{"id":30161,"date":"2015-10-12T09:03:42","date_gmt":"2015-10-12T11:03:42","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/archive\/una-mirada-marxista-sobre-la-prostitucion\/"},"modified":"2017-09-06T15:03:37","modified_gmt":"2017-09-06T17:03:37","slug":"una-mirada-marxista-sobre-la-prostitucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/una-mirada-marxista-sobre-la-prostitucion\/","title":{"rendered":"Una mirada marxista sobre la prostituci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cLa posici\u00f3n de la mujer es el indicativo m\u00e1s claro y elocuente para evaluar un r\u00e9gimen social y la pol\u00edtica del Estado\u201d. <\/em><em>Le\u00f3n Trotsky, Escritos 1938.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Rosa Cecilia Lemus<\/p>\n<p>Si nos guiamos por esta frase de Trotsky, el r\u00e9gimen social capitalista en el que vivimos y la pol\u00edtica de sus Estados en todo el mundo, no pasan la prueba. Las estad\u00edsticas sobre violencia contra las mujeres, que sus propias instituciones \u2013como la ONU\u2013 han calificado como una pandemia mundial, las cifras de pobreza que en el mundo indican a las mujeres como el 70% m\u00e1s pobre, los datos de muerte de mujeres por abortos inseguros, el n\u00famero creciente de embarazos adolescentes no deseados, el recorte a sus derechos sociales producto de los planes de austeridad, y las escalofriantes cifras sobre la prostituci\u00f3n, la trata de personas y la explotaci\u00f3n sexual infantil, son indicativos claros y elocuentes.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada del \u201990 del siglo pasado, cuando se conoci\u00f3 de manera p\u00fablica la restauraci\u00f3n del capitalismo en los que fueron Estados obreros, la burgues\u00eda mundial no pudo esconder su regocijo y declar\u00f3 a toda voz la \u201csupremac\u00eda del capitalismo sobre el socialismo\u201d. Su portavoz m\u00e1s osado, Fukuyama, se adelant\u00f3 a sepultar la lucha de clases de una vez y para siempre. En su lugar tendr\u00edamos el reino de la reconciliaci\u00f3n, el progreso y el bienestar para todos. \u00bfSe estar\u00e1 comiendo hoy sus palabras? \u00bfO dir\u00e1 que las cifras de los organismos mundiales del imperialismo est\u00e1n equivocadas?<\/p>\n<p>Como la realidad es la realidad y no se puede ocultar, desarrollaron y siguen desarrollando cambios profundos en el lenguaje, en los conceptos (significado), con la ilusi\u00f3n de que este cambie la realidad. Imposible. Sin embargo, ha tenido sus efectos, sobre todo en algunas clases, especialmente en la arribista peque\u00f1a burgues\u00eda y en la moderna clase media. Un ejemplo de ello es lo que sucedi\u00f3 este a\u00f1o en Grecia. Tsipras, primer ministro, y Varoufakis, su exministro de econom\u00eda, centraron su primera negociaci\u00f3n con el imperialismo europeo y lo mostraron como un gran triunfo en el cambio de nombres: \u201cTroika por instituciones\u201d e \u201cimperialismo por socios\u201d. Lo peor es que se comieron el cuento de que de ahora en adelante el imperialismo alem\u00e1n y el franc\u00e9s los iban a tratar como \u201csocios\u201d. La realidad, muy tozuda por dem\u00e1s, ha demostrado que por m\u00e1s cambios en el lenguaje, los imperialistas los siguen tratando como un pa\u00eds semicolonial, en el que se hace lo que dice la troika.<\/p>\n<p>La verdad, aunque parezca incre\u00edble, es que el enfoque es bien idealista. La idea no cambia la realidad, a no ser que se convierta en acci\u00f3n. La existencia determina la conciencia. En este laberinto, el lenguaje se ha convertido en un verdadero eufemismo. Al imperialismo le dicen \u201ccomunidad internacional\u201d; a las clases sociales \u201cestratos\u201d o \u201ccastas\u201d, o simplemente no las hay, solo somos ciudadanos; y a la prostituci\u00f3n, \u201ctrabajadoras del sexo\u201d, con la ilusi\u00f3n de que al usar la palabra trabajadoras, porque el trabajo \u201cdignifica\u201d al hombre y a la mujer, desaparezcan por arte del lenguaje las profundas implicaciones sociales, econ\u00f3micas y psicol\u00f3gicas sobre las mujeres que la ejercen y sobre el conjunto de la sociedad. Un alivio, para la mala conciencia. As\u00ed, los hombres que las usan y las abusan se van tranquilos porque le dieron \u201ctrabajo\u201d a una mujer que va a tener dinero con que comprarle comida a los hijos, y la mujer se siente bien porque estaba trabajando.<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de las ideolog\u00edas que cada uno de los implicados se haga de s\u00ed mismo, la realidad vuelve a poner las cosas en su lugar. Es una lacra de esta sociedad capitalista que millones de mujeres en el mundo tengan que vender su cuerpo para poder sobrevivir con sus familias si las tienen, o que exista un n\u00famero creciente de ni\u00f1as y ni\u00f1os que ni siquiera entienden por qu\u00e9 les toca hacer \u201ceso\u201d. Este sistema capitalista ni siquiera les ofrece la oportunidad de vender su fuerza de trabajo para que las explote un empresario, produciendo mercanc\u00edas que les son enajenadas porque, a pesar de ser producto de su trabajo, no les pertenecen. Estos ni\u00f1os y ni\u00f1as sometidos a esta esclavitud, no entienden por qu\u00e9 en lugar del juego y el disfrute de su inocencia tienen que ser explotados y usados por un adulto.