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Desde el jueves 10 de agosto, la huelga magisterial pasa momentos decisivos tras los intentos del gobierno de romperla buscando presentar un acuerdo con la dirigencia del SUTE regional Cusco y la acción cómplice del CEN dirigido por Patria Roja, como si fuera la solución general del conflicto, en flagrante atropello contra numerosas organizaciones de base regionales que acatan la huelga y que están organizadas en torno a un Comité de bases regionales. Los maestros reaccionaron ante esta maniobra apelando a los acuerdos de cada base regional, a través de asambleas en sus localidades y también de sus delegaciones presentes en Lima en marcha de sacrificio, que acordaron proseguir y fortalecer la medida de lucha hasta que el gobierno provea una verdadera solución a sus demandas. Con este hecho, ratificado el viernes 11, los maestros lograron desbaratar la maniobra del gobierno PPK y su campaña de desprestigio, mostrando la realidad de una huelga contundente y mayoritaria en la mayoría de regiones, y dejando al descubierto la desvergonzada práctica de traición al magisterio por parte del CEN.

PST-Perú

Este sábado 12 se esperan nuevas acciones de lucha de los maestros así como muestras de apoyo de estudiantes y padres de familia. Eso es lo que se necesita, y todos los sectores sociales, sindicales y políticos del campo de los trabajadores debemos expresar nuestro apoyo movilizado, fortalecer la huelga y evitar que la misma se vea aislada y empujada al desgaste, que es el propósito del gobierno.

Los maestros exigen no solamente las demandas de su plataforma de lucha, donde resaltan justas demandas salariales y el rechazo al proceso de privatización de la educación, sino también un derecho democrático elemental a tratar la solución con la representación democrática de los maestros en huelga, lo cual el gobierno viene evadiendo sistemáticamente so pretexto ruin de la presencia de violentistas o terroristas.

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Esos objetivos de la huelga no deben quedar solo en manos de los maestros y del apoyo espontáneo de otros sectores sociales y sindicales, sino que tienen que ser garantizados a través de una política nacional de unidad para luchar, que tenga como primer objetivo la movilización unitaria inmediata y, en perspectiva de muy corto plazo, la realización de un paro nacional contra el gobierno PPK, y en esto cabe responsabilidad en las direcciones de las Central y federaciones sindicales.