¡Todos a las ocupaciones! ¡Por el fin del gobierno militar! ¡Apoyo internacional a la revolución: “Las balas no nos matan, el silencio sí”!

Por: Martin Ralph

El 22 de abril, centenas de millares de manifestantes continuaban acampados frente al cuartel general del ejército en la capital y en todo el país. La Asociación de Profesionales del Sudán dijo, el 21 de abril: “Vamos a mantener las protestas. Nosotros suspendemos las negociaciones con el consejo militar. Vamos a intensificar la revolución en las calles, a través de días de protesta, hasta que nuestras exigencias sean atendidas”.

El 21 de abril, las fuerzas de la Declaración por Libertad y Cambio anunciaron que “están cancelando todas las formas de comunicación con el Consejo Militar de Transición (CMT)” porque él no quiere dejar el poder.

El CMT está intentando recrear el antiguo poder con una nueva dirección. El 22 de abril, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos suministraron U$S 3.000 millones a Sudán. Eso fue denunciado por los manifestantes, que gritaban“no queremos apoyo saudita”.

El jefe del Consejo Militar del Sudán, el general Abdelfattah El Burhan, era el jefe del ejército cuando el antiguo gobierno envió soldados a Yemen como parte de una coalición liderada por los sauditas contra los houthis. La próxima semana el CMT irá a Washington, sin duda para intentar estrangular la revolución.

Continúan las huelgas

Los trabajadores de la Petro-Energy, empresa de petróleo y gas, están en huelga en el campo de petróleo de Balila, en el Estado de Kordofán del Sur. “Es una huelga abarcativa y son manifestaciones de trabajadores… la revolución pega fuerte en la profundidad de las instituciones económicas y de sus organizaciones corruptas”.

Los dirigentes de la huelga dicen que la Petro-Energy es una de las mayores empresas de trabajo forzado, de esclavización, y de tráfico humano del Sudán. Es propiedad del aparato de seguridad e inteligencia y dominante en las operaciones de petróleo (pero también de diamante). La Petro paga salarios muy bajos y es uno de los mayores reductos de corrupción.

La ocupación revolucionaria

El 6 de abril, centenas marcharon sobre el cuartel general (CG) del ejército en Jartum. Cuando los manifestantes llegaron, el ejército los dejó pasar para el área militar del CG.

Las posibilidades de éxito “eran casi cero” porque las fuerzas represivas son numerosas y fuertes: la policía, el NISS (Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad), el Partido del Congreso Nacional con su propio brazo militar, la Fuerza de Apoyo Rápido (FAR – que vino de los Janjaweed, una fuerza paramilitar que realizó un genocidio en Darfur). Las FAR son administradas por el NISS, aun cuando durante las operaciones militares sean comandadas por las Fuerzas Armadas del Sudán.

El 7 de abril, millares se juntaron cuando vieron que los militares no atacaron a los primeros manifestantes.

el 8 de abril, decenas de miles comenzaron a llegar a otras ciudades.

El 9 de abril, Omar al-Bashir fue forzado por los militares a dejar el poder. El día en que el Consejo Militar asumió el control, Rusia lo reconoció como un gobierno legítimo, seguido por los Emiratos Árabes Unidos y por Arabia Saudita.

El 12 de abril, ya eran centenas de miles de manifestantes.

El 15 de abril, la Unión Africana no acepta el gobierno militar.

La ocupación fue autoorganizada desde el inicio

El 9 de abril, una activista anónima de los medios radiales dijo:

“Primero que nada, hoy fue muy bien organizado. Los manifestantes fueron divididos en comités. Existe ahora un comité de inspección, por ejemplo, Comienza en la entrada. Cada 10 metros hay una inspección. Ellos revistan a las personas, sus bolsos, cualquier cosa que tengan con ellos. Hombres son revistados por hombres, mujeres por mujeres. El tráfico también es organizado. Automóviles vienen por un camino, personas a pie por otro. Automóviles o camionetas con mercaderías, alimentos, remedios o agua, etc., para los manifestantes también son revistados. Los inspectores también suministran eslóganes. Cualquier eslogan tiene que estar relacionado a nuestra revuelta; otros llamados no son permitidos. Se alguien fuera lejos, vuelve a ser revistado. Y, nuevamente, reciben ejemplos de eslóganes. Los manifestantes están más conscientes. En los primeros días, había agua, pero las cosas no eran bien organizadas. Ahora, ellos cantan ‘El agua es para beber, no para ser derramada’’’.

