{"id":35852,"date":"2016-05-18T16:12:18","date_gmt":"2016-05-18T18:12:18","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=35852"},"modified":"2016-05-20T15:48:47","modified_gmt":"2016-05-20T17:48:47","slug":"nahuel-moreno-la-teoria-de-los-campos-burgueses-progresivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/nahuel-moreno-la-teoria-de-los-campos-burgueses-progresivos\/","title":{"rendered":"Nahuel Moreno: La teor\u00eda de los \u201ccampos burgueses progresivos\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>Este es el primer cap\u00edtulo del libro \u201cLa traici\u00f3n de la OCI\u201d, escrito por Nahuel Moreno en 1982.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por Nahuel Moreno<\/p>\n<p>La direcci\u00f3n de la OCI, como toda direcci\u00f3n revisionista que se reivindica trotskista, esconde sus verdaderas posiciones tras una mara\u00f1a de frases trotskistas. En lugar de decir que apoya al gobierno y la coalici\u00f3n frentepopulista liderada por Mitterrand, como har\u00eda un stalinista o un socialdem\u00f3crata, afirma que \u201c<em>nuestra t\u00e1ctica est\u00e1 dirigida contra la burgues\u00eda; y en ese combate contra la burgues\u00eda,<\/em>[no tomamos]\u00a0<em>la menor responsabilidad por el gobierno Mitterrand.\u00a0<\/em>\u201d (Proyecto de informe pol\u00edtico, p. 3).<\/p>\n<p>Sin embargo, basta apartar las frases necesarias para disfrazarse de trotskista, para que aparezca la verdadera pol\u00edtica de la OCI:<\/p>\n<p>\u00ab<em>En ese combate contra la burgues\u00eda, sin tomar la menor responsabilidad por el gobierno Mitterrand,\u00a0<strong>estamos en el campo de Mitterrand en sus acciones de resistencia a la burgues\u00eda\u00a0<\/strong><\/em>\u201d (op. cit., p. 3)<span style=\"background-color: #d5d5d5;\">\u00a0<\/span><a href=\"http:\/\/www.geocities.ws\/moreno_nahuel\/29_1_nm.html#_ftn1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">[1]\u00a0<\/a>.<\/p>\n<p>Puesto que el documento no menciona ninguna otra t\u00e1ctica o combinaci\u00f3n de t\u00e1cticas, debemos concluir que esta es la orientaci\u00f3n central de la OCI para todo el pr\u00f3ximo periodo: estar en el \u201ccampo\u201d burgu\u00e9s frentepopulista. Fuerza es reconocer el poder de s\u00edntesis del autor del documento (Pierre Lambert); esa f\u00f3rmula es, textualmente, la que han utilizado todos los revisionistas del leninismo y el trotskismo.<\/p>\n<p>Lambert nos dice, con una claridad total, que la OCI forma parte del campo integrado por los partidos obreros traidores, gaullistas y radicales de izquierda y liderado por la m\u00e1xima instituci\u00f3n del Estado burgu\u00e9s y la V Rep\u00fablica: la presidencia ejercida por Mitterrand.<\/p>\n<p><strong>El trotskismo sostiene, avalado por toda la experiencia hist\u00f3rica, que el \u201ccampo\u201d frentepopulista es burgu\u00e9s y por consiguiente contrarrevolucionario<\/strong>; <strong>que este car\u00e1cter se acent\u00faa al m\u00e1ximo cuando el frente popular llega al gobierno, porque se convierte en el l\u00edder del \u201ccampo\u201d capitalista a trav\u00e9s del ejercicio del poder del estado capitalista.<\/strong> El actual revisionismo de la OCI no la ha llevado a modificar esa concepci\u00f3n cl\u00e1sica. Lambert es consciente de que se ha pasado al \u201ccampo\u201d burgu\u00e9s contrarrevolucionario, por eso esconde su mercanc\u00eda revisionista afirmando que su \u201c\u00a0<em>t\u00e1ctica est\u00e1 dirigida contra la burgues\u00eda\u00a0<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Si desarrollamos este razonamiento, llegamos a una conclusi\u00f3n novedosa, por decir lo menos: que el de Mitterrand es un campo burgu\u00e9s bastante raro, puesto que realiza \u201c\u00a0<em>acciones de resistencia a la burgues\u00eda\u00a0<\/em>\u201d y la t\u00e1ctica principal, o \u00fanica, de la OCI, es formar parte pol\u00edtica del mismo.<\/p>\n<p>Se trata evidentemente de una contradicci\u00f3n. Consciente de ello, Lambert trata de fundamentar su t\u00e1ctica en el siguiente argumento: Lenin y Trotsky formaron parte del campo de Kerenski contra Kornilov; Trotsky form\u00f3 parte del campo de Chiang Kai-shek contra la invasi\u00f3n japonesa de China y del campo de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola contra Franco.<\/p>\n<p>Nosotros respondemos que, efectivamente, Trotsky form\u00f3 parte de esos campos burgueses contra sus respectivos adversarios, y calific\u00f3 a los que se opusieron a dicha t\u00e1ctica de traidores. Pero existen dos diferencias fundamentales entre Trotsky y Lambert: aqu\u00e9l nunca dijo que se deb\u00eda formar parte pol\u00edtica sino tan solo\u00a0<strong>militar\u00a0<\/strong>del campo de Kerenski-Chiang-Negr\u00edn, y que adem\u00e1s toda su t\u00e1ctica iba dirigida a\u00a0<strong>destrozar\u00a0<\/strong>dicho campo. Ese era su objetivo al entrar en \u00e9l, y as\u00ed lo proclamaba. Su pol\u00edtica se podr\u00eda sintetizar en la frase, \u201c\u00a0<em>estamos en el campo militar de Kerenski para derrotar a \u00e9ste, como \u00fanica forma de derrotar a Kornilov y a todos los Kornilovs que vendr\u00e1n\u00a0<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Cuando Lambert dice que hay que estar \u201c\u00a0<em>en el campo de Kerenski o Negr\u00edn en sus acciones de resistencia a la burgues\u00eda\u00a0<\/em>\u201d, est\u00e1 afirmando no s\u00f3lo que lucha contra la sublevaci\u00f3n de Kornilov y la insurrecci\u00f3n fascista de Franco, sino que\u00a0<strong>apoya las acciones pol\u00edticas de Kerenski y Negr\u00edn\u00a0<\/strong>.