{"id":27524,"date":"2014-08-09T17:12:13","date_gmt":"2014-08-09T20:12:13","guid":{"rendered":"http:\/\/litci.org\/es\/?p=27524"},"modified":"2016-11-24T13:22:56","modified_gmt":"2016-11-24T15:22:56","slug":"en-defensa-de-la-revolucion-permanente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/en-defensa-de-la-revolucion-permanente\/","title":{"rendered":"En defensa de la Revoluci\u00f3n Permanente"},"content":{"rendered":"<p><strong>por Alejandro Iturbe<\/strong><\/p>\n<p>Tal como se\u00f1ala el trotskista argentino Nahuel Moreno en la Escuela de Cuadros del MAS (1984), los primeros en utilizar el concepto de \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d fueron Marx y Engels, entre 1845 y 1850, aunque en un sentido s\u00f3lo de car\u00e1cter nacional, ya que ellos consideraban que s\u00f3lo algunos pa\u00edses europeos estaban \u201cmaduros\u201d para la revoluci\u00f3n socialista.<!--more--><\/p>\n<p>Varias d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, el revolucionario bielorruso Alexander Parvus lo retomar\u00eda para plantear una posici\u00f3n diferenciada en el marco del debate que se desarrollaba entre los marxistas del imperio ruso sobre la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n contra el r\u00e9gimen zarista.<\/p>\n<p>En esa escuela de cuadros, Moreno se\u00f1ala que, en ese riqu\u00edsimo debate que transcurr\u00eda en los primeros a\u00f1os del siglo XX, se establecieron b\u00e1sicamente tres posiciones: la etapista de los mencheviques (ala derecha de los marxistas rusos), la de Lenin y los bolcheviques (tambi\u00e9n etapista) y la de Trotsky, que desarrolla la posici\u00f3n de Parvus hacia la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>En las \u201cTesis de Abril\u201d de 1917, luego de la ca\u00edda del zar en febrero, y frente a la revoluci\u00f3n en curso, Lenin modifica su posici\u00f3n y adopta, en los hechos, el enfoque de Trotsky, quien, por su lado, abandona su posici\u00f3n centrista y menchevique sobre la concepci\u00f3n de partido e ingresa con su organizaci\u00f3n al partido bolchevique. De este modo se form\u00f3 el equipo que habr\u00eda de dirigir la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Octubre, la revoluci\u00f3n permanente pas\u00f3 a ser la \u201cteor\u00eda oficial\u201d de los bolcheviques. Sin embargo, a partir de 1924, en el marco del proceso de burocratizaci\u00f3n del partido y de la URSS impulsado por el estalinismo, comienza a sufrir duros ataques, con la teor\u00eda del\u00a0 \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y una nueva formulaci\u00f3n de la \u201crevoluci\u00f3n por etapas\u201d en los pa\u00edses semicoloniales.<\/p>\n<p>Con esta l\u00ednea, la ya burocratizada III Internacional interviene y lleva al desastre la revoluci\u00f3n china de 1923-1928. En debate con esa l\u00ednea, Trotsky escribe su segunda y \u00faltima formulaci\u00f3n de la teor\u00eda, e incorpora, a modo de s\u00edntesis, las famosas \u201cTesis de la revoluci\u00f3n permanente\u201d.<\/p>\n<p>Posteriormente, Nahuel Moreno va a realizar una cr\u00edtica y una revisi\u00f3n de esta formulaci\u00f3n de Trotsky de las Tesis \u2013las que se expresan en el material para la \u201cEscuela de Cuadros\u201d\u2013, que se publican en esta misma edici\u00f3n de <em>Marxismo Vivo<\/em>. Realiza esta cr\u00edtica para reivindicar su contenido esencial.<\/p>\n<p>Moreno tambi\u00e9n realiz\u00f3 una defensa conceptual de la revoluci\u00f3n permanente frente a dos posiciones revisionistas surgidas en el trotskismo, en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970. La primera fue expuesta por Enrst Mandel, con su concepci\u00f3n del neoimperialismo, que Moreno critic\u00f3 por transformar las bases objetivas de la revoluci\u00f3n (la imposibilidad del capitalismo de mejorar el nivel de vida de las masas a partir de que las fuerzas productivas hab\u00edan cesado de crecer) en subjetivas (voluntad de cambiar el mundo y de mejorar los m\u00e9todos de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n). Junto con esto, la direcci\u00f3n mayoritaria de la organizaci\u00f3n llamada Secretariado Unificado (SU) de la Cuarta Internacional apoy\u00f3 la estrategia de la lucha armada de las organizaciones guerrilleristas, abandonando tambi\u00e9n en sus posiciones pol\u00edticas la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente. Ambos debates est\u00e1n reflejados en un trabajo de Moreno de 1973: <em>El Partido y la Revoluci\u00f3n<\/em>, conocido como \u201cel Morenazo\u201d.<\/p>\n<p>La segunda revisi\u00f3n fue planteada por el SWP estadounidense, que transformaba la revoluci\u00f3n permanente en una suma de luchas radicalizadas contras las opresiones del capitalismo. La nueva direcci\u00f3n del SWP fue abandonando tambi\u00e9n la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente hasta transformarse directamente en castrista.<\/p>\n<p>Como resultado de estos debates y de sus elaboraciones. Moreno escribi\u00f3, en 1980, <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em>, el trabajo que dar\u00eda las bases te\u00f3ricas y program\u00e1ticas de la fundaci\u00f3n de una nueva organizaci\u00f3n internacional trotskista: la LIT-CI (Liga Internacional de los Trabajadores &#8211; Cuarta Internacional), en 1982.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El debate actual<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Para nosotros, la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente elaborada por Trotsky mantiene toda su vigencia. Creemos que sigue siendo la \u00fanica teor\u00eda-programa que permite comprender los procesos revolucionarios actuales, como los que est\u00e1n desarroll\u00e1ndose en el Norte de \u00c1frica y Medio Oriente, y orientar a los revolucionarios frente a ellos. Reivindicamos tambi\u00e9n la vigencia de los aportes realizados por Nahuel Moreno. Sin la correcta utilizaci\u00f3n de estas herramientas te\u00f3ricas, es imposible tener una pol\u00edtica concreta correcta de intervenci\u00f3n en los procesos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, consideramos que nuevamente esta concepci\u00f3n est\u00e1 bajo ataque. No s\u00f3lo por parte de los sucesores del estalinismo sino tambi\u00e9n por parte de corrientes que se reivindican trotskistas e incluso \u201cmorenistas\u201d.<\/p>\n<p>Uno de estos ataques, por \u201cderecha\u201d dir\u00edamos, es expresado por la corriente internacional integrada por el MES brasile\u00f1o, el MST argentino y Marea Socialista de Venezuela (proveniente del morenismo y que ahora est\u00e1 por ingresar al SU) que, bajo una supuesta reivindicaci\u00f3n de los aportes de Moreno, desarrolla una concepci\u00f3n que los lleva a una visi\u00f3n y a una pol\u00edtica etapistas del desarrollo de la revoluci\u00f3n, con sus consecuencias: apoyar a los gobiernos burgueses de Venezuela, Bolivia y Ecuador, y proponer s\u00f3lo objetivos democr\u00e1ticos a los procesos del Norte de \u00c1frica y Medio Oriente.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, por \u201cizquierda\u201d, surge una corriente sectaria, expresada por la FT (Fracci\u00f3n Trotskista) encabezada por el PTS argentino. En este caso, a partir de una interpretaci\u00f3n \u201cin extremis\u201d de las Tesis de 1929, se niega el car\u00e1cter de revoluciones a los procesos del Norte de \u00c1frica y Medio Oriente. Lo que los llev\u00f3 a no apoyar la lucha militar de los \u201crebeldes\u201d contra Khadafi en Libia (caracteriz\u00e1ndolos como \u201ctropa terrestre del imperialismo\u201d), y a no hacerlo ahora con las fuerzas que enfrentan a Bashar al Assad en Siria.<\/p>\n<p>Con este material queremos, por un lado, presentar un resumen del surgimiento y el desarrollo de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente de Trotsky y analizar los aportes de Moreno. Por otro lado, abordar estos debates actuales y realizar una defensa de la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente que, tal como dijimos, consideramos una herramienta imprescindible para orientar la intervenci\u00f3n de los revolucionarios en la actualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EL DESARROLLO DE LA TEOR\u00cdA (1905-1929)\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>Tal como hemos se\u00f1alado, las tres revoluciones rusas (1905, febrero y octubre de 1917) se vieron cruzadas por un intenso debate te\u00f3rico, program\u00e1tico y pol\u00edtico entre las corrientes marxistas de ese pa\u00eds, cuyas posiciones definieron la intervenci\u00f3n de cada una de ellas.<\/p>\n<p>De las tres posiciones b\u00e1sicas definidas en este debate, queremos extendernos un poco en los textos principales de Lenin, ya que luego tendr\u00e1n su importancia en las siguientes partes de este material.<\/p>\n<p>Lenin y los bolcheviques coincid\u00edan con un aspecto del an\u00e1lisis de los mencheviques: Rusia todav\u00eda no estaba \u201cmadura\u201d para la revoluci\u00f3n socialista, por lo tanto, el proceso se dar\u00eda en dos etapas, una primera, \u201cdemocr\u00e1tica\u201d, y otra, posterior, \u201csocialista\u201d.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>El grado de desarrollo econ\u00f3mico de Rusia (condici\u00f3n objetiva) y el grado de conciencia y organizaci\u00f3n de las grandes masas del proletariado (condici\u00f3n subjetiva, indisolublemente ligada con la objetiva) hacen imposible la absoluta liberaci\u00f3n inmediata de la clase obrera. <\/em><\/p>\n<p><em>S\u00f3lo la gente m\u00e1s ignorante puede no ver el car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que se est\u00e1 operando; s\u00f3lo los optimistas m\u00e1s c\u00e1ndidos pueden olvidar cu\u00e1n poco conocen a\u00fan las masas obreras las metas del socialismo y los procedimientos para alcanzarlo. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Los marxistas est\u00e1n absolutamente convencidos del car\u00e1cter burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n rusa. Esto significa que las transformaciones democr\u00e1ticas en el r\u00e9gimen pol\u00edtico y las transformaciones econ\u00f3mico-sociales, que se han convertido en una necesidad para Rusia, no s\u00f3lo no implican de por s\u00ed el socavamiento del capitalismo, el socavamiento de la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda, sino que, por el contrario, desbrozar\u00e1n por primera vez el terreno como es debido para un desarrollo vasto y r\u00e1pido, europeo y no asi\u00e1tico, del capitalismo; por primera vez har\u00e1n posible la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda como clase. <\/em><\/p>\n<p><em>La revoluci\u00f3n burguesa es una revoluci\u00f3n que no va m\u00e1s all\u00e1 del marco del r\u00e9gimen econ\u00f3mico-social burgu\u00e9s, esto es, capitalista. La revoluci\u00f3n burguesa expresa las necesidades del desarrollo del capitalismo no s\u00f3lo no destruyendo sus bases, sino, al contrario, ensanch\u00e1ndolas y profundiz\u00e1ndolas. Esta revoluci\u00f3n expresa, por tanto, no s\u00f3lo los intereses de la clase obrera, sino tambi\u00e9n los de toda la burgues\u00eda.<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, a diferencia de los mencheviques, Lenin opinaba que la burgues\u00eda era una clase que ya no pod\u00eda jugar un rol revolucionario o progresivo por su profunda asociaci\u00f3n con el capitalismo imperialista y los terratenientes. Ella s\u00f3lo apostaba a arrancar algunas reformas a trav\u00e9s de los acuerdos \u201cpor arriba\u201d con el zarismo y, al mismo tiempo, su profundo temor a la movilizaci\u00f3n de masas la ubicaba claramente en el campo de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n, entonces, ser\u00eda encabezada por una alianza del proletariado y el campesinado (sin definici\u00f3n clara de qui\u00e9n predominar\u00eda en la alianza). Despu\u00e9s de derrocado el zarismo, deb\u00eda instalarse una <em>\u201cdictadura democr\u00e1tica de obreros y campesinos\u201d<\/em> cuya tarea ser\u00eda, precisamente, llevar adelante las tareas que la burgues\u00eda ya era incapaz de garantizar y que abrir\u00eda para el futuro la posibilidad de avanzar hacia el socialismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El giro de Lenin en abril de 1917<\/strong><\/p>\n<p>Una vez derrocado el r\u00e9gimen zarista \u2013en febrero de 1917\u2013, se instal\u00f3 en Rusia un Gobierno Provisional \u00a0encabezado por el pr\u00edncipe Lvov e integrado b\u00e1sicamente por los kadetes (principal partido de la burgues\u00eda liberal), los eseristas (partido populista de gran peso en los campesinos) y los mencheviques. Este gobierno manten\u00eda la participaci\u00f3n de Rusia en la guerra imperialista y pospon\u00eda de modo indefinido la reforma agraria.<\/p>\n<p>Antes de su vuelta a Rusia, Lenin escribe las famosas \u201cTesis de Abril\u201d, modifica la tradicional l\u00ednea bolchevique de dictadura democr\u00e1tica (que estaba siendo aplicada por los dirigentes presentes en Rusia) y la reemplaza por la de dictadura del proletariado. Consecuente con eso, llamaba a no dar ning\u00fan apoyo al Gobierno Provisional y a preparar su derrocamiento para que el poder pasase a manos de los Soviets y as\u00ed aplicar el programa democr\u00e1tico de la revoluci\u00f3n (Paz, Pan y Tierra), \u201cexplicando pacientemente\u201d esta necesidad mientras los bolcheviques fueran minor\u00eda en este organismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revoluci\u00f3n, que ha dado el poder a la burgues\u00eda por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organizaci\u00f3n, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Ning\u00fan apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria \u00abexigencia\u00bb de que deje de ser imperialista. <\/em><\/p>\n<p><em>Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la \u00fanica forma posible de gobierno revolucionario y que, por ello, mientras este gobierno se someta a la influencia de la burgues\u00eda, nuestra misi\u00f3n s\u00f3lo puede consistir en explicar los errores de su t\u00e1ctica de un modo paciente, sistem\u00e1tico, tenaz y adaptado especialmente a las necesidades pr\u00e1cticas de las masas.(\u2026) <\/em><\/p>\n<p><em>Mientras estemos en minor\u00eda, desarrollaremos una labor de cr\u00edtica y esclarecimiento de los errores, propugnando al mismo tiempo, la necesidad de que todo el poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que, sobre la base de la experiencia, las masas corrijan sus errores.<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lenin no se limita a formular un programa democr\u00e1tico para este futuro gobierno sino que le plantea las primeras tareas transicionales o socialistas, como la fusi\u00f3n de todos los bancos en un banco estatal \u00fanico bajo control de los soviets y la instauraci\u00f3n, bajo control de este organismo, de una \u201cproducci\u00f3n y distribuci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p>El texto de las Tesis es muy corto y est\u00e1 destinado a dar la batalla para reorientar al partido en medio del proceso revolucionario. En ellas, Lenin no aborda el an\u00e1lisis te\u00f3rico y pol\u00edtico que est\u00e1 por detr\u00e1s del giro. En ese texto, tiene un peso evidente el papel nefasto que estaban jugando mencheviques y eseristas al integrar el gobierno burgu\u00e9s y apoyar la pol\u00edtica contrarrevolucionaria de la burgues\u00eda liberal. Lo concreto es que Lenin toma, en los hechos, el enfoque de Trotsky de la \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d. En este sentido, la consigna \u201cTodo el poder a los Soviets\u201d es la concreci\u00f3n de la \u201cDictadura del Proletariado\u201d.