{"id":15406,"date":"2014-12-05T13:32:51","date_gmt":"2014-12-05T13:32:51","guid":{"rendered":""},"modified":"2015-12-11T15:06:59","modified_gmt":"2015-12-11T17:06:59","slug":"ser-trotskista-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/litci.org\/es\/ser-trotskista-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Ser trotskista en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p>En 1985, Nahuel Moreno escribi\u00f3 un peque\u00f1o texto titulado \u201cSer trotskista hoy\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por Henrique Canary<\/p>\n<p><span class=\"Apple-style-span\" style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 13px;\">En \u00e9l, el dirigente trotskista argentino reivindicaba aquello que cre\u00eda era lo fundamental del legado pol\u00edtico, te\u00f3rico y program\u00e1tico que Le\u00f3n Trotsky dej\u00f3 al marxismo, a saber: el car\u00e1cter internacional de la revoluci\u00f3n socialista, la lucha contra la burocratizaci\u00f3n de los sindicatos y de los antiguos Estados obreros y la batalla por la construcci\u00f3n de un partido mundial de la revoluci\u00f3n, la IV Internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">En s\u00ed, el texto de Moreno es incuestionable y permanece actual. No obstante, hoy, en los inicios del siglo XXI, cuando nos aproximamos al centenario de la revoluci\u00f3n Rusa, 25 a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, 23 a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, cuando no existe m\u00e1s ning\u00fan Estado obrero en el mundo, cuando la idea del socialismo se encuentra tirada en el barro por los cr\u00edmenes del stalinismo y contin\u00faa siendo identificada con caricaturas bizarras y vergonzosas como Corea del Norte o las sombras de los que un d\u00eda fueron Estados obreros, como Cuba y China, el legado de Trotsky precisa ser estudiado nuevamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">\u00bfTiene sentido ser trotskista? \u00bfEn qu\u00e9 medida el pensamiento de Trotsky permanece actual para aquellos que desean transformar el mundo? \u00bfHasta d\u00f3nde las ideas de Trotsky responden a los anhelos m\u00e1s sinceros de las nuevas generaciones de luchadores sociales que rechazan los viejos m\u00e9todos burocr\u00e1ticos de los partidos tradicionales, incluso los de izquierda? \u00bfLa teor\u00eda-programa trotskista de la revoluci\u00f3n permanente no habr\u00e1 sido superada por las elaboraciones de alguno de los nuevos pensadores marxistas de la segunda mitad del siglo XX, o aun del siglo XXI, o por una combinaci\u00f3n de distintas ideas de distintos autores?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Un r\u00e1pido recorrido por lo que consideramos es el pensamiento de Trotsky debe suministrar los elementos fundamentales para que cada uno pueda hacer su propio juicio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><strong>Marxismo y trotskismo en el siglo XX<\/strong><\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Excluy\u00e9ndose a Lenin (cuya contribuci\u00f3n al marxismo excede cualquier par\u00e1metro de comparaci\u00f3n con cualquier otro autor) y al propio Trotsky (objeto espec\u00edfico de nuestro an\u00e1lisis), podemos afirmar que el marxismo fue profundamente enriquecido a lo largo del siglo XX. Importantes aspectos del pensamiento de Marx fueron perfeccionados o actualizados, algunas lagunas en sus elaboraciones fueron llenadas, preguntas que el propio Marx no se plante\u00f3 fueron levantadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">De ese gigantesco y fruct\u00edfero esfuerzo participaron pensadores como Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, Antonio Gramsci, Rosa Luxemburgo, Louis Althusser y muchos otros, por citar apenas a aquellos que hicieron contribuciones globales al sistema de Marx.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Independientemente de si concordamos o no con tales elaboraciones, es preciso reconocer que estos hombres y mujeres son la prueba definitiva de que el socialismo cient\u00edfico es una obra colectiva, en eterna construcci\u00f3n, que no est\u00e1 ni estar\u00e1 jam\u00e1s acabada, ni aun en las p\u00e1ginas m\u00e1s brillantes de sus fundadores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Al analizar el lugar de Trotsky en el marxismo del siglo XX, no basta apelar al hecho de que el dirigente de la revoluci\u00f3n de Octubre uni\u00f3 con maestr\u00eda teor\u00eda y pr\u00e1ctica a lo largo de toda su vida. Otros tambi\u00e9n lo hicieron, y merecen la misma honra. Lo gigantesco de Trotsky en comparaci\u00f3n con todos los otros pensadores y pr\u00e1cticos marxistas es definido por el hecho de que \u00e9l, y solamente \u00e9l, consigui\u00f3 descifrar el enigma central del siglo pasado, el hecho primordial que determin\u00f3 todos los otros eventos a partir de 1917 hasta