<\/p>\n<p>Los tres ejemplos que da Lambert se refieren a situaciones hist\u00f3ricas en que las circunstancias objetivas obligaron a los revolucionarios (los bolcheviques en Rusia y los trotskistas en China y Espa\u00f1a) a formar parte de un campo com\u00fan con un gobierno burgu\u00e9s contra la reacci\u00f3n fascista o bonapartista, o la invasi\u00f3n imperialista de un pa\u00eds semicolonial. Pero denunciaron constantemente a Kerenski como agente de Kornilov, a Chiang como agente de los japoneses y a Negr\u00edn como agente de Franco y combatieron sus acciones por antiobreras.<\/p>\n<p>Se trata de una situaci\u00f3n similar a la que nos lleva a aplicar la t\u00e1ctica del entrismo en alg\u00fan partido obrero-burgu\u00e9s de masas. Supongamos que en un gran partido socialdem\u00f3crata (el de Blum, por ejemplo) surgen corrientes de izquierda que empiezan a desarrollar posiciones similares a las del trotskismo. Seg\u00fan Lambert, tendr\u00edamos que aplicar el entrismo diciendo que \u201c\u00a0<em>estamos con Blum en sus acciones contra la burgues\u00eda\u00a0<\/em>\u201d. Los trotskistas sostenemos y hacemos lo contrario. Al entrar, denunciamos m\u00e1s que nunca la pol\u00edtica contrarrevolucionaria de Blum y tratamos de desarrollar esas corrientes trotskizantes para destrozar al partido de Blum desde adentro y captar a esas corrientes para la secci\u00f3n nacional de la Cuarta Internacional. Esa es la pol\u00edtica principista tradicional del trotskismo cuando la situaci\u00f3n objetiva nos obliga a entrar o permanecer en un frente o partido que no es el de la clase obrera en lucha contra la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Entonces, volviendo a la pol\u00edtica actual de Lambert, \u00e9l est\u00e1 en un campo burgu\u00e9s \u201cprogresivo\u201d contra otro campo burgu\u00e9s al que considera m\u00e1s reaccionario. Esta es la caracter\u00edstica m\u00e1s notoria del revisionismo en este siglo. Este revisionismo se ha expresado hist\u00f3ricamente bajo dos formas: la de los mencheviques y la del stalinismo. La esencia del menchevismo con su \u201cfrente antizarista\u201d y del stalinismo con el \u201cfrente popular\u201d (que desarrollaremos en detalle un poco m\u00e1s adelante) consist\u00eda en lo siguiente: el eje, la estrategia permanente de esos partidos, es conformar esos frentes con la burgues\u00eda \u201cliberal\u201d (los mencheviques) o \u201cdemocr\u00e1tica\u201d (los stalinistas), aun cuando los mismos no existan en la realidad.<\/p>\n<p>Existe un tercer tipo de revisionismo que se diferencia del anterior por cuanto la conformaci\u00f3n de los frentes policlasistas de esa naturaleza no es su estrategia permanente sino una reacci\u00f3n frente a la realidad objetiva.<\/p>\n<p>Nos explicamos. Cuando dos frentes burgueses se enfrentan en choque f\u00edsico (guerra colonial, guerra civil entre republicanos y fascistas, etc.) aparecen en los partidos revolucionarios corrientes oportunistas que capitulan pol\u00edticamente a la direcci\u00f3n burguesa del \u201ccampo progresivo\u201d, con el argumento de \u201cderrotar primero al fascismo\u201d (o al imperialismo). Es el caso de Kamenev y Stalin en 1917, Stalin-Bujarin en 1924, Stalin-Mao en 1925-27, Molinier-Schachtman en 1936, Pablo en 1951, Mandel con respecto a Nicaragua en 1979 y ahora la OCI en Francia.<\/p>\n<p>Los dos primeros revisionistas son un claro proyecto pol\u00edtico que se persigue constantemente: la conformaci\u00f3n del campo con un sector \u201cprogresivo\u201d de la burgues\u00eda. La direcci\u00f3n del mismo puede estar formalmente en manos de un partido obrero-burgu\u00e9s, como sucede con el actual campo mitterrandista en Francia. Pero su esencia procapitalista, contrarrevolucionaria no cambia por m\u00e1s que el mismo sea liderado por los partidos obreros contrarrevolucionarios y participe en \u00e9l tan solo la \u201csombra\u201d de la burgues\u00eda. Por eso la pol\u00edtica de los campos burgueses progresivos es revisionista.<\/p>\n<p>El tercer revisionismo es la respuesta emp\u00edrica a un proceso de la realidad, al surgimiento de dos campos burgueses enfrentados f\u00edsicamente. No responde a una concepci\u00f3n general sino que constituye una capitulaci\u00f3n oportunista. En algunos casos (como el de Molinier, que despu\u00e9s veremos) la capitulaci\u00f3n no es directamente al frente \u201cprogresivo\u201d sino a su ala \u201cizquierda\u201d, a alg\u00fan ala de un partido obrero-burgu\u00e9s que integre el campo pero manteniendo una posici\u00f3n cr\u00edtica frente a su direcci\u00f3n. Esta pol\u00edtica es tan revisionista como la anterior, puesto que no trata de\u00a0<strong>romper\u00a0<\/strong>el campo, sino impulsarlo hacia la izquierda.