{"id":33497,"date":"2016-01-20T10:08:30","date_gmt":"2016-01-20T12:08:30","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/archive\/las-sufragistas-contra-quien-luchan-las-mujeres-trabajadoras\/"},"modified":"2016-08-03T15:47:19","modified_gmt":"2016-08-03T17:47:19","slug":"las-sufragistas-contra-quien-luchan-las-mujeres-trabajadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/las-sufragistas-contra-quien-luchan-las-mujeres-trabajadoras\/","title":{"rendered":"Las Sufragistas: \u00bfcontra qui\u00e9n luchan las mujeres trabajadoras?"},"content":{"rendered":"<p><em>El filme \u201cLas Sufragistas\u201d (suffragettes) vale una bella pol\u00e9mica. La pel\u00edcula narra la historia, o un momento de la historia, de la lucha de las mujeres inglesas por el derecho al voto. Lucha esta muy progresiva y que sirvi\u00f3 para avanzar en la emancipaci\u00f3n de las mujeres y en la igualdad jur\u00eddica en relaci\u00f3n con los hombres. Y, en el caso de las mujeres trabajadoras, como dec\u00eda Clara Zetkin, estar en pie de igualdad con sus compa\u00f1eros de clase para luchar contra el capitalismo.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Maria Costa y Jer\u00f3nimo Castro<\/p>\n<p>En la trama, una joven obrera, casada y madre de un hijo, se envuelve lenta y a rega\u00f1adientes (al principio), y luego de forma apasionada y decidida, pese a los riesgos y consecuencias en su vida personal y su empleo, con la lucha de las mujeres inglesas, en el comienzo del siglo pasado, por el derecho de votar.<\/p>\n<p>El filme est\u00e1 marcado por escenas de denuncia al machismo y a la desigualdad de las mujeres en relaci\u00f3n con los hombres, que marcaron aquella \u00e9poca pero que son mucho m\u00e1s actuales de lo que algunos imaginan. Las agresiones, las humillaciones, el asedio sexual y la desigualdad en la relaci\u00f3n entre las parejas aparecen aqu\u00ed y all\u00ed como un tel\u00f3n de fondo, pero tambi\u00e9n como una denuncia y al mismo tiempo una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 la joven Maud (Carey Mulligan) se envuelve cada d\u00eda m\u00e1s con la lucha por el voto. Esa denuncia, extremadamente actual, es sin duda la parte m\u00e1s progresiva del filme.<\/p>\n<p>En la historia se va mostrando c\u00f3mo todos los hombres, el patr\u00f3n que la asedia, el marido obrero y sus compa\u00f1eros que la desprecian y est\u00e1n en contra de su lucha, el polic\u00eda que la golpea y los pol\u00edticos que la enga\u00f1an, son sus enemigos. El filme, dicho sea de paso, tiene apenas dos personajes masculinos con buenas actitudes, el hijo del personaje principal, que es un ni\u00f1o, y el marido de Edith Ellyn (Helena Bonham Carter).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las mujeres del filme forman un frente donde casi todas son luchadoras heroicas y abnegadas, y en la mayor\u00eda de los casos solidarias entre s\u00ed. Desde Emmeline Pankhurst, la noble burguesa que dirige la lucha de las mujeres, pasando por Edith, la farmac\u00e9utica radical, hasta la propia Maud, una obrera fabril.<\/p>\n<p>En fin, el filme retrata c\u00f3mo una comunidad de mujeres unidas enfrentaron, con las armas que fueron precisas, a una sociedad machista\u2026 y la derrotaron. Nada m\u00e1s actual. En realidad, ah\u00ed est\u00e1 la clave para entender el filme, su actualidad.<\/p>\n<p><strong>Hombres contra mujeres<\/strong><\/p>\n<p>En el inicio del filme se narra que \u201cesta es la historia de un grupo de trabajadoras que adhiere al movimiento <em>suffagette<\/em>\u201d. No obstante, en poqu\u00edsimos momentos los problemas de estas mujeres son asociados al hecho de que son explotadas; la mayor\u00eda de las veces son asociados al hecho de ser mujeres o de la que la ley privilegia a los hombres.