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Nuestro partido defiende como salida para nuestro país la constitución de un Gobierno Socialista de trabajadores, apoyado en Consejos Populares. Muchas veces, personas que simpatizan con la causa del socialismo nos cuestionan sobre la posibilidad de un gobierno de este tipo. ¿Qué son los Consejos Populares? ¿Cómo se organizan y qué funciones cumplen?

Por: Bernardo Cerdeira

Las dudas son muchas. Hay quienes dicen, basándose en el ejemplo desastroso del PT, que los trabajadores no podrán cambiar nada y terminarán presos en la estructura de autoritarismo y corrupción del Estado y de su régimen político. Otros piensan que por muchas décadas no habrá cómo superar el capitalismo y que la única solución es buscar tornarlo más humano, aliándose con sectores “progresistas”.

Nosotros, socialistas revolucionarios, tenemos una opinión diferente. Pensamos que los trabajadores pueden construir un tipo diferente de gobierno y de Estado, totalmente opuesto al Estado opresor y corrupto del capitalismo. La columna vertebral de este Estado serían los Consejos de trabajadores o Consejos populares.

Nuestra opinión no parte de una idea abstracta, se basa en la experiencia histórica de la lucha de los trabajadores y en las muchas revoluciones que ellos protagonizaron. Son esas lecciones de la historia que los defensores del capitalismo intentan ocultar a las nuevas generaciones.

Los Consejos de trabajadores en la historia

Los Consejos de Trabajadores nacieron durante la Revolución Rusa de 1905, cuando obreros, soldados y campesinos se levantaron contra la dictadura sanguinaria del emperador ruso, el zar Nicolás II.

La clase obrera industrial de las ciudades rusas, principalmente de Petersburgo (la capital en la época) y Moscú, fue la vanguardia de esta revolución. Su principal método de lucha fueron las huelgas revolucionarias de masas, que llegaron a involucrar de cien mil y hasta doscientos mil trabajadores.

Durante la huelga general de octubre de aquel año, los trabajadores buscaron organizar un Comando que dirigiese el movimiento. Así, el 13 de octubre de 1905, surgió el Soviet (palabra rusa que significa Consejo) de diputados o representantes obreros de Petersburgo.

El Soviet estaba compuesto por representantes electos en la proporción de un representante por cada 500 obreros, aproximadamente.

En su momento de mayor representatividad, había 562 diputados, representando 147 fábricas, 34 talleres y 16 sindicatos. La mayoría, 351, era representante de la industria metalúrgica, 57 de la industria textil, 32 de gráficas e industria de papel, 12 representantes de los empleados de comercio y 7 de los contadores y farmacéuticos. Fue electo un Comité Ejecutivo compuesto por 31 miembros: 22 diputados y 9 representantes de los partidos (3 bolcheviques, 3 mencheviques y 3 socialistas revolucionarios).

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El Soviet surgió orgánicamente del proletariado durante una lucha directa. Era un organismo de lucha: organizaba a las masas obreras, dirigía huelgas y manifestaciones, armaba a los obreros y protegía a la población contra los pogroms (ataques de la derecha). Y, lo más importante, el Soviet organizaba la lucha política contra el detestado régimen monárquico.

El Soviet de Petersburgo de 1905 duró 51 días. El 3 de diciembre, la sesión fue interrumpida por los soldados del gobierno y sus miembros fueron todos presos. No obstante, esa extraordinaria experiencia quedó viva en la memoria de la clase obrera rusa. Todos los partidos revolucionarios incluyeron el Consejo de Diputados Obreros en sus programas.

Revolución de Octubre: los Consejos de los Trabajadores en el poder

Cuando explotó la Revolución de Febrero de 1917, que finalmente derrocó al zar y acabó con el odiado régimen de la monarquía rusa, el proletariado de aquel país recordó inmediatamente las lecciones de 1905 y reorganizó los soviets.

Estos se extendieron rápidamente por el país, abarcando diversos sectores explotados. Los primeros en organizarse fueron los soldados y marineros. Enseguida, los campesinos.

Los Soviets comenzaron a asumir tareas propias de un órgano de poder: garantizaban el abastecimiento de las ciudades, la seguridad, reorganizaban la producción de las fábricas que cerraban, etc. Era una etapa en que había dos poderes: el del gobierno burgués y el de los soviets.

El Partido Bolchevique, dirigido por Lenin, llamaba a los Soviets a tomar todo el poder en sus propias manos llevando la Revolución hasta el fin. En Octubre de 1917, el Soviet de Petrogrado, ya entonces dirigido por los bolcheviques, con Trotsky como presidente, derrocó el gobierno provisorio burgués. El Congreso de los Soviets de toda Rusia asumió el poder y eligió un gobierno compuesto por los partidos Bolchevique y Socialista-Revolucionarios de Izquierda. A partir de ahí, los Soviets pasaron a ser la base para la organización de un nuevo Estado Obrero.

