{"id":33309,"date":"2016-01-03T11:45:03","date_gmt":"2016-01-03T13:45:03","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/archive\/nueva-economia-o-viejo-imperialismo-capitalista\/"},"modified":"2016-01-03T11:45:03","modified_gmt":"2016-01-03T13:45:03","slug":"nueva-economia-o-viejo-imperialismo-capitalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/nueva-economia-o-viejo-imperialismo-capitalista\/","title":{"rendered":"\u201cNueva econom\u00eda\u201d o \u201cviejo\u201d imperialismo capitalista"},"content":{"rendered":"<p><em>Dos son las condiciones que los ide\u00f3logos del capital muestran para hablar de una \u201cnueva econom\u00eda\u201d para el siglo XXI: una, la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn como demostraci\u00f3n de la superioridad del capitalismo sobre el socialismo, dos, como esto no basta para hablar de una \u201ctransformaci\u00f3n\u201d, se le incorpora la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de los \u00faltimos a\u00f1os (la informatizaci\u00f3n masiva de la sociedad, Internet, etc.).<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Roberto Laxe<\/p>\n<p>La sociedad burguesa fue la sociedad del siglo XIX y parte del XX, la sociedad de consumo fue la de los a\u00f1os 60, la del bienestar fue la de los 80, y, ahora, la de la informaci\u00f3n y el ocio. Los intelectuales de la burgues\u00eda cambian las denominaciones de la sociedad, y parece como si el mundo se moviese, cambiase y mejorase constantemente y que los problemas son, simplemente eso, problemas coyunturales de una sociedad homog\u00e9nea, con intereses comunes, que no acaba de integrar a los pobres de anta\u00f1o, ahora conocidos como \u201cexcluidos sociales\u201d. El mundo se divide en dos partes, los incluidos sociales (sean burgueses u obreros) y excluidos (parados, emigrantes y pobres en general).<\/p>\n<p>S\u00ed una consecuencia nefasta tuvo la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y la desaparici\u00f3n de la URSS fue que reforz\u00f3 esta falsa conciencia entre los trabajadores. Para los trabajadores que, guste o no, asociaban la URSS, Cuba, China, etc. al socialismo, su desaparici\u00f3n fue la muerte del socialismo y en su conciencia esto se transform\u00f3 en una ideolog\u00eda reformista: lo m\u00e1s que podemos hacer es reformar el sistema, aunque sea malo de solemnidad, pues no es posible ninguna transformaci\u00f3n social de profundidad que no nos haga saltar de \u201cla sart\u00e9n a fuego\u201d.<\/p>\n<p>Esta contradicci\u00f3n entre la reducci\u00f3n de las condiciones objetivas para la existencia de aparatos reformistas y el reforzamiento de la falsa ideolog\u00eda reformista es la que est\u00e1 en el fondo de la aparici\u00f3n de organizaciones sociales y pol\u00edticas que desv\u00edan la respuesta de los trabajadores y de los oprimidos; organizaciones que van desde las nuevas sociedades filantr\u00f3picas, las ONGs, hasta las religiosas o nacionalistas, a las que se incorporan los sectores de la vanguardia m\u00e1s combativa, perdi\u00e9ndose para la revoluci\u00f3n social. S\u00ed algo tienen en com\u00fan todas esas ideolog\u00edas es su car\u00e1cter profundamente burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Por este motivo es m\u00e1s urgente que nunca desmontar todas las teor\u00edas que justifican esas falsas conciencias, que se fundamentan en frases, en muchas ocasiones vac\u00edas de contenido, como globalizaci\u00f3n, mundializaci\u00f3n, nueva econom\u00eda, excluidos sociales, etc., que no son m\u00e1s que eufemismos de mercado mundial, de imperialismo, de capitalismo y de clase obrera. Y con ella s\u00f3lo pretenden mantener el status quo estructural, pues lo que sigue actuando como motor de la historia son las \u201cviejas\u201d leyes de la lucha de clases y supervivencia de la humanidad.