<\/p>\n<p>En el presente cap\u00edtulo nos detendremos en los revisionistas consecuentes. En el pr\u00f3ximo estudiaremos a los tr\u00e1nsfugas de los partidos revolucionarios.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>De los posibilistas a Bernstein<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Cuando decimos que la teor\u00eda de los \u201ccampos burgueses progresivos\u201d constituye la base del revisionismo en este siglo, nos referimos al revisionismo post-bernsteiniano, es decir, posterior a las revoluciones rusas de 1905 y fundamentalmente de 1917. Sin embargo, nos parece \u00fatil pasar revista r\u00e1pidamente a los revisionistas anteriores y sus diferencias con el menchevismo.<\/p>\n<p>El revisionismo de Bernstein corresponde a la \u00e9poca del capitalismo en ascenso y comienzos del imperialismo, cuando las luchas del movimiento obrero conquistaban reformas que no cuestionaban la propiedad privada capitalista ni el Estado burgu\u00e9s. Empecemos por la situaci\u00f3n francesa en la d\u00e9cada de 1880, para ver c\u00f3mo el revisionismo bernsteiniano es producto t\u00edpico de esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>En 1881, la organizaci\u00f3n proletaria francesa, llamada Federaci\u00f3n de los Trabajadores Socialistas, sufre un fuerte rev\u00e9s electoral. Como consecuencia de ello, se produce una fuerte discusi\u00f3n interna que da lugar a la formaci\u00f3n de dos corrientes, las cuales se enfrentan en el congreso de Saint Etienne. La minoritaria, dirigida por Jules Guesde, se reivindicaba marxista. La mayoritaria ha pasado a la historia con el nombre de \u201cposibilistas\u201d, el mote que le pusieron los guesdistas. Esta, que se proclamaba enemiga del marxismo, ten\u00eda todas las concepciones que caracterizaron posteriormente al bernsteinianismo, la primera corriente revisionista dentro del marxismo.<\/p>\n<p>Ellos promulgaron en su \u00f3rgano,\u00a0<strong>Le Proletaire\u00a0<\/strong>, la c\u00e9lebre f\u00f3rmula,\u00a0<em>\u201cPlantear, de alg\u00fan modo, en lo inmediato, algunas de nuestras reivindicaciones para hacerlas finalmente posibles\u00a0<\/em>\u201d (de ah\u00ed el mote de \u201cposibilistas\u201d). Esta frase significa, en efecto, el abandono de la lucha por el socialismo, luchar \u00fanicamente por las migajas que el capitalismo puede conceder.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, Bernstein retoma esta concepci\u00f3n. El se basa en un hecho cierto: que el movimiento obrero, en sus grandes luchas, le arrancaba al capitalismo una conquista tras otra (legalizaci\u00f3n de los sindicatos, luego de los partidos socialistas, etc.). Por eso Bernstein considera que no est\u00e1 planteada la lucha por el socialismo mediante la conquista del poder. Para \u00e9l, el programa cotidiano del movimiento obrero y la socialdemocracia consiste en conquistar reformas, no en plantear tareas revolucionarias que cuestionen la propiedad privada capitalista y el Estado burgu\u00e9s. Se llegar\u00eda a la sociedad socialista mediante la acumulaci\u00f3n de reformas, y la misma conquista del poder ser\u00eda el producto de una evoluci\u00f3n gradual. Para Bernstein, la estructura estatal parlamentaria est\u00e1 por encima de las clases, y el proletariado podr\u00e1 llegar al poder dentro de su marco. En s\u00edntesis, el socialismo ser\u00eda producto de las conquistas sociales del proletariado y los avances electorales de la socialdemocracia (hoy tenemos diez diputados, ma\u00f1ana tendremos 100 y pasado ma\u00f1ana la mayor\u00eda en el parlamento).<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n, plasmada en el c\u00e9lebre aforismo \u201cel movimiento es todo, el fin, nada\u201d, explica el hecho de que Bernstein no formulara una estrategia para la conquista del poder, sino tan solo t\u00e1cticas.<\/p>\n<p>A partir de esta concepci\u00f3n, basada en la realidad de la lucha de clases y la pr\u00e1ctica del movimiento obrero de su \u00e9poca, Bernstein llega a la conclusi\u00f3n general te\u00f3rica, de que el proceso hist\u00f3rico se desarrollar\u00eda siempre con esa din\u00e1mica y perspectiva. Sostiene que la etapa en que el capitalismo imperialista podr\u00e1 otorgar reformas se ampliar\u00e1 constantemente, y s\u00f3lo llegar\u00e1 a su fin con el socialismo.<\/p>\n<p>El proceso hist\u00f3rico dio un rotundo ment\u00eds a esa concepci\u00f3n y a la pol\u00edtica reformista derivada de ella. La primera guerra imperialista demostr\u00f3 que el r\u00e9gimen capitalista mundial y los pa\u00edses imperialistas no podr\u00edan seguir ampliando las libertades democr\u00e1ticas y las conquistas m\u00ednimas de la clase obrera, que, por el contrario, la supervivencia del sistema obligaba al capitalismo a arrebatarle a los trabajadores las conquistas econ\u00f3micas y pol\u00edticas ya otorgadas.