{"id":27847,"date":"2020-06-08T06:00:26","date_gmt":"2020-06-08T09:00:26","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=27847"},"modified":"2024-11-03T13:29:50","modified_gmt":"2024-11-03T13:29:50","slug":"algunas-consideraciones-sobre-las-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/algunas-consideraciones-sobre-las-guerras\/","title":{"rendered":"Algunas consideraciones sobre las guerras"},"content":{"rendered":"<p>El pasado mes de abril [de 2011], en un art\u00edculo titulado <em>\u201cDesde el apoyo al pueblo libio para que derroque a Gadafi, decimos No a la intervenci\u00f3n de la OTAN<\/em>\u201d, se\u00f1al\u00e1bamos c\u00f3mo en Libia sobre la base de un levantamiento popular que devino en guerra civil contra la dictadura de Gadafi, se hab\u00eda producido una segunda guerra, de agresi\u00f3n imperialista, cuyo objetivo pol\u00edtico <em>\u201ces asegurar el control de la zona e imponer la \u2018estabilidad\u2019 en un \u00e1rea estrat\u00e9gica para los recursos energ\u00e9ticos, porque ante los crecientes levantamientos populares, los gobiernos y reg\u00edmenes pol\u00edticos de la zona se muestran incapaces de mantener la estabilidad pol\u00edtica\u201d.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Por \u00c1ngel Parras, julio de 2011<\/p>\n<p>Los defensores inconfesos del r\u00e9gimen de Gadafi vieron una y s\u00f3lo una guerra en este conflicto. En realidad, para este sector de la izquierda mundial, determinar la naturaleza de una guerra no tiene complicaci\u00f3n alguna. Basta con tener claro que <em>\u201cel enemigo ataca<\/em>\u201d y saber si el gobierno atacado forma o no parte del \u201ccampo progresivo\u201d, ubicaci\u00f3n que otorga la direcci\u00f3n cubana o el presidente Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>Por eso, como ahora en Siria, aunque no haya intervenci\u00f3n militar de la OTAN hay que estar con Bashar el Assad, ese \u201cgran humanista\u201d, seg\u00fan Ch\u00e1vez, aunque el levantamiento popular est\u00e9 siendo pasado por las armas, el pa\u00eds camine hacia una guerra civil, y la siniestra dictadura de los Assad lleve en los \u00faltimos cuatro meses m\u00e1s de 1.600 muertos a su espalda.<\/p>\n<p>Para los marxistas, sin embargo, determinar la naturaleza de la guerra ha sido y es un problema crucial siempre, para no acabar avalando por activa o pasiva las intervenciones militares del imperialismo o sosteniendo pol\u00edticas vergonzosas en nombre de un supuesto \u201cantiimperialismo\u201d, como la posici\u00f3n citada anteriormente.<\/p>\n<p>En este extenso art\u00edculo nos referiremos a dos cuestiones acerca de la guerra. La primera, son las diferentes concepciones sobre las guerras previas a los marxistas, y de \u00e9stos a partir de Lenin. La segunda, est\u00e1 referida a las guerras en la ex Yugoslavia en la d\u00e9cada del \u201990 del pasado siglo, precisamente porque fue el escenario m\u00e1s complejo para definir la naturaleza de las diferentes guerras que se fueron superponiendo.<\/p>\n<p><strong>LA CONCEPCI\u00d3N LIBERAL DE LA GUERRA, KANT<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abEn los \u00faltimos 5.000 a\u00f1os de historia, la humanidad s\u00f3lo estuvo 900 a\u00f1os en paz, en los cuales los hombres se preparaban para el conflicto siguiente\u201d <\/em>(A. Cagliani).<\/p>\n<p>Para los fil\u00f3sofos de finales del siglo XVI y comienzos del XVII, las guerras formaban parte del <strong><em>Estado de la Naturaleza<\/em><\/strong>. La condici\u00f3n originaria de los seres humanos (<em>\u201cego\u00edstas y malos por naturaleza\u201d)<\/em> es la de un <em>\u201cestado de guerra de todos contra todos\u201d<\/em> (Thomas Hobbe).<\/p>\n<p>Las guerras exist\u00edan, pues, como expresi\u00f3n de la <em>condici\u00f3n natural<\/em> del ser humano. De entre todos estos pensadores que daban base ideol\u00f3gica al desarrollo del capitalismo, destac\u00f3 el llamado fil\u00f3sofo de la <em>Ilustraci\u00f3n<\/em>, el alem\u00e1n Immanuel Kant. En su ensayo escrito en 1795 sobre la<em> Paz Perpetua, <\/em>Kant defiende que la guerra forma parte del <em>orden natural<\/em>, a diferencia de la Paz que no forma parte de ese orden natural y debe por tanto ser hecha, construida, en sus propias palabras, <em>instituida<\/em>.<\/p>\n<p>Kant se\u00f1ala que el Estado se hace necesario <em>para regular las pasiones naturales ego\u00edstas de los seres humanos<\/em>. Un Estado <em>que al ser portador de una moral que se afirma en la raz\u00f3n y el derecho,<\/em> ha de reglar las relaciones entre estados tanto en la paz como en la guerra. Frente al decadente viejo r\u00e9gimen, frente a las arbitrariedades de los reg\u00edmenes absolutistas, para los defensores del pujante capitalismo la clave era el derecho <em>mediado por la raz\u00f3n moral<\/em> (o la <em>moral racional<\/em>).\u00a0 Su folleto, la <em>Paz Perpetua<\/em>, influido sin duda por autores como Rousseau, es la apuesta en esencia por un <em>contrato social<\/em>. Las revoluciones y las guerras en la vieja Europa, el choque entre una burgues\u00eda emergente y las estructuras del viejo r\u00e9gimen feudal, exig\u00edan, seg\u00fan los kantianos, lograr acuerdos en medio de esa multiplicidad de intereses. <em>\u201cEran necesarias las palabras, los pactos y sobre todo los contratos con sus respectivas cl\u00e1usulas y ac\u00e1pites\u201d<\/em> (Fernando Mires).<\/p>\n<p>En medio del creciente desarrollo del comercio y con \u00e9l del capitalismo, Kant sostiene que hay que <em>substituir las guerras de posesi\u00f3n por el intercambio de bienes<\/em> <em>\u201cintroduciendo la racionalidad comercial en un espacio que antes era regulado por las armas\u201d. <\/em>As\u00ed pues, el comercio se convert\u00eda en una <em>fuerza pacificadora<\/em> a condici\u00f3n de establecer reglas contractuales que regulen esas relaciones de intercambio.<\/p>\n<p>Esta m\u00e1xima del liberalismo ser\u00eda sostenida a\u00f1os m\u00e1s tarde por pensadores defensores del sistema capitalista, como David Ricardo, economista, hombre de negocios, especulador y diputado que amas\u00f3 una fortuna, que defend\u00eda que el <em>\u201cesp\u00edritu del comercio\u201d<\/em> se adue\u00f1ar\u00eda de todas las naciones, y que \u00e9ste era de <em>\u201cnaturaleza incompatible con la guerra\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En el hilo de ese mismo razonamiento uno de los considerados \u201cpadres fundadores de los Estados Unidos\u201d<em>,<\/em> el pol\u00edtico norteamericano y defensor del liberalismo, Thomas Paine, consideraba que <em>\u201csi el comercio pudiera desarrollarse con la extensi\u00f3n universal de que es capaz, exterminar\u00eda el sistema de la guerra\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Para Kant, las guerras retrotraen al ser humano a su <em>condici\u00f3n natural<\/em> o <em>\u201cno pol\u00edtica de la era humana<\/em>\u201d. Guerra y pol\u00edtica mantienen entre s\u00ed una contradicci\u00f3n irresoluble, una <em>antinomia.<\/em> Por eso afirmaba que el terror y la guerra <em>\u201caparecen donde languidece la pol\u00edtica<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Dicho en palabras de un entusiasta defensor de Kant:<em> \u201cO rendirse a la despot\u00eda de lo no pol\u00edtico o establecer el \u00b4reino de la pol\u00edtica\u00b4, que es el de la reflexi\u00f3n moral hecha ley. De ese reino y no de otro ha de venir la paz\u201d <\/em>(<em>El fin de todas las guerras: un estudio de filosof\u00eda pol\u00edtica<\/em>, Fernando Mires)<em>. <\/em><\/p>\n<p>Las ideas de Kant, su explicaci\u00f3n de la naturaleza de las guerras, fueron la base ideol\u00f3gica de la vieja <em>Sociedad de Naciones<\/em> y, m\u00e1s tarde, de la ONU.<\/p>\n<p>La historia, sin embargo, dict\u00f3 tambi\u00e9n en esto su veredicto, y el capitalismo universaliz\u00f3 el comercio, instaur\u00f3 instituciones supranacionales que \u201cregularon\u201d las relaciones entre los Estados y el comercio, fue avanzando en su desarrollo hasta la actual \u00e9poca imperialista, de decadencia del sistema\u2026 pero no lo hizo en medio de la <em>paz<\/em>, sino en medio de guerras; guerras cada vez m\u00e1s destructivas del g\u00e9nero humano y del planeta mismo. Ah\u00ed quedaron de muestra dos guerras mundiales con millones de muertos y, desde la Segunda Guerra Mundial hasta finales del siglo XX, 140 guerras con 13.000.000 de muertos (A. Cagliani).<\/p>\n<p>Los actuales defensores de Kant, que son legi\u00f3n en la izquierda reformista, vieron en la ca\u00edda del stalinismo en el Este de Europa y de las dictaduras en Am\u00e9rica Latina abrirse un nuevo <em>\u201cper\u00edodo \u00b4pos-totalitario\u00b4 y\/o \u00b4pos-dictatorial\u00b4 que tiene muchas similitudes con el per\u00edodo \u00b4pos-absolutista\u00b4 vivido por Kant\u201d<\/em>. De ah\u00ed su empe\u00f1o en defender la \u201cregulaci\u00f3n\u201d, la actualizaci\u00f3n del \u201ccontrato social\u201d, la \u201cacci\u00f3n pol\u00edtica\u201d y las instituciones como la ONU, como la v\u00eda para seguir buscando la <em>Paz Perpetua<\/em>.