{"id":30891,"date":"2016-09-13T15:24:10","date_gmt":"2016-09-13T17:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=30891"},"modified":"2016-09-14T12:59:43","modified_gmt":"2016-09-14T14:59:43","slug":"lenin-y-trotsky-y-el-debate-marxista-sobre-las-tareas-de-la-revolucion-en-rusia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/lenin-y-trotsky-y-el-debate-marxista-sobre-las-tareas-de-la-revolucion-en-rusia\/","title":{"rendered":"Lenin y Trotsky y el debate marxista sobre las tareas de la revoluci\u00f3n en Rusia"},"content":{"rendered":"<p><em>En enero de 1905, una multitud de obreros de diversos sectores de la industria \u2013200.000 personas entre hombres, mujeres y ni\u00f1os, seg\u00fan estimados de la \u00e9poca\u2013 hab\u00edan marchado al centro de la ciudad de San Petersburgo, en Rusia, con el objetivo de protestar frente al todopoderoso zar Nicol\u00e1s II por las duras condiciones de vida y de trabajo que se abat\u00edan sobre la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Bajo el liderazgo del padre George Gapon, la multitud caminaba pac\u00edficamente y sin armas (los que estaban armados hab\u00edan recogido sus armas por \u00f3rdenes de Gapon), y muchos llevaban im\u00e1genes de Nicol\u00e1s II y entonaban cantos religiosos y el \u201cDios salve al zar\u201d.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Carlos Zacar\u00edas F. de Sena Junior<\/p>\n<p>Los trabajadores, que reivindicaban la jornada de ocho horas, salario m\u00ednimo de un rublo por d\u00eda, abolici\u00f3n de la hora extra compulsiva sin pago, y libertad de organizaci\u00f3n, no ten\u00edan idea de que los acontecimientos que protagonizar\u00edan enseguida dar\u00edan ocasi\u00f3n a un proceso hist\u00f3rico de transformaciones que conmover\u00edan a Rusia y al mundo. No obstante, marchaban pac\u00edficamente, llevando consigo las d\u00e9cadas de atraso de un pa\u00eds semifeudal, oprimido por siglos de autocracia, miseria y hambre.<\/p>\n<p>El texto de la petici\u00f3n que la multitud pretend\u00eda entregar a Nicol\u00e1s II conten\u00eda mucho m\u00e1s que meras reivindicaciones por mejoras en las condiciones de vida de la clase trabajadora, pues Rusia era uno de los pa\u00edses m\u00e1s atrasados de Europa y uno de los pa\u00edses en que las jerarqu\u00edas de la sociedad nobil-olig\u00e1rquica, donde apenas en la segunda mitad del siglo XIX los siervos se hab\u00edan liberado, prevalec\u00edan sobre la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de las ciudades y de los campos. De esta manera, quedaba evidente que al lado de la Rusia moderna del proletariado, que pretend\u00eda emerger con sus reivindicaciones y manifestaciones de masas, se sosten\u00eda a\u00fan una parte del pasado de un pa\u00eds arcaico, sumida en el oscurantismo, que dial\u00e9cticamente ven\u00eda siendo superado, como aparece en el texto de la petici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, nosotros, obreros residentes de la ciudad de San Petersburgo, de varias clases y condiciones sociales, nuestras esposas, nuestros hijos y nuestros desamparados ancianos del pa\u00eds, venimos a Ud., Se\u00f1or, para buscar justicia y protecci\u00f3n. Nosotros nos convertimos en indigentes; estamos oprimidos y sobrecargados de trabajo m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas; no somos reconocidos como seres humanos sino tratados como esclavos, que deben soportar en silencio su amargo destino. Nosotros lo hemos soportado y estamos siendo empujados, cada vez m\u00e1s, hacia las profundidades de la miseria, la injusticia y la ignorancia. Estamos siendo tan sofocados por la justicia y la ley arbitraria que no podemos respirar m\u00e1s. Se\u00f1or, \u00a1no tenemos m\u00e1s fuerzas! Nuestras resistencias est\u00e1n en su fin. Llegamos al terrible momento en que es preferible la muerte a proseguir en este intolerable sufrimiento\u201d.