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburgo y en un principio Kautsky se opusieron a la teor\u00eda bernsteiniana. Se\u00f1alaron que el problema central de la pol\u00edtica socialdem\u00f3crata era la conquista del poder por el proletariado, no la obtenci\u00f3n de peque\u00f1as reformas. Quienes m\u00e1s desarrollaron esta concepci\u00f3n fueron Lenin y los bolcheviques, y no es casual: en Rusia estaba planteado el derrocamiento revolucionario del zarismo como primer paso para obtener las conquistas m\u00ednimas y democr\u00e1ticas ya logradas por el movimiento obrero de Europa occidental.<\/p>\n<p><strong>2. El revisionismo menchevique: la teor\u00eda de los campos burgueses progresivos<\/strong><\/p>\n<p>Se considera a los mencheviques rusos, con justa raz\u00f3n, como un polo de fundamental importancia en el desarrollo del marxismo de este siglo. Hoy d\u00eda se los conoce mucho mejor que a Bernstein, a quienes muchos consideran una antigualla que s\u00f3lo debe ser objeto de estudio por parte de los historiadores. En cambio, el menchevismo, como corriente pol\u00edtica antag\u00f3nica al bolchevismo, es punto de referencia obligado. Sin embargo, no se ha reflexionado lo suficiente sobre esta corriente como punto de partida del revisionismo caracter\u00edstico del presente siglo.<\/p>\n<p>El revisionismo menchevique es la respuesta oportunista a una etapa hist\u00f3rica distinta de la de Bernstein: no es la etapa de las conquistas m\u00ednimas del proletariado de los pa\u00edses adelantados, sino la de las revoluciones y contrarrevoluciones. En Rusia, la lucha entre bernsteinistas y marxistas ortodoxos (revolucionarios) se manifest\u00f3 como un combate encarnizado entre el economicismo y el iskrismo: entre los que dec\u00edan que la clase obrera deb\u00eda luchar por conquistas econ\u00f3micas y los que daban a la lucha un eje pol\u00edtico, el derrocamiento del zar para instaurar la democracia.<\/p>\n<p>La lucha entre mencheviques (revisionistas) y bolcheviques (marxistas) tuvo un eje enteramente distinto. Ambos coincid\u00edan plenamente en la lucha contra Bernstein y sus disc\u00edpulos rusos, los economicistas, y en que el eje de la lucha obrera en Rusia deb\u00eda ser por el derrocamiento del zar.<\/p>\n<p>Los mencheviques jam\u00e1s negaron la necesidad de luchar por el derrocamiento del zar como tarea inmediata del movimiento obrero. La diferencia con los bolcheviques radicaba en c\u00f3mo hacerlo y qu\u00e9 tipo de r\u00e9gimen deber\u00eda sucederle.<\/p>\n<p>El gran \u201caporte\u201d de los mencheviques al revisionismo, es la teor\u00eda de los campos o frentes burgueses progresivos. De acuerdo a esa teor\u00eda, para derrocar al zarismo autocr\u00e1tico e instaurar un nuevo r\u00e9gimen, el movimiento obrero y sus partidos deb\u00edan conformar un campo o frente antizarista, cuya direcci\u00f3n estar\u00eda en manos de la burgues\u00eda liberal y su partido, el Kadete. Para decirlo en las palabras de Axelrod, uno de sus te\u00f3ricos m\u00e1s importantes:<\/p>\n<p><em>\u201cEl proletariado lucha por lograr las condiciones que permitir\u00e1n el desarrollo burgu\u00e9s. Las condiciones hist\u00f3ricas objetivas determinan que\u00a0<strong>sea el destino de nuestro proletariado colaborar inevitablemente con la burgues\u00eda en la lucha contra el enemigo com\u00fan\u00a0<\/strong>\u201d\u00a0<\/em>(citado por Trotsky, Escritos, T. XI, vol. 1, p. 78).<\/p>\n<p>Durante la revoluci\u00f3n rusa, el ex-marxista Plejanov, convertido en vocero de la extrema derecha socialpatriota, dec\u00eda:\u00a0<em>\u201cDebemos alegramos por el apoyo de los partidos no proletarios y\u00a0<strong>no alejarlos de nosotros con acciones poco t\u00e1cticas\u00a0<\/strong>\u201d\u00a0<\/em>(op. cit., p. 82).<\/p>\n<p>De ah\u00ed a la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n por etapas fue un solo paso. Los mencheviques sosten\u00edan que el derrocamiento del zarismo, lejos de poner fin al frente \u201cantizarista\u201d policlasista, abrir\u00eda una etapa en la cual, bajo el gobierno de la burgues\u00eda liberal, la atrasada Rusia se convertir\u00eda en un pa\u00eds capitalista adelantado. En esa etapa el proletariado adquirir\u00eda experiencia y conciencia, a trav\u00e9s de la lucha por conquistas m\u00ednimas. Luego se abrir\u00eda la segunda etapa, la de la conquista del poder por el proletariado.<\/p>\n<p>La esencia de la pol\u00edtica menchevique fue sintetizada a\u00f1os despu\u00e9s por Trotsky, al afirmar que\u00a0<em>la \u201cl\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre el bolchevismo y el menchevismo\u201d\u00a0<\/em>consist\u00eda en que \u00e9ste buscaba conformar \u201c\u00a0<em>un frente com\u00fan de colaboraci\u00f3n pol\u00edtica con el enemigo de clase\u201d\u00a0<\/em>(The Crisis of the French Section, pp. 56 y 57).<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> La respuesta bolchevique y trotskista<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Frente a la teor\u00eda de los campos del menchevismo, Lenin y Trotsky plantearon una teor\u00eda opuesta. El haber adoptado, cada uno por su lado, esta segunda teor\u00eda, es lo que explica su profunda unidad en 1917 y el hecho de dirigir conjuntamente la Revoluci\u00f3n de Octubre, superando sus divergencias anteriores.