<\/p>\n<p>Esta realidad no se cambia por m\u00e1s que utilicen, para justificarla y legitimarla, pol\u00edticas que van desde la legalizaci\u00f3n a la reglamentaci\u00f3n y la penalizaci\u00f3n. El capitalismo y sus Estados son incapaces de erradicar esta forma de violencia contra las mujeres, las y los ni\u00f1os, los gays, las lesbianas y los transvestistas, porque les son funcionales a su sistema de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa \u201cprofesi\u00f3n\u201d m\u00e1s antigua del mundo?<\/strong><\/p>\n<p>Los plum\u00edferos a sueldo de la burgues\u00eda repiten, para comenzar, sus tratados sobre el tema: \u201cla profesi\u00f3n m\u00e1s antigua del mundo\u201d, y hasta la gente com\u00fan y corriente se refiere a la prostituci\u00f3n de la misma manera. \u00bfQu\u00e9 se esconde detr\u00e1s de esta afirmaci\u00f3n? Darle, en primer lugar, un significado de eternidad, es decir, que no se puede cambiar lo que la historia ha definido como un hecho \u201ccaracter\u00edstico\u201d y connatural a la especie humana. En segundo lugar, darle un sentido \u201crespetable\u201d de profesi\u00f3n u oficio. Sin embargo, desde el marxismo y a partir de las investigaciones hechas por destacados antrop\u00f3logos como Morgan y Bachofen, Federico Engels en <em>El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado<\/em>, muestra c\u00f3mo la prostituci\u00f3n, que no exist\u00eda en los primeros estadios del desarrollo de la humanidad, nace como un hecho social determinado por las condiciones de \u201c<em>producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la vida inmediata\u201d,<\/em> que provoca cambios en la superestructura institucional, familiar, y jur\u00eddica, y que se consolida con el surgimiento de la monogamia y de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u201cConforme hemos dicho, hay tres formas principales de matrimonio, que corresponden aproximadamente a los tres estados fundamentales de la evoluci\u00f3n humana: en el salvajismo, el matrimonio por grupos; en la barbarie, el matrimonio sind\u00ed\u00e1smico; <strong>en la civilizaci\u00f3n la monogamia con sus complementos, adulterio y prostituci\u00f3n<\/strong>. Entre el matrimonio sindi\u00e1smico y la monogamia se deslizan, en el estadio superior de la barbarie, la sujeci\u00f3n de las mujeres esclavas a los hombres y la poligamia\u201d(1). <\/em>Editores Mexicanos Unidos, p. 83 (subrayado nuestro).<\/p>\n<p>En esta misma obra, Engels afirma que \u201c<em>la abolici\u00f3n del derecho materno fue la gran derrota del sexo femenino\u201d, <\/em>refiri\u00e9ndose al hecho de que en la medida en que se van desarrollando las fuerzas productivas, y con ellas la fortuna y acumulaci\u00f3n, la definici\u00f3n del parentesco y de la herencia por l\u00ednea materna comenzaba a aparecer como un obst\u00e1culo para los hombres, a quienes pertenec\u00edan los reba\u00f1os, pues los descendientes de los miembros masculinos no permanec\u00edan en la gens y por tanto no pod\u00edan heredar.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como, a la par que va desapareciendo el derecho materno, <em>\u201cse va quitando m\u00e1s y m\u00e1s a las mujeres la libertad sexual del matrimonio por grupos, pero no a los hombres\u201d. <\/em>Comienza a considerarse la infidelidad de la mujer como un grave crimen, mientras que en el hombre es visto como un comportamiento honroso.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Engels: <em>\u201cPero cuanto m\u00e1s se modifica el hetairismo<\/em> [prostituci\u00f3n]<em> antiguo en nuestra \u00e9poca por la producci\u00f3n capitalista a la cual se adapta, m\u00e1s se transforma en prostituci\u00f3n descocada y m\u00e1s desmoralizadora se hace su influencia. Y, a decir verdad, m\u00e1s desmoraliza a los hombres que a las mujeres. La prostituci\u00f3n, entre las mujeres, no degrada sino a las infelices que a ella se dedican, y a\u00fan a estas en un grado mucho menos de lo que suele creerse. <strong>En cambio, envilece el car\u00e1cter del sexo masculino entero\u201d <\/strong><\/em>(2). \u00cddem.