A cinco años de la revolución que derribó al dictador Zine Ben Ali, Túnez vive nuevamente jornadas de intensa lucha, esta vez contra el gobierno “democrático” de Habin Essid. En el marco de una gran inestabilidad política, los diferentes gobiernos burgueses que se han sucedido después de la revolución no han resuelto ningún de los graves problemas económico-sociales del pueblo. En especial, el del desempleo, principal reclamo de esta nueva oleada, que se vio intensificada luego de la muerte de un joven manifestante. Para conocimiento de nuestros lectores, publicamos las declaración que hemos recibido de la Ligue de Lutte de la Jeunesse (Liga de Lucha de la Juventud – LLJ) de Túnez.

Revuelta de Kasserine: ¡toda la juventud debe levantarse!

La juventud está muriendo debido a la corrupción y a la explotación, pero aún tenemos esperanzas de obtener empleo, libertad y dignidad después de la revolución, que ha sido robada por fuerzas reaccionarias y de retaguardia. Los poderes del capital y el autoritarismo han sacado ventaja de esta revolución.

Su parlamento y su gobierno continúan aumentando la fortuna de los ricos mientras profundizan la pobreza del pueblo a través de leyes y medidas destinadas a satisfacer los intereses del imperialismo y los negocios del capital. Pero la juventud se ha levantado de nuevo para defender nuestros mártires y denunciar la suciedad de los ricos.

Jóvenes revolucionarios, estudiantes, trabajadores y desempleados: ¡vamos a continuar nuestra lucha! ¡No tenemos nada que perder salvo nuestras cadenas!

¡Organicémonos y unámonos bajo la misma bandera: contra esta banda de ladrones!

¡Trabajar es un derecho!

¡Trabajo, libertad y dignidad!

¡El pueblo quiere derrotar al régimen!

 

Traducción: Marcelo Korman