<\/p>\n<p>Para ellos, la divisi\u00f3n fundamental de la sociedad rusa es, como sostiene el marxismo ortodoxo, en clases: burgues\u00eda y proletariado. El eje de su pol\u00edtica es el desarrollo de la lucha de clases hasta la conquista del poder por el proletariado. De ah\u00ed deriva una teor\u00eda de los campos diametralmente opuesta a la de los mencheviques, basada en el hecho de que, por fuera de las dos clases fundamentales, existen otros sectores explotadores y explotados en la sociedad.<\/p>\n<p>Uno de esos campos es el\u00a0<strong>contrarrevolucionario\u00a0<\/strong>, integrado por el zarismo, los terratenientes y toda la burgues\u00eda, incluidos los sectores liberales \u201cantizaristas\u201d. El otro,\u00a0<strong>revolucionario\u00a0<\/strong>, est\u00e1 integrado por la clase obrera, los campesinos y todos los explotados. Esta es, como se ve, una teor\u00eda \u201ccampista\u201d basada en la concepci\u00f3n marxista tradicional de la lucha de clases.<\/p>\n<p>La diferencia entre Lenin y Trotsky antes de 1917, fue que \u00e9ste desarroll\u00f3 esta teor\u00eda hasta sus \u00faltimas consecuencias. Al comprender, como Lenin, la verdadera naturaleza de los campos enfrentados, Trotsky lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el campo revolucionario requer\u00eda una direcci\u00f3n, y \u00e9sta no podr\u00eda ser otra que el proletariado. Con ello refutaba, al mismo tiempo, la teor\u00eda menchevique de la revoluci\u00f3n por etapas.<\/p>\n<p>Dado que el campo revolucionario, anticapitalista, es encabezado por el proletariado, la revoluci\u00f3n contra los explotadores es directamente socialista por su din\u00e1mica de clase, por sus tareas y por el tipo de gobierno que impondr\u00e1 al llegar al poder: una dictadura de la clase obrera apoyada en el campesinado y el conjunto de los explotados. Esta es la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente tal como la desarroll\u00f3 Trotsky en un principio, al extraer las lecciones de 1905.<\/p>\n<p>Esta teor\u00eda de Trotsky tiene una deficiencia fundamental: no incluye la concepci\u00f3n de un partido centralizado que encabece a la clase obrera (la cual encabeza a su vez al campo revolucionario) en la lucha contra el zarismo. En esta etapa entre 1905 y 1917, Trotsky concibe a la organizaci\u00f3n proletaria como un partido del tipo de la socialdemocracia occidental, apto para las elecciones y la lucha parlamentaria, es decir, para la acci\u00f3n reformista, no revolucionaria.<\/p>\n<p>En Lenin se da la contradicci\u00f3n opuesta. Comparte la concepci\u00f3n de Trotsky en cuanto al car\u00e1cter de los campos, pero no se plantea qu\u00e9 clase deber\u00e1 dirigir la alianza revolucionaria de las clases explotadas; por ello, coincide con los mencheviques en cuanto a las dos etapas de la revoluci\u00f3n. En cambio, su concepci\u00f3n de la organizaci\u00f3n revolucionaria es la de un partido centralizado, apto para la lucha por el poder. Su concepci\u00f3n general es \u201cm\u00e1s revolucionaria\u201d que la de Trotsky, porque la pr\u00e1ctica de la construcci\u00f3n de tal partido lo habr\u00eda de llevar a las mismas conclusiones que aqu\u00e9l. Lenin llegar\u00e1 finalmente a esas conclusiones, no por asimilaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, sino como culminaci\u00f3n del desarrollo de su propia teor\u00eda de los campos y el partido.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n en el pensamiento de Trotsky se resuelve en 1917, por un proceso an\u00e1logo al de Lenin. El desarrollo de su teor\u00eda lo convence, despu\u00e9s de a\u00f1os de combatir la concepci\u00f3n leninista del partido, de la necesidad de construir una organizaci\u00f3n centralizada como la bolchevique para hacer la revoluci\u00f3n. El partido de Lenin era, pues, el adecuado para la teor\u00eda de Trotsky.<\/p>\n<p>La s\u00edntesis de leninismo y trotskismo que se produce en 1917, obedece a la l\u00f3gica de clase de la teor\u00eda \u201ccampista\u201d compartida por ambos.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Stalin y el frente popular<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La concepci\u00f3n de los \u201ccampos\u201d y de la lucha entre ellos que supera a la lucha de clases aparece, pues, con los mencheviques. Sin embargo, quien eleva esta concepci\u00f3n a nivel de una teor\u00eda general, de aplicaci\u00f3n permanente por los partidos obreros en todos los pa\u00edses y circunstancias, es Stalin con su frente popular.<\/p>\n<p>En 1935 se realiza el S\u00e9ptimo Congreso Mundial de la Internacional Comunista, ya totalmente dominada por el stalinismo. All\u00ed se promulga esta estrategia que ha pasado a ser la caracter\u00edstica del stalinismo desde entonces.