u00e1n las que lleven la parte decisiva, mientras el movimiento campesino les servir\u00e1 de refuerzo.\u00bb Lenin se divert\u00eda con los recelos de Jordania de que una pol\u00edtica irreconciliable hacia la burgues\u00eda pudiera condenar a los trabajadores al desamparo. Jordania \u00abanaliza la cuesti\u00f3n de un posible alistamiento del proletariado en la insurrecci\u00f3n democr\u00e1tica y, \u00a1se olvida&#8230; del campesinado! De los posibles aliados de las masas proletarias, admite y se recrea con los hacendados de los distritos rurales, pero no piensa para nada en los campesinos. \u00a1Y esto en el C\u00e1ucaso!\u00bb La r\u00e9plica de Lenin, esencialmente justa, simplificaba con exceso el problema en un punto. Jordania \u00abno olvidaba\u00bb a los campesinos, y, como lo prueba la misma alusi\u00f3n de Lenin, no hubiera sido posible olvidarlos en el C\u00e1ucaso, donde por entonces se alzaban tumultuosamente bajo la bandera de los mencheviques. Pero Jordania ve\u00eda en ellos, no tanto un aliado pol\u00edtico como un ariete que la burgues\u00eda unida al proletariado pod\u00edan y deb\u00edan utilizar. No era de parecer que el campesino pudiera convertirse en una fuerza destructora o al menos independiente de la revoluci\u00f3n, y en eso no andaba equivocado; pero tampoco cre\u00eda que el proletariado pudiera conseguir el triunfo de la insurrecci\u00f3n campesina reserv\u00e1ndose el papel de dirigente, y ah\u00ed estaba su fatal error. La idea menchevique de uni\u00f3n entre los burgueses y proletarios significaba realmente sumisi\u00f3n de los trabajadores y de los campesinos a los liberales. El utopismo reaccionario de aquel programa proven\u00eda del hecho de que la extrema desmembraci\u00f3n de las clases paraliz\u00f3 a la burgues\u00eda desde un principio en concepto de factor revolucionario. En aquella fundamental cuesti\u00f3n del bolchevismo estaba en lo cierto: el af\u00e1n de unirse con la burgues\u00eda liberal empujaba necesariamente a la Socialdemocracia en direcci\u00f3n al campo opuesto al movimiento revolucionario de los obreros y los campesinos. En 1905, los mencheviques no tuvieron sencillamente el valor de deducir todas las conclusiones necesarias de su teor\u00eda de la \u00abrevoluci\u00f3n burguesa\u00bb. En 1917, por llevar sus ideas al extremo l\u00edmite, se estrellaron.<\/p>\n<p>En cuanto a la actitud hacia los liberales, Stalin estuvo de acuerdo con Lenin durante los a\u00f1os de la primera Revoluci\u00f3n. Debe decirse que en aquel per\u00edodo, cuando se trataba de la burgues\u00eda de oposici\u00f3n, incluso una mayor\u00eda de los mencheviques de la base estaban m\u00e1s cerca de Lenin que de Plejanov. Una desde\u00f1osa actitud hacia los liberales era la tradici\u00f3n literaria del radicalismo intelectual. Pero ser\u00eda perfectamente in\u00fatil buscar una aportaci\u00f3n independiente de Koba sobre esta materia, tanto analizando las relaciones sociales en el C\u00e1ucaso como enunciando nuevos argumentos o formulando siquiera de un modo nuevo los antiguos. Jordania, jefe de los mencheviques del C\u00e1ucaso, era much\u00edsimo m\u00e1s independiente de Plejanov que Stalin de Lenin. \u00abEn vano intentan los se\u00f1ores liberales -escrib\u00eda Koba despu\u00e9s del domingo sangriento- salvar el vacilante trono del zar. \u00a1En vano adelantan los brazos en su socorro&#8230;! Las masas agitadas del pueblo se aperciben para la revoluci\u00f3n, no para concertarse con el zar&#8230; S\u00ed, caballeros, de nada valen vuestros esfuerzos. La Revoluci\u00f3n rusa es inevitable, tan inevitable como la salida del sol. \u00bfPod\u00e9is detener al sol en su orto? \u00a1He aqu\u00ed el problema!\u00bb, y as\u00ed sucesivamente. Koba no pod\u00eda remontarse m\u00e1s. Dos a\u00f1os y medio despu\u00e9s, repitiendo casi literalmente palabras de Lenin, escrib\u00eda: \u00abLa burgues\u00eda liberal rusa es antirrevolucionaria; no puede ser impulsara, y mucho menos conductora de la revoluci\u00f3n; es el enemigo jurado de la revoluci\u00f3n; y contra ellos hemos de librar una lucha persistente.