{"id":28428,"date":"2015-09-04T08:40:37","date_gmt":"2015-09-04T11:40:37","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=28428"},"modified":"2018-04-18T15:17:14","modified_gmt":"2018-04-18T17:17:14","slug":"el-proyecto-estrategico-de-la-lit-ci-es-reconstruir-la-iv-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/el-proyecto-estrategico-de-la-lit-ci-es-reconstruir-la-iv-internacional\/","title":{"rendered":"El proyecto estrat\u00e9gico de la LIT-CI es reconstruir la IV Internacional"},"content":{"rendered":"<p><em>Desde su propia fundaci\u00f3n, la LIT-CI siempre se consider\u00f3 como una herramienta para la tarea estrat\u00e9gica de reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional. Esa es nuestra propuesta de fondo a todas las organizaciones revolucionarias con las que hemos iniciado discusiones m\u00e1s profundas. Se trata de una definici\u00f3n fundamental pero, a la vez, insuficiente. Es necesario que avancemos para responder a otros interrogantes relacionados con esa definici\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 tipo de Internacional proponemos construir? \u00bfSobre qu\u00e9 bases program\u00e1ticas? \u00bfCon que m\u00e9todo reconstruirla? \u00bfCon qu\u00e9 otras organizaciones consideramos posible llevar esta tarea adelante?<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por LIT-CI, escrito en 2008.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo vamos a intentar responder a estas preguntas, expresando lo que, hasta ahora, solo eran debates y elaboraciones internas. Queremos as\u00ed abrir un di\u00e1logo sobre esta cuesti\u00f3n central, con otras organizaciones y militantes revolucionarios.<\/p>\n<p><strong>El significado actual de la reconstrucci\u00f3n de la IV<\/strong><\/p>\n<p>Nosotros partimos de reafirmar la necesidad imperiosa que tiene el movimiento obrero mundial de construir una Internacional revolucionaria con influencia de masas. Afirmamos que es la \u00fanica alternativa para que la clase obrera pueda encabezar una revoluci\u00f3n socialista triunfante, e impedir que el imperialismo conduzca a la humanidad a la barbarie. Cuando se fund\u00f3 la LIT-CI, en 1982, lo manifest\u00e1bamos de la siguiente manera:<\/p>\n<p><em>Esta situaci\u00f3n, despu\u00e9s de m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de haber entrado el mundo en la m\u00e1s grande era revolucionaria de su historia, nos remite directamente al problema de los problemas: el de la <strong>direcci\u00f3n revolucionaria mundial<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p><em>La mayor necesidad material, objetiva, de la humanidad, la revoluci\u00f3n socialista mundial, tiene un correlato subjetivo: una direcci\u00f3n revolucionaria mundial. Sin esta, aquella es imposible. As\u00ed, la crisis de la humanidad se agudiza d\u00eda a d\u00eda sin soluci\u00f3n.\u00a0<\/em><em>Afirmamos que, m\u00e1s de seis d\u00e9cadas de revoluciones y contrarrevoluciones prueban inapelablemente que <strong>con direcciones burocr\u00e1ticas, sin direcci\u00f3n revolucionaria<\/strong> <strong>internacional<\/strong>, hasta los m\u00e1s grandes triunfos del proletariado, los m\u00e1s grandes avances en el camino de la revoluci\u00f3n socialista mundial, se trasforman\u00a0<\/em><em>en sus contrarios. <strong>La necesidad absoluta objetiva de la revoluci\u00f3n socialista mundial se concreta y se encarna en la necesidad absoluta subjetiva de una direcci\u00f3n revolucionaria \u2013no burocr\u00e1tica\u2013 internacional.<\/strong><\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Creemos que la situaci\u00f3n mundial, la ofensiva imperialista, las guerras de Irak y Afganist\u00e1n, la recolonizaci\u00f3n de tres cuartas partes de los pa\u00edses del mundo, las pol\u00edticas neoliberales, la superexplotaci\u00f3n de la clase obrera, los campesinos y los sectores populares, por un lado, y la amplia acci\u00f3n revolucionaria de las masas en todo el mundo, que intentan contener sus direcciones traidoras que integran gobiernos burgueses, por el otro, ponen de manifiesto la urgencia de este tipo de organizaci\u00f3n. En este sentido, reafirmamos m\u00e1s que nunca la actualidad de la motivaci\u00f3n fundamental de la fundaci\u00f3n de la LIT-CI:<\/p>\n<p><em>La Liga Internacional de los Trabajadores (Cuarta Internacional) \u2013LIT (CI)\u2013 tiene como prop\u00f3sito fundamental superar la crisis de direcci\u00f3n del movimiento obrero mundial y construir la Cuarta Internacional con influencia de masas. Solo as\u00ed, resolviendo la crisis de direcci\u00f3n del proletariado, la permanente movilizaci\u00f3n de los trabajadores y explotados del mundo contra el imperialismo y la burgues\u00eda podr\u00e1 culminar con la victoria de la revoluci\u00f3n socialista internacional y con la implantaci\u00f3n de la dictadura revolucionaria del proletariado.<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 IV Internacional? \u00bfPor qu\u00e9 reconstruirla?<\/strong><\/p>\n<p>Algunas organizaciones revolucionarias, a veces de origen y tradici\u00f3n distintos del trotskismo, acuerdan con la necesidad de construir una Internacional, pero nos preguntan: <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 reconstruir la IV Internacional si esta nunca<\/em> <em>dirigi\u00f3 ninguna revoluci\u00f3n ni ha tenido peso de masas? \u00bfPor qu\u00e9 reconstruir una<\/em> <em>organizaci\u00f3n que tuvo una fuerte crisis y se dividi\u00f3 en muchas corrientes internacionales<\/em> <em>y grupos nacionales? \u00bfPor qu\u00e9 no construir una nueva internacional revolucionaria,<\/em> <em>la V, o no identificarla con un n\u00famero?\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Si bien la cuesti\u00f3n del n\u00famero puede parecer solo un problema de forma, tiene una significaci\u00f3n pol\u00edtica importante. Las sucesivas internacionales se fundaron por profundas necesidades de la lucha de clases en el momento de su fundaci\u00f3n, y su n\u00famero las identifica con la \u00e9poca y las tareas hist\u00f3ricas que enfrentaron.