<\/p>\n<p>El problema en discusi\u00f3n era el avance del fascismo en Europa: al triunfo de Mussolini unos quince a\u00f1os antes, se un\u00eda ahora el de Hitler en Alemania, mientras que la III Rep\u00fablica francesa hab\u00eda adquirido fuertes rasgos bonapartistas a partir de la asonada reaccionaria de 1934. Dice Trotsky:<\/p>\n<p>\u201c\u00a0<em>La conclusi\u00f3n que\u00a0<\/em>[los dirigentes stalinistas]\u00a0<em>han extra\u00eddo de todo esto es que se necesita la\u00a0<strong>s\u00f3lida unidad de todas las fuerzas \u2018democr\u00e1ticas\u2019 y \u2018progresistas\u00a0<\/strong>\u2019, de todos los \u2018amigos de la paz\u2019 (esa expresi\u00f3n existe) para la defensa de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica por un lado y de la democracia occidental por el otro (&#8230;) El eje de todas las discusiones en el congreso fue la \u00faltima experiencia en Francia bajo la forma del llamado \u2018Frente Popular\u2019, que era un bloque de tres partidos: Comunista, Socialista y Radical\u201d\u00a0<\/em>(\u201cEl congreso de liquidaci\u00f3n de la Comintern\u201d, en Escritos T. VII, vol. 1, pp. 133 y 135-6).<\/p>\n<p>Como vemos, \u00e9sta es la teor\u00eda de los campos, ahora a nivel internacional: donde los mencheviques dec\u00edan \u201czarismo\u201d, Stalin dice \u201cfascismo\u201d; y en lugar de la burgues\u00eda \u201cliberal antizarista\u201d tenemos a la \u201cdemocr\u00e1tica antifascista\u201d. El campo reaccionario internacional, liderado por la Alemania nazi, est\u00e1 integrado por la Italia fascista, el gobierno japon\u00e9s y otras fuerzas como Lavat en Francia y Franco en Espa\u00f1a. El campo democr\u00e1tico est\u00e1 integrado por el estado obrero sovi\u00e9tico y las fuerzas llamadas \u201cdemocr\u00e1ticas\u201d y \u201camigos de la paz\u201d: el gobierno frentepopulista de Blum, su hom\u00f3nimo espa\u00f1ol de Largo Caballero y Negr\u00edn y los imperialismos franc\u00e9s, brit\u00e1nico y norteamericano.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de los partidos comunistas en todos los pa\u00edses debe orientarse en torno al fortalecimiento del campo democr\u00e1tico \u201cantifascista\u201d a nivel nacional y mundial. Es necesario hacer todo lo posible por mantener a la burgues\u00eda \u201cdemocr\u00e1tica\u201d en el campo antifascista, lo cual es precisamente lo que propugnaban los mencheviques con respecto a la burgues\u00eda \u201cliberal\u201d.<\/p>\n<p>A nivel nacional, esta pol\u00edtica tuvo su expresi\u00f3n m\u00e1s clara en Espa\u00f1a, donde el PC entr\u00f3 a formar parte del gobierno frente populista de Largo Caballero antes de la guerra civil, y el de Negr\u00edn durante la misma.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de los frentes populares ha conocido diversas variantes: por ejemplo, en los pa\u00edses semicoloniales, los stalinistas buscan conformar \u201cfrentes antiimperialistas\u201d con la llamada \u201cburgues\u00eda nacional\u201d o \u201cantimonopolista\u201d.<\/p>\n<p>Pero la esencia es siempre la misma: la conformaci\u00f3n del campo burgu\u00e9s progresivo.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong>\u00a0Mao y la teor\u00eda de las contradicciones<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Como vimos, los mencheviques fueron los primeros en aplicar la pol\u00edtica de los campos burgueses progresivos, mientras que Stalin la elev\u00f3 al nivel de una estrategia permanente. Faltaba dar un paso: elaborar un principio te\u00f3rico-filos\u00f3fico que le diera fundamento. Este es el papel que cumpli\u00f3 Mao Tse-tung, con la teor\u00eda de las contradicciones.<\/p>\n<p>En su conocida obra \u201cSobre la contradicci\u00f3n\u201d dijo, elevando a nivel filos\u00f3fico lo que era su pol\u00edtica frente a la invasi\u00f3n japonesa en China:<\/p>\n<p><em>\u201cCuando el imperialismo desata una guerra de agresi\u00f3n contra un pa\u00eds\u00a0<\/em>[semicolonial]\u00a0<em>, las diferentes clases de \u00e9ste, exceptuando un peque\u00f1o n\u00famero de traidores, pueden unirse en una guerra nacional contra el imperialismo. Entonces, la contradicci\u00f3n entre el imperialismo y el pa\u00eds en cuesti\u00f3n pasa a ser la contradicci\u00f3n principal, mientras que\u00a0<strong>todas las contradicciones entre las diferentes clases en el pa\u00eds quedan relegadas temporalmente a una posici\u00f3n secundaria y subordinada\u00a0<\/strong>\u201d\u00a0<\/em>(Mao, Obras Escogidas, T. 1, p\u00e1g. 354).<\/p>\n<p>Y concluye: \u201c\u00a0<em>De este modo, si en un proceso hay varias contradicciones, necesariamente una de ellas es la principal, la que desempe\u00f1a el papel dirigente y decisivo, mientras las dem\u00e1s ocupan una posici\u00f3n secundaria y subordinada. Por lo tanto, al estudiar cualquier proceso complejo en el que existan dos o m\u00e1s contradicciones, debemos esforzarnos al m\u00e1ximo por descubrir la contradicci\u00f3n principal\u00a0<\/em>\u201d (op. cit., p. 355).