<\/p>\n<p>Y, de nuevo, las intervenciones militares de las grandes potencias imperialistas al amparo de la OTAN o de la ONU, o en nombre de la <em>Ayuda Humanitaria<\/em>: las guerras en la ex Yugoslavia, L\u00edbano, Iraq, Afganist\u00e1n, Libia\u2026 echan por tierra su m\u00e1xima de <strong>colocar como antinomias guerra y acci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>KARL VON CLAUSEWITZ<\/strong><\/p>\n<p>Un general prusiano nacido en 1780, incorporado como soldado durante la primera fase de la guerra que Prusia libr\u00f3 durante 23 a\u00f1os contra los ej\u00e9rcitos franceses, Karl von Clausewitz, fue el autor de un extenso trabajo, <em>De la guerra, <\/em>que acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en la fuente te\u00f3rica sobre la naturaleza de la guerra.<\/p>\n<p>Clausewitz, que estuvo al mando de uno de los cuatro ej\u00e9rcitos prusianos que derrotaron finalmente a Napole\u00f3n en Waterloo, fue Jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito del Rin y superintendente en la <em>Academia Militar de Berl\u00edn<\/em>.<\/p>\n<p>Alrededor de 1825, Clausewitz comenz\u00f3 a ordenar los materiales que acabar\u00edan conformando el manuscrito <em>De la guerra. <\/em>De su extenso trabajo s\u00f3lo el primer libro, el m\u00e1s conocido, pudo ser repasado y corregido por \u00e9l antes de su muerte.<\/p>\n<p>Para los generales prusianos, los aspectos pol\u00edticos de una confrontaci\u00f3n armada no eran determinantes en los objetivos de la guerra. Las acciones militares estaban subordinadas a las capacidades militares propias o de sus oponentes sin interferencias o consideraciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Clausewitz, frente a estas teor\u00edas que como las de Kant colocan la pol\u00edtica y la guerra en esferas contrapuestas, va a sostener su c\u00e9lebre afirmaci\u00f3n: <strong><em>\u201cla guerra no es sino la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d<\/em>.<\/strong><\/p>\n<p>Para Clausewitz, la guerra no es nunca<em> \u201cun acto aislado y repentino que no obedeciese a acontecimientos previos en la esfera de la pol\u00edtica\u201d. <\/em>Muchos militares de su \u00e9poca sosten\u00edan ese criterio que a\u00f1os despu\u00e9s inmortaliz\u00f3 en una frase el general MacArthur: <em>\u201cNada puede sustituir a la victoria\u201d<\/em>. Clausewitz polemiz\u00f3 con esa afirmaci\u00f3n calific\u00e1ndola de <em>\u201ctotalmente equivocado\u201d.<\/em> Preparaba as\u00ed el terreno para su c\u00e9lebre frase antes citada: \u201c<em>Si tenemos en cuenta que la guerra surge de un prop\u00f3sito de orden pol\u00edtico, es natural que la causa primera de su existencia contin\u00fae siendo la condici\u00f3n suprema para dirigirla\u201d. <\/em>Por tanto, la finalidad pol\u00edtica sigue siendo la consideraci\u00f3n primera en toda guerra, y la pol\u00edtica impregnar\u00e1 todas las acciones militares.<\/p>\n<p><em>\u201cLa subordinaci\u00f3n del criterio pol\u00edtico bajo el militar es un absurdo, pues la pol\u00edtica ha producido la guerra\u201d. \u201cElla (la pol\u00edtica) es la inteligencia, la guerra s\u00f3lo su instrumento, y no al rev\u00e9s\u2026\u201d.<\/em> Y, sentenciando, afirma Clausewitz: <em>\u201cLa guerra tiene su propia gram\u00e1tica, pero no su propia l\u00f3gica\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Este razonamiento le llevo a insistir entre la estrecha relaci\u00f3n entre <em>fin y medios<\/em> en toda guerra. <em>\u201cComo la guerra no es un acto de apasionamiento insensato, sino que est\u00e1 controlada por su objetivo pol\u00edtico, el valor de este objetivo determina los sacrificios que deben hacerse tanto en <strong>magnitud <\/strong>como en <strong>duraci\u00f3n<\/strong>. En cuanto el esfuerzo sobrepasa el valor del objetivo pol\u00edtico es preciso renunciar a \u00e9ste y firmar la paz\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Muy influenciado, sin duda, por Hegel, Clausewitz afirma que: <em>\u201cen la guerra m\u00e1s que en ning\u00fan otro asunto hemos de empezar por examinar la naturaleza del conjunto; en esto es m\u00e1s necesario que en ninguna otra cosa reflexionar al mismo tiempo sobre la parte y el todo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que este general prusiano insistiera tanto en que el comandante de un ej\u00e9rcito debe tener un <em>completo conocimiento de la pol\u00edtica nacional;<\/em> <em>\u201ca este nivel la estrategia y la pol\u00edtica se confunden y el comandante supremo es al mismo tiempo un estadista\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Los actuales defensores de las teor\u00edas kantianas de la <em>paz perpetua<\/em> presentan a Clausewitz como \u201cel te\u00f3rico de la guerra\u201d, en contraposici\u00f3n a Immanuel Kant, \u201cel te\u00f3rico de la paz\u201d. Clausewitz, respondiendo sin duda a las teor\u00edas <em>ilustradas <\/em>del <em>orden natural<\/em> para explicar las guerras, se\u00f1alaba en forma elocuente: <em>\u201cLos pueblos salvajes se rigen por el apasionamiento, los civilizados por el pensamiento. Pero la diferencia no est\u00e1 en las respectivas naturalezas del salvajismo y la civilizaci\u00f3n sino en sus circunstancias, instituciones y dem\u00e1s<\/em>\u201d.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>LENIN Y LA BASE TE\u00d3RICA MARXISTA FRENTE A LAS GUERRAS<\/strong><\/p>\n<p>En un folleto escrito en 1915, <em>El socialismo y la guerra<\/em>, Lenin se\u00f1alaba lo siguiente: \u201c<em>La guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios (precisamente por la violencia).<\/em><\/p>\n<p>Esta famosa expresi\u00f3n pertenece a uno de los autores militares m\u00e1s profundos: a Clausewitz. Los marxistas han considerado siempre, y con raz\u00f3n, esta f\u00f3rmula la base te\u00f3rica de sus puntos de vista sobre la significaci\u00f3n de toda guerra\u201d.<\/p>\n<p>Lenin toma pues a Clausewitz para poner las bases de la teor\u00eda marxista frente a las guerras. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde en un nuevo trabajo,<em> La guerra y la revoluci\u00f3n, <\/em>Lenin vuelve a referirse a Clausewitz en los siguientes t\u00e9rminos: \u201c<em>Este escritor, cuyos pensamientos fundamentales son en la actualidad patrimonio imprescindible de todo hombre que piense, luchaba, hace cerca ya de 80 a\u00f1os, contra el prejuicio filisteo, hijo de la ignorancia, de que es posible separar la guerra de la pol\u00edtica de los gobiernos correspondientes, de las clases correspondientes; de que la guerra puede ser considerada, a veces, como una simple agresi\u00f3n que altera la paz y que termina con el restablecimiento de la paz violada\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando se trata de la guerra hay algo que se olvida con suma frecuencia, dice Lenin; algo a lo que no se le da la atenci\u00f3n debida, \u201c<em>algo principal en torno a lo cual se sostienen tantas discusiones que yo calificar\u00eda de f\u00fatiles, sin perspectivas. Me refiero al olvido de la cuesti\u00f3n fundamental: cu\u00e1l es el car\u00e1cter de clase de la guerra, por qu\u00e9 se ha desencadenado, qu\u00e9 clases la sostienen, qu\u00e9 condiciones hist\u00f3ricas e hist\u00f3rico-econ\u00f3micas la han originado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><em>\u201cHay guerras y guerras. Se debe comprender de qu\u00e9 condiciones hist\u00f3ricas ha surgido una guerra concreta, qu\u00e9 clases la sostienen y con qu\u00e9 fines. Sin comprender esto, todas nuestras disquisiciones\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 acerca de la guerra se ver\u00e1n condenadas a ser una vacuidad completa, a ser discusiones puramente verbales y est\u00e9riles<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Es precisamente porque \u201chay guerras y guerras\u201d, por lo que el dirigente de los bolcheviques en su folleto sobre el socialismo y la guerra, dec\u00eda: <em>\u201cDiferimos tanto de los pacifistas como de los anarquistas en que nosotros, los marxistas, reconocemos la necesidad de un estudio hist\u00f3rico (desde el punto de vista del materialismo dial\u00e9ctico de Marx) de cada guerra por separado<\/em>\u201d. De ah\u00ed, Lenin repasar\u00eda la nueva \u00e9poca de la historia abierta tras la Revoluci\u00f3n Francesa, explicando c\u00f3mo desde 1789, la Revoluci\u00f3n Francesa, hasta 1871, la Comuna de Par\u00eds, se hab\u00edan dado guerras de car\u00e1cter \u201c<em>progresivo burgu\u00e9s\u201d<\/em>, las guerras de liberaci\u00f3n nacional. \u201c<em>En otros t\u00e9rminos: el contenido principal y el sentido hist\u00f3rico de estas guerras era el derrocamiento del absolutismo y del feudalismo, su quebrantamiento, la demolici\u00f3n del yugo extranjero. Esas guerras eran por ello progresivas\u2026\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>No podemos negar esto, con mayor motivo, porque en la historia de las revoluciones europeas del \u00faltimo siglo, de los 125 \u00f3 135 a\u00f1os \u00faltimos, adem\u00e1s de una mayor\u00eda de guerras reaccionarias, ha habido tambi\u00e9n guerras revolucionarias, como por ejemplo, la guerra de las masas revolucionarias del pueblo franc\u00e9s contra la Europa mon\u00e1rquica, atrasada, feudal\u2026\u201d<\/em> (<em>La guerra y la revoluci\u00f3n<\/em>, 1917).