\u00bb Sobre este fundamental principio gira la completa metamorfosis experimentada por Stalin durante los diez a\u00f1os que siguieron, de suerte que salud\u00f3 la Revoluci\u00f3n de 1917 como defensor del bloque con la burgues\u00eda liberal, y, en consecuencia con ello, como heraldo de la fusi\u00f3n con los mencheviques en un solo partido. S\u00f3lo la oportuna llegada de Lenin desde el extranjero dio brusco fin a la pol\u00edtica independiente de Stalin, que calific\u00f3 de remedo de marxismo.<\/p>\n<p>Los populistas consideraban a todos los obreros y campesinos como \u00abtrabajadores\u00bb y \u00abexplotados\u00bb sencillamente, unos y otros interesados en igual proporci\u00f3n por el socialismo, mientras que para los marxistas un campesino era un peque\u00f1o burgu\u00e9s, capaz de convertirse en socialista s\u00f3lo en la medida en que cesara de ser material o espiritualmente campesino. Con un sentimentalismo caracter\u00edstico en ellos, los populistas ve\u00edan en esa caracterizaci\u00f3n un terrible insulto al campesino. Sobre esta pauta se libr\u00f3 durante dos generaciones la batalla principal entre las tendencias revolucionarias dentro de Rusia. Para comprender el ulterior conflicto entre estalinismo y trotskismo, es necesario subrayar que, de conformidad con toda la tradici\u00f3n marxista, Lenin nunca mir\u00f3 al campesino como un aliado socialista del proletariado; por el contrario, la enorme preponderancia del campesinado era lo que hab\u00eda conducido a Lenin a la conclusi\u00f3n de que en Rusia era imposible una revoluci\u00f3n socialista. Esta idea se reitera una y otra vez en todos sus art\u00edculos que directa o indirectamente tocan la cuesti\u00f3n agraria.<\/p>\n<p>\u00abApoyamos el movimiento campesino -escrib\u00eda Lenin en septiembre de 1905- en tanto es revolucionario y democr\u00e1tico. Estamos preparados (en seguida, inmediatamente) a luchar contra \u00e9l tan pronto se manifieste como un movimiento antiproletario reaccionario. Toda la esencia del marxismo se contiene en esta doble tarea&#8230;\u00bb Lenin ve\u00eda al proletariado occidental y hasta cierto punto a los semiproletarios de la aldea rusa como aliados socialistas, pero nunca a todo el campesinado en bloque. \u00abEn principio apoyamos al campesino en \u00abgeneral\u00bb -repet\u00eda con la persistencia t\u00edpica suya-, hasta el fin y por todos los medios, contra el propietario de la tierra, pero tambi\u00e9n (y no m\u00e1s tarde, sino al mismo tiempo) apoyamos al proletariado contra el campesino en general.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl campesinado vencer\u00e1 en una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa -escrib\u00eda en marzo de 1906-, agotando as\u00ed su revolucionarismo como tal campesinado. El proletariado vencer\u00e1 en una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica burguesa; y entonces ser\u00e1 cuando comience a desplegar su verdadero revolucionarismo socialista.\u00bb \u00abEl movimiento del campesinado -repet\u00eda en mayo del mismo a\u00f1o-, es el movimiento de otra clase; es, una lucha, no contra los fundamentos del capitalismo, sino por acabar con todos los residuos de la servidumbre.\u00bb Este criterio puede seguirse en Lenin de art\u00edculo en art\u00edculo, de a\u00f1o en a\u00f1o, de volumen en volumen. Las expresiones y los ejemplos cambian, pero el pensamiento b\u00e1sico permanece inalterable. Tampoco pod\u00eda haber sido de otro modo. Si Lenin hubiese visto un aliado socialista en el trabajador del campo, no habr\u00eda tenido el m\u00e1s m\u00ednimo motivo para insistir sobre el car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, limit\u00e1ndola a \u00abla dictadura del proletariado y del campesinado\u00bb, a tareas puramente democr\u00e1ticas. En las ocasiones en que Lenin me acus\u00f3 de \u00abmenospreciar\u00bb al campesino, no hab\u00eda pensado en que yo reconociese unas tendencias socialistas del campesino, sino en que no comprendiese lo suficientemente, desde el punto de vista de Lenin, la independencia democr\u00e1tico burguesa del campesinado, su capacidad d\u00e9 crear su propio poder e impedir as\u00ed el establecimiento de la dictadura socialista del proletariado.