“Usted prosigue, y ellos dicen: las consignas de hoy son para el ejército. También hay clínicas médicas. Hay muchas de ellas, con muchos medicamentos suministrados. Realmente muchos medicamentos. Usted no puede imaginar, muchos médicos llegan y donan remedios. Usted puede imaginar, médicos famosos, hombres y mujeres, donan remedios. Y ellos preguntan a los manifestantes: ¿Qué precisa? ¿Qué podemos traerles? Cualquier cosa necesaria es donada por simpatizantes. En cualquier lugar, está todo bien organizado. Aquí, usted puede tener agua, allá usted consigue comida. Los organizadores visten camisas especiales, entonces usted sabe que ellos pertenecen a la organización. ¿Qué más? Hoy, ellos nos trajeron pizzas y tortas. Y un camión lleno de frutas. Manzanas, bananas, naranjas, ¿puede imaginarlo? Nosotros, en nuestra casa nunca vemos manzanas. ¡Es mejor quedarnos aquí y comer pizza y torta revolucionarias!”

“¿Qué más? Las personas que continúan llegando son manifestantes serios. Ellos tienen un propósito claro, no como otros que solo se sientan y juegan y ríen. Ellos no tiene miedo de balas y bastones. Los que tienen miedo no vienen. Soldados del ejército patrullan del lado de afuera, cerca del aeropuerto. Y dentro de la plaza, ellos nos están protegiendo también. Ellos están de nuestro lado. ¡Nos están apoyando mucho! Ellos nos trajeron electricidad y otros requisitos. Montaron grandes sombrillas. Realmente hicieron mucho por nosotros. Están patrullando cada hora con sus vehículos del ejército con dushkas [ametralladoras pesadas]. Ellos entran en la multitud con sus vehículos, y los manifestantes conmemoran. Usted siente que el ejército está con los manifestantes. Ellos también están cantando ‘Solo caiga, eso es todo’.”

19 de abril: en los últimos días, manifestantes en apoyo a las ocupaciones en Jartum y en varias ciudades del Sudán pidieron justicia y la entrega del poder por el Consejo Militar de Transición “para guardar y proteger las conquistas de la revolución” a un gobierno civil, como declarado en la Declaración por Libertad y Cambio, una amplia coalición de partidos de oposición y la principal fuerza por detrás del levante del Sudán.

La ocupación continúa aumentando y testimonia una manifestación de ayuda mutua y cohesión del pueblo, juntamente con la creatividad de los artistas, que están transformando las paredes y las calles de alrededor en una exposición de arte vivo en homenaje a la historia de los revolucionarios del Sudán.

Todo el mundo tiene una tarea, y todo el mundo trabaja en alguna cosa: los servicios de salud son gratuitos, baños instalados con mano de obra gratuita por ingenieros y plomeros, transporte gratuito, educación gratuita, comida gratis para quien no tiene dinero. El dinero es compartido, la cocina es comunitaria. Algunos son músicos.

Pero el CMT dijo “que es inaceptable que algunos jóvenes estén como policías y servicios de seguridad, violando la ley”. Eso se refiere a informes de que las personas revistan a manifestantes cuando participan de la ocupación. “Solicitamos a los ciudadanos honrados que ayuden a eliminar esas características negativas que afectan la vida de los ciudadanos y la seguridad del país”, y agregan que las rutas y vías de acceso para el transporte público deben “ser abiertas inmediatamente”[1].

No obstante, muchos oficiales del ejército sudanés son vistos mezclándose entre los manifestantes y cargados en los hombros, indicando el creciente apoyo del personal del ejército a la insurrección popular.

“El Obeid en el Kordofán del Norte, El Fasher, El Geneina, Nyala y Ed Daein en Darfur, Singa, Ed Damazin, El Gedaref, en Puerto Sudán, en el Este del Sudán, y El Gezira testimoniaron manifestaciones de todos los segmentos de la sociedad frente a las unidades del ejercito, para exigir la entrega del poder al pueblo, la prisión de todos los símbolos del antiguo régimen que estaban involucrados en la corrupción, el desmantelamiento de todas las articulaciones del “Estado profundo”, y llevar a los acusados de crímenes a la justicia” (Radio Debanga).

No todos los visitantes son bienvenidos: un camión articulado, cargado con productos de ayuda llegó desde Dubai. La ocupación rechazó la oferta y el camión no fue abierto; ellos pidieron al conductor que retornara a Dubai. “No queremos ayuda de nuestros enemigos”.

20 de abril: la BBC entrevistó a personas de la ocupación frente al cuartel general. Los ocupantes dijeron que los militares anuncian nuevas concesiones todos los días, pero están desconfiados y no creen en las palabras del alto comando. El nuevo gobierno desistió de la imposición de un toque de queda –que nunca fue observado; ellos también dijeron que todos los presos políticos serían liberados, algunos fueron, pero muchos otros aún están detenidos.