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Lenin exig\u00eda, antes de definir una posici\u00f3n pol\u00edtica, <strong>determinar la naturaleza de la guerra<\/strong>. Por eso polemizaba sobre la guerra con todos los que hac\u00edan \u201c<em>caricatura del marxismo\u201d,<\/em> y dec\u00eda: <em>\u201c\u00bfC\u00f3mo descubrir la \u201cverdadera esencia\u201d de la guerra, c\u00f3mo determinarla? La guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica. Hay que estudiar la pol\u00edtica que precede a la guerra, la pol\u00edtica que lleva y ha llevado a la guerra\u201d. \u201cEl filisteo no comprende que la guerra es la \u201ccontinuaci\u00f3n de la pol\u00edtica\u201c y por eso <strong>se limita a decir que \u201cel enemigo ataca\u201d<\/strong>.<\/em> Con m\u00e1s vehemencia, Lenin prosigue en esta pol\u00e9mica: <em>\u201cSi no lo hici\u00e9ramos as\u00ed, olvidar\u00edamos la exigencia principal del socialismo cient\u00edfico y de toda la ciencia social en general y, adem\u00e1s, nos privar\u00edamos de comprender nada de la guerra actual (\u2026) \u00bfes que se puede explicar la guerra sin relacionarla con la pol\u00edtica precedente de este o aquel Estado, de ese o aquel sistema de Estados, de estas o aquellas clases? Repito una vez m\u00e1s: <strong>esta es la cuesti\u00f3n cardinal, que siempre se olvida<\/strong><\/em>,<em> y cuya incomprensi\u00f3n hace que de diez discusiones sobre la guerra, nueve resulten una disputa vana y mera palabrer\u00eda. Nosotros decimos: si no hab\u00e9is estudiado la pol\u00edtica practicada (\u2026), si no hab\u00e9is demostrado la ligaz\u00f3n de esta guerra con la pol\u00edtica precedente, no hab\u00e9is entendido nada de esta guerra\u201d.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>EL STALINISMO Y LA TEOR\u00cdA DE LOS CAMPOS<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Con el triunfo del stalinismo y la conformaci\u00f3n del <em>bloque sovi\u00e9tico<\/em> tras la Segunda Guerra Mundial, los Partidos Comunistas, y tras de ellos todos los \u201cte\u00f3ricos del marxismo\u201d, comenzaron a construir las bases te\u00f3ricas de la llamada <em>coexistencia pac\u00edfica<\/em>. El mundo quedaba as\u00ed dividido en dos grandes campos: en uno, el <em>campo progresista<\/em> encabezado por la URSS, en el otro, el <em>campo de la reacci\u00f3n<\/em>, el del imperialismo, encabezado por los Estados Unidos. \u00bfC\u00f3mo definir la naturaleza de un Estado o de un Gobierno? Para el stalinismo y sus ac\u00f3litos la respuesta se hac\u00eda evidente, depend\u00eda de la actitud de tal o cual Gobierno o Estado frente a la URSS. Para estos marxistas, el car\u00e1cter de clase de tales Estados y\/o Gobiernos desaparec\u00eda en aras de este nuevo criterio <em>campista.<\/em><\/p>\n<p>El stalinismo fij\u00f3 su posici\u00f3n, tanto ante las guerras como en los conflictos internos de los pa\u00edses, con base en ese criterio. Fue sonado, por citar un ejemplo, el apoyo del Partido Comunista argentino a la dictadura de Videla tras el golpe de 1976. Las excelentes relaciones comerciales de Argentina con la URSS ubicaban al pa\u00eds y al general genocida en el campo de los <em>amigos de la URSS.<\/em><\/p>\n<p>Los conflictos entre \u201cEstados obreros\u201d, las guerras abiertas en algunos casos entre ellos, no modific\u00f3 ese criterio, tan s\u00f3lo vari\u00f3 el punto de vista del campo. As\u00ed, para las corrientes stalinistas que rompieron con la burocracia de Mosc\u00fa, China o Albania representaban esa nueva referencia del <em>campo progresivo <\/em>frente a los dos imperialismos, el yanqui y el\u00a0 <em>\u201csocial imperialismo ruso\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda del stalinismo este criterio rector, lejos de desaparecer, se mantuvo para muchos llamados marxistas. En esta ocasi\u00f3n era Cuba y, con ella, todos los llamados pa\u00edses aliados, en especial Venezuela, los que pasaban a ocupar el liderazgo del <em>campo progresivo<\/em>.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, definir la naturaleza de una guerra o de los conflictos internos de los pa\u00edses permit\u00eda prescindir de las preguntas de Lenin: \u00bf<em>cu\u00e1l es el car\u00e1cter de clase de la guerra, por qu\u00e9 se ha desencadenado, qu\u00e9 clases la sostienen, qu\u00e9 condiciones hist\u00f3ricas e hist\u00f3rico-econ\u00f3micas la han originado?\u201d<\/em>. Para los defensores, confesos o no, de la <em>teor\u00eda de los campos<\/em>, bastaba y\u00a0 basta con saber cu\u00e1l es la relaci\u00f3n de esos Estados con los gobiernos de Cuba y el \u201cbloque progresista\u201d para definir la pol\u00edtica ante tal o cual guerra, ante tal o cual levantamiento social.<\/p>\n<p><strong>RESTAURACION CAPITALISTA Y GUERRAS EN LOS BALCANES<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Apenas iniciado el a\u00f1o 1991, la intervenci\u00f3n de la coalici\u00f3n internacional encabezada por EEUU contra Iraq, la llamada <em>Guerra del Golfo P\u00e9rsico,<\/em> tiraba por tierra los optimistas augurios de un nuevo mundo \u201cunipolar\u201d, <em>\u201cpos-totalitario\u00b4 y\/o \u00b4pos-dictatorial\u201d <\/em>\u00a0tras la ca\u00edda de la URSS, en donde las guerras tender\u00edan \u201cinevitablemente\u201d a desaparecer.<\/p>\n<p>Cuando se iniciaba la \u00faltima d\u00e9cada del siglo XX, las guerras se abr\u00edan paso desde Oriente Medio a Chechenia, desde Am\u00e9rica Latina (Per\u00fa y Ecuador) a \u00c1frica (Zaire), hasta desencadenarse en pleno coraz\u00f3n del viejo continente (Yugoslavia).<\/p>\n<p>Quienes auguraron un paseo triunfal para los EEUU y la UE, para un imperialismo <em>\u201cvencedor hist\u00f3rico\u201d,<\/em> se encontraron con que en el coraz\u00f3n de Europa, en los Balcanes, se desencadenaba una oleada de guerras. La <em>Rep\u00fablica Popular Federativa de Yugoslavia<\/em> saltaba por los aires y las guerras <strong>de distinta naturaleza<\/strong> se instalaban en plena Europa.<\/p>\n<p>El fin de la URSS y, con ello, la disoluci\u00f3n del llamado <em>bloque sovi\u00e9tico<\/em> represent\u00f3, como hemos dicho numerosas veces, la ca\u00edda del aparato mundial del stalinismo. La burocracia que hab\u00eda conducido a la restauraci\u00f3n capitalista en el Este del Europa se ven\u00eda abajo en medio de una debacle pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social, de enormes penurias de las masas, y del odio social de \u00e9stas a esos reg\u00edmenes.<\/p>\n<p>En ese sombr\u00edo panorama, \u00bfc\u00f3mo recomponer los destruidos reg\u00edmenes pol\u00edticos atenazados por una crisis econ\u00f3mica sin precedentes?, \u00bfc\u00f3mo pod\u00edan reubicarse miles de bur\u00f3cratas en ese nuevo panorama social y pol\u00edtico cuando su continuidad ya no depend\u00eda de su <em>funci\u00f3n social en el proceso de producci\u00f3n<\/em>, sino de ser o no parte de los nuevos propietarios, de los nuevos burgueses?, \u00bfc\u00f3mo acometer todas esas tareas en medio del repudio social de las masas a la burocracia, de las protestas, huelgas, y hasta insurrecciones, contra la miseria, y\/o reclamando derechos democr\u00e1ticos b\u00e1sicos?<\/p>\n<p>Para las grandes potencias imperialistas, en especial EEUU y Alemania, el objetivo pol\u00edtico no ofrec\u00eda duda alguna: la restauraci\u00f3n capitalista deb\u00eda profundizarse por el \u00fanico camino posible en la actual \u00e9poca imperialista, la <strong>recolonizaci\u00f3n<\/strong> de esos territorios, su conversi\u00f3n en semicolonias, cuando no directamente en enclaves. La vieja burocracia stalinista se divid\u00eda, sin embargo, en medio de tanta incertidumbre, buscando acomodo econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico en la nueva situaci\u00f3n. Las contradicciones acabaron dirimi\u00e9ndose, en algunos casos, a tiro limpio.<\/p>\n<p>Durante cerca de una d\u00e9cada, los Balcanes se convirtieron en un escenario donde <strong>se suced\u00edan, cuando no se solapaban<\/strong>, <strong>guerras de naturaleza distinta<\/strong>. En medio de una enorme <strong><em>guerra civil<\/em><\/strong>, aparecieron y reaparecieron <strong><em>guerras de ocupaci\u00f3n<\/em><\/strong>, <strong><em>guerras de liberaci\u00f3n nacional<\/em><\/strong><em>,<\/em> y <strong><em>guerra imperialista.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Buena parte de la izquierda marxista se vio sorprendida por los acontecimientos y apenas atinaba a interpretarlos, oscilando entre la m\u00e1s completa capitulaci\u00f3n a la ONU y a la OTAN, en nombre de las <em>\u201cintervenciones humanitarias\u201d<\/em> que pararan las masacres, y el vergonzoso silencio cuando se masacraba a las nacionalidades de la ex Yugoslavia, para terminar levantando la bandera \u201cantiimperialista\u201d y el apoyo a Milosevic cuando la OTAN comenz\u00f3 el bombardeo a Serbia en la \u00faltima de las guerras, la de Kosovo.<\/p>\n<p>\u00bfEra una o eran varias guerras? \u00bfC\u00f3mo determinar la naturaleza de cada una? Parafraseando a Lenin intentaron explicar la guerra<em> sin relacionarla con la pol\u00edtica precedente de este o aquel Estado, de ese o aquel sistema de Estados, de estas o aquellas clases.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><strong>Yugoslavia: del triunfo contra el nazismo a la muerte de Tito<\/strong><\/p>\n<p>La <em>guerra de liberaci\u00f3n<\/em> contra el Tercer Reich, el enorme respaldo social que fueron ganando en todo el territorio, desde Eslovenia hasta Montenegro, los <em>partisanos<\/em> comunistas encabezados por Tito, fue creando las condiciones para el triunfo de una revoluci\u00f3n de liberaci\u00f3n nacional y perge\u00f1ando la\u00a0 articulaci\u00f3n de una estructura estatal federal de los pueblos eslavos. La victoria sobre los nazis abri\u00f3 paso, a finales de 1946, a una Constituci\u00f3n que sellaba la unidad nacional al tiempo que confiscaba para el nuevo Estado los bienes de los alemanes y de todos los colaboradores, as\u00ed como los transportes, el comercio al por mayor, el sistema bancario y las industrias esenciales. En abril de 1948 las nacionalizaciones se ampliaban al resto de los sectores industriales y comerciales. Un a\u00f1o despu\u00e9s segu\u00eda el mismo camino la agricultura, dando paso a las colectivizaciones.<\/p>\n<p>Estas medidas se acompa\u00f1aban con la imposici\u00f3n de un r\u00e9gimen de partido \u00fanico y la conformaci\u00f3n de un s\u00f3lido aparato represivo, a cuyo frente estaba la OZNA, la polic\u00eda secreta.<\/p>\n<p>Pero Yugoslavia, a diferencia de buena parte de las llamadas <em>\u201cDemocracias populares\u201d<\/em>, no hab\u00eda sido liberada del nazismo por la intervenci\u00f3n de las tropas sovi\u00e9ticas, sino por una revoluci\u00f3n propia. El enorme aparato del Partido Comunista encabezado por Tito estaba dispuesto a imponer su propio \u201cmodelo\u201d, el del <em>\u201csocialismo autogestionario\u201d,<\/em> lo que gener\u00f3 tensiones con la burocracia dirigida por Stalin y hasta la ruptura entre ambos pa\u00edses y la expulsi\u00f3n de Yugoslavia de la Internacional (Kominform), ruptura que se mantendr\u00eda entre 1948 y 1955. No faltaron desde Mosc\u00fa las acusaciones de \u201ctrotskismo\u201d a Tito, pese a que los dirigentes comunistas yugoslavos se hab\u00edan prodigado en aniquilar f\u00edsicamente a los dirigentes de la <em>Oposici\u00f3n de izquierdas<\/em>.<\/p>\n<p>Estos hechos marcaron una diferencia notable entre Yugoslavia y el resto del Este europeo, entre otras, sus relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas con los pa\u00edses imperialistas y con otros pa\u00edses capitalistas en torno al llamado movimiento de los <em>\u201cNo Alineados\u201d.<\/em><\/p>\n<p>El llamado sistema de la <em>\u201cAutogesti\u00f3n\u201d<\/em> dejaba que las empresas tuvieran competencias para buscar clientes en el exterior, fijar sus propios objetivos, buscar la mayor rentabilidad y productividad, y hasta coordinarse con empresas de su sector para reducir costes, aumentar beneficios y fijar reparto de los salarios. Aparec\u00edan as\u00ed verdaderos monopolios industriales y un estrecho v\u00ednculo entre estos sectores y la econom\u00eda de los pa\u00edses imperialistas. Las ayudas econ\u00f3micas, en forma de inyecciones de capital anglo-norteamericano, fueron notables entre 1955 y 1965. En los a\u00f1os \u201950 se calcula que \u00e9stas superaron los 2.000 millones de d\u00f3lares, sin contar el equipamiento de una importante parte del ej\u00e9rcito yugoslavo. En 1952 los intercambios con los pa\u00edses capitalistas equival\u00edan pr\u00e1cticamente a los realizados en 1948 con el bloque sovi\u00e9tico. El crecimiento industrial yugoslavo estuvo en esos a\u00f1os entre los m\u00e1s elevados del mundo.<\/p>\n<p>Pero desde el inicio de los a\u00f1os \u201960 el crecimiento comenz\u00f3 a ralentizarse, el d\u00e9ficit comercial y las tensiones inflacionistas golpearon el entramado econ\u00f3mico del pa\u00eds y afloraron as\u00ed las tensiones entre los partidarios de estrechar lazos con los EEUU, liberalizar la econom\u00eda y someterse m\u00e1s a los designios del FMI y el Banco Mundial y los partidarios de reforzar el control centralista. La rebaja de las tasas aduaneras y la devaluaci\u00f3n del <em>dinar<\/em>, as\u00ed como algunas modificaciones legales, mostraron que la mayor parte del aparto burocr\u00e1tico se inclinaba por la primera de las orientaciones.<\/p>\n<p>Las distintas corrientes pol\u00edticas comenzaron as\u00ed a significarse nacionalmente. Mientras las autoridades de Eslovenia y Croacia, las nacionalidades industrialmente m\u00e1s desarrolladas, auspiciaban medidas m\u00e1s liberalizadoras y exig\u00edan m\u00e1s autonom\u00eda de sus respectivas rep\u00fablicas, las autoridades serbias encabezaban a los que alegaban por una mayor centralizaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica oblig\u00f3 a aplicar el primer plan de choque en 1963. La reforma de la Constituci\u00f3n, ese mismo a\u00f1o, auspiciaba el proceso liberalizador al tiempo que ampliaba sus relaciones internacionales. Yugoslavia ingresaba como observador en el CAME <em>(<\/em><em>Consejo de Ayuda Mutua Econ\u00f3mica)<\/em> mientras continuaba sus tratos con la Comunidad Econ\u00f3mica Europea y admit\u00eda capital extranjero en las empresas hasta un 49% de la propiedad de la misma. Esta pol\u00edtica fue definida a mediados de los a\u00f1os \u201960 en la f\u00f3rmula de las \u201ccuatro D\u201d (<em>descentralizaci\u00f3n, desestatalizaci\u00f3n, despolitizaci\u00f3n y democratizaci\u00f3n<\/em>), f\u00f3rmula que pretend\u00eda avanzar en la integraci\u00f3n de la econom\u00eda yugoslava, en el sistema mundial, liberalizando precios y otorgando m\u00e1s capacidad resolutiva a las empresas, para mejorar la competitividad. La descentralizaci\u00f3n de la direcci\u00f3n econ\u00f3mica cobr\u00f3 un notable impulso aunque, en realidad, se hab\u00eda iniciado ya en los a\u00f1os \u201950, cuando la gesti\u00f3n y control de las industrias textiles, la electricidad, las qu\u00edmicas y la mayor parte\u00a0 las industrias de bienes de consumo hab\u00edan pasado de manos federales a las rep\u00fablicas.<\/p>\n<p>Toda esta pol\u00edtica fue propiciando una <strong>cada vez mayor desigualdad entre las rep\u00fablicas<\/strong>. Bosnia- Herzegovina, Kosovo o Macedonia iban ocupando cada vez m\u00e1s el furg\u00f3n de cola de la Federaci\u00f3n, frente a las pujantes Eslovenia y Croacia.<\/p>\n<p>Esas tensiones crecientes entre los sectores de la burocracia de las distintas Rep\u00fablicas adoptaron, ya desde finales de los a\u00f1os \u201960, expresiones pol\u00edticas como el llamado <em>\u201cMovimiento Nacional Croata\u201d <\/em>o la dimisi\u00f3n en pleno del gobierno esloveno en 1966.<\/p>\n<p>La crisis econ\u00f3mica mundial de los a\u00f1os \u201970 aceler\u00f3 todos los males end\u00e9micos de Yugoslavia. El a\u00f1o de 1974 fue desastroso. Con una inflaci\u00f3n de 25% y la balanza de pagos en aumento continuo del d\u00e9ficit, la deuda exterior (que sobrepasaba ya los 2.300 millones d\u00f3lares en 1970) alcanzaba\u00a0 los 6.880 millones de d\u00f3lares. El recurso del aumento del endeudamiento, v\u00eda, entre otros, un acuerdo comercial suscrito con la Comunidad Econ\u00f3mica Europea, las divisas llegadas de la emigraci\u00f3n de los trabajadores yugoslavos hacia Alemania, Suiza\u2026, y la represi\u00f3n a los movimientos sociales de protesta fueron las recetas para intentar salvar la situaci\u00f3n de un r\u00e9gimen en crisis.<\/p>\n<p><strong>De la muerte de Tito al final del r\u00e9gimen<\/strong><\/p>\n<p>Tito, apoyado en su enorme prestigio y el f\u00e9rreo apoyo del Ej\u00e9rcito federal, sustentado esencialmente en militares serbios, fue un <em>Bonaparte<\/em> sujetando la unidad de la Federaci\u00f3n, recurriendo a las concesiones \u201cdescentralizadoras\u201d, al palo directamente, o combinando ambas medidas.