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>A pesar de la marcha pac\u00edfica y ordenada, Nicol\u00e1s II parec\u00eda no tener inter\u00e9s en conocer el tenor de las reivindicaciones de los trabajadores, y termin\u00f3 no teniendo el privilegio de leer el texto de la petici\u00f3n, tal vez el \u00faltimo de una larga era, pues la multitud conducida por el cura\u00a0Gapon ni lleg\u00f3 a aproximarse al imponente Palacio del Zar.<\/p>\n<p>Cercados por \u201calrededor de 20.000 soldados fuertemente armados\u201d, que dispararon indiscriminadamente sobre los trabajadores a una distancia m\u00ednima de pocos metros, centenas o tal vez m\u00e1s de un millar de muertos llevaron consigo a sus sepulturas parte de las cenizas de una Rusia que comenzaba a desaparecer. Fue una masacre y, a pesar de no saberse cu\u00e1ntos fueron los muertos en aquel \u201cdomingo sangriento\u201d, se supo, por cierto, \u201cque una \u00e9poca de la historia rusa hab\u00eda concluido abruptamente y una revoluci\u00f3n comenzaba\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>En febrero de 1905, una oleada de huelgas barri\u00f3 a toda Rusia en respuesta a la masacre del d\u00eda 9 de enero, en San Petersburgo. Involucrando a cerca de un mill\u00f3n de trabajadores y alcanzando a m\u00e1s de ciento veinte ciudades, paralizando minas, ferrov\u00edas e innumerables f\u00e1bricas, el contenido de las huelgas que sacudieron a Rusia en 1905 produjo mucho m\u00e1s que algunas simples transformaciones en las relaciones entre la sociedad y la autocracia, o entre los trabajadores de las f\u00e1bricas y los patrones. Fue una verdadera revoluci\u00f3n en el sentido estricto del t\u00e9rmino, pues la Rusia semifeudal y mayoritariamente campesina dejaba atr\u00e1s toda una era de oscurantismo y arca\u00edsmo en las relaciones entre las clases y la historia asist\u00eda, por primera vez, el nacimiento de una experiencia in\u00e9dita, producida por los trabajadores urbanos, los modernos proletarios.<\/p>\n<p>En efecto, los soviets fueron el resultado m\u00e1s importante del ensayo de 1905 como organismos de doble poder que dirigieron la revoluci\u00f3n y produjeron las transformaciones cualitativas exigidas por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. No obstante lo nuevo a\u00fan estuviese por nacer, lo viejo hab\u00eda sido superado por la historia, as\u00ed como lo fuera el Padre Gapon, que de ah\u00ed en adelante tendr\u00eda un papel mucho menor que el de otros dirigentes emergentes de la vieja Rusia.<\/p>\n<p>Los acontecimientos ocurridos el 9 de enero de 1905, que los historiadores pasaron a llamar \u201censayo general\u201d de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917, inauguraron un largo proceso de entrada en escena de la clase trabajadora de aquel pa\u00eds, que vivi\u00f3 momentos de flujo y reflujo de sus luchas, hasta que pudieron tomar el poder en octubre de 1917. Mientras tanto, m\u00e1s que un \u201censayo general\u201d, los significados de la revoluci\u00f3n de 1905 en Rusia ir\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de las transformaciones que ella produjo en la tierra de los Urales, pues dar\u00eda oportunidad para que los principales dirigentes de los posteriores acontecimientos de 1917, Lenin y Trotsky, produjesen reflexiones que redimensionar\u00edan el marxismo esterilizado de los gabinetes de la socialdemocracia europea.