<\/p>\n<p><strong>La lucha de clases hoy<\/strong><\/p>\n<p>Es cierto que a lo largo de los a\u00f1os 80 y, sobre todo, los 90 se han producido profundos movimientos dentro la sociedad capitalista. Unos ya los hemos visto cuando analiz\u00e1bamos la desaparici\u00f3n del equilibrio mundial sostenido por el dominio hegem\u00f3nico del imperialismo norteamericano y la reaparici\u00f3n de los viejos conflictos interimperialistas, los otros son una derivaci\u00f3n de estos conflictos, la recolonizaci\u00f3n y la restauraci\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed hay que analizar, en concreto, las condiciones en los que se produce la lucha de clases, es decir, el \u201cviejo\u201d conflicto entre los explotados y los explotadores, que, desde que se existe capitalismo, esto se traduce en la lucha entre obreros y burgueses, y que salt\u00f3 a las primeras p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos de todo el mundo en diciembre del 99, en uno de los centros del imperialismo, los EEUU.<\/p>\n<p>Primero quitemos la paja con la que adornaron esas movilizaciones. En las calles de Seattle confluyeron muchos sectores opuestos a la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d, desde los campesinos franceses enfrentados a las multinacionales de la alimentaci\u00f3n (sea la producci\u00f3n o la distribuci\u00f3n), de las que algunas de las m\u00e1s importantes son francesas (Carrefour), hasta los ecologistas en defensa de un equilibrio ecol\u00f3gico tan \u201cdesequilibrado\u201d como el mismo sistema capitalista. Pero lo que fue cualitativo es que el grueso de las manifestaciones la compon\u00edan obreros, metal\u00fargicos de la Boeing y portuarios fundamentalmente.<\/p>\n<p>\u00bfPorqu\u00e9 los obreros salieron a la calle, si ya no existen, son \u201csociedad civil\u201d? La participaci\u00f3n de los trabajadores con sus organizaciones y sus consignas desminti\u00f3 en los hechos esa afirmaci\u00f3n. Pero no nos debemos quedar aqu\u00ed, pues como se dice habitualmente, detr\u00e1s de toda mentira hay un elemento de verdad, y esta verdad es la que llama a enga\u00f1o a sectores mismo de la vanguardia obrera, confundiendo los pasos que hay que dar.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n vs distribuci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Marx defin\u00eda la sociedad capitalista como una sociedad de producci\u00f3n de mercanc\u00edas<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/opinion\/laxe050701.htm#_ftn10\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">9<\/a>. Lo que la marcaba a fuego era la necesidad imperiosa del sistema de producir mercanc\u00edas de forma compulsiva. Y esto, viendo la superproducci\u00f3n que hoy vive el mundo no ha cambiado.<\/p>\n<p>Para Marx exist\u00eda otro proceso clave en la econom\u00eda capitalista, el proceso de distribuci\u00f3n, donde el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producci\u00f3n de mercanc\u00edas se transformaba en capital en su forma monetaria, es decir, en dinero. Para Marx era la producci\u00f3n la que determinaba la distribuci\u00f3n; de otra forma, la sociedad capitalista industrial hab\u00eda sustituido al capital mercantil, comerciante, de siglos anteriores.<\/p>\n<p>De la contradicci\u00f3n entre la capacidad productiva del capitalismo industrial y los l\u00edmites que le imponen de las relaciones de propiedad burguesa (propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, fronteras nacionales, etc.) se deriv\u00f3 el imperialismo de la forma que lo conocemos actualmente. El mercado se hizo planetario, las condiciones sociales de producci\u00f3n se establecieron a nivel mundial, pero la apropiaci\u00f3n del plusvalor generado se sigue realizando a nivel nacional o, como mucho, de zona econ\u00f3mica (la UE, TLC, etc.) que no dejan de ser expresiones de esa contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el fondo de todos estos cambios est\u00e1 la necesidad del capital de reducir el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir las mercanc\u00edas que le permitan competir en el mercado en mejores condiciones que los dem\u00e1s. Primero lo hizo en el mercado nacional, despu\u00e9s fue en el internacional y hoy en el mundial. Esta es la esencia de la tan tra\u00edda y llevada \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/opinion\/laxe050701.htm#_ftn11\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1<\/a>0.