<\/p>\n<p>Entre 1917 y 1923, este enfoque fue la \u201cteor\u00eda oficial\u201d del partido y del nuevo Estado, y as\u00ed fueron publicados los trabajos de Trotsky (<em>Balance y Perspectivas<\/em>, 1919) y ense\u00f1ados en escuelas y universidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los tres aspectos de la revoluci\u00f3n permanente<\/strong><\/p>\n<p>Durante esos a\u00f1os, Trotsky presenta lo que \u00e9l llam\u00f3 los \u201ctres aspectos\u201d de la revoluci\u00f3n permanente. Luego debi\u00f3 defenderlos del ataque del estalinismo y sus aliados, y los formular\u00eda, de modo a la vez desarrollado y sint\u00e9tico, en 1929. Ellos son:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>El de la <em>din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n hasta la toma del poder y el per\u00edodo inmediato posterior<\/em>, a nivel nacional. Es decir, la transformaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en socialista (con un \u201critmo permanente\u201d), al que ya nos hemos referido.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Despu\u00e9s de la toma del poder, <em>durante la propia revoluci\u00f3n socialista<\/em>, contin\u00faa el proceso de lucha de clases y de los grupos sociales, y la sociedad no alcanza su equilibrio.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>El tercer aspecto es el car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n socialista.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Los ataques del stalinismo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de 1924, la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente comienza a sufrir ataques cada vez m\u00e1s duros del estalinismo \u2013que se conformaba como la corriente dominante al interior del partido y de la III Internacional\u2013 y de sus aliados (Bujarin, entre otros), como reflejo del proceso de burocratizaci\u00f3n al interior de ambas organizaciones y, fundamentalmente, del Estado sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>La extensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista al continente europeo y a sus pa\u00edses m\u00e1s desarrollados hab\u00eda sufrido un duro golpe en Alemania, y en Italia hab\u00eda triunfado el fascismo de Mussolini. A nivel interno, la guerra civil hab\u00eda dejado a la URSS muy debilitada y planteaba la necesidad de aplicar las concesiones capitalistas de la NEP (Nueva Econom\u00eda Pol\u00edtica). Tambi\u00e9n hab\u00eda diezmado a la joven vanguardia proletaria de la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>En este contexto doblemente desfavorable, el atraso econ\u00f3mico-social de Rusia cobra su precio y avanza r\u00e1pidamente la burocratizaci\u00f3n del Estado y del partido, que se extend\u00eda tambi\u00e9n a la Tercera. Para defender sus privilegios, la burocracia elabora ideolog\u00edas que los justifican y, junto con la liquidaci\u00f3n de la vieja guardia bolchevique, comienza a liquidar tambi\u00e9n la teor\u00eda y el programa de la revoluci\u00f3n, es decir, a atacar la teor\u00eda-programa de la revoluci\u00f3n permanente. Surge as\u00ed, la teor\u00eda del socialismo en un solo pa\u00eds, con sus dos aspectos.<\/p>\n<p>Por un lado, la estrategia de que Rusia avanzase por s\u00ed misma hacia el socialismo (as\u00ed fuese \u201ca paso de tortuga\u201d y alentando el enriquecimiento del campesino medio). Por el otro, el desarrollo de la revoluci\u00f3n socialista internacional es reemplazado por la \u201cdefensa de la URSS\u201d como cuesti\u00f3n central, una preparaci\u00f3n de lo que luego ser\u00eda la \u201ccoexistencia pac\u00edfica\u201d con el imperialismo.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses semicoloniales, esto se expres\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n por etapas y la alianza con la burgues\u00eda nacional (en los hechos, el apoyo y la supeditaci\u00f3n de los partidos comunistas a los movimientos burgueses nacionales). Veamos c\u00f3mo Trotsky analiza estas cr\u00edticas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Los ataques de los ep\u00edgonos van dirigidos, aunque no con igual claridad, contra los tres aspectos de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Y no pod\u00eda ser de otro modo, puesto que se trata de partes inseparables de un todo. Los ep\u00edgonos separan mec\u00e1nicamente la dictadura democr\u00e1tica de la socialista, la revoluci\u00f3n socialista nacional de la internacional. La conquista del poder dentro de las fronteras nacionales es para ellos, en el fondo, no el acto inicial sino la etapa final de la revoluci\u00f3n: despu\u00e9s, se abre un per\u00edodo de reformas que conducen a la sociedad socialista nacional (\u2026) Proclaman la posibilidad de proceder a edificar una sociedad socialista completa y aislada en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Para ellos, la revoluci\u00f3n mundial, condici\u00f3n necesaria de la victoria, no es m\u00e1s que una circunstancia favorable. Los ep\u00edgonos han llegado a esta ruptura radical con el marxismo al cabo de una lucha permanente contra la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente.<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el plano internacional, esto se expresaba en la l\u00ednea hacia la revoluci\u00f3n china en curso, ordenando a los comunistas a ingresar en el partido burgu\u00e9s Kuomintang, considerado organizaci\u00f3n \u201csimpatizante\u201d de la Tercera:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En los a\u00f1os de 1925 a 1927 adoptan ante la revoluci\u00f3n nacional china la orientaci\u00f3n de un movimiento dirigido por la burgues\u00eda del pa\u00eds. Luego, propugnan para dicho pa\u00eds la consigna de la dictadura democr\u00e1tica de los obreros y campesinos, oponi\u00e9ndola a la dictadura del proletariado<\/em>.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tales posiciones se originan en la defensa de los privilegios de la burocracia sovi\u00e9tica:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hemos explicado ya m\u00e1s de una vez que esta revisi\u00f3n de valores se ha efectuado bajo la influencia de las necesidades sociales de la burocracia sovi\u00e9tica, la cual se ha ido volviendo cada vez m\u00e1s conservadora, cada vez m\u00e1s preocupada de mantener el orden nacional y propensa a exigir que la revoluci\u00f3n ya realizada y que le asegura a ella una situaci\u00f3n privilegiada sea considerada suficiente para proceder a la edificaci\u00f3n pac\u00edfica del socialismo.<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1928, bajo la doble presi\u00f3n de la derrota que hab\u00eda ocasionado la l\u00ednea de la Tercera a las masas y al partido comunista chino, por un lado, y a la llamada \u201ccrisis de las tijeras\u201d producida dentro de la URSS (negativa del campesinado de entregar sus cosechas al Estado), la burocracia estalinista da un brusco giro a la izquierda, que ser\u00eda conocido como el \u201ctercer per\u00edodo\u201d. A nivel interno, lleva adelante la colectivizaci\u00f3n forzosa del campo, con un alt\u00edsimo costo en vidas y bienes. A nivel internacional, la Tercera ordena una insurrecci\u00f3n artificial del proletariado chino, encabezada por el partido comunista, contra el gobierno del Kuomintang, que lleva a una derrota a\u00fan mayor del proceso. A diferencia de numerosos miembros de la oposici\u00f3n de izquierda????, que vieron en ese giro un acercamiento al programa y a las posiciones de la Oposici\u00f3n de Izquierda (a partir de all\u00ed, capitularon al estalinismo), Trotsky no se enga\u00f1aba sobre el car\u00e1cter de ese giro:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La burocracia estalinista pone de manifiesto el car\u00e1cter puramente t\u00e1ctico de su viraje hacia la izquierda, y c\u00f3mo ello no significa una renuncia a los fundamentos estrat\u00e9gicos nacional-reformistas. No hay para qu\u00e9 pararse a explicar la trascendencia de esto: es sabido que en la pol\u00edtica, como en la guerra, la t\u00e1ctica se halla siempre subordinada en \u00faltima instancia a la estrategia.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Respuesta de Trotsky a algunos ataques<\/strong><\/p>\n<p>El estalinismo realizaba varias acusaciones de car\u00e1cter te\u00f3rico-pol\u00edtico sobre la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente. Con respecto a Rusia, esta corriente afirmaba que <em>\u201cTrotsky ignoraba la diferencia existente entre la revoluci\u00f3n burguesa y la socialista\u201d<\/em> y que <em>\u201cno prestaba la menor atenci\u00f3n al problema agrario, ignorando la existencia de la clase campesina e imaginando la revoluci\u00f3n como una lucha sostenida exclusivamente por el proletariado contra el zarismo\u201d<\/em>. En su respuesta, Trotsky reitera algunos elementos centrales de la teor\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Las dos primeras afirmaciones son\u2026 fundamentalmente falsas. Yo part\u00eda precisamente del car\u00e1cter democr\u00e1tico burgu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, para llegar a la conclusi\u00f3n de que la profundidad de la crisis agraria pod\u00eda llevar al poder al proletariado en la atrasada Rusia. No fue otra la idea que sostuve en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n de 1905 ni la que expresaba al dar a la revoluci\u00f3n el calificativo de \u00abpermanente\u00bb, esto es, de tr\u00e1nsito revolucionario directo de la etapa burguesa a la socialista. Expresando esta misma idea, Lenin hab\u00eda de hablar m\u00e1s tarde de conversi\u00f3n de la revoluci\u00f3n burguesa en socialista. En 1924, Stalin opon\u00eda esta idea de \u201cconversi\u00f3n\u201d a la de revoluci\u00f3n permanente, que consideraba como el salto del reinado de la autocracia al reinado del socialismo. El desventurado \u00abte\u00f3rico\u00bb no se tom\u00f3 el trabajo de reflexionar qu\u00e9 significa, en este caso, el car\u00e1cter permanente de la revoluci\u00f3n, o lo que es lo mismo, el ritmo ininterrumpido de su desarrollo\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Lenin y Trotsky eran tan conscientes del peso del campesinado y del problema agrario en Rusia, y de la necesidad de la alianza obrero-campesina que deber\u00eda dar sustento a la dictadura del proletariado, que aceptaron dejar de lado, por todo un per\u00edodo, el tradicional programa socialista para el campo y tomaron el de la reforma agraria (tarea democr\u00e1tico-burguesa) para garantizar la alianza con los socialistas revolucionarios de izquierda que dio base social al primer gobierno sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Otro problema diferente, que excede el objetivo de este trabajo, es el an\u00e1lisis de las contradicciones que le generaba a la econom\u00eda planificada la subsistencia de la propiedad privada en el campo, cuyas tendencias, en caso de no ser combatidas o neutralizadas, generar\u00edan duros choques, como aconteci\u00f3, primero, con el \u201ccomunismo de guerra\u201d y luego con la \u201ccrisis de las tijeras\u201d. Lo que aqu\u00ed queremos se\u00f1alar es que, lejos de \u201cignorar al campesinado\u201d y el atraso de Rusia y su estructura social, la revoluci\u00f3n permanente era el \u00fanico enfoque marxista y revolucionario para responder a esta realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El debate con Preobashensky<\/strong><\/p>\n<p>Queremos destacar tambi\u00e9n la pol\u00e9mica que Trotsky y Yevgueni Preobashensky (dirigente bolchevique, proveniente de la misma corriente de Trotsky y muy cercano a \u00e9l) desarrollaron durante el proceso de la revoluci\u00f3n china de 1924-1928.<\/p>\n<p>Tal como se\u00f1ala Moreno, Preobashensky critic\u00f3 lo que consideraba el error de Trotsky \u2013querer encuadrar esa revoluci\u00f3n en el mismo esquema te\u00f3rico de la Revoluci\u00f3n de Octubre\u2013 y plante\u00f3 la posibilidad de que hubiera otro sujeto social de la revoluci\u00f3n, distinto del proletariado, y tambi\u00e9n otra direcci\u00f3n que no fuera la de un partido obrero revolucionario.<\/p>\n<p>Una de las respuestas de Trotsky es muy interesante porque en ella, de alguna forma, \u00e9l \u201cdestila\u201d dial\u00e9cticamente <strong>el contenido esencial de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente<\/strong>: puede haber otro sujeto social que no sea el proletariado (y, aunque no lo incluya en la respuesta, se desprende que tambi\u00e9n otra direcci\u00f3n que no sea un partido obrero revolucionario), lo central es que (por los enemigos que debe enfrentar y las tareas que debe llevar adelante)<strong> para garantizar las tareas democr\u00e1ticas hay que hacer la revoluci\u00f3n socialista<\/strong>. Ese es, en \u00faltima instancia, el <em>contenido esencial<\/em> de la revoluci\u00f3n permanente, que luego ser\u00eda retomado por Nahuel Moreno.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La formulaci\u00f3n de 1929<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, Trotsky no profundizar\u00eda ni desarrollar\u00eda esta l\u00ednea de an\u00e1lisis. Por el contrario, en 1929, luego de la derrota de la revoluci\u00f3n china, escribe su trabajo <em>La Revoluci\u00f3n Permanente<\/em> e incluye al final de ese trabajo las famosas <em>Tesis<\/em>, que quedar\u00edan como una especie de resumen de su teor\u00eda..<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, Trotsky abandona la dial\u00e9ctica que expresaba en su respuesta a la cr\u00edtica de Preobashensky y pone como <strong>condici\u00f3n para el triunfo<\/strong> <strong>de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica<\/strong> <em>\u201cla direcci\u00f3n pol\u00edtica de la vanguardia proletaria organizada en Partido Comunista\u201d<\/em>. Como destaca Moreno en su elaboraci\u00f3n, esta condici\u00f3n no se cumplir\u00e1 en ninguno de los procesos revolucionarios de la segunda posguerra que crearon nuevos estados obreros.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LOS APORTES DE NAHUEL MORENO<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La \u201chip\u00f3tesis altamente improbable\u201d del Programa de Transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En 1938, Trotsky escribe el \u201cPrograma de Transici\u00f3n\u201d como base para la fundaci\u00f3n de la IV Internacional. En uno de sus cap\u00edtulos se refiere al Gobierno Obrero y Campesino y explica el doble car\u00e1cter de esta f\u00f3rmula. Por un lado, como consigna que populariza el contenido de la dictadura del proletariado apoyada en la alianza con el campesinado. Por el otro, como la t\u00e1ctica que fue usada por los bolcheviques, entre abril y setiembre de 1917, exigiendo a los mencheviques y socialistas revolucionarios que <em>\u201crompiesen con la burgues\u00eda y tomasen el poder en sus manos\u201d. <\/em>Si tal cosa hubiese sucedido, dicho gobierno <em>\u201cn<\/em><em>o hubiera hecho m\u00e1s que acelerar y facilitar la instauraci\u00f3n de la dictadura del proletariado\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Trotsky se\u00f1ala que toda la experiencia hist\u00f3rica confirma que <em>\u201ca\u00fan en las condiciones m\u00e1s favorables, los partidos de la democracia peque\u00f1oburguesa (socialistas revolucionarios, socialdem\u00f3cratas, estalinistas, anarquistas) son incapaces de crear un gobierno obrero y campesino, vale decir, un gobierno independiente de la burgues\u00eda\u201d<\/em>. \u00a0Hasta aqu\u00ed, se ubica en la l\u00ednea de razonamiento de las Tesis de 1929. Sin embargo, agrega luego:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00bfEs posible la creaci\u00f3n del gobierno obrero y campesino por las organizaciones obreras tradicionales? La experiencia del pasado demuestra, como ya lo hemos dicho, que esto es por lo menos, poco probable. No obstante, no es posible negar categ\u00f3rica\u00admente a priori la posibilidad te\u00f3rica de que bajo la influencia de una combinaci\u00f3n muy excepcional (guerra, derrota, crack financiero, ofensiva revolucionaria de las masas, etc.) los partidos peque\u00f1oburgueses sin excepci\u00f3n a los estalinistas, pueden llegar m\u00e1s lejos de lo que ellos quisieran en el camino de una ruptura con la burgues\u00eda. En cualquier caso, una cosa est\u00e1 fuera de dudas: a\u00fan en el caso de que esa variante poco probable llegara a realizarse en alguna parte y un \u201cgobierno obrero y campesino\u201d -en el sentido indicado m\u00e1s arriba- llegara a constituirse, no representar\u00eda m\u00e1s que un corto episodio en el camino de la verdadera dictadura del proletariado.