{"id":28435,"date":"2015-09-01T11:29:18","date_gmt":"2015-09-01T14:29:18","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=28435"},"modified":"2018-04-18T15:19:11","modified_gmt":"2018-04-18T17:19:11","slug":"77-anos-de-la-fundacion-de-la-iv-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/77-anos-de-la-fundacion-de-la-iv-internacional\/","title":{"rendered":"La fundaci\u00f3n de la IV Internacional"},"content":{"rendered":"<p><em>El 3 de setiembre de 1938, en Francia, se llev\u00f3 a cabo la Conferencia de fundaci\u00f3n de la IV Internacional. Trotsky fue cuestionado por proponer la fundaci\u00f3n de una nueva internacional ya que esta, seg\u00fan sus cr\u00edticos, solo podr\u00eda surgir como producto de \u201cgrandes acontecimientos\u201d. \u00c9l hizo referencia a este tema en el Programa de Transici\u00f3n votado en la Conferencia:<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por Eduardo Almeida (escrito en 2015).\u00a0<\/p>\n<p>\u201c<em>La IV Internacional ha surgido ya de grandes acontecimientos: las mayores derrotas del proletariado en toda la historia. S\u00ed, sus filas no son numerosas porque todav\u00eda es joven. Por ahora hay principalmente cuadros. Pero estos cuadros son prendas del futuro, no hay en el planeta una sola corriente revolucionaria digna de este nombre. Si nuestra Internacional es d\u00e9bil num\u00e9ricamente, es fuerte por su doctrina, por su programa, su tradici\u00f3n, el temple incomparable de sus cuadros<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Trotsky, al fundar la IV Internacional quer\u00eda establecer un hilo de continuidad con la tradici\u00f3n marxista que se hab\u00eda expresado en la III Internacional, la cual, en ese momento, hab\u00eda sido completamente degenerada por el stalinismo.<\/p>\n<p>Pero Trotsky, al construir la IV Internacional no aspiraba solo a preservar el programa marxista. Esperaba que la IV Internacional, como producto de la Segunda Guerra Mundial, se transformase en una organizaci\u00f3n de masas. Sin embargo, los resultados fueron otros.<\/p>\n<p>Con la derrota del nazismo, el estalinismo sali\u00f3 sumamente fortalecido de la Segunda Guerra Mundial y esto empuj\u00f3 al trotskismo a la marginalidad. La IV Internacional no consigui\u00f3 resistir la presi\u00f3n del aparato estalinista. Un gran n\u00famero de sus integrantes fueron asesinados por el fascismo y fundamentalmente por el estalinismo, entre ellos el propio Trotsky.<\/p>\n<p>El estalinismo, usurpando los logros de la Revoluci\u00f3n de Octubre y fortalecido por la derrota del fascismo, se transform\u00f3 en un muro dif\u00edcil de transponer para la IV Internacional. Ella se mantuvo como una peque\u00f1a organizaci\u00f3n y en su interior se desarroll\u00f3 una corriente revisionista que, ante la imposibilidad de derrotar al estalinismo, capitul\u00f3 a este. Fue el caso del llamado \u201cpablismo\u201d.<\/p>\n<p>Esta desviaci\u00f3n llev\u00f3 primero a la divisi\u00f3n de la IV y despu\u00e9s a su destrucci\u00f3n. En el interior de la IV, en diversos momentos, hubo corrientes que resistieron a estas capitulaciones. La LIT-CI hace parte de una de esas corrientes, la m\u00e1s consecuente, la que encabez\u00f3 el dirigente argentino Nahuel Moreno.<\/p>\n<p>Si observamos los objetivos que se propon\u00eda Trotsky hace 77 a\u00f1os y vemos los resultados de esa pol\u00edtica a nivel de la organizaci\u00f3n, tenemos que constatar que el proyecto de Trotsky fue derrotado. Sin embargo, si vemos lo que ocurri\u00f3, a lo largo de estos 77 a\u00f1os con el programa del trotskismo, el balance que debemos hacer es otro. Fue el \u00fanico programa que pas\u00f3 la prueba de los hechos. Podemos decir que fue una victoria en la derrota.<\/p>\n<p>Hace 77 a\u00f1os, la IV Internacional dec\u00eda que la teor\u00eda del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d era una utop\u00eda reaccionaria. Que solo mediante la revoluci\u00f3n mundial se podr\u00eda llegar al socialismo. M\u00e1s a\u00fan, dec\u00eda que si la burocracia continuaba al frente de la URSS la restauraci\u00f3n del capitalismo ser\u00eda inevitable.