<\/p>\n<p>Esa perspectiva de que los problemas de todas las mujeres devienen de su condici\u00f3n de mujeres tiene varias consecuencias: una de ellas es la visi\u00f3n de que todos los hombres son enemigos, pues de conjunto estos se benefician de la opresi\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>La narrativa del filme parte de esa l\u00f3gica fundamental, es una lucha de hombres contra mujeres. Las mujeres quieren votar. Los hombres est\u00e1n en contra. Cada grupo de manera m\u00e1s o menos consciente. Maud dice eso claramente en un momento del filme: \u201cNosotras quebramos ventanas, nosotras quemamos cosas porque la guerra es el \u00fanico lenguaje que los hombres entienden; ustedes nos pegan, nos traicionan y no nos resta nada m\u00e1s (\u2026)\u201d.<\/p>\n<p>Hay algunas otras escenas categ\u00f3ricas sobre esto. Cuando Maud es asediada y despedida por su patr\u00f3n por su participaci\u00f3n en los actos de las sufragistas, y reacciona alcanz\u00e1ndolo con un hierro caliente en la mano, un obrero va en su socorro y m\u00e1s tarde, su marido tambi\u00e9n apoya al patr\u00f3n. La escena, a pesar de r\u00e1pida es lapidaria; ambos se apoyan en la opresi\u00f3n a la mujer. Otra escena en el final del filme pasa el mismo mensaje. Maud rescata a una joven obrera que sufr\u00eda asedio sexual y la lleva para ser empleada dom\u00e9stica en la casa de una burguesa que en alg\u00fan momento hab\u00eda participado de la lucha de las sufragistas. O sea, una buena patrona, que sin duda, en la l\u00f3gica del filme, ser\u00e1 mejor que un mal patr\u00f3n. Es un hecho que dejar de ser asediada en el lugar de trabajo es una conquista important\u00edsima, pero no cambia su condici\u00f3n fundamental de explotada, y siendo as\u00ed, temprano o tarde podr\u00e1 volver a ser asediada.<\/p>\n<p>Como dijimos antes, dos personajes masculinos son dignos de nota por no ser \u201cmalos\u201d. El primero es el hijo de Maud, que es un ni\u00f1o, y con quien ella tiene una fuerte relaci\u00f3n afectiva, en contraposici\u00f3n al padre, tambi\u00e9n obrero, que es mostrado en el filme como displicente, al punto de entregar el hijo para adopci\u00f3n. El otro, es el marido de Edith Ellyn, un farmac\u00e9utico que apoya la lucha de las sufragistas.<\/p>\n<p>Hay un detalle, en realidad una serie de ellos, sobre la contraposici\u00f3n de estos dos personajes, el marido obrero de Maud y el marido farmac\u00e9utico de Edith Ellyn. Uno es un obrero, el otro un peque\u00f1oburgu\u00e9s. El obrero es incapaz de ser parte de la lucha por el derecho al voto, por el contrario, el peque\u00f1oburgu\u00e9s se integra en un papel subalterno a las luchas de las mujeres. El obrero rechaza siempre la lucha de su compa\u00f1era y termina por expulsarla de la casa. Pero, hay una escena en la que Edith Ellyn es encerrada en una sala de su casa para que no vaya a una manifestaci\u00f3n especialmente peligrosa. Quien la encierra es su marido, que obviamente hace eso por amor. Sorprendentemente, en la escena siguiente el personaje reaparece al lado de este mismo marido que, en \u00faltima instancia, puede decidir a qu\u00e9 actividades ella va y a cu\u00e1les no.<\/p>\n<p><strong>Un mensaje a-clasista y a-hist\u00f3rico de la lucha de las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>El mensaje que el filme pasa es que como de fondo no existen diferencias entre los problemas de las mujeres trabajadoras y los de las mujeres burguesas, todas las mujeres deben unirse en torno a sus propios intereses, independientemente de la clase social a la que pertenezcan. Ellas y solamente ellas, y todas ellas juntas van a resolver sus problemas. En el rinc\u00f3n opuesto del ring est\u00e1n los hombres, ellos, y todos ellos, son los beneficiarios de la opresi\u00f3n y de la explotaci\u00f3n de las mujeres, son los enemigos.<\/p>\n<p>Esa lectura, que es muy actual y compartida por la mayor\u00eda de los movimientos de mujeres, separa la sociedad en \u201cg\u00e9neros\u201d, masculino y femenino. Puede hasta parecer cierto, pero es falso.