Los que fueron liberados fueron clasificados como clase B, de acuerdo con documentos del NISS. Prisioneros de clase A aún están detenidos. La clasificación del NISS fue encontrada en documentos por manifestantes que ocuparon las oficinas del NISS.

Los manifestantes exigen el cierre de todos los centros de tortura que fueron usados por la antigua dictadura. Ellos exigen que las tropas sudanesas retornen de Yemen, pero hasta ahora el consejo militar dijo que ellas permanecerán. El conflicto está aumentando.

Ahora dicen que se quedarán hasta el final del Ramadán, que dura seis semanas. Algunos dicen: “Dentro de la ocupación, las personas están practicando el socialismo”.

Las masas afirman sus reivindicaciones contra algunos partidos

Después que el Consejo Militar asumiera el poder y sacara a Omar al-Bashir, los principales dirigentes del Partido del Congreso Sudanés (PCS) y del Partido Umma (PU) negociaron con el Consejo Militar. Cuando fueron concluidas, sin explicar a las ocupaciones lo que ocurrió, anunciaron que la revolución alcanzó sus objetivos y que todos deberían ir para casa. Muchos comenzaron a salir. Pero algunos reconocieron eso como una maniobra y la UPF, una organización estudiantil de Darfur, y simpatizantes del Ejército de Liberación del Sudán, retornaron rápidamente. En realidad, nada había cambiado y el Consejo Militar no tenía planes de renunciar. Rápidamente, la ocupación se llenó nuevamente.

Tanto el PCS como el PU tuvieron conflictos, pero también ligazones con el régimen y con el Congreso Nacional (partido de al-Bashir) en el pasado.

Después que la posición del PCS y del PU fue rechazada por la ocupación, el presidente del Comité Político del Consejo Militar de Transición (TMC), teniente general Omer Zainal-Abidin, se reunió con una delegación del Frente Nacional de Cambio, dirigida por su presidente del Consejo, Dr. Ghazi Salahuddin.

Varios miembros del Frente Nacional de Cambio (FNC) elogiaron el perfil de las Fuerzas Armadas para con el pueblo y las decisiones tomadas por el Consejo Militar de Transición de liberar a los presos políticos y formar un gobierno civil, pidiendo juicios justos a los corruptos y a aquellos que mataron revolucionarios. Ellos enfatizaron la importancia de establecer relaciones regionales e internacionales equilibradas, afirmando que el Frente dará un fuerte apoyo al Consejo Militar de Transición en el actual estadio.

La FNC tiene cerca de 22 partes afiliados, que también tenía ligazones con el régimen en el pasado; participó del Diálogo Nacional bajo el antiguo régimen y no debe ser confundida con las fuerzas de la Declaración por Libertad y Cambio, que son los organizadores de la actual campaña de protesta popular.

Sin duda, la revolución llevó en todas las partes a ir mucho más allá de lo que querían, y ahora algunos están intentando hacer acuerdos, pero fracasando porque el Consejo Militar se niega a renunciar mientras la insurrección crece.

El Consejo Militar de Transición intenta fortalecerse

La vieja milicia del gobierno operaba minas de oro y fábricas con trabajo esclavo forzado. El consejo militar planea traer la milicia para el gobierno, bajo su control. Pero, eso significa que el ejército tomará posesión de las empresas de oro, petróleo, azúcar, etc. Como dijimos arriba, la Petro-Energy (gas y petróleo) “es una de las mayores empresas de trabajo forzado, de esclavitud y de tráfico humano”.

En el consejo militar y entre aquellos próximos a este, hay personas que realizaron el genocidio en Darfur y en otras regiones. La revolución de las masas en las calles no olvida.

Estados Unidos teme que la revolución se profundice

El Departamento de Estado de EEUU pidió al Consejo Militar de Transición del Sudán que muestre moderación, evite conflictos y permanezca comprometido con la protección del pueblo sudanés. También agregó su voz a la creciente apelación internacional por una transición rápida hacia un gobierno civil.

En un comunicado divulgado ayer por un portavoz de EEUU, se afirma que “apoya la transición para un Sudán pacífico y democrático liderado por civiles que representen la diversidad de la sociedad sudanesa. La voluntad del pueblo sudanés es clara: es tiempo de avanzar para un gobierno civil de transición que sea inclusivo y respete los derechos humanos y el Estado de derecho”[2].

El gobierno de EEUU solo dice esas cosas cuando está con miedo; su apoyo y defensa a la brutalidad en el Norte de África y en el Medio Oriente no tienen límites.

El FMI exigió el fin de subsidios

El FMI exigió el fin de subsidios (que consume 5% del PIB) en diciembre de 2017 y nuevamente en noviembre de 2018. En su forma usualmente suavizada, defendió el fin de subsidios “socialmente sensibles”, que podría llevar a aumentos de precios de hasta 40%. “El aumento acentuado en los precios de la energía y del trigo después de la remoción de subsidios tendrá impacto negativo sobre grupos vulnerables y puede aumentar las tensiones sociales, incluso entre la clase media”[3].