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir Engels, con esta afirmaci\u00f3n tan contundente de que la prostituci\u00f3n envilece al sexo masculino? En primer lugar porque el surgimiento de la prostituci\u00f3n aparece a la par de la necesidad del hombre por establecer el derecho de herencia de su propiedad privada a sus propios hijos y no a los de otros y, por tanto, necesita de la fidelidad absoluta de la mujer para garantizarlo. Pero \u00e9l se reserva su libertad sexual completa a trav\u00e9s de la poligamia y la prostituci\u00f3n. Esclaviza a la mujer doblemente, como propiedad privada para la reproducci\u00f3n de su prole y como prostituci\u00f3n p\u00fablica para satisfacer su lujuria. En otro sentido, podr\u00edamos interpretar que la mujer que se ve obligada a prostituirse para poder sobrevivir, lo hace por necesidad; el hombre que paga por ello, para simple satisfacci\u00f3n de su deseo sexual, convierte de esta manera a la mujer en mero objeto, en una mercanc\u00eda con valor de uso.<\/p>\n<p>La prostituci\u00f3n y la monogamia en la moderna sociedad capitalista contin\u00faan siendo verdaderas antinomias, pero inseparables, dos polos del mismo estado social. \u00bfPodr\u00e1 el capitalismo resolver esta contradicci\u00f3n que est\u00e1 en su base material? Creemos que no. Est\u00e1 contradicci\u00f3n se ha agudizado en los \u00faltimos tiempos. Por un lado, con su necesidad de incorporar a grandes masas femeninas a la producci\u00f3n social pero sin poder absorber a la totalidad, producto de las leyes capitalistas del mercado, deja enormes contingentes por fuera del aparato productivo, empuj\u00e1ndolas a recurrir a la prostituci\u00f3n como forma de sobrevivencia. Por otro lado, ha creado verdaderas industrias del sexo, convirtiendo una necesidad humana en mercanc\u00eda, profundizando la visi\u00f3n de la mujer como objeto sexual, como fuente de ganancia.<\/p>\n<p>Carlos Marx, en sus escritos sobre la alienaci\u00f3n del trabajo mostraba ya la esencia del capitalismo de una forma tan magistral que no pierde su vigencia.<\/p>\n<p><em>\u201cLleg\u00f3 un tiempo en que todo lo que los hombres hab\u00edan venido considerando como <strong>inalienable<\/strong> se hizo objeto de cambio, de tr\u00e1fico y pod\u00eda enajenarse. Es el tiempo en que incluso las cosas que hasta entonces se transmit\u00edan pero nunca se intercambiaban; se donaban pero nunca se vend\u00edan; se adquir\u00edan pero nunca se compraban: <strong>virtud, amor, opini\u00f3n, ciencia, conciencia, etc<\/strong>., todo, en suma, pas\u00f3 a la esfera del comercio.<\/em><em>\u00a0<strong>Es el tiempo de la corrupci\u00f3n general, de la venalidad universal,<\/strong> o, para expresarnos en t\u00e9rminos de econom\u00eda pol\u00edtica, el tiempo en que <strong>cada cosa, moral o f\u00edsica<\/strong>, convertida en valor de cambio, es llevada al mercado para ser apreciada en su m\u00e1s justo valor.\u201c <\/em>Carlos Marx<em>, La miseria de la Filosof\u00eda<\/em> (subrayados nuestros).<\/p>\n<p>Y esto que Marx se\u00f1ala como una caracter\u00edstica de la sociedad basada en el modo de producci\u00f3n capitalista, cobra su m\u00e1ximo precio en la clase despose\u00edda de los medios de producci\u00f3n, la clase obrera. El capital no solo los expropia del producto de su trabajo sino que somete sus vidas enteras a sus leyes de mercado, en la que los obreros hombres y mujeres no tienen m\u00e1s camino que vender su fuerza de trabajo como mercanc\u00eda, por salarios miserables. \u00bfQu\u00e9 les queda para el disfrute?<\/p>\n<p><em>\u00abJunto a los excesos del h\u00e1bito de beber, los excesos sexuales constituyen uno de los principales vicios\u00a0de muchos de los obreros ingleses. Es adem\u00e1s una consecuencia fatal, una necesidad ineluctable de la\u00a0situaci\u00f3n de una clase abandonada a s\u00ed misma, que carece de los medios para hacer un uso conveniente de\u00a0esta libertad. La burgues\u00eda solo le ha dejado estos dos goces, mientras que los ha colmado de todo tipo de\u00a0desgracias y dolores: la consecuencia es que los obreros, para disfrutar aunque sea un poco de la vida,\u00a0concentran toda su pasi\u00f3n en torno a estos dos placeres y se entregan a ellos con exceso y de la forma m\u00e1s\u00a0desordenada. Cuando se pone a la persona en una situaci\u00f3n que solo puede convenir a una bestia, no le\u00a0queda m\u00e1s que rebelarse o sucumbir a la bestialidad. Y si, por a\u00f1adidura, la misma burgues\u00eda contribuye\u00a0encima directamente por su parte al progreso de la prostituci\u00f3n \u2013\u00bfcu\u00e1ntas de las 40.000 chicas que llenan\u00a0cada noche las calles de Londres viven a cuenta de la virtuosa burgues\u00eda?, \u00bfcu\u00e1ntas deben a la seducci\u00f3n de\u00a0un burgu\u00e9s el hecho de estar obligadas hoy a ofrecer su cuerpo a todo aquel que pase para poder vivir?\u2013 la\u00a0burgues\u00eda tiene verdaderamente menos que nadie el derecho de reprochar a la clase obrera su brutalidad\u00a0sexual.\u00bb<\/em> (Engels<em>, La situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra<\/em>).