<\/p>\n<p>Su muerte, en mayo de 1980, aceler\u00f3 sin duda la descomposici\u00f3n completa del r\u00e9gimen yugoslavo.<\/p>\n<p>Atrapado en una deuda externa que superaba en 1980 los 20.000 millones de d\u00f3lares, con la capacidad financiera del Estado agotada, el gobierno federal apel\u00f3 a un plan de recortes y a la restricci\u00f3n de productos de primera necesidad, mientras el paro aumentaba vertiginosamente, el recurso a la emigraci\u00f3n se hab\u00eda agotado y las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n se deterioraban a marchas forzadas. Las desigualdades entre las rep\u00fablicas siguieron creciendo. Por dar algunos datos, en 1984 el salario medio en Kosovo era 23% inferior a la media de la Federaci\u00f3n, mientras que en Eslovenia era, en cambio, 35% superior a esa media. A\u00f1os despu\u00e9s, la renta per c\u00e1pita en Eslovenia era dos veces superior a la media de la Federaci\u00f3n y multiplicaba por cuatro la de Kosovo.<\/p>\n<p>Las tensiones sociales fueron en aumento, y expresi\u00f3n de eso fueron las huelgas y manifestaciones en Kosovo, en marzo de 1981, que acabaron a finales de ese mes en una aut\u00e9ntica revuelta popular de obreros y estudiantes donde la exigencia de Kosovo como Rep\u00fablica se un\u00eda a las reivindicaciones sociales.<\/p>\n<p>El gobierno federal presidido por Milka Planinc, para pagar la deuda externa puso en marcha, por dictado del FMI, un plan de medidas dr\u00e1sticas de austeridad. El control de la inflaci\u00f3n, el pago de la deuda, la reducci\u00f3n de importaciones, la reconversi\u00f3n de sectores industriales, la estabilizaci\u00f3n de la moneda y acabar con las subvenciones a determinados productos b\u00e1sicos, fueron las l\u00edneas maestras de este plan que s\u00f3lo hizo espolear la bronca social y las huelgas en todos los territorios, incluida la propia Serbia. Planinc, como Ceaucescu, los dictadores latinoamericanos de entonces o los gobiernos europeos de hoy, estaba dispuesto a pagar la deuda con el hambre del pueblo.<\/p>\n<p>Lejos de mejorar, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica sigui\u00f3 deterior\u00e1ndose, la inflaci\u00f3n aumentaba en 1986 en un 150%. En 1987 los cr\u00e9ditos dejaron de llegar y la crisis espoleaba los \u00e1nimos de la poblaci\u00f3n contra todo el r\u00e9gimen y el mal llamado <em>\u201csocialismo autogestionario<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La crisis de la Liga de los Comunistas (LC), el partido del r\u00e9gimen, fue paralela a todo el proceso de deterioro pol\u00edtico y social.\u00a0 Entre 1980 y 1987 la LC perdi\u00f3 m\u00e1s de 800.000 miembros.<\/p>\n<p>La burocracia, descompuesta, enfrentada, e incapaz de dar una salida unificada al proceso, comenz\u00f3 a radicalizar en cada lugar su discurso nacionalista en busca de base social. A finales de los \u201980 Yugoslavia era ya, de hecho, un Estado en completa crisis social y pol\u00edtica, y fragmentado en varios Estados nacionales, aunque formalmente la Liga de los Comunistas subsisti\u00f3 hasta su XIV Congreso, en mayo de 1990, donde definitivamente estall\u00f3, y con ella el resto de las instituciones del Estado.<\/p>\n<p><strong>El nacionalismo serbio y Milosevic<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>El derrumbe de los reg\u00edmenes stalinistas a finales de los a\u00f1os \u201980, escenificados en la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, fue el golpe de gracia para una Yugoslavia rota en los hechos. En medio de una descomunal crisis, donde el PNB se hab\u00eda reducido a m\u00e1s de la tercera parte respecto de finales de la d\u00e9cada anterior, de un desempleo que alcanzaba a casi la mitad de la poblaci\u00f3n activa, y de penurias sin l\u00edmites que se multiplicaban por el racionamiento de los productos de primera necesidad, con un tercio de la poblaci\u00f3n en el umbral de la pobreza, en medio de huelgas y protestas sociales, surge un sector de la burocracia encabezado por el serbio Slobodan Milosevic, apoyado en una alianza de la vieja burocracia serbia reconvertida en Partido Socialista de Serbia (PSS), el ej\u00e9rcito federal de mayor\u00eda serbia, los mon\u00e1rquicos serbios, los ch\u00e9tnics, y la iglesia ortodoxa, que plantea como soluci\u00f3n a una crisis de desintegraci\u00f3n, la \u201cdefensa de la Federaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En el supuesto (aunque \u00e9se es otro debate que excede los prop\u00f3sitos de este art\u00edculo) de que Yugoslavia haya sido alguna vez otra cosa que un estado capitalista, conviene remarcar que toda <strong>la burocracia yugoslava fue siempre restauracionista del capitalismo<\/strong>. Con la crisis abierta en los a\u00f1os \u201980, la diferencia estriba en que mientras unos se asentaron en una leg\u00edtima demanda popular \u2013el derecho de autodeterminaci\u00f3n de las nacionalidades\u2013 para canjearse el apoyo social, la burocracia serbia busc\u00f3 su base social entre los que quer\u00edan preservar la Federaci\u00f3n imponiendo, v\u00eda decretos primero y <em>manu militari<\/em> despu\u00e9s, el proyecto anexionista de la Gran Serbia.<\/p>\n<p>Ya en septiembre de 1986, con la llegada de Slobodan Milosevic al poder, un Memor\u00e1ndum elaborado por la <em>Academia Serbia de Ciencias y Artes<\/em> se\u00f1alaba el <em>\u201cretorno a la direcci\u00f3n centralizada<\/em>\u201d como la \u00fanica salida. Al tiempo que se defend\u00edan las tesis de Gorbachov, se se\u00f1alaba la necesidad de defender los derechos de los serbios de toda la Federaci\u00f3n, <em>\u201cclaramente marginados<\/em>\u201d. Todos los serbios de la Federaci\u00f3n <em>\u201cdeb\u00edan unir sus voluntades en favor de sus intereses como pueblo, para terminar con situaciones ignominiosas\u201d<\/em>. Se trataba de preservar la <em>\u201cunidad econ\u00f3mica<\/em>\u201d para iniciar la <em>\u201ctransici\u00f3n sobre la pautas del libre mercado<\/em>\u201d.\u00a0 El ideal de la \u201cGran Serbia\u201d tomaba nuevos br\u00edos.<\/p>\n<p>En 1987, ante una manifestaci\u00f3n en Belgrado de m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas, Milosevic aparec\u00eda como el gran defensor de la Federaci\u00f3n en nombre del nacionalismo serbio.<\/p>\n<p>En los primeros meses de 1989 la Asamblea de Serbia introdujo en la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica una serie de enmiendas que pon\u00edan fin a la autonom\u00eda de Kosovo y Voivodina. En Kosovo, las huelgas y manifestaciones de estudiantes y trabajadores contra esa decisi\u00f3n fueron sofocadas en forma violenta y al tiempo que se encarcelaba a los dirigentes de las protestas.<\/p>\n<p>La repuesta del resto de las nacionalidades no se hizo esperar. Entre 1990 y 1992 las Rep\u00fablicas de Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina impulsan elecciones en las que triunfan las organizaciones nacionalistas; primero convocan refer\u00e9ndums en donde obtienen un ampl\u00edsimo apoyo a la independencia, y proclaman su independencia despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Las autoridades serbias, en octubre de 1991 excluyen de la presidencia de la Federaci\u00f3n de la Rep\u00fablica\u00a0 a los representantes de las cuatro Rep\u00fablicas independentistas y se hacen con el control de la misma\u00a0 decretando el \u201cEstado de guerra\u201d.<\/p>\n<p>En junio de 1991 estalla la primera guerra, la de Serbia, contra la proclamada Rep\u00fablica Independiente de Eslovenia. El fracaso de esta guerra de ocupaci\u00f3n contra la reci\u00e9n independizada Eslovenia acab\u00f3 apenas 15 d\u00edas despu\u00e9s con la firma de la llamada <em>Paz de Brioni<\/em>, auspiciada por EEUU y la CEE (<em>Comunidad Econ\u00f3mica Europea<\/em>). Las tropas serbias se retiran no sin concentrar esas mismas tropas\u00a0 contra la vecina Croacia, en donde se centr\u00f3 el escenario b\u00e9lico de la segunda guerra de ocupaci\u00f3n, entre julio de 1991 y (formalmente) enero de 1992. En marzo de 1992 el proyecto de la Gran Serbia\u00a0 conduc\u00eda a la tercera guerra, la m\u00e1s brutal de todas, la desarrollada contra Bosnia-Herzegovina.<\/p>\n<p>En todas ellas fue el ej\u00e9rcito serbio el que emprendi\u00f3 la agresi\u00f3n, al tiempo que organizaba grupos paramilitares y\/o milicias serbias en el interior de Croacia y Bosnia.<\/p>\n<p>Durante 40 meses el pueblo bosnio tuvo que soportar las arremetidas de las tropas serbias. M\u00e1s de 250.000 muertos y cerca de 3 millones de desplazados son algunas cifras de esta sanguinaria actuaci\u00f3n de las tropas de Milosevic que llevaron a cabo la \u201climpieza \u00e9tnica\u201d en el coraz\u00f3n de Europa.