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed Trotsky retoma el an\u00e1lisis dial\u00e9ctico de la respuesta a Preobashensky y acepta que, bajo determinadas condiciones excepcionales, podr\u00eda haber procesos que obligasen a direcciones no revolucionarias, peque\u00f1oburguesas, a ir \u201cm\u00e1s lejos\u201d, y vuelve sobre la esencia del contenido de la permanente: ser\u00eda un paso hacia la dictadura del proletariado.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n permanente ha sido confirmada en la segunda posguerra<\/strong><\/p>\n<p>Nahuel Moreno profundizar\u00eda esta l\u00ednea de razonamiento, al analizar las revoluciones de la segunda posguerra y ver que no se hab\u00edan desarrollado seg\u00fan el esquema tradicional de Trotsky sino siguiendo cursos diferentes. Sus aportes m\u00e1s importantes y sus cr\u00edticas a la formulaci\u00f3n de las Tesis de 1929), son en el terreno del sujeto social (clase) y del sujeto pol\u00edtico (direcci\u00f3n) de los procesos.<\/p>\n<p>Moreno realiza una reivindicaci\u00f3n de lo que considera esencial de la revoluci\u00f3n permanente: o se avanza hacia la revoluci\u00f3n socialista en el plano nacional e internacional o las revoluciones son derrotadas y retroceden. En este sentido, tal como afirm\u00f3 Trotsky, las tareas de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica son parte de la revoluci\u00f3n socialista y s\u00f3lo pueden garantizarse a trav\u00e9s de ella. Pero pueden ser realizadas por otros sujetos sociales y pol\u00edticos \u00bf\u00bf\u00bf\u00bf\u00bf\u00bfdistintos?????? que los previstos por Trotsky.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Moreno comprend\u00eda claramente la diferencia entre la Revoluci\u00f3n de Octubre (encabezada por el proletariado y dirigida por el partido revolucionario) y las que llamaba \u201crevoluciones de febrero\u201d (dirigidas por los aparatos burocr\u00e1ticos y contrarrevolucionarios). Tambi\u00e9n comprend\u00eda que la pol\u00edtica de estas direcciones era tratar de frenar la din\u00e1mica de la revoluci\u00f3n en sus estadios democr\u00e1tico y nacional.<\/p>\n<p>Pero, al mismo tiempo, ve\u00eda la contradicci\u00f3n entre la formulaci\u00f3n cl\u00e1sica que limitaba el cumplimiento de las tareas democr\u00e1ticas \u2013ni qu\u00e9 decir de las de la transici\u00f3n al socialismo, al modelo de Octubre\u2013 y los procesos que se hab\u00edan dado en la realidad. Era necesario separar y analizar por separado ambas cuestiones para reivindicar la vigencia de lo esencial de revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Para que no queden dudas sobre el car\u00e1cter general del proceso de revoluci\u00f3n permanente y de la integraci\u00f3n de las tareas democr\u00e1ticas en ese proceso general (no como etapa independiente), concluye: <em>\u201cTodas las revoluciones actuales son socialistas por el enemigo que enfrentan \u2013la burgues\u00eda y su aparato estatal\u2013, y por el car\u00e1cter de clase de quienes las hacen, los trabajadores\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>UNA PROFUNDA REVISI\u00d3N DE LA TEOR\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la corriente de origen morenista formada por el MST de Argentina, el MES brasile\u00f1o (integrante del PSOL) y Marea Socialista de Venezuela (integrante del PSUV) han desarrollado una profunda revisi\u00f3n de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente para fundamentar su apoyo al chavismo en Venezuela, a Evo Morales en Bolivia y a Correa en el Ecuador, y que ahora utilizan para orientar su pol\u00edtica frente a los procesos revolucionarios en el Norte de \u00c1frica y Medio Oriente.<\/p>\n<p>Le dedicamos un cap\u00edtulo de este trabajo no tanto por el peso real que esta corriente tiene sino porque su l\u00ednea de razonamiento pretende vestir de trotskismo y de morenismo una revisi\u00f3n de la teor\u00eda que transforma su car\u00e1cter permanente en una nueva propuesta etapista.<\/p>\n<p>Esta revisi\u00f3n comienza con una reivindicaci\u00f3n del trabajo de Lenin: <em>Dos t\u00e1cticas de la socialdemocracia<\/em>, que ya hemos citado, y una particular interpretaci\u00f3n de su giro con las <em>Tesis de Abril<\/em> de 1917. Seg\u00fan Roberto Robaina (dirigente del MES y del PSOL), <strong>Lenin nunca habr\u00eda adoptado en su totalidad la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente <\/strong>defendida por Trotsky:<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Fue la orientaci\u00f3n de Lenin de 1905 la que permiti\u00f3 que los bolcheviques adoptasen una l\u00ednea pol\u00edtica correcta \u2013cuya consigna central era \u201cabajo el zar\u201d para impulsar la revoluci\u00f3n rusa, cuya primera victoria ocurri\u00f3 en febrero de 1917. (\u2026) Pero ser\u00eda incorrecto definir que las Tesis de Abril fueran una conversi\u00f3n pura y simple de Lenin a la permanente de Trotsky defendida en 1905.<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta interpretaci\u00f3n, la posici\u00f3n de Lenin de no entrar al gobierno provisional era de car\u00e1cter pol\u00edtico concreto y no algo que surg\u00eda como un resultado inevitable de la estrategia general adoptada:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Al mismo tiempo Lenin siempre defendi\u00f3&#8230; que la entrada al gobierno depend\u00eda de la correlaci\u00f3n de fuerzas y de las posibilidades de cambiar el pa\u00eds \u201cde arriba hacia abajo\u201d y no s\u00f3lo de \u201cabajo para arriba\u201d. (\u2026) En febrero de 1917, la opci\u00f3n fue no entrar ya que la naturaleza y la pol\u00edtica del gobierno provisorio de Kerensky iban contra la movilizaci\u00f3n, habiendo adem\u00e1s adoptado una pol\u00edtica proimperialista, de conciliaci\u00f3n con los privilegiados, no garantizando ni el pan ni la paz y, por lo tanto, opuesta a los intereses de la revoluci\u00f3n mundial. En estas condiciones, participar o apoyar significaba ceder en lo esencial y desarmar la continuidad de la lucha.<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una prueba de este supuesto enfoque de Lenin ser\u00eda el hecho de que <em>\u201cpropuso un compromiso con los mencheviques y socialistas revolucionarios: que si ellos aceptasen el poder de los soviets \u2013en un momento en que Lenin era minor\u00eda en esta instituci\u00f3n\u2013 los bolcheviques renunciar\u00edan a la defensa de la insurrecci\u00f3n y disputar\u00edan el poder por la v\u00eda pac\u00edfica\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Por eso, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Octubre, Trotsky sac\u00f3 la conclusi\u00f3n de que<em> \u201cla dictadura democr\u00e1tica, como hab\u00eda sido formulada por Lenin en 1905, no se realizar\u00eda m\u00e1s\u201d<\/em>. Es decir, que <em>\u201csu tesis tendr\u00eda validez universal\u201d<\/em>. Por el contrario, <em>\u201cLenin no escribi\u00f3 nada sobre esto despu\u00e9s de la experiencia de Octubre\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Incluso, al escribir las Tesis de Oriente<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, <em>\u201cpara armar a las revoluciones en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de octubre de 1917, podemos decir que reafirm\u00f3 la tesis de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y del campesinado al proponer que los partidos comunistas integrasen \u2013siempre manteniendo su independencia organizativa\u2013 los movimientos nacionalistas revolucionarios, inclusive con sectores burgueses nacionalistas revolucionarios\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n general de Robaina es que, si una revoluci\u00f3n como la de 1905 hubiese triunfado y dado lugar a un \u201cgobierno provisorio revolucionario\u201d, <em>\u201ccon la participaci\u00f3n de los bolcheviques y mencheviques, sectores burgueses, un gobierno de crisis, de choques internos, totalmente inestable\u201d<\/em>, todo indica que Lenin <em>\u201cestaba decidido a entrar\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una falsa reivindicaci\u00f3n de Nahuel Moreno<\/strong><\/p>\n<p>En su revisi\u00f3n, Robaina busca tambi\u00e9n apoyarse en los aportes y en las cr\u00edticas de Moreno a Trotsky. Comienza por una aparente reivindicaci\u00f3n de los aportes de Moreno: \u201cpara expropiar no precisa de direcci\u00f3n socialista ni del proletariado como sujeto social\u201d. Luego se\u00f1ala que aplic\u00f3 esa definici\u00f3n a la revoluci\u00f3n cubana (tambi\u00e9n dirigida por una organizaci\u00f3n revolucionaria peque\u00f1oburguesa, el Movimiento 26 de Julio, apoyada en el campesinado en combinaci\u00f3n con la insurrecci\u00f3n urbana) y la extendi\u00f3 a los procesos en que el estalinismo, al ocupar los pa\u00edses del Este [de Europa], se vio obligado a expropiar.<\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s de esta reivindicaci\u00f3n, Robaina avanza m\u00e1s y plantea que ellas generaban un problema que Moreno s\u00f3lo habr\u00eda resuelto \u201ca medias\u201d. Si esas revoluciones no son como las de Octubre ni sus direcciones son \u201cnuestras\u201d direcciones revolucionarias internacionalistas, hay que apoyarlas y, a la vez, seguir impulsando la movilizaci\u00f3n permanente del proletariado como sujeto central del proceso, la democracia obrera, la internacionalizaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de la internacional y sus secciones nacionales, tal como hizo Moreno.<\/p>\n<p>El problema que Moreno no habr\u00eda logrado resolver es el de los \u201creg\u00edmenes intermedios\u201d que podr\u00edan surgir de estos procesos revolucionarios distintos de Octubre:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora hay otra cuesti\u00f3n: nosotros sabemos separar la existencia de reg\u00edmenes intermediarios. Trotsky dijo que no hab\u00eda. Esta es una de las tesis de la permanente: no hay r\u00e9gimen intermedio entre el bolchevismo y el kerenkismo. En esto Trotsky err\u00f3 feo. Pueden s\u00ed existir reg\u00edmenes que no son como el de Kerenski y que no son la dictadura revolucionaria del proletariado. Nosotros sabemos separar. Existen reg\u00edmenes intermedios y el chavismo es uno de ellos. No es kerenkismo. (&#8230;) Ser\u00eda el caso te\u00f3rico de la dictadura democr\u00e1tica del proletariado y del campesinado que Lenin defendi\u00f3 en 1905.<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una discusi\u00f3n actual<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Robaina no apunta a una cuesti\u00f3n meramente hist\u00f3rica o s\u00f3lo te\u00f3rica. Sus conclusiones tienen profundas implicancias en la pol\u00edtica actual de esta corriente, especialmente frente a los procesos latinoamericanos que originaron los llamados \u201cgobiernos bolivarianos\u201d:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En los \u00faltimos a\u00f1os, Am\u00e9rica Latina ha vivido numerosos procesos de movilizaciones revolucionarias, de insurrecciones y semi insurrecciones que no culminaron con la destrucci\u00f3n del estado burgu\u00e9s. En algunas de ellas, notoriamente Bolivia y Venezuela, surgieron de estos procesos \u2013por la combinaci\u00f3n de insurrecciones y elecciones\u2013 gobiernos que enfrentan al neoliberalismo \u2013pol\u00edtica econ\u00f3mica actual del capitalismo imperialista\u2013 y desarrollaron pol\u00edticas que conducen a estos pa\u00edses a la condici\u00f3n de naciones independientes en el sentido conceptuado por Lenin y por la III Internacional.<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfNo es v\u00e1lido, por ejemplo, definir que lo que hemos visto en la Venezuela de hoy, en Ecuador y en Bolivia, son una especie de \u201cgobierno provisorio revolucionario\u201d del tipo defendido por Lenin en 1905? &#8230;<strong>esos gobiernos tienen un poco de estas caracter\u00edsticas<\/strong>\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n de este enfoque, la l\u00ednea es no s\u00f3lo apoyar sino <strong>entrar y ser parte de esos gobiernos<\/strong>, para pelear \u201cdesde adentro\u201d la din\u00e1mica del proceso:<\/p>\n<p><em>Nuestra pol\u00edtica es ser parte de este proceso manteniendo nuestra independencia organizativa&#8230; Se trata de construir un polo que pueda transformarse en una alternativa que incida sobre los sectores m\u00e1s progresistas del aparato estatal y sobre el movimiento de masas.<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Coherente con esa conclusi\u00f3n, <em>Marea Socialista<\/em> integra el PSUV, partido del gobierno chavista venezolano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un programa puramente democr\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p>A este an\u00e1lisis general, esta corriente suma adem\u00e1s una visi\u00f3n de un \u201ccambio estructural\u201d desfavorable de la relaci\u00f3n de fuerzas entre el capitalismo y las masas, ocurrida en las \u00faltimas d\u00e9cadas (tesis defendida por el economista marxista franc\u00e9s Fran\u00e7ois Chesnais). Un cambio superior y que se impone por sobre la situaci\u00f3n concreta de la lucha de clases. Esta situaci\u00f3n desfavorable para las masas determina, en los hechos, una estrategia reformista y un programa puramente democr\u00e1tico. As\u00ed, refiri\u00e9ndose a Venezuela, afirman:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>[\u2026] como consecuencia de la ofensiva del capital, la lucha por la expropiaci\u00f3n aparece de forma m\u00e1s dif\u00edcil, menos objetiva y, por lo tanto, m\u00e1s propagandista. La forma de avance del proceso y las tareas para que se produzca son esencialmente pol\u00edticas: la extensi\u00f3n a otros pa\u00edses, la lucha contra la burocracia, <strong>la democratizaci\u00f3n del proceso<\/strong>. Antes de la expropiaci\u00f3n est\u00e1 planteado el control por parte de los trabajadores y el pueblo de los sectores econ\u00f3micos claves de la producci\u00f3n y de la distribuci\u00f3n.<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una l\u00ednea que se aplicar\u00eda no s\u00f3lo en Latinoam\u00e9rica, ante los \u201cgobiernos bolivarianos\u201d, sino tambi\u00e9n frente a los procesos revolucionarios del Norte de \u00c1frica y Medio Oriente, e incluso, en Grecia:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00bfAhora, por ejemplo, las perspectivas revolucionarias en pa\u00edses como T\u00fanez, Egipto e incluso Grecia no pueden abrir la posibilidad de gobiernos de este tipo, las dictaduras democr\u00e1ticas del proletariado y del campesinado de que hablaba Lenin?