<\/p>\n<p><strong>Las tareas de la revoluci\u00f3n en Rusia<\/strong><\/p>\n<p>Hablando de los acontecimientos de aquellos a\u00f1os, Trotsky se refiri\u00f3 al uso que la historia hizo del \u201cfant\u00e1stico plan de Gapon\u201d, que culmin\u00f3 en la conclusi\u00f3n revolucionaria de 1905 y en la formaci\u00f3n de los soviets.<sup>3<\/sup> Trotsky, quien en 1905 hab\u00eda presidido el soviet de San Petersburgo, el m\u00e1s importante de todo el pa\u00eds, estuvo empe\u00f1ado en estudiar a fondo las implicaciones de una revoluci\u00f3n en un pa\u00eds tan atrasado como Rusia. En funci\u00f3n de eso, entabl\u00f3 una de las m\u00e1s fruct\u00edferas pol\u00e9micas al interior del marxismo, pol\u00e9mica esta que culmin\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda de la \u201cRevoluci\u00f3n Permanente\u201d que, curiosamente, en sus or\u00edgenes, enfrent\u00f3 al futuro comandante del Ej\u00e9rcito Rojo con el l\u00edder m\u00e1ximo del Partido Bolchevique.<\/p>\n<p>Los t\u00e9rminos del debate ocurrido alrededor de los acontecimientos de 1905 remiten a uno de los principales postulados del materialismo hist\u00f3rico, que defiende que una \u201corganizaci\u00f3n social nunca desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que ella es capaz de contener\u201d.<sup>4<\/sup> En este sentido, \u00bfcu\u00e1les eran las posibilidades de que una revoluci\u00f3n socialista triunfara en un [pa\u00eds] tan atrasado como Rusia, que ni siquiera hab\u00eda desarrollado completamente las relaciones sociales de producci\u00f3n del tipo capitalistas?<\/p>\n<p>Para Lenin, que en el curso de los acontecimientos de 1905 desarroll\u00f3 un texto en pol\u00e9mica con los mencheviques, la conquista del poder por el proletariado, planteada a la orden del d\u00eda, no implicaba una inmediata transici\u00f3n al socialismo, vista la imposibilidad de saltarse etapas.<sup>5<\/sup> Lenin ten\u00eda en mente que lo que estaba en juego en Rusia era la revoluci\u00f3n burguesa y sus tareas democr\u00e1ticas y, por eso, propon\u00eda la consigna de \u201cdictadura revolucionaria y democr\u00e1tica del proletariado y del campesinado\u201d. Pero Lenin advert\u00eda a los mencheviques que a pesar de sus tareas democr\u00e1ticas, por lo tanto burguesas, las fuerzas sociales que se opon\u00edan al zarismo, y que por lo tanto deber\u00edan perfilarse para la \u201cvictoria decisiva\u201d sobre la autocracia, no podr\u00edan contar con la presencia de la gran burgues\u00eda y de los latifundistas, visto \u201cque ellos ni siquiera desean una victoria decisiva\u201d.<\/p>\n<p>Para el l\u00edder bolchevique, la burgues\u00eda rusa era incapaz, \u201cpor su situaci\u00f3n de clase\u201d, de emprender una lucha decisiva contra el zarismo, justamente porque \u201cla propiedad privada, el capital y la tierra\u201d eran un lastre demasiado pesado para esta clase. En este sentido, Lenin entend\u00eda que la \u201c\u00fanica fuerza capaz de obtener \u2018una victoria decisiva sobre el zarismo\u2019\u201d solo pod\u00eda ser el \u201cpueblo, esto es, el proletariado y el campesinado, si se toman las grandes fuerzas fundamentales y si se distribuye a la peque\u00f1a burgues\u00eda rural y urbana (tambi\u00e9n \u2018pueblo\u2019) entre uno y otro\u201d. No obstante, la victoria de la revoluci\u00f3n en Rusia, para Lenin, no convertir\u00eda \u201ctodav\u00eda, de forma alguna\u201d la revoluci\u00f3n rusa de burguesa en socialista. De acuerdo con el l\u00edder ruso, que preve\u00eda los profundos significados de las transformaciones que se comenzaban a producir en Rusia, la \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d no traspasar\u00eda \u201cdirectamente los l\u00edmites de las relaciones econ\u00f3mico-sociales burguesas\u201d, y aun cuando se hiciese a pesar de la burgues\u00eda, tendr\u00eda \u201cimportancia gigantesca para el desarrollo futuro de Rusia y del mundo entero\u201d.