<\/p>\n<p>Los estalinistas se burlaban de estas opiniones. Para ellos, el crecimiento de la URSS era la prueba de que el \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d era posible y, de esta forma, en lugar de revoluci\u00f3n mundial propon\u00edan \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d con el imperialismo.<\/p>\n<p>Ambos programas, el del estalinismo y el del trotskismo, fueron confrontados con la realidad y ahora, a 77 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la IV Internacional, es necesario hacer un balance: en la URSS, y en el resto de los estados obreros, lejos de haberse llegado al socialismo, el capitalismo fue restaurado, y al frente de esa restauraci\u00f3n estuvo la propia burocracia estalinista. Pero, esta vez, el estalinismo pag\u00f3 cara su traici\u00f3n: las masas derribaron a sus dictaduras restauracionistas en la mayor\u00eda de los ex estados obreros.<\/p>\n<p>Hace 77 a\u00f1os las propuestas de la IV Internacional eran muy poco escuchadas. Por el contrario, las propuestas del estalinismo ten\u00edan una audiencia de masas entre los trabajadores, los estudiantes, los campesinos y los intelectuales. Trotsky era el \u201cdemonio\u201d mientras que Stalin era el \u201cGu\u00eda genial de los pueblos\u201d.<\/p>\n<p>Ahora, pasados 77 a\u00f1os, la palabra \u201cestalinismo\u201d es usada como un insulto, mientras la figura de Trotsky y sus elaboraciones son redescubiertas por miles y miles de activistas que buscan el camino de la revoluci\u00f3n. Sin embargo, y esta es la contradicci\u00f3n del momento actual, mientras el programa de la IV Internacional contin\u00faa vivo, esta, como organizaci\u00f3n, contin\u00faa destruida.<\/p>\n<p>Las nuevas generaciones de revolucionarios est\u00e1n frente al desaf\u00edo hist\u00f3rico de superar esta contradicci\u00f3n de la \u00fanica forma que es posible hacerlo: reconstruyendo la IV Internacional sobre la base de su programa fundacional, necesariamente actualizado en funci\u00f3n de la restauraci\u00f3n del capitalismo y de la destrucci\u00f3n del aparato estalinista.<\/p>\n<p><strong>Ellos murieron para que la Internacional viva<\/strong><\/p>\n<p>El programa de la IV Internacional contin\u00faa vivo. Pero un programa es mucho m\u00e1s que una suma de papeles. Un programa revolucionario solo adquiere ese car\u00e1cter cuando es confrontado y enriquecido en la lucha de clases. El programa de la IV contin\u00faa vivo porque fue testado en la realidad. Varios millares de militantes trotskistas, a partir del a\u00f1o 1923, mantuvieron vivo ese programa y, por eso, un gran n\u00famero de ellos tuvo que soportar destierros, c\u00e1rceles y tortura del capitalismo y del estalinismo. Y un porcentaje alt\u00edsimo pag\u00f3 con su vida por esa obstinada y bella osad\u00eda.<\/p>\n<p>Stalin quer\u00eda acabar de ra\u00edz con la tradici\u00f3n bolchevique; de all\u00ed su obsesi\u00f3n por eliminar a Trotsky, a quien consigui\u00f3 asesinar el 21 de agosto de 1940. Pero no se conform\u00f3 con eso. Antes asesin\u00f3 a la mayor\u00eda de su familia. As\u00ed lo hizo con su hijo, Le\u00f3n Sedov; con sus nietos, los ni\u00f1os Ljulik, Volina y Liulika; con su yerno Platon Volkov; con su hermana, Olga Kameneva; e incluso con su primera mujer, Alexandra, madre de sus dos hijas, una de las cuales acab\u00f3 suicid\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Es imposible saber cu\u00e1ntos trotskistas murieron en la ex URSS; sin embargo, serios investigadores como Pierre Brou\u00e9 han conseguido algunos datos importantes. Solo en el campo de concentraci\u00f3n de Kolima hab\u00eda 6.000 prisioneros considerados trotskistas. En el a\u00f1o 1937, despu\u00e9s de protagonizar una huelga de hambre, todos fueron ejecutados.