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n, feminista, de la realidad es opuesta a la visi\u00f3n marxista que dice justamente lo contrario, o sea, que los intereses fundamentales de los individuos en la sociedad y sus miembros giran alrededor de la clase en que ellos nacen y no del sexo a que ellos pertenecen. Es por eso que Clara Zetkin dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cPor eso, la lucha por la emancipaci\u00f3n de la mujer proletaria no puede ser una lucha semejante a la que desarrolla la mujer de la burgues\u00eda contra el hombre de su clase; por el contrario, la suya es una lucha unificada a la del hombre de su clase contra la clase de los capitalistas\u201d.<\/em>[1]<\/p>\n<p>Por otro lado, si los problemas no son de clase, entonces pueden resolverse en los marcos de la democracia burguesa. En su discurso, Emmeline Pankhurst es categ\u00f3rica: \u201cEstamos luchando por un tiempo en que cada ni\u00f1a nacida en este mundo tenga una oportunidad igual a sus hermanos. (\u2026) No queremos ser infractoras, queremos ser legisladoras (\u2026) yo incito a las mujeres de esta reuni\u00f3n y de toda Gran Breta\u00f1a a la rebeli\u00f3n\u201d. Esta es una perspectiva que sirve a las mujeres burguesas, que al ser detentoras de los medios de producci\u00f3n, sus problemas materiales ya est\u00e1n resueltos, luego, solo basta con cambiar la ley. Para las mujeres trabajadoras es diferente, no basta la igualdad en la ley, pues la condici\u00f3n fundamental que determina su desigualdad es la explotaci\u00f3n y no la opresi\u00f3n. Para las obreras no basta una ley que permita el divorcio, necesita que sean garantizadas las condiciones materiales que le permitan vivir de forma decente sin la renta complementaria de un marido.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay un aspecto a-hist\u00f3rico en esta versi\u00f3n de los hechos: ninguna unidad policlasista trajo jam\u00e1s beneficios duraderos a los sectores subalternos que los apoyaron. Todo frente policlasista es la antesala de la derrota de los explotados que lo componen, sean del sexo, raza, nacionalidad, religi\u00f3n u orientaci\u00f3n sexual que sean. En ese sentido, hacemos nuestras las conclusiones de Clara Zetkin sobre la lucha.<\/p>\n<p><em>\u201cLas proletarias no deben contar, por lo tanto, con el apoyo de las mujeres burguesas en la lucha por sus derechos civiles; las contradicciones de clase impiden que las proletarias puedan aliarse con el movimiento feminista burgu\u00e9s. Con eso no queremos decir que deban rechazar a las feministas burguesas si ellas, en la lucha por el sufragio universal femenino, se pusieran a su lado y bajo su direcci\u00f3n para combatir en los frentes al enemigo com\u00fan. Sin embargo, las proletarias deben ser perfectamente conscientes de que el derecho de voto no puede ser conquistado mediante una lucha del sexo femenino sin discriminaciones de clase contra el sexo masculino, sino solamente con la lucha de clases de todos los explotados, sin discriminaci\u00f3n de sexo, contra todos los explotadores, tambi\u00e9n sin ninguna discriminaci\u00f3n de sexo\u201d.<\/em>[2]<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/p>\n<p>[1] ZETKIN, Clara, <em>La contribuci\u00f3n de la mujer proletaria es indispensable para la victoria del socialismo<\/em>.<\/p>\n<p>[2] ZETKIN, Clara, <em>Resoluci\u00f3n presentada al Congreso Socialista Internacional de Stuttgart<\/em>, 22 de agosto de 1907.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El filme \u201cLas Sufragistas\u201d (suffragettes) vale una bella pol\u00e9mica. La pel\u00edcula narra la historia, o un momento de la historia, de la lucha de las mujeres inglesas por el derecho al voto. 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