<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una larga cadena de confusiones<\/strong><\/p>\n<p>El razonamiento de Robaina es una larga cadena de confusiones, extrapolaciones y afirmaciones hechas en forma de preguntas. Su m\u00e9todo se parece muchas veces al que Moreno tanto critic\u00f3 en varios de los trabajos pol\u00edticos de Ernst Mandel.<\/p>\n<p>En primer lugar, no es casual que el punto de partida sea una reivindicaci\u00f3n del escrito \u201cDos t\u00e1cticas\u201d, un material que fue dejado de lado a partir de 1917, por el propio Lenin y que, en todo caso, s\u00f3lo era tra\u00eddo a la luz por los estalinistas y quienes defend\u00edan la revoluci\u00f3n por etapas y las alianzas con la burgues\u00eda en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la afirmaci\u00f3n de que Lenin nunca habr\u00eda adoptado en su totalidad la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente es absolutamente indemostrable. Todos sus escritos e intervenciones de 1917 y a posteriori de la Revoluci\u00f3n de Octubre (sea en congresos, art\u00edculos pol\u00edticos, manifiestos, etc.) lo ubican claramente en esta visi\u00f3n. No hay ninguna \u201csalvaguarda\u201d cuyo contenido fuese el interpretado por Robaina, como hubiese sido de esperar de alguien tan puntilloso como Lenin.<\/p>\n<p>En este aspecto, digamos finalmente que la exigencia a mencheviques y socialistas revolucionarios para formar un \u201cgobierno obrero y campesino\u201d fue, para los bolcheviques y para Lenin, m\u00e1s una t\u00e1ctica para desenmascararlos y ganar la mayor\u00eda en los soviets que una hip\u00f3tesis plausible. En cualquier caso, hay dos aspectos de esta pol\u00edtica que son \u201colvidados\u201d por Robaina y su corriente al fundamentar su pol\u00edtica actual. El primero es que se tratar\u00eda de <strong>un gobierno sin burgueses<\/strong>: precisamente la primera parte de la exigencia a estos partidos era: <em>\u201crompan con la burgues\u00eda\u201d<\/em>. El segundo es que los bolcheviques dec\u00edan: <em>\u201cno entraremos a ese gobierno\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las Tesis de Oriente<\/strong><\/p>\n<p>Queda por supuesto, el tema de las Tesis de Oriente, votadas por la Tercera Internacional en 1922, redactadas por Lenin y aprobadas por Trotsky. Aunque en ese material no se habla del gobierno obrero y campesino, es evidente que est\u00e1 escrito con un enfoque diferente y, por eso, siempre es reivindicado en las cr\u00edticas a la formulaci\u00f3n de la permanente.<\/p>\n<p>Tomando como ejes program\u00e1ticos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica de los pa\u00edses orientales la lucha contra el imperialismo, por la unidad nacional y el tipo de relaciones que estos pa\u00edses establecieran con la joven naci\u00f3n sovi\u00e9tica, las Tesis concluyen con la propuesta del Frente \u00danico Antiimperialista, es decir, la alianza entre el proletariado y la burgues\u00eda nacional, equipar\u00e1ndolo en importancia t\u00e1ctica al Frente Proletario en Occidente. Aunque se hace la clara salvaguarda de que, en dicha alianza, el proletariado deber\u00eda mantener total independencia pol\u00edtica y organizativa.<\/p>\n<p>El estalinismo se apoy\u00f3 en esta visi\u00f3n para impulsar su pol\u00edtica hacia la revoluci\u00f3n china de 1923-1928 pero no cumpli\u00f3 el punto de la \u201cindependencia pol\u00edtica y\u00a0 organizativa\u201d, ya que la Tercera dirigida por \u00e9l orden\u00f3 al PCCh entrar en el partido de la burgues\u00eda nacional (el Kuomintang), que fue elevado a la categor\u00eda de \u201corganizaci\u00f3n simpatizante\u201d de la Comintern. Esta l\u00ednea llevar\u00eda al desastre el proceso revolucionario cuando el Kuomintang masacr\u00f3 a los militantes comunistas.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de Trotsky en diversos materiales de la \u00e9poca y posteriores es totalmente cr\u00edtico a la l\u00ednea general del Frente \u00danico Antiimperialista, y su formulaci\u00f3n definitiva de la permanente en 1929 se basa en este balance. Por su parte, Nahuel Moreno, en <em>Actualizaci\u00f3n del Programa de Transici\u00f3n<\/em> dar\u00e1 una visi\u00f3n totalmente cr\u00edtica y contraria a esa t\u00e1ctica (y a todo frente policlasista en general):<\/p>\n<p><em>No es casual que en ninguno de sus trabajos de la d\u00e9cada del \u201930 Trotsky llamara a la constituci\u00f3n de frentes antiimperialistas o de cualquier otro tipo. La c\u00e9lebre formulaci\u00f3n de las Tesis de Oriente sobre el frente antiimperialista es el \u00fanico antecedente cierto de este planteo dentro de la literatura marxista revolucionaria. Aunque esas Tesis se\u00f1alan como paralelos al frente obrero en los pa\u00edses occidentales y al frente antiimperialista en los pa\u00edses orientales, el texto mismo se\u00f1ala c\u00f3mo la gran tarea sigue siendo lograr una total independencia pol\u00edtica y organizativa de la clase obrera, y no formar frentes estables con la burgues\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otras palabras, podemos decir que estas Tesis son, en el balance de Trotsky y en el de Moreno, una \u201cconfirmaci\u00f3n por la negativa\u201d de la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfMoreno apoya a Robaina?<\/strong><\/p>\n<p>Tal como distorsiona a Lenin para llevarlo a su \u201ccampo\u201d, Robaina intenta interpretar los aportes de Moreno en su apoyo. Es decir, de la constataci\u00f3n de que \u201cpara expropiar al imperialismo y a la burgues\u00eda no se precis\u00f3 de direcci\u00f3n revolucionaria ni del proletariado como sujeto social\u201d, contra el \u201cesquematismo\u201d de Trotsky, Robaina saca la conclusi\u00f3n de que, de esa l\u00ednea de razonamiento, surge tanto la posibilidad te\u00f3rica como la l\u00ednea de un largo per\u00edodo posible de \u201cgobiernos obreros y campesinos\u201d (u obreros y populares) de tinte intermedio entre la dictadura revolucionaria del proletariado y el r\u00e9gimen de Kerensky. Es decir, toda una etapa intermedia de revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y no socialista.<\/p>\n<p>Pero, tal como ya hemos se\u00f1alado, Moreno saca la conclusi\u00f3n opuesta que Robaina: hubo caminos diferentes a los previstos por Trotsky pero en el marco general de que el proceso de conjunto avanzaba r\u00e1pidamente hacia la revoluci\u00f3n socialista en el terreno nacional e internacional, o retroced\u00eda. Nada de etapas intermedias de larga duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de los \u201creg\u00edmenes intermedios\u201d <\/strong><\/p>\n<p>Eso nos lleva de lleno al que considero el nudo de la \u201ctrampa te\u00f3rica\u201d que nos tiende Robaina al afirmar que \u201c<em>pueden s\u00ed existir reg\u00edmenes que no son como el de Kerenski y que no son la dictadura revolucionaria del proletariado\u201d.<\/em> Es evidente que el autor se refiere a reg\u00edmenes surgidos de procesos revolucionarios. En s\u00ed misma, esta afirmaci\u00f3n es correcta. Pero las conclusiones que saca de ella el autor son totalmente equivocadas.<\/p>\n<p>En primer lugar, la definici\u00f3n de un r\u00e9gimen pol\u00edtico debe ser precedida (o estar profundamente asociada) con el car\u00e1cter de clase del Estado en que ese r\u00e9gimen est\u00e1 inserto. Tanto para Trotsky como para Moreno, en la \u00e9poca que escribieron sobre este tema s\u00f3lo hab\u00eda dos posibilidades de tipo de Estado: burgu\u00e9s u obrero. Entonces, esa es la primera y clara l\u00ednea demarcatoria para analizar y definir un r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Con respecto a los Estados obreros, en unos de sus trabajos m\u00e1s importantes<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, Moreno analiza y define dos tipos posibles de reg\u00edmenes: la dictadura revolucionaria del proletariado y la dictadura burocr\u00e1tica del proletariado. El primero fue el r\u00e9gimen impulsado por los bolcheviques en los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n Rusa. El segundo tipo surgi\u00f3 por dos v\u00edas diferentes: una fue por la degeneraci\u00f3n de ese r\u00e9gimen en la URSS, a partir de la burocratizaci\u00f3n estalinista; otra fue la de los estados obreros cuyo r\u00e9gimen ya naci\u00f3 burocratizado (Yugoslavia, China, Cuba, etc.).<\/p>\n<p>A partir de la existencia de este segundo tipo de r\u00e9gimen, tanto Trotsky (para la URSS a partir de la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1920) como Moreno (generalizando a los surgidos posteriormente) utilizaban para definir esos Estados obreros una sub-categor\u00eda diferenciada: el estado obrero burocratizado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El gobierno obrero y campesino, y las contradicciones entre estructura<\/strong><\/p>\n<p><strong>y superestructura<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, para Robaina, lo m\u00e1s importante es la posible existencia de un \u201cr\u00e9gimen intermedio\u201d cuando todav\u00eda no han sido eliminadas las bases estructurales del capitalismo en un pa\u00eds. Es decir, el \u201cgobierno obrero y campesino\u201d encabezando un r\u00e9gimen pol\u00edtico en contradicci\u00f3n con la estructura econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Moreno dedica bastante atenci\u00f3n a esta situaci\u00f3n y a este r\u00e9gimen intermedio. En <em>Las Revoluciones del Siglo XX<\/em> (1984), utiliza el concepto de \u201cgobierno obrero y campesino\u201d (u \u201cobrero y popular\u201d si el pa\u00eds es urbano) como una categor\u00eda que define precisamente a los gobiernos que han roto con la burgues\u00eda y el imperialismo pero a\u00fan no los han expropiado, y da el ejemplo de Cuba en 1960:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>De cualquier forma, son gobiernos obreros y campesinos porque han roto con la burgues\u00eda. Cuba es un buen ejemplo (cuando Fidel echa del gobierno a Urrutia, agente de la ofensiva imperialista, como toda la burgues\u00eda cubana).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En el mismo libro agrega que una de las condiciones para esta definici\u00f3n es el hecho de que <em>\u201clas masas populares movilizadas contra el r\u00e9gimen destruyan, en el curso de esa movilizaci\u00f3n, a las fuerzas armadas burguesas y, con ellas, al estado burgu\u00e9s\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Se produce as\u00ed una aguda contradicci\u00f3n: el estado burgu\u00e9s como tal ha sido destruido y lo que existe es un r\u00e9gimen surgido de la ruptura con la burgues\u00eda. Pero las bases estructurales del pa\u00eds siguen siendo capitalistas: la burgues\u00eda y el imperialismo contin\u00faan siendo los propietarios de los medios de producci\u00f3n y de cambio. Hasta aqu\u00ed tendr\u00edamos acuerdo con Robaina.<\/p>\n<p>Sin embargo, Moreno afirma categ\u00f3ricamente que <strong>esta contradicci\u00f3n altamente inestable o antag\u00f3nica debe resolverse r\u00e1pidamente<\/strong>: o la direcci\u00f3n avanza hacia la expropiaci\u00f3n (como ocurri\u00f3 en Yugoslavia, China o Cuba) y crea un nuevo estado obrero, o retrocede y reconstruye el estado burgu\u00e9s (como sucedi\u00f3 en Nicaragua y otros pa\u00edses). No existe alternativa de un largo per\u00edodo de mantenimiento de la contradicci\u00f3n: o la burgues\u00eda y el imperialismo recuperan y reconstruyen \u201csu\u201d estado o el gobierno obrero y campesino elimina a la burgues\u00eda y al imperialismo en el pa\u00eds. Aqu\u00ed, Moreno coincide profundamente con Trotsky y lo se\u00f1alado ante la \u201chip\u00f3tesis altamente improbable\u201d: un gobierno obrero y campesino s\u00f3lo ser\u00eda <em>un corto episodio en el camino de la verdadera dictadura del proletariado<\/em> o retroceder\u00eda.<\/p>\n<p>En caso de avanzar, Moreno se\u00f1ala que se produce un cambio tanto del car\u00e1cter del Estado como del r\u00e9gimen pol\u00edtico:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Apenas expropian a la burgues\u00eda, los gobiernos obreros y campesinos se transforman en dictaduras del proletariado, ya que la burgues\u00eda deja de existir y todo el pa\u00eds se transforma en un pa\u00eds obrero, no capitalista. Si ya no hay burgues\u00eda en el pa\u00eds no puede haber un estado capitalista, aunque haya aparatos capitalistas o iguales a los capitalistas, como la polic\u00eda o el ej\u00e9rcito (guerrillero o estalinista). Nos encontramos entonces con un estado obrero, o pa\u00eds obrero, que tiene un tipo de estado burocr\u00e1tico desde el comienzo, por el r\u00e9gimen autoritario del partido-ej\u00e9rcito.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En contra de lo que dice Moreno, Robaina y su corriente sacan la conclusi\u00f3n de que esta contradicci\u00f3n estructura-superestructura puede subsistir durante un largo per\u00edodo sin resolverse, dando lugar, en los hechos, a toda una \u201cetapa intermedia\u201d de desarrollo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, separada de la socialista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Falsas caracterizaciones de Ch\u00e1vez y Evo<\/strong><\/p>\n<p>Existe, entonces, un primer problema con este tema de los tiempos. Robaina y su corriente afirman que en Venezuela, Bolivia y Ecuador existen gobiernos y reg\u00edmenes con fuertes elementos de gobierno obrero y campesino que lograron sobrevivir varios a\u00f1os sin expropiar a la burgues\u00eda y al imperialismo. Es decir, sin avanzar en resolver la contradicci\u00f3n con la estructura econ\u00f3mico-social del pa\u00eds. Para nosotros, eso es imposible.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n marxista que damos es que esos gobiernos y reg\u00edmenes no presentan ninguna contradicci\u00f3n (por lo menos no antag\u00f3nica) con el capitalismo. Hemos dedicado numerosos art\u00edculos y libros (en el caso de Venezuela, el recientemente publicado <em>Venezuela despu\u00e9s de Ch\u00e1vez. Un balance necesario<\/em>) a demostrar que no son gobiernos obreros y campesinos porque no han roto con la burgues\u00eda y el imperialismo ni, mucho menos, han destruido la base fundamental del estado burgu\u00e9s: las fuerzas armadas. Por el contrario, su pol\u00edtica es fortalecerlas.<\/p>\n<p>Entonces, no existe la contradicci\u00f3n analizada por Robaina. Venezuela, Bolivia y Ecuador son estados burgueses administrados por reg\u00edmenes y gobiernos burgueses, independientemente del origen de clase de quienes integran esos gobiernos y dominan esos reg\u00edmenes (campesinos o peque\u00f1oburgueses). Tal como nos ense\u00f1a el marxismo, el car\u00e1cter de clase de los gobiernos y reg\u00edmenes debe ser definido por el car\u00e1cter de clase de los estados que administran. Por otro lado, esos mismos sectores de origen campesino (Evo en Bolivia) o peque\u00f1oburgu\u00e9s (la media oficialidad \u201cbolivariana\u201d que\u00a0 dio origen al chavismo, o Correa en el Ecuador) hoy se est\u00e1n transformando (o ya se han transformado) en burgueses a partir de los beneficios de administrar el Estado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Algunas conclusiones<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La teor\u00eda etapista de Robaina y su corriente avanza incluso m\u00e1s all\u00e1 de la desarrollada por los mencheviques y estalinistas, ya que habla de la posibilidad de que los gobiernos obreros y campesinos construyan un \u201cestado democr\u00e1tico de nuevo tipo\u201d no obrero ni burgu\u00e9s, concepci\u00f3n \u201ctercerista\u201d que fue duramente combatida tanto por Trotsky como por Moreno.