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Cuando la LIT – Cuarta Internacional decidió abrir una Escuela Marxista Internacional con el nombre de David Riazanov, percibimos que muchos compañeros no sabían exactamente quién era él. Un motivo más para recordar a quién fue, sin duda, el mayor especialista y divulgador de la obra de Marx y Engels.

Por: Francesco Ricci

Cuando leemos un libro de Marx, debemos siempre recordar que, en la mayoría de los casos, es un libro concebido y elaborado en conjunto con Engels o concluido por Engels después de la muerte de Marx. Este es un hecho bien conocido. Menos conocido es el hecho de que una parte sustancial de las obras de Marx y Engels llegó a nosotros gracias al trabajo de investigación y de supervisión de un dirigente revolucionario ruso, David Riazanov.

Entre los textos fundamentales de Marx y Engels, que debemos a la investigación, supervisión y publicación de Riazanov, están: la Tesis de doctorado de Marx sobre los atomistas griegos; Para la crítica de la filosofía del Derecho de Hegel; Los Manuscritos económicos-filosóficos de 1844; La Sagrada Familia; La ideología alemana; Los Grundisse; la última obra, inacabada, de Engels: Dialéctica de la naturaleza, la correspondencia de Marx-Engels, y muchos otros libros(1).

Incluso, debemos a Riazanov la publicación en versión integral de la breve pero famosa Introducción de Engels a Las Luchas de Clases en Francia por Marx, que fue falsificada por los reformistas y sobre el cual aún hoy, a pesar de que Riazanov publicó la versión original, aparecen leyendas que buscan imputar al General (apodo con el cual los amigos llamaban a Engels, por su pasión por asuntos militares) una supuesta conversión al gradualismo reformista en los últimos años de vida. Es gracias a Riazanov que sabemos que todo eso fue una falsificación de los dirigentes del Partido Socialdemócrata (SPD) alemán.

Un osado joven revolucionario

David Borisovich Goldendach, más conocido como Riazanov (o Ryazanov o Rjazanoff, o s en lugar de z, dependiendo del método utilizado para la transliteración), nació el 10 de marzo de 1870 en Odessa y murió el 21 de enero de 1938.

Victor Serge, que era su amigo, lo describió así: “trazos fuertes, corpulento, barba y bigotes espesos, mirar observador, testa olímpica, temperamento tempestuoso, expresiones irónicas”(2).

A los 15 años se unió a los populistas rusos del periódico Narodnaia Volia y enseguida fue preso. Pasó cinco años, esto es, su adolescencia, en la prisión. Fueron años de intenso estudio de economía e historia marxistas: la pasión por el estudio y por la lectura fue un elemento constante, regular de su vida. Varios testigos lo recuerdan como constantemente sumergido en alguna lectura, a cualquier hora del día.

Fue liberado, pero luego fue nuevamente preso y condenado a cuatro años de prisión por haber organizado un círculo marxista en Odessa.

En 1900, Riazanov es la cabeza del grupo marxista Borba (Lucha). Este es un año que marcará su vida para siempre. Fue para Berlín, para tener acceso al depósito donde el SPD (la sección alemana de la Segunda Internacional) conservaba los manuscritos de Marx y Engels. Riazanov quedó espantado al ver el desorden en que textos de tal importancia eran conservados. Más tarde sabe que parte del material está en casa de Eduard Berstein, que es el ejecutor testamentario de Engels y que, justamente en aquellos años, está envuelto en una controvertida revisión reformista del marxismo. Riazanov descubre con horror que las bibliotecas personales de Marx y Engels no fueron preservadas: así, centenas de libros con notas valiosas en los márgenes, de los dos fundadores del marxismo, se perdieron.

Volviendo para Rusia, en el II Congreso del POSDR en 1903 (que se hizo famoso por la escisión que se consumó entre bolcheviques y mencheviques), no toma partido por ninguna de las dos fracciones (en el Congreso, su pequeño grupo Borba participa con apenas un voto consultivo). En 1905, vamos a encontrarlo en San Petersburgo, envuelto en la primera Revolución Rusa, siendo uno de los fundadores del sindicato de los trabajadores ferroviarios. Luego de la derrota, él está entre los condenados a la deportación.

