RECHAZÁ LA ENTREGA A CHEVRON Y VOTÁ AL FIT

Se acercan las elecciones, pero también se acerca la crisis que obliga a Cristina a sacarse la careta, a pasar por encima de las consignas de la “YPF 100% argentina” que cantaba la Cámpora, y a dejar de lado su pretendida “defensa de la soberanía”, para concretar la “soberana” entrega a Chevrón.

[El periodista] Lanata toma el tema y le da argumentos a la oposición para la disputa electoral, pero por supuesto nadie defiende una propuesta diferente. No podrían hacerlo, ya que ninguno de ellos enfrentó las privatizaciones menemistas y hoy ninguno está de acuerdo en la reestatización de YPF y de todos los recursos naturales, que es la medida por la que habría que comenzar si es que se quiere defender la soberanía.

 El kichnerismo intenta justificar este vergonzoso convenio, mucho peor que el que existía con Repsol, diciendo que no hay otra salida para enfrentar la crisis. Eso es falso, hay otra salida, como lo explica Demián Romero (secretario adjunto del sindicato de los docentes de la provincia de Neuquén y dirigente del PSTU [A]) en la nota que publicamos a continuación.

 Cuando el gobierno de Cristina nacionalizó el 51 % de las acciones de YPF en manos de Repsol, dijimos que era una medida totalmente insuficiente, pero que la defenderíamos si era atacada.

Hoy está siendo atacada, y quien la ataca es la propia Cristina con el acuerdo entreguista que acaba de acordar con Chevrón. Por eso llamamos a la más amplia unidad para rechazar esa entrega. Y el llamado lo hacemos no sólo a los que acuerdan con nuestra propuesta: la reestatización bajo control obrero de YPF y de todas las reservas petroleras. Llamamos también a todos los que hace un año pensaron que la nacionalización del 51% de las acciones era el primer paso de una YPF 100% nacional y que hoy ven frustrada sus esperanzas con este vergonzoso acuerdo.

Este combate se debe dar también a nivel electoral, por eso llamamos a votar a los candidatos del FIT este 11 de agosto para que en las elecciones de octubre se pueda presentar una alternativa que propone la anulación de todas las concesiones de áreas petroleras y gasíferas y la nacionalización y estatización de todos los hidrocarburos como una de las medidas centrales para avanzar en la ruptura con el imperialismo y en la defensa de nuestra soberanía.

Propuesta para defender nuestra soberanía energética

Con su habitual estilo prepotente y provocador,  la presidenta Cristina Kirchner desafió a que alguien proponga otra salida para la crisis energética creada por su propio gobierno, que no sea profundizar la entrega de nuestros yacimientos de petróleo y gas a monopolios como Chevron. Y el gobernador Sapag de Neuquén ya apresuró a avalar la entrega, lo que se deberá refrendar en el parlamento neuquino el 19 de agosto.

En una cosa la presidenta tiene razón: la oposición patronal, de derecha y de centro-izquierda por igual, la critica por el acuerdo de Vaca Muerta pero no propone nada distinto. Todos ellos defienden la nefasta privatización de nuestros recursos naturales y empresas públicas, que han llevado al país a la actual situación en la que pasamos del auto-abastecimiento a los cortes continuos del suministro de gas a la población y la industria. Al mismo tiempo que las importaciones son una nueva soga que ahorca al país, junto con la estafa de la deuda externa., con pagos anuales que superan los 10.000 millones de dólares por las importaciones de nafta y gas.

Desde nuestro sindicato recuperado de la burocracia, la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN), hemos propuesto a otros gremios, a la CTA de Neuquén y a la bancada del FIT, la realización de una movilización provincial contra la entrega del yacimiento de Vaca Muerta a Chevron.

Y como militante del PSTU me siento orgulloso de que en todo momento nuestro partido supo denunciar la entrega y las maniobras del gobierno kirchnerista. Así, cuando Cristina anunció con bombos y platillos la “renacionalización” del 51% de las acciones de YPF en manos de Repsol, nosotros señalamos que esa medida era absolutamente insuficiente, pero que estábamos dispuestos a defenderla si era atacada. Y alertamos contra el peligro de que no fuera más que una maniobra para entregar nuestro petróleo a otros monopolios petroleros. La entrega de Vaca Muerta a Chevron demuestra la justeza de esos alertas.

