El último mes, el gobierno se multiplicó en el anuncio de subsidios dichos de “apoyo a la economía”: diferimiento de pago del IVA, moratoria y línea de crédito para el pago de rentas, apoyo a la vuelta progresiva, playoff simplificado, entre otros… Tantos que un observador menos atento podrá loar esta actitud solidaria. Pero comparemos algunos de los valores de estos programas de “apoyo” con otros apoyos más o menos recientes.

Por: José Luís Monteiro, Portugal

La economía portuguesa depende no solo de las pequeñas y medianas empresas, sino especialmente de las llamadas microempresas (empresas con menos de 10 trabajadores), que por sí solas representan 96% del total de empresas. Una parte considerable de estas empresas, dada la importancia del turismo en la economía, están ligadas a ese sector y, especialmente, a la restauración.

El gobierno, de cara a la necesidad de presentar servicio, eligió este último sector como el blanco principal de las medidas de confinamiento. Hasta la fecha, el sector de la restauración recibió 1,1 mil millones de euros. Frente a la presión pública ejercida, el gobierno agregó a estos valores el programa “Apoiar”, que anunció públicamente y que “prevé la distribución de 750 millones de euros a fondo perdido, para los sectores más afectados por la crisis, como la cultura, el alojamiento y la restauración” (la negrita es nuestra), con valores máximos de 7,500 euros para microempresas y de 40,000 para las grandes empresas. Esos techos dejan prever que una buena parte de estas empresas recibirá mucho menos que esos valores.

Fiel al principio de que, sujeto a presión, lo mejor es hablar mucho, el gobierno anunció aún un programa paralelo (dicho “Apoio Simplificado’), que atribuirá a cada microempresa el valor de 7,500 en 2021.

En contrapartida, desde 2008, los diversos gobiernos entregaron a los bancos 20,7 mil millones de euros, 1,7 mil millones por año, cerca de 2.000 euros por habitante. La factura de la nacionalización del BPN subió 1,3 mil millones de euros el año pasado, totalizando ahora 6,2 mil millones. El proceso BES/Novo Banco ya costó a los contribuyentes 6,75 mil millones. Además del BPN y del BES/Novo Banco, que son las operaciones más “onerosas” para los contribuyentes hasta el momento, hubo cinco operaciones más de capitalización de bancos que involucraron fondos públicos: CGD, Banif, BPP, BCP, y BPI.

Recientemente, frente al barullo creado por la remota posibilidad de que los próximos pagos al Novo Banco quedaran dependientes de una auditoría del Tribunal de Cuentas, Costa corrió a telefonear a Bruselas avisando que el gobierno pagaría lo que el NOVO Banco pidiese, ocurriese lo que ocurriese.

Cuentas hechas, tenemos casi 21.000 millones para los bancos versus 2.000 millones para las microempresas. Ahora digan que no hay dinero.

Artículo publicado en https://emluta.net
Traducción: Natalia Estrada.