<\/p>\n<p>La <strong>I Internacional <\/strong>correspondi\u00f3 al nacimiento del movimiento obrero mundial, en aquella \u00e9poca esencialmente limitado a Europa, y respond\u00eda a la necesidad objetiva del proletariado de agruparse en una Internacional obrera para dar sus luchas de modo m\u00e1s organizado, consciente e independiente de la burgues\u00eda. Desapareci\u00f3 como consecuencia de la primera derrota hist\u00f3rica del proletariado mundial, la terrible masacre de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n<p>La <strong>II Internacional <\/strong>fue la organizaci\u00f3n de los partidos obreros socialistas y marxistas, que por primera vez ganaron peso de masas. El proletariado hizo en sus filas su aprendizaje pol\u00edtico y sindical. Sin embargo, muere como organizaci\u00f3n revolucionaria con la traici\u00f3n de sus dirigentes, cuando cada partido apoy\u00f3 a su respectiva burgues\u00eda nacional en la Primera Guerra Mundial. Esta traici\u00f3n fue un producto, resultado de la aparici\u00f3n de burocracias parlamentarias y sindicales, que se apoyaba en el surgimiento de sectores privilegiados de trabajadores, la \u201caristocracia obrera\u201d, en los pa\u00edses imperialistas. Ambos sectores, la burocracia peque\u00f1oburguesa y la aristocracia obrera, lograban un nivel de vida superior a la clase gracias a las migajas que sobraban de la explotaci\u00f3n de las colonias por parte de sus pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n<p>La <strong>III Internacional <\/strong>naci\u00f3 como resultado de la reacci\u00f3n a esta traici\u00f3n y fue potenciada por el gran triunfo que signific\u00f3 la Revoluci\u00f3n Rusa en que, por primera vez en la historia, el proletariado tom\u00f3 el poder y construy\u00f3 un Estado obrero. Fue el primer intento de construir una verdadera direcci\u00f3n revolucionaria internacional, que pudiese conducir a la clase obrera mundial hacia la Revoluci\u00f3n Socialista, la victoria internacional sobre el imperialismo y la toma del poder en todos los pa\u00edses del mundo. Por esos objetivos, se constituy\u00f3 como un Partido Mundial de la Revoluci\u00f3n Socialista.<\/p>\n<p>La III se burocratiz\u00f3 y se degener\u00f3 como resultado de dos enormes derrotas para la clase obrera mundial: el triunfo del estalinismo en la URSS y del nazismo en Alemania. El retroceso de la revoluci\u00f3n internacional llev\u00f3 al aislamiento de la URSS que, combinado con el atraso econ\u00f3mico del pa\u00eds y la desaparici\u00f3n f\u00edsica de un mill\u00f3n de obreros en la guerra civil, propici\u00f3 el surgimiento de una burocracia privilegiada y la degeneraci\u00f3n del estado obrero. El estalinismo extendi\u00f3 luego su r\u00e9gimen autoritario a todas las secciones de la III. Por otra parte, la tremenda derrota que signific\u00f3 el triunfo del nazismo en Alemania, facilitado por la traici\u00f3n y la incapacidad del Partido Comunista, que se dej\u00f3 derrotar sin lucha, consolid\u00f3 el dominio del estalinismo.<\/p>\n<p>Trotsky luch\u00f3 denodadamente, desde dentro de la III y sus partidos, contra el avance del estalinismo y la burocratizaci\u00f3n de la URSS y la III. Durante diez a\u00f1os, \u00e9l se rehus\u00f3 a romper con la III y busc\u00f3 derrotar al estalinismo, para rescatarla como una internacional revolucionaria, defendiendo los principios y las ense\u00f1anzas de Lenin. Por eso, la corriente trotskista se autodenominaba los \u201cbolcheviques leninistas\u201d y su corriente ten\u00eda el nombre de <em>Oposici\u00f3n de<\/em> <em>Izquierda, <\/em>primero en la URSS y luego en la III. Solo despu\u00e9s del triunfo del nazismo en 1933, que demostr\u00f3 que el Partido Comunista alem\u00e1n y la III ya estaban burocratizadas a tal punto que eran incapaces de luchar contra el mayor enemigo de la clase obrera, Trotsky decide llamar a la construcci\u00f3n de una nueva Internacional.<\/p>\n<p><strong>La IV Internacional es una continuidad de la III. <\/strong>Surgi\u00f3 para defender la herencia del marxismo y para luchar contra un nuevo fen\u00f3meno contrarrevolucionario en el interior del movimiento obrero: la burocracia estalinista. Al mismo tiempo, manten\u00eda desde su fundaci\u00f3n, el mismo objetivo estrat\u00e9gico de la III: dirigir a la clase obrera en el proceso de la Revoluci\u00f3n Socialista Mundial.<\/p>\n<p>La IV entr\u00f3 en crisis y estall\u00f3 a principios de los a\u00f1os \u201950. Entre los factores que originaron esta situaci\u00f3n est\u00e1 su debilitamiento hist\u00f3rico, resultado de la persecuci\u00f3n y eliminaci\u00f3n de Trotsky y buena parte de sus dirigentes a manos del estalinismo y el nazismo. Adem\u00e1s, se produjo un fortalecimiento relativo de los Partidos Comunistas, por haber dirigido la lucha contra el nazismo, y el surgimiento de los nuevos estados obreros burocratizados, despu\u00e9s de la II Guerra Mundial. Pero el factor principal fue la capitulaci\u00f3n de su direcci\u00f3n a las corrientes peque\u00f1oburguesas y burocr\u00e1ticas, como el mao\u00edsmo, el castrismo, el guevarismo, el sandinismo y otras, que dirig\u00edan procesos revolucionarios.<\/p>\n<p>Mantener la propuesta de reconstruir la IV se fundamenta en que la tarea hist\u00f3rica m\u00e1s importante de la \u00e9poca actual (la necesidad de construir una direcci\u00f3n internacional que pueda conducir a la clase obrera a realizar la revoluci\u00f3n socialista internacional, que derrote y acabe con el imperialismo e implante la dictadura revolucionaria del proletariado en todo el mundo) sigue m\u00e1s vigente que nunca.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 programa reagrupar hoy a los revolucionarios?<\/strong><\/p>\n<p>Gran parte de los principios y la estrategia revolucionarios para nuestra \u00e9poca est\u00e1n condensados en lo que consideramos nuestras \u201cbases program\u00e1ticas\u201d: las resoluciones de los cuatro primeros congresos de la III Internacional y el Programa de Transici\u00f3n, votado en la conferencia de fundaci\u00f3n de la IV Internacional. Los estatutos de la LIT-CI reivindican de modo expl\u00edcito esas bases:<\/p>\n<p><em>La LIT-CI se apoya te\u00f3rica, program\u00e1tica y pol\u00edticamente en la experiencia concentrada del marxismo revolucionario: el Manifiesto Comunista, las ense\u00f1anzas estrat\u00e9gicas de la Revoluci\u00f3n de Octubre y los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista y el Programa de Transici\u00f3n (base de fundaci\u00f3n de la Cuarta Internacional) son jalones fundamentales de este desarrollo. (\u2026) Esta continuidad del marxismo revolucionario no tiene el car\u00e1cter de un sistema dogm\u00e1tico, por lo que se enriquece con todas las experiencias sociales progresivas de la humanidad que conducen a la derrota del imperialismo, la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la supresi\u00f3n definitiva de las clases.<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Es decir, tenemos cimientos s\u00f3lidos, legados por la III y la IV, que hemos intentado continuar en los documentos fundacionales de la LIT-CI y en otros elaborados posteriormente. Por ejemplo, en el V Congreso, 1997, las <em>Tesis sobre<\/em> <em>la Reconstrucci\u00f3n de la IV <\/em>afirmaban: <em>\u201cLa tarea de reconstrucci\u00f3n de la IV no es<\/em> <em>posible abordarla m\u00e1s que desde la reafirmaci\u00f3n del marxismo y las bases fundacionales<\/em> <em>de esta, con todas las actualizaciones que sean necesarias.\u201d<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, estas \u201cbases program\u00e1ticas\u201d resultan insuficientes para encarar las enormes y dif\u00edciles tareas de la actualidad. La IV Internacional solo se podr\u00e1 reconstruir con base en el Programa de Transici\u00f3n. Pero dicho programa tiene que ser actualizado, especialmente a partir de los \u201csucesos del Este\u201d, marcados por la compleja combinaci\u00f3n entre procesos revolucionarios de masas, por un lado, y la restauraci\u00f3n capitalista en los pa\u00edses del Este, China, Cuba, etc., por el otro.