<\/p>\n<p>Por otra parte, muchos militantes y dirigentes de la IV Internacional murieron combatiendo al fascismo durante la Segunda Guerra Mundial; entre ellos sobresalen figuras como la de Abraham Le\u00f3n, polaco, autor del principal estudio marxista sobre la cuesti\u00f3n jud\u00eda, miembro del Secretariado Europeo de la IV Internacional, muerto en 1944 en el campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz; Le\u00f3n Lesoil, belga, delegado al congreso de fundaci\u00f3n de la IV, muerto en el campo de concentraci\u00f3n de Neuengamme; Pautelis Pooliopulos, delegado del PC griego al V Congreso de la III Internacional. Expulsado del PC por trotskista. Fusilado por ej\u00e9rcito italiano en 1941.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo muchos dirigentes trotskistas que, fuera de la URSS, murieron en las manos del estalinismo. Fueron esos los casos del checoeslovaco Erwin Wolf, ex secretario de Trotsky, asesinado durante la guerra civil espa\u00f1ola; de Rodolfo Klement, trotskista alem\u00e1n, responsable por la organizaci\u00f3n del congreso de fundaci\u00f3n de la IV Internacional, secuestrado y asesinado poco tiempo antes de su realizaci\u00f3n; de Ignacio Reiss, polaco, h\u00e9roe de la guerra civil rusa y uno de los principales dirigentes de los servicios especiales sovi\u00e9ticos. Rompe con el stalinismo, devuelve sus condecoraciones y declara: \u201cMe uno a Trotsky y a la IV Internacional\u201d y, pocas semanas despu\u00e9s, es asesinado; de Pedro Tresso, delegado del PC italiano a los congresos de la III Internacional, delegado al congreso de fundaci\u00f3n de la IV. Fusilado; de Tha-Thu-Thau, fundador del importante movimiento trotskista vietnamita, tambi\u00e9n asesinado por el estalinismo.<\/p>\n<p>Nuestra corriente internacional, que encabez\u00f3 Nahuel Moreno, luch\u00f3 durante muchos a\u00f1os en circunstancias muy dif\u00edciles para llevar adelante el programa de la IV, y de esa forma tambi\u00e9n aport\u00f3 su cuota de sangre.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1974 y 1975, en la Argentina, 16 militantes del PST (Partido Socialista de los Trabajadores), la mayor\u00eda de ellos trabajadores, fueron asesinados por comandos paramilitares del gobierno peronista. Entre los asesinados estaba C\u00e9sar Robles, uno de los principales dirigente del partido.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, el 1 de febrero de 1980, fue secuestrada y asesinada Yolanda Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, militante del PST de ese pa\u00eds. Hija de un obrero metal\u00fargico, Yolanda ten\u00eda solo 19 a\u00f1os. Era estudiante y trabajaba como empleada dom\u00e9stica. Era dirigente de una importante movilizaci\u00f3n estudiantil que hab\u00eda llevado a las calles de Madrid a m\u00e1s de 50.000 estudiantes.<\/p>\n<p>En El Salvador, en el mes de abril de 1980, fue asesinado por un comando de ultraderecha, Francisco Choto Rodr\u00edguez, militante del PST.<\/p>\n<p>Nuevamente en la Argentina, entre los a\u00f1os 1976 y 1982, la dictadura militar asesin\u00f3 a 83 militantes del PST. Entre ellos estaba Arturo Apazza, un importante dirigente metal\u00fargico, y Eduardo Villabrille, joven obrero metal\u00fargico que hab\u00eda sido el principal dirigente de la juventud del partido.<\/p>\n<p>El PSTU brasile\u00f1o, como no pod\u00eda ser de otra manera, dado su compromiso con el programa trotskista, tambi\u00e9n sufri\u00f3 la represi\u00f3n. Tulio Quintiliano, integrante del grupo Punto de Partida, que dio origen a nuestra corriente en el Brasil, fue asesinado por la dictadura chilena en 1973. Jos\u00e9 Luis y Rosa Sundermann fueron asesinados, en el a\u00f1o 1994, un d\u00eda despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n del PSTU. Gildo Rocha, tambi\u00e9n militante del PSTU, muri\u00f3 como el resto de los trotskistas: combatiendo al capitalismo y a la burocracia. Fue asesinado durante una huelga en Brasilia el 6 de octubre del a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>La lista de los trotskistas asesinados por el estalinismo y por la burgues\u00eda, as\u00ed como la historia de cada uno de ellos, nos har\u00eda llenar centenas de p\u00e1ginas. Las biograf\u00edas, sin duda, ser\u00edan diferentes, pero todas ellos tendr\u00edan en com\u00fan una cosa: ellos lucharon y ellos murieron para que la IV Internacional continuase viva. Ellos no pueden ser olvidados por las nuevas generaciones que se disponen a reconstruirla. Ellos nos inspiran en esa lucha.