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Reproducimos extractos de dos materiales, uno de 2011 y otro de 1974, a medio siglo del proceso del Cordobazo.

El 29 de Mayo de 1969, se produjo la semi-insurrección obrera y popular que volteó a la dictadura de Onganía, en Argentina, conocida como Cordobazo, que es parte de la historia de la lucha de la clase obrera argentina y motivo de muchas de nuestras conquistas.
¿Cómo era el mundo en aquellos días?
 
Se abrió un período de ascenso revolucionario en la década del sesenta: cobraban importancia las masas urbanas, los estudiantes como un componente principal y sobre todo la clase obrera. Uno de los ejemplos que siempre se cita es el del Mayo Francés de 1968, pero hubo otros hechos importantes como la “Primavera de Praga”, que desestabilizó el régimen estalinista del PC Checo, aunque no logró derrocarlo; la Revolución Cubana en 1959, sumada a su posterior declaración como país socialista y la extensión del método guerrillero en los 60’, el comienzo de la guerra yanqui contra Vietnam y la resistencia de su pueblo. 
 
En Argentina, la dictadura de Onganía ya llevaba tres años y empezaba a desgastarse. Para las masas sólo había recortes en las libertades, ajustes económicos y aumento de la explotación. En este marco, la CGT llamó a un paro nacional para el 29 y 30 de mayo. En Córdoba el paro terminó en una semi-insurrección que desbordó a los dirigentes, fue acompañada por los estudiantes y el pueblo, hizo retroceder a la policía y tuvo que intervenir el ejército.
 
Presentamos a continuación un artículo publicado en La Chispa, periódico de la juventud del PST argentino, el 21 de Mayo de 1974, número especial dedicado al Cordobazo. Es importante tomar las lecciones que nos dejaron aquellos obreros en unidad con los estudiantes.

Fuente: Avanzada Socialista nº 3, Junio 2011
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Fueron muy pocos los estudiantes para los que el Cordobazo pasó desapercibido. De cualquier manera los hechos, los pequeños detalles de las históricas jornadas de mayo de 69, constituyen un conjunto de experiencias que la vanguardia obrera y estudiantil debe conocer. Por ese motivo trataremos de ofrecer una breve descripción de lo que fue el Cordobazo extrayéndola de entre los escombros y el humo que durante varios días estremecieron a la dictadura militar y a todo el país.
 
El Cordobazo fue la culminación de toda una serie de movilizaciones que comenzaron en Corrientes, a partir de un conflicto en el comedor estudiantil y que se prolongaron con el Rosariazo también iniciado en los claustros de la universidad. Como consecuencia e los sucesos, que habían costado la vida de los estudiantes Bello, Cabral y Blanco, las dos tendencias en que se encontraba dividida la CGT – la de Azopardo (Vandor) y la de Paseo Colón (Ongaro) – resolvieron fusionarse y adoptar como primera medida un paro de 24 horas para el viernes 30 de mayo. En Córdoba las dos centrales obreras lo adelantaron un día para protestar por las quitas zonales (descuentos en los salarios según el costo de la vida por localidad o zona). El día 29 todo el país se sintió sacudido por el puñetazo de los trabajadores cordobeses. El diario La Nación de los días 30 y 31 de mayo de 1969 lo describió de la siguiente manera:
 
“Los obreros metalúrgicos de IKA-Renault, establecidos en Santa Isabel, minutos antes de las 11 habían formado una columna numerosa a cuyo frente marchaba el secretario general de la UOM, Elpidio Torres, así como también numerosos trabajadores en motocicletas y otros en siete ómnibus”. “… los integrantes de la manifestación llegaron hasta la rotonda ubicada frente a la escuela Provincia de Catamarca, donde hubo el primer enfrentamiento serio con ocupantes de un patrullero policial. Prosiguieron los manifestantes por Avenida Vélez Sarsfield hasta llegar a las inmediaciones de la Escuela-Hogar Pablo Pizzurno. Fue allí donde los efectivos de Policía Federal se encontraban apostados y intentaron detener la marcha de la columna”. “Menudearon entonces los cascotazos sobre las fuerzas policiales que en un momento dado se encontraron rebajadas por los manifestantes y debieron replegarse, no sin que dejaran de escucharse numerosas detonaciones de armas de fuego”.
 
“Los trabajadores se mantenían en actividad intensa en todos los sectores que, según parecía, tenían determinados en el plan de lucha y en conexión con los dirigentes que atentamente seguían desde las dos delegaciones obreras, el desarrollo de los acontecimientos”. Hogueras y barricadas aparecieron en el centro de la capital”. “… los grupos de obreros que se mantenían en sus lugares de acción tenían entre ellos correos con motocicletas, mediante los cuales se informaban de lo que estaba pasando en otros sectores de la ciudad, interiorizándose sobre cómo se planteaba la lucha en los distintos lugares”.
 
