Cuando un grupo de luchadores del barrio Old Swan, en Liverpool, decidió transformarse en un partido local para lanzar un candidato al Consejo de la Ciudad, su expectativa era conseguir 200 votos como máximo, lo que ya era considerado un éxito.


La falta de recursos y de experiencia en elecciones, así como la novedad, imponían límites claros a sus posibilidades electorales.

Aun así, el grupo de barrio Old Swan Against the Cuts –OSAC– enfrentó el desafío. Se legalizó como partido y lanzó a Martin Ralph, miembro de la Liga Socialista Internacional –ISL– y director de la sección local del Sindicato de Empleados de Universidades (Liverpool UCU), como candidato al Consejo de la Ciudad por el barrio Old Swan.

Los esfuerzos del grupo/partido fueron enteramente recompensados. Martin Ralph recibió 296 votos, 8,5% del total, y quedó en tercer lugar. El Labour Party fue el más votado, y el partido de extrema derecha UKIP quedó en segundo lugar, con 595 votos.

Con esta votación, el OSAC se colocó al frente de los partidos tradicionales, como el Conservador, el Verde y el Liberal-Demócrata en el barrio. En general, a pesar de la reelección del candidato del Labour Party, hubo un voto de protesta de la población, que no aguanta más los cortes de beneficios, privatizaciones y destrucción de los servicios sociales. El Labour Party perdió cerca de 40 votos en relación con la última elección, los liberales-demócratas 250, y los Verdes perdieron 35 votos. Además, apenas 31% de los electores comparecieron para votar.

Con relación a los candidatos de la izquierda, el resultado también fue positivo. Más de 600 candidatos de izquierda participaron y Martin Ralph quedó entre los 20 más votados en Inglaterra y el País de Gales. La TUSC (Coalición Socialista y Sindical), por la cual concurren el SWP, el SP (CWI) y tiene el apoyo del poderoso sindicato de los transportes –RMT– lanzó 560 candidatos y recibió cerca de 50.000 votos en total, un promedio de 89 votos por candidato. Otros partidos de izquierda, como el Left Unity (11 candidatos), Respect (13), SLP (2), tuvieron resultados similares.

Un partido de trabajadores construido por la base
 
La transformación del OSAC en partido fue posible debido a la participación activa de trabajadores del barrio en las reuniones y actividades públicas, que reunieron 25 personas en promedio, y el apoyo de organizaciones de izquierda, como la propia ISL y la ISN, y de otras comunidades, como Reclaim y Bridge Community Care, que hacen campaña contra el Bedroom Tax –un impuesto que penaliza a las familias que reciben subsidio de alquiler por tener un “cuarto vacío” en sus casas–.

Durante la campaña, el OSAC fue convidado a hablar en una reunión de habitantes de un asilo de ancianos, así como para los bomberos de Liverpool en el sindicato del sector, el FBU. Además, la actividad del OSAC en el último año creó lazos con otras entidades sindicales y comunitarias, al convidar a sus representantes para hablar de sus luchas en las reuniones del grupo, como el propio FBU, el PCS (sindicato del sector de servicios), el UCU, Unite y CWU (Correos) y el Liverpool TUC, la regional de la central sindical británica. En todas esas actividades fueron recaudadas cerca de £ 800, invertidas en la campaña electoral.

Testimonio
 
Nada mejor que el testimonio de un nuevo miembro del grupo, el más viejo militante de izquierda en Inglaterra, para mostrar el sentimiento de los activistas: “Old Swan Against the Cuts es un grupo interesante de personas (la mayoría de la clase trabajadora), pues no están implicadas en la política tradicional pero [sus integrantes] están involucrados y sienten que hay un lugar donde ellos pueden nutrirse políticamente. De todas las elecciones en las que yo participé (locales, generales, escocesas y europeas) en todos estos años, siento que esta es una de las más significativas… Sé que las personas quieren creer en algo y alguien mejor. Creo que ustedes establecieron en el OSAC una base vibrante, un grupo de trabajadores con un perfil genuinamente militante bien antes de estas elecciones y no será el caso de ‘hoy aquí y mañana nos vamos’; y los electores de la clase obrera quieren creer que esto es verdad”.

Y es verdad; todo el grupo quiere continuar las actividades del OSAC como un partido y hay acuerdo en participar de las elecciones generales en 2015. Tal vez sea esta la mayor lección dejada por esta campaña electoral, que va mucho más allá de un resultado numérico: los trabajadores están hartos de la política y de los partidos políticos tradicionales, incluso algunos partidos de la izquierda inglesa extremadamente sectarios, pero quieren participar de una política que apunte hacia la lucha contra los ataques del capitalismo –aunque de la forma más simple posible, en su barrio– y construir una herramienta política que sea de ellos y controlada por ellos y no por caciques sentados en sus tronos. Este es, nada más y nada menos, el inicio de la construcción de un partido revolucionario que ciertamente será consolidado en la medida en que sus participantes se doten de un programa estratégico de lucha, a partir de la comprensión marxista de la realidad.

Traducción: Natalia Estrada.