<\/p>\n<p>La revaloraci\u00f3n de este problema s\u00f3lo comenz\u00f3 durante los a\u00f1os del Termidor reaccionario, cuyo comienzo coincidi\u00f3, en general, con la enfermedad y muerte de Lenin. Desde entonces, respecto a la uni\u00f3n de trabajadores y campesinos rusos se declar\u00f3 que hab\u00eda en ella suficiente garant\u00eda contra los peligros de restauraci\u00f3n y una firme prenda de que el socialismo se lograr\u00eda dentro de las fronteras de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Habiendo impuesto la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds sobre la revoluci\u00f3n permanente, Stalin comenz\u00f3 a calificar de \u00abtrotskismo\u00bb la estimaci\u00f3n marxista del campesinado, y no s\u00f3lo con referencia al presente, sino tambi\u00e9n al pasado, con car\u00e1cter retroactivo.<\/p>\n<p>Naturalmente, es posible decidir si el criterio cl\u00e1sico marxista del campesinado ha resultado o no err\u00f3neo. Este tema nos llevar\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de este ap\u00e9ndice. Baste decir ahora que el marxismo nunca atribuy\u00f3 un car\u00e1cter absoluto e inmutable a su estimaci\u00f3n del campesinado como base no socialista. Marx dijo hace mucho tiempo que el campesinado se altera si cambian las circunstancias. El r\u00e9gimen de la dictadura del proletariado descubri\u00f3 muchas posibilidades de influir sobre el campesino y reeducarle. La historia no ha sondeado a\u00fan hasta el fondo los l\u00edmites de estas posibilidades. Pero ya est\u00e1 probado que el papel creciente de la coacci\u00f3n estatal en la U.R.R.S., lejos de refutarla, ha confirmado en su base la opini\u00f3n sobre el campesinado que distingu\u00eda a los marxistas rusos de los populistas. Sin embargo, sea cual fuere la situaci\u00f3n actual sobre este extremo, al cabo de veinte a\u00f1os de nuevo r\u00e9gimen, subsiste el hecho de que antes de la Revoluci\u00f3n de octubre, o m\u00e1s bien antes del a\u00f1o 1924, nadie en el campo marxista, y menos que nadie Lenin, ha tenido al campesinado por un factor de desarrollo socialista. Sin la ayuda de una revoluci\u00f3n proletaria en Occidente, insist\u00eda una y otra vez, la restauraci\u00f3n es inevitable en Rusia. No se equivocaba: la burocracia stalinista no es m\u00e1s que la primera etapa de la restauraci\u00f3n burguesa.<\/p>\n<p>Tales eran las posiciones divergentes de las dos facciones principales de la Socialdemocracia rusa. Pero junto a ellas, ya en los albores de la primera Revoluci\u00f3n, se formul\u00f3 otra posici\u00f3n, que en aquellos d\u00edas no encontr\u00f3 eco, pero que hemos de exponer, no s\u00f3lo por haber sido confirmada por los sucesos de 1907, sino particularmente porque siete a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n, despu\u00e9s de haber sido derrumbada, comenz\u00f3 a desempe\u00f1ar un papel completamente imprevisto en la pol\u00edtica de Stalin y de toda la burocracia sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>A comienzos de 1905 publiqu\u00e9 en Ginebra un folleto que analizaba la situaci\u00f3n pol\u00edtica reinante hacia el invierno de 1904. Llegaba en \u00e9l a la conclusi\u00f3n de que la campa\u00f1a independiente de peticiones y banquetes liberales hab\u00eda agotado sus posibilidades; que los intelectuales burgueses, que hab\u00edan trasladado sus esperanzas a los liberales, se hab\u00edan encontrado en un callej\u00f3n sin salida en uni\u00f3n de estos \u00faltimos; que el movimiento campesino iba creando condiciones favorables a la victoria, pero incapaces de asegurarla; que las cartas no se pondr\u00edan boca arriba sino mediante una insurrecci\u00f3n armada del proletariado; que la pr\u00f3xima etapa en tal direcci\u00f3n habr\u00eda de ser la huelga general. Aquel folleto, titulado Hasta el nueve de enero, hab\u00eda sido escrito con anterioridad al domingo sangriento de San Petersburgo. La potente oleada de huelgas que se inici\u00f3 aquel d\u00eda, con los primeros choques armados que le sirvieron de complemento, fueron una confirmaci\u00f3n inequ\u00edvoca del pron\u00f3stico estrat\u00e9gico consignado en el folleto.