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>El hecho es que en 1905, mientras combat\u00eda los primeros pasos del reformismo en su pa\u00eds, representado por la corriente menchevique, Lenin razonaba rigurosamente dentro de los l\u00edmites de las proposiciones del materialismo hist\u00f3rico de Marx y Engels, que presupon\u00eda que las transformaciones profundas en las sociedades solo podr\u00edan ocurrir en funci\u00f3n de condiciones materiales concretas, de manera que \u201cla humanidad solo levanta problemas que es capaz de resolver\u201d. En todo caso, si la humanidad hab\u00eda levantado el problema de la toma del poder por el proletariado, \u00bfno era acaso porque las condiciones estaban efectivamente dadas para una revoluci\u00f3n socialista en Rusia? En efecto, cabr\u00eda preguntarse sobre los l\u00edmites y posibilidades de otro postulado del materialismo hist\u00f3rico, tambi\u00e9n central de la formulaci\u00f3n marxiana y engelsiana e \u00edntimamente articulado con las condiciones objetivas legadas por el pasado, que dec\u00eda que eran los hombres los que hac\u00edan la historia. De esta forma, fue justamente Trotsky quien descubri\u00f3 el camino que llevar\u00eda a la revoluci\u00f3n de sus tareas democr\u00e1ticas hacia el socialismo, a trav\u00e9s de la teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, contribuyendo [as\u00ed] de forma original e innovadora a superar el letargo del formalismo que pesaba sobre el pensamiento marxista europeo.<\/p>\n<p>Sobre el asunto, Trotsky se dedic\u00f3 a estudiar el desarrollo del capitalismo en Rusia de inicios del siglo XX y las fuerzas motrices de la revoluci\u00f3n, para proponer que no se refer\u00eda a sus tareas directas e indirectas: la revoluci\u00f3n rusa ser\u00eda una \u201crevoluci\u00f3n \u2018burguesa\u2019, porque se propone liberar a la sociedad burguesa de las corrientes y grilletes del absolutismo y de la propiedad feudal\u201d. As\u00ed y todo, pensaba Trotsky, si la principal fuerza conductora de la revoluci\u00f3n rusa era la clase obrera, la revoluci\u00f3n era \u201cproletaria en lo que dice respecto a su m\u00e9todo\u201d.<sup>7<\/sup> (p. 66)<\/p>\n<p>O sea, si en 1905 el proletariado ruso hab\u00eda avanzado en nombre de sus propios objetivos, casi todos ellos contrapuestos a los objetivos de la propia burgues\u00eda que se limitaba a las tareas democr\u00e1ticas de la transformaci\u00f3n, la revoluci\u00f3n no podr\u00eda hacer retornar la \u201cunidad de la naci\u00f3n burguesa\u201d, de manera que, en la \u201crevoluci\u00f3n burguesa sin una burgues\u00eda revolucionaria\u201d, el proletariado ser\u00eda conducido \u201cpor el desarrollo interno de los acontecimientos\u201d a asumir la hegemon\u00eda sobre el campesinado y la lucha por el poder del Estado\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, Trotsky no ignoraba que el atraso del desarrollo ruso podr\u00eda dificultar, o incluso impedir, el \u00e9xito completo de la revoluci\u00f3n en aquel pa\u00eds. O sea, para aquellos que precipitadamente podr\u00edan llamar \u201cvoluntarista\u201d la formulaci\u00f3n trotskista, cabe mencionar que en su estudio m\u00e1s importante sobre el asunto, <em>Balance y Perspectivas<\/em>, Trotsky parti\u00f3 de las fuerzas de la necesidad hist\u00f3rica, para proponer que, a pesar de las condiciones objetivas legadas por el pasado, son los hombres los que hacen la historia.