Millares de palestinos hicieron una protesta en la plaza Saraya, en la Franja de Gaza, el domingo 24 de febrero. Los manifestantes exigían la renuncia de Mahmoud Abbas (del Fatah), actual presidente de la Autoridad Palestina (AP), el pago de los salarios de los empleados públicos, y el fin del cerco de Israel sobre Gaza.

Por: Marcel Wando

La protesta es una respuesta a los cortes financieros que la AP está haciendo en Gaza, como medio para presionar al partido Hamas, que es la mayor fuerza política en la región. Los cortes más recientes alcanzan principalmente a empleados públicos, entre ellos, especialmente a médicos y profesores, que vieron sus cuentas en cero o que reciben solamente 30% de sus salarios.

Entienda el conflicto entre la Autoridad Palestina y Hamas

La AP fue creada en 1994 a partir de los Acuerdos de Oslo, considerados la segunda Nakba (catástrofe) por los palestinos. Es fruto de negociaciones entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), hasta entonces la principal organización de la resistencia contra Israel. El acuerdo buscaba acabar con la resistencia, obligando a la aceptación de Israel a través de la llamada “salida de los dos Estados”. Actualmente, la propuesta es considerada como una salida muerta.

Con la creación de la Autoridad Palestina, quien asume el poder es la OLP, que funciona como una especie de coalición entre partidos. El principal de ellos es el Fatah (Movimiento Nacional de Liberación de Palestina), liderado por Yasser Arafat, que presidió la AP durante diez años, hasta su muerte en 2004. En 2005, sube al poder su sucesor, Mahmoud Abbas, cofundador del Fatah junto con Arafat.

El Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica), cuando fue fundado en 1987, a partir de los cuadros de la Hermandad Musulmana en Gaza, tenía el propósito de construir una Palestina única en el territorio original, sin embargo, con orientación Islámica Sunita. El partido, no obstante, ha cambiado gradualmente de posición. En las elecciones de 2006 y en la reciente formulación de su carta de principios, señala la posibilidad de un cese el fuego permanente con el Estado de Israel. Actualmente es una de las dos organizaciones palestinas con influencia de masas, junto con el Fatah, y gobierna la Franja de Gaza.

En enero de 2006, Hamas venció las elecciones parlamentarias en Palestina, obteniendo mayoría en el parlamento, dejando a Fatah en la segunda posición. Con mayoría parlamentaria, eligió a Ismail Haniye como primer ministro. Las potencias internacionales –Estados Unidos y Europa– y el Estado de Israel boicotearon su gobierno abriendo el camino para que el Fatah lo derrocase por la vía militar e impusiese su gobierno en Cisjordania, de forma ilegítima. En Gaza, Hamas mantuvo su gobierno, que fuera electo por los palestinos de Gaza y Cisjordania.

A partir de 2007, Israel inicia el bloqueo a Gaza. En 2009, el mandato de Abbas llega a su fin y él se niega a convocar nuevas elecciones. El cerco de Israel sobre Gaza tiene una intensa presión militar, con bombardeos en 2008 y 2014. En la frontera terrestre, una cerca separa a Gaza de las tierras palestinas ocupadas por el Estado de Israel en 1948, y los palestinos que intentan aproximarse son muertos por soldados o por drones. Del otro lado, una pequeña frontera terrestre con Egipto está cerrada prácticamente todo el año. La frontera marítima es patrullada por Israel, que dispara contra embarcaciones palestina de pescadores, refugiados, o ayuda humanitaria. Ese cerco incluye también la construcción de un muro marítimo que avanza cerca de 200 metros adentro en el mar Mediterráneo. Bajo esta situación, Israel convierte a Gaza en un laboratorio, donde la industria bélica israelí testa sus armas para vender al mundo.

La salida de los dos Estados

Con el absurdo cerco a Gaza por parte de Israel, la población palestina pasó a luchar por su propia sobrevivencia. Desde finales de marzo del año pasado (2018) –cuando se cumplieron 70 años de la ocupación sionista– ocurren semanalmente manifestaciones llamadas “Grandes Marchas del Retorno”, con la participación de Hamas. Sin embargo, esas manifestaciones escapan al interés de la convivencia pacífica con Israel, defendida por el Fatah.

La disputa de este partido con Hamas por el control de Gaza acaba teniendo como blanco a la población palestina, que es víctima no solo de Israel sino de los boicots de la Autoridad Palestina.