<\/p>\n<p>Con total honestidad, no creemos que la LIT pueda o deba encarar sola esta tarea central de <strong>actualizar el Programa de Transici\u00f3n. <\/strong>Por el contrario, pensamos que es un desaf\u00edo planteado <strong>a todas las corrientes o grupos que se<\/strong> <strong>proponen reconstruir la IV <\/strong>para responder al desarrollo de la lucha de clases en este siglo. Esta es nuestra propuesta para establecer un di\u00e1logo con otras organizaciones, en la perspectiva de esa reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Algunas l\u00edneas divisorias<\/strong><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, creemos que la situaci\u00f3n actual de la lucha de clases ya nos da algunas <strong>l\u00edneas divisorias <\/strong>que se han transformado en ejes de la discusi\u00f3n program\u00e1tica actual. Creemos que los m\u00e1s importantes son:<\/p>\n<ol>\n<li>La posici\u00f3n de los revolucionarios frente a los gobiernos de Frente Popular o populistas de izquierda. Principalmente, frente al gobierno de Hugo Ch\u00e1vez, en Venezuela, <strong>una verdadera \u201cprueba \u00e1cida\u201d para las corrientes que<\/strong> <strong>se reivindican socialistas revolucionarias. <\/strong>Defendemos la independencia de clase frente a todos los gobiernos burgueses, inclusive los de Frente Popular. No participamos en esos gobiernos ni los apoyamos. Por el contrario, nos oponemos a todos ellos. Luchamos que para que la clase obrera no deposite ninguna confianza y preserve su completa independencia de clase frente a gobiernos nacionalistas-burgueses como el de Ch\u00e1vez.<\/li>\n<li>Impulsamos y defendemos la movilizaci\u00f3n permanente de la clase obrera y sus aliados.<\/li>\n<li>Defendemos la necesidad de luchar contra todas las burocracias y por un r\u00e9gimen de democracia obrera en todas las organizaciones de la clase.<\/li>\n<li>La gran tarea de la clase obrera en esta etapa es tomar el poder, destruir el estado burgu\u00e9s y sus FF.AA., y establecer una Dictadura Revolucionaria del Proletariado.<\/li>\n<li>El Estado Obrero revolucionario por el cual luchamos debe estar basado en consejos obreros, campesinos y populares, y tener un r\u00e9gimen con la m\u00e1s amplia democracia para la clase obrera y la mayor\u00eda absoluta del pueblo.<\/li>\n<li>Rechazamos la supuesta \u201cteor\u00eda\u201d del \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d. La revoluci\u00f3n socialista tendr\u00e1 un car\u00e1cter internacional, <strong>permanente<\/strong>, o estar\u00e1 destinada a retroceder. Si se detiene en las fronteras nacionales ser\u00e1 derrotada por la contrarrevoluci\u00f3n o, congelada, permitir\u00e1 la restauraci\u00f3n del capitalismo. Esta fue la tr\u00e1gica experiencia de los ex estados obreros burocr\u00e1ticos dirigidos por el estalinismo.<\/li>\n<li>Reafirmamos la estrategia de la Revoluci\u00f3n Socialista Mundial para imponer dictaduras del proletariado, derrotar el imperialismo e implantar el socialismo en todo el planeta. Todo estado obrero revolucionario debe tener como su primera tarea impulsar la revoluci\u00f3n socialista en todo el\u00a0mundo.<\/li>\n<li>Destacamos el rol central de la clase obrera como sujeto de la revoluci\u00f3n socialista.<\/li>\n<li>Reafirmamos la necesidad inmediata e ineludible de construir una Internacional Revolucionaria.<\/li>\n<li>Defendemos la necesidad de construir partidos nacionales basados en el modelo del Partido Bolchevique (es decir, partidos obreros de combate, basados en el principio organizativo del centralismo democr\u00e1tico) en todos los pa\u00edses del mundo, como secciones de esta Internacional.<\/li>\n<li>Defendemos la moral obrera y revolucionaria. El m\u00e9todo y la moral revolucionarios, para nosotros, constituyen un punto del programa. La profunda degeneraci\u00f3n de las organizaciones trotskistas, producto de la larga crisis, de las presiones del estalinismo en el pasado y del \u201caluvi\u00f3n oportunista\u201d en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, ha producido tambi\u00e9n una degeneraci\u00f3n metodol\u00f3gica y moral. Hay numerosos ejemplos de esta degeneraci\u00f3n, casi todos alrededor de la pelea por el aparato: robo de locales, mandatos parlamentarios y dinero; acusaciones sin pruebas y puras calumnias; agresiones f\u00edsicas entre organizaciones que se reivindican revolucionarias; ocupaci\u00f3n de locales; fraudes en elecciones de organismos del movimiento obrero y popular; incumplimiento de acuerdos financieros, y un vasto etc\u00e9tera. Nos posicionamos categ\u00f3ricamente contra estos m\u00e9todos que caracterizan una moral de \u201cvale todo\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>El r\u00e9gimen partidario<\/strong><\/p>\n<p>El tema de un r\u00e9gimen partidario centralista democr\u00e1tico es parte fundamental del programa que debemos discutir para la reconstrucci\u00f3n de la IV. En la d\u00e9cada de 1930, cuando la [bancarrota] de la III Internacional era ya evidente y varias organizaciones planteaban la necesidad de construir una nueva Internacional revolucionaria, la Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional se\u00f1alaba que el r\u00e9gimen partidario era un problema fundamental para la construcci\u00f3n de una nueva internacional y sus partidos.<\/p>\n<p>Trotsky explicaba que la liquidaci\u00f3n de la democracia obrera en los sindicatos, partidos y organizaciones obreras, as\u00ed como en la URSS, era producto de la presi\u00f3n del imperialismo y las burgues\u00edas nacionales a trav\u00e9s de la burocracia:<\/p>\n<p><em>Para la construcci\u00f3n de nuevos partidos y de una nueva internacional se debe prestar mucha consideraci\u00f3n al problema del r\u00e9gimen partidario. <strong>La democracia<\/strong> <strong>obrera no es un problema organizativo sino un problema social. En \u00faltima instancia,<\/strong> <strong>la liquidaci\u00f3n de la democracia obrera es consecuencia de la presi\u00f3n de los<\/strong> <strong>enemigos de clase por medio de la burocracia obrera. <\/strong>La historia del reformismo en los pa\u00edses capitalistas y la experiencia de la burocratizaci\u00f3n del estado sovi\u00e9tico confirman en igual medida esta ley hist\u00f3rica.<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>\u00c9l denunciaba c\u00f3mo las diferentes burocracias atacaban y destru\u00edan, de distintas formas, la democracia obrera en el interior del mismo movimiento obrero:<\/p>\n<p><em>La socialdemocracia utiliza un complicado sistema para establecer el r\u00e9gimen que le es necesario; por un lado, expulsa sistem\u00e1ticamente del partido y de los sindicatos a los trabajadores con tendencias radicales o cr\u00edticas cuando no puede <\/em><em>comprarlos con puestos bien remunerados; por otro, libera a sus ministros, diputados<\/em> <em>parlamentarios, periodistas y bur\u00f3cratas sindicales de la obligaci\u00f3n de<\/em> <em>someterse a la disciplina del partido. La combinaci\u00f3n de la represi\u00f3n, el robo y el<\/em> <em>enga\u00f1o permite a la socialdemocracia mantener la fachada de la discusi\u00f3n, las<\/em> <em>elecciones, el control, etc\u00e9tera, mientras al mismo tiempo act\u00faa como el aparato<\/em> <em>de la burgues\u00eda imperialista dentro de la clase obrera.