<\/p>\n<p><strong>Homenaje de Leopold Trepper a los combatientes trotskistas<\/strong><\/p>\n<p>El polaco Lejb Damb, conocido como Leopold Trepper, fue el constructor y jefe de la \u201cOrquesta Roja\u201d, la eficiente red de espionaje que durante la Segunda Guerra Mundial, al mando del Ej\u00e9rcito Rojo, actu\u00f3 en el interior de la Alemania nazi y en los pa\u00edses ocupados. El Almirante Canaris, jefe de los servicios secretos de Alemania, dijo a respecto de Trepper: \u201c<em>Su actuaci\u00f3n cost\u00f3 m\u00e1s de 300.000 muertos a Alemania. Gan\u00f3 la guerra pr\u00e1cticamente solo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Trepper consigui\u00f3 infiltrar a uno de sus agentes taqu\u00edgrafos en el alto comando nazi. As\u00ed se enter\u00f3, con mucha antecedencia, de que las tropas de Hitler invadir\u00edan la URSS. Trepper avis\u00f3 al comando del Ej\u00e9rcito Rojo de todos los detalles de la invasi\u00f3n. Sin embargo, Stalin, en lugar de confiar en la informaci\u00f3n de su agente, confi\u00f3 en sus acuerdos con Hitler. De esta forma los nazis atacaron por \u201csorpresa\u201d a la URSS y con eso estuvieron muy cerca de destruir el primer estado obrero.<\/p>\n<p>Por su actividad, todos los integrantes de la Orquesta Roja fueron presos y fusilados por los nazis. Trepper consigui\u00f3 huir y, cuando volvi\u00f3 a Mosc\u00fa, le exigi\u00f3 a sus jefes que le explicasen por qu\u00e9 no hab\u00edan llevado en consideraci\u00f3n sus informes. Esa exigencia le cost\u00f3 caro. Fue mandado a la c\u00e1rcel, en donde permaneci\u00f3 por diez a\u00f1os. En las diferentes prisiones por la que pas\u00f3 tuvo oportunidad de convivir con muchos trotskistas y a ellos les dedic\u00f3 las siguientes palabras:<\/p>\n<p>\u201c<em>La revoluci\u00f3n hab\u00eda degenerado en un sistema de terror y de horror; los ideales del socialismo estaban ridiculizados por un dogma fosilizado que los verdugos ten\u00edan la desfachatez de llamar de marxismo. Todos los que no se sublevaron contra la m\u00e1quina estalinista son responsables de ello, colectivamente responsables. No hago excepciones y no escapo de este veredicto.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero, \u00bfqui\u00e9n protest\u00f3? \u00bfQui\u00e9n elev\u00f3 su voz contra el ultraje? Los trotskistas pueden reivindicar ese honor. En los tiempos de las grandes purgas solo pod\u00edan clamar su rebeli\u00f3n en los vastos desiertos helados donde los hab\u00edan arrojado para exterminarles. En los campos, su conducta fue admirable; pero sus voces se perdieron en la tundra.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy los trotskistas tienen el derecho de acusar a los que entonces aullaban con los lobos. Que no olviden, sin embargo, que ten\u00edan, respecto a nosotros, la ventaja de tener un sistema pol\u00edtico coherente capaz de derribar al estalinismo. Ten\u00edan en su profunda angustia ante la revoluci\u00f3n traicionada algo a que aferrarse\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Setenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de fundada la IV Internacional, el mejor homenaje que los trotskistas y los revolucionarios del mundo podemos rendir a quienes dieron sus vidas para concretarla, es reafirmar m\u00e1s que nunca la lucha para reconstruirla sobre bases s\u00f3lidas. Para ello, es necesario actualizar el programa revolucionario, con las respuestas te\u00f3ricas y pol\u00edticas ante los grandes acontecimientos de nuestro tiempo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> La historia de Trepper (1904\/1982) y de su red de espionaje est\u00e1 ampliamente relatada en dos libros: <em>La orquesta roja<\/em>, de Gilles Perrault y <em>El gran juego<\/em>, del propio Trepper, del cual fue extra\u00edda la presente cita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 3 de setiembre de 1938, en Francia, se llev\u00f3 a cabo la Conferencia de fundaci\u00f3n de la IV Internacional. 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