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>De esta manera, el presidente del soviet de San Petersburgo defend\u00eda la posibilidad de que Rusia pudiese \u201csaltar etapas\u201d, considerando que, de ninguna manera, una sociedad atrasada, que tenga frente a s\u00ed un modelo hist\u00f3rico ya pronto y desarrollado, precisar\u00eda necesariamente recorrer el mismo camino que la sociedad avanzada. De acuerdo con Trotsky, eso ocurr\u00eda en virtud de la existencia de otra ley hist\u00f3rica del desarrollo de la sociedad, descubierta por el marxismo: la ley del desarrollo desigual y combinado, que aparece enunciada plenamente en su texto sobre la <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cLas leyes de la historia nada tienen en com\u00fan con los sistemas pedantescos. La desigualdad del ritmo, que es la ley m\u00e1s general del proceso hist\u00f3rico, se evidencia con mayor rigor y complejidad en los destinos de los pa\u00edses atrasados. Bajo el azote de las necesidades externas, la vida retardataria se ve en la contingencia de avanzar a los saltos. De esta ley universal de la desigualdad de los ritmos deriva otra ley que, por falta de una denominaci\u00f3n apropiada, llamaremos de ley del desarrollo combinado, que significa aproximaci\u00f3n de las diversas etapas, combinaci\u00f3n de las fases diferenciadas, amalgama de las formas arcaicas con las m\u00e1s modernas. Sin esta ley, tomada,a bien entender, en todo su conjunto material, es imposible comprender la historia de Rusia, como en general la de todos los pa\u00edses llamados a la civilizaci\u00f3n en segunda, tercera o d\u00e9cima l\u00ednea\u201d.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>En este sentido, cuando pensaba en las posibilidades de una victoria del socialismo en un pa\u00eds atrasado, Trotsky respond\u00eda a la cuesti\u00f3n apenas de forma condicional, remitiendo a otros aspectos que directamente influenciar\u00edan en las posibilidades de alcanzar el socialismo en Rusia. En efecto, dec\u00eda Trotsky, en caso de que el proletariado tuviese \u00e9xito en conquistar la hegemon\u00eda pol\u00edtica sobre el campesinado, cuyos intereses democr\u00e1ticos podr\u00edan llevarlos hacia el campo de la burgues\u00eda, y de esa forma exceder \u201clos l\u00edmites nacionales de la revoluci\u00f3n rusa, entonces esa revoluci\u00f3n puede convertirse en el pr\u00f3logo de una revoluci\u00f3n socialista mundial\u201d.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>O sea, para el dirigente ruso, las posibilidades de que el socialismo se alcanzase en Rusia en las condiciones en que una revoluci\u00f3n proletaria tomase nuevamente aquel suelo, dec\u00edan respecto al hecho de que ning\u00fan pa\u00eds podr\u00eda ser pensado aisladamente y ninguna revoluci\u00f3n podr\u00eda triunfar plenamente en los marcos y en los l\u00edmites de una sola naci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>1917: la revoluci\u00f3n permanente<\/strong><\/p>\n<p>Los resultados de los acontecimientos hist\u00f3ricos que se abatieron sobre Rusia en 1917, dieron raz\u00f3n a los postulados y pron\u00f3sticos de Trotsky. As\u00ed y todo, sin el genio pol\u00edtico de Lenin, la Revoluci\u00f3n de Octubre, muy dif\u00edcilmente, habr\u00eda logrado \u00e9xito; esto porque si bien los resultados del embate entre Lenin y Trotsky entre 1905 y 1907 no deben ser considerados como los m\u00e1s importantes en el desenvolvimiento de la Revoluci\u00f3n de Octubre, no deja de ser importante el hecho de que fue de la convergencia de posiciones de los dos grandes dirigentes revolucionarios que se produjo la mejor s\u00edntesis, que permiti\u00f3 al marxismo ruso superar dial\u00e9cticamente a sus cong\u00e9neres europeos.