Panfleto distribuido por el Partido de Alternativa Comunista de Italia en las manifestaciones contra la guerra en Ucrania.

Por: PdAC, Italia

Mientras continúan la invasión militar de Putin y la brava resistencia del pueblo ucraniano, el gobierno Draghi aprueba una orden del día (presentada por la Liga de Salvini) que pide para aumentar para 2% del PIB los gastos en defensa, o sea, los gastos militares: se pasaría de los actuales 25.000 millones para 38.000 millones anuales (¡104 millones por día!) en detrimento de otros sectores ya desmantelados del presupuesto público, de la salud a la educación y los servicios sociales.

Se trata de una vergonzosa instrumentación de lo que está ocurriendo en Ucrania: ese aumento de los gastos militares con certeza no tiene que ver con apoyar la resistencia de las masas populares ucranianas; sirve en verdad para reforzar el sistema defensivo y ofensivo del ejército italiano bajo la sombra de la OTAN, alianza imperialista. No olvidemos que, de hecho, existen en Italia 120 bases de la OTAN y decenas de bases militares estadounidenses.

Es la misma línea adoptada por otros países europeos, principalmente Alemania, que están caminando el camino del rearme. La historia nos enseña qué significa eso: el capitalismo prepara nuevas guerras. Para defender las ganancias multimillonarias de las grandes empresas nacionales los gobiernos burgueses no dudarán en arrastrar a la humanidad hacia una nueva catástrofe de dimensiones mundiales.

Al oponernos al aumento de los gastos militares, funcionales al rearme y el fortalecimiento del imperialismo italiano, reafirmamos con firmeza nuestro apoyo a la resistencia del pueblo ucraniano. ¡Rusia no tiene ningún derecho sobre Ucrania! Para que el proletariado ucraniano pueda vencer es necesario que tenga armas que sirvan para expulsar al invasor: los gobiernos burgueses, que hipócritamente se dicen solidarios con Ucrania, antes de enviar más armas a un pueblo que está bajo ataque, financian los propios ejércitos para preparar nuevos avances coloniales.

Defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo ucraniano y su derecho de armarse para expulsar al invasor ruso. Los ucranianos no deben tener ninguna confianza en la OTAN ni en la Unión Europea, que consideran a Ucrania como tierra de conquista, funcional a los intereses del capitalismo estadounidense y europeo. No deben tener ninguna confianza política ni siquiera en Zelenski, que ya mostró disposición para un acuerdo rebajado con Rusia. La única y verdadera garantía de paz e independencia para las masas ucranianas pasa por el fortalecimiento de los sindicatos, de las organizaciones del movimiento obrero, por su protagonismo en la resistencia y por la construcción de un partido revolucionario que, después de haber derrotado la invasión de Putin, destruya también el gobierno burgués de Zelenski y sus amigos oligarcas ucranianos.

¡Por la revolución y por la construcción de los Estados Unidos Socialistas de Europa, única garantía real de paz duradera!

Traducción: Natalia Estrada.