los d\u00edas de hoy: la burocratizaci\u00f3n, degeneraci\u00f3n y posterior extinci\u00f3n del primer Estado obrero de la historia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">En ese terreno, Trotsky posey\u00f3 sobre Lenin la ventaja de haber vivido m\u00e1s. Lenin, que se alej\u00f3 definitivamente de la vida pol\u00edtica el 6 de marzo de 1923 cuando sufri\u00f3 su tercer derrame, no vio el fen\u00f3meno de la burocratizaci\u00f3n a no ser en sus inicios, y no tuvo tiempo suficiente para hacer sobre \u00e9l un an\u00e1lisis m\u00e1s meticuloso. Trotsky, por otro lado, armado con la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente y habiendo sido protagonista en la lucha contra la burocracia stalinista durante casi toda la d\u00e9cada de 1920, pudo producir una explicaci\u00f3n global sobre ese fen\u00f3meno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">No era una tarea f\u00e1cil. Como el propio Trotsky acostumbraba decir, los bolcheviques nunca creyeron en la posibilidad de degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica de la URSS simplemente porque su profundo internacionalismo los induc\u00eda a la conclusi\u00f3n de que, en caso de que la revoluci\u00f3n socialista europea no triunfase, el destino inexorable de la URSS ser\u00eda la invasi\u00f3n por alguna potencia imperialista extranjera, pero jam\u00e1s la degeneraci\u00f3n. O sea, la sobrevivencia de una URSS aislada, aun degenerada, no era siquiera una hip\u00f3tesis en 1917. Tal era lo in\u00e9dito del desaf\u00edo te\u00f3rico planteado para al marxismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Pero Trotsky no se limit\u00f3 a analizar la degeneraci\u00f3n del primer Estado obrero, explic\u00f3 sus verdaderas y profundas bases econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas. Hizo sobre este fen\u00f3meno un doble diagn\u00f3stico: o bien la clase obrera sovi\u00e9tica retomaba el control efectivo del aparato de Estado por medio de una revoluci\u00f3n pol\u00edtica contra la burocracia stalinista, o bien el capitalismo ser\u00eda restaurado por las manos de la propia burocracia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Cuando fue elaborado, en 1936, tal pron\u00f3stico fue recibido con iron\u00eda y desprecio por la mayor\u00eda de los que se consideraban marxistas. La econom\u00eda de la URSS crec\u00eda a tasas incre\u00edblemente altas y el \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d parec\u00eda haber triunfado de manera definitiva. Casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s, a mediados de los a\u00f1os de 1980, la burocracia sovi\u00e9tica restaur\u00f3 el capitalismo en la URSS por medio de una pol\u00edtica de Estado denominada Perestroika, dando entonces la raz\u00f3n a Trotsky.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Si hoy el imperialismo utiliza el fin de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica como motor de su campa\u00f1a contra el socialismo, es preciso reconocer que, durante casi 50 a\u00f1os, los trotskistas, orientados por Trotsky, alertaron a los trabajadores sobre ese fin inevitable, en caso de que no triunfase en el antiguo imperio de la zares una revoluci\u00f3n pol\u00edtica antiburocr\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Es verdad que la cr\u00edtica marxista a la URSS no es un privilegio de Trotsky o del trotskismo. Muchos otros autores serios levantaron hip\u00f3tesis y pron\u00f3sticos que a su tiempo fueron objeto de justificada atenci\u00f3n. No obstante, como dice la segunda tesis sobre Feuerbach: <em>\u201cEs en la praxis que el ser humano tiene que comprobar la verdad, es decir, la realidad y el poder, el car\u00e1cter terreno de su pensamiento\u201d.<\/em> O sea, la correcci\u00f3n (verdad) de una teor\u00eda o concepto no est\u00e1 dada por su coherencia interna. Este es el criterio de la l\u00f3gica formal, no de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica, de la l\u00f3gica de lo concreto. As\u00ed, por m\u00e1s elegantes que hayan sido, a su tiempo, las explicaciones producidas por otros marxistas sobre la URSS (\u201ccapitalismo de Estado\u201d, \u201cEstado burocr\u00e1tico\u201d, etc.), ninguna de ellas permiti\u00f3 una comprensi\u00f3n total del fen\u00f3meno, desde su origen, pasando por su evoluci\u00f3n hasta su decadencia y muerte. Solamente el concepto de <em>Estado obrero degenerado<\/em> \u2013esta idea poco atractiva, de dif\u00edcil digesti\u00f3n para el sentido com\u00fan\u2013 pudo hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><strong>El siglo XXI: la actualizaci\u00f3n del programa marxista<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Pero el siglo XX qued\u00f3 atr\u00e1s; el fin de la URSS y la restauraci\u00f3n del capitalismo en absolutamente todos los antiguos Estados obreros son hechos consolidados en la realidad, por