<\/p>\n<p>Invirtiendo el orden de los argumentos, tenemos que para Mao existen en la sociedad contradicciones principales y secundarias, pero el car\u00e1cter de principal o secundario no es permanente, sino que cambia de acuerdo a las circunstancias. El mismo dice que\u00a0<em>\u201cen la sociedad capitalista, las dos fuerzas contradictorias, el proletariado y la burgues\u00eda, constituyen la contradicci\u00f3n principal\u201d\u00a0<\/em>(op. cit., p. 353). Pero sucede que, cuando se produce una invasi\u00f3n imperialista, esa contradicci\u00f3n pasa a ser temporariamente secundaria y subordinada, y la contradicci\u00f3n entre la naci\u00f3n semicolonial en su conjunto y el agresor imperialista pasa a ocupar el lugar principal. Como consecuencia de ello, toda la naci\u00f3n, es decir, sus distintas clases, con excepci\u00f3n de un \u201cpeque\u00f1o n\u00famero de traidores<em>\u201d\u00a0<\/em>deben unirse contra el imperialismo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos la teor\u00eda de los campos burgueses progresivos expresada en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, o seudofilos\u00f3ficos. Contra el campo conformado por el imperialismo y el \u201cpeque\u00f1o n\u00famero de traidores\u201d que lo apoya, se forma el campo progresivo de la\u00a0<em>\u201c<\/em>naci\u00f3n\u201d, dirigido por la burgues\u00eda.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong>\u00a0Revisionistas y marxistas: s\u00edntesis de las diferencias<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En conclusi\u00f3n, vemos un hilo conductor perfectamente claro desde el \u201cfrente antizarista\u201d de los mencheviques hasta las \u201ccontradicciones\u201d de Mao: es la teor\u00eda de los campos burgueses progresivos.<\/p>\n<p>Esta teor\u00eda se justifica con la generalizaci\u00f3n abusiva de un hecho real: las diferencias entre los distintos sectores burgueses. Seg\u00fan Trotsky, en la clase burguesa siempre existen antagonismos mucho mayores que en el seno del proletariado. Es un hecho f\u00e1cil de explicar: para el trabajador da lo mismo ser explotado por un patr\u00f3n que por otro, sea \u00e9ste \u201cnacional\u201d o \u201cimperialista\u201d, mientras que entre los distintos sectores burgueses existe una lucha constante y feroz por el reparto de la plusval\u00eda nacional y mundial. En el plano pol\u00edtico esta lucha se traduce en el choque de partidos, sindicatos burgueses, etc., que con frecuencia llegan al enfrentamiento f\u00edsico: golpes de estado, guerras civiles, invasiones imperialistas, guerras interimperialistas.<\/p>\n<p>A veces, como en el caso de Mitterrand, el sector m\u00e1s \u201cizquierdista\u201d de la burgues\u00eda es el propio gobierno. En otros casos, el sector m\u00e1s \u201cderechista\u201d instaura un gobierno fascista o bonapartista y puede tener al resto de la burgues\u00eda en su contra. De este hecho real, el revisionismo deduce que el partido del proletariado debe formar parte del campo \u201cprogresivo\u201d o \u201cdemocr\u00e1tico\u201d, o el \u201cantiimperialista\u201d en el caso de los pa\u00edses semicoloniales. Para esta teor\u00eda y pol\u00edtica, da lo mismo que el campo \u201cprogresivo\u201d est\u00e9 en el poder o en la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Contra esta teor\u00eda de la colaboraci\u00f3n de clases, el marxismo levanta su concepci\u00f3n cl\u00e1sica, de la sociedad dividida en clases y de la necesidad de desarrollar la lucha entre las mismas hasta la conquista del poder por el proletariado. Esto no significa que el marxismo ignore la existencia de roces entre los distintos sectores de la burgues\u00eda, y si esos roces llegan al choque f\u00edsico, el partido debe formular una pol\u00edtica acorde a la circunstancias. Pero eso significa que se deben aprovechar esos choques, jam\u00e1s apoyar pol\u00edticamente a un frente de colaboraci\u00f3n de clases que pueda surgir de los mismos. Cualquiera sea la situaci\u00f3n de la lucha de clases, el objetivo\u00a0<strong>inmediato\u00a0<\/strong>de los marxistas revolucionarios no cambia: es la revoluci\u00f3n proletaria y la conquista del poder.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima es la diferencia fundamental entre revisionistas y marxistas, la que sintetiza a todas. Stalin ocult\u00f3 su pol\u00edtica de alianza de clases durante la guerra civil espa\u00f1ola, tras el siguiente argumento: \u201c\u00a0<em>primero derrotar a Franco, luego lucharemos por el socialismo\u00a0<\/em>\u201d. Lo mismo dijo para justificar la alianza con el imperialismo anglo-norteamericano durante la guerra mundial: \u201c\u00a0<em>lo primero es derrotar a Hitler\u201d\u00a0<\/em>. Mao lo expres\u00f3 en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos: primero liquidar la contradicci\u00f3n principal -China frente a Jap\u00f3n- y luego la contradicci\u00f3n entre las clases volver\u00e1 a ser la principal. En otras palabras, la revoluci\u00f3n debe pasar por dos etapas. En la primera, el campo progresivo debe derrotar al reaccionario; en \u00e9sta se aplica la pol\u00edtica de la colaboraci\u00f3n de clases. En la segunda etapa, relegada a un futuro indeterminado, estar\u00e1 planteada la lucha por el socialismo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sostienen los marxistas? Supongamos el caso aparentemente m\u00e1s favorable para la posici\u00f3n de los revisionistas: que dos campos burgueses est\u00e1n enfrentados en guerra, como sucedi\u00f3 entre la Rep\u00fablica y el franquismo en Espa\u00f1a. Ante esa situaci\u00f3n los revisionistas parten de la base de que existen dos campos enfrentados y\u00a0<strong>que uno es m\u00e1s \u201cprogresivo\u201d que el otro\u00a0<\/strong>, aunque no niegan el car\u00e1cter burgu\u00e9s de ambos.