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo de mi obra era de Parvus, emigrado ruso que ya por entonces hab\u00eda llegado a ser un prominente escritor alem\u00e1n. La personalidad de Parvus era en extremo creadora, capaz de infectarse de las ideas de otros y de enriquecer a otros con las suyas propias. Carec\u00eda del equilibrio interno y de la aplicaci\u00f3n necesarios para aportar nada digno de su talento como pensador y escritor al movimiento obrero. No hay duda que ejerci\u00f3 considerable influencia en mi desarrollo personal, especialmente con respecto a la comprensi\u00f3n social revolucionaria de la \u00e9poca. Pocos a\u00f1os antes de conocernos, Parvus defend\u00eda con apasionamiento la idea de una huelga general en Alemania; pero el pa\u00eds estaba entonces disfrutando una era prolongada de prosperidad industrial, la Socialdemocracia se estaba adaptando al r\u00e9gimen de los Hohenzollern y la propaganda revolucionaria extranjera s\u00f3lo hallaba una indiferencia ir\u00f3nica. Habiendo le\u00eddo mi folleto manuscrito, al mismo d\u00eda siguiente de los sangrientos sucesos de San Petersburgo, Parvus se sent\u00eda agobiado al pensar en el papel excepcional que el proletariado de la atrasada Rusia estaba llamado a desempe\u00f1ar.<\/p>\n<p>Varios d\u00edas que pasamos juntos en Munich se dedicaron a conversaciones que nos aclararon muchos puntos y personalmente nos acercaron considerablemente. El pr\u00f3logo que puso entonces Parvus a mi folleto qued\u00f3 incluido para siempre en la historia de la Revoluci\u00f3n rusa. En pocas p\u00e1ginas arrojaba luz sobre aquellas particularidades sociales de la Rusia rezagada que, si bien ya muy conocidas, a nadie antes que a \u00e9l hab\u00edan sugerido todas las deducciones necesarias.<\/p>\n<p>\u00abEl radicalismo pol\u00edtico en todo el Occidente europeo -escrib\u00eda Parvus-, como todo el mundo sabe, depend\u00eda ante todo de la peque\u00f1a burgues\u00eda. \u00e9sta se compon\u00eda de artesanos y generalmente de toda aquella parte de la burgues\u00eda que result\u00f3 afectada por el desarrollo industrial y sustituida al mismo tiempo por la clase capitalista&#8230; En la Rusia del per\u00edodo precapitalista, las ciudades se desarrollaban seg\u00fan el modelo chino de car\u00e1cter oficial y burocr\u00e1tico, sin importancia alguna pol\u00edtica, mientras que en sentido econ\u00f3mico serv\u00edan de bazares de comercio para el vecindario hacendado y campesino. Progresaban con bastante lentitud cuando contribuy\u00f3 a su desarrollo el proceso capitalista, que comenz\u00f3 a establecer grandes ciudades a su imagen, esto es, ciudades fabriles y centros de comercio mundial&#8230; Lo que hab\u00eda estorbado al desenvolvimiento de la democracia peque\u00f1oburguesa vino a redundar en beneficio de la conciencia de clase del proletariado en Rusia: el desmedrado avance de la forma artesana de producci\u00f3n. El proletariado se concentr\u00f3 de repente en las f\u00e1bricas&#8230;<\/p>\n<p>\u00abMasas cada vez mayores de campesinos eran atra\u00eddas al movimiento. Pero todo lo que pueden hacer es aumentar la anarqu\u00eda pol\u00edtica ya excesiva en el pa\u00eds, debilitando as\u00ed al Gobierno; no pueden convertirse en ej\u00e9rcito revolucionario compacto. As\u00ed, pues, a medida que la revoluci\u00f3n se desarrolla, recaer\u00e1 sobre el proletariado una porci\u00f3n a\u00fan mayor de labor pol\u00edtica. Al mismo tiempo, su experiencia pol\u00edtica aumentar\u00e1, y su energ\u00eda pol\u00edtica se har\u00e1 r\u00e1pidamente mayor&#8230;<\/p>\n<p>\u00abLa Socialdemocracia ha de verse ante este dilema: asumir la responsabilidad del Gobierno como suyo, sea cual fuere la actitud de la Socialdemocracia&#8230; En Rusia \u00fanicamente los trabajadores pueden realizar una insurrecci\u00f3n revolucionaria. En Rusia, el Gobierno provisional revolucionario ser\u00e1 un Gobierno de la democracia obrera. Ese Gobierno ser\u00e1 socialdem\u00f3crata si la Socialdemocracia se coloca a la cabeza del movimiento revolucionario del proletariado ruso&#8230;<\/p>\n<p>\u00abEl Gobierno provisional socialdem\u00f3crata no puede llevar a cabo una insurrecci\u00f3n socialista en Rusia, pero el proceso concreto de liquidar la autocracia y establecer una rep\u00fablica democr\u00e1tica le dar\u00e1 fecunda base para tina actividad pol\u00edtica.