lo menos en la humilde opini\u00f3n de la corriente a la cual pertenecemos, la Liga Internacional de los Trabajadores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Adem\u00e1s, el mundo se torn\u00f3 m\u00e1s complejo: nuevas cuestiones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales surgieron, otras perdieron importancia; viejos aparatos contrarrevolucionarios y reformistas desaparecieron, nuevos nacieron; antiguas ilusiones fueron perdidas, muchas otras ocuparon su lugar. Frente a tantas y tantas profundas transformaciones, ser\u00eda locura y una prueba de extrema ceguera pol\u00edtica afirmar que el programa revolucionario del siglo XXI es id\u00e9ntico al del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Marx, Engels, Lenin y el propio Trotsky actualizaron el programa del socialismo cient\u00edfico innumerables veces, siempre que la realidad lo exigi\u00f3. Para ellos, el programa revolucionario no era una biblia repleta de escrituras sagradas sino una fotograf\u00eda provisoria de la realidad, una gu\u00eda para la acci\u00f3n. En la medida en que cambiara la realidad, deber\u00eda cambiar tambi\u00e9n el programa. Actualizar el programa marxista sobre la base de la nueva realidad abierta con el colapso de los Estados obreros y la bancarrota del aparato mundial del stalinismo: tal es el desaf\u00edo que nos plantea el nuevo siglo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Pero se enga\u00f1an aquellos que piensan que el nuevo siglo, s\u00f3lo porque se llama as\u00ed, exige alg\u00fan tipo de \u201cnuevo socialismo\u201d, \u201cnuevas estrategias\u201d o \u201cnuevos sujetos\u201d. En realidad, las elaboraciones te\u00f3ricas y el programa de Trotsky para el siglo XX son el \u00fanico sost\u00e9n sobre el cual puede ser construido un programa socialista para el siglo XXI. Mientras la abrumadora mayor\u00eda de la izquierda concluye del fracaso de la URSS la imposibilidad del propio socialismo, el programa trotskista apunta exactamente en el sentido opuesto: lo que fracas\u00f3 con la URSS fue la estrategia de la coexistencia pac\u00edfica con el imperialismo; fracas\u00f3 la concepci\u00f3n de un partido monol\u00edtico, con dirigentes intocables, infalibles, omniscientes y omnipotentes; fracas\u00f3 la visi\u00f3n de que el socialismo puede ser construido sin la participaci\u00f3n de la clase trabajadora en la gesti\u00f3n del Estado; fracas\u00f3 la tentativa de construir sindicatos \u201cfuertes\u201d sin la participaci\u00f3n democr\u00e1tica de los trabajadores en todas las decisiones; fracas\u00f3 la idea \u2013tan atrayente y tan nefasta\u2013 de que las clases medias pueden sustituir al proletariado en la construcci\u00f3n de una sociedad socialista. De todos esos fracasos, ninguno de ellos dice respecto del socialismo o del marxismo. Son fracasos del stalinismo, que no es una corriente del marxismo sino su ant\u00edtesis.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Para los trotskistas, por lo tanto, se trata de actualizar el programa, pero esa actualizaci\u00f3n mantendr\u00e1 inevitablemente la esencia de viejo programa, que deber\u00e1 ser enriquecido por los nuevos elementos de la realidad. El nuevo programa socialista del siglo XXI es el programa de la lucha implacable contra el imperialismo en todas sus t\u00e1cticas de opresi\u00f3n, explotaci\u00f3n y enga\u00f1o; de la revoluci\u00f3n proletaria; de la democratizaci\u00f3n radical de los sindicatos y del exterminio del c\u00e1ncer burocr\u00e1tico en todas las organizaciones de la clase trabajadora; es el programa del retorno de los revolucionarios a la case obrera de donde nunca debieron haber salido; de la lucha contra todo tipo de opresi\u00f3n de g\u00e9nero, raza, orientaci\u00f3n sexual y nacionalidad, banderas que el stalinismo jam\u00e1s levant\u00f3 de verdad; es el programa de la construcci\u00f3n de partidos revolucionarios profundamente democr\u00e1ticos y altamente disciplinados; de la reconstrucci\u00f3n de una internacional marxista que una esos partidos en un estado mayor mundial; y de tantas otras cuestiones que deben surgir y seguramente surgir\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><strong>Trotskismo: el marxismo del siglo XXI<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">En su autobiograf\u00eda, Leopold Trepper, el famoso agente sovi\u00e9tico que construy\u00f3 una red de espionaje anti-hitleriano en plena Alemania nazi, se refiri\u00f3 as\u00ed a los trotskistas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><em>\u201cLa revoluci\u00f3n hab\u00eda degenerado en un sistema de terror y de horror; los ideales del socialismo estaban ridiculizados por un dogma fosilizado que los verdugos ten\u00edan la desfachatez de llamar marxismo. Todos los que no se sublevaron contra la m\u00e1quina stalinista son responsables por eso, colectivamente responsables. No hago excepciones, y no escapo a este veredicto.