Ante la realización del Paro Nacional del 6 de julio – fecha que coincide con la conmemoración del día del magisterio nacional -, los compañeros y compañeras del Partido Socialista de los Trabajadores nos dirigimos a la vanguardia obrera y popular para exponer lo siguiente:

  1. La intentona golpista del fujimorismo y la ultraderecha, que pretende desconocer los resultados de la segunda vuelta, ha puesto en manos de la clase trabajadora y el pueblo la defensa de la voluntad popular por medio de su movilización.
  2. En ese contexto, la convocatoria al Paro Nacional responde a la necesidad urgente de unificar esa respuesta y de aplastar en las calles la intentona golpista.
  3. Sin embargo, las direcciones políticas y organizaciones que se dicen «de izquierda», no se han mostrado a la altura de esta tarea. No sólo han convocado a un paro pasivo: no han movido un dedo para organizar desde las bases acciones combativas que lleven a realizar un paro contundente, capaz de derrotar la política y la ultraderecha del fujimorismo.
  4. El primer responsable de esto es el propio Castillo, que debiendo ser el principal interesado en la contundencia del paro nacional no se ha pronunciado en su favor, ni ha convocado a participar del mismo. Alineada con esta política está la dirigencia de la CGTP -copada por el Partido Comunista y por Patria Roja-, que ha renunciado a su rol al frente del Paro, para diluirse en el novísimo «Frente Nacional por la Democracia y la Gobernabilidad», que pretende convertirse en el sustento del futuro gobierno Castillo.
  5. La actitud de Castillo y de las dirigencias sindicales muestran lo que ya hemos denunciados desde el PST: tras bambalinas, al tiempo que el fujimorismo arremete, lo que está primando es la negociación entre Castillo, Perú Libre y los demás partidos que se dicen «de izquierda», con la patronal, organizada en la CONFIEP y demás gremios empresariales.
  6. Ese proceso de negociación se está convirtiendo en otro fraude: Castillo y compañía vienen arrojando por la ventana las promesas de campaña que «asustan» a la patronal. Planteamientos por los cuales votaron muchos de sus electores. Ahora Castillo asegura que no van a mover a Velarde del BCR, no van a nacionalizar nada, van a pagar la deuda pública… y que para la Constituyente, van a “buscar firmas”.
  7. Para la clase trabajadora y el pueblo pobre, en cambio, el paro nacional debe significar un punto de partida para organizar nuestra movilización independiente, no solamente en defensa de la voluntad popular expresada en el voto, sino también por la solución de nuestras más urgentes demandas comenzando por poner fin al genocidio que se nos ha impuesto en el marco de la pandemia del covid 19.

Urge que la movilización levante las banderas de la convocatoria inmediata a la Asamblea Constituyente para  recuperar nuestros recursos naturales, y con esas riquezas, garantizar la salud y educación pública, de calidad, 100% gratuita. Una Constituyente que prohíba los despidos y que ordene la reposición de los compañeros y compañeras despedidos por el abuso de la patronal.

  1. Para esto necesitamos poner en pie nuestras organizaciones de lucha. Tenemos que defender su independencia frente al gobierno que viene, al tiempo que estamos en primera línea contra los ataques de la ultraderecha y el fujimorismo, en unidad de acción con Castillo y todos los que defiendan la voluntad popular.
  2. Este es el compromiso del Partido Socialista de los Trabajadores: ser parte de la primera línea en la lucha contra la reacción, al tiempo que impulsamos la lucha por un verdadero gobierno de las organizaciones obreras y populares, por la ruptura con el imperialismo y la construcción del socialismo en el Perú y el mundo.