<\/p>\n<p>Intento demostrar \u2013y espero haberlo logrado\u2013, para aquellos lectores con conciencia cr\u00edtica, para aquellas mujeres trabajadoras a quienes les indignan las tragedias humanas, para aquellos y aquellas que no solo se complacen con contemplar el mundo sino que quieren transformarlo, que la opresi\u00f3n de la mujer y la prostituci\u00f3n, como una de sus expresiones m\u00e1s brutales, no es eterna ni es una profesi\u00f3n. Es una de las consecuencias m\u00e1s atroces de la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n capitalistas.<\/p>\n<p><strong>Las cifras de la prostituci\u00f3n, la trata y el negocio del sexo<\/strong><\/p>\n<p>Siguiendo varias investigaciones actuales de diferentes organismos, encontramos que casi todas coinciden en que el negocio del tr\u00e1fico de personas, la internacionalizaci\u00f3n de las mafias que lo sostienen, la prostituci\u00f3n infantil, y el negocio de la pornograf\u00eda, ha crecido a niveles escandalosos. Coinciden tambi\u00e9n en que la mayor\u00eda de las personas reclutadas de manera forzosa son mujeres y que entre ellas un alto porcentaje son menores de edad, y la finalidad del sometimiento es la explotaci\u00f3n sexual. La gran mayor\u00eda proviene de pa\u00edses pobres de Asia, Am\u00e9rica Latina y el Caribe, y su destino son los pa\u00edses ricos de Europa, Jap\u00f3n y el Oriente.<\/p>\n<p>El 1 de junio de 2012, la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo [OIT] public\u00f3 su segundo estudio mundial sobre trabajo forzoso; este informe calcula que la esclavitud moderna alrededor del mundo cobra unos 20,9 millones de v\u00edctimas. Este resultado reconoce que la trata de personas se define por explotaci\u00f3n, no por movimiento. La OIT calcula que 55% de las v\u00edctimas del trabajo forzoso son mujeres y ni\u00f1as, y que 98% lo son para comercio sexual. El primer c\u00e1lculo de la OIT sobre trabajo forzoso, en 2005, fue de 12,3 millones de v\u00edctimas entre este y la trata con fines de comercio sexual, es decir que en 7 a\u00f1os aument\u00f3 casi al doble. Por regi\u00f3n, Asia y el Pac\u00edfico (que incluye el sur de Asia) siguen teniendo el mayor n\u00famero de v\u00edctimas, aunque se\u00f1ala que en \u00c1frica ha crecido despu\u00e9s de 2005.<\/p>\n<p>La Relator\u00eda Especial de la ONU, sobre la venta de ni\u00f1os, la prostituci\u00f3n infantil y la utilizaci\u00f3n de ni\u00f1os en la pornograf\u00eda, en su informe de 2013 plantea lo siguiente: \u201c<em>Desde 2008, el mundo ha sufrido cambios considerables que han tenido importantes repercusiones en el alcance y el car\u00e1cter de la venta y la explotaci\u00f3n sexual de ni\u00f1os. El avance de la globalizaci\u00f3n, la continua expansi\u00f3n de la utilizaci\u00f3n de Internet, en particular en los pa\u00edses en desarrollo, el aumento de las migraciones \u2013tanto internacionales como internas\u2013 debido en particular a la urbanizaci\u00f3n, la crisis econ\u00f3mica y financiera, las cat\u00e1strofes naturales, los conflictos y los cambios relacionados con el clima, son otros tantos factores que han incidido en la vulnerabilidad de los ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2012, publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito indica:<em> \u201clos casos detectados de trata de ni\u00f1os representaban el 27% en el per\u00edodo comprendido entre 2007 y 2010, proporci\u00f3n que fue del 20% entre 2003-2006\u201d.<\/em> Los datos muestran un aumento significativo entre los dos periodos referidos. En los \u00faltimos a\u00f1os, \u201c<em>el aumento fue mayor en el caso de las ni\u00f1as. Entre 2006 y 2009, la proporci\u00f3n de ni\u00f1as con respecto al n\u00famero total de v\u00edctimas pas\u00f3 de 13 a 17%.<\/em> <em>Dos de cada tres menores v\u00edctimas son ni\u00f1as\u201d. <\/em>Y continua<em>\u2026 \u201cAunque las tendencias no son homog\u00e9neas a nivel mundial, el informe indica que en m\u00e1s de 20 pa\u00edses se registr\u00f3 un claro aumento de la proporci\u00f3n de casos detectados de trata de ni\u00f1os en el per\u00edodo 2007-2010 con respecto al per\u00edodo 2003-2006. Es importante se\u00f1alar que en \u00c1frica y en Oriente Medio, m\u00e1s de dos tercios de las v\u00edctimas de la trata detectadas son ni\u00f1os. A nivel mundial, la trata con fines de explotaci\u00f3n sexual representa el 58% del n\u00famero total de casos detectados\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Como si fuera poco, en el Informe tambi\u00e9n se se\u00f1ala una modalidad escalofriante: el tr\u00e1fico de \u00f3rganos. \u201c<em>Seg\u00fan varios estudios sobre el tema, ha aumentado el \u00abturismo\u00bb para trasplantes de \u00f3rganos, (&#8230;). Personas procedentes de pa\u00edses de altos ingresos viajan a zonas pobres en que hay personas dispuestas a vender sus \u00f3rganos para poder sobrevivir. En varios estudios se ha destacado que los miembros m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n resultan particularmente afectados por este delito\u201d. <\/em>Los miembros m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n, es decir los ni\u00f1os y las ni\u00f1as, las mujeres, los j\u00f3venes \u2013por supuesto pertenecientes a la clase obrera y su ej\u00e9rcito de reserva\u2013, los desempleados, y los sectores populares m\u00e1s empobrecidos, que viven en la periferia de las grandes ciudades, dentro de las cuales est\u00e1 tambi\u00e9n la poblaci\u00f3n negra.