<\/p>\n<p>Trotsky parece haber salido victorioso en lo que se refiere a la efectividad pr\u00e1ctica de su teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n Permanente, pero sin la teor\u00eda del partido de Lenin, que luchara arduamente para edificar la herramienta indispensable del Partido Bolchevique, inicialmente criticada por Trotsky, la revoluci\u00f3n muy dif\u00edcilmente habr\u00eda renido \u00e9xito en Rusia. Y si Trotsky reconoci\u00f3 la superioridad de la formulaci\u00f3n leninista del partido ya en 1917, cuando adhiri\u00f3 a la organizaci\u00f3n bolchevique y dirigi\u00f3, junto con Lenin, la Revoluci\u00f3n de Octubre, Lenin, a su manera, adhiri\u00f3 a la formulaci\u00f3n trotskista de la Revoluci\u00f3n Permanente en abril de 1917, a trav\u00e9s de las famosas Tesis de Abril. Estas pusieron la toma del poder por los soviets a la orden del d\u00eda para que los bolcheviques, que tambi\u00e9n pasaron a ser exhortados por Lenin a hacer transitar la revoluci\u00f3n de su etapa burguesa hacia la etapa socialista.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>Para el l\u00edder bolchevique, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de febrero y los acontecimientos que se producir\u00edan en la conciencia de los trabajadores rusos en pocos meses, plantear la conclusi\u00f3n de la revoluci\u00f3n burguesa en los marcos de una larga etapa, como hab\u00eda pensado originalmente en 1905, ser\u00eda esterilizar el marxismo, que es, ante todo, \u201can\u00e1lisis concreto de situaci\u00f3n concreta\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido, pensaba Lenin, en la circunstancia en que una guerra alcanzaba a Europa y las posibilidades del socialismo en Rusia se ligaban umbilicalmente a la victoria de la revoluci\u00f3n mundial, la revoluci\u00f3n rusa ser\u00eda, apenas, \u201cla primera etapa de la primera de las revoluciones proletarias generadas inevitablemente por la guerra\u201d. Por esto, la tarea urgente de los bolcheviques era luchar por el papel dirigente del proletariado en la revoluci\u00f3n y \u201cexplicar al pueblo la urgencia de una serie de pasos pr\u00e1cticamente maduros en direcci\u00f3n al socialismo\u201d.<sup>12<\/sup><\/p>\n<p>El \u00e9xito de la Revoluci\u00f3n de Octubre de 1917 en Rusia fue el resultado de un largo proceso de maduraci\u00f3n de las condiciones hist\u00f3ricas que, de manera desigual y combinada, prepararon al mundo para el socialismo. Evidentemente, los desdoblamientos de aquella experiencia, que produjeron la contrarrevoluci\u00f3n estalinista y la ascensi\u00f3n de la burocracia, tambi\u00e9n estuvieron relacionados con condiciones hist\u00f3ricas muy particulares. No obstante, como a ning\u00fan marxista es dado el derecho de razonar apenas sobre los t\u00e9rminos en que los factores objetivos crean las condiciones para la emergencia de las subjetividades, se debe afirmar que al lado de las condiciones producidas por la necesidad hist\u00f3rica, caminaron siempre los factores de la voluntad y de la acci\u00f3n humana. Siendo as\u00ed, de la misma forma que las derrotas posteriores de la revoluci\u00f3n mundial fueron provocadas por la presencia de direcciones estalinistas que estuvieron al frente de los diversos procesos, siempre al servicio de la teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d, la victoria de la revoluci\u00f3n rusa en 1917 se debi\u00f3 a la existencia de genios pol\u00edticos de la estatura de Lenin y Trotsky, que estudiaron a fondo las leyes de la necesidad hist\u00f3rica y los significados de las revoluciones para que pudiesen incidir a fondo sobre la pol\u00edtica, de manera de cambiar el rumbo de la historia.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1 Apud BERMAN, Marshal. <em>Tudo que \u00e9 s\u00f3lido desmancha no ar. A aventura da modernidade\u00a0<\/em>[Todo lo que es s\u00f3lido se derrite en el aire. La aventura de la modernidad]. 9 Ed., Sao Paulo: Companhia das Letras, 1992, p. 236.