La Alcaldía de Bogotá ha anunciado que a partir del lunes 15 de febrero habrá clases presenciales en Bogotá, Claudia López en entrevista a El Tiempo sostiene: “Lo que no podemos pretender es que no haya coronavirus como condición para volver al colegio, para eso faltan, posiblemente, años. Y no podemos sacrificar a los niños”. Sin embargo, la Alcaldía pretende que en esta segunda oleada de la pandemia – gracias a la prematura reapertura económica de fin de año – miles de niñas, niños y adolescentes pongan en riesgo su salud y la de sus familias, con un sistema de salud colapsado.

Por: Unidad Docente – Partido Socialista de los Trabajadores, Colombia

Esta medida autoritaria por parte de la Alcaldía de Bogotá, no ha tenido en cuenta la opinión de las comunidades científicas y experiencias internacionales que sostienen que las escuelas son focos de contagio, incluso en países como Israel en los que se ha adelantado el plan de vacunación, han tenido que cerrar los colegios.

La Alcaldía de Bogotá dice que 123 de las 907 instituciones educativas del Distrito tienen protocolos de bioseguridad, pero la realidad es que estos colegios mantienen problemas de infraestructura, porque un año después de la pandemia, el Gobierno de Duque no hizo las inversiones necesarias en salud y educación, no solucionó el problema de acceso a la tecnología y conectividad para estudiantes y tampoco tiene un Plan de Vacunación.

En la misma entrevista a El Tiempo, la misma Claudia López admite que hay frustración porque el tan anunciado Plan de Vacunación de Duque, que se supone que comienza el 20 de febrero, solo contempla 7.673 vacunas para el personal de salud en Bogotá, que en la capital asciende a 29 mil personas. Lo peor es que no hay fecha ni cantidades para la segunda dosis.

Aun así, López pretende que se vuelva a clases, de manera presencial, cuando no hay claridad de cuándo será la vacunación en el magisterio, que está en la tercera etapa del hasta ahora inexistente Plan de Vacunación de Duque. De esta manera, la Alcaldía de Bogotá pasó por encima de las mesas de trabajo, de los gobiernos escolares y de las opiniones de la comunidad educativa y científica en general.

Se agrega la grave situación que están viviendo las y los trabajadores de servicios generales y vigilancia que dada su tercerización laboral, han sido obligados a asistir sin las mínimas medidas de bioseguridad. Junto con ellos, los trabajadores administrativos han sido presionados por los rectores, a trabajar presencialmente, también en situación de desprotección y riesgo.

Por su parte la Junta Directiva de la Asociación Distrital de trabajadores de la Educación, ADE, ha manifestado que el magisterio volverá a las clases presenciales “cuando el Gobierno garantice las medidas de bioseguridad, las medidas de mitigación eficiente para bajar la pandemia, otorgando el equipamiento y conectividad a los estudiantes de los sectores menos favorecidos”.

Desde la corriente magisterial Unidad Docente del Partido Socialista de los Trabajadores pensamos que no puede haber alternancia hasta tanto se haya ejecutado el Plan de Vacunación en el Magisterio. Creemos que la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Fecode, no puede seguir dejando la responsabilidad de la lucha contra la alternancia a los docentes de manera individual con el discurso de la “desobediencia civil”, que como agremiación debe orientar al magisterio de la capital a una lucha contra la política autoritaria de la Alcaldía de Claudia López y el Gobierno de Duque. La ADE debe convocar de manera inmediata a un Paro Distrital que pueda frenar este sacrificio que pretende hacer Claudia López a miles de familias de la clase trabajadora y los pobres en Bogotá.

Publicado originalmente por Editor Central, 14/2/2021.