Después de cumplir su pena, viaja por Europa, donde alimenta aquella hambre insaciable por los textos de Marx y Engels, que sería la constante a lo largo de toda su vida. En Alemania tiene acceso a los archivos del SPD e inicia un estudio profundo sobre la Primera Internacional (sobre la cual pasará a ser el principal especialista).

Se hace amigo de Karl Kaustky y de Eduard Berstein, que eran los principales teóricos de la socialdemocracia y fueron los más próximos colaboradores de Engels en la última fase de su vida, después de la muerte de Marx. También conoce a August Bebel, el líder del SPD, que le garantiza el libre acceso al archivo del partido. Entre los nuevos amigos, Riazanov cuenta, en aquellos años también con Paul Lafargue y su esposa Laura, hija de Marx, que le proporcionan varios textos de la familia.

En los archivos del SPD y en los de la familia de Marx, donde se sumerge con entusiasmo, Riazanov encuentra importantes documentos inéditos. Kautsky, en 1910, notando la seriedad del investigador, le confía la tarea de reconstruir la correspondencia de Marx y Engels con una edición científica (3). En 1911, Riazanov descubre las diferentes versiones de la importante carta para la populista Vera Zasulich, en la cual Marx se pronuncia sobre el futuro de la revolución rusa. Tiene la posibilidad de constatar que Berstein y Mehring habían, hasta entonces, publicado la correspondencia de Marx y Engels usando muchas veces la tijera o incluso alterando expresiones que ellos juzgaban muy fuertes contra otros dirigentes.

Comenta en un ensayo: “Sería de esperar que los cuatro volúmenes de esta correspondencia fuesen publicados teniendo en cuenta criterios científicos. (…) Al contrario, la edición de la cual Berstein y Mehring son responsables está debajo de cualquier crítica. A partir de innumerables pasajes que los editores eliminaron de la correspondencia, sin siquiera informar… No hay una carta que estas manos profanadoras no hayan intentado modificar. Las expresiones fuertes de Marx y Engels fueron dulcificadas o incluso suprimidas del texto”(4).

Su fama de historiador y de filólogo profundo de la obra de Marx se difundió. Colaboró en la revista dirigida por Kautsky, Neue Zeit. Lenin lo convidó, en 1911, para dictar cursos en la escuela para militantes en Longjumeau, que fundó en la periferia de París y que dirigía en conjunto con Nadia Kruspskaia e Inessa Armand. Allí, Riazanov dio cursos de historia del socialismo francés.

En 1915, Riazanov estuvo entre aquellos que participaron de la Conferencia de Zimmerwald. Durante la guerra vive en París, donde escribe en varios periódicos socialdemócratas y conoce a Trotsky, con quien publica el periódico Pravda.

Dirigente revolucionario en 1917

Con la explosión de la revolución, Riazanov retorna a Rusia, de Suiza, y se junta al grupo Mezharaionka (Interdistritales) en el cual participan también Ioffe, Lunacharsky, Antonov-Ovseenko, Urickij y, especialmente, Trotsky. Con la nueva orientación de Lenin para el partido (con la Tesis de Abril), son superadas las diferencias entre él y Trotsky sobre el carácter de la revolución rusa. Los Interdistritales, liderados por Trotsky, se unen en julio de 1917 al Partido Bolchevique. Los dirigentes provenientes de la organización de los Interdistritales asumen papeles importantes: Riazanov es uno de los catorce bolcheviques (entre ellos están Lenin, Trotsky, etc.) que son parte de la mayoría del presídium del Soviet en el II Congreso, cuando fue proclamada la conquista del poder.

Después de entrar en el Partido Bolchevique, Riazanov toma posiciones diferentes de las de Trotsky: mientras el último se torna de hecho el colaborador más próximo de Lenin y, con él, el líder de la revolución, Riazanov se aproxima de las posiciones de la derecha del partido, liderada por Kamenev y Zinoviev. Junto con ellos, toma una posición contraria a la insurrección y, luego de la conquista del poder, está a favor de una hipótesis de gobierno de coalición entre bolcheviques, mencheviques y socialistas revolucionarios.

