Agosto 2020 terminó con un temporal político que está conmocionando a gran parte de la ciudadanía. En la calle, en las facultades, en las oficinas y fábricas, en toda la prensa, se está hablando nuevamente de los presos políticos, de las torturas, de los asesinatos, de los vuelos de la muerte, de los secuestros de niños … en fin, del Plan Cóndor que asoló a varios países de Latinoamérica y que muchos negaron neciamente hasta hoy mismo.

Escrito por Mónica

Este es un tema que importa a los uruguayos y latinoamericanos, desde que se instauraron las dictaduras militares en el continente en las décadas de los ’60 y ’70. Un tema que mantiene una herida abierta que nos duele profundamente y nos obliga a estar en lucha permanente para mantener viva la memoria, para conocer la verdad y exigir que se haga justicia … para saber por fin cuál fue el destino final y dónde se encuentran los restos de nuestros desaparecidos.

En estos días, la organización de Madres y Familiares dio a conocer públicamente las declaraciones del represor Gilberto Vázquez que confirman que hubo torturas, que se ejecutó a varios militantes como es el caso del maestro Julio Castro, que hubo un segundo vuelo de la muerte.

Por eso, vuelve a la discusión pública cómo puede ser que un importante sector de los militares que asesinaron y torturaron en aquellos años aun sigan sueltos por las calles o, a lo sumo, con prisión domiciliaria. Vuelven los nombres de Gavazzo, Silveira, Vázquez, Tróccoli … que una y otra vez eluden la justicia con, pelucas, intentos de fuga y todo tipo de artimañas. ¿Cómo es posible? ¿De quién es la responsabilidad? ¿De los Ministros de la época? Del Poder Ejecutivo? Ahí sabremos parte de la verdad.

Pero solo se puede comprender todo el proceso si se denuncia que esto es posible porque los ampara el Pacto del Club Naval firmado por el P. Colorado y el Frente Amplio y la posterior Ley de Caducidad o Ley de Impunidad, con el aval del P. Nacional. Esa fue la realidad de la “salida negociada” de la dictadura en nuestro país.

A partir del 2006, cuando comenzaron los gobiernos del Frente Amplio, miles de activistas por los derechos humanos se movilizaron activamente contra estos pactos y otros pactos posteriores que se habrían “acordado” entre sectores del Ejército y sectores del MLN representados por Fernández Huidobro o por el mismísimo ex presidente Mujica. Pactos de los que los responsables no quieren hablar ni reconocer públicamente. Solo repiten que esto terminará cuando se “mueran todos”.

Por el contrario, nosotros reivindicamos el derecho a saber la verdad ahora, ya pasaron más de 30 años y las nuevas generaciones tienen derecho a conocer los hechos reales, por muy dolorosos que sean.

Sin embargo, al frente de esa lucha por los derechos democráticos, la verdad y la justicia no hubo dirigentes de peso que se pusieran a la cabeza. Por el contrario, desde las cúpulas tanto del FA como del PIT-CNT se hizo todo para desalentar la lucha, aislarla y finalmente provocar una inmensa decepción entre los honestos luchadores de las bases.

Manini Ríos y los fueros

El principal dirigente de Cabildo Abierto, partido militar que integra la coalición de gobierno presidido por Lacalle Pou, fue electo senador. Tiene una causa abierta en la Justicia por no haber denunciado al Poder Ejecutivo las declaraciones de Gavazzo sobre su responsabilidad en el asesinato del militante universitario Roberto Gomensoro.

Manini Ríos varias veces reiteró a la prensa su disposición de no ampararse en los fueros parlamentarios en caso que la Justicia lo convocara. Ahora llegó el día y ya no se muestra tan decidido. Varios parlamentarios de la coalición manifestaron que le darán su apoyo y no votarán los fueros.

Los parlamentarios del Frente Amplio, por sí solos, no llegan al número especial de votos exigidos para el retiro de los fueros. Pero tampoco llaman a sus bases, a los trabajadores a los estudiantes, a todos aquellos que luchamos por los derechos humanos y las libertades democráticas a salir a la calle, a rodear el Parlamento, a exigir el desafuero de Manini.

Madres y Familiares se pronunciaron públicamente exigiendo al Parlamento vote por el desafuero. Y presentaron las actas de otro Tribunal de Honor (del año 2006) en las que el Coronel Gilberto Vázquez declara descaradamente haber ejecutado militantes, su participación en el segundo vuelo, haber torturado, haber sido parte activa de la represión en Argentina, en estrecha colaboración con uno de los jefes de la siniestra Triple A, el represor argentino Aníbal Gordon.

La posición de Familiares es acompañada por decenas de miles. Manini tiene que ser despojado de sus fueros, para que concurra a la Justicia y de cuenta de sus actos. Y junto con él, todo político que también haya incurrido en delito.

Pero, con todo el respeto que nos merece esta organización, nosotros entendemos que eso será una tarea difícil de lograr si no se convoca a una gran movilización, como la ya histórica marcha de cada 20 de mayo, que lleve este reclamo a las calles en todos los rincones del país.

Como desde IST escribimos en nuestro periódico Rebelión: “Que ellos sigan en su teje-maneje parlamentario garantizando la impunidad y echando leña al fuego. Por abajo seguimos acumulando la rabia que cualquier chispa puede hacer estallar”. (1)

  • Juicio y castigo a todos los asesinos, torturadores violadores de DDHH y sus cómplices!
  • Cárcel común para todos ellos!
  • Toda la verdad sobre los desaparecidos!

Notas:

!) https://www.ist.uy/proyecto-para-restablecer-la-ley-de-caducidad-la-pagina-que-no-pueden-dar-vuelta/