<\/p>\n<p>Por otro lado, el desarrollo de las fuerzas productivas, y en especial, la fundamental, la capacidad del ser humano, ha generado que, actualmente, un trabajador pueda producir lo que 100 hace 100 a\u00f1os, convirtiendo la posibilidad de la sociedad del ocio en algo real.<\/p>\n<p>Esta reducci\u00f3n del tiempo de trabajo socialmente necesario para la producci\u00f3n de mercanc\u00edas se ha reflejado en las mentes de los ide\u00f3logos de la burgues\u00eda y en muchos intelectuales de \u201cizquierdas\u201d en la reducci\u00f3n del papel social de la clase obrera.<\/p>\n<p>El esquema l\u00f3gico que les mueve es el siguiente: hoy para producir se necesitan menos manos que en periodos hist\u00f3ricos anteriores, pero el sistema sigue generando mercanc\u00edas que hay que vender, de aqu\u00ed que la venta (en t\u00e9rminos de Marx, el proceso de distribuci\u00f3n) se haya convertido en el centro de la cuesti\u00f3n, al que se le han incorporado otros sectores que lo \u201cfacilitan\u201d (publicidad, informaci\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la extensi\u00f3n del ocio a la sociedad, por lo menos a la sociedad occidental, ha generado la aparici\u00f3n de nuevos sectores, denominados de servicios (el cine, la TV, la diversi\u00f3n, etc.).<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n no puede ser m\u00e1s que una, la clase obrera industrial, la que genera valor a trav\u00e9s de la producci\u00f3n, ha perdido el papel central que le otorgaba el \u201cviejo\u201d marxismo, y ha sido sustituida por una clase media asalariada que se expresa pol\u00edticamente en la \u201csociedad civil\u201d.<\/p>\n<p>A estos ide\u00f3logos se les ha invertido la imagen, y han convertido, en sus ojos, una sociedad de producci\u00f3n de mercanc\u00edas \u2013que lo sigue siendo- en una sociedad de mercanc\u00edas a secas, olvidando que el valor de esas mercanc\u00edas no lo va a determinar el proceso de distribuci\u00f3n, ni mucho menos los sectores parasitarios generados en la sobreproducci\u00f3n, sino el sector que siempre lo ha determinado, el del tiempo necesario socialmente para la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. El capitalismo sigue siendo igual a si mismo. De hecho, esto encuentra su demostraci\u00f3n en la obsesi\u00f3n de los capitalistas y sus gobiernos por \u201cabaratar los costes de producci\u00f3n\u201d, lo que traducido a t\u00e9rminos marxistas, significa reducir el valor la fuerza de trabajo necesaria para la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. Dicho de otra forma, los capitalistas no le dar\u00edan tanta importancia a la reducci\u00f3n de los costes de producci\u00f3n si esta fuera secundaria en la sociedad.<\/p>\n<p><strong>Los mitos de la sociedad de servicios<\/strong><\/p>\n<p>La fuerza de la ideolog\u00eda de la desaparici\u00f3n de la clase obrera industrial es muy poderosa, por que se basa en \u201celementos de verdad\u201d que hay que desbrozar.<\/p>\n<p><strong>Primer mito:<\/strong>\u00a0Los grandes centros fabriles han desaparecido.