En los primeros meses luego de la toma del poder, Riazanov actúa como presidente del sindicato de Petrogrado (ex San Petersburgo) y es uno de los principales responsables por el Comisariado de la Educación. En 1920, es uno de los delegados rusos para el Segundo Congreso de l Internacional Comunista (IC).

Un descubrimiento fundamental: La Ideología Alemana

Las investigaciones que Riazanov había comenzado mucho antes encuentran un nuevo apoyo en el Estado soviético recién nacido.

Riazanov retorna a Alemania donde, a pesar de la deriva reformista de los antiguos colaboradores de Engels, había mantenido una buena relación personal con Kautsky y con Berstein. Este último, luego de mucha resistencia, decide entregar a Riazanov el manuscrito completo de Die Deutsche Ideologie, La Ideologia Alemana (este es, en verdad, el título póstumo con el cual es conocido el manuscrito sin título elaborado por Marx y Engels, y que los dos habían dejado a “la crítica roedora de la ratas”).

Riazanov, inmediatamente, comprende que se trata de una obra fundamental, hasta entonces en gran parte desconocida (Lenin, por ejemplo, conocía apenas el primer capítulo, sobre Feuerbach, publicado por Engels en 1888 y después traducido al ruso por Plekhanov). Es un libro en el que la concepción materialista de la historia encuentra su primera sistematización.

Riazanov comienza un trabajo de cuño científico del texto y publica inicialmente algunos fragmentos y, después, una parte más consistente en 1926; el texto completo sería finalmente publicado en 1932, con base en el trabajo preparatorio hecho por él.

El Instituto Marx y Engels y la Mega

Lenin, que se dirigía regularmente a Riazanov cuando necesitaba de sugerencias para sus estudios sobre el marxismo (considerándolo el más profundo conocedor de Marx), le escribió, en una carta datada el 2 de febrero de 1921: “¿Podemos reunir las obras completas de Marx y Engels? ¿Es una tarea realizable?

Lenin está convencido de la importancia de ese trabajo y de la necesidad de emplear para eso los recursos del Estado revolucionario. También sabe quién es la persona correcta para esa tarea. Por eso, propuso (en enero de 1921) al Comité Central la fundación del Instituto Marx-Engels y que la dirección fuese confiada a Riazanov. Como recordaría Trotsky, Lenin tenía un gran respeto por Riazanov, y pensaba que su punto fuerte era un inmenso conocimiento de la obra de Marx, mientras su punto débil eran las posiciones políticas frecuentemente críticas por la derecha al bolchevismo.

La principal finalidad del Instituto (que fue instalado en la antigua residencia del príncipe Dolgorukov, en Moscú) era reunir y publicar las obras completas de Marx y Engels, primero en la lengua original, el alemán y, después, en ruso. Se trata del que sería después conocido como la Mega (Marx-Engles Gesamtausgabe) o las Obras Completas de Marx y Engels.

Pero el Instituto no se limita a este trabajo gigantesco, dificultado por el estado en que el SPD alemán abandonara los manuscritos de Marx y Engels. Son también abiertos varios departamentos del Instituto que se especializan en la colección de materiales sobre la historia del socialismo, sobre la filosofía, sobre la historia de diferentes países.

En los primeros años, el Instituto trabaja en competa libertad: Lenin está consciente de la necesidad de proteger la independencia de una investigación histórica que sea verdaderamente científica. Riazanov escoge, entre sus colaboradores, también a estudiosos de origen menchevique o de otras corrientes no bolcheviques: hecho que se tornará una acusación contra él apenas algunos años después, cuando la burocracia estalinista eliminaba cualquier vestigio del leninismo auténtico.

