Han pasado 24 años de TLC con Estados Unidos y Canadá y las condiciones de miseria en la vida de los trabajadores y la población en general, contrariamente a lo prometido por los jilgueros oficiales y el genio del mal Salinas de Gortari, han aumentado. Prometieron que México pasaría del Tercer Mundo al Primero y habría empleo y oportunidades para todos, modernidad, vías de comunicación, rescate de las zonas marginadas… Incluso, muchos miembros de la clase media creyeron que formaríamos parte de una zona única, confundida con Estados Unidos y Canadá.

Por: GSO-México

Pero la cruda realidad que sufrimos mostró los verdaderos objetivos del TLCAN:

  1. Proporcionar mano de obra mexicana muy barata –más barata que la que proveen los trabajadores chinos, que en el momento de la firma del tratado en 1993 era de las más baratas del mundo—;
  2. Aumentar la dependencia alimentaria con respecto a Estados Unidos, destruyendo al productor campesino –con lo cual nos tienen atados en sus manos– para rendirnos a sus deseos como lo exige el tratado;
  3. Aumentar la dependencia energética, entregándoles el petróleo y la energía eléctrica;
  4. Aumentar la dependencia científica, con lo que prácticamente nuestro país tiene prohibido llevar a cabo investigación capaz de desarrollar tecnología de punta;
  5. Privatizar la educación y la salud, para lucro de las corporaciones educativas y las aseguradoras de salud e industria farmacéutica;
  6. Priorizar al mercado norteamericano para el envío de materias primas, por ejemplo, metales estratégicos;
  7. Obligar a nuestro país a entregar más del 25 por ciento del territorio nacional para la instalación de minas a cielo abierto para extraer oro, plata y metales preciosos, sin importar la estela de desolación ecológica que dejan a su paso.

Hoy Trump exige que la renegociación del TLCAN aumente las ventajas para los grandes consorcios financieros de su país. Trump llegó a la presidencia vociferando que el TLCAN no le servía a EU y chantajeó con que cerraría las empresas gringas en México. Pero sabe que las empresas de capital norteamericano no van abandonar un paraíso de la explotación como nuestro país, por la sencilla razón de que en EU un trabajador de la industria automotriz gana un promedio de 54 dólares la hora y en México son pocos los que ganan esa suma por todo el día de trabajo.

Entonces Trump exige más, por ejemplo, entregar nuestros recursos acuíferos a empresas norteamericanas, con lo que tendrían agua y alimentos en sus manos y aún mayor entrega del petróleo extraído y por sacar de los yacimientos, y las telecomunicaciones. ¡Quiere un muro para expulsar mexicanos, pero quiere puertas abiertas para saquearnos!

Ni a nuestro país ni al pueblo trabajador les conviene el TLC ahora vigente y menos el que renegocian. Es más, al pueblo mexicano no le conviene ningún tratado con Estados Unidos porque conlleva la idea de la superexplotación de la mano de obra, el saqueo de nuestros recursos naturales y la recolonización del país. Y a los trabajadores de EU tampoco les conviene. El TLCAN ha servido para amasar colosales fortunas como la de Carlos Slim, Alberto Bailléres y el puñado de oligarcas millonarios que son ¡“El 1% que acumula más de la tercera parte de la riqueza de México”! ¡Eso es el TLCAN: saqueo, desigualdad y miseria extremas!

Pero los que negocian en nombre de todo México son esos ricachones capitalistas y la casta de alcahuetes de los patrones gringos, que se dicen gobernantes de México. Y el resultado es esclavizarnos cada vez más y empeñarnos por otras largas décadas.

¡No lo permitamos! Exijamos al licenciado López Obrador y a quienes se postulan para gobernar desde 2018, en nombre de una Esperanza, que no sigan en silencio y pasividad cómplice, que rechacen el TLCAN y llamen a movilizarse a todo el pueblo trabajador para anularlo. ¿O nos van a decir después que es la pesada herencia recibida y nada pueden hacer? Y también nos dirigimos a las centrales y sindicatos independientes que representan a los trabajadores del campo y la ciudad para reclamarles que convoquen acciones contundentes para rechazar este nuevo ataque a los trabajadores y el pueblo explotado de México.

Nosotros apoyamos y llamamos a seguir el ejemplo de los jornaleros de San Quintín y de otros colectivos sindicales de EU y México que se movilizan el 16 de agosto en diferentes ciudades a ambos lados de la frontera para rechazar el TLCAN.

GSO – GRUPO SOCIALISTA OBRERO

ORGANIZACIÓN SIMPATIZANTE DE LA LIT-CI