Vie Feb 03, 2023
3 febrero, 2023

Portugal debe luchar por recuperar su soberanía política

Hacemos desde ya nuestra “declaración de intenciones”, o mejor, a lo que vimos sobre materia “europea”: estamos por una unión europea de los pueblos y contra la real y actual Unión Europea (UE) de los ricos, de los poderosos, del comando de Merkel sobre Europa.


La actual “unión” es de los de arriba, contra los de abajo. Es la Unión Europea real de los intereses de Francia y de Alemania (de las respectivas burguesías imperialistas) de imponer austeridad sobre los pueblos.

Es la UE de la defensa de los intereses de los banqueros y dueños de las multinacionales, todos juntos para destruir las conquistas de millones de trabajadores europeos desde la II Guerra Mundial. Es la búsqueda global y obstinada de poner a Europa a competir con el capitalismo de trabajo esclavo de dos megapaíses como la India y China. Para mantener el sistema a escala internacional, los gobiernos europeos, sean de la derecha clara y asumida, sean de la socialdemocracia clásica (los gobiernos PS en varios países europeos), asumieron la estrategia de endeudamiento megalómano de varios países, que garantice centenas de millones de euros en pago de intereses y servicios de la llamada deuda pública (o “soberana”), prioritariamente orientados para los bancos alemanes y franceses y, en menor escala, para los banqueros de otros países, incluso de los afectados por la “crisis” que no tiene forma de terminar.

Es una falsa Unión Europea, pues es la unión en guerra abierta por reducir drásticamente el nivel de vida de millones de trabajadores, jóvenes y ancianos europeos. Y por destruir sus respectivas conquistas consignadas en diversas leyes y constituciones, si fuera necesario igualando hacia abajo con mano de obra que aún trabaja en diversas partes del mundo, en situación de esclavitud moderna y ridículos salarios.

Fue en este marco que el PS [Partido Socialista] primero (con Mário Soares, ¿se acuerdan de la Europa con nosotros?) incorporó a Portugal en la entonces CEE [Comunidad Económica Europea] (1 de enero de 1986); después fue la vez del PS y el PSD [socialdemócrata] de acelerar la incorporación de la moneda única (el euro actual), el 1 de enero de 1999; más recientemente conocimos el llamado Tratado de Lisboa (1 de diciembre de 2009) y ahora el tratado presupuestario (2 de marzo de 2012).

Todos estos pasos que la derecha y el PS resolvieron dar tienen dos puntos en común: ninguna consulta popular (ningún referendo) sobre la acelerada integración en la Europa de los negocios, con el perjuicio que conocemos en los salarios y en las pensiones como contrapartidas por la permanencia en el euro; y la pérdida acelerada de soberanía política, a tal punto que hasta los presupuestos de Estado tienen que ser “inspeccionados” por las altas instancias de la UE y de Alemania en particular. Conclusión: Portugal, el más viejo país independiente de Europa, cada vez menos es “señor” de sus propias decisiones estratégicas. Por esta razón y porque las contrapartidas por permanecer en el euro y en la UE son un chantaje y un recorte permanente (a través de la deuda) en los salarios y pensiones de millones de trabajadores, desde luego [incluido] el medio millón de empleados públicos.

Y todo el país sangra en desempleo, emigración forzada de nuevas generaciones de jóvenes con cultura y formación académica pero sin ninguna hipótesis de empleo. Hasta millares de pequeñas empresas y negocios son ahogados en un mar de impuestos, peajes exorbitantes en las autopistas, combustible a precio de oro, todo para transformar al país de nuevo en un pariente pobre de Europa.

El MAS será, probablemente, el único partido que va a exigir, en las próximas elecciones para el Parlamento Europeo, un referendo en Portugal que cuestione nuestra permanencia en el euro. El euro y la deuda funden al país. El MAS va a defender también que sin una medida decidida de suspensión del pago de los actuales 7.000 a 8.000 millones de euros anuales de servicio de la deuda (y de una auditoría exhaustiva de la propia deuda) que salen de nuestros impuestos directo para los banqueros, no habrá salida ni futuro para Portugal.

Traducción: Natalia Estrada

Más contenido relacionado:

Artículos más leídos: