Es hora de ir a las calles contra Dilma (PT), pero también contra Eduardo Cunha y Temer (PMDB) y Aécio (PSDB). 

Por: Redacción PSTU-Brasil

Los trabajadores ya no aguantan más. Se sienten traicionados por la presidente Dilma Rousseff (PT) que, en la campaña electoral, criticó a los banqueros y dijo que no se metería con los derechos. Pero la primera cosa que hizo cuando fue reelecta fue atacar el seguro de desempleo y el PIS [Programa de Integración Social]. La última de Dilma fue dar R$ 9.000 millones de los bancos públicos para las montadoras, las mismas que están despidiendo en masa. O sea, se metió con el bolsillo de los más pobres para garantizar las ganancias de bancos y grandes empresas.

Ya el Congreso Nacional no se queda atrás. Aprueba el ajuste fiscal y avanza en el proyecto de las tercerizaciones y, en el Senado, negocia con el gobierno el paquetazo de ataques de la Agenda Brasil. Todos se envuelven cada más en los escándalos de corrupción de la Operación Lava Jato. El presidente de la Cámara, Eduardo Cunha (PMDB) fue denunciado por haber recibido R$ 5 millones en coimas, pero se puso firme y dijo que no sale del puesto. El PSDB de Aécio [Neves] se puso de su lado.

Todo esto hace que los trabajadores estén indignados con Dilma, pero también con el Congreso. Al mismo tiempo, no quieren la vuelta de los “tucanos” [PSDB] al poder. ¿Qué hacer? De un lado está el gobierno Dilma, cada vez más odiado. Del otro, están los “tucanos” y el Congreso corrupto, con Eduardo Cunha al frente. Los dos fingen pelearse, pero tienen un acuerdo con las medidas de ajuste fiscal y los ataques a los trabajadores.

Basta: tarea de los trabajadores

Cada vez más, los trabajadores van llegando a la conclusión de que es necesario sacar a este gobierno. El impeachment, con todo, no es la salida, pues significaría entregar en las manos del Congreso corrupto el poder de sacar y poner un nuevo gobierno. Quien puede sacar este gobierno y, también a Cunha, Temer, Aécio y toda esa lacra es la clase trabajadora movilizada.

Además, la propia burguesía no quiere la salida de Dilma. Las mayores entidades industriales del país, la Federación de las Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) y la Federación de las Industrias del Estado de Rio de Janeiro (FIRJAN), los grandes medios representados por las organizaciones Globo, el propio Financial Times, principal diario de los banqueros internacionales, así como los dueños de los bancos Bradesco e Itaú ya dejaron claro que están en contra de sacar este gobierno incluso vía impeachment.

Construir una alternativa de los trabajadores

La clase trabajadora está luchando en todo el país contra los ataques de los patrones, de los gobiernos y del Congreso. Mientras, organizaciones como CUT, MST, UNE y CTB están apoyando al gobierno y realizando actos para defenderlo, como el del día 20, con apoyo de las direcciones del PSOL y del MTST. La Fuerza Sindical apoya a Aécio Neves y a Eduardo Cunha. Es necesario que esas organizaciones rompan con el gobierno y con la oposición burguesa y vengan, junto con la CSP-Conlutas, a organizar las luchas de los trabajadores contra el gobierno, la oposición burguesa y sus ataques.

Es necesario construir, en las luchas y en las calles, una alternativa de la clase trabajadora para tirar abajo este gobierno, pero también a Eduardo Cunha, el Congreso Nacional corrupto y a los “tucanos”.

Un importante paso para eso fue dado en la reunión de la Coordinación Nacional de la CSP-Conlutas que apuntó a la organización, junto con las entidades que componen el Espacio Unidad de Acción, de una gran marcha nacional el próximo 18 de setiembre, contra el gobierno, y también contra Temer, Eduardo Cunha y el PSDB.

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Traducción: Natalia Estrada.