<\/p>\n<p>Creemos haber demostrado que choca, por un lado, con toda la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del marxismo, del leninismo y del trotskismo y, por el otro, con toda la experiencia hist\u00f3rica de las revoluciones modernas.<\/p>\n<p>En realidad, se trata de un \u201cteor\u00eda-justificaci\u00f3n\u201d para defender el apoyo o la integraci\u00f3n a los gobiernos burgueses bolivarianos. En el caso de la extensi\u00f3n de la aplicaci\u00f3n de sus consecuencias pol\u00edticas a los procesos revolucionarios en el mundo \u00e1rabe y Grecia implica, adem\u00e1s, una adaptaci\u00f3n a las ilusiones de las nuevas vanguardias sobre que basta \u201cradicalizar la democracia\u201d para cambiar el mundo, y a las posiciones de corrientes neo-reformistas, como Syriza.<\/p>\n<p>Es una concepci\u00f3n que nos lleva de lleno a los brazos de la burgues\u00eda y, por lo tanto, a la derrota de los procesos revolucionarios. Por eso, tanto en las posiciones te\u00f3ricas como en las pol\u00edticas debe ser dur\u00edsimamente combatida.<\/p>\n<p>Robaina y su corriente tienen el derecho de desarrollar su concepci\u00f3n te\u00f3rica y sus conclusiones pol\u00edticas. Pero no tienen derecho a decir que ella responde a una actualizaci\u00f3n del leninismo, del trotskismo o del morenismo, porque est\u00e1n rompiendo claramente con ellos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL SECTARISMO \u201cMATA\u201d EL CONCEPTO DE REVOLUCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>El proceso revolucionario abierto en el Norte de \u00c1frica y Medio Oriente desde enero de 2011 ha vuelto a poner sobre el tapete y profundizado las diferencias que la LIT-CI tiene con la corriente internacional Fracci\u00f3n Trotskista (FT), encabezada por el PTS de Argentina. Estas diferencias surgieron desde el propio origen del PTS, una ruptura con el MAS argentino y la LIT-CI, en 1988, a partir de la cr\u00edtica de esta corriente a las elaboraciones de Nahuel Moreno sobre las revoluciones de la segunda posguerra; en especial, su an\u00e1lisis de las que llam\u00f3 \u201crevoluciones de febrero\u201d. Ahora, aplicadas a procesos revolucionarios concretos, esas diferencias adquieren un car\u00e1cter mucho m\u00e1s agudo.<\/p>\n<p>Podemos sintetizarlas en los siguientes puntos centrales:<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfC\u00f3mo definimos una \u201crevoluci\u00f3n? O, lo que es lo mismo, \u00bfcu\u00e1ndo podemos decir que en un pa\u00eds hay un proceso revolucionario en curso?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo se articula la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica con la socialista (en especial en la lucha contra dictaduras)? \u00bfHay revoluciones cuyo eje es el cambio de r\u00e9gimen? \u00bfCu\u00e1l es el programa que los revolucionarios debemos agitar en cada uno de esos momentos diferenciados de la lucha de clases (antes y despu\u00e9s de la ca\u00edda de la dictadura)? \u00bfEs posible la unidad de acci\u00f3n con la burgues\u00eda en el per\u00edodo de lucha antidictatorial? Finalmente, \u00bfpodemos hablar de un primer triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica cuando la dictadura es derribada y reemplazada por un nuevo r\u00e9gimen y se logran amplias libertades democr\u00e1ticas?<\/li>\n<\/ol>\n<p>No se trata de diferencias s\u00f3lo te\u00f3ricas o conceptuales: ellas nos llevan a valoraciones muy diferentes del proceso en su conjunto, a programas y pol\u00edticas muy diferentes de intervenci\u00f3n (casi opuestas en Siria, por ejemplo) y, en el caso de Libia, a balances totalmente antag\u00f3nicos sobre el significado de la ca\u00edda de Khadafi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es una revoluci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>La FT es muy reticente en definir como revoluciones lo que est\u00e1 sucediendo en el mundo \u00e1rabe. En un material dedicado a esos procesos expresa: <em>\u201cDesde fines de 2010 una ola de protestas y rebeliones se extendi\u00f3 por varios pa\u00edses del norte de \u00c1frica y Medio Oriente\u201d.<\/em> M\u00e1s adelante, en el mismo material, agrega que el proceso <em>\u201cincluy\u00f3 rebeliones y abri\u00f3 procesos revolucionarios como en Egipto y T\u00fanez\u201d.<\/em> Y al analizar la pol\u00edtica del imperialismo, define que <em>\u201cesta estrategia tiene rasgos preventivos, pues todav\u00eda no enfrenta revoluciones abiertas\u201d. <\/em>\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda para la FT una <em>\u201crevoluci\u00f3n abierta\u201d? <\/em>Otra cita posterior nos lo aclara: <em>\u201cUna combinaci\u00f3n de levantamientos o jornadas revolucionarias y rebeliones jalon\u00f3 el despliegue de la \u2018primavera \u00e1rabe\u2019 y abri\u00f3 procesos revolucionarios (cuyo ejemplo m\u00e1s claro es Egipto), pero sin transformarse a\u00fan en <strong>revoluciones sociales abiertas<\/strong>\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> (destacado nuestro)<\/p>\n<p>Frente a nuestra cr\u00edtica de la definici\u00f3n general del proceso como \u201crebeliones\u201d nos responden aclarando a\u00fan m\u00e1s su visi\u00f3n:<\/p>\n<p><em>No es f\u00e1cil comprender por qu\u00e9 una rebeli\u00f3n ser\u00eda algo \u201cpuntual y moment\u00e1neo\u201d. La compleja din\u00e1mica de la \u201cPrimavera \u00c1rabe\u201d muestra que las rebeliones y jornadas revolucionarias pueden retroceder a veces bajo los golpes y maniobras de la contrarrevoluci\u00f3n, o ser el comienzo de procesos revolucionarios que, si se desarrollan, llevan a la revoluci\u00f3n social, lo cual se determinar\u00e1 o no en la lucha de clases viva. No hay una separaci\u00f3n absoluta entre estas categor\u00edas y la historia muestra que hay numerosas situaciones intermedias, incluso \u201crevoluciones semiciegas, mudas\u2026\u201d que Trotsky defin\u00eda a partir del retraso del factor subjetivo, o sea revoluciones mediatizadas por el retraso de sus elementos subjetivos y la ausencia de un polo revolucionario con influencia.<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>Aqu\u00ed, es evidente que, para la FT, s\u00f3lo podemos hablar de \u201crevoluciones abiertas\u201d (o completas) cuando estas han avanzado al estadio de \u201crevoluci\u00f3n social\u201d con un \u201cpolo revolucionario\u201d (o partido revolucionario) con influencia. Los otros procesos son s\u00f3lo \u201crebeliones\u201d o, como m\u00e1ximo, \u201csemi-revoluciones\u201d. M\u00e1s adelante veremos que las diferencias que analizan entre Egipto y T\u00fanez, por un lado, y Libia y Siria, por el otro, son mucho m\u00e1s profundas que s\u00f3lo un grado de intensidad o avance de la lucha, y que esas diferencias tienen una gran importancia en la definici\u00f3n de su pol\u00edtica hacia esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es una situaci\u00f3n revolucionaria?<\/strong><\/p>\n<p>El debate sobre c\u00f3mo definir una revoluci\u00f3n nos lleva a otro muy ligado que cruz\u00f3 durante d\u00e9cadas las filas del trotskismo y el propio morenismo: \u00bfc\u00f3mo definir una situaci\u00f3n revolucionaria, es decir, el marco en que se da una revoluci\u00f3n?<\/p>\n<p>La FT reivindica <em>in extremis<\/em> la cl\u00e1sica definici\u00f3n que Trotsky realiz\u00f3 en 1940:<\/p>\n<p><em>La experiencia hist\u00f3rica estableci\u00f3 las condiciones b\u00e1sicas para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria, que fueron esclarecidas te\u00f3ricamente: 1) El impasse de la burgues\u00eda y la consecuente confusi\u00f3n de la clase dominante; 2) La aguda insatisfacci\u00f3n y el ansia de cambios decisivos en las filas de la peque\u00f1o-burgues\u00eda sin cuyo apoyo la gran burgues\u00eda no puede mantenerse; 3) La conciencia de una situaci\u00f3n intolerable y la disposici\u00f3n a acciones revolucionarias en las filas del proletariado; 4) Un programa claro y una direcci\u00f3n firme de la vanguardia proletaria (el partido).<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Destaquemos que aqu\u00ed Trotsky define las <em>\u201ccondiciones para el triunfo de la revoluci\u00f3n proletaria\u201d <\/em>y no que no pueda haber revoluciones sin esos requisitos. A\u00f1os antes, hab\u00eda se\u00f1alado que <em>\u201cpodr\u00eda darse una verdadera situaci\u00f3n revolucionaria sin un partido revolucionario adecuado\u201d <\/em>pero que esas revoluciones estar\u00edan condenadas a la derrota.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> Por otro lado, tanto en Francia, despu\u00e9s de la huelga general de 1936, como en Espa\u00f1a, luego de la ca\u00edda de la monarqu\u00eda en 1931, \u00e9l defini\u00f3 que hab\u00eda empezado la \u201crevoluci\u00f3n\u201d en esos pa\u00edses, sin la condici\u00f3n de una alternativa de direcci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p>Al analizar las revoluciones de la segunda posguerra, Moreno se\u00f1al\u00f3 que esa definici\u00f3n cl\u00e1sica de Trotsky era demasiado restrictiva porque s\u00f3lo pod\u00eda aplicarse, en realidad, a situaciones revolucionarias similares a la que se hab\u00eda dado antes de Octubre de 1917. Como parte de sus aportes mostr\u00f3 que se hab\u00edan dado numerosas revoluciones (y por lo tanto, situaciones revolucionarias) diferentes de las definidas por Trotsky y que, incluso, varias de esas revoluciones hab\u00edan obtenido triunfos importantes y avanzado hasta la expropiaci\u00f3n de la burgues\u00eda y la creaci\u00f3n de nuevos estados obreros, como Yugoslavia, China, Cuba, etc., sin cumplir los cuatro requisitos se\u00f1alados por Trotsky.<\/p>\n<p>Su conclusi\u00f3n era que la realidad mostraba que, en esos procesos, dos de esos factores (la crisis, divisi\u00f3n y par\u00e1lisis de la burgues\u00eda, por un lado, y la radicalizaci\u00f3n de la peque\u00f1o-burgues\u00eda y sectores populares, por el otro) eran tan agudos que, en cierta forma, hab\u00edan compensado la ausencia de los otros dos y permitido el desarrollo de esas revoluciones y su triunfo, hasta un cierto estadio de su avance.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, al estudiar las luchas contra las dictaduras en Latinoam\u00e9rica y su ca\u00edda, tambi\u00e9n vio que hab\u00eda procesos revolucionarios que tampoco cumpl\u00edan esos requisitos. Para \u00e9l, entonces, la definici\u00f3n de Trotsky segu\u00eda siendo v\u00e1lida para situaciones revolucionarias que llam\u00f3 de \u201cpre-Octubre\u201d. Propuso incorporar el concepto de otras situaciones revolucionarias (que llam\u00f3 de \u201cpre-Febrero\u201d), en las que incluy\u00f3 todas aquellas en las que no estuviese presente el partido revolucionario como alternativa de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, propuso retomar la definici\u00f3n de Lenin sobre situaci\u00f3n revolucionaria, elaborada en 1915: <em>\u201cS\u00f3lo cuando \u2018los de abajo\u2019 no quieren seguir viviendo como antes y \u2018los de arriba\u2019 no pueden continuar gobernando como antes, s\u00f3lo entonces puede triunfar la revoluci\u00f3n\u201d<\/em>. Para Lenin, el segundo t\u00e9rmino implicaba la disposici\u00f3n de las masas a las acciones revolucionarias y el primero una crisis profunda del sistema o r\u00e9gimen de dominio pol\u00edtico de los opresores. Moreno consideraba que esta definici\u00f3n de Lenin era m\u00e1s abarcadora que la cl\u00e1sica de Trotsky y, por ello, aplicable de modo m\u00e1s general a los procesos.<\/p>\n<p>Digamos que el propio Trotsky hab\u00eda elaborado, a\u00f1os antes, una de las definiciones m\u00e1s \u201cobjetivas\u201d sobre qu\u00e9 era una revoluci\u00f3n:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El rasgo caracter\u00edstico m\u00e1s indiscutible de las revoluciones es la intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos.<\/em><\/strong><em> En tiempos normales, el Estado, sea mon\u00e1rquico o democr\u00e1tico, est\u00e1 por encima de la Naci\u00f3n; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los bur\u00f3cratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, estas rompen las barreras que las separan de la palestra pol\u00edtica, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervenci\u00f3n, crean un punto de partida para el nuevo r\u00e9gimen. Dejemos a los moralistas juzgar si esto est\u00e1 bien o mal. A nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. <strong>La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupci\u00f3n violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos.<\/strong><\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><strong><strong>[22]<\/strong><\/strong><\/a> (destacado nuestro)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n en el mundo \u00e1rabe<\/strong><\/p>\n<p>Para nosotros, lo que est\u00e1 sucediendo en el mundo \u00e1rabe de conjunto, y en varios pa\u00edses en particular (T\u00fanez, Egipto, Libia y Siria), cumple con creces lo que Trotsky defin\u00eda como <em>\u201cel rasgo caracter\u00edstico m\u00e1s indiscutible de las revoluciones\u201d: <\/em>la intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos. Tambi\u00e9n la definici\u00f3n leninista ya que, de modo indudable, coexiste con profundas crisis y divisiones de \u201clos de arriba\u201d. Es a partir de esta definici\u00f3n que luego podremos analizar los rasgos m\u00e1s espec\u00edficos de cada proceso, ver sus caracter\u00edsticas, contradicciones y debilidades, y tener pol\u00edticas m\u00e1s concretas para cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Este punto de partida (son o no revoluciones) es el marco a partir del cu\u00e1l intervenimos y definimos nuestra pol\u00edtica y el programa para los procesos. Las herramientas de definici\u00f3n de la FT la llevan, en el fondo, a negarles el car\u00e1cter de \u201crevoluci\u00f3n abierta\u201d a pr\u00e1cticamente todos los procesos, porque ellos no responden al \u201cesquema de manual\u201d y por lo tanto, a intervenir de modo no s\u00f3lo pedantesco y propagand\u00edstico sino, adem\u00e1s, equivocado pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los campos sociales, pol\u00edticos y militares en las guerras civiles<\/strong><\/p>\n<p>Si la FT est\u00e1 \u201cmal parada\u201d en su an\u00e1lisis de los procesos revolucionarios, esta incomprensi\u00f3n llega al extremo cuando se trata de guerras civiles, en las que, en general, se combinan\u00a0 procesos sumamente complejos.<\/p>\n<p>En primer lugar, una guerra civil es una de las formas m\u00e1s extrema de la lucha de clases, aquella en que se cumple a fondo el concepto de von Clausewitz de que la guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios. Si esa guerra civil expresa la lucha por derrocar un r\u00e9gimen dictatorial, en el campo militar rebelde muchas veces est\u00e1 \u201cel pueblo en armas\u201d. Es decir, <em>\u201cla intervenci\u00f3n directa de las masas en los acontecimientos hist\u00f3ricos\u201d<\/em> se da a trav\u00e9s de su forma m\u00e1s aguda: la lucha militar.