<\/p>\n<p>Nuevamente, el Informe de la Relator\u00eda Especial de la ONU se refiere a la modalidad de la pornograf\u00eda infantil:\u00a0<em>\u201cLa utilizaci\u00f3n indebida de Internet para difundir pornograf\u00eda infantil es muy frecuente. Seg\u00fan las estimaciones, el n\u00famero de im\u00e1genes de abusos a ni\u00f1os en Internet es del orden de millones y el n\u00famero de ni\u00f1os representados individualmente probablemente ascienda a decenas de miles. En general, la edad de las v\u00edctimas ha disminuido y las representaciones son cada vez m\u00e1s expl\u00edcitas y violentas. Es cada vez m\u00e1s frecuente que las im\u00e1genes se difundan mediante redes de intercambio de archivos entre pares, lo cual hace m\u00e1s dif\u00edcil su detecci\u00f3n\u201d<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p>Estimaciones de Naciones Unidas calculan que este \u00ab<em>negocio<\/em>\u00bb reporta anualmente ganancias de entre 5 y 7 billones de d\u00f3lares. Seg\u00fan la revista <em>Forbes<\/em>, la pornograf\u00eda mueve cada a\u00f1o alrededor de 60.000 millones de euros en el mundo y tiene unos 250 millones de consumidores. Y un dato interesante m\u00e1s, entre 1998 y 1999 comenz\u00f3 a verse a mujeres de los pa\u00edses del Este ejerciendo la prostituci\u00f3n en las calles. Es decir, una vez restaurado el capitalismo. La prostituci\u00f3n y la trata est\u00e1n asociadas a negocios como el tr\u00e1fico de drogas y el contrabando de armas.<\/p>\n<p>Me he detenido en los informes de los organismos oficiales y las cifras que ellos mismos reconocen, para mostrar que no estamos exagerando cuando denunciamos esta cruda realidad. El capitalismo, que se fund\u00f3 sobre los ideales de la revoluci\u00f3n francesa que proclamaban \u201clibertad, justicia y fraternidad\u201d, ha demostrado y sigue demostrando que estos son aplicados solamente para los vencedores, es decir, para la burgues\u00eda mundial, que en la fase de desarrollo imperialista no deja piedra sobre piedra para mantener en alza sus tasas de ganancia. No se queda corta la expresi\u00f3n de los \u201cesclavos del capital\u201d, porque no solo en este terreno de la explotaci\u00f3n sexual, sino incluso en importantes \u00e1reas y zonas del planeta, ramas de la producci\u00f3n social de mercanc\u00edas est\u00e1n adoptando verdaderas formas de esclavitud, con las famosas maquilas y los barcos f\u00e1brica en alta mar. Esta sociedad capitalista est\u00e1 mostrando formas incre\u00edbles de barbarie; recordemos solo como un hecho m\u00e1s, los desastres provocados por el calentamiento global y las im\u00e1genes de los inmigrantes que llegan por miles a los pa\u00edses europeos y que son tratados a punta de represi\u00f3n. Cu\u00e1ntos de ellos son mujeres y cu\u00e1ntas de ellas ser\u00e1n empujadas a la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La mujer como objeto sexual<\/strong><\/p>\n<p>La prostituci\u00f3n confirma, diariamente y a cada instante, que la mujer es convertida en una mercanc\u00eda que puede ser consumida por los hombres para satisfacer sus apetitos sexuales. No importa su edad. Ahora tambi\u00e9n sectores de los LGBTT, son arrojados a la prostituci\u00f3n por la homofobia que los discrimina en el trabajo y en la sociedad. Otro de los sectores oprimidos que corre la misma suerte de muchas mujeres. Pero, \u00a1qu\u00e9 casualidad!, detr\u00e1s de todos estos delitos, ya sean los relacionados con la prostituci\u00f3n, con la pederastia, con las violaciones sexuales, con la creaci\u00f3n de redes de pornograf\u00eda o con el uso de ellas, con las redes de trata, est\u00e1n los hombres casi en 100%. \u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de esta obsesi\u00f3n tan perversa y agresiva hacia el sexo?<\/p>\n<p>Hay quienes argumentan que \u201cestudios cient\u00edficos\u201d demuestran que los hombres y las mujeres poseen de manera \u201cnatural\u201d diferencias importantes en cuanto a los deseos sexuales. As\u00ed, el deseo masculino es m\u00e1s fuerte, imparable, dif\u00edcil de domesticar o, dicho de manera burda, \u201cla testosterona alborotada, desatada, irrefrenable\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de los estudios serios de algunos sex\u00f3logos, volvemos a encontrar las explicaciones en la esfera de lo social, de la creaci\u00f3n de la cultura.