<\/p>\n<p>S\u00ed bien es cierto que muchas grandes f\u00e1bricas en todos los pa\u00edses han cerrado sus puertas, no es menos cierto que muchas de ellas han cerrado como tales, o reducido su capacidad productiva, para aumentarla a trav\u00e9s de la subcontrataci\u00f3n, generando la aparici\u00f3n de un nuevo proletariado industrial, joven y desorganizado, en torno a las grandes ciudades, localizado en los inmensos pol\u00edgonos industriales, donde la reducci\u00f3n de costes es un hecho. Por el salario que antes cobraba un trabajador el empresario tiene tres, y adem\u00e1s, sin tradici\u00f3n de lucha y organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La subcontrataci\u00f3n cubre el mismo papel que la deslocalizaci\u00f3n de empresas a los pa\u00edses dependientes, reducir el valor de la fuerza de trabajo, con la diferencia que no se sale del pa\u00eds. Pero esto no significa la desaparici\u00f3n del proletariado industrial ni, mucho menos su reducci\u00f3n n\u00famerica, sino el cambio de lugar, el recambio generacional, la modificaci\u00f3n en la organizaci\u00f3n del trabajo. Los grandes centros fabriles siguen existiendo, s\u00f3lo que ahora se llaman \u201cpol\u00edgonos industriales\u201d, llenos de peque\u00f1as empresas que trabajan exclusivamente para las grandes firmas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, los mismos que hablan de \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d de la econom\u00eda, lo hacen para referirse a los procesos financieros y especulativos, pero olvidan que esa \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d incluye el trabajo asalariado, y es un hecho que la proletarizaci\u00f3n de la humanidad ha aumentado de acuerdo con la tendencia definida por Marx el siglo pasado. Los sectores de la clase media (los t\u00e9cnicos, especialistas, etc.) y la peque\u00f1a burgues\u00eda tienden a caer en el trabajo asalariado, polarizando la sociedad entre los propietarios de medios de producci\u00f3n, los capitalistas, y los que venden su fuerza de trabajo a aquellos.<\/p>\n<p><strong>Segundo mito:\u00a0<\/strong>la era de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00ed algo define el final del siglo XX y el comienzo del XXI es la \u201cinflaci\u00f3n\u201d de noticias, de informaci\u00f3n, a la que tiene acceso el com\u00fan de los humanos. Con s\u00f3lo encender una TV, una radio o un ordenador se accede, en tiempo real, a cualquier acontecimiento en el mundo. La \u201caldea global\u201d de Macluhan se ha convertido en una realidad.<\/p>\n<p>Los intelectuales de finales del siglo XX, impresionados por este acceso a la informaci\u00f3n, s\u00f3lo ven el aspecto de que la informaci\u00f3n, en abstracto, son hechos de la realidad que se transmiten a trav\u00e9s de medios, los medios de comunicaci\u00f3n. Pero han olvidado que bajo el capitalismo todo se convierte en una mercanc\u00eda. Es decir, la informaci\u00f3n como tal es un producto igual que un coche, una casa o una ordenador, y detr\u00e1s de su fabricaci\u00f3n existen miles de t\u00e9cnicos y trabajadores de la informaci\u00f3n, obreros que trabajan d\u00eda y noche en la fabricaci\u00f3n de una mercanc\u00eda que llega a los hogares de todo el mundo, y que pagan un precio por ella. El hecho de la realidad a transmitir es la materia prima, el que se ve en el telediario es el producto final. De uno a otro ha habido trabajo humano que lo ha transformado, convirti\u00e9ndolo en una mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>Este es el doble aspecto de la informaci\u00f3n, por lado la transmisi\u00f3n de los acontecimientos de la realidad, por otro, el medio que lo hace es empresa capitalista igual a cualquier otra de cualquier otro sector de la producci\u00f3n. De hecho, entre los \u201cantiguos\u201d peri\u00f3dicos escritos y los actuales medios de comunicaci\u00f3n no existen diferencias cualitativas, siguen sirviendo para exactamente lo mismo, transmitir las ideas de los propietarios de los medios de producci\u00f3n en la comunicaci\u00f3n, sino solamente cuantitativas, hoy llegan a m\u00e1s personas.