\u00bb<\/p>\n<p>En el apogeo de los acontecimientos revolucionarios, por el oto\u00f1o de 1905, encontr\u00e9 a Parvus otra vez, en San Petersburgo. Aunque en cuanto a organizaci\u00f3n se manten\u00eda independiente de ambas facciones, edit\u00e1bamos conjuntamente Russkoye Slovo (La Palabra Rusa), peri\u00f3dico destinado a las masas de la clase obrera, y en coalici\u00f3n con los mencheviques, el importante peri\u00f3dico Nachalo (El Comienzo). La teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente sol\u00eda asociarse a los nombres de \u00abParvu y Trotsky\u00bb. Esto s\u00f3lo en parte era justo. Parvus alcanz\u00f3 la madurez revolucionaria a fines del pasado siglo, cuando iba a la cabeza de las fuerzas que propugnaban el llamado \u00abrevisionismo\u00bb, esto es, las distorsiones oportunistas de la teor\u00eda de Marx. Pero su optimismo se vio socavado por el fracaso de todos sus esfuerzos por empujar la Socialdemocracia alemana en direcci\u00f3n a una pol\u00edtica m\u00e1s revuelta. Parvus se fue haciendo cada vez m\u00e1s reservado en cuanto a las perspectivas de una revoluci\u00f3n socialista en Occidente. Al mismo tiempo sent\u00eda que \u00abel Gobierno provisional socialdem\u00f3crata no puede llevar a cabo una insurrecci\u00f3n socialista en Rusia\u00bb. Por consiguiente, su pron\u00f3stico se\u00f1alaba, en vez de la transformaci\u00f3n de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en socialista, simplemente el establecimiento en Rusia de un r\u00e9gimen de democracia obrera, poco m\u00e1s o menos como en Australia, donde el primer Gobierno laborista, sobre cimientos agrarios, de granjeros, no se aventuraba m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del r\u00e9gimen burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Yo no compart\u00eda esa conclusi\u00f3n. La democracia australiana, madurando org\u00e1nicamente en el suelo virgen de un continente nuevo, inmediatamente asumi\u00f3 un car\u00e1cter conservador y domin\u00f3 al proletariado, joven, pero ya bastante privilegiado. La democracia rusa, por el contrario, s\u00f3lo podr\u00eda salir adelante a consecuencia de una insurrecci\u00f3n revolucionaria de grandes vuelos, cuya din\u00e1mica no permit\u00eda al Gobierno obrero mantenerse dentro del marco de la democracia burguesa. Nuestras diferencias de opini\u00f3n, que comenzaron poco despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de 1905, dieron lugar a una completa ruptura al comienzo de la guerra, con ocasi\u00f3n de la cual, Parvus, en quien el esc\u00e9ptico hab\u00eda vencido al revolucionario, result\u00f3 hallarse al lado del imperialismo germano y m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en consejero e inspirador del primer presidente de la Rep\u00fablica alemana, Ebert.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de escribir mi folleto Hasta el once de enero, repetidamente volv\u00ed sobre el desarrollo y el asiento de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. En vista de la importancia que luego adquiri\u00f3 en la evoluci\u00f3n intelectual el h\u00e9roe de esta biograf\u00eda, es necesario presentarla aqu\u00ed en forma de citas exactas de mis obras de los a\u00f1os 1905 y 1906.