Actualmente existen 50.000 empleados públicos en Gaza, una parte de ellos, especialmente de las fuerzas armadas, recibe salario pero no trabaja desde 2007, a pedido de la AP. Los cortes de salario de la Autoridad Palestina se iniciaron en abril de 2017 con 30%, acompañado de cortes de electricidad para las residencias y de dinero para la salud. En marzo de 2018, nuevos cortes de salario, esta vez de 50%.

Los salarios representan hoy 35% de lo que eran a inicios de 2017. La parte de los empleados públicos que trabaja, en especial en salud y educación, tuvo sus salarios cortados sin aviso previo. Otras formas de cortes financieros, además del corte salarial, es la restricción del derecho a la jubilación. De esa manera, el cerco militar impuesto por Israel acaba teniendo como auxiliar el boicot económico por parte de la AP.

Fila en Gaza para extraer dinero del cajero electrónico.

El movimiento actual

En entrevista al diario Middle East Eye, el último día 20/2, empleados públicos en la Franja de Gaza denunciaron los cortes en los salarios par parte de la Autoridad Palestina. Los empleados creen que eso sea una forma de presión a Hamas. Los cortes en los salarios fueron en las carteras de Salud y Educación, alcanzando a centenas de trabajadores, principalmente profesores y médicos.

Los ministros de estas carteras, por su parte, afirman que esas medidas atacan fundamentalmente a los empleados y a la población, y que hace años enfrentan cortes de presupuesto. Los cortes en los salarios llevaron a que algunos encuentren en cero sus cuentas bancarias y otros reciban apenas 30% de su salario original. El sindicato de los profesores de Gaza afirmó que han realizado protestas y huelgas, como la ocurrida el miércoles y el jueves pasados.

Esa movilización, contra los cortes en el salario, se combina con las Grandes Marchas del Retorno, iniciadas el año pasado. Después del actual corte salarial de la AP, el movimiento pasa a protestar también contra ella, exigiendo no solo el fin de los boicots financieros sino también la renuncia de Abbas, que se niega a convocar a nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias.

Madre del médico Mousa Abu Hasanein.

Durante las protestas, el diario Middle East Monitor entrevistó a la madre del médico Mousa Abu Hasanein. Él fue muerto por un tiro de un sniper israelí mientras atendía a los manifestantes de la Gran Marcha del Retorno el 14 de mayo del año pasado. Su madre declaró: “Vine aquí hoy para exigir que Abbas renuncie. Él no merece ser el presidente desde que comenzó a cortar los salarios de su pueblo. Mi hijo hacía un buen trabajo. Fue muerto mientras trataba a los heridos durante la Gran Marcha del Retorno, próximo al muro en la frontera con Israel. Pero el presidente premió luego su muerte cortando su salario. Incluso cuando él murió por su país y su pueblo”.

Osama Abu Askar, en el centro de la foto sosteniendo una bandera y un volante, fue herido por un bombardeo israelí a Gaza.

En entrevista con Osama Abu Askar, palestino que perdió sus piernas como resultado de un bombardeo de Israel en Gaza, dijo que él se juntó a la manifestación para “reafirmar que condenamos las medidas de Mahmoud Abbas contra los heridos que sacrificaron sus vidas por su país. Nosotros exigimos de Abbas o que renuncie o que venga junto a su pueblo y nos ayude”.

Marcha a favor de Mahmoud Abbas.

Mientras tanto, en Cisjordania, el Fatah organizó una manifestación en Hebron con los favorables al gobierno Abbas. En declaración oficial, el portavoz de la AP, Yousef al-Mahmoud, afirmó que hay una crisis financiera y que los ingresos del gobierno cayeron en 70%. Sin embargo, para Walid al-Awwad, del Partido Popular de Palestina, esa justificación no tiene sentido: “Si los cortes de los salarios son por motivo de crisis económica, entonces, ¿por qué solamente los empleados de Gaza tuvieron sus salarios cortados, y no los de Cisjordania?”, declaró.

Maher Mezher, del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), hace una exigencia a la AP: “Nosotros exigimos de la Autoridad Palestina que pare de atacar a los ciudadanos y pare de crear más presión. La AP debe comenzar a enfocarse en resolver sus conflictos con Hamas sin humillar a la población”.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 26/2/2019

Traducción: Natalia Estrada.