<\/p>\n<p>2 Idem, ibidem, p. 237.<\/p>\n<p>3 TROTSKY, Le\u00f3n. <em>A revolu\u00e7\u00e3o de 1905<\/em> [La revoluci\u00f3n de 1905]. Sao Paulo: Global, s\/d, p. 90.<\/p>\n<p>4 MARX, Karl. <em>Contribui\u00e7\u00e3o \u00e0 cr\u00edtica da economia pol\u00edtica<\/em> [Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica]. 2 Ed. Sao Paulo: Martins Fontes, 1983, p. 25.<\/p>\n<p>5 LENIN, V. I. \u201cDuas t\u00e1ticas da social-democracia na revolu\u00e7\u00e3o democr\u00e1tica\u201d [\u201cDos t\u00e1cticas de la socialdemocracia en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d]. En: <em>Obras escogidas<\/em>. 3\u00b0 Ed. Sao Paulo: Alfa-Omega, 1986, p. 406, v. 1.<\/p>\n<p>6 LENIN, \u201cDuas t\u00e1ticas\u2026\u201d, en: <em>Obras escogidas<\/em>, Op. cit., p. 410-411, v. 1.<\/p>\n<p>7 TROTSKY, Le\u00f3n. <em>A revolu\u00e7\u00e3o de 1905<\/em>. Op. cit., p. 72.<\/p>\n<p>8 TROTSKY, Le\u00f3n. <em>1905:<\/em> <em>Resultados y perspectivas<\/em>. Madrid: Ruedo Ib\u00e9rico, 1971. Algunos cap\u00edtulos de esta importante obra de Trotsky, incluso no traducida en su integridad al portugu\u00e9s, aparecen en la edici\u00f3n brasile\u00f1a de <em>La revoluci\u00f3n de 1905<\/em>, de la Global citada anteriormente.<\/p>\n<p>9 TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Hist\u00f3ria da revolu\u00e7\u00e3o russa<\/em>: A queda do tzarismo [Historia de la revoluci\u00f3n rusa: La ca\u00edda del zarismo]. R\u00edo de Janeiro: Paz e Terra, 1977, p. 25, v. 1 (destacados en el original).<\/p>\n<p>10 TROTSKY, Le\u00f3n. <em>A revolu\u00e7\u00e3o de 1905<\/em>, Op. cit., p. 291.<\/p>\n<p>11 Cf. LENIN, V. I. \u201cSobre as tarefas do proletariado na presente revolu\u00e7\u00e3o\u201d [\u201cSobre las tareas del proletariado en la presente revoluci\u00f3n\u201d]. En: <em>Obras escogidas<\/em>. Sao Paulo: Alfa-Omega, 1988, p. 14, v. 2.<\/p>\n<p>12 LENIN, V. I. \u201cVII Confer\u00eancia (de abril) de toda a R\u00fassia do POSDR(b)\u201d [\u201cVII Conferencia (de abril) de toda Rusia del POSDR (b)\u201d]. En: Id., Ibid., p. 98.<\/p>\n<p>(Texto publicado originalmente en 2007, en www.pstu.org.br, en ocasi\u00f3n de los 90 a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n Rusa), tomado del Blog Converg\u00eancia Socialista.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Laura S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En enero de 1905, una multitud de obreros de diversos sectores de la industria \u2013200.000 personas entre hombres, mujeres y ni\u00f1os, seg\u00fan estimados de la \u00e9poca\u2013 hab\u00edan marchado al centro de la ciudad de San Petersburgo, en Rusia, con el objetivo de protestar frente al todopoderoso zar Nicol\u00e1s II por las duras condiciones de vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":30892,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2704,2794],"tags":[5351,6105,6108,6110,6107,6109,6106,2846],"class_list":["post-30891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rusia","category-teoria","tag-bloque-de-teoria","tag-lenin-y-trotsky","tag-ley-del-desarrollo-desigual-y-combinado","tag-partido-y-revolucion","tag-resultados-y-perspectivas","tag-revolucion-permanente","tag-revolucion-rusa-de-1905","tag-teoria-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/lenin-1905.jpeg?fit=341%2C255&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/lenin-1905.jpeg?fit=341%2C255&ssl=1","categories_names":["Rusia","TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30891"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38623,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30891\/revisions\/38623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30892"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}