“Eran las 16:20 cuando se tuvo conocimiento de que el comandante de la Brigada de Tropas Aerotransportadas, General Héctor Carcagno, salía de su cuartel en el camino de La Galera, rumbo a ésta”. “… La situación en todos los lugares por donde iban pasando las tropas no quedó tranquila. Los civiles armados aparecieron multiplicándose, y varios soldados fueron heridos siendo trasladados algunos al Hospital de las Clínicas, donde se los atendió”. “Hubo casos como el registrado en la primera cuadra de la calle Artigas en que un subcomisario y cinco agentes fueron apresados y tomados como rehenes. Infructuosos fueron algunos intentos de sus compañeros por liberarlos y sólo cuando el avance de los obreros y estudiantes amenazaba con dejar desconectados a los compañeros que guardaban a los policías, éstos fueron liberados”. “Los activistas se apoderaron, en cambio, de armas tomadas en una armería ubicada en la intersección de Alvear y Catamarca, las que sin duda serían empleadas más tarde, contra los efectivos de Ejército y la Aeronáutica”.
 
Al finalizar el día “se supo que un obrero metalúrgico, de apellido Mena, había dejado de existir. Era la primera víctima de una jornada que quedará en el recuerdo de los habitantes de Córdoba…”. “Esto podrá terminar bien o mal – murmuró un comerciante mientras bajaba apresuradamente las cortinas metálicas de su negocio – pero creo que una cosa es segura: esto no volverá a ser lo mismo después que todo haya pasado”.
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Un nuevo Cordobazo para frenar a la represión y a las bandas fascistas
 
Cuando los militares con Onganía a la cabeza derrocaron al gobierno radical de Illia anunciaron “diez años de Revolución Argentina”. A partir de entonces fueron reprimidos todos los intentos de protesta obrera y se congelaron los salarios. Fueron disueltos los partidos políticos y la policía intervino en las facultades en la famosa “noche de los bastones largos”. Sin embargo el anuncio visionario de Onganía se derrumbó tres años más tarde al calor de las jornadas del Cordobazo. La clase obrera había luchado en las calles por reivindicaciones como el sábado inglés y repudiando la represión q1ue habían sufrido días antes trabajadores del gremio mecánico. La extraordinario movilización fue más allá de estos objetivos superando inclusive el contorno de la provincia. La dictadura y la burguesía tambalearon y de la misma manera que un boxeador en el ring comenzaron a retroceder.
 
¿Qué se logró con el Cordobazo?
 
Podemos, entonces, decir que la actual etapa de libertades democráticas retaceadas, a medias, es un fruto directo del Cordobazo. La libertad de los presos políticos, la derogación de losa cursos de ingreso y el decreto De La Torre, la legalización a las organizaciones políticas de izquierda no fueron graciosas concesiones del gobierno peronista. Por el contrario fueron los trabajadores peleando en las calles, los Cordobazos y las posteriores movilizaciones las que obligaron a la burguesía a dar elecciones y permitir, así, el acceso del peronismo al gobierno.
 
La ofensiva de la derecha y cómo pararla
 
Pese a todas estas luchas las conquistas logradas por el Cordobazo corren hoy peligro. Si el decreto de la Torre fue derogado ahora en su lugar está la Circular 12 de Taiana. Las organizaciones populares como el PC, PST o la JP sufren permanentemente los ataques de grupos fascistas. Villar y Margaride dirigen otra vez a la policía.
 
Las torturas contra militantes populares como Camps y Maestre no han cesado y se ha llegado al asesinato de compañeros como Hugo Hansen, Liliana Ivanoff, Inocencio Fernández y muchos otros. La libertad de prensa también tuvo su parte con los cierres de El Descamisado, Militancia, El Mundo. Las protestas obreras empiezan a ser reprimidas. Los once obreros de Matarazzo, presos por haber exigido aumento de sueldos, así lo atestiguan. Es decir, las reivindicaciones obtenidas por la clase obrera con el Cordobazo empiezan, de a poco, a ser ahogadas por el “gobierno popular” de Perón. Por eso creemos que la única forma de frenar la escalada reaccionaria es con nuevos cordobazas que sean verdaderos marazos contra la burocracia sindical y las bandas fascistas como el CNU o el CDO. Las organizaciones obreras como el PC, PST o JP, que son las que sufren la ofensiva de la derecha, deben unirse en una campaña común por las libertades democráticas. Esta campaña debe culminar el 29 de mayo con un grande acto unitario en conmemoración del Cordobazo que sea un poderoso alerta para la reacción y para el gobierno que le permite actuar impunemente. 
 
  • Investigación y castigo por los asesinatos de Hansen, Rojas, Ivanoff, Inocencio Fernández y otros. 
  • Basta de atentados de los grupos fascistas contra las organizaciones obreras y populares. 
  • Contra la aplicación del Código Penal a los obreros de Matarazzo y Vibram. 
  • Por la libertad de los presos políticos. 
  • Basta de represión. Por la destitución de Villar y Margaride.

Fuente: La Chispa nº 3, Mayo 1974

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