<\/p>\n<p>\u00abEl n\u00facleo de poblaci\u00f3n en una ciudad contempor\u00e1nea (al menos en una ciudad de importancia econ\u00f3mica y pol\u00edtica) es la clase marcadamente diferenciada del trabajador asalariado. Esta clase, esencialmente desconocida en la gran Revoluci\u00f3n francesa, es la destinada a desempe\u00f1ar el papel decisivo en nuestra Revoluci\u00f3n&#8230; En un pa\u00eds econ\u00f3micamente m\u00e1s atrasado, el proletariado puede llegar al poder antes que en uno que est\u00e9 m\u00e1s adelantado en sentido capitalista. La concepci\u00f3n de una especie de dependencia autom\u00e1tica de la dictadura proletaria, respecto de las fuerzas y los medios t\u00e9cnicos de un pa\u00eds es un prejuicio de materialismo \u00abecon\u00f3mico\u00bb simplificado al extremo. Tal criterio nada tiene de com\u00fan con el marxismo&#8230; A pesar del hecho de que las fuerzas productoras de la industria estadounidense son diez veces m\u00e1s grandes que las nuestras, el papel pol\u00edtico del proletariado ruso, su influencia en la pol\u00edtica de su propio pa\u00eds y la posibilidad de que influya sobre la fijaci\u00f3n del proletariado norteamericano&#8230;<\/p>\n<p>\u00abMe parece que la Revoluci\u00f3n rusa ha de crear tales condiciones que el poder puede (y en caso de triunfo debe) pasar a manos del proletariado antes de que los pol\u00edticos del liberalismo burgu\u00e9s encuentren posible desplegar su genio estadista&#8230; La burgues\u00eda rusa entregar\u00e1 todas las posiciones revolucionarias al proletariado. Tambi\u00e9n tendr\u00e1 que entregar la hegemon\u00eda al campesinado. El proletariado en el poder aparecer\u00e1 ante los campesinos como el liberador de la clase&#8230; El proletariado, apoyado en los campesinos, pondr\u00e1 en movimiento todas las fuerzas para elevar el nivel cultural de la aldea y para desarrollar conciencia de clase en el campesinado&#8230;<\/p>\n<p>\u00abPero, \u00bfno empujar\u00e1 acaso el campesinado mismo al proletariado m\u00e1s lejos, llegando a substituirle? Eso es imposible. Toda la experiencia hist\u00f3rica repudia tal supuesto. Muestra que el campesinado es absolutamente incapaz de desempe\u00f1ar su papel pol\u00edtico independiente&#8230; De lo dicho resulta claro c\u00f3mo pienso en relaci\u00f3n a la idea de la \u00abdictadura del proletariado y los campesinos&#8230;\u00bb No se trata de si la considero admisible en principio, de si \u00abdeseo\u00bb o \u00abno deseo\u00bb tal forma de cooperaci\u00f3n pol\u00edtica. La creo irrealizable, al menos en sentido directo e inmediato&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Lo que antecede demuestra cu\u00e1n incorrecta es la aserci\u00f3n de que el concepto aqu\u00ed expuesto \u00absaltaba sobre la revoluci\u00f3n burguesa\u00bb, como m\u00e1s tarde se ha dicho con insistente reiteraci\u00f3n. \u00abLa lucha por la renovaci\u00f3n democr\u00e1tica en Rusia&#8230; -escrib\u00eda yo al mismo tiempo- se deriva por completo del capitalismo, y la dirigen fuerzas formadas sobre la clase del capitalismo, e inmediatamente, en primer lugar, apunta contra los obst\u00e1culos de feudalismo y vasallaje que se atraviesan en el camino del desarrollo de una sociedad capitalista.\u00bb Pero la sustancia de la cuesti\u00f3n era con qu\u00e9 fuerzas y por qu\u00e9 m\u00e9todos podr\u00edan eliminarse tales obst\u00e1culos. \u00abEl marco de todos los problemas de la revoluci\u00f3n puede limitarse por el aserto de que nuestra revoluci\u00f3n es burguesa en sus finalidades objetivas, y, por consiguiente, en todos sus inevitables resultados, y es posible al mismo tiempo cerrar los ojos al hecho de que la fuerza activa principal de esa revoluci\u00f3n burguesa es el proletariado, que se acerca al poder aprovechando todo el \u00edmpetu de la revoluci\u00f3n&#8230; Puede uno consolarse con la idea de que las condiciones sociales en Rusia no han madurado a\u00fan para una econom\u00eda socialista, y al mismo tiempo pasar por alto que, al subir al poder, el proletariado, con toda la l\u00f3gica de la situaci\u00f3n, avanzar\u00eda maquinalmente hacia el manejo de la econom\u00eda a expensas del Estado&#8230; Llegando al Gobierno, no como rehenes desvalidos, sino como fuerza directriz, los representantes del proletariado, por esta sola raz\u00f3n, borran las fronteras entre el programa y el m\u00e1ximo, esto es, incluir\u00e1n el colectivismo en el orden del d\u00eda. En qu\u00e9 punto se detendr\u00e1 el proletariado en tal