<\/p>\n<p>Tampoco contradice ese doble aspecto el hecho que hoy se tenga acceso m\u00e1s informaci\u00f3n y m\u00e1s r\u00e1pido, simplemente acelera los ritmos de los acontecimientos. Pero no ha modificado el aspecto cualitativo de la cuesti\u00f3n: hace cien a\u00f1os la prensa escrita informaba de lo que el propietario del medio de comunicaci\u00f3n quer\u00eda, y hoy el propietario de la TV o del portal de Internet sigue informando de lo que \u00e9l quiere. El capitalismo sigue siendo el eje de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Tercer mito.\u00a0<\/strong>La sociedad del ocio.<\/p>\n<p>Como ve\u00edamos antes, el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo ha creado la posibilidad del tr\u00e1nsito de la \u201csociedad de la necesidad a la sociedad de la libertad\u201d. La capacidad productiva del ser humano ha abierto perspectivas desconocidas en la humanidad de hacer efectiva la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo necesario para generar la riqueza necesaria para la supervivencia de la especie sin ning\u00fan tipo de restricci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto ha generado la falsa conciencia de que ya hemos llegado a la \u201csociedad del ocio\u201d, como defini\u00f3 Marx al socialismo. Dicho de otra forma, que exista la posibilidad no quiere decir que ya lo hayamos conseguido, pues las necesidades de los propietarios de los medios de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, los capitalistas, son incrementar sus ganancias, no extender el ocio a la sociedad. De forma desvirtuada y, en algunos de sus manifestaciones, decadente, esa sociedad del ocio se expresa en el tejido social. El aumento de la cantidad de par\u00e1sitos sociales que viven sin trabajar de las migajas de la riqueza generada por la sociedad es una de sus expresiones m\u00e1s regresivas y podridas (la jet set).<\/p>\n<p>Pero la clase obrera, con sus luchas y en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, donde se concentra la industria basada en la intensificaci\u00f3n del trabajo, puede arrancar elementos de esa \u201csociedad del ocio\u201d, la lucha por las 35 horas en Europa, o la reducci\u00f3n de jornada 32 horas entre los metal\u00fargicos alemanes, es una manifestaci\u00f3n de esa potencialidad.<\/p>\n<p>Es evidente que esta realidad, que afecta a peque\u00f1os, aunque centrales, sectores de la clase obrera est\u00e1 lejos de ser la realidad de la inmensa mayor\u00eda de los trabajadores en todo el mundo, incluidos los pa\u00edses imperialistas, donde cada vez m\u00e1s trabajadores ven como la prolongaci\u00f3n de la jornada es la tendencia dominante, ya sea de manera directa (los EEUU), ya sea por las horas extras necesarias para cubrir los bajos salarios (Europa).<\/p>\n<p>A los ojos de los ide\u00f3logos del sistema, sean de derechas o de izquierdas, la realidad se les invierte, y convierten lo que es una potencialidad del sistema, solo vivida por un peque\u00f1o sector, en la norma de vida del conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>Pero el mito de la sociedad del ocio tiene otro aspecto, el desarrollo de nuevos sectores de la producci\u00f3n de bienes de consumo. Durante todo un periodo los bienes de consumo destinados a las amplias masas se reduc\u00edan a los bienes necesarios para su reproducci\u00f3n f\u00edsica (vivienda, vestido, alimentaci\u00f3n). La reducci\u00f3n de jornada a las 8 horas hace cien a\u00f1os, el aumento del nivel cultural de las masas, provocado por el desarrollo de las fuerzas productivas y las necesidades de obreros cada vez m\u00e1s especializados, y el consiguiente aumento de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas (el Ford T de principios de siglo fue el primer paso al consumo de masas de bienes no estrictamente necesarios) ha generado en el capitalismo el desarrollo del sector de la producci\u00f3n que va dirigido a cubrir las necesidades (reales o ficticias) de las masas<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/opinion\/laxe050701.htm#_ftn12\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1<\/a>1<\/p>\n<p>Al lado de las necesidades reales de las masas, cubiertas por sectores tradicionales como el textil, la alimentaci\u00f3n o el calzado, se han desarrollado toda una serie de necesidades, en muchas ocasiones creadas, que han provocado el desarrollo de sectores productivos que produzcan las mercanc\u00edas que las satisfagan<a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/opinion\/laxe050701.htm#_ftn13\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1<\/a>2. Algunos de estos sectores son tan viejos como el capitalismo imperialista, el cine o la industria de la cultura, otros, como la TV o, m\u00e1s recientemente, los juegos inform\u00e1ticos o los parques tem\u00e1ticos, se han incorporado en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero lo que es indudable es que todos ellos son sectores industriales, del sector II que hablaba Marx, donde se agrupan miles de trabajadores para la fabricaci\u00f3n de mercanc\u00edas cuyo destino final es ser consumido por las masas. A trav\u00e9s de las cadenas de distribuci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, de la exhibici\u00f3n en TV o de la compra de la entrada al parque tem\u00e1tico, se est\u00e1 realizando la plusval\u00eda contenida en el producto (el film, el programa de TV o el viaje en la noria).<\/p>\n<p>La sociedad del ocio no es cualitativamente diferente del \u201cviejo\u201d capitalismo. Los sectores que muchos califican de servicios no son m\u00e1s que nuevos sectores industriales. Tal y como Ford \u201cinvent\u00f3\u201d el consumo de masas con el Ford T, sin modificar la esencia del sistema, los productores cinematogr\u00e1ficos, los due\u00f1os de cadenas televisivas o los fabricantes de productos inform\u00e1ticos (sea hardware o software), simplemente ampl\u00edan la base productiva del sistema capitalista.<\/p>\n<p><strong>Cuarto mito<\/strong>, la disoluci\u00f3n de la clase en trabajadores aut\u00f3nomos.<\/p>\n<p>Los aut\u00f3nomos son trabajadores por cuenta propia que venden el producto de su trabajo, ya sea este una mercanc\u00eda, el transporte de esa mercanc\u00eda ya un servicio, no su fuerza de trabajo. Por contra, el asalariado vende la fuerza de trabajo, no el producto de esa fuerza de trabajo. Esta diferencia cualitativa se traslada a las necesidades de unos y otros y a la forma que tienen de incrementar su nivel de vida. Los aut\u00f3nomos tienen como reivindicaciones las mismas que cualquier otro burgu\u00e9s (grande o peque\u00f1o), reducir los costos de producci\u00f3n de las mercanc\u00edas que, en su caso y por el escaso papel que el trabajo asalariado cumple en sus beneficios (en muchas ocasiones el individuo aut\u00f3nomo trabaja m\u00e1s que nadie), suele traducirse en la exigencia del abaratamiento de mercanc\u00edas dominadas de forma monopol\u00edstica por grandes consorcios o en una reducci\u00f3n de los costes financieros de los pr\u00e9stamos (bajadas de tipos de inter\u00e9s, cr\u00e9ditos blandos, reducci\u00f3n de las cargas fiscales), que provoca choques con los gobiernos y los consorcios.<\/p>\n<p>Por ejemplo, los patronos del transporte franceses se movieron por la reducci\u00f3n del coste del petr\u00f3leo y contra la ley de 35 horas, mientras, los camioneros franceses no le dieron ni bola a lo del petr\u00f3leo, pero exig\u00edan la reducci\u00f3n de jornada. Los espa\u00f1oles, poco despu\u00e9s, se movilizaron, qu\u00e9 casualidad, por la reducci\u00f3n de precio de gas\u00f3leo (exig\u00edan un precio subvencionado como el gas\u00f3leo agr\u00edcola), y ni se acordaron de la reducci\u00f3n de jornada.