<\/em> <em>A trav\u00e9s del aparato estatal, la burocracia estalinista liquid\u00f3 la democracia<\/em> <em>partidaria, sovi\u00e9tica y sindical, no solo en esencia sino tambi\u00e9n formalmente.<\/em> <em>El r\u00e9gimen de la dictadura personal fue plenamente transmitido por el Partido<\/em> <em>Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a todos los partidos comunistas de los pa\u00edses<\/em> <em>capitalistas. La tarea de los funcionarios del partido es interpretar la voluntad<\/em> <em>de la c\u00fapula burocr\u00e1tica. Las masas partidarias tienen un solo derecho: callarse<\/em> <em>y obedecer. La represi\u00f3n, la persecuci\u00f3n, el enga\u00f1o, son los m\u00e9todos con que<\/em> <em>com\u00fanmente se mantiene el \u201corden\u201d en el partido. Por este camino los partidos<\/em> <em>proletarios marchan a la decadencia y la ruina.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Para Trotsky, el r\u00e9gimen partidario democr\u00e1tico era esencial para lograr la confianza consciente de la base en su direcci\u00f3n, y resaltaba que solo de esta forma se puede tener una firme disciplina que forje al partido como un <em>\u201cej\u00e9rcito<\/em> <em>de luchadores proletarios\u201d<\/em>:<\/p>\n<p><em>Un revolucionario se forma en un clima de cr\u00edtica a todo lo existente, incluida su propia organizaci\u00f3n. <strong>Solo se puede lograr una firme disciplina por medio de<\/strong> <strong>la confianza consciente en la direcci\u00f3n. Para ganarse esta confianza son necesarias<\/strong> <strong>una pol\u00edtica correcta y tambi\u00e9n una actitud honesta hacia los propios errores.<\/strong> <strong>De all\u00ed que el problema del r\u00e9gimen interno sea para nosotros tan extraordinariamente<\/strong> <strong>importante. <\/strong>A los obreros avanzados se les debe dar la posibilidad de participaci\u00f3n consciente e independiente en la construcci\u00f3n del partido y en la direcci\u00f3n del conjunto de su pol\u00edtica. Los obreros j\u00f3venes deben contar con la posibilidad de pensar, criticar, cometer errores y corregirse. Por otra parte, queda claro que un r\u00e9gimen partidario democr\u00e1tico conducir\u00e1 a la formaci\u00f3n de un endurecido y unificado ej\u00e9rcito de luchadores proletarios solo si nuestras organizaciones, apoy\u00e1ndose en los firmes principios del marxismo, est\u00e1n dispuestas a combatir irreconciliablemente, aunque con m\u00e9todos democr\u00e1ticos, toda influencia oportunista, centrista y aventurera <\/em>(subrayados nuestros).<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p><strong>El car\u00e1cter obrero de nuestros partidos<\/strong><\/p>\n<p>Otro problema central de nuestro programa es el car\u00e1cter de clase que debe tener un partido revolucionario socialista. Los partidos reformistas, burocr\u00e1ticos o peque\u00f1oburgueses reflejan pol\u00edticamente a la aristocracia y a las burocracias obreras, y a la peque\u00f1a\u00a0burgues\u00eda radicalizada, sectores privilegiados que reciben migajas de la explotaci\u00f3n imperialista. Por el contrario, el<\/p>\n<p><strong>partido revolucionario <\/strong>debe reflejar a la base obrera, en especial a los sectores m\u00e1s explotados de la clase. Eso significa reflejar no solamente los <em>intereses<\/em> <em>hist\u00f3ricos <\/em>de la \u00fanica clase que puede destruir a la burgues\u00eda imperialista mundial, sino tambi\u00e9n los <em>intereses inmediatos <\/em>de este sector. Pero el partido revolucionario solo podr\u00e1 hacerlo si, por su composici\u00f3n, refleja a esta base obrera.<\/p>\n<p>En una pol\u00e9mica con la \u201cfracci\u00f3n antidefensista de la URSS\u201d en el interior del SWP de EE.UU., Trotsky, que caracterizaba a esta agrupaci\u00f3n como una \u201ccorriente peque\u00f1o-burguesa dentro del partido\u201d, explicaba el peligro de un gran aflujo de sectores peque\u00f1oburgueses al partido revolucionario y la importancia de tener una composici\u00f3n proletaria en sus filas:<\/p>\n<p><em>La desintegraci\u00f3n del capitalismo, que crea una gran insatisfacci\u00f3n entre los peque\u00f1oburgueses y empuja sus capas m\u00e1s bajas hacia la izquierda, abre amplias posibilidades, pero tambi\u00e9n encierra graves peligros. La IV Internacional necesita solo aquellos emigrantes de la peque\u00f1a burgues\u00eda que han roto por completo con su pasado de clase y que est\u00e1n decididamente del lado del proletariado.\u00a0<\/em><em>Este tr\u00e1nsito te\u00f3rico y pol\u00edtico debe ir acompa\u00f1ado de la ruptura con su antiguo ambiente y del establecimiento de \u00edntimos lazos con los trabajadores, especialmente en el reclutamiento y educaci\u00f3n de proletarios para el partido. Los emigrantes de la peque\u00f1a burgues\u00eda que, tras un lapso de tiempo prudencial, se muestran incapaces de instalarse en el medio proletario, deben ser transferidos desde la militancia en el partido al estatus de simpatizantes.\u00a0<\/em><em>Los miembros del partido que no hayan demostrado su val\u00eda en la lucha de clases, no deben ocupar puestos de responsabilidad. Un emigrante del medio burgu\u00e9s, por muy inteligente y devoto del socialismo que sea, debe ir a la escuela de [la] clase trabajadora antes de convertirse en maestro. Los j\u00f3venes intelectuales no deben ponerse a la cabeza de la juventud intelectual sino irse unos a\u00f1os a provincias, a centros puramente proletarios, donde puedan realizar trabajo pr\u00e1ctico duro.\u00a0<\/em><strong><em>La composici\u00f3n de clase del partido debe corresponder a su programa. La secci\u00f3n<\/em><\/strong><em> <strong>americana de la IV Internacional se convertir\u00e1 en proletaria o dejar\u00e1 de existir<\/strong> <\/em>(subrayados nuestros)<em>.<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Le daba tanta importancia a este tema que lleg\u00f3 a decir que el partido podr\u00eda perder su car\u00e1cter revolucionario si se llenaba de elementos peque\u00f1oburgueses y no proletarios:<\/p>\n<p><em>El partido solo tiene una minor\u00eda de aut\u00e9nticos trabajadores industriales&#8230; Los elementos no proletarios son una levadura muy necesaria, y creo que debemos estar orgullosos de su calidad&#8230; pero&#8230; <strong>nuestro partido puede inundarse de elementos<\/strong> <strong>no proletarios y llegar a perder su car\u00e1cter revolucionario. <\/strong>Por supuesto, no se trata de impedir la entrada de intelectuales por m\u00e9todos artificiales&#8230; sino <strong>orientar, en la pr\u00e1ctica, toda la organizaci\u00f3n hacia las f\u00e1bricas, las huelgas, los<\/strong> <strong>sindicatos&#8230; <\/strong><\/em>(subrayados nuestros)<em>.<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Tratando de orientar al SWP para que tuviera una pol\u00edtica de proletarizaci\u00f3n del partido, propon\u00eda que se orientara hacia la clase obrera y daba una serie de consejos y criterios que, a nuestro juicio, mantienen toda su validez en la \u00e9poca actual, para la urgente e imprescindible proletarizaci\u00f3n de cualquier organizaci\u00f3n revolucionaria digna de este nombre:<\/p>\n<p><em>Un ejemplo concreto; no podemos dedicar fuerzas iguales ni suficientes a todas las f\u00e1bricas. Nuestra organizaci\u00f3n local puede elegir, para su actividad en el pr\u00f3ximo per\u00edodo, dos o tres f\u00e1bricas de su \u00e1rea y concentrar all\u00ed todas sus fuerzas. Si tenemos dos o tres trabajadores en una de ellas, podemos crear un\u00a0<\/em><em>comit\u00e9 de ayuda de cinco no trabajadores para aumentar nuestra influencia en esa f\u00e1brica. Se puede hacer lo mismo en los sindicatos. No podemos introducir no trabajadores en ellos, pero podemos hacer comisiones que ayuden a los camaradas que est\u00e1n dentro con propaganda oral o escrita. Es condici\u00f3n indispensable no mandar a los trabajadores, sino ayudarles; hacerles sugerencias, proveerles de argumentos, ideas, panfletos, etc.\u00a0<\/em><em>Las acciones de este tipo pueden tener una enorme importancia educativa tanto para los camaradas trabajadores como para los no trabajadores, que necesitan una s\u00f3lida reeducaci\u00f3n. (\u2026)\u00a0<\/em><em>Podemos establecer inmediatamente una norma general: un militante que no es capaz de ganar cada tres o seis meses un obrero para el partido no es un buen militante.\u00a0<\/em><em>Si establecemos seriamente esta orientaci\u00f3n y verificamos los resultados cada semana habremos evitado un gran peligro: que los intelectuales y trabajadores de cuello blanco acaben por suprimir a la minor\u00eda obrera, la condenen al silencio, conviertan el partido en un club de discusi\u00f3n muy inteligente, pero absolutamente inh\u00f3spito para los obreros. Hay que elaborar normas paralelas para el trabajo y el reclutamiento de la organizaci\u00f3n juvenil, pues de lo contrario corremos el riesgo de producir diletantes revolucionarios en lugar de luchadores<\/em>.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p><strong>El m\u00e9todo para reconstruir la IV<\/strong><\/p>\n<p>Las luchas de las masas y la necesidad de darles una respuesta, el desencanto de sectores de las masas con los gobiernos de Frente Popular, la traici\u00f3n de las burocracias, el giro a la derecha de las organizaciones antes centristas, generan una tendencia al reagrupamiento de las organizaciones revolucionarias. Esta tendencia toma forma, en un primer momento, en el anhelo de \u201cunir a <strong>todos <\/strong>los revolucionarios del planeta\u201d. Nuestro llamado a reconstruir la IV se basa en esta aspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, ante la dispersi\u00f3n de las corrientes revolucionarias, que ya lleva d\u00e9cadas, surge una primera cuesti\u00f3n: <em>\u00bfc\u00f3mo y con qu\u00e9 m\u00e9todo llevar a cabo<\/em> <em>este proceso de reagrupamiento? <\/em>La segunda cuesti\u00f3n es si este proceso de reagrupamiento debe implicar la unidad sin condiciones de todas las organizaciones que se reivindican revolucionarias, o tienen que existir criterios que orienten los acuerdos necesarios.<\/p>\n<p>Varias organizaciones que han roto con corrientes internacionales que cedieron a las presiones oportunistas o se degeneraron totalmente, y que est\u00e1n buscando un reagrupamiento revolucionario internacional, ven como \u201cnatural\u201d, en un primer momento, adoptar el m\u00e9todo de \u201cConferencia Abierta\u201d para reconstruir la IV. Es decir, agrupar a todas las organizaciones que se reclaman revolucionarias para iniciar un proceso de discusi\u00f3n y confluencia.<\/p>\n<p>Nos parece que este m\u00e9todo es equivocado. La propia experiencia previa a la fundaci\u00f3n de la IV, en la d\u00e9cada de \u201930, y otras despu\u00e9s de su crisis, en los a\u00f1os \u201950, demuestra su ineficacia. Trotsky, al analizar las propuestas para construir la IV Internacional en el momento en que se hab\u00eda constituido el llamado \u201cBloque de los Cuatro\u201d, opinaba as\u00ed:<\/p>\n<p><em>La propuesta de citar a una Conferencia a todos los grupos que se reclaman de la Oposici\u00f3n de Izquierda (\u2026) refleja un intento de hacer retroceder la rueca y demuestra una total falta de comprensi\u00f3n de las condiciones y leyes del desarrollo de una organizaci\u00f3n revolucionaria, y de los m\u00e9todos de selecci\u00f3n y educaci\u00f3n de sus cuadros. No solo rechazamos sino que condenamos tal actitud por estar en aguda contradicci\u00f3n con la pol\u00edtica organizativa del marxismo.<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p><em>De lo que se trata es de la elaboraci\u00f3n de las bases fundamentales de la pol\u00edtica revolucionaria para un largo per\u00edodo. Esta clase de problemas jam\u00e1s han sido resueltos por conferencias heterog\u00e9neas e improvisadas. Por el contrario, la falta de preparaci\u00f3n pol\u00edtica, la convocatoria apresurada en una atm\u00f3sfera de desorden, solo servir\u00e1n para correr el riesgo de aumentar el caos ideol\u00f3gico y la mutua exasperaci\u00f3n de los distintos grupos.<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p><strong>La necesidad de acuerdos s\u00f3lidos<\/strong><\/p>\n<p>La LIT-CI, y la corriente morenista que le dio origen, siempre ha defendido que los procesos de unificaci\u00f3n deben ser s\u00f3lidos, preparados y discutidos con profundidad y, si es necesario, lentos. En este sentido, proponemos criterios claros. El primero es que la reconstrucci\u00f3n de la IV debe estar basada <strong>alrededor<\/strong> <strong>de un programa<\/strong>. Es decir, en la comprensi\u00f3n com\u00fan de la realidad y de las tareas que le proponemos al proletariado para la \u00e9poca y la etapa actuales. El segundo criterio son los acuerdos sobre los hechos fundamentales de la lucha de clases y la acci\u00f3n conjunta en ella. Estos mismos criterios defend\u00eda Trotsky, en la d\u00e9cada de 1930:<\/p>\n<p><em>En el terreno de nuestras relaciones con el SAP, el problema debe reducirse al programa, t\u00e1ctica y el r\u00e9gimen del Partido nuevo. Es obvio que lo que se necesita no son f\u00f3rmulas generales abstractas sino la constataci\u00f3n, sobre el papel, de todas las experiencias de los \u00faltimos a\u00f1os, en que participaron ambas organizaciones (&#8230;) A los dirigentes tampoco les planteamos mec\u00e1nicamente los problemas. Les decimos: Antes de llegar a una resoluci\u00f3n definitiva sobre nuestra colaboraci\u00f3n, que nosotros deseamos lo m\u00e1s estrecha posible, es necesario tener plena seguridad de que compartimos una misma posici\u00f3n respecto de los problemas fundamentales de la estrategia proletaria. He aqu\u00ed nuestras posiciones fundadas al calor de la lucha de clases en distintos pa\u00edses. \u00bfCu\u00e1l es su actitud hacia estos problemas? Si ustedes no tienen posici\u00f3n definitiva al respecto, tratamos de estudiarlos juntos, empezando por los problemas pol\u00edticos m\u00e1s inmediatos y candentes. Creo que esta forma de plantear la cuesti\u00f3n no esconde ni pizca de sectarismo. En general, los marxistas no pueden plantearlo de otro modo. Es preciso agregar que estamos dispuestos a colaborar en la acci\u00f3n sin esperar una respuesta definitiva a todos los problemas en discusi\u00f3n.<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Finalmente, para desarrollar la discusi\u00f3n, propon\u00eda: <em>\u201cLos medios t\u00e9cnicos para examinar los problemas espinosos o no resueltos no son dif\u00edciles de hallar: bolet\u00edn de discusi\u00f3n, \u00f3rgano te\u00f3rico conjunto, una serie de discusiones en la direcci\u00f3n y en los grupos de base\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qui\u00e9nes reconstruirla?<\/strong><\/p>\n<p>Entendemos que la reconstrucci\u00f3n de la IV es una tarea para todos los revolucionarios, no solo para los trotskistas. Hacemos nuestras las palabras de Trotsky cuando afirmaba que, en una IV con peso de masas, los trotskistas podr\u00edan ser una minor\u00eda. Una IV reconstruida deber\u00e1 agrupar revolucionarios originados en distintas tradiciones del marxismo, sobre la base del acuerdo alrededor de un programa revolucionario.<\/p>\n<p>En este sentido, mantenemos lo que dec\u00edamos en el documento aprobado en nuestro Congreso de 1997: <em>\u201cAfirmamos, no en base a ninguna potencialidad<\/em> <em>sino a los hechos hist\u00f3ricos y a la realidad presente, que la reconstrucci\u00f3n de la IV, y<\/em> <em>de la LIT-CI para encarar esta tarea, se va a dar sobre la base de la confluencia con<\/em> <em>individuos, grupos y partidos que no solo no vienen del trotskismo, sino tampoco del<\/em> <em>marxismo.\u201d<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>En segundo lugar, esta tarea solo puede hacerse con las organizaciones que quieren construir hoy un partido mundial de la revoluci\u00f3n socialista. Evidentemente, no podemos agruparnos con organizaciones que est\u00e9n en contra de esta tarea. En ese mismo documento de 1997, dec\u00edamos: <em>\u201cLas corrientes que vienen<\/em> <em>del marxismo revolucionario, pero que renuncian hoy a la lucha por la construcci\u00f3n<\/em> <em>de un partido mundial de la revoluci\u00f3n socialista, pueden emprender todas las tareas<\/em> <em>que quieran, menos la de la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Tampoco podemos reconstruir la IV con todos los que, reivindic\u00e1ndose trotskistas, han abandonado los principios del trotskismo hace tiempo. Estas corrientes han cruzado la frontera de clase hacia la colaboraci\u00f3n y la capitulaci\u00f3n a la burgues\u00eda. Algunas, como la corriente internacional llamada Secretariado Unificado (SU) <strong>usurpan el nombre de la IV Internacional <\/strong>y, si alguna vez a\u00fan se reivindican trotskistas, lo hacen \u00fanicamente para aprovechar la atracci\u00f3n que la figura de Trotsky y el trotskismo tienen sobre los nuevos militantes revolucionarios que surgen.<\/p>\n<p><strong>Las organizaciones sectarias<\/strong><\/p>\n<p>Esta propuesta tampoco significa reagrupar a las organizaciones sectarias que se contentan con recitar el <em>Programa de Transici\u00f3n <\/em>pero son incapaces de encontrar, ni siquiera de buscar, con ese programa, el camino hacia las masas.<\/p>\n<p>El \u00faltimo per\u00edodo ha sido pr\u00f3digo en generar una infinidad de estas peque\u00f1as sectas, como un fen\u00f3meno que expresa una reacci\u00f3n al \u201caluvi\u00f3n oportunista\u201d y el giro hacia el oportunismo m\u00e1s completo de numerosas organizaciones trotskistas. Sin embargo, se trata de una reacci\u00f3n distorsionada, que provoca todo tipo de deformaciones degenerativas en estas organizaciones.<\/p>\n<p>Como no se trata de un fen\u00f3meno nuevo, no es casual que Trotsky haya considerado necesario delimitar claramente, en un cap\u00edtulo del <em>Programa de<\/em> <em>Transici\u00f3n, <\/em>la diferencia entre los revolucionarios y los sectarios. La descripci\u00f3n que hace de ellos mantiene toda su vigencia y se aplica a muchos de estos grupos actuales:<\/p>\n<p><em>Incapaces de encontrar acceso a las masas las acusan de incapacidad para elevarse hasta las ideas revolucionarias. Estos profetas est\u00e9riles no ven la necesidad de tender el puente de las reivindicaciones transitorias, porque tampoco tienen el prop\u00f3sito de llegar a la otra orilla. Como mula de noria, repiten, constantemente las mismas abstracciones vac\u00edas. Los acontecimientos pol\u00edticos no son para ellos la ocasi\u00f3n de lanzarse a la acci\u00f3n, sino de hacer comentarios. Los sectarios, del mismo modo que los confusionistas y los magos, al ser constantemente desmentidos por la realidad, viven en un estado de continua irritaci\u00f3n, <strong>se lamentan incesantemente<\/strong> <strong>del \u201cr\u00e9gimen\u201d y de los \u201cm\u00e9todos\u201d, y se dedican a mezquinas intrigas.<\/strong> <strong>Dentro de su propio c\u00edrculo, estos se\u00f1ores com\u00fanmente ejercen un r\u00e9gimen desp\u00f3tico.<\/strong> La postraci\u00f3n pol\u00edtica del sectarismo no hace m\u00e1s que seguir como una sombra a la postraci\u00f3n del oportunismo, sin abrir perspectivas revolucionarias. <strong>En la pol\u00edtica pr\u00e1ctica, los sectarios se unen a cada paso a los oportunistas, sobre todo a los centristas, para luchar contra el marxismo <\/strong><\/em>(subrayados nuestros).<\/p>\n<p>Opinamos que es imposible reconstruir la IV con sectas burocr\u00e1ticas y aparatistas, como la Fracci\u00f3n Trotskista, encabezada por el PTS de Argentina, que han sumado, a las caracter\u00edsticas se\u00f1aladas por Trotsky, la pol\u00edtica de hacer llamados permanentes al \u201creagrupamiento de los revolucionarios\u201d con la \u00fanica intenci\u00f3n de parasitar a organizaciones trotskistas m\u00e1s importantes y ganarles algunos militantes. Se construyen as\u00ed, en una especie de \u201ccanibalismo pol\u00edtico\u201d y deslealtad permanente, y no por la genuina intervenci\u00f3n en la lucha de clases.<\/p>\n<p>En especial, rechazamos el m\u00e9todo usado frecuentemente por estas organizaciones de practicar el <strong>entrismo <\/strong>(y el trabajo fraccional secreto) dentro de las organizaciones [a] las que dicen querer acercarse. El entrismo es una t\u00e1ctica que solo puede admitirse dentro de organizaciones enemigas y oportunistas; no entre organizaciones revolucionarias. Por eso, cualquier intento de reconstruir la IV con estos grupos significar\u00e1, inevitablemente, la par\u00e1lisis provocada por interminables luchas internas.<\/p>\n<p><strong>La necesidad de relaciones leales y fraternales<\/strong><\/p>\n<p>Al se\u00f1alar esta clara delimitaci\u00f3n con los grupos sectarios y su metodolog\u00eda, comenzamos ya a expresar otro criterio fundamental para un proyecto de reconstrucci\u00f3n de la IV. Las relaciones entre organizaciones revolucionarias deben tener como objetivo un acercamiento de posiciones y acciones en com\u00fan para, en la medida en que haya acuerdos s\u00f3lidos, avanzar hacia una unificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso, es una precondici\u00f3n que esas relaciones se basen <strong>en un m\u00e9todo com\u00fan de honestidad<\/strong>, <strong>franqueza y lealtad<\/strong>. Es decir, en un marco de respeto mutuo, buscar los acuerdos que nos unen y discutir con total claridad las diferencias que existen. Si existen acuerdos fundamentales, se podr\u00e1 avanzar hacia una unificaci\u00f3n. En caso contrario, aunque no se produzca la unificaci\u00f3n, se podr\u00e1n mantener relaciones fraternales y acuerdos de menor nivel. Reiteramos que este m\u00e9todo implica el rechazo al entrismo entre organizaciones que se reconocen como revolucionarias, y a cualquier tipo de maniobras fraccionalistas.<\/p>\n<p><strong>La LIT-CI se pone a disposici\u00f3n de los revolucionarios como una herramienta para reconstruir la IV<\/strong><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, hemos se\u00f1alado los lineamientos program\u00e1ticos, el m\u00e9todo y los actores con los cu\u00e1les proponemos reconstruir la IV Internacional. Sin embargo, queda un punto central para discutir: \u00bfcu\u00e1l es <strong>el marco organizativo<\/strong> desde donde se la puede reconstruir?<\/p>\n<p>Frente a esta cuesti\u00f3n, la LIT se pone a disposici\u00f3n de las organizaciones revolucionarias y militantes revolucionarios de todo el mundo como una herramienta y un espacio democr\u00e1tico para la reconstrucci\u00f3n de la IV.<\/p>\n<p>Nosotros nunca nos definimos ni creemos ser la \u201c\u00fanica corriente internacional revolucionaria en el mundo\u201d. Recientemente, nos unificamos con otra corriente revolucionaria internacional (el CITO); una organizaci\u00f3n nacional importante (el PdAC de Italia) reci\u00e9n ingres\u00f3 a la LIT-CI, y estamos discutiendo con otra organizaci\u00f3n internacional (la UIT).<\/p>\n<p>Es muy probable que aparezcan otras corrientes revolucionarias nacionales e internacionales que se dispongan a construir una Internacional revolucionaria siguiendo el modelo de la III y la IV, en el marco de factores tales como la agudizaci\u00f3n de la lucha de clases, y la traici\u00f3n y la crisis de los aparatos y de la gran mayor\u00eda de las corrientes internacionales del trotskismo.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo factor se reviste de una particular importancia. Algunas organizaciones \u201ctrotskistas\u201d pasaron la frontera de clases. Se pasaron a la colaboraci\u00f3n, el apoyo o la participaci\u00f3n abierta en gobiernos burgueses. Es decir, dejaron de ser organizaciones trotskistas, abandonaron principios b\u00e1sicos del marxismo. Coherentes con esas posiciones, abandonaron la estrategia de la revoluci\u00f3n socialista mundial y la tarea de construir la IV Internacional.<\/p>\n<p>El \u201cmovimiento trotskista\u201d, considerado como un conjunto de organizaciones y corrientes que, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias, manten\u00edan su independencia de los aparatos socialdem\u00f3cratas, estalinistas, nacionalistas burgueses o peque\u00f1oburgueses, aunque en diversos casos capitulaban pol\u00edticamente a ellos, se acab\u00f3, ya no existe m\u00e1s. La mayor\u00eda de sus organizaciones, aunque sigan existiendo o incluso se fortalezcan, ya no son independientes sino ap\u00e9ndices de izquierda del castro-chavismo, de la socialdemocracia o de aparatos nacionales.<\/p>\n<p>En el marco de este giro mayoritario hacia la derecha, la LIT-CI, junto con otras organizaciones, se mantuvo como una organizaci\u00f3n internacional principista.\u00a0Estamos abiertos a unificaciones con otras corrientes revolucionarias internacionales, e incluso a integrarnos a otra organizaci\u00f3n si esta es cualitativamente m\u00e1s fuerte, en la medida en que tengamos acuerdos program\u00e1ticos y metodol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En lo inmediato, ponemos todo el patrimonio pol\u00edtico y militante de la LIT-CI, su estructura de secciones y publicaciones al servicio de la reconstrucci\u00f3n de la IV. En un cierto sentido ya lo estamos haciendo al realizar nuestro IX Congreso, y sus respectivas discusiones precongresales de modo abierto a diversas organizaciones con las que estamos discutiendo.<\/p>\n<p>En las actuales condiciones, la LIT-CI es hoy un \u201cespacio natural\u201d para que las corrientes revolucionarias se integren y act\u00faen internacionalmente, debatan e intervengan en los centros de la lucha de clases, y aporten a la necesaria actualizaci\u00f3n program\u00e1tica que exigen los cambios en la situaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Por ello, <strong>ponemos nuestra Internacional a disposici\u00f3n de todas las corrientes internacionales u organizaciones nacionales revolucionarias, para que la tomen como un instrumento para construir esta internacional revolucionaria, es decir, para reconstruir la IV<\/strong>.<\/p>\n<p>Esta actitud no representa ning\u00fan tipo de autoproclamaci\u00f3n. <strong>Nosotros no somos ni nos juzgamos la IV reconstruida. <\/strong>Esta es una tarea que est\u00e1 por hacerse y esperamos poder realizarla junto con todos los revolucionarios dispuestos a encararla.<\/p>\n<p>Desde su fundaci\u00f3n, esta concepci\u00f3n ha sido expresada en los Estatutos de la LIT-CI:<\/p>\n<p><em>La LIT-CI no proclama ser la direcci\u00f3n revolucionaria del proletariado mundial ni representa la superaci\u00f3n de la crisis actual de la Cuarta Internacional, pero en el momento constituye la \u00fanica organizaci\u00f3n mundial democr\u00e1ticamente centralizada que combate con estos prop\u00f3sitos. La LIT-CI reafirma que la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria se resolver\u00e1 en el curso de la movilizaci\u00f3n de masas, mediante acuerdos y fusiones con otras tendencias y organizaciones que, impulsadas por el ascenso, se comprometan en la lucha contra los aparatos contrarrevolucionarios estalinistas, socialdem\u00f3cratas, de las burocracias sindicales y las corrientes oportunistas peque\u00f1oburguesas nacionalistas, y contra el revisionismo que se reivindica trotskista pero capitula a ellos.<\/em><\/p>\n<p><strong>Democracia y centralismo en la reconstrucci\u00f3n de la IV<\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que, pese a esta declaraci\u00f3n, existen organizaciones que tienen reparos con el funcionamiento centralizado de una Internacional. Seguramente, han contribuido a ello las experiencias negativas del pasado. Por eso, creemos que hay que abordar esta discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al defender la propuesta de una organizaci\u00f3n que funcione con un r\u00e9gimen centralista democr\u00e1tico, rechazamos la concepci\u00f3n federativa de Internacional. Nos basamos en razones objetivas y subjetivas, hist\u00f3ricas y actuales. En las <em>Tesis<\/em> <em>de Fundaci\u00f3n de la LIT-CI, <\/em>relacionando la situaci\u00f3n de la lucha de clases y el r\u00e9gimen de la Internacional, expres\u00e1bamos:<\/p>\n<p><em>Afirmamos que <strong>la necesidad de direcci\u00f3n internacional, de estructurar una organizaci\u00f3n con centralismo democr\u00e1tico, tender\u00e1 en el futuro a crecer, y no a disminuir<\/strong>. Esto es as\u00ed porque la situaci\u00f3n objetiva \u2013el derrumbe y desprestigio vertiginoso de los aparatos\u2013 est\u00e1 abriendo al trotskismo oportunidades como jam\u00e1s las tuvo. Grandes corrientes que rompen con los viejos aparatos y que se radicalizan navegan objetivamente hacia el puerto del trotskismo: Estas grandes oportunidades implican igualmente los m\u00e1s grandes peligros.<\/em><\/p>\n<p>En esas mismas <em>Tesis, <\/em>no por casualidad, se explica c\u00f3mo la terrible experiencia de la larga crisis de la IV Internacional, las desviaciones revisionistas y el nacional trotskismo, obligaron al trotskismo principista a una \u201clarga marcha\u201d de d\u00e9cadas para reconstruir una organizaci\u00f3n internacional:<\/p>\n<p><em>Por \u00faltimo, afirmamos que, sin excepci\u00f3n alguna, todas las experiencias de federalismo o de trotskismo nacional han terminado en el basurero de la historia. Queremos, como es nuestra norma, llamar a las cosas por su nombre: Federalismo es sin\u00f3nimo de disoluci\u00f3n. Federalismo hoy es dejar solo al SU revisionista como \u00fanica direcci\u00f3n trotskista internacional. Esto significa lisa y llanamente la liquidaci\u00f3n. Decimos igualmente que, en ning\u00fan lugar del mundo el trotskismo ha conocido hasta ahora un partido federalista que no haya degenerado. Para nosotros, los cursos de Lambert y Healy no son casualidades. No es tampoco casual que el SWP, federalista de toda la vida, sea el partido del SU m\u00e1s corrompido por Castro. En s\u00edntesis, tanto la experiencia de esta larga, dif\u00edcil y retardada marcha por construir una direcci\u00f3n revolucionaria internacional, como el actual panorama mundial de la lucha de clases, nos ratifican en la necesidad de <strong>contar con una<\/strong> <strong>organizaci\u00f3n internacional, regida por el centralismo democr\u00e1tico<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p>Manteniendo esta concepci\u00f3n, creemos que en una Internacional, y as\u00ed funciona la LIT-CI hoy, actualmente, el <strong>polo democr\u00e1tico debe tener el mayor peso<\/strong>.\u00a0En este sentido, la LIT-CI ya es, y debe serlo cada vez m\u00e1s, un espacio democr\u00e1tico para todas las organizaciones revolucionarias.<\/p>\n<p>En este aspecto, los <em>Estatutos de la LIT-CI, <\/em>explican que <em>\u201c\u2026.hasta que la direcci\u00f3n internacional sea probada en la lucha de clases y asentada en partidos con influencia de masas, las relaciones entre el Comit\u00e9 Ejecutivo Internacional y las secciones se atendr\u00e1n a las siguientes normas: (\u2026) El CEI no podr\u00e1 intervenir ninguna secci\u00f3n oficial o simpatizante, ni obligarla a implantar una t\u00e1ctica o l\u00ednea pol\u00edtica u\u00a0<\/em><em>organizativa nacional.<\/em><\/p>\n<p>Estamos tan convencidos de la necesidad de este car\u00e1cter democr\u00e1tico de la LIT-CI que los que hoy somos su direcci\u00f3n estamos dispuestos a ser minor\u00eda, si acaso nos unificamos con nuevas organizaciones. Los revolucionarios no luchamos por puestos ni por aparatos sindicales o parlamentarios, ni siquiera por el aparato de la LIT-CI. Luchamos por un programa revolucionario. Si llegamos a s\u00f3lidos acuerdos program\u00e1ticos con distintas organizaciones y eso significa ser minor\u00eda en la LIT-CI aceptaremos con gusto esta situaci\u00f3n, porque significar\u00e1 un salto en la reconstrucci\u00f3n de la IV. Estamos convencidos de que el espacio democr\u00e1tico de esta \u201cnueva LIT\u201d se mantendr\u00e1, porque la unificaci\u00f3n con estas organizaciones se dar\u00e1 tambi\u00e9n sobre la base de un m\u00e9todo sano y democr\u00e1tico, que seguir\u00e1 vigente en la \u201cnueva\u201d Internacional unificada.<\/p>\n<p><strong>Llamamos a las organizaciones revolucionarias de todo el mundo a encarar juntos la reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional<\/strong><\/p>\n<p>La LIT-CI est\u00e1 firmemente convencida de que la situaci\u00f3n mundial abre nuevas posibilidades para acercarnos a nuestra tarea hist\u00f3rica: la construcci\u00f3n de una internacional revolucionaria, que para nosotros significa la reconstrucci\u00f3n de la IV. La nueva situaci\u00f3n de la lucha de clases, la experiencia de la vanguardia y de un sector de masas con los gobiernos de Frente Popular, y el proceso de reorganizaci\u00f3n del movimiento de masas, abren nuevas posibilidades de reagrupamiento de los revolucionarios. Es decir, de reconstruir la IV.<\/p>\n<p>La LIT-CI y todas las organizaciones que se reivindican revolucionarias y principistas tenemos por delante esta responsabilidad. Estamos llamados a cumplir un rol de vanguardia en este proceso. Es decir, estamos obligados a encarar el desaf\u00edo y la oportunidad de reconstruir la IV Internacional.<\/p>\n<p>Desde la LIT-CI estamos dispuestos a asumirla y ya lo estamos haciendo.\u00a0Con esta disposici\u00f3n, hacemos un llamado a todas las organizaciones revolucionarias para que nos unamos en esta tarea, de cuya resoluci\u00f3n depender\u00e1 la posibilidad de triunfo de la Revoluci\u00f3n Socialista Mundial.<\/p>\n<p>Documento de la LIT-CI, del <em>IX Congreso Mundial de la Liga Internacional de los Trabajadores \u2013 Cuarta Internacional: <\/em>Resoluciones y Documentos (2008). San Pablo: Ediciones Marxismo Vivo. Ed. Instituto Jos\u00e9 Luis y Rosa Sundermann, 2009, pp. 110-126.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Tesis de Fundaci\u00f3n de la LIT-CI, <\/em>1982.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Estatutos de la LIT-CI.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Estatutos de la LIT-CI.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Tesis sobre la reconstrucci\u00f3n de la IV, <\/em>aprobadas por el VI Congreso Mundial de la LIT-CI, 1999, Tesis 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u201cDeclaraci\u00f3n de la delegaci\u00f3n Bolchevique Leninista a la Conferencia de las organizaciones socialistas y comunistas de izquierda\u201d, <em>Escritos,<\/em> Tomo V, vol. 1, Bogot\u00e1: Editorial Pluma, 1979, p. 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u201cCarta abierta al camarada Burnham<em>\u201d, <\/em>publicada en el libro <em>En Defensa del Marxismo,<\/em> MIA.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201cDe un ara\u00f1azo al peligro de gangrena<em>\u201d, <\/em>art\u00edculo publicado en el libro <em>En Defensa del Marxismo,<\/em> MIA.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0\u201cTareas y m\u00e9todos de la Oposici\u00f3n de Izquierda Internacional\u201d, <em>Escritos,<\/em> Tomo IV, vol. 1, Bogot\u00e1: Editorial Pluma, 1979, p. 69.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> \u201cLa Oposici\u00f3n de Izquierda y el SAP\u201d, <em>Escritos,<\/em> Tomo IV, vol. 2, Bogot\u00e1: Editorial Pluma, 1979, p. 319.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Tesis sobre la reconstrucci\u00f3n de la IV, <\/em>1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde su propia fundaci\u00f3n, la LIT-CI siempre se consider\u00f3 como una herramienta para la tarea estrat\u00e9gica de reconstrucci\u00f3n de la IV Internacional. 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