tendencia depende de la correlaci\u00f3n de fuerzas, pero ciertamente no de las intenciones iniciales del partido del proletariado&#8230;<\/p>\n<p>\u00abPero podemos preguntarnos ya: \u00bfDebe inevitablemente la dictadura del proletariado estrellarse contra la armaz\u00f3n de la revoluci\u00f3n burguesa, o puede, a base de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica existente en el mundo, contemplar la perspectiva de victoria, despu\u00e9s de desbaratar el marco limitante&#8230;? Una cosa puede decirse con certeza: sin el apoyo gubernamental directo del proletariado europeo, la clase trabajadora de Rusia no ser\u00e1 capaz de mantenerse en el poder y transformar su dominio temporal en dictadura socialista perdurable&#8230;\u00bb Pero esto no lleva necesariamente a un pron\u00f3stico pesimista: \u00abla liberaci\u00f3n pol\u00edtica, dirigida por la clase trabajadora de Rusia, elevar\u00e1 al dirigente a una altura sin precedentes en la historia, transmiti\u00e9ndole fuerzas y medios colosales, y haci\u00e9ndole el iniciador de la liquidaci\u00f3n del capitalismo en el mundo entero, para lo cual la historia ha creado todos los requisitos objetivos previos&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a la extensi\u00f3n en que la Socialdemocracia internacional se mostrar\u00e1 capaz de realizar su tarea revolucionaria, escrib\u00eda yo en 1906: \u00abLos partidos socialistas europeos, y en primer lugar el m\u00e1s poderoso de ellos, el alem\u00e1n, han desarrollarlo su conservadurismo, que se hace mayor en proporci\u00f3n a las dimensiones de las masas que abarca el socialismo y la efectividad de la organizaci\u00f3n y disciplina de esas masas. Por eso, la Socialdemocracia, como organizaci\u00f3n que encarna la experiencia pol\u00edtica del proletariado, puede en un momento dado ser el obst\u00e1culo inmediato en el camino de un choque declarado entre los trabajadores y la reacci\u00f3n burguesa&#8230;\u00bb Sin embargo, conclu\u00eda mi an\u00e1lisis expresando la seguridad de que \u00abla revoluci\u00f3n del Este infectar\u00eda. al proletariado occidental de idealismo revolucionario, despertando en \u00e9l el deseo de principiar a hablar en \u00abruso\u00bb con su enemigo&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>En resumen. El populismo, como el eslavofilismo, proven\u00eda de ilusiones de que el curso de desarrollo de Rusia habr\u00eda de ser algo \u00fanico, fuera del capitalismo y de la rep\u00fablica burguesa. El marxismo de Plejanov se concentr\u00f3 en probar la identidad de principios del curso hist\u00f3rico de Rusia con el Occidente. El programa que se deriv\u00f3 de eso no tuvo en cuenta las peculiaridades verdaderamente reales y nada m\u00edsticas de la estructura social y el desarrollo revolucionario de Rusia. La idea menchevique de la Revoluci\u00f3n, despojada de sus epis\u00f3dicas estratificaciones y desviaciones individuales, equival\u00eda a lo siguiente: la victoria de la revoluci\u00f3n burguesa en Rusia s\u00f3lo era posible bajo la direcci\u00f3n de la burgues\u00eda liberal y debe dar a esta \u00faltima el poder. Despu\u00e9s, el r\u00e9gimen democr\u00e1tico elevar\u00eda al proletariado ruso, con \u00e9xito mucho mayor que hasta entonces, al nivel de sus hermanos mayores occidentales, por el camino de la lucha hacia el socialismo.<\/p>\n<p>La perspectiva de Lenin puede expresarse brevemente por las siguientes palabras: La atrasada burgues\u00eda rusa es incapaz de realizar su propia revoluci\u00f3n. La victoria completa de la revoluci\u00f3n, por mediaci\u00f3n de la \u00abdictadura democr\u00e1tica del proletariado y los campesinos\u00bb, desterrar\u00eda del pa\u00eds el medievalismo, imprimir\u00eda al capitalismo ruso el ritmo del americano, fortalecer\u00eda el proletariado en la ciudad y en el campo y har\u00eda posible efectivamente la lucha por el socialismo. En cambio, el triunfo de la Revoluci\u00f3n rusa dar\u00eda enorme impulso a la revoluci\u00f3n socialista en el Oeste, y \u00e9sta no s\u00f3lo proteger\u00eda a Rusia contra los riesgos de la restauraci\u00f3n, sino que permitir\u00eda al proletariado ruso ir a la conquista del poder en un per\u00edodo hist\u00f3rico relativamente breve.