Con el total apoyo del gobierno bolchevique y con la participación directa de Lenin, la biblioteca del Instituto recoge libros y manuscritos de toda Europa. En 1925, tiene ya 15.000 volúmenes que se tornarían, en pocos años, casi medio millón. En la colección de la biblioteca constan las colecciones completas de periódicos en los cuales Marx y Engels escribieron; textos de la Primera Internacional; materiales sobre la historia del movimiento obrero en cada país. Una gran área es dedicada al “socialismo francés”, esto eso, a una de las “tres fuentes” del marxismo. Riazanov consigue recuperar los periódicos de la Gran Revolución Francesa: toda la serie de L’Ami du peuple (el periódico de Marat), del Père Duchense (el periódico de Hebert). Adquiere para el Instituto manuscritos y cartas de Babeuf, Auguste Blanqui, textos de la Comuna de 1793 y de la de 1871. Establece relaciones con estudiosos del marxismo alrededor del mundo, y en su escuela se forma una nueva generación de historiadores y estudiosos del marxismo.

El Instituto publica dos revistas especializadas en historia del movimiento obrero: la revista anual Archiv K. Marksa i F. Engel’sa (Archivo Marx y Engels) y la revista semestral Letopisi Marksizma (Anales del Marxismo). De las dos revistas rusas, se inicia también una edición alemana.

Bajo la dirección de Riazanov, el Instituto es responsable por la publicación de las obras de Karl Kaustky, de Rosa Luxemburgo y de Antonio Labriola.

Pero la tarea central del Instituto es, precisamente, la publicación de la Mega, la edición completa de las obras de los dos fundadores del marxismo, en una colaboración con el Instituto de Sociología de Frankfurt y el SPD.

En el plan original están previstos 42 volúmenes: 17 volúmenes de obras filosóficas, económicas, históricas y políticas; 13 dedicados apenas a El Capital, incluyendo fragmentos inéditos; 10 volúmenes de cartas y 2 volúmenes de índices.

En realidad, apenas 12 volúmenes serían publicados en alemán (la actividad fue interrumpida por los nazistas) y 28 en la edición en ruso, que se interrumpe en 1946 (en este caso, la interrupción es causada por los estalinistas que decapitaron a la dirección del Instituto). La República Democrática Alemana (RDA) retoma después las publicaciones, imprimiendo, de 1956 a 1968, la MEW (Marx Engels Werke) en 41 volúmenes, y que se torna un modelo para ediciones en otros idiomas. En los años setenta, la URSS y la RDA inician una nueva Mega, conocida como Mega 2, que preveía 114 volúmenes, pero el trabajo es nuevamente interrumpido por acontecimientos políticos y, finalmente, por el colapso del estalinismo. La obra fue retomada en 1998 y continúa, teniendo publicado cerca de la mitad de los libros previstos.

Sin Riazanov y sus pesquisas, sin su dedicación incansable, todo eso no habría sido posible. Eso por sí solo torna a Riazanov una figura indispensable para los revolucionarios. Pero, a su trabajo de investigación sobre textos de otros, deben adicionarse varios textos suyos de gran importancia, que deberían ser republicados porque desaparecieron de las librerías. Recordamos, entre otros: Marx y Engels (un curso de marxismo para los militantes obreros, realizado en 1922, editado en 1923); Notas para el Manifiesto (un estudio profundo del Manifiesto de 1848, muy apreciado por Lenin); estudios sobre la Primera Internacional (en italiano existe una edición de 1995) y, también, innumerables artículos y ensayos de historia, de los cuales apenas una pequeña parte puede ser encontrada en varias lenguas, en el site marxists.org.

Riazanov planeaba escribir una biografía de Marx, que también rectificase las muchas imprecisiones y las evaluaciones políticamente infundadas contenidas en la de Mehring. Lamentablemente, él nunca encontró tiempo para realizar este proyecto.

Un marxista demasiado intransigente para Stalin

Luego de la muerte de Lenin, Riazanov se dedica cada vez menos a la política cotidiana y siempre más a su valioso trabajo teórico, al estudio y la publicación de la obra de Marx y Engels.

No participa activamente del embate que se abre en Rusia entre Trotsky y la burocracia estalinista. Pero no por eso deja de defender sus ideas. Es uno de los pocos que no tiene miedo de defenderlas. Incluso en el inicio de los años treinta, cuando Stalin es objeto de un verdadero culto, dice a Stalin, en público, lo que él creía de su ignorancia sobre el marxismo y del desprecio por la teoría que es hábito típico de la burocracia estalinista.