<\/p>\n<p>Recordando a Clausewitz y su insistencia en la relaci\u00f3n entre fin y medios, bastaba observar las acciones militares del ej\u00e9rcito serbio para entender la naturaleza de esa guerra. Quienes tuvimos ocasi\u00f3n de participar de ella y recorrer el escenario b\u00e9lico relatamos en varias ocasiones la perplejidad que provocaba ver el ensa\u00f1amiento del ej\u00e9rcito y las milicias serbias con la poblaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n de los pueblos que ofrec\u00edan resistencia, al tiempo que las f\u00e1bricas quedaban intactas. La artiller\u00eda serbia disparaba con criterio pol\u00edtico \u2013en una guerra de ocupaci\u00f3n, las f\u00e1bricas y los medios de producci\u00f3n deb\u00edan preservarse, eran el mejor bot\u00edn de guerra, parte esencial de esa <em>\u201cacumulaci\u00f3n originaria de capital\u201d<\/em>\u2013.<\/p>\n<p>Las tres guerras citadas, que asolaban los Balcanes, comenzaban as\u00ed a mezclar guerras de naturaleza distinta. En medio de una enorme <strong>guerra civil<\/strong> se desarrollaba una <strong>guerra de ocupaci\u00f3n serbia<\/strong> o, dicho de otro modo, <strong>guerras de liberaci\u00f3n nacional<\/strong> de los pueblos esloveno, croata, bosnio y kosovar.<\/p>\n<p><strong>La pol\u00edtica del imperialismo\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la pol\u00edtica de las grandes potencias imperialistas? Estados Unidos y la Comunidad Econ\u00f3mica Europea apostaron desde el inicio por la \u201cunidad de la Federaci\u00f3n\u201d. Como se demostrar\u00eda en China, su proyecto era preservar la m\u00e1xima unidad del viejo Estado y el r\u00e9gimen del partido \u00fanico para garantizar, sin sobresaltos sociales y sin contagio de los mismos a otros pa\u00edses, el proceso de <strong>recolonizaci\u00f3n de Yugoslavia<\/strong>. EEUU y la CEE fueron conscientes de que la deriva que tomaba el conflicto amenazaba con espolear a toda Europa <strong>el problema de las nacionalidades<\/strong> y su derecho a la autodeterminaci\u00f3n. Recordando aquella vieja afirmaci\u00f3n, se trataba de \u201c<em>europeizar los Balcanes para evitar la balcanizaci\u00f3n de Europa\u201d\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Hasta que estallara la guerra de Serbia contra Eslovenia el imperialismo puso todo su empe\u00f1o en preservar esa unidad de la Federaci\u00f3n. <em>\u201cLos gobiernos occidentales y dem\u00e1s centros de decisi\u00f3n de la pol\u00edtica internacional creyeron que el futuro de los pueblos yugoslavos pasaba indefectiblemente por el mantenimiento de la Federaci\u00f3n\u201d<\/em> (R.M. Mart\u00edn de la Guardia).<\/p>\n<p>Fue expl\u00edcito el apoyo del FMI y el Banco Mundial a los planes citados del gobierno federal de Milka Planinc, como lo fue, hasta su estrepitoso fracaso electoral en 1990, el apoyo al \u201creformista\u201d primer ministro, Ante Markovic. Durante todo ese per\u00edodo, EEUU y la CEE presionaron a los distintos sectores para la b\u00fasqueda de un acuerdo que preservara la Federaci\u00f3n. La negativa de Milosevic a reconocer otro presidente de la Federaci\u00f3n que no fuera serbio acab\u00f3 haciendo estallar entre marzo y mayo de 1991 la presidencia federal que deb\u00eda corresponder al croata S. Messic. Eran los proleg\u00f3menos de la guerra. La guerra, sin embargo, hizo volar por los aires los planes iniciales y abri\u00f3 diferencias en las filas del imperialismo. Si bien, inicialmente, todos se negaron a reconocer a las nuevas Rep\u00fablicas, los lazos econ\u00f3micos y pol\u00edticos de las rep\u00fablicas m\u00e1s desarrolladas de la ex Yugoslavia \u2013Eslovenia y Croacia\u2013 con Alemania animaron a \u00e9sta y a Austria a reconocer la independencia de ambas.<\/p>\n<p>Estados Unidos y parte de la CEE, mientras tanto, manten\u00edan su proyecto de unidad de la Federaci\u00f3n. La Conferencia de Paz sobre Yugoslavia, alentada desde la ONU, entre setiembre y noviembre de 1991, fue fiel ejemplo de ese empe\u00f1o, aunque acabar\u00eda en fracaso.<\/p>\n<p>Prueba de esta pol\u00edtica fue que, mientras las tropas serbias prosegu\u00edan sus agresiones y se centraban ya en Bosnia, Milosevic designa como primer ministro a un hombre directo del imperialismo, el empresario serbio afincado en los Estados Unidos, Milan Panic.<\/p>\n<p>Sin embargo, los dirigentes serbios, con Milosevic al frente, y con el apoyo de los nacionalistas de extrema derecha, el Partido Radical Serbio (PRS) y la Iglesia Ortodoxa, prosiguieron su pol\u00edtica expansionista, decididos a impedir que Bosnia y Kosovo siguieran los pasos de Eslovenia y Croacia. Fracasado el proyecto de la \u201cGran Serbia\u201d se trataba de preservar una nueva Federaci\u00f3n Yugoslava bajo la misma \u00f3ptica expansionista serbia.<\/p>\n<p>En medio de ese panorama, el imperialismo presiona a Milosevic mediante resoluciones de la ONU que excluyen a Yugoslavia de la ONU y, meses despu\u00e9s, autoriza el bloqueo de armas.<\/p>\n<p>Preparaban as\u00ed el escenario para el siguiente paso: el env\u00edo de tropas de la ONU, de los cascos azules como \u201cfuerzas de interposici\u00f3n\u201d. \u00bfRepresentaban esas decisiones un cambio completo en la pol\u00edtica imperialista? \u00bfEra una agresi\u00f3n a Serbia y los marxistas deb\u00edan pues posicionarse contra el imperialismo, del lado de Serbia?<\/p>\n<p>El embargo de armas y la actuaci\u00f3n de los cascos azules dej\u00f3 muestras palpables de que el imperialismo segu\u00eda apostando por el acuerdo para preservar la Federaci\u00f3n Yugoslava. Ambas medidas eran, sin duda, una intervenci\u00f3n militar del imperialismo, y daban el primer paso para la aparici\u00f3n, meses m\u00e1s tarde, con el estallido del conflicto kosovar, de una nueva guerra, \u00e9sta de naturaleza imperialista. Pero tanto el bloqueo de armas como el env\u00edo de los cascos azules atentaba, por encima de todo, contra la resistencia de las Rep\u00fablicas que no hab\u00edan escapado al yugo de Belgrado.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito serbio, el mejor armado y preparado, gracias al bloqueo preservaba su superioridad militar frente a la casi desarmada <em>Armija<\/em> bosnia o a la resistencia en Kosovo. Las tropas de \u201cinterposici\u00f3n\u201d legitimaban la rapi\u00f1a serbia, al igual que las tropas de \u201cinterposici\u00f3n\u201d de la ONU han legitimado la rapi\u00f1a sionista en L\u00edbano, al mantener el estatuto de los territorios \u201cconquistados\u201d.<\/p>\n<p>El Plan Vance-Owen, auspiciado por el imperialismo con Serbia y Croacia, legitimaba la cantonalizaci\u00f3n de Bosnia-Herzegovina, repartiendo 70% de su territorio entre Serbia y Croacia. Bastaba pues, recordando a Clausewitz, acompa\u00f1ar las acciones militares del imperialismo para ver cu\u00e1l era el objetivo pol\u00edtico de esa intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La prueba m\u00e1s vergonzante de esa pol\u00edtica imperialista tuvo lugar en Srebrenica. Las fuerzas holandesas de la ONU, encargadas de las \u201czonas de seguridad\u201d, desarmaban a las tropas bosnias en esa ciudad. Ante sus propios ojos y en medio de la pasividad m\u00e1s completa, las milicias serbias, los ch\u00e9tniks, entraban el 11 de julio de 1995 en Srebrenica, dejando un reguero de miles de muertos (entre 9.000 y 11.000, seg\u00fan las fuentes) y m\u00e1s de 30.000 refugiados.<\/p>\n<p>A finales de 1995, EEUU encargaba a su hombre para los Balcanes, Richard Holbrooke, la elaboraci\u00f3n de un <em>\u201cnuevo plan de paz<\/em>\u201d. Con el apoyo de la Uni\u00f3n Europea y de la ONU, el hombre de la Casa Blanca reun\u00eda a los presidentes de Serbia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. El 1 de noviembre de 1995 comenzaba en Dayton (en el Estado norteamericano de Ohio) la \u00faltima ronda de esas conversaciones. Tres semanas despu\u00e9s, S.Milosevic (Serbia), F. Tudjman (Croacia) y A. Izetbegovic (Bosnia-Herzegovina) rubricaban la \u201cPaz de Dayton\u201d, un acuerdo en virtud del cual las \u201c<em>Cuestiones de Seguridad militar\u201d<\/em> pasaban a ser responsabilidad de las Fuerzas de Implementaci\u00f3n (IFOR) bajo control de la OTAN, cuyo cometido era hacer cumplir, <em>\u201cincluso por la fuerza\u201d,<\/em> el acuerdo de paz, y <em>\u201cestablecer zonas de separaci\u00f3n desmilitarizada entre los antiguos adversarios\u201d.<\/em> Bosnia-Herzegovina quedaba partida en dos \u201cEntidades aut\u00f3nomas\u201d, en las que 49% quedaba en la llamada Federaci\u00f3n Serbio-Bosnia, dependiente, de hecho, de Belgrado.<\/p>\n<p>Quedaba as\u00ed legitimada la partici\u00f3n de Bosnia, la limpieza \u00e9tnica; se preservaba todo lo que se pod\u00eda la \u201cFederaci\u00f3n\u201d bajo designio serbio, y se avalaba en forma un\u00e1nime la instalaci\u00f3n de un enclave militar de la OTAN en el coraz\u00f3n de Europa.