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Es necesario construir una alternativa política de la clase trabajadora

Durante el segundo semestre del 2018 el país fue escenario del inicio de un ascenso de luchas obreras, principalmente de los trabajadores del sector público y empresas del Estado, a la cual se integraron también los trabajadores jubilados, organizados en distintas asociaciones.

Por Leonardo Arantes, de la Unidad Socialista de los Trabajadores.

El malestar que ya se había observado en la altísima abstención en las fraudulentas elecciones presidenciales del 20 de mayo, terminó expresándose en este ascenso, que tuvo como factor detonante   las medidas anunciadas por Maduro en su “Plan de Recuperación Económica”,  un conjunto de  medidas antiobreras y antipopulares anunciadas para descargar el peso de la crisis sobre los trabajadores, que incluía ataques a las convenciones colectivas de los sectores públicos y privados, la eliminación directa de cláusulas y beneficios contractuales, ataques a la libertad sindical y la implementación de tablas salariales de hambre que empujan los salarios hacia abajo en toda la administración pública.

Este ascenso condujo a la constitución y lanzamiento, el 7 y 8 de noviembre, de la Intersectorial de Trabajadores de Venezuela (ITV), así como de distintas intergremiales e intersindicales en varios estados del país.

Este conjunto de movilizaciones y conflictos laborales continuó durante 2019, haciéndose cada vez más presente la reivindicación de los trabajadores de la necesidad de salir del gobierno de Maduro como única solución posible a la crisis que azota al país. Todo esto en un marco político de una profunda ruptura de las masas con el gobierno y fuerte desprestigio político de la oposición burguesa organizada mayoritariamente en el Frente Amplio (FA) Venezuela Libre, plagada de profundas divisiones en su seno.

La oposición burguesa se monta sobre el descontento de las masas

En este contexto de creciente bronca de los trabajadores y de los sectores populares, con las movilizaciones ganando masividad y radicalidad, con el gobierno intentando aplicar un silencio mediático sobre las mismas y arreciando en la represión selectiva contra dirigentes sindicales y activistas obreros, la oposición burguesa reacciona y, en concertación con el imperialismo, realiza una maniobra política para capitalizar el creciente descontento y recomponer su prestigio.

En primer lugar, el imperialismo y la derecha continental emiten resoluciones desconociendo el gobierno de Maduro y declarándolo ilegítimo en ocasión de la toma de posesión de Maduro para el inicio de un nuevo periodo de gobierno; acto seguido la Asamblea Nacional donde esta representada la mayoría de la oposición burguesa (sus partidos la componen en su totalidad) y presidida por Juan Guaidó, declara ilegitimo a Maduro, convocando a una marcha para el 23 de enero, donde, siguiendo instrucciones del imperialismo, Guaidó se autoproclama Presidente Interino de la República, siendo inmediatamente reconocido por el gobierno de EE.UU, por los gobiernos de derecha de las semicolonias del continente, por gobiernos de bloque imperialista de la Unión Europea (UE) y otros.

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El enorme repudio al gobierno de Maduro, responsable de la peor inflación jamás vivida en el país y de mayor crisis que este haya atravesado en su historia reciente, aunado a la ausencia de un alternativa política de los trabajadores, conlleva a que estas acciones sean vistas con simpatía por la mayoría de los trabajadores y del conjunto de la población, recuperando la oposición burguesa considerablemente su prestigio político y reconstruyendo su unidad en torno a la figura de Guaidó.

Un sector de la ITV capitula a Guaidó

Como era de esperarse, estos acontecimientos políticos atravesaron y se reflejaron en el ascenso de las luchas obreras en curso, el debate y la acción política se hicieron presentes, en este sentido un sector mayoritario de dirigentes sindicales y gremiales de la ITV, que comenzaron a declararse en favor de Guaidó y a llamar a los trabajadores a darle respaldo político, así como a declarar en favor del ingreso de la “ayuda humanitaria” ofrecida por el imperialismo y la derecha continental.

Este respaldo político a un dirigente proburgués y proimperialista como Guaidó, se materializó en la reunión que con éste sostuvo este grupo de dirigentes de la ITV, en la cual Guaidó terminó presentándose como convocante de los llamados a paros escalonados en el sector público, siendo que esta había sido una política votada por la ITV en el plenario del 26 de febrero.

Desde la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), como organización opositora al régimen dictatorial de Maduro y que levanta y se moviliza con la consigna de Fuera Maduro, consideramos la postura de estos dirigentes de la ITV como una completa capitulación a una dirección política propatronal y proimperialista, que en un eventual gobierno suyo no hará sino profundizar el ajuste que ya viene aplicando Maduro contra los trabajadores y el pueblo pobre de Venezuela, acelerando el ataque a los derechos laborales, sociales y organizativos de los trabajadores, la entrega de los recursos petroleros y minerales, cumpliendo (al mejor estilo de lo que ya hace Maduro) con los ingentes pagos de la deuda externa, beneficiando a los banqueros y capitalistas transnacionales, a costa de grandes sacrificios para los trabajadores, y sometiendo aún más al país al yugo del endeudamiento externo mediante la contratación de nueva deudas en condiciones draconianas.

Todo esto lo decimos no en base a especulaciones, sino que esta expresado (de forma eufemística, claro está) en su programa público denominado Plan País.

De igual manera consideramos que las poses de Guaidó de ser convocante a Paros escalonados en el sector público, no pasan de maniobras demagógicas para capitalizar el descontento de los trabajadores. Cabría preguntarles a los dirigentes de la ITV que le ofrecen respaldo si Guaidó tendrían la misma postura ante una movilización de los trabajadores del grupo Polar o de la Nestlé (por citar algunas empresas privadas) por aumento salarial, defensa de sus organizaciones sindicales y cumplimiento de sus contratos colectivos.

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La necesidad de construir una alternativa de los trabajadores por el Fuera Maduro. Ni Maduro ni Guaidó 

La UST comprende las esperanzas (aunque no las compartamos) que muchos trabajadores de base y pobladores humildes del país depositan en Guaidó o en cualquier dirigente proveniente de partidos de la oposición burguesa, que se postulen como alternativa a Maduro.

Esto es sencillo de entender, partiendo del hecho de que el gobierno de Maduro directamente mata a la gente de hambre y por falta de medicinas, mantiene al país sumido en un deterioro jamás visto de los servicios hospitalarios y educativos, las universidades públicas destruidas, los precios de los productos básicos subiendo hasta las nubes y el hambre y la miseria paseando campante por las calles de las principales ciudades del país.

Todo esto aunado a la más brutal destrucción del servicio de transporte público, la mayor desinversión y destrucción del sistema eléctrico nacional, que recientemente condujo al mayor apagón que haya tenido lugar en el país y en Latinoamérica, viéndose los venezolanos sometidos a cinco días sin servicio eléctrico, con las consecuentes fallas en el servicio de agua y telecomunicaciones (ambos sistemas también en condiciones de deplorable desastre).

Es por eso que coincidimos con estos compañeros cuando dicen que Maduro se tiene que ir. Insistimos en afirmar Fuera Maduro Ya y actuar en función de eso, pero desde nuestro punto de vista esto no puede significar apoyar a Guaidó, ni a las iniciