{"id":28290,"date":"2015-08-27T12:16:15","date_gmt":"2015-08-27T15:16:15","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=28290"},"modified":"2015-09-10T12:12:58","modified_gmt":"2015-09-10T15:12:58","slug":"refugiados-en-el-egeo-con-rumbo-a-lo-desconocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/refugiados-en-el-egeo-con-rumbo-a-lo-desconocido\/","title":{"rendered":"Refugiados en el Egeo\u2026 con rumbo a lo desconocido"},"content":{"rendered":"<p><em>El \u00fanico camino hacia la Europa del norte que les ha quedado a los miles de refugiados e inmigrantes procedentes de Siria, Afganist\u00e1n, Irak, Pakist\u00e1n, Bangladesh y diversos estados de \u00c1frica que, durante este verano de 2015, est\u00e1n llegando por millares a las islas griegas, es el que pasa por Turqu\u00eda y los Balcanes.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por: Kost\u00eds Kekeliadis<\/p>\n<p>Sin embargo, de buena gana preferir\u00edan rehuirlo, porque saben que se exponen a sufrir percances muy desagradables con los traficantes de personas y, en general, con todo tipo de mafiosos. Pero en los campamentos de L\u00edbano los refugiados son ya m\u00e1s numerosos que los habitantes del pa\u00eds y tanto las fronteras de este estado como las de Egipto est\u00e1n cerradas, volviendo tremendamente complicado pasar a Europa desde las costas de \u00c1frica del norte en direcci\u00f3n a Italia.<\/p>\n<p>En consecuencia, las caravanas de desarraigados, donde los refugiados sirios son mayor\u00eda, comienzan su largo e incierto viaje encamin\u00e1ndose a Turqu\u00eda, su primera parada. Desde all\u00ed, llegan a Grecia tras surcar el Egeo, cruzan la frontera con la Macedonia eslava, atraviesan Serbia y Hungr\u00eda y contin\u00faan en direcci\u00f3n a su objetivo final: alg\u00fan pa\u00eds de la Europa del norte o de Escandinavia, preferentemente Alemania o Suecia.<\/p>\n<p><strong>El nuevo \u201cmuro de la verg\u00fcenza\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El obst\u00e1culo m\u00e1s dif\u00edcil de sortear en esta larga marcha es Hungr\u00eda, cuya dura pol\u00edtica de rechazo a los refugiados adquiere forma simb\u00f3lica y material en el muro, de casi 170 kil\u00f3metros de largo, que sus autoridades est\u00e1n construyendo en la frontera con Serbia. Un nuevo \u201cmuro de la verg\u00fcenza\u201d que o bien conseguir\u00e1 detener las oleadas de refugiados o bien har\u00e1 a\u00fan m\u00e1s oneroso el precio a pagar por alcanzar la Tierra de Promisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas la primera de las grandes pruebas que deben afrontar los refugiados de Oriente Medio es la traves\u00eda del Egeo, con las islas de Lesbos, Kos, Kios y Samos como principales escalas.<\/p>\n<p>A mediados de agosto, estuvimos con refugiados sirios, en su mayor\u00eda personas j\u00f3venes, en el campamento de Kar\u00e1 Tep\u00e9s, situado a las afueras de Mitilini, la capital de Lesbos, donde suelen permanecer entre uno y dos d\u00edas. Kar\u00e1 Tep\u00e9s es una pista para aprender a conducir automotores, a diez minutos en autob\u00fas de la ciudad, donde se han instalado 60 grandes tiendas de campa\u00f1a y unas cuantas m\u00e1s peque\u00f1as. Aqu\u00ed, al igual que a un olivar cercano, son conducidos exclusivamente los refugiados que proceden de Siria \u2013en la segunda quincena del mes, su afluencia super\u00f3 la \u201cbarrera\u201d de las 2.000 llegadas diarias\u2013. Las infraestructuras de servicios higi\u00e9nicos son rudimentarias, el agua disponible es escasa \u2013y llega caliente a trav\u00e9s de una manguera\u2013, mientras que aqu\u00ed y all\u00e1 pululan los vendedores ambulantes que ofrecen agua, caf\u00e9, s\u00e1ndwiches e, incluso, ropa. Seg\u00fan los datos proporcionados por el Dispensario de Solidaridad Social de Tesal\u00f3nica, las gastroenteritis, las quemaduras producidas por el sol y las alergias son las dolencias que afectan con mayor frecuencia a las personas que llegan a este campamento.<\/p>\n<p><strong>Cercos policiales y pesadilla h\u00fangara<\/strong><\/p>\n<p>\u201cSi me van a detener en Hungr\u00eda para meterme en la c\u00e1rcel, en ese caso preferir\u00eda volver a Siria\u201d, nos dice Ahmed, un chico de 26 a\u00f1os, natural de Alepo, que, en compa\u00f1\u00eda de su padre, intenta llegar a Alemania. El viaje desde Siria hasta Turqu\u00eda puede durar entre una semana y diez d\u00edas, depende del medio de transporte y de los controles armados que uno se encuentre por el camino. Ahmed y su padre tuvieron que pasar por sucesivos controles del ej\u00e9rcito sirio, de los combatientes extranjeros que luchan en sus filas, de los guerrilleros kurdos del Partido de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica, (PYD, rama siria del PKK, Partido de los Trabajadores del Kurdist\u00e1n) y de los islamistas de ISIS. Su primer intento de entrar en Grecia lo realizaron por Kastani\u00e9s, en el extremo norte de Tracia, pero se dieron de bruces con una patrulla alemana de FRONTEX que los rechaz\u00f3, literalmente, a puntapi\u00e9s. Se vieron obligados a volver sobre sus pasos hasta Adana, en el sur de Turqu\u00eda y, desde all\u00ed, finalmente llegaron en barca a Mitilene, pagando mil d\u00f3lares por el \u201cbillete\u201d. Los ni\u00f1os, tienen tarifa reducida: pagan s\u00f3lo el 50%.<\/p>\n<p><strong>Un viaje de alto costo<\/strong><\/p>\n<p>En total, el viaje desde Siria hasta el norte de Europa sale a un precio considerable. Se necesitan por lo menos 4.000 d\u00f3lares, de los cuales la mitad se gastan en el trayecto hasta Grecia. Aquellas personas que no pertenecen a las capas altas o medias de la sociedad se ven abocadas a quedarse en Siria o bien a viajar a pie durante meses o a procurarse alg\u00fan medio barato de transporte. \u201cDespu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de guerra, no soport\u00e1bamos m\u00e1s. Vendimos todo lo que ten\u00edamos, cambiamos nuestro dinero por d\u00f3lares, a raz\u00f3n de 300 libras sirias por d\u00f3lar, y nos fuimos\u201d, nos cuenta Has\u00e1n, un damasceno que viaja con otros cinco amigos.<\/p>\n<p>Amer procede de Homs. Est\u00e1 en Kar\u00e1 Tep\u00e9s con su mujer y su hijo.<\/p>\n<p>Homs, Beirut, Adana, Mitilini; luego Tesal\u00f3nica y, \u00faltima estaci\u00f3n en suelo griego, el paso fronterizo de Evzoni. Amer y su familia se sienten aliviados tras haber dejado a sus espaldas el infierno de la guerra, pero saben que su viaje a\u00fan no ha concluido. \u201cTodos los que han conseguido llegar hasta aqu\u00ed se sienten afortunados de pisar suelo europeo\u201d, observa el abogado Al\u00e9xandros Tzenos, que trabaja en Mitilini a cuenta del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. \u201cSe hacen la ilusi\u00f3n de que su objetivo est\u00e1 ya al alcance de la mano, pero antes de llegar a Hungr\u00eda tienen que encontrar los medios para atravesar las fronteras de la Macedonia eslava y de Serbia en 72 horas\u201d. En Hungr\u00eda, los controles son especialmente severos. Con la aprobaci\u00f3n o por la fuerza, se les toma las huellas dactilares y a quienes se sorprende intentando cruzar ilegalmente la frontera h\u00fangara, se les devuelve al pa\u00eds de primera acogida\u2026<\/p>\n<p><strong>Escasas peticiones de asilo<\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l es el pa\u00eds de primera acogida? \u201cLa Convenci\u00f3n de Dubl\u00edn establece que los refugiados tienen derecho a presentar una solicitud de asilo en el pa\u00eds de acogida\u201d, nos explica el se\u00f1or Tzenos. Pero son poqu\u00edsimos los refugiados que solicitan asilo en Grecia. En Mitilini, los refugiados permanecen durante unos pocos d\u00edas, s\u00f3lo hasta recibir el documento policial que certifica que tienen cita para presentarse, semanas m\u00e1s tarde, en el Servicio de Extranjer\u00eda de la calle Petros Ralis, en Atenas, tras lo cual podr\u00e1n acceder a un permiso de residencia de un mes de duraci\u00f3n. Pocos acuden a esta cita, pues la mayor\u00eda quiere marcharse de Grecia lo antes posible y se encaminan directamente a los pasos fronterizos con la Macedonia eslava.<\/p>\n<p><strong>\u201cIlotas\u201d* en Estambul<\/strong><\/p>\n<p>Quienes no disponen de medios para pagar a los traficantes de personas y atravesar el mar, se ven obligados a vivir en barrios de chabolas y buscarse el sustento en curtidur\u00edas, talleres textiles y otras empresas del sector secundario en las afueras de Estambul, donde han proliferado muchas \u201czonas grises\u201d, con condiciones de vida y trabajo cercanas a la esclavitud. Uno de los que pas\u00f3 por esta experiencia es Hamid, un chico afgano que, desde hace algunos a\u00f1os, reside en Mitilini y ahora coopera en la recepci\u00f3n y alojamiento de refugiados. Su viaje hasta llegar a Grecia dur\u00f3 dos a\u00f1os y medio. Tras cuatro intentos de ingresar al pa\u00eds desde Turqu\u00eda, seguidos de otros tantos arrestos, finalmente, al quinto lo consigui\u00f3. Para los afganos hay dos rutas: la primera pasa por Ir\u00e1n y Turqu\u00eda; la segunda, comprende tambi\u00e9n a Pakist\u00e1n. El viaje puede durar desde unos veinte d\u00edas, para los m\u00e1s afortunados, hasta varios meses o incluso a\u00f1os para los que no tienen dinero, como fue el caso de Hamid, que contaba 19 abriles cuando comenz\u00f3 su periplo. \u201cLa etapa m\u00e1s complicada del trayecto es Ir\u00e1n\u201d, nos dice, \u201cporque si viajas ilegalmente te expones a un peligro de muerte. Mientras atraves\u00e1bamos una monta\u00f1a vimos un mont\u00f3n de piedras apiladas, como una tumba, y el gu\u00eda nos dijo que se trataba de un emigrante clandestino que hab\u00eda sido tiroteado por una patrulla del ej\u00e9rcito. Muri\u00f3 sin que nadie lo auxiliara y lo enterraron all\u00ed mismo, bajo aquel mont\u00f3n de piedras\u201d.<\/p>\n<p>Hamid intent\u00f3 pasar el mar utilizando un bote de remos, un medio m\u00e1s barato que una barca con motor, por lo cual pag\u00f3 algo m\u00e1s de 300 d\u00f3lares, pero fueron interceptados por la guardia costera y obligados a volver a Turqu\u00eda. En Estambul, trabaj\u00f3 en curtidur\u00edas, cumpliendo turnos de doce horas con dos pausas de quince minutos, hasta que reuni\u00f3 el dinero necesario para volver a intentarlo. En esta ocasi\u00f3n, el grupo en el que se integr\u00f3 prob\u00f3 cruzar el Hebro (el r\u00edo que divide la Tracia griega de la turca). No hubo suerte. Fueron detenidos, les requisaron el dinero y los tel\u00e9fonos m\u00f3viles y el resto de pertenencias se las tiraron al r\u00edo. Permanecieron arrestados durante una semana hasta que los devolvieron al otro lado de la frontera. Hamid hizo a\u00fan otros dos intentos fallidos. Como anotamos antes, al quinto lo consigui\u00f3.<\/p>\n<p>Ya desde la pasada primavera, la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados advert\u00eda que, durante los meses de verano, pod\u00eda producirse una avalancha humana en el Egeo. Seg\u00fan cifras oficiales, desde enero del presente a\u00f1o hasta el 14 de agosto, han entrado a Grecia por v\u00eda mar\u00edtima 180.000 inmigrantes y refugiados, frente a los 32.000 registrados en el mismo per\u00edodo de 2014.<\/p>\n<p>La traves\u00eda del Egeo se ha convertido en un negocio muy rentable para los traficantes de personas de ambas orillas, que colaboran en perfecta avenencia y se benefician de la falta de convenios estatales que permitan el movimiento de refugiados dentro de un marco legal.<\/p>\n<p>No parece que haya nada capaz de cortar los flujos migratorios. Ni siquiera la interceptaci\u00f3n y devoluci\u00f3n \u201cen caliente\u201d en alta mar, pr\u00e1ctica a veces realizada por personal y embarcaciones que no llevan ninguna identificaci\u00f3n, algo que, seg\u00fan la guardia costera, \u201cse est\u00e1 investigando\u201d.<\/p>\n<p>Tras el cambio de gobierno producido en el mes de enero, la t\u00e1ctica del rechazo inmediato en el mar, oficialmente, ha dejado de aplicarse, pero hay numerosas denuncias que afirman que sigue vigente extraoficialmente. Cientos de personas han perecido ahogadas en el Egeo en lo que va de a\u00f1o, aunque sin llegar a las abrumadoras cifras que se registran en aguas italianas.<\/p>\n<p>En las islas, la l\u00f3gica que ha prevalecido entre los jerarcas locales es que, si se proveyesen las infraestructuras necesarias para acoger a los inmigrantes, \u00e9stas funcionar\u00edan como \u201cefecto llamada\u201d, con el consecuente perjuicio para el turismo.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n esta forma de ver las cosas ha demostrado su ineficacia para contener las oleadas de refugiados, que siguen llegando una tras otra.<\/p>\n<p>En Mitilini, el registro y clasificaci\u00f3n iniciales de los refugiados e inmigrantes tiene lugar en el edificio de la Aduana. La delegaci\u00f3n del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, propuso a la Autoridad Portuaria instalar, al menos, un toldo que resguarde del inclemente sol estival a los cientos de personas que esperan durante horas para ser fichados; pero la Autoridad Portuaria rechaz\u00f3 esa propuesta, con el argumento de que \u201cno se ajusta a la imagen del puerto de la isla\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, los colectivos y las Organizaciones no gubernamentales, tanto de Grecia como del extranjero, que se ocupan activa y sistem\u00e1ticamente con los refugiados, constituyen un n\u00facleo lo bastante fuerte como para evitar que se hayan manifestado en Mitilini episodios virulentos de xenofobia y racismo, similares a los que s\u00ed se han producido en Kos. El problema b\u00e1sico que presentan las organizaciones de voluntariado es su coordinaci\u00f3n \u2013y, en ocasiones, la competencia que surge entre las m\u00e1s grandes y mejor estructuradas. Por su parte, la Secretar\u00eda General del Egeo ha constituido un Comit\u00e9 de Coordinaci\u00f3n para los Refugiados, pero su primera sesi\u00f3n de trabajo no se materializ\u00f3 hasta el 15 de agosto.<\/p>\n<p>En Mitilini, encontramos a mucha gente que intenta con todas sus fuerzas hacer algo m\u00e1s llevadera la dura vida cotidiana de los refugiados. El cura Stratos es una figura emblem\u00e1tica del movimiento de voluntarios de la isla \u2013parad\u00f3jicamente, su presencia entre los refugiados resalta con mayor nitidez la ausencia de la iglesia oficial, representada en Lesbos por dos obispos metropolitanos\u2013. Una organizaci\u00f3n independiente, el colectivo \u201cTodos a una\u201d, administra y mantiene en funcionamiento, en el antiguo local del Instituto de Seguridad Social, una casa de acogida ejemplar para refugiados que han cursado solicitud de asilo o que forman familias monoparentales o est\u00e1n a la espera de la reunificaci\u00f3n familiar. Incluso hay casos de turistas que, al regresar a sus pa\u00edses, han enviado importantes sumas de dinero para reforzar la labor de los voluntarios.<\/p>\n<p>Como suele ocurrir en situaciones l\u00edmite, tanto en Mitilini como en las dem\u00e1s islas del Egeo, encontramos conductas canallas e individuos a los que s\u00f3lo mueve el af\u00e1n de lucro. Pero tambi\u00e9n ejemplos meridianos de solidaridad, de altruismo y de verdadera grandeza humana.<\/p>\n<p>* El subt\u00edtulo del texto griego es \u201cManoladas en Estambul\u201d, en referencia a la zona agr\u00edcola de Nueva Manolada, situada en la regi\u00f3n de \u00c9lide, en el Peloponeso, \u201cfamosa\u201d por emplear como mano de obra a cientos de inmigrantes con salarios muy por debajo del m\u00ednimo establecido en los convenios. Las condiciones de semiesclavitud en que trabajaban salt\u00f3 a la luz p\u00fablica tras los incidentes ocurridos en abril de 2013, cuando tres capataces hirieron de bala a una treintena de inmigrantes asi\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n del griego: Carlos R. M\u00e9ndez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00fanico camino hacia la Europa del norte que les ha quedado a los miles de refugiados e inmigrantes procedentes de Siria, Afganist\u00e1n, Irak, Pakist\u00e1n, Bangladesh y diversos estados de \u00c1frica que, durante este verano de 2015, est\u00e1n llegando por millares a las islas griegas, es el que pasa por Turqu\u00eda y los Balcanes.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":28287,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[12299],"tags":[5457,2860,5455,5426,5456],"class_list":["post-28290","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inmigrantes","tag-controles-inmigratorios","tag-inmigrantes","tag-medio-oriente-y-europa","tag-refugiados","tag-trafico-de-personas"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/refugiados.jpg","categories_names":["Inmigrantes"],"author_info":{"name":"Administraci\u00f3n Site","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1fc4a65db396208ca881747f59a66a20c6b8670747457224753e1e98c43f719b?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28290"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28290\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28294,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28290\/revisions\/28294"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}