<\/p>\n<p>Esto implica que, en caso de triunfar el \u201ccampo militar rebelde\u201d las consecuencias ser\u00e1n objetivamente m\u00e1s profundas que un mero cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico ya que, necesariamente, para triunfar han debido destruir, junto con la vieja dictadura, las fuerzas armadas que las sosten\u00edan. Es decir, la base principal del Estado burgu\u00e9s. La \u00fanica fuerza militar que queda es la del ej\u00e9rcito rebelde que, muchas veces, no est\u00e1 centralizada sino en manos de diversas fracciones que expresan distintos intereses de clase. En otras palabras, un Estado \u201cdisperso\u201d y lleno de contradicciones que corren el riesgo de resolverse a punta de fusil.<\/p>\n<p>En segundo lugar, en especial cuando la lucha es contra reg\u00edmenes dictatoriales, en muchas guerras civiles se distorsionan y confunden los campos de clase que define el marxismo (burgues\u00eda y proletariado). Diversas fracciones de la burgues\u00eda se dividen, al punto de enfrentarse militarmente, y un sector de ella es parte del \u201ccampo rebelde\u201d.<\/p>\n<p>Para tener una pol\u00edtica correcta frente a una guerra civil es necesario diferenciar \u201ccampo de clase\u201d y \u201ccampo militar\u201d. \u00bfHay un campo militar progresivo en el que participan los trabajadores y el pueblo? Si es as\u00ed, los revolucionarios debemos ser parte de ese campo militar sin dudar, y apoyarlo incondicionalmente.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3, por ejemplo, en la guerra civil espa\u00f1ola entre el campo militar republicano y el franquista. En el campo republicano hab\u00eda diversos sectores burgueses de Catalunya y Madrid que quer\u00edan frenar y paralizar la revoluci\u00f3n. Pero eso no impidi\u00f3 que los revolucionarios lo caracterizaran como progresivo y participaran activamente de \u00e9l.<\/p>\n<p>Esta participaci\u00f3n de sectores burgueses en el \u201ccampo militar progresivo\u201d representa un peligro mortal para los trabajadores y el pueblo: la confianza en esos sectores burgueses y su pol\u00edtica. Por eso, dentro de ese campo militar es necesario ir construyendo un campo pol\u00edtico de clase, independiente, que combata la pol\u00edtica de la burgues\u00eda y prepare las tareas estrat\u00e9gicas de la revoluci\u00f3n socialista. Pero eso s\u00f3lo puede hacerse con la condici\u00f3n de ser parte del campo militar unificado, lo que implica, muchas veces, una cierta disciplina militar. Es una pol\u00edtica con profundas contradicciones pero es la \u00fanica posible en estas condiciones.<\/p>\n<p>En la guerra civil espa\u00f1ola, Trotsky resumi\u00f3 estos dos aspectos de una pol\u00edtica revolucionaria:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Participamos en la lucha contra Franco como los mejores soldados y, al mismo tiempo, en inter\u00e9s de la victoria sobre el fascismo, agitamos la revoluci\u00f3n social y preparamos el derrocamiento del gobierno derrotista de Negr\u00edn. S\u00f3lo una actitud semejante puede acercarnos a las masas.<\/em><a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es decir, para Trotsky, s\u00f3lo la combinaci\u00f3n de una participaci\u00f3n en la lucha contra el franquismo \u201ccomo los mejores soldados\u201d y la \u201cagitaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n social\u201d pod\u00eda \u201cacercarnos a las masas\u201d, cuyo eje era, en esos momentos, lograr la derrota del franquismo.<\/p>\n<p>Esta participaci\u00f3n en el \u201ccampo militar progresivo\u201d implica, necesariamente, una unidad de acci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de acciones con los sectores burgueses que lo componen y, muchas veces, lo dirigen. Y es inevitable que en esos burgueses haya (incluso que predominen) sectores ligados al imperialismo o proimperialistas. Como se\u00f1alaba Trotsky, hacemos unidad de acci\u00f3n al mismo tiempo que los combatimos pol\u00edticamente. Esa es la base sobre la que se asienta la pol\u00edtica de la LIT-CI para Libia y Siria.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s vueltas que le d\u00e9 al asunto en sus materiales, la FT est\u00e1 en contra de esa combinaci\u00f3n que incluye la unidad de acci\u00f3n. En realidad, est\u00e1 en contra de la participaci\u00f3n en el campo militar progresivo. Para ellos, esa pol\u00edtica representa una pol\u00edtica \u201ccampista\u201d (diluci\u00f3n en uno de los campos burgueses) o, por lo menos \u201csemicampista\u201d, lo que tambi\u00e9n lleva a embellecer y capitular a uno de los campos burgueses y, a trav\u00e9s de \u00e9l, al imperialismo.<\/p>\n<p>Por eso, de espaldas a la realidad concreta sobre c\u00f3mo se dan esos procesos de lucha, acaban confundiendo los campos militar y pol\u00edtico y llamando a formar un tercer campo pol\u00edtico-militar, expresado en consignas como \u201cNi Kadafi (o Assad) ni imperialismo\u201d. Una pol\u00edtica que choca de frente contra la combinaci\u00f3n que formulaba Trotsky para Espa\u00f1a, la \u201c\u00fanica que puede acercarnos a las masas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Libia: una prueba de fuego<\/strong><\/p>\n<p>Estos dos enfoques llegaron a su diferenciaci\u00f3n m\u00e1xima en el caso del derrocamiento de Kadafi en Libia y su significado. Para la FT, un hecho (el bloqueo y los ataques a\u00e9reos del imperialismo) cambi\u00f3 todo el car\u00e1cter del proceso de la lucha contra el dictador, que pas\u00f3 de \u201cprogresivo\u201d a \u201creaccionario\u201d. Incluso llegaron a llamar a los combatientes rebeldes como \u201ctropa terrestre\u201d del imperialismo. Consecuentes con ello, caracterizaron el derrocamiento de Kadafi como un triunfo imperialista (por lo tanto, una derrota de las masas) y un punto de inflexi\u00f3n del proceso regional en su conjunto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El derrumbe final del r\u00e9gimen de Kadafi se produce bajo la tutela de la OTAN, con lo que el imperialismo, pese a la aguda crisis y la descomposici\u00f3n estatal, logra un importante punto de apoyo con el CNT para iniciar la \u201creconstrucci\u00f3n\u201d libia. Esto se\u00f1ala un punto de inflexi\u00f3n, pues esa intervenci\u00f3n tuvo efectos reaccionarios sobre el conjunto del proceso \u00e1rabe, permiti\u00e9ndole al imperialismo reposicionarse como \u201camigo de la democracia\u201d en las \u201ctransiciones\u201d tunecina y egipcia, tal como intenta presentarse ahora en Siria.<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a><em>\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vamos al nudo de la argumentaci\u00f3n de la FT: la intervenci\u00f3n del imperialismo y la OTAN cambi\u00f3 el signo del proceso. Creemos que este razonamiento es totalmente mec\u00e1nico y equivocado, ya que un elemento parcial se extrapola como el significado del proceso en su conjunto.<\/p>\n<p>Vamos a partir de un punto: toda acci\u00f3n pol\u00edtica y\/o militar del imperialismo tiene un objetivo contrarrevolucionario, de defensa de sus intereses y posiciones en el pa\u00eds o regi\u00f3n en que est\u00e1 interviniendo. Pero lo hace de formas muy diversas y debiendo considerar los procesos y la realidad objetiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 intervino el imperialismo?<\/strong><\/p>\n<p>En varios materiales hemos analizado en profundidad el porqu\u00e9 de la acci\u00f3n militar de la OTAN contra Kadafi. Esta acci\u00f3n expres\u00f3 un cambio en su pol\u00edtica: primero apoy\u00f3 a Kadafi; despu\u00e9s consider\u00f3 que su permanencia agudizaba la situaci\u00f3n y defini\u00f3 que lo mejor era un recambio por un gobierno del CNL y buscar operar a trav\u00e9s de este. Intervino de modo limitado, sin invasi\u00f3n de tropas terrestres, condicionado por el resultado de las guerras de Irak y Afganist\u00e1n, y con el temor de que estas experiencias se repitiesen en Libia.<\/p>\n<p>Este car\u00e1cter limitado de la intervenci\u00f3n militar imperialista tiene gran importancia a la hora de caracterizar la din\u00e1mica del proceso en su conjunto y el significado de la ca\u00edda de Kadafi. Porque si bien, por un lado, tuvo una innegable importancia en la derrota militar del dictador libio y, por el otro, lo ubicaba mejor pol\u00edticamente en la situaci\u00f3n posterior, no ten\u00eda forma de intervenir militarmente en la era pos Kadafi.<\/p>\n<p>Fue un elemento importante, pero coadyuvante frente al hecho de que el pa\u00eds quedaba dominado y, de hecho, dividido entre las distintas fracciones militares libias, incluidas las milicias populares rebeldes. Qued\u00f3 planteada una disputa pol\u00edtico-militar por un Estado libio disperso y atomizado. Disputa que ahora parece cerrarse en favor de la direcci\u00f3n burguesa proimperialista, con la disoluci\u00f3n de diversas milicias y\/o su incorporaci\u00f3n al ej\u00e9rcito regular. Este resultado parecer\u00eda dar la raz\u00f3n a la FT pero es un error completo (de absoluto derrotismo) no ver la situaci\u00f3n que se abri\u00f3 despu\u00e9s de la ca\u00edda de Kadafi (propia del profundo triunfo revolucionario de derrotar militarmente a la dictadura) y sus posibilidades.<\/p>\n<p>Clarifiquemos, adem\u00e1s, que la posici\u00f3n de la LIT-CI fue claramente contra la intervenci\u00f3n militar imperialista, y de combate frontal a las posiciones del ala mayoritaria del CNL que la reivindicaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Total inconsecuencia<\/strong><\/p>\n<p>En el plano regional, es un error decir que la ca\u00edda de Kadafi fue <em>\u201cun punto de inflexi\u00f3n con efectos reaccionarios\u201d. <\/em>Por el contrario, ella represent\u00f3 un impulso al proceso: despu\u00e9s se abri\u00f3 o agudiz\u00f3 el proceso sirio, se mantuvo la lucha en T\u00fanez contra los gobiernos electos, y continu\u00f3 la lucha en Egipto, como lo mostr\u00f3 la gigantesca movilizaci\u00f3n contra el gobierno de la Hermandad Musulmana.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la posici\u00f3n de la FT es totalmente inconsecuente con su an\u00e1lisis y caracterizaci\u00f3n. Si la intervenci\u00f3n militar imperialista era el elemento central y cambiaba el signo del proceso (al punto de transformar a los rebeldes en \u201ctropa terrestre\u201d del imperialismo), si la ca\u00edda de Kadafi significaba una derrota en Libia y \u201cun punto de inflexi\u00f3n reaccionario\u201d a nivel regional, lo correcto hubiera sido impulsar la unidad de acci\u00f3n con Kadafi contra el imperialismo, tal como se hizo en Argentina con la dictadura militar en la Guerra de Malvinas en 1982, contra Inglaterra. Pero la FT, de modo absolutamente incoherente, plante\u00f3 la pol\u00edtica de \u201cNi Kadafi ni imperialismo\u201d.<\/p>\n<p>Los errores cometidos por la FT en Libia se repiten en Siria, con un agravante: en ese pa\u00eds no hay intervenci\u00f3n militar imperialista. M\u00e1s all\u00e1 de su ret\u00f3rica y de las \u201camenazas\u201d de ayudar a los rebeldes, lo cierto es que, mientras Assad recibe apoyo militar de Rusia, Ir\u00e1n y Hezbollah, el imperialismo mantiene su embargo de armas a los rebeldes. El \u00fanico argumento que queda en pie para repetir su posici\u00f3n \u201ctercerista\u201d en el terreno militar es el car\u00e1cter proimperialista de parte importante de la direcci\u00f3n de los rebeldes. Aqu\u00ed la FT comete un error mecanicista muy com\u00fan en la izquierda: confundir el car\u00e1cter del proceso con el de sus direcciones. Este tema lo veremos m\u00e1s en profundidad en el punto siguiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y la lucha contra las dictaduras<\/strong><\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n con la FT se da en el marco de un debate mucho m\u00e1s profundo: la cr\u00edtica a la localizaci\u00f3n y a las elaboraciones de Nahuel Moreno sobre la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica y su articulaci\u00f3n con el proceso m\u00e1s general de la revoluci\u00f3n permanente. Seg\u00fan la FT:<\/p>\n<p><em>Nahuel Moreno revisa la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente aunque intente combinar elementos de la misma&#8230; La LIT-CI no reniega de la \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d en general, pero la tergiversa groseramente, pues comparte la concepci\u00f3n de Moreno que criticaba que: \u201cLo que Trotsky no plante\u00f3, pese a que hizo el paralelo entre estalinismo y fascismo, fue que tambi\u00e9n en los pa\u00edses capitalistas era necesario hacer una revoluci\u00f3n en el r\u00e9gimen pol\u00edtico: destruir al fascismo para conquistar las libertades de la democracia burguesa, aunque fuera en el terreno de los reg\u00edmenes pol\u00edticos de la burgues\u00eda, del Estado burgu\u00e9s\u201d (Nahuel Moreno, Revoluciones del Siglo XX), para as\u00ed elaborar una teor\u00eda semietapista que separa una primera fase de cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico (el derrocamiento de las dictaduras y la conquista de la democracia burguesa) que servir\u00eda de antesala a una segunda fase posterior donde se cumplir\u00edan las tareas econ\u00f3mico-sociales de la revoluci\u00f3n.<\/em><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>Es decir, para la FT, el hecho de que Moreno analice que hay revoluciones que se hacen para derrocar un r\u00e9gimen dictatorial e instalar uno de democracia burguesa es una concepci\u00f3n etapista o semietapista. Pero, antes de entrar en el nudo del debate, veamos el contexto general en que Moreno plantea su formulaci\u00f3n. Para \u00e9l:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Con la guerra interimperialista de 1914 a 1918&#8230; llega a su fin la \u00e9poca anterior, reformista. De aqu\u00ed en m\u00e1s, el proletariado y todos los explotados necesitan hacer revoluciones y guerras civiles para terminar con el sistema capitalista en descomposici\u00f3n, es decir, con el imperialismo. Comienza la \u00e9poca de las revoluciones anticapitalistas, obreras o socialistas, que es tambi\u00e9n la \u00e9poca de las contrarrevoluciones burguesas. La primera revoluci\u00f3n obrera triunfante, que inaugura esta nueva \u00e9poca, es la rusa de 1917. Con ella comienza la revoluci\u00f3n socialista internacional. Esto significa que por primera vez en la historia no se trata de una suma de revoluciones sino de un solo proceso de enfrentamiento de la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n a escala de todo el planeta. Las revoluciones nacionales son episodios importantes de este enfrentamiento mundial.<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Es decir, los procesos revolucionarios cuyo eje es un cambio de r\u00e9gimen no son etapas ni semietapas (como interpreta la FT de las elaboraciones de Moreno) sino \u201cepisodios\u201d de la revoluci\u00f3n permanente, socialista, a nivel nacional e internacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfHay revoluciones por un cambio de r\u00e9gimen?<\/strong><\/p>\n<p>A partir de la lucha y la ca\u00edda de dictaduras militares o bonapartistas en varios pa\u00edses, y la instalaci\u00f3n de reg\u00edmenes democr\u00e1tico-burgueses, a finales de la d\u00e9cada del \u201970 y en la del \u201980, la corriente morenista debi\u00f3 definir el car\u00e1cter de estos procesos: \u00bfhab\u00edan sido revoluciones o no? Si hab\u00eda diferencias entre ellos, \u00bfcu\u00e1les hab\u00edan sido y cu\u00e1les no, y cu\u00e1les eran las diferencias?