Pero, sin embargo, ellos estaban exigiendo esos cambios.

Las fábricas en el gobierno de Omar al-Bashir

Durante su gobierno, el país fue desindustrializado y puesto al servicio de la elite corrupta, y de naciones como Arabia Saudita, China y muchos otros. La milicia del gobierno destruyó sindicatos y fábricas, además de perpetrar el genocidio en Darfur. Las fuerzas islámicas (Movimiento Islámico) compraron fábricas y las cerraron, los ferrocarriles están totalmente desmantelados. En el pasado, 20.000 trabajadores estaban empleados y tenían un alto nivel de sindicalización.

Algunas grandes fábricas fueron vendidas para países como Kuwait, como Kenna, el mayor ingenio de azúcar, que produce 400.000 toneladas de azúcar y 16 millones de litros de etanol por año.

La Unión Europea y el Reino Unido apoyan la detención y la tortura en Sudán y en Libia

Las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) fueron movilizadas para patrullar la frontera con Libia y vigilar a los refugiados de Eritrea y de Etiopía, en respuesta al “Proceso de Jartum”, que es una iniciativa entre la UE y países africanos, incluido el Sudán, para contener el flujo de migrantes para Europa.

El Proceso de Jartum es un foro interregional sobre migración que alcanza el cuerno de África y Europa[4]. Sus miembros son la Comisión de la Unión Africana (CUA) y la UE.

El financiamiento por la UE es usado para impedir la emigración por medio de la captura, la detención, y en algunos casos, la tortura de refugiados y otros migrantes por las autoridades libias y sudanesas.

Cerca de 115 millones de personas (Etiopía, 96,6 millones; Somalia, 15,4 millones, Eritrea, 6,4 millones, y Djibouti, 810.000) viven en el área cubierta por este acuerdo.

El impacto internacional de la revolución sudanesa

Hay una serie de países que tienen frontera con el Sudán y tienen ligazones históricas y culturales con el país. Algunos líderes de gobierno, o dictadores, tenían una relación especial y hasta familiar con Omar al-Bashir. Por ejemplo, el dictador del Chad, Idriss Déby, es presidente hace mucho tiempo y lideró un golpe militar en 1990, apoyado por Khadafi y al-Bashir.

Activistas del Chad están exigiendo que el gobierno restaure el acceso a los medios sociales luego de haber sido cortado hace un año. Las restricciones fueron introducidas el 28 de marzo de 2018, enseguida después que el grupo gobernante decidiera que el Presidente podría permanecer en el poder hasta 2033. Movimientos rebeldes hostiles al Presidente son activos en el país.

Otros vecinos, como África Central, el Congo, Eritrea, Sudán del Sur, Camerún y Egipto, también pueden ser afectados, y lo serán, si la revolución continúa.

Solidaridad internacional

Como la revolución dice: “las balas no nos matan, el silencio sí”. Es casi sorprendente ver el silencio del Partido Laborista británico y de su dirigente Jeremy Corbyn sobre los acontecimientos en el Sudán. Ninguna palabra. Pero, lo mismo ocurre con otras organizaciones reformistas en todo el mundo. Tal vez lo que las perturba es que el cambio está llegando en tantos países, con todas sus contradicciones, y no quieren ninguna conexión con una revolución.

No obstante, para cualquier socialista e internacionalista es fundamental llevar el apoyo internacional de las organizaciones de trabajadores a la revolución, incluyendo los sindicatos.

¡Abajo el gobierno militar!

¡Liberación de todos los presos políticos!

¡Apoyo total a las ocupaciones y las huelgas!

¡Ningún comercio o ayuda al gobierno y el régimen militar!

¡Fin de la detención por la UE de refugiados en África!

¡El Sudán pertenece a los trabajadores y el pueblo sudanés!

¡Por un gobierno de las organizaciones de la revolución!

Notas:

[1] https://www.dabangasudan.org/en/all-news/article/transitional-military-council-trades-threats-with-demonstrators

[2]https://www.state.gov/r/pa/prs/ps/2019/04/291228.htm

[3]https://www.imf.org/~/media/Files/Publications/CR/2017/cr17364.ashx

[4] El cuerno de África es la designación de la región nordeste del continente africano, que incluye a Somalia, Etiopía, Djibouti y Somalilandia (un Estado no reconocido internacionalmente, que se separó de Somalia y declaró su independencia en 1991).

Traducción del artículo original en inglés: Marcos Margarido.

Traducción del portugués: Natalia Estrada.