Nuestro programa contra la entrega

Además de denunciar y alertar, desde el PSTU propusimos una serie de medidas concretas:

– Coincidentes con la plataforma que el FIT presentó para estas elecciones- para resolver la crisis energética del país. Esas medidas son de signo opuesto a la entrega de nuestra soberanía que lleva a cabo el Gobierno con pleno apoyo de la oposición:

• Anulación de todas las concesiones de áreas petroleras y gasíferas;

• Anulación de la provincialización de 1994, el Código de Minería de 1921 y todos los acuerdos y renegociaciones;

• Nacionalización y estatización de todos los hidrocarburos. Expropiación sin pago de todas las empresas, tanto multinacionales como nacionales;

• Por una gran empresa estatal nacional de hidrocarburos, monopólica y bajo control de los trabajadores;

• Cancelación de las exportaciones de hidrocarburos, priorizando el consumo interno presente y futuro;

• Defensa de los derechos de los trabajadores del petróleo y el gas: estabilidad, salario,

Pase a convenio petrolero de los tercerizados, jornada de 8 horas sin baja salarial, anulación del impuesto al salario, etc.

¿Tenemos los recursos para estatizar la energía?

Frente a este programa de reestatización de la energía y la defensa de nuestra soberanía, los voceros del kirchnerismo y la oposición sostienen que es inaplicable porque no contamos en el país con los recursos humanos, tecnológicos y financieros para realizarlo. Eso es falso. La Argentina cuenta con varias camadas de ingenieros, geólogos y científicos y técnicos en todos los órdenes, muy capacitados para llevar adelante la explotación de los recursos energéticos. Que lo digan los monopolios extranjeros que hoy saquean nuestro gas y petróleo: ellos emplean hoy a esos científicos y técnicos formados en muchos casos en la excelente escuela de nuestra petrolera estatal YPF hasta su privatización.

En cuanto a los recursos tecnológicos, incluyendo los equipos necesarios para realizar todo tipo de perforaciones y extracciones, están ampliamente disponibles en el mercado mundial y pueden comprarse los que no tenemos aquí. Y un programa de desarrollo interno en el marco de una gran empresa nacional estatizada y bajo control de sus trabajadores permitiría desarrollar la ciencia y tecnología necesaria y producir esos equipos en el país en pocos años.

Respecto de los recursos financieros, con una política de defensa real de la soberanía del país habría dos fuentes de ingresos fundamentales para financiar la prospección, explotación, formación de profesionales y producción de equipos. La primera fuente de financiación sería la suspensión de los pagos de la fraudulenta deuda externa, que superan los US$ 10.000 millones de dólares anuales. Esa cifra es muy superior a la que se exige como inversión a Chevron y otras multinacionales para permitirles saquear nuestros yacimientos como el de Vaca Muerta.

Por otra parte, a medida que se pusiera en producción nuestros yacimientos y se redujeran las necesidades de importación, eso mismo significaría un inmenso ahorro para el país. Ese ahorro ya comenzaría a darse apenas se suspendan todas las exportaciones de gas y petróleo del país para volcar toda la producción actual al consumo interno.

Este programa de defensa de nuestra soberanía energética podría reforzarse aprovechando las excelentes relaciones del gobierno kirchnerista con el de Venezuela, encabezado por el presidente Maduro, solicitándole el suministro de combustible a precios preferenciales.

Otro argumento en contra de esta propuesta muy escuchado es que quedaríamos aislados del mundo y sufriríamos un duro boicot. A ello contestamos: ¿estaríamos peor que ahora, cuando hemos perdido el auto-abastecimiento y sufrimos continuos cortes del suministro? La respuesta es no, por más dificultades que pueda provocarnos el boicot de las multinacionales y los gobiernos que las respaldan, con un programa de estatización bajo control obrero recuperaríamos nuestra soberanía y terminaríamos por superar nuestra crisis energética.

En cambio, el actual camino de profundizar la entrega sólo lleva a agravar la crisis y la dependencia del país de los monopolios. Todo esto demuestra que existe una alternativa concreta y práctica para defender nuestra soberanía energética. El gobierno de Cristina no lo pone en práctica porque, como siempre hemos denunciado, el kirchnerismo, a pesar de su discurso demagógico, y al igual que toda la oposición patronal, defiende los intereses de los monopolios que saquean nuestro país.

Frente a ello no solo proponemos nuestro programa energético sino que junto a los compañeros del FIT señalamos que la defensa de la soberanía exige que la misma vaya unida a la lucha por un gobierno de los trabajadores y el pueblo que avance en el camino del socialismo, sin patrones ni políticos entreguistas.