<\/p>\n<p>Puestos a no tener ni el menor rigor a la hora de definir la naturaleza de cada guerra, en medio de tan complejo panorama la \u201cizquierda\u201d naufragaba en el conflicto de la ex Yugoslavia. Para unos, la intervenci\u00f3n imperialista, con sus cascos azules, deb\u00eda ser apoyada por razones \u201chumanitarias\u201d y ser\u00eda \u201cprogresivo\u201d para el pueblo bosnio, pues lo defender\u00eda de las depredadoras fuerzas de Milosevic. La matanza de Srebrenica fue todo un ejemplo para estos amigos del imperialismo. Ni EEUU ni la CEE tuvieron jam\u00e1s otro prop\u00f3sito pol\u00edtico que garantizarse la recolonizaci\u00f3n de Yugoslavia e impedir que prosperara en un continente, donde el problema nacional est\u00e1 permanentemente presente, el ejercicio del derecho de autodeterminaci\u00f3n de los pueblos. Y, para ello, estaban dispuestos a apostar por preservar todo lo que se pudieran de la Federaci\u00f3n, a costa del eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil, el pueblo bosnio. Apoyar la intervenci\u00f3n de la ONU s\u00f3lo favorec\u00eda el proceso de recolonizaci\u00f3n, ahogando las leg\u00edtimas demandas sociales y democr\u00e1ticas de liberaci\u00f3n nacional de los pueblos. La presencia de las tropas del imperialismo, as\u00ed fuera hasta ese momento como \u201cfuerzas de interposici\u00f3n\u201d, s\u00f3lo facilitaba la conversi\u00f3n de estos nuevos pa\u00edses en semicolonias o directamente en enclaves militares de la ONU-OTAN. \u00bfC\u00f3mo apoyar si no al pueblo bosnio?, nos recriminaban tan humanitarios defensores de la intervenci\u00f3n imperialista, y cuando les contest\u00e1bamos diciendo: \u00a1enviando ayuda material y exigiendo a los gobiernos armas para el pueblo bosnio!, nos tildaban de \u201cmilitaristas\u201d.<\/p>\n<p>En el otro polo de esa debacle estaban los amigos confesos e inconfesos de Milosevic. Para ellos, en especial para todas las corrientes vinculadas al stalinismo, parafraseando a Lenin, les bastaba con <em>\u201cel enemigo ataca\u201d, <\/em>y con eso sobraba para fijar como posici\u00f3n \u201cantiimperialista\u201d el apoyo a Milosevic contra <em>\u201cla agresi\u00f3n imperialista<\/em>\u201d. El papel de las burocracias restauracionistas, las agresiones de Serbia al resto de las rep\u00fablicas, el objetivo pol\u00edtico de EEUU, y con \u00e9l, el de la mayor parte de la CEE, la reivindicaci\u00f3n de soberan\u00eda de las rep\u00fablicas\u2026 todo eso no merec\u00eda ser tenido en consideraci\u00f3n; bastaba con recordar que Milosevic era parte del \u201ccampo progresivo\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, desconocieron y silenciaron, cuando no justificaron, la limpieza \u00e9tnica y las matanzas del ej\u00e9rcito serbio y sus fuerzas paramilitares, apoyaron a la burocracia m\u00e1s criminal y convirtieron en cenizas sus palabras de defensa del derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>La prueba de fuego: la guerra en Kosovo y la intervenci\u00f3n de la OTAN<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Con la firma de la Paz de Dayton las potencias imperialistas apostaban por la soluci\u00f3n final del conflicto de la ex Yugoslavia. Sin embargo, la realidad dist\u00f3 mucho de ese pron\u00f3stico.<\/p>\n<p>Kosovo, con dimensiones similares a Asturias (11.000 km2) y dos millones de habitantes, 90% de origen albano-kosovar, no cont\u00f3 entre 1945 y 1974 con ning\u00fan reconocimiento en la Federaci\u00f3n Yugoslava. El descontento no tard\u00f3 en mostrarse, en especial en los a\u00f1os \u201960. En 1974, con la reforma de la Constituci\u00f3n, Kosovo y Voivodina pasaron a tener la condici\u00f3n de regiones aut\u00f3nomas dentro de la Rep\u00fablica Serbia.<\/p>\n<p>Para los serbios, Kosovo conservaba un valor hist\u00f3rico \u201cnacional\u201d por ser all\u00ed donde el reino serbio fue derrotado por el imperio otomano hace m\u00e1s de seis siglos atr\u00e1s. M\u00e1s all\u00e1 de ese valor para el nacionalismo serbio, Kosovo contaba con yacimientos mineros y con una importante producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>El 28 de junio de 1989 Milosevic convoc\u00f3 a acudir a Kosovo Polje, en el centro de Kosovo, a todos los serbios de Yugoslavia, para un multitudinario acto (se habl\u00f3 de m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas) para conmemorar el 600 aniversario de la <em>Batalla de Kosovo<\/em>. En el llamado discurso de Gazimestan, Milosevic\u00a0 exhort\u00f3 a la defensa nacional de los serbios contra el resto de las nacionalidades, lo que fue considerado por muchos, en especial por el pueblo albano-kosovar, como una declaraci\u00f3n de guerra.<\/p>\n<p>Como ya hemos citado, en 1989, en virtud de una decisi\u00f3n anticonstitucional, el gobierno serbio aboli\u00f3 la condici\u00f3n aut\u00f3noma de Kosovo y Voivodina. Esa decisi\u00f3n, adem\u00e1s del enorme calado pol\u00edtico, represent\u00f3\u00a0 la disoluci\u00f3n del parlamento kosovar, la prohibici\u00f3n de la ense\u00f1anza en alban\u00e9s \u2013la lengua hablada por 90% de la poblaci\u00f3n\u2013, la expulsi\u00f3n de sus puestos de trabajo de todos los albaneses que trabajaban en la econom\u00eda p\u00fablica \u2013250.000 personas\u2013, la eliminaci\u00f3n de peri\u00f3dicos, radio y televisi\u00f3n de habla albanesa, y la expulsi\u00f3n de 800 profesores y m\u00e1s de 20.000 estudiantes de la Universidad de Pristina. Se inauguraba as\u00ed lo que se ha dado en llamar un procedimiento de <em>apartheid<\/em>, que era acompa\u00f1ado por la imposici\u00f3n de la ley marcial.<\/p>\n<p>Durante siete a\u00f1os, 1989-1997, el descontento popular, las huelgas y las manifestaciones fueron canalizadas por la oposici\u00f3n albano-kosovar, quienes, alentados por un grupo de intelectuales, conformaron en 1989 la <em>Liga Democr\u00e1tica de Kosovo, <\/em>al frente de la cual se puso el Presidente de la <em>Asociaci\u00f3n de Escritores de Kosovo<\/em>, Ibrahim Rugova. Alentado por Rugova y la LDK, se fue conformando un movimiento de <em>\u201cdesobediencia civil, no-violenta\u201d<\/em>. Ese movimiento celebr\u00f3 elecciones, en la clandestinidad, encaminadas a elegir un parlamento, organiz\u00f3 un refer\u00e9ndum, y proclam\u00f3 la independencia el 2 de julio de 1990. Se articul\u00f3, en la clandestinidad, un sistema educativo y un sistema\u00a0 sanitario del que formaron parte los miles de maestros y trabajadores de la salud despedidos.<\/p>\n<p>Rugova alent\u00f3 la desobediencia \u201ccivil pac\u00edfica\u201d, justo en los a\u00f1os en donde el ej\u00e9rcito serbio atacaba al resto de las Rep\u00fablicas, convencido de que los acuerdos de paz finales que se alcanzaran incluir\u00edan el reconocimiento de Kosovo.<\/p>\n<p>Pero la Paz de Dayton, que pon\u00eda fin al conflicto en Bosnia, ni mencionaba a Kosovo. Se mostraba as\u00ed que la pol\u00edtica del imperialismo, con el acuerdo de Milosevic, era zanjar el conflicto preservando todo lo posible la Federaci\u00f3n bajo mando serbio.<\/p>\n<p>Pero los trabajadores y, en especial, la juventud albano-kosovar no dieron por buenos ni los acuerdos de Dayton ni los resultados de una resistencia pac\u00edfica que ve\u00eda burocratizarse las instituciones paralelas, que ve\u00eda crecer la desigualdad y la miseria al tiempo que se desarrollaba un sector al amparo de las privatizaciones de la actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito y los paramilitares serbios jam\u00e1s cesaron en la represi\u00f3n, pero ahora, tras los acuerdos de paz, tendr\u00edan m\u00e1s recursos para concentrarlos en Kosovo. Es en ese marco que un sector de la juventud se radicaliza y comienza a engrosar las filas del reci\u00e9n creado (abril 1996) UCK, el <em>Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n de Kosovo<\/em>. La respuesta armada a la agresi\u00f3n serbia abre as\u00ed un escenario de <em>guerra de liberaci\u00f3n nacional<\/em>.<\/p>\n<p>En el otro lado, al interior de Serbia, en el oto\u00f1o de 1997 se celebran elecciones y el resultado de ellas es la configuraci\u00f3n de un gobierno de coalici\u00f3n en el que, junto al partido de Milosevic \u2013el Partido Socialista\u2013, est\u00e1 presente el Partido Radical, de Vojislav Seselj. Sumido en una profunda crisis econ\u00f3mica y el deterioro de siete a\u00f1os de guerra contra el resto de las nacionalidades, y reprimida la oposici\u00f3n interna a esa pol\u00edtica, el nacionalismo gran serbio, de tintes fascistas, campa a sus anchas.