<\/p>\n<p>El punto de partida de los marxistas es:\u00a0<strong>los dos son campos burgueses, por consiguiente contrarrevolucionarios\u00a0<\/strong>. Esa es la esencia del problema. La apariencia del problema es que existe un enfrentamiento, lo cual de ninguna manera significa que ese enfrentamiento no sea real. Significa que el enfrentamiento responde a que existen diferencias en cuanto a la\u00a0<strong>manera de aplastar un gran ascenso obrero e imponer el triunfo de la contrarrevoluci\u00f3n\u00a0<\/strong>. La direcci\u00f3n de la Rep\u00fablica sostiene que eso debe lograrse aboliendo la monarqu\u00eda, instituci\u00f3n especialmente irritativa para las masas, y canalizando las luchas hasta el parlamentarismo burgu\u00e9s. Los fascistas sostienen, en cambio, que es necesario masacrar f\u00edsicamente a los trabajadores, liquidar sus organizaciones sindicales y pol\u00edticas, siguiendo el modelo hitleriano.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a esa diferencia se dirimi\u00f3 por las armas, pero no siempre sucede as\u00ed. En Francia, en 1934, se produce una asonada fascista que logra el derrocamiento del presidente. Sin embargo, los fascistas no pudieron arrastrar a un sector importante de la burgues\u00eda, porque los dos campos prefirieron pactar: mantener el parlamento para guardar las formas democr\u00e1ticas, pero incrementar los poderes de la presidencia para que cumpliera un rol bonapartista. Fue por ello que Trotsky calific\u00f3 a la III Rep\u00fablica, a partir de febrero de 1934, de \u201cbonapartismo semiparlamentario\u201d, es decir, una rep\u00fablica bonapartista con algunos rasgos de parlamentarismo.<\/p>\n<p>A partir del an\u00e1lisis de clase de los campos enfrentados en guerra, los marxistas sostienen que su objetivo inmediato, la conquista del poder por el proletariado, no cambia. Por el contrario, si el proletariado no toma el poder no puede haber soluci\u00f3n a nada: ni al fascismo, ni a la miseria del proletariado, ni a ninguno de los problemas de las masas, todos productos de la existencia del r\u00e9gimen capitalista.<\/p>\n<p>Pero en el ejemplo que estamos tratando existe una situaci\u00f3n objetiva: el fascismo se ha levantado para masacrar f\u00edsicamente a los trabajadores y liquidar todas sus conquistas; esto se combina con el hecho de que los marxistas revolucionarios (los trotskistas) son una peque\u00f1a minor\u00eda, mientras que las masas siguen a los partidos obreros contrarrevolucionarios que forman parte del \u201ccampo burgu\u00e9s progresivo\u201d.<\/p>\n<p>Las masas ven, correctamente, en Franco el enemigo inmediato a derrotar; los marxistas queremos ganarlas para nuestra concepci\u00f3n de que el enemigo a derrotar en forma inmediata es la burgues\u00eda\u00a0<strong>en su conjunto, <\/strong>mediante la conquista del poder y la instauraci\u00f3n de un estado obrero. \u00bfPor cu\u00e1l de esos dos objetivos inmediatos luchamos los marxistas? Por\u00a0<strong>ambos<\/strong>: sabemos que si no estamos en primera fila de la lucha contra Franco, no habr\u00e1 forma de ganar a las masas para la lucha contra la burgues\u00eda en su conjunto. Por eso Trotsky dice:\u00a0<em>\u201cParticipamos en la lucha contra Franco como los mejores soldados, y al mismo tiempo, en inter\u00e9s de la victoria sobre el fascismo, agitamos la revoluci\u00f3n social y preparamos el derrocamiento del gobierno derrotista de Negr\u00edn. S\u00f3lo una actitud semejante puede acercarnos a las masas\u201d\u00a0<\/em>(La revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, T. 2, p. 166).<\/p>\n<p>En otras palabras, la guerra entre la Rep\u00fablica y el franquismo puede terminar con el triunfo de uno u otro bando. Pero el triunfo de la Rep\u00fablica jam\u00e1s significa la derrota\u00a0<strong>hist\u00f3rica\u00a0<\/strong>del fascismo. Este peligro seguir\u00e1 existiendo, mientras exista el r\u00e9gimen capitalista. Tambi\u00e9n existir\u00e1 la miseria creciente no como peligro sino como realidad; ning\u00fan problema puede ser resuelto sin la conquista del poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el primer cap\u00edtulo del libro \u201cLa traici\u00f3n de la OCI\u201d, escrito por Nahuel Moreno en 1982.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":35906,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[6482,2794],"tags":[7577,4643,3535,3761,7578,2846,4496],"class_list":["post-35852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-teoria","tag-campos-burgueses-progresivos","tag-frente-popular","tag-historia-2","tag-nahuel-moreno","tag-programa-trotskista","tag-teoria-2","tag-trotskismo"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/blog-435-1024x445.jpg","categories_names":["Historia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35852"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35941,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35852\/revisions\/35941"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}