La Plataforma del Pueblo en Lucha y del Chavismo Crítico,  reivindica el derecho democrático del pueblo venezolano a marchar y movilizarse por sus derechos. Tenemos muchas razones para salir a la calle a protestar contra el hambre, porque aparezca la comida y las medicinas, contra la inflación y la especulación, por salarios dignos, entre otras muchas reivindicaciones.

En tal sentido, rechazamos las amenazas del presidente Maduro y la retaliación en contrade los trabajadores públicos que quieren marchar o que firmaron solicitando el revocatorio.

Defendemos la protesta como un derecho, no sólo constitucional, sino inalienable de nuestro pueblo y de todos los pueblos del mundo. La crítica, el debate, el cuestionamiento, la protesta, la manifestación, la desobediencia, la huelga e incluso la rebelión popular son derechos legítimos de todo pueblo, y como tal los defendemos a capa y espada.

Según los voceros de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la movilización convocada por ellos para este Primero de Septiembre “hará temblar a toda  Venezuela desde sus entrañas”. Pretenden que la historia de Venezuela se parta en dos: antes del Primero de Septiembre y después…

Como pueblo trabajador sabemos que los cantos de sirena de la MUD no son sino la respuesta demagógica y burguesa a la gestión desastrosa del gobierno hambreador de Maduro, el cual ha sido incapaz de darle satisfacción a nuestras necesidades, y menos aún en los últimos tiempos, en los que la crisis económica y social ha llegado a extremos insoportables. Es decir, son las dos caras de una misma moneda: EL CAPITALISMO.

Pero la verdad es que a la derecha tradicional venezolana tampoco le interesa resolver nuestros problemas, pues su lógica, como representante de las clases dominantes, es la acumulación del capital y la defensa de los intereses del sector privado, de los tradicionales “Amos del Valle” y de los intereses capitalistas transnacionalesPor ello no podemos creer en el discurso tramposo y cínico de la MUD , cuando sabemos que esa vieja dirigencia política, con algunas nuevas caras, ha sido la que llevó a Venezuela a la bancarrota en los años 80 y 90. La oposición burguesa intenta presentarse ante el país, con su cara bien lavada, como la tabla de salvación que hará resurgir a Venezuela de sus cenizas. La burguesía tradicional venezolana, en realidad, simplemente quiere meterle la mano a la renta petrolera del Estado venezolano, como lo hizo durante cuarenta años. Pero ni la MUD ni el gobierno tienen un proyecto distinto.

La realidad es que la MUD busca negociar con el gobierno las elecciones de gobernadores, entre otras pretensiones, para seguir diseñando su pacto de cúpulas cuyo objetivo es mantener la polarización en el actual cuadro político ante la irrupción de las luchas populares que comienzan a asomarse y apuntan a poner en peligro a este bipartidismo PSUV-Gobierno/MUD, sostenedor del orden imperante. Muy en el fondo los sectores hegemónicos dentro de la MUD no tienen mayor interés en el referéndum. Utilizan la marcha como un mecanismo de presión, aprovechando el genuino descontento popular contra el gobierno, para pescar en río revuelto a favor de sus cálculos políticos. Por tales motivos rechazamos la convocatoria para la marcha de este 1 de septiembre y exhortamos al pueblo venezolano, más allá de sus angustias y padecimientos, a no asistir a una movilización que a todas luces no es cónsona con nuestros intereses.

En ese sentido, el llamado de nuestra Plataforma al pueblo trabajador y demás sectores explotados,  es a construir una alternativa política y de lucha que responda a las necesidades de la gente, enfilando la disputa  contra el gobierno de Maduro, para enfrentar el paquetazo neo-liberal que viene aplicando, en acuerdo con el empresariado, haciendo recaer la crisis sobre los hombros del pueblo trabajador.
¡Tomemos la calles, pero para protestar por la falta de alimentos, la inflación y la especulación desatada, la corrupción, la pulverización de nuestros salarios, la ineficiencia de las instituciones, la entrega de nuestros recursos a los intereses transnacionales y la persecución en contra de nuestras organizaciones políticas y de nuestros campesinos, indígenas, dirigentes sindicales y actores sociales!

Igualmente, nuestro llamado es a construir todos juntos la nueva alternativa revolucionaria de los trabajadores y el pueblo, EL NUEVO REFERENTE que exige el momento histórico, ante la descomposición irreversible de los dos actores principales de la polarización burguesa y burocrática  que pretenden confiscar el escenario político: el PSUV y la MUD!

Activemos la movilización popular permanente, con nuestras propias consignas y nuestras propias banderas! ¡A construir una nueva alternativa revolucionaria! ¡Ni burocracia, ni capital!

 

*La Plataforma está compuesta por el Partido Socialismo y Libertad (PSL) Chavismo Crítico, Marea Socialista,  Batallón 17, Colectivo Cultural Toromayma, Frente Nacional Comunal Simón Bolívar (FNCSB) y el Programa “Tripalium, Memorias de la Clase, además de la UST, sección de la LIT-CI en Venezuela.