¿Cómo era este Estado obrero? En primer lugar, las instituciones del antiguo Estado burgués (fuerzas armadas, policía, tribunales, parlamento) fueron disueltas. Nuevas instituciones fueron organizadas bajo el comando de los Soviets. ¿Y los Soviets propiamente dichos? ¿Cómo se organizaban? Era un órgano de clase, representaba la alianza entre el proletariado y el campesinado, bajo el comando del primero.

La burguesía, los grandes propietarios de tierra, los antiguos miembros de la policía y miembros del antiguo régimen estaban excluidos, no podían votar ni ser votados.

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Los Soviets estaban organizados en un régimen con la más amplia democracia obrera. Todas las corrientes del movimiento obrero podían participar sin restricciones. Todos los diputados podían tener sus mandatos revocados en cualquier momento por la base que los había elegido.

Los diputados trabajaban o ganaban lo mismo que un obrero. No había privilegios, beneficios, corrupción, campañas electorales, financiamiento de empresas, funcionarios burocráticos de carrera o asesores.

Los Soviets concentraban todos los poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El gobierno, formado por Comisarios del Pueblo, era electo por el Soviet entre sus miembros. Todos los diputados tenían que trabajar, asumiendo además de las tareas legislativas, tareas de gobierno, de conducción del Estado.

El Estado obrero pasó a ser una República Soviética. Este régimen, extremadamente democrático, duró siete años, hasta que comenzó un proceso de burocratización del Estado soviético que llevó a la dictadura estalinista. No obstante, este período nos dejó un ejemplo y un modelo a ser seguidos.

Soviets en el mundo

A partir de la experiencia de la Revolución Rusa, la idea de Consejos de Trabajadores se extendió por el mundo. En muchas revoluciones que siguieron a la rusa surgieron Consejos o formas embrionarias de los mismos. Fue el caso de la Revolución Húngara en 1919, o el de Alemania en 1918, 1919, 1921 y 1923. En la misma Alemania y en Italia surgieron también formas menos desarrolladas, menos centralizadas, como los Comités de Fábrica.

Después de la Segunda Guerra, en Vietnam surgieron Soviets en Saigón, la mayor ciudad del país. En la Revolución Boliviana de 1952 fueron los sindicatos, principalmente la Central Obrera Boliviana (COB), que cumplieron el papel de órganos de lucha política.

En la década de 1970 del siglo XX, surgieron organismos embrionarios de este tipo en Chile, durante el gobierno Allende, en los cordones industriales, y durante la Revolución Portuguesa, con los comités de fábrica y los comités de soldados.

Consejos Populares en el Brasil

En los primeros años de existencia del PT, en la década de 1980, constaba en su programa político la propuesta de Consejos Populares.

Sin embargo, en la medida en que el PT ganaba sus primeros municipios, sus direcciones y los alcaldes electos abandonaron este punto del programa o comenzaron a desvirtuar el carácter de la propuesta.

En lugar de estimular la formación de Consejos Populares como organismos de lucha que educasen a la clase obrera en una organización independiente, pasaron a construir organismos ligados al Estado burgués, que servían solo como una farsa que simulaba una participación popular. El más conocido fue el Presupuesto Participativo.

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Pero, estos órganos no eran verdaderamente democráticos y su poder de decisión era mínimo (sobre 3 o 4% del presupuesto).

Solo la Convergencia Socialista (corriente interna del PT en la época, que después fue la base para la formación del PSTU) mantuvo la propuesta de los Consejos Populares y la puso en práctica en Timóteo (Acesita), Minas Gerais, donde había ganado una alcaldía.

La experiencia duró apenas unos meses, porque el alcalde adhirió a la política de la dirección del PT, pero dejó importantes lecciones.

Consejos hoy

Los Consejos Populares solo pueden desarrollarse plenamente, en forma generalizada, en una situación revolucionaria, porque su existencia cuestiona directamente el poder de la burguesía, concentrado en el Estado actual.

En el Brasil actual, no existe aún una situación de este tipo. No obstante, pensamos que la discusión sobre esta forma de organización y sus variantes es muy importante para llevar este conocimiento a los nuevos activistas que surgen de las nuevas luchas. Por un lado, porque muestra cómo el proletariado creó sus propias formas de organización independiente de la burguesía. Por otro, porque muestra que es posible construir otro tipo de Estado y de gobierno, dirigido por la clase obrera.

Traducción: Natalia Estrada

Artículo publicado en Opinión Socialista n.° 511, febrero de 2016.-

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