<\/p>\n<p>En esta discusi\u00f3n, Moreno rescat\u00f3 la Revoluci\u00f3n Mexicana que se inici\u00f3 en 1910 como una lucha popular contra el r\u00e9gimen de Porfirio D\u00edaz (aunque tambi\u00e9n incorporaba otros puntos como la reforma agraria). El mismo punto de partida tuvo el proceso en Espa\u00f1a, en la d\u00e9cada de 1930, con la ca\u00edda de la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s analiz\u00f3 que los procesos hab\u00edan sido distintos en los diferentes pa\u00edses. Que, en algunos, como Argentina despu\u00e9s de la derrota en Malvinas, hab\u00eda habido una crisis revolucionaria (<em>\u201chubo un per\u00edodo pr\u00e1cticamente sin gobierno ni r\u00e9gimen, ni nada\u201d<\/em>) y que, a posteriori, hab\u00eda surgido un r\u00e9gimen totalmente distinto, opuesto, con amplias libertades democr\u00e1ticas, mientras que en otros, como Espa\u00f1a y Chile, surg\u00eda un r\u00e9gimen pol\u00edtico diferente, tambi\u00e9n con libertades democr\u00e1ticas, en los que el cambio hab\u00eda sido reformista pero con una transici\u00f3n planificada y controlada desde el poder, y con elementos de continuidad con el r\u00e9gimen anterior. Su conclusi\u00f3n fue que los primeros procesos deb\u00edan ser caracterizados como \u201crevoluciones democr\u00e1ticas\u201d mientras que defini\u00f3 a los segundos como \u201creformistas\u201d o \u201cbismarckistas\u201d.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Moreno alertaba que estas revoluciones contra los reg\u00edmenes ten\u00edan distinto grado de profundidad, y un elemento central de valoraci\u00f3n era si hab\u00edan destruido o no a las fuerzas armadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Una \u00faltima discusi\u00f3n sobre este problema tiene que ver con el hecho de que en la Argentina, Per\u00fa y Bolivia, el movimiento de masas no destruy\u00f3 a las fuerzas armadas burguesas, como ocurri\u00f3, por ejemplo, en Nicaragua. Ya se\u00f1alamos que esta diferencia es fundamental y que se trata de dos tipos distintos de revoluciones democr\u00e1ticas. No queremos discutir sobre palabras. Puede ser incorrecto, efectivamente, denominar \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb a un fen\u00f3meno como el argentino, el peruano o el boliviano. Podemos ponerle otro nombre para diferenciarlo, siempre y cuando digamos que tambi\u00e9n es totalmente distinto al proceso reformista, gradual, de concesiones democr\u00e1tico-burguesas controladas, de Espa\u00f1a y Brasil. Las libertades democr\u00e1tico-burguesas de la Argentina actual han sido producto de la crisis general del r\u00e9gimen militar y de la burgues\u00eda y del colosal ascenso del movimiento de masas. No fueron concesiones planeadas y controladas por la burgues\u00eda y el r\u00e9gimen militar\u2026<\/em><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta revalorizaci\u00f3n de las revoluciones que se inician por la lucha contra los reg\u00edmenes dictatoriales o bonapartistas como \u201cepisodios\u201d que tienen en cierta forma autonom\u00eda, tuvo una gran importancia para intervenir en los procesos referidos. Ahora vuelve a tener una importancia central en el proceso del Norte de \u00c1frica y Medio Oriente.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 programa intervenimos en cada momento del proceso?<\/strong><\/p>\n<p>No se trata de una discusi\u00f3n s\u00f3lo te\u00f3rica o conceptual. Ella se concreta al definir con qu\u00e9 programa debemos intervenir en cada momento del proceso (antes o despu\u00e9s del derrocamiento de la dictadura). Aclaremos que no nos referimos al programa general, para toda la etapa hist\u00f3rica abierta desde la Primera Guerra Mundial, cuyo eje es la dictadura del proletariado, sino al programa con el que intervenimos en la situaci\u00f3n. Para Moreno, en el per\u00edodo de lucha contra la dictadura, las consignas se ordenan alrededor de este eje central. Refiri\u00e9ndose a Argentina, dice: <em>\u201cA partir del golpe de Estado de 1976 y la apertura de la etapa contrarrevolucionaria resulta evidente que la consigna central del programa revolucionario pasa a ser abajo la dictadura. Existen s\u00ed otras consignas de enorme importancia\u2026 pero estas consignas eran aspectos parciales que giraban alrededor de la consigna central<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>Luego de la ca\u00edda de la dictadura, el eje cambia; pasa a ser la lucha por la preparaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista: <em>\u201cTodas las movilizaciones posteriores a Bignone tienen ese car\u00e1cter: denuncian y combaten las lacras del sistema capitalista en su conjunto. Sus objetivos inmediatos son aparentemente los mismos pero antes iban contra un r\u00e9gimen pol\u00edtico y ahora cuestionan todo el sistema capitalista semicolonial. La clase obrera y el pueblo a\u00fan sin ser conscientes\u2026 preparan la revoluci\u00f3n socialista\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p>En resumen:<em> \u201cEn la etapa contrarrevolucionaria, nuestra consigna es negativa\u2026 porque ante todo, para abrir el paso a la revoluci\u00f3n socialista, deb\u00edamos destrozar el r\u00e9gimen contrarrevolucionario\u201d<\/em>. Despu\u00e9s de la ca\u00edda del viejo r\u00e9gimen, el eje cambia: <em>\u201cSi antes llam\u00e1bamos a los trabajadores a concentrar sus esfuerzos en derribar la dictadura, ahora los llamamos a que hagan centro en liquidar el sistema capitalista imperialista\u201d<\/em>.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a><\/p>\n<p>Para la FT,\u00a0 este ordenamiento del programa con ejes distintos en cada uno de los dos momentos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica es lo que concreta precisamente el car\u00e1cter semietapista de la posici\u00f3n de Moreno:<\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed aparece claramente la ruptura con la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, al separar dos etapas: una en que triunfar\u00eda la \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d (a nivel del r\u00e9gimen), cuya clave program\u00e1tica son las demandas democr\u00e1ticas (derribar a Mubarak) y otra posterior que reci\u00e9n implica nuevas tareas, entre ellas, de transici\u00f3n, que s\u00f3lo ahora \u201csurgen con m\u00e1s fuerza\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esto llevar\u00eda a una capitulaci\u00f3n a la burgues\u00eda ya que:<\/p>\n<p><strong><em>El \u201csentido com\u00fan\u201d cultivado por los analistas burgueses y la centroizquierda separa las demandas antidictatoriales y por las libertades pol\u00edticas de las dem\u00e1s reivindicaciones que surgen en la lucha de los pueblos \u00e1rabes.<\/em><\/strong><em> As\u00ed, obscurecen la combinaci\u00f3n de demandas sociales, pol\u00edticas y nacionales profundas que est\u00e1 planteada en la \u201cPrimavera \u00c1rabe\u201d, y que remiten a las tareas democr\u00e1ticas estructurales. <strong>Pero sin encarar de manera radical la liberaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n imperialista, la resoluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n agraria, la lucha contra la opresi\u00f3n de las minor\u00edas nacionales y religiosas, la lucha contra la b\u00e1rbara opresi\u00f3n de la mujer, etc., es imposible satisfacer las leg\u00edtimas aspiraciones democr\u00e1ticas de los pueblos \u00e1rabes.<\/strong><\/em> <em>A\u00fan la conquista de amplios derechos pol\u00edticos exige llevar hasta el final la demolici\u00f3n de las podridas y ultra-reaccionarias instituciones estatales de los viejos reg\u00edmenes.<br \/>\nEn el mundo \u00e1rabe, la clave en la resoluci\u00f3n de esas tareas es la ruptura con el imperialismo.<\/em><\/p>\n<p>Es necesario interpretar a fondo este razonamiento de la FT. Tal como se\u00f1ala Trotsky en su formulaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente, las tareas democr\u00e1ticas en su conjunto, pendientes de realizar por parte de las burgues\u00edas nacionales, s\u00f3lo podr\u00e1n ser llevadas a cabo en su totalidad con la revoluci\u00f3n socialista. Desde el punto de vista del desarrollo hist\u00f3rico del proceso, la FT tiene raz\u00f3n y esa es la base de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente que reivindicamos.<\/p>\n<p>Pero no tiene raz\u00f3n en dos aspectos. El primero de ellos, es que omite el hecho de que las masas encaran esa lucha y se movilizan en primer lugar para derribar a las dictaduras, y hacen revoluciones para ello. Esta realidad combina dos aspectos. Uno es objetivo y correcto: es necesario derrocar los viejos reg\u00edmenes para avanzar mejor y continuar la lucha contra el capitalismo. El otro contiene un elemento de ilusi\u00f3n: basta conseguir las libertades democr\u00e1ticas para resolver esos problemas estructurales. Y la pol\u00edtica revolucionaria debe responder a ambos aspectos: al concreto e inmediato que genera la movilizaci\u00f3n de masas, y al m\u00e1s estrat\u00e9gico.<\/p>\n<p>Moreno y los morenistas no decimos que se abandonan las otras consignas. Lo que decimos y hacemos en la fase de lucha contra la dictadura es tener un eje ordenador de la propuesta de movilizaci\u00f3n y de lucha: precisamente, esa consigna negativa (abajo la dictadura).<\/p>\n<p>Para la FT, eso es etapismo. Frente a esta cr\u00edtica, la conclusi\u00f3n s\u00f3lo puede encuadrarse en dos variantes: no hay que tener un eje y todas las consignas tienen el mismo valor (lo que, seg\u00fan Trotsky equival\u00eda a no levantar un programa sino una suma de consignas), o el eje de intervenci\u00f3n siempre debe ser la dictadura del proletariado (porque es el que responde a la resoluci\u00f3n plena de todas las tareas democr\u00e1ticas).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Abandono del m\u00e9todo del Programa de Transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El esquema te\u00f3rico de la FT la lleva entonces a abandonar y negar lo que los trotskistas denominamos el \u201cm\u00e9todo\u201d del Programa de Transici\u00f3n, elaborado por Trotsky como documento program\u00e1tico fundacional de la IV Internacional en 1938. Para \u00e9l, era<em> \u201cpreciso ayudar a la masa, en el proceso de la lucha, a encontrar el puente entre sus reivindicaciones actuales y el programa de la revoluci\u00f3n socialista. Este puente debe consistir en un sistema de reivindicaciones transitorias, partiendo de las condiciones actuales y de la conciencia actual de amplias capas de la clase obrera a una sola y misma conclusi\u00f3n: la conquista del poder por el proletariado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Es decir, para Trotsky hay un programa general de la revoluci\u00f3n socialista con eje en la conquista del poder por el proletariado. Pero es necesario establecer un \u201cpuente\u201d de consignas y reivindicaciones que partan de <em>\u201clas condiciones y conciencia actuales de las masas\u201d<\/em> y por las cuales ellas est\u00e9n dispuestas a movilizarse. Porque ser\u00e1 precisamente esta movilizaci\u00f3n la que permitir\u00e1 que hagan su experiencia y crucen el \u201cpuente\u201d.<\/p>\n<p>Por eso, los trotskistas levantamos y agitamos permanentemente algunas consignas y paquetes de consignas que buscan impulsar la movilizaci\u00f3n de las masas y no el programa en su conjunto. Esto no significa de ning\u00fan modo dejar de lado la estrategia del programa sino, sin nunca perderla de vista, \u201cbajarlo a tierra\u201d para generar la movilizaci\u00f3n. A veces, incluso, la formulaci\u00f3n de las consignas concretas puede parecer \u201creformista\u201d, como cuando Trotsky les propon\u00eda a los trabajadores estadounidenses movilizarse para \u201cexigir al se\u00f1or Roosevelt\u201d (presidente burgu\u00e9s imperialista pero en quien las masas estadounidenses confiaban) un plan de medidas contra la desocupaci\u00f3n. Trotsky ah\u00ed consideraba, a la vez, la necesidad de los trabajadores de luchar contra el desempleo y su bajo nivel de conciencia de clase. Desde su \u00e1ngulo de enfoque, \u00bfc\u00f3mo calificar\u00eda la FT esta propuesta de Trotsky?<\/p>\n<p>Es sobre la base de ese m\u00e9todo de Trotsky en el Programa de Transici\u00f3n que los morenistas ordenamos el programa de intervenci\u00f3n de lucha contra las dictaduras. La FT nos propone, por el contrario, un m\u00e9todo y un programa que, sin tomar en consideraci\u00f3n <em>\u201clas condiciones y conciencia actuales de las masas\u201d, <\/em>disuelve las tareas concretas por las que las masas est\u00e1n dispuesta a movilizarse en el programa general. Es decir, una formulaci\u00f3n totalmente propagand\u00edstica y, por lo tanto, in\u00fatil, porque no nos acerca a las masas ni tampoco ayuda a su movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u201cInconscientemente socialista\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n sobre el programa va de la mano con la cr\u00edtica que hace la FT a la afirmaci\u00f3n de Moreno de que la movilizaci\u00f3n de masas y los procesos revolucionarios tienen un car\u00e1cter \u201cinconscientemente socialista\u201d:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Adem\u00e1s, asignar un car\u00e1cter \u201cinconscientemente anticapitalista\u201d al proceso es una noci\u00f3n profundamente objetivista que deval\u00faa la importancia de los elementos subjetivos (direcciones, programas, ideas). En consecuencia, combatir a las direcciones burguesas y peque\u00f1o burguesas no tendr\u00eda la importancia crucial que reviste, y tampoco ser\u00edan decisivos los efectos de su accionar contrarrevolucionario.<\/em> <em>Lo que demostr\u00f3 la experiencia del siglo XX no fue que el car\u00e1cter inconscientemente anticapitalista de los procesos revolucionarios tornara secundario el problema de la conciencia de las masas y sus direcciones, sino al rev\u00e9s, ratific\u00f3 su importancia, pues no s\u00f3lo se frustraron decenas de situaciones revolucionarias con un alt\u00edsimo costo para las masas, sino que en los pocos casos en que la burgues\u00eda y el capital fueron expropiados, fue imposible avanzar en la transici\u00f3n socialista sin direcci\u00f3n marxista revolucionaria, y las grandes conquistas iniciales fueron revertidas al capitalismo, como en la URSS y China, o como est\u00e1 en trance de ocurrir en Cuba.<\/em><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Como siempre, la FT vuelve a mezclar los conceptos. Por un lado, la contradicci\u00f3n que existe entre la acci\u00f3n y la conciencia de las masas en su movilizaci\u00f3n (especialmente en los procesos revolucionarios), por el otro, la pelea por la direcci\u00f3n y la conciencia en esos procesos y la importancia que eso tiene en el desarrollo de esas revoluciones. Finalmente, el destino de aquellas revoluciones que triunfaron con direcciones burocr\u00e1ticas y peque\u00f1oburguesas.<\/p>\n<p>El contenido esencial de la definici\u00f3n \u201cinconscientemente socialista\u201d se refiere a que, en los procesos revolucionarios, la acci\u00f3n de las masas tiene un contenido objetivamente socialista (de lucha contra el capitalismo) por las exigencias que contiene y las tareas que comienza a encarar para resolver sus reclamos y necesidades.<\/p>\n<p>Las masas incluso hacen las revoluciones sin clara conciencia de que caminan hacia el socialismo. Si la revoluci\u00f3n avanza, en su conciencia se mezclan una claridad negativa cada vez mayor sobre lo que rechazan y quieren destruir con algunas formulaciones positivas sobre lo que deben hacer para lograr sus reivindicaciones. Por ejemplo, en la Revoluci\u00f3n Rusa fue quedando claro que deb\u00edan derribar el Gobierno Provisional y dar todo el poder a los soviets para lograr \u201cPaz, Pan y Tierra\u201d, y que para ello deb\u00edan abandonar a los viejos partidos de izquierda como los mencheviques y los social-revolucionarios, y adherir a la propuesta bolchevique. En China, que deb\u00edan derrotar a Chiang Kai-Shek y al Kuomintang para conseguir un plato de arroz para cada chino.