<\/p>\n<p>Uno de los medios m\u00e1s utilizados hoy en d\u00eda, por todas las ramas de la producci\u00f3n, es el de la publicidad, el marketing. Otro gran negocio para desarrollar a fondo la circulaci\u00f3n de las mercanc\u00edas, para utilizar las necesidades y crear otras nuevas, apoy\u00e1ndose en las im\u00e1genes, el lenguaje y sus efectos subjetivos en las conciencias o, dicho de modo m\u00e1s moderno, para influir o crear los imaginarios colectivos. Pero estos imaginarios colectivos, preconceptos que ya tienen sus bases objetivas, son llevados hasta el paroxismo por los medios masivos de difusi\u00f3n para llevar al l\u00edmite las necesidades del mercado, de un capitalismo que con sus crisis recurrentes de sobreproducci\u00f3n busca en este el flujo desesperado de las mercanc\u00edas con una vida \u00fatil m\u00e1s y m\u00e1s corta.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, en este marco, entra con fuerza renovada la imagen de la mujer como s\u00edmbolo sexual, como objeto usado para promocionar la venta de otras mercanc\u00edas. Generalmente suele ser una mujer joven y bella, de proporciones exuberantes que bien aparece desnuda o escasamente vestida, o vestida de manera muy sugestiva. El efecto deseado es el de llamar la atenci\u00f3n del sexo masculino, como reclamo er\u00f3tico. Bien sea para promocionar un carro o una moto, esta mujer, que est\u00e1 fuera del alcance de muchos hombres, se convierte as\u00ed en su imaginario, por arte y magia del mensaje subliminal, en un producto alcanzable si compra el producto que ella anuncia. La mujer sirve tambi\u00e9n como s\u00edmbolo del \u00e9xito\u00a0masculino, como un trofeo. Seg\u00fan la cultura machista de esta sociedad, cualquier hombre que se precie ha de tener al lado a una mujer de gran belleza, y distinci\u00f3n, signo externo de su riqueza. As\u00ed, la mujer se convierte en otra m\u00e1s de las posesiones que el hombre ha de tener para significar su posici\u00f3n social o su virilidad.<\/p>\n<p>Esta cultura machista que golpea a cada minuto, en cada momento, las mentes de los consumidores con verdaderas r\u00e1fagas de im\u00e1genes, con el objetivo claro de reforzarla, de legitimarla, est\u00e1 en la base de lo que llaman \u201ccr\u00edmenes pasionales\u201d, feminicidios; en realidad, violencia desatada por la idea de que \u201csi esa mujer no es para m\u00ed, no es para nadie\u201d, justificaci\u00f3n registrada en las cr\u00f3nicas amarillistas de los diarios de todo el mundo, con este o con otro argumento tambi\u00e9n com\u00fan: \u201ccegado por la rabia de la infidelidad de su mujer\u201d. Violaciones callejeras, agresiones verbales, psicol\u00f3gicas, miradas atrevidas, lascivas, en fin, todo este tipo de violencia, tan com\u00fan y cotidiana, tiene como base de refuerzo este concepto de la mujer como objeto sexual.<\/p>\n<p>La otra cara es la mujer s\u00edmbolo ama de casa. En los comerciales aparece una mujer ataviada con su delantal, promocionando un producto de aseo o de cocina, o de comida para ni\u00f1os. Todos roles asociados con su papel de esclava del hogar, de se\u00f1ora de la casa, de madre. En este espacio ella es la que decide, y el hombre aparece con un papel secundario. Ella, adem\u00e1s de ama de casa, tambi\u00e9n trabaja, es una mujer moderna, que despu\u00e9s de valerse de los productos que el mercado le ofrece para \u201caliviar\u201d sus labores del hogar, sale corriendo a trabajar. Es una mujer \u201cempoderada\u201d, es una guerrera que hace de todo y, adem\u00e1s, se mantiene bella y bien cuidada. Y estas mismas ideas se repiten de manera infinita en las novelas, en las revistas, en las noticias, en el cine, en las canciones, en la educaci\u00f3n. Es la reproducci\u00f3n de las ideas dominantes impuestas por la clase dominante por la fuerza de la costumbre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLegalizaci\u00f3n o abolici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<p><em>\u201cEn el mundo hay cuatro enfoques para tratar la prostituci\u00f3n. El prohibicionista, basado en la represi\u00f3n penal por parte del Estado, donde el cliente es la v\u00edctima y se pretende salvaguardar la moral; el reglamentarista, que al no poder combatir la prostituci\u00f3n busca regularla; el abolicionista, que toma medidas penales contra los proxenetas y clientes, y el enfoque laboral o legalista, en el que la prostituci\u00f3n es valorada como un trabajo.\u201d (Revista SEMANA Colombia 2015\/08\/18).