<\/p>\n<p>En 1998 el conflicto de Kosovo entra en un estadio distinto. A finales de 1998 se cuentan ya por miles los muertos y por centenares de miles los refugiados. Con los refugiados desplaz\u00e1ndose a la vecina Rep\u00fablica de Macedonia, la situaci\u00f3n amenaza con reavivar el reciente conflicto y con ampliarse a Macedonia y Albania, e involucrar a Grecia y Bulgaria. El conflicto en Kosovo amenaza, entonces, con la desestabilizaci\u00f3n de toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los acontecimientos en Albania, la ca\u00edda estrepitosa del r\u00e9gimen, con la llamada <em>crisis piramidal, <\/em>echa le\u00f1a al fuego de la crisis del \u00e1rea y libera, adem\u00e1s, miles de armas de la descompuesta polic\u00eda y del ej\u00e9rcito alban\u00e9s. <strong>Es con este panorama, cuando ni los serbios ni el ELK parec\u00edan capaces de una victoria militar que cerrara la situaci\u00f3n, que EEUU, la OTAN y la Uni\u00f3n Europea resuelven intervenir de lleno para forzar la situaci\u00f3n a un acuerdo pol\u00edtico<\/strong>.<\/p>\n<p>La conferencia de Rambouillet (febrero-marzo de 1999), impulsada por el imperialismo y con el apoyo de Rugova, resuelve proponer un acuerdo basado en el establecimiento de una autonom\u00eda de Kosovo, que incluir\u00eda elecciones libres, el cese del fuego y una futura conferencia donde se establecer\u00eda la \u201c<em>presencia<\/em> <em>internacional en la regi\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Espoleado por el nacionalismo serbio, el r\u00e9gimen de Belgrado resuelve no firmar el acuerdo. El 24 de marzo de 1999 las tropas de la OTAN bombardean Belgrado. Comienza as\u00ed una nueva guerra, \u00e9sta de agresi\u00f3n imperialista.<\/p>\n<p>Milosevic comenzaba, de esta forma, el mismo camino que esos s\u00e1trapas como Sadam Hussein o, en el presente, Gadafi, que fueron apoyados por el imperialismo y fueron sus hombres durante toda una etapa, hasta que incapaces de resolver su tarea principal \u2013preservar la estabilidad en el \u00e1rea\u2013, y neg\u00e1ndose a retirarse sin ruido, como Mubarak, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea los atacan porque pasan de ser una soluci\u00f3n a ser una traba absoluta para sus planes.<\/p>\n<p>Durante las diez semanas que durar\u00eda esta guerra, la aviaci\u00f3n de la OTAN y los misiles tomahawks centraron sus ataques en la infraestructura serbia: puentes sobre el r\u00edo Danubio, f\u00e1bricas, centrales el\u00e9ctricas, instalaciones de telecomunicaciones, y hasta contra la sede de los \u201csocialistas\u201d yugoslavos (el partido pol\u00edtico dirigido por la esposa de Milosevic).<\/p>\n<p>Las bajas civiles producidas durante los ataques de la OTAN se estiman entre 1.200 y 5.700 civiles, seg\u00fan las autoridades serbias, y en 500 seg\u00fan <em>Human Rights Watch<\/em>. Con respecto a las fuerzas militares yugoslavas, la OTAN estima que un m\u00e1ximo de 5.000 bajas ocurrieron durante el conflicto, mientras que los serbios dieron la cifra de 576 efectivos muertos (462 soldados y 114 polic\u00edas). Despu\u00e9s de finalizada la guerra se desenterraron cerca de 4.500 cuerpos, en su mayor\u00eda de albaneses. Se estima que el total de bajas albanesas se acerca a los 10.000 muertos. Estas cifras, dif\u00edciles de constatar, siguen siendo pol\u00e9micas en la actualidad.<\/p>\n<p>Dado que no hubo combates terrestres en los que participaran las fuerzas de la OTAN, sus bajas fueron muy reducidas. La mayor\u00eda de ellas ligadas a operaciones a\u00e9reas y a accidentes ocurridos durante los combates. La destrucci\u00f3n producida en las fuerzas yugoslavas tampoco fue muy grande.<\/p>\n<p>El 3 de junio, Milosevic ced\u00eda y aceptaba las principales exigencias de la OTAN: <em>cese inmediato de la violencia y de la represi\u00f3n en Kosovo; retirada r\u00e1pida y verificable de todas las fuerzas armadas de la regi\u00f3n; despliegue en Kosovo de fuerzas internacionales civiles y de seguridad bajo la supervisi\u00f3n de la ONU \u2013fuerzas que estar\u00edan formadas esencialmente por la OTAN bajo mando y control \u00fanicos\u2013; establecimiento de una administraci\u00f3n provisional para Kosovo, decidida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo la cual el pueblo de Kosovo podr\u00eda disfrutar de una autonom\u00eda sustancial en el seno de la RFY; tras la retirada militar yugoslava, un n\u00famero convenido de personal yugoslavo ser\u00eda autorizado a regresar; retorno asegurado de todos los refugiados; desarrollo de un proceso pol\u00edtico que llevara a una administraci\u00f3n propia para Kosovo seg\u00fan los principios de soberan\u00eda e integridad territorial de la RFY y de otros Estados de la zona, as\u00ed como el desarme del ELK.<\/em><\/p>\n<p>Medidas todas ellas que iban acompa\u00f1adas de un pomposo compromiso sobre de<em> \u201cun plan de estabilizaci\u00f3n y desarrollo econ\u00f3mico de la regi\u00f3n en crisis; las actividades militares de la OTAN finalizar\u00edan cuando se aceptasen los principios anteriores, especialmente cuando diese comienzo la retirada verificable de las tropas yugoslavas de Kosovo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>El resto de la historia ya es m\u00e1s conocida. Kosovo se convirti\u00f3 en un enclave militar de la OTAN que alcanz\u00f3 su independencia formal en abril de 2008, independencia no reconocida a\u00fan hoy por muchos pa\u00edses, incluso Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Quienes entendimos que en Kosovo y Yugoslavia se libraban a un tiempo dos guerras, una de <em>liberaci\u00f3n nacional del pueblo albano-kosovar<\/em> y otra de <em>agresi\u00f3n imperialista<\/em>, repudiamos el ataque de la OTAN en nombre, precisamente, del derecho de los pueblos a su liberaci\u00f3n nacional y social y alertamos que el desarme de la resistencia kosovar y el acuerdo de paz estaban al servicio de los planes de EEUU y la UE de estabilizar el \u00e1rea, recolonizar el territorio e imponer enclaves militares en el coraz\u00f3n de Europa. Ese apoyo al pueblo albano-kosovar, como antes lo hab\u00eda sido al bosnio y el repudio a la intervenci\u00f3n imperialista y al nacionalismo gran serbio, se expres\u00f3 en una consigna: NI OTAN NI MILOSEVIC. Por ello fuimos tildados, por los amigos de Milosevic, de NI-NIS. Un calificativo resucitado hoy cuando repudiamos el ataque de la OTAN a Libia y apoyamos la insurrecci\u00f3n popular contra Gadafi.<\/p>\n<p><strong>A MODO DE CONCLUSI\u00d3N<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, cuando vivimos sumergidos en una crisis econ\u00f3mica sin precedentes, cuando los pueblos se revelan y aparecen procesos revolucionarios como los del norte de \u00c1frica y Oriente Medio, es bien cierto que la pol\u00edtica del imperialismo apuesta por la <em>reacci\u00f3n democr\u00e1tica<\/em>, por ahogar en las v\u00edas de la \u201cnegociaci\u00f3n\u201d y los <em>\u201cacuerdos\u201d<\/em> las justas demandas sociales y democr\u00e1ticas de los trabajadores y los pueblos del mundo. Pero en ese contexto, la tenacidad de esas luchas de los pueblos, unida a la hecatombe de los dictadores que preservaron durante d\u00e9cadas la estabilidad, y a las dificultades del imperialismo, hace que guerras y revoluciones est\u00e9n a la orden del d\u00eda. No puede sorprender que guerras civiles e intervenciones imperialistas se solapen. La complejidad de la situaci\u00f3n pol\u00edtica se ver\u00e1 acompa\u00f1ada por la complejidad en la naturaleza de los conflictos militares. Para orientarse en medio de ese panorama, los marxistas revolucionarios estaremos obligados a \u201c<em>estudiar la pol\u00edtica que precede a la guerra, la pol\u00edtica que lleva y ha llevado a la guerra\u201d<\/em> y recordar siempre a Lenin y Clausewitz, para no olvidar que <strong><em>\u201chay guerras y guerras\u201d<\/em><\/strong> y que <strong><em>\u201cla guerra no es sino la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado mes de abril [de 2011], en un art\u00edculo titulado \u201cDesde el apoyo al pueblo libio para que derroque a Gadafi, decimos No a la intervenci\u00f3n de la OTAN\u201d, se\u00f1al\u00e1bamos c\u00f3mo en Libia sobre la base de un levantamiento popular que devino en guerra civil contra la dictadura de Gadafi, se hab\u00eda producido una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":27848,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794],"tags":[5351,3065,5402,3481,2846],"class_list":["post-27847","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","tag-bloque-de-teoria","tag-guerra","tag-karl-von-clausewitz","tag-marxismo","tag-teoria-2"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/ii-guerra.jpg?fit=1639%2C1318&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/ii-guerra.jpg?fit=1639%2C1318&ssl=1","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27847"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27847\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27980,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27847\/revisions\/27980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}