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><em>\u00bfPero qui\u00e9n protest\u00f3? \u00bfQui\u00e9n elev\u00f3 su voz contra el ultraje? Los trotskistas pueden reivindicar esa honra. Incitados por su l\u00edder, que pag\u00f3 la obstinaci\u00f3n con la muerte, ellos combatieron sin treguas al stalinismo, y fueron los \u00fanicos. En los tiempos de las grandes purgas, s\u00f3lo pod\u00edan gritar su oposici\u00f3n en los vastos desiertos helados para donde se los hab\u00eda llevado con el objetivo de exterminarlos. En los campos, su conducta fue digna y a\u00fan admirable, pero sus voces se perdieron en la tundra.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><em>Hoy los trotskistas tienen el derecho de acusar a los que entonces aullaron junto con los lobos. Que no olviden, sin embargo, que pose\u00edan sobre nosotros la inmensa ventaja de disponer de un sistema pol\u00edtico coherente, capaz de sustituir al stalinismo, y al cual pod\u00edan agarrarse en medio de la profunda miseria de la revoluci\u00f3n traicionada\u201d.<\/em><\/span><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Estas l\u00edneas dan una peque\u00f1a idea de la fuerza que poseen las ideas de Trotsky y del papel que cumplieron en el exacto momento en que la contrarrevoluci\u00f3n dirigida por Stalin avanzaba sobre las conquistas de Octubre. Ser anti-stalinista despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn no es dif\u00edcil. Ser anti-stalinista durante 60 a\u00f1os \u2013cuando el stalinismo era la mayor fuerza pol\u00edtica de la clase trabajadora mundial\u2013 es otra cosa. De eso, solamente los trotskistas fueron capaces. Ninguna otra corriente lo fue. Ninguna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">El trotskismo es el marxismo del siglo XX porque luch\u00f3 contra la degeneraci\u00f3n stalinista con toda la fuerza de que dispon\u00eda. Pero es tambi\u00e9n el marxismo del siglo XXI porque la derrota de los reg\u00edmenes de partido \u00fanico por las masas sovi\u00e9ticas y del Este europeo \u2013y que inaugur\u00f3 el per\u00edodo hist\u00f3rico en que nos encontramos hoy\u2013 fue la confirmaci\u00f3n de su tesis m\u00e1s importante, aunque haya ocurrido en Estados que ya no son obreros. Lamentamos, como cualquier obrero consciente, el fin de la econom\u00eda planificada en aquella regi\u00f3n de mundo. Pero no asumimos ninguna responsabilidad por el destino de aquellos Estados mientras estaban en las manos del stalinismo. Nuestro programa era el programa de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica. El muro de Berl\u00edn no cay\u00f3 sobre nuestras cabezas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">La lucha contra el burocratismo y los privilegios, por una vida mejor, por libertad pol\u00edtica y art\u00edstica siempre fue parte inherente de nuestro programa. Es tambi\u00e9n nuestra lucha. Compartimos con las nuevas generaciones el deseo de tomar en nuestras propias manos el tim\u00f3n de nuestro destino y no entregarlo a ning\u00fan h\u00e9roe, general, o nuevo zar. Desconfiamos junto con ellos de todo secreto, de toda articulaci\u00f3n entre bastidores, de toda tentativa de sustituir la acci\u00f3n de la clase trabajadora por la sabidur\u00eda de dirigentes iluminados. Por ser y actuar as\u00ed durante casi 90 a\u00f1os, el trotskismo conquist\u00f3 el derecho no s\u00f3lo a la rehabilitaci\u00f3n hist\u00f3rica, no s\u00f3lo al pasado, sino tambi\u00e9n \u2013y principalmente\u2013 el derecho al futuro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: georgia, palatino; font-size: 10pt;\">Traducci\u00f3n: Natalia Estrada.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1985, Nahuel Moreno escribi\u00f3 un peque\u00f1o texto titulado \u201cSer trotskista hoy\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":15407,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"litci_post_political_author":"","footnotes":""},"categories":[2794],"tags":[5351],"class_list":["post-15406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teoria","tag-bloque-de-teoria"],"fimg_url":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-content\/uploads\/3fc96581bce7d80aa5dbe47124c0e7e2.jpg","categories_names":["TEOR\u00cdA"],"author_info":{"name":"Kely","pic":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/19003bf6219614b90207b39bd4a2733ce9cf96693efdfd639b15a829beed53d1?s=96&d=mm&r=g"},"political_author":null,"tagline":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15406"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27864,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15406\/revisions\/27864"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15407"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/litci.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}