<\/em><\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de la reuni\u00f3n de los delegados de Amnist\u00eda Internacional de todo el mundo, en el que esta ONG hace un llamado a aplicar una pol\u00edtica de despenalizaci\u00f3n absoluta de la prostituci\u00f3n realizada con \u201cconsentimiento\u201d, esta revista hace un art\u00edculo en el que contempla estos cuatro enfoques. Tendr\u00edamos que decir que son, por supuesto, cuatro formas en las que los Estados capitalistas est\u00e1n tratando el problema de la prostituci\u00f3n. Valga la aclaraci\u00f3n, son pol\u00edticas burguesas. El debate se ha puesto a la orden del d\u00eda, producto de los informes de la ONU y la OIT, registrados en este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Gran parte de las ONGs que pululan en los diferentes pa\u00edses ha adoptado el enfoque \u201clegalista\u201d, en el que la prostituci\u00f3n es valorada como una \u201cprofesi\u00f3n\u201d, y la argumentan desde una posici\u00f3n humanista de defensa de los derechos humanos, de respeto por los derechos sociales de quienes la ejercen y contra la discriminaci\u00f3n de sus v\u00edctimas. Evidentemente, la visi\u00f3n tambi\u00e9n burguesa de considerar a los \u201cclientes\u201d como v\u00edctimas de la \u201ctentaci\u00f3n\u201d que les provocan unas \u201cinmorales mujeres\u201d, merece nuestra condena por ser la expresi\u00f3n m\u00e1s pura de su doble moral, pues penaliza y persigue a las v\u00edctimas que ellos mismos crean y recrean. Es un caso parecido al del ladr\u00f3n que se roba una gallina para darle de comer a sus hijos porque no tiene trabajo y es condenado a largos a\u00f1os de c\u00e1rcel, mientras que a los ladrones de cuello blanco que saquean las arcas del erario p\u00fablico les dan su mansi\u00f3n por c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Por supuesto, tambi\u00e9n estamos de acuerdo con que todas, absolutamente todas las mujeres, tengan derecho a la previsi\u00f3n social y la asistencia m\u00e9dica, financiada y prestada por el Estado como una obligaci\u00f3n, sin discriminaci\u00f3n de ning\u00fan tipo, as\u00ed como debe existir para el conjunto de la poblaci\u00f3n, y con mayor raz\u00f3n para los trabajadores y los sectores m\u00e1s pobres. Estamos porque las mujeres dedicadas a la prostituci\u00f3n tengan, por parte del Estado, capacitaci\u00f3n para el trabajo, y que su empleo sea garantizado tambi\u00e9n por el Estado. Si para tal fin se organizan, estaremos dispuestas a apoyarlas. De la misma manera que las defenderemos de cualquier tipo de represi\u00f3n y maltrato.<\/p>\n<p>Pero, a partir de aqu\u00ed, estamos absolutamente en contra de la legalizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n o de cualquier otra pol\u00edtica burguesa para reglamentarla. Defendemos el fin de la prostituci\u00f3n y de todas las formas de mercantilizaci\u00f3n del cuerpo de la mujer. La pol\u00edtica de Amnist\u00eda Internacional, de legalizarla para quienes la ejercen \u201ccon consentimiento\u201d y penalizar la trata de personas, es una trampa.<\/p>\n<p>Es falso que haya consentimiento de las mujeres dedicadas a ello, porque aunque en algunos casos sea producto de una decisi\u00f3n personal, esta se hace sobre la base de <strong>no tener<\/strong> <strong>m\u00e1s alternativas<\/strong>, obligadas por la falta de trabajo y por sus condiciones sociales de existencia. \u00bfEsta pol\u00edtica elimina la existencia de proxenetas, o simplemente les cambiar\u00e1 de nombre; los llamar\u00e1n, de manera respetable, \u201cempresarios\u201d? \u00bfEvitar\u00e1 acaso la violencia y el maltrato de los \u201cclientes\u201d hacia ellas? Acaso, dentro de la l\u00f3gica del mercado, \u00bfel que compra una mercanc\u00eda no tiene el derecho de \u201cconsumirla\u201d como bien le parezca?<\/p>\n<p>No solo gran parte de las ONGs sino incluso organizaciones pol\u00edticas que se reclaman de izquierda defienden esta postura de la legalizaci\u00f3n con argumentos como, por ejemplo, que hay mujeres que se prostituyen <strong>por elecci\u00f3n <\/strong>libre y con plena conciencia de su libertad sexual. Puede ser que exista alguna minor\u00eda que se prostituya por propia elecci\u00f3n e incluso mujeres burguesas que lo hagan por la emoci\u00f3n de la aventura, para escapar de su vida in\u00fatil, poni\u00e9ndole algo de adrenalina a la prostituci\u00f3n legal de su matrimonio por inter\u00e9s. Pero eso nada tiene que ver con la masiva prostituci\u00f3n que existe en la sociedad. La prostituci\u00f3n est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre; en nuestra \u00e9poca, a la explotaci\u00f3n capitalista y la destrucci\u00f3n humana que esta produce.<\/p>\n<p>Una prueba irrefutable la tenemos en Cuba: una de las mayores conquistas de la revoluci\u00f3n fue que junto con la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda se acab\u00f3 con la prostituci\u00f3n, no a partir de la represi\u00f3n sino a trav\u00e9s de la reeducaci\u00f3n y la ubicaci\u00f3n en el trabajo productivo social a esas mujeres, que as\u00ed recuperaron su dignidad. Mientras que con la vuelta del capitalismo, volvi\u00f3 tambi\u00e9n la prostituci\u00f3n y las \u201cjineteras\u201d se convirtieron en uno de los mayores atractivos del turismo social que ha proliferado en la Isla.