<\/p>\n<p>\u00bfRetroceso en la conciencia respecto a los trabajadores franceses?. No, sino situaci\u00f3n de clase distinta. El camionero espa\u00f1ol (la mayor\u00eda de ellos, m\u00e1s de 100.000, son \u201caut\u00f3nomos\u201d, no asalariados) no vende su fuerza de trabajo, sino el resultado de su trabajo, por esto la manera que tiene de incrementar su renta no es a trav\u00e9s de una reivindicaci\u00f3n salarial, ni la mejora de sus condiciones de vida viene por la reducci\u00f3n de jornada. Para \u00e9l la mejora de la renta y las condiciones de vida viene por una reducci\u00f3n de los costes de producci\u00f3n, y esto los separa cualitativamente de los camioneros franceses y de los 40.000 asalariados espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Dentro de los \u201caut\u00f3nomos\u201d hay un sector, no el mayoritario, pero existe, que si son asalariados. Son los que cobran un salario fijo al mes, o por trabajo realizado (es decir, venden su fuerza de trabajo), pero pagan a la seguridad social como aut\u00f3nomos, ahorr\u00e1ndole al patr\u00f3n la cuota de la Seguridad Social. Estos son trabajadores asalariados<\/p>\n<p><strong>5.- EL NEORREFORMISMO<\/strong><\/p>\n<p>El razonamiento de los ide\u00f3logos del sistema es bien pol\u00edtico. Pueden intentar ocultarlo detr\u00e1s de datos estad\u00edsticos, sociol\u00f3gicos o de lo que quieran, pero el objetivo es renovar la vieja teor\u00eda burguesa de que domina la contradicci\u00f3n \u201csociedad civil\/estado\u201d, que la \u201cvieja contradicci\u00f3n\u201d entre clase obrera y burgues\u00eda ha perdido todo su componente revolucionario, y a lo m\u00e1s que se puede aspirar es a que la sociedad civil defienda sus conquistas frente a la intromisi\u00f3n de los poderes p\u00fablicos. Y sobre esta base levantar un nuevo programa de reforma del sistema.<\/p>\n<p>Lo contradictorio es que se trata de un fen\u00f3meno que se est\u00e1 dando cuando la decadencia del sistema capitalista es m\u00e1s evidente. Los datos sociales, descriptivos, aportados por pr\u00e1cticamente por todos los organismos burgueses, ya ligados a instituciones internacionales como a la ONU, ONGs y la misma Iglesia, abundan en un diagn\u00f3stico: la riqueza se acumula cada vez m\u00e1s en menos manos mientras la pobreza se extiende a m\u00e1s zonas del mundo. Incluso llega pa\u00edses como los EEUU, gigante con los pies de barro, donde la miseria alcanza al 30% de la poblaci\u00f3n, con millones de seres humanos por debajo del nivel pobreza.<\/p>\n<p>El sistema capitalista, a pesar de haber conseguido devolver a su seno a los pa\u00edses que fueron llamados del \u201csocialismo realmente existente\u201d, es incapaz de resolver los males que atraviesa la humanidad. Esto se ha comprobado claramente estos \u00faltimos diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>A pocos a\u00f1os de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y la desaparici\u00f3n de los Estados Obreros (mal llamados socialistas) las condiciones de destrucci\u00f3n de la naturaleza, aumento de la miseria, del endeudamiento, de la precariedad laboral, etc., se ha incrementado de manera geom\u00e9trica, poniendo al planeta al borde del desastre, no ya nuclear sino social y ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Este desastre viene determinado por la no-resoluci\u00f3n de la contradicci\u00f3n que Marx se\u00f1al\u00f3 como decisiva para la revoluci\u00f3n social.\u00a0<em>\u201cEn un estadio determinado de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicci\u00f3n con las relaciones de propiedad existentes o -lo cual s\u00f3lo constituye una expresi\u00f3n jur\u00eddica de lo mismo- con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se hab\u00edan estado moviendo hasta ese momento. Esas relaciones se transforman de formas de desarrollo de las fuerzas productivas en ataduras de las mismas. Se inicia entonces un \u00e9poca de revoluci\u00f3n social.