Se dice que un día Stalin fue a visitar el Instituto y en el escritorio de Riazanov notó que solo había retratos de Marx, Engels y Lenin. Por eso, preguntó a Riazanov por qué no había un retrato suyo. Riazanov dijo: “Aquellos fueron mis maestros, ¿qué es usted para mí?”(5).

Él nunca podía imaginar que, en 1953, el Instituto fundado por él modificaría su nombre por el de Instituto Marx-Engels-Lenin-Stalin.

En 1929, Riazanov no tiene ningún problema en ayudar a Trotsky, que expulsado y exiliado en Turquía precisaba complementar los escasos recursos económicos. Por lo tanto, le pidió para traducir un texto menor de Marx, Herr Vogt, al ruso, y participar de la revisión de otras traducciones. Como Deutscher escribe: “La retribución que Riazanov le pasaba, complementaba el presupuesto familiar y cubría los costos de la enorme correspondencia de Trotsky”(6).

La independencia de Riazanov se torna intolerable para el régimen estalinista, tanto más porque, justamente en aquellos años, el estalinismo no precisaba de filología marxista sino sí de una falsificación del marxismo.

Es en este contexto que la burocracia organiza uno de los muchos engaños policiales. En 1930 prende a Isaak I. Rubin, importante economista y colaborador de Riazanov, y lo acusa de una alegada “conspiración menchevique”. En la prisión, torturado, Rubin concuerda en firmar una falsa acusación contra Riazanov, involucrándolo así en la inexistente conspiración.

Con este pretexto, Stalin destituyó a Riazanov de la presidencia del Instituto Marx Engels y lo sustituyó por el más dócil Vladimir Adoratsky. Luego enseguida, Riazanov es expulsado del partido y preso (1931) por “actividades contrarrevolucionarias”. Es deportado para Saratov y sus obras son retiradas de las bibliotecas y prohibidas.

Liberado por un corto período, como resultado de una campaña internacional apoyada también por historiadores de renombre internacional como Albert Mathiez (uno de los mayores especialistas en revolución francesa), es preso nuevamente en julio de 1937. Tenía casi 70 años pero la policía de Stalin (NKVD) no duda en torturarlo para hacerle confesar su participación en una inexistente “organización terrorista” liderada por Trotsky. Quieren que Riazanov admita haber escondido los archivos de la Oposición trotskista.

Pero Riazanov se niega a acusarse a sí mismo y a los otros. Como escribió Trotsky: “Riazanov era orgánicamente incapaz de ser un cobarde”(7).

Es, entonces, condenado a muerte en un juzgamiento que duraría quince minutos y secretamente fusilado el mismo día: la noticia no se le da ni siquiera a su esposa, por su parte condenada a ocho años en un gulag, apenas por ser su esposa. Riazanov fue enterrado en una fosa común en Saratov. El día del fusilamiento fue el 21 de enero de 1938, el decimocuarto aniversario de la muerte de Lenin.

Inmediatamente después, los agentes de la NKVD van a casa de Riazanov, encargados de secuestrar sus libros y quemar todos sus papeles (entre los cuales estaban las preciosas anotaciones del estudio sobre Marx y Engels, que había acumulado a lo largo de décadas). En el escritorio de Riazanov, uno de los policías responsables por este trabajo ve una imagen que retrata al joven Engels, con una dedicatoria a Riazanov escrita por Laura Lafargue, hija de Marx. El policía pregunta a la nieta de Riazanov que presenciaba la requisición: “¿Quién es este?”. “Es Engels”, responde la nieta. Y, de nuevo, el agente de Stalin pregunta: ”¿Y quién es Engels?”.

Notas

(1) Riazanov supervisó la publicación de Diferencia entre las filosofías de la naturaleza de Demócrito y de Epicuro en 1927 (una versión parcial había sido publicada por Franz Mehring en 1902); Para la crítica de la filosofía del Derecho de Hegel en 1927; Manuscritos Económicos-Filosóficos de 1844 fueron publicados en 1932 por su sucesor, Adoratsky, pero sobre la base del trabajo realzado por Riazanov; lo mismo se aplica a Los Grundisse que, resultado de una descubierta hecha por Riazanov en 1923 en Berlín, fueron por él supervisados y, finalmente, publicados en 1939-1941. En 1925, publicó la Dialéctica de la Naturaleza, obra inacabada de Engels, en una primera edición (que fue seguida por varias ediciones revistas hasta la final, publicada en 1935 en la Mega). En general, los volúmenes de la Mega publicados bajo la dirección de Adoratsky fueron el resultado del trabajo preparatorio realizado por Riazanov.