<\/p>\n<p>Es la vanguardia (el partido revolucionario y la franja del activismo que lo rodea) la que realiza sus acciones y desarrolla su pol\u00edtica con claridad estrat\u00e9gica y \u201cexplicando pacientemente\u201d. Pero s\u00f3lo podr\u00eda hacerlo si se apoya en ese car\u00e1cter \u201cinconscientemente socialista\u201d de las aspiraciones y acciones que las masas van desarrollando y, a partir de all\u00ed, con un pol\u00edtica correcta, concreta y adecuada a cada circunstancia y viraje del proceso, van transform\u00e1ndose en alternativa de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al rev\u00e9s de lo que opina la FT, la caracterizaci\u00f3n del car\u00e1cter \u201cinconscientemente socialista\u201d del proceso y la confianza en que las masas aprenden con su acci\u00f3n y experiencia no significa concluir que <em>\u201ccombatir a las direcciones burguesas y peque\u00f1o burguesas no tendr\u00eda la importancia crucial que reviste, y tampoco ser\u00edan decisivos los efectos de su accionar contrarrevolucionario\u201d.<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><strong>[33]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p>Por el contrario, es la base objetiva necesaria para dar ese combate, ya que sin esa base ser\u00eda imposible. El decir que las masas son \u201cinconscientemente socialistas\u201d no disminuye la importancia de este combate sino que nos arma para, con una pol\u00edtica correcta, fortalecerlo y tornarlo triunfante; conscientes de que en esta pelea por la direcci\u00f3n contra las corrientes burguesas y pro-burguesas se juega el destino de esa revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Abordemos finalmente el tema de la restauraci\u00f3n capitalista en los pa\u00edses donde la expropiaci\u00f3n fue dirigida por direcciones burocr\u00e1ticas y peque\u00f1oburguesas (como en Yugoslavia, China y Cuba) o donde se burocratiz\u00f3 el estado obrero (como en la URSS). Ac\u00e1, la FT realiza una maniobra. Quien siga honestamente la trayectoria de Moreno en las distintas organizaciones internacionales en las que milit\u00f3 sabe que \u00e9l siempre reivindic\u00f3 a fondo el pron\u00f3stico de Trotsky en <em>La revoluci\u00f3n traicionada<\/em> (o el proletariado hac\u00eda una revoluci\u00f3n pol\u00edtica que desalojase a la burocracia del poder o esta restaurar\u00eda el capitalismo). Y que, consecuente con ello, siempre batall\u00f3 contra las corrientes que le capitulaban al estalinismo (como el pablismo-mandelismo) para construir en esos pa\u00edses partidos revolucionarios trotskistas que impulsasen y dirigiesen\u00a0 esas revoluciones. Adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver la definici\u00f3n de \u201cinconscientemente socialistas\u201d de los procesos revolucionarios bajo el capitalismo con esto?<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sobre triunfos\u2026 <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Para finalizar este debate con la FT, abordaremos ahora la cr\u00edtica que esta corriente hace a la LIT-CI por calificar como \u201ctriunfos de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d el derrocamiento por la v\u00eda revolucionaria de los reg\u00edmenes dictatoriales y el consecuente cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico hacia uno de libertades democr\u00e1ticas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Es evidente que el derrocamiento por v\u00eda revolucionaria de dictadores como Ben Al\u00ed y Mubarak oblig\u00f3 a la contrarrevoluci\u00f3n a \u201cadaptarse\u201d a las nuevas circunstancias con una pol\u00edtica de \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d para derrotar el proceso de masas. Calificar esto como triunfo de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica s\u00f3lo ayuda a confundir la situaci\u00f3n y embellecer las trampas de la \u201ctransici\u00f3n\u201d impulsada por el imperialismo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Como en toda la discusi\u00f3n con la FT es necesario separar las cosas que los camaradas confunden y mezclan, y que desarman para comprender e intervenir en la realidad.<\/p>\n<p>En primer lugar, este enfoque confunde e iguala aquellos procesos en que el cambio de r\u00e9gimen se dio por la \u201cv\u00eda revolucionaria\u201d con aquel que se dio por una v\u00eda reformista o bismarckista, porque ambos llevar\u00edan a una \u201ctransici\u00f3n democr\u00e1tica\u201d tramposa impulsada por la burgues\u00eda y el imperialismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cambio el cambio de r\u00e9gimen por una u otra v\u00eda llevan a situaciones posteriores totalmente diferentes. Como expresaron, por ejemplo, las situaciones de Argentina posteriores a 1982 y las de Chile luego de la ca\u00edda de Pinochet. En el primer caso, fue la combinaci\u00f3n entre la agud\u00edsima crisis del r\u00e9gimen militar y la movilizaci\u00f3n de masas la que llev\u00f3 a la ca\u00edda de la dictadura. En el segundo, el viejo r\u00e9gimen nunca perdi\u00f3 el control del proceso y se recicl\u00f3 con la ayuda de las direcciones traidoras. Esta diferencia cruza toda la situaci\u00f3n posterior, la mayor o menor solidez del r\u00e9gimen surgido y la disposici\u00f3n de las masas de cada uno de esos pa\u00edses (por ejemplo, en la actitud hacia las fuerzas armadas represoras).<\/p>\n<p>Esto s\u00f3lo se explica porque las masas han obtenido un triunfo logrando un objetivo con su movilizaci\u00f3n revolucionaria y se sienten mucho m\u00e1s confiadas y en mejores condiciones para seguir su lucha. En Argentina, y en el ejemplo de T\u00fanez que cita la FT, el r\u00e9gimen surgido es mucho m\u00e1s d\u00e9bil no s\u00f3lo que la vieja dictadura sino tambi\u00e9n que un r\u00e9gimen surgido de una transici\u00f3n controlada. Las libertades democr\u00e1ticas fueron conquistadas con la lucha y eso cambia todo.<\/p>\n<p>Podemos hablar, si se prefiere, de un primer triunfo o de un triunfo parcial de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica porque las otras tareas de esa revoluci\u00f3n (como la reforma agraria o la ruptura con el imperialismo) est\u00e1n pendientes. Pero s\u00f3lo podremos ubicarnos en el proceso y tener una pol\u00edtica correcta si comprendemos que fue un grande e importante triunfo. En esto no hacemos m\u00e1s que seguir a Lenin y Trotsky, que definieron el derrocamiento del zarismo en febrero de 1917 como el triunfo de la \u201crevoluci\u00f3n de febrero\u201d. No reconocerlo como triunfo significa, adem\u00e1s, una pedanter\u00eda y un profundo sectarismo hacia las masas, dado que el proceso a\u00fan est\u00e1 \u201cincompleto\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2026 y \u201ctransiciones\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Esto no significa \u201cobjetivismo\u201d ni \u201ctriunfalismo\u201d frente a las batallas que se abren a posteriori. En la medida en que exista atraso en la conciencia de las masas e ilusiones en la democracia burguesa, combinado con la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, la burgues\u00eda y el imperialismo tratar\u00e1n de maniobrar con las instituciones de esa democracia (voto universal y parlamento) para frenar y derrotar el proceso o, por lo menos, retardarlo.<\/p>\n<p>La propia realidad combina dos elementos que ese necesario diferenciar. Por un lado, las libertades democr\u00e1ticas han sido una conquista de la lucha de las masas y son tomadas como una mejor base para obtener sus otras reivindicaciones profundas (salario, empleo, salud, educaci\u00f3n, etc.); por el otro, la burgues\u00eda las identifica con la democracia burguesa para intentar sacar a las masas de las calles y convencerlas, como dec\u00eda Alfons\u00edn en la Argentina en 1983, de que con <em>\u201cla democracia se come, se cura y se educa\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esa es la batalla central de esta fase: impulsar que las masas se mantengan movilizadas y hagan cada vez m\u00e1s consciente la necesidad de avanzar hacia la toma del poder para conseguir sus reivindicaciones y construir el partido revolucionario para ello. Es una batalla muy dif\u00edcil en la que, apoyada en la crisis de direcci\u00f3n revolucionaria, la burgues\u00eda ha obtenido algunos triunfos importantes, retrasando en a\u00f1os y hasta en d\u00e9cadas la revoluci\u00f3n socialista.<\/p>\n<p>Sin embargo, las condiciones objetivas cada vez dejan menos m\u00e1rgenes para convencer por mucho tiempo a las masas de las \u201cvirtudes\u201d de la democracia burguesa y las experiencias se hacen en plazos mucho m\u00e1s cortos. Lo que profundiza la importancia del derrocamiento de las dictaduras para acelerar a\u00fan m\u00e1s esos procesos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>RESUMEN FINAL<\/strong><\/p>\n<p>Abordamos en este extenso trabajo varios aspectos: la historia de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente elaborada por Le\u00f3n Trotsky y su vigencia actual como la \u00fanica teor\u00eda-programa de la revoluci\u00f3n que permite a los revolucionarios comprender y actuar sobre los candentes procesos actuales.<\/p>\n<p>Reivindicamos tambi\u00e9n los aportes de Nahuel Moreno que, manteniendo la esencia conceptual de la teor\u00eda, consider\u00f3 necesario actualizarla e incorporar los procesos que cuestionaban algunos aspectos de su formulaci\u00f3n, con el criterio de que la teor\u00eda marxista no puede ser un \u201cdogma religioso\u201d sino, como dec\u00eda Lenin, una \u201cgu\u00eda para la acci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, hemos hecho este trabajo con la intenci\u00f3n de defender esta teor\u00eda, considerando que tanto el revisionismo, que se esconde detr\u00e1s de ella para volver a proponer una consideraci\u00f3n etapista de las revoluciones, como la visi\u00f3n sectaria, que la transforma en un dogma para la propaganda, la destruyen como herramienta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <strong>LENIN, V. I.<\/strong> <em>Dos t\u00e1cticas de la socialdemocracia en la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica<\/em>, 1905.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><strong><strong>[2]<\/strong><\/strong><\/a><strong> TROTSKY, Le\u00f3n<\/strong>. <em>La Revoluci\u00f3n Permanente (Introducci\u00f3n)<\/em>, 1929.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <strong>TROTSKY, Le\u00f3n<\/strong>. <em>La Revoluci\u00f3n Permanente (Introducci\u00f3n)<\/em>, 1929<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Las revoluciones del siglo XX.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> ROBAINA, Roberto. <em>Em defesa do leninismo<\/em> (traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Tesis Generales sobre la Cuesti\u00f3n de Oriente<\/em>, votadas en el IV Congreso de la III Internacional, en 1922.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Desgravaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Roberto Robaina en la escuela de cuadros del MES\/PSOL<\/em>, Rio Grande do Sul, 2011, tomado de <a href=\"http:\/\/lucianagenro.com.br\/2011\/03\/revolucao-russa-revolucao-permanente-e-situacao-atual\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/lucianagenro.com.br\/2011\/03\/revolucao-russa-revolucao-permanente-e-situacao-atual\/<\/a>, traducci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> ROBAINA, Roberto. <em>Em defesa do leninismo<\/em> (traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Atualidade do Socialismo e as tarefas dos revolucion\u00e1rios<\/em> &#8211; Teses pol\u00edticas do MES -2008 (traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> ROBAINA, Roberto. <em>Um pouco do que somos e o que defendemos<\/em>, disponible en http:\/\/robertorobaina.blogspot.com.br\/p\/mes-movimento-esquerda-socialista.html (traducci\u00f3n nuestra).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Atualidade do Socialismo<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>\u00a0 Ver \u201cDictadura Revolucionaria del Proletariado\u201d (1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> MOLINA, Eduardo y ISHIBASHI, Simone. <em>A un a\u00f1o y medio de la primavera \u00e1rabe<\/em>, revista <em>Estrategia Internacional<\/em>, 28\/9\/2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. \u201cManifiesto de Emergencia\u201d, <em>Escritos<\/em>, Tomo XI, vol. 2, Ed. Pluma.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. \u201c\u00bfQu\u00e9 es una situaci\u00f3n revolucionaria?\u201d, <em>Escritos<\/em>, Tomo II, vol. 2, p\u00e1g. 510, Ed. Pluma.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Historia de la Revoluci\u00f3n Rusa<\/em> (Pr\u00f3logo).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> TROTSKY, Le\u00f3n. <em>Contra el derrotismo en Espa\u00f1a<\/em> (14\/9\/1937).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>A un a\u00f1o y medio de la Primavera \u00c1rabe<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>A un a\u00f1o y medio de la \u201cPrimavera \u00c1rabe\u201d.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>Las revoluciones del siglo XX<\/em> (1984).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> En referencia a Otto von Bismarck, canciller alem\u00e1n que a partir de 1871 fue el \u201carquitecto\u201d de la unidad de Alemania y la incorporaci\u00f3n de instituciones de la democracia burguesa (como el voto universal y el Parlamento) manteniendo el Imperio y al emperador.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>1982. Empieza la revoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> MORENO, Nahuel. <em>1982. Comienza la revoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> \u00cddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>A un a\u00f1o y medio de la \u201cPrimavera \u00c1rabe\u201d.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>A un a\u00f1o y medio de la \u201cPrimavera \u00c1rabe\u201d.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alejandro Iturbe Tal como se\u00f1ala el trotskista argentino Nahuel Moreno en la Escuela de Cuadros del MAS (1984), los primeros en utilizar el concepto de \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d fueron Marx y Engels, entre 1845 y 1850, aunque en un sentido s\u00f3lo de car\u00e1cter nacional, ya que ellos consideraban que s\u00f3lo algunos pa\u00edses europeos estaban \u201cmaduros\u201d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":27582,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"litci_post_political_author":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2794],"tags":[5351],"class_list":["post-27524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","tag-bloque-de-teoria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/trotsky2.jpg?fit=800%2C1002&ssl=1","fimg_url":"https:\/\/i0.wp.com\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/trotsky2.jpg?fit=800%2C1002&ssl=1","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27524"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27586,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27524\/revisions\/27586"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}