Ya comenzó la campaña por el plebiscito del 26 de abril para iniciar el proceso constituyente. Los partidos del régimen llaman a votar por el sí o el no, pero todos están de acuerdo con que la demanda central del pueblo trabajador chileno no se concederá: el Fuera Piñera. Lo anterior es nefasto pues el discurso de Piñera que promulgó el plebiscito estuvo marcado por la hipocresía al reivindicar el respeto a los derechos humanos cuando horas antes el INDH tuvo que recalcar el aumento y los casos graves de violaciones y torturas por parte de la represión.

Por MIT-Chile

Este Proceso Constituyente no nos sirve

Este proceso Constituyente viene del “Pacto por la Paz”, cocinado por los mismos de siempre. Y solo gracias a la presión de esta revolución se vieron obligados a poner mecanismos para favorecer la participación de las mujeres, pueblos originarios e independientes. Pero no es más que una trampa, porque todo lo anterior se enmarca en que la forma de elegir delegados favorece a los mismos partidos empresariales de siempre, ya que será vía binominal, sólo se rebajó de 0,5% a 0,4% la cantidad de firmas requeridas -en relación al número de votantes que participó en la última elección de diputados por cada distrito- que deben recopilar los independientes para inscribir sus candidaturas, esa absurda rebaja no impide el hecho de que los partidos tradicionales, que son históricamente financiados por empresarios, tengan todo el aparataje de campañas millonarias y publicidad masiva llamando a votar por sus candidatos en desmedro de los verdaderos independientes. Pero además, siguen existiendo la aprobación de ⅔ de las y los delegados para aprobar cualquier cambio, lo cual es una traba.  Por otra parte, se mantiene todo el entramado de la Constitución del ’80 que impide la postulación de dirigentes sindicales o populares en ejercicio para ser electos como delegados, dictando la obligación de renunciar a sus cargos de representación para poder hacerlo.  Finalmente, algo que huele muy raro es que se pagará alrededor de 2.500.000 pesos mensuales a los delegados escogidos.

¿Qué Asamblea Constituyente Necesitamos?

Cualquier proceso Constituyente con Piñera en el gobierno es un engaño, este Gobierno no es garante de que algún proceso sea democrático, por el contrario. Se participe o no en el plebiscito de abril, éste no debería ser un obstaculizador con la demanda central del pueblo Chileno de derrocar a Piñera, ladrón y asesino, haciendo que pague con cárcel por todos los crímenes y violaciones a los DDHH.

Debemos luchar por una Nueva Constitución y por una Asamblea Constituyente Libre y soberana, sin Piñera, con previo juicio y castigo por las violaciones de DDHH y con los presos por luchar previamente liberados. Sobre esto último, ya van más de 2.050 presos por luchar y estarían inhabilitados para participar en las elecciones constituyentes, frente a eso diputados del Frente Amplio proponen darle derecho a votar desde la cárcel, es una vergüenza hacer eso y no exigir su libertad inmediata  ¡Es una necesidad de la revolución liberar a las y los presos por luchar!, muchas y muchos de ellos son de la valiente primera línea que ha defendido la manifestación.

La AC debe tener al menos los siguientes mecanismos:

  • Campaña igualitaria, con iguales medios y tiempo de propaganda, garantizados para todos los candidatos.
  • Paridad de género en base a una campaña que dé amplias garantías a candidatas de la clase trabajadora, mujeres trans, jóvenes y sectores populares.
  • Asegurar participación de pueblos originarios, así como de los secundarios.

¡A seguir la revolución en las calles! ¡Por un gobierno obrero y popular!

El mismo Piñera dijo que el cambio de una Constitución no es una varita mágica que resuelve todos los problemas, pues claro, mientras gobiernen los de arriba, los representantes del empresariado, nuestros derechos seguirán siendo amenazados, por más que tengamos cambios a nuestro favor en un papel. Por ejemplo, si en la nueva constitución queremos acabar con las AFPs tendríamos que enfrentarnos a empresarios de Chile, EEUU, España, etc, que hacen negocios con nuestras pensiones ¿querrán abandonar su negocio? No, lo más probable es que sus gobiernos empresariales solo nos repriman. Por eso debemos avanzar en que esta revolución ponga a los de abajo en el poder, a las y los trabajadores, obreros y pobladores, con nuestros mecanismos de democracia, en favor de nuestra clase trabajadora, de la mayoría.