(2) Victor Serge, Memorie di un rivoluzionario [Memorias de un revolucionario] (editora Massari, Italia, 2011, pp. 212-213.

(3) Gracias al trabajo de Riazanov y de los investigadores en las décadas siguientes, conocemos hoy cerca de 4.000 cartas escritas por Marx y Engels, pero se estima (de acuerdo con el cálculo hecho a partir de las cartas de respuesta de sus interlocutores) que el número real sea de por lo menos 10.000 (2.500 de ellas entre los dos revolucionarios).

(4) Sobre la censura y cortes hechos por Mehring en la correspondencia de Marx y Engels, ver: “Communication sur l’héritage littéraire de Marx et Engels” [“Comunicación sobre la herencia literaria de Marx y Engels”] (1923), disponibles en francés en la web www.persee.fr/doc/ homso_0018-4306_1968_num_7_1_1116

En realidad, Riazanov polemizaría en varias otras ocasiones con Franz Mehring por algunas deformaciones de la historia hechas por él, que era entonces el más famoso biógrafo de Marx, además de un importante dirigente del SPD. También, él reprende a Mehring por no haber comprendido los motivos políticos de fondo que fueron la base de la expulsión de Bakunin de la Primera Internacional.

(5) El episodio es relatado en varias biografías de Riazanov: por ejemplo, en la de Beecher-Formichev (v. Nota bibliográfica).

(6) Isaac Deutscher, El Profeta desarmado (ed. Longanesi, Italia, 1961, pp. 502-503).

(7) León Trotsky, “El caso del camarada Riazanov” (artículo del 8 de marzo de 1931), en Escritos (edición digital en español, volumen 2).

Indicaciones de lectura

La bibliografía sobre Riazanov es muy reducida, su nombre fue excluido por la historiografía estalinista. No obstante, existen algunos ensayos que pueden ser leídos para saber más sobre esta figura extraordinaria.

Algunos buenos resúmenes de la vida y la obra de Riazanov son los siguientes:

– Jonathan Beecher, Valeri Fomichev, “French Socialism in Lenin’s and Stalin’s Moscow: David Riazanov and the French Archive of the Marx-Engels Institute” (en The Journal of Modern History, 78, 2006) (en inglés);

– Jean Jacques Marie, “David Riazanov, le dissident rouge”, in Cahiers du Mouvement Ouvrier, n. 3, Cermtri, 1988 (en francés);

– Hugo Eduardo da Gama Cerqueira: “David Riazanov e a edição das obras de Marx e Engels”. Universidade Federal de Minas Gerais, 2009 (se puede encontrar el pdf en internet, en portugués);

– Bud Burkhard, “D.B. Rjazanov and the Marx-Engels Institute” (in Studies in Soviet Thought, v. 30, 1985) (en inglés);

– Nicolás González Varela, “David Riazanov: humanista, editor de Marx, disidente rojo” (en español) y del mismo autor: “Marx desconocido: sobre la Ideología Alemana” (2012) (ambos textos se encuentran en pdf en internet).

Trotsky dedicó varios artículos para denunciar la represión estalinista contra Riazanov, indicamos las versiones en español:

– León Trotsky, “El caso del camarada Riazanov” (artículo del 8 marzo de 1931), en Escritos (edición digital editada por el CEIP, tomo 2);

– León Trotsky, “Una nueva calumnia contra D.B. Riazanov” (artículo del 1 de mayo de 1931), en Escritos, tomo 2;

– León Trotsky, “¿Cuál es la situación de Rakovski?” (artículo del 23 marzo de 1933), en Escritos, tomo 3 (el artículo habla de Rakovski, pero también de Riazanov).

Serge, que fue un amigo, recuerda atinadamente a Riazanov en sus memorias:

– Victor Serge, Memorie di un rivoluzionario (Massari editore, Italia, 2011).