<\/p>\n<p>Pero hay a\u00fan m\u00e1s, estas mismas corrientes, utilizando la teor\u00eda marxista sobre la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, aducen: es un trabajo como cualquier otro, porque la mujer vende su fuerza de trabajo y produce plusval\u00eda para un patr\u00f3n. El problema es que las mujeres que son obligadas a prostituirse, no venden solo su fuerza de trabajo, venden sus cuerpos, su dignidad. Por eso, se asemeja mucho m\u00e1s a la venta de mujeres que se hac\u00eda durante la esclavitud. Y nosotros estamos totalmente en contra de legalizar y reglamentar la esclavitud, que solo beneficia a los esclavistas.<\/p>\n<p>Investigaciones realizadas en algunos pa\u00edses, fundamentalmente los europeos, en donde la prostituci\u00f3n fue legalizada, demostraron que los principales beneficiarios de esta pol\u00edtica fueron los \u201cempresarios\u201d del sexo; aumentaron las cifras de prostituci\u00f3n infantil y de mujeres. Su consecuencia fiscal fue el pago de impuestos, engordando las arcas del Estado. Result\u00f3 peor el remedio que la enfermedad.<\/p>\n<p>Suecia, en donde existi\u00f3 la legalizaci\u00f3n hasta 1999, tom\u00f3 una decisi\u00f3n dr\u00e1stica y cambi\u00f3 su legislaci\u00f3n. La prostituci\u00f3n es ahora considerada como un aspecto de la violencia masculina contra las mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os. Es reconocida como una forma de explotaci\u00f3n de las mujeres, y como un problema social significativo. Penaliza la compra de servicios sexuales, despenaliza la venta de dichos servicios, y, m\u00e1s recientemente, aprob\u00f3 recursos para ayuda a las mujeres que quisiesen salir de su ejercicio, con planes de capacitaci\u00f3n en un trabajo. El resultado es que los \u00edndices de prostituci\u00f3n han disminuido notablemente y la trata de mujeres y ni\u00f1as casi ha desaparecido.<\/p>\n<p>Esta experiencia, en un pa\u00eds capitalista, muestra que es posible avanzar en este sentido, y que la lucha por demandas democr\u00e1ticas de las mujeres, por ejemplo, el derecho al aborto legal, gratuito y libre, el derecho al trabajo en condiciones dignas, deben ser enarboladas y exigidas con fuerza por los trabajadores en su conjunto, y que no basta con bajar los \u00edndices de prostituci\u00f3n, hay que eliminarla completamente. Eso ser\u00e1 posible en una sociedad en la que los medios de producci\u00f3n no est\u00e9n en manos de unos pocos sino que pertenezcan al conjunto de la sociedad, en la que las mujeres participen de lleno en la producci\u00f3n social; como plantea Marx en el <em>Manifiesto Comunista<\/em>:<em> \u201cEs evidente, por otra parte, que con la abolici\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n actuales desaparecer\u00e1 la comunidad de las mujeres que de ellas se derivan, es decir, la prostituci\u00f3n oficial y privada\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Luchamos por una sociedad completamente diferente del capitalismo, una sociedad socialista en la que las relaciones humanas, y dentro de ellas las de los sexos, puedan ser fundadas sobre otra moral, la de la solidaridad y el bien com\u00fan, verdaderamente libres de los condicionamientos econ\u00f3micos burgueses, libres de todo tipo de opresi\u00f3n y sometimiento, libres de la comercializaci\u00f3n y la cosificaci\u00f3n, en la cual transmitir, donar, entregar, adquirir, o en la que \u201c<em>cada cosa, moral o f\u00edsica\u201d<\/em> no est\u00e9 sujeta a la miserable ley del valor capitalista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa posici\u00f3n de la mujer es el indicativo m\u00e1s claro y elocuente para evaluar un r\u00e9gimen social y la pol\u00edtica del Estado\u201d. Le\u00f3n Trotsky, Escritos 1938.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":34268,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8349,2738],"tags":[5927,5928,5930,5929,5926,5923,5925,5924],"class_list":["post-30161","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","category-mujeres","tag-abuso-sexual-o-trabajo","tag-cosificacion-de-las-mujeres","tag-la-mujer-como-objeto-sexual","tag-negocio-del-sexo","tag-prostitucion","tag-prostitucion-y-capitalismo","tag-trata-de-personas","tag-venta-del-cuerpo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/prostituci%C3%B3n.jpg?fit=1280%2C874&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/prostituci%C3%B3n.jpg?fit=1280%2C874&ssl=1","categories_names":["Debates","Mujeres"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30161","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30161"}],"version-history":[{"count":32,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30161\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46493,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30161\/revisions\/46493"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30161"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}