\u201d<\/em><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/opinion\/laxe050701.htm#_ftn14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">1<\/a>3.<\/p>\n<p>El mundo capitalista hace a\u00f1os que est\u00e1 instalado en esta contradicci\u00f3n, y al no resolverla la decadencia del sistema se mueve hacia la barbarie, de aqu\u00ed la reaparici\u00f3n de viejas formas de explotaci\u00f3n que se cre\u00edan olvidadas (esclavismo, salarios miserables, trabajo infantil, jornadas de 14 y 16 horas, etc.). Abrir la disyuntiva hacia el socialismo, hacia la desaparici\u00f3n de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, supone enfrentar los nuevos retos te\u00f3ricos, pol\u00edticos y program\u00e1ticos sobre la base del an\u00e1lisis de los acontecimientos reales con las herramientas que la humanidad, y especialmente el movimiento obrero y el marxismo, han generado a lo largo de la historia.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda hace cien a\u00f1os que dej\u00f3 de desarrollar las fuerzas productivas, actualmente cualquier paso que da, es sobre la destrucci\u00f3n de la capacidad del ser humano y de la misma naturaleza, dos guerras mundiales y las actuales condiciones de barbarie en amplias zonas de la tierra son tr\u00e1gicas demostraciones de su capacidad destructiva. La degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica que supuso el stalinismo fren\u00f3 en seco las posibilidades abiertas por la revoluci\u00f3n, abriendo las puertas al tremendo retroceso que hoy est\u00e1n sufriendo, ya bajo las condiciones del capitalismo, los que fueron los estados del \u201csocialismo realmente existente\u201d.<\/p>\n<p>La alargada sombra de Seattle son las movilizaciones de Praga o Melbourne, las luchas de los obreros argentinos, es, en fin, la alianza de amplios sectores sociales enfrentados al capitalismo con la \u00fanica clase que, por su situaci\u00f3n en la sociedad, puede generar una alternativa global anticapitalista, la clase obrera. Lo que les asusta es que esta clase se reorganice sobre la base del marxismo revolucionario en el camino de resolver la contradicci\u00f3n se\u00f1alada por Marx, y abrir el periodo de la revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en www.corrienteroja.net<\/p>\n<p>Lea este y otros art\u00edculos relacionados en ese mismo sitio y en: www.litci.org<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos son las condiciones que los ide\u00f3logos del capital muestran para hablar de una \u201cnueva econom\u00eda\u201d para el siglo XXI: una, la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn como demostraci\u00f3n de la superioridad del capitalismo sobre el socialismo, dos, como esto no basta para hablar de una \u201ctransformaci\u00f3n\u201d, se le incorpora la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":33310,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2656],"tags":[3076,2868,2929,2948,6596,6597],"class_list":["post-33309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-corriente-roja-estado-espanol","tag-burguesia","tag-economia-2","tag-estado-espanol-2","tag-lucha-de-clases","tag-produccion-y-distribucion-de-la-produccion","tag-sociedad-de-servicios"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/imperialismo-econc3b3mico-globalizacic3b3n-y-la-otra-cara-de-las-internacionalizaciones-_humanitarias_martin-macedo-643x350.jpg?fit=643%2C350&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/imperialismo-econc3b3mico-globalizacic3b3n-y-la-otra-cara-de-las-internacionalizaciones-_humanitarias_martin-macedo-643x350.jpg?fit=643%2C350&ssl=1","categories_names":["Corriente Roja - Estado Espa\u00f1ol"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33309"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33328,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33309\/revisions\/33328"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}