El fin del llamado «milagro económico», en la década de 1970, provocó el despertar de las luchas económicas y políticas contra la dictadura instaurada en el Brasil desde 1964. Como producto de este despertar, se forjaron el PT, la CUT y el propio MST, los mayores instrumentos de lucha de la historia de los trabajadores del país.


 

A pesar del combate de sectores de izquierda, la dirección consiguió poco a poco ir transformando esas organizaciones en instrumentos de conciliación de clases. El proceso dio un salto en los 90: la CUT se transformó en un aparato burocrático al servicio de la colaboración con la burguesía y el PT pasó a ser un partido completamente adaptado al orden burgués. El auge de este proyecto se produce con la elección de Lula como Presidente (2002) que despertó enormes ilusiones en la clase trabajadora. Sin embargo, tan pronto Lula asumió, comenzó a aplicar la política del imperialismo, las normas del FMI y las reformas neoliberales preconizadas por el Banco Mundial. Las organizaciones construidas en el periodo anterior pasaron a sustentar al gobierno y su política. De esa forma, definitivamente, dejaron de ser instrumento de la lucha de la clase trabajadora, cerrando así todo un capítulo de la historia, porque pasaron a respaldar directamente un gobierno burgués de colaboración de clases, convirtiéndose en correas de transmisión directa de su política proimperialista al interior del movimiento obrero.

 

Las principales características de la Conlutas

 

A partir del momento en que sectores cada vez mayores de la clase trabajadora empezaron a luchar contra los planes neoliberales del gobierno de Lula, comenzaron también a cuestionarlo y entraron en choque con las direcciones oficialistas de la CUT, de la UNE y del MST, inaugurando un nuevo ciclo de reorganización. Surgió un proceso de resistencia de un sector del movimiento sindical y popular, que pasa a organizarse en torno a la Conlutas, que se presenta como una nueva alternativa de dirección para la lucha de los trabajadores. Un proceso semejante ocurre en el movimiento estudiantil en torno a Conlute, que tiene a Conlutas como referencia (ver artículo El surgimiento de la Conlutas). Brasil está viviendo un momento de reorganización semejante al que vivieron países como Ecuador, Bolivia y Argentina a mediados de los años 90. Conlutas expresa una reorganización que tiene en su centro la construcción de una nueva organización nacional que se transforme en una alternativa para las luchas de los más diversos sectores sociales y sea su máxima expresión.Actualmente, Conlutas agrupa casi 100 sindicatos y otras tantas oposiciones sindicales.

 

La construcción de una organización que busca unir varios segmentos de los movimientos sociales es una característica particular de ese nuevo proceso de reorganización en el Brasil. Los organismos nacionales construidos en procesos de reorganización anteriores expresaban segmentos sociales específicos. Las más variadas articulaciones intersindicales urbanas, organizaciones del campo y de los movimientos populares que surgieron en el Brasil siempre tuvieron un carácter sectorial.

 

 

Ese proceso de reorganización en el movimiento sindical se expresa en la ruptura de los sindicatos con la CUT. No es, por tanto, un proceso que pasa por fuera o contra los sindicatos. Hasta ahora, los sindicatos continúan siendo el principal instrumento de lucha de la clase trabajadora urbana, a pesar de todo el desgaste acumulado en el periodo pasado, marcado por la reestructuración productiva y las nuevas formas de gestión en las empresas, por el reflujo de la lucha de clases, por la burocratización de los organismos sindicales y por la política conciliadora de la mayoría de las direcciones. 

Está en curso una lucha de la vanguardia combativa por la recuperación de los sindicatos de las manos de la CUT y las demás centrales sindicales amarillas, repitiendo de un cierto modo, lo que ocurrió cuando surgió la CUT. Eso se debe al peso y la tradición de los sindicatos en Brasil. Desde su aparición siempre fueron la forma predominante de organización del movimiento obrero y tuvieron un peso importante.

El proceso de reorganización en el campo viene profundizándose a partir del surgimiento de numerosas organizaciones al margen del MST. Algunas son fruto de rupturas y disputas internas del propio MST; otras son movimientos más recientes e independientes como el MTL, cuyo sector más progresivo se encuentra en el Triángulo Minero y en Goiás. En el movimiento popular el proceso también existe. Véase la presencia de la CLMP en Conlutas, además de otros movimientos como la ocupación «Zumbi de Palmares» en Río de Janeiro.