<\/p>\n<p>La perspectiva de la revoluci\u00f3n permanente puede resumiese as\u00ed: la victoria completa de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en Rusia s\u00f3lo se concibe en forma de dictadura del proletariado, secundado por los campesinos. La dictadura del proletariado, que inevitablemente pondr\u00eda sobre la mesa no s\u00f3lo tareas democr\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n socialistas, dar\u00eda al mismo tiempo un impulso vigoroso a la revoluci\u00f3n socialista internacional. S\u00f3lo la victoria del proletariado de Occidente podr\u00eda proteger a Rusia de la restauraci\u00f3n burguesa, d\u00e1ndole la seguridad de completar la implantaci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n<p>Esa compacta f\u00f3rmula con igual claridad la semejanza de los dos conceptos \u00faltimos en su irreconciliable diferenciaci\u00f3n de la perspectiva liberal menchevique y su discrepancia esencial\u00edsima en cuanto a la cuesti\u00f3n del car\u00e1cter social y de las tareas de la \u00abdictadura\u00bb derivadas de la revoluci\u00f3n. La queja no infrecuente en los escritos de los te\u00f3ricos actuales de Mosc\u00fa de que el programa de la dictadura del proletariado era \u00abprematura\u00bb en 1905, no hace al caso. En un sentido emp\u00edrico, el programa de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y los campesinos result\u00f3 asimismo \u00abprematura\u00bb. La desfavorable combinaci\u00f3n de fuerzas en la \u00e9poca de la primera Revoluci\u00f3n no s\u00f3lo impidi\u00f3 la dictadura del proletariado, sino sobre todo la victoria de la revoluci\u00f3n en general. Y, sin embargo, todos los grupos revolucionarios se basaban en la esperanza de un completo triunfo: la lucha suprema revolucionaria hubiera sido imposible sin tal esperanza. Las diferencias de opini\u00f3n se refer\u00edan a la perspectiva general de la revoluci\u00f3n y a la estrategia resultante de ella. La perspectiva del menchevismo era falsa hasta la medula; se\u00f1alaba al proletariado un camino err\u00f3neo. La perspectiva del bolchevismo no era completa: apuntaba bien la direcci\u00f3n general de la lucha, pero caracterizaba mal sus etapas. La insuficiencia de la perspectiva bolchevique no se apreci\u00f3 en 1905 s\u00f3lo porque la revoluci\u00f3n misma no fue m\u00e1s adelante. Pero luego, a principios de 1917, Lenin se vio obligado a alterar su perspectiva, en directo conflicto con los viejos cuadros de su partido.<\/p>\n<p>No hay pron\u00f3stico pol\u00edtico que pueda considerarse matem\u00e1ticamente exacto; basta con que indique debidamente la l\u00ednea general de desarrollo y ayude a orientar el curso de los acontecimientos, que inevitablemente tuerce a derecha e izquierda la l\u00ednea principal. En tal sentido, es imposible no ver que el concepto de revoluci\u00f3n permanente ha pasado por la prueba de la historia. Durante los a\u00f1os iniciales del r\u00e9gimen sovi\u00e9tico nadie negaba esto; por el contrario, es un hecho que se reconoci\u00f3 en numerosas publicaciones oficiales. Pero cuando la reacci\u00f3n burocr\u00e1tica contra octubre se manifest\u00f3 en la calmada y refrescada capa superior de la sociedad sovi\u00e9tica, se dirigi\u00f3 desde luego contra la teor\u00eda que reflejaba la primera revoluci\u00f3n proletaria mejor que ninguna otra cosa, mientras expon\u00eda a la vez su car\u00e1cter imperfecto, limitado y parcial. As\u00ed, por v\u00eda de repulsi\u00f3n, se origin\u00f3 la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds, dogma fundamental del stalinismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La Revoluci\u00f3n de 1905 vino a ser no s\u00f3lo \u00abensayo general\u00bb de la de 1917, sino tambi\u00e9n el laboratorio en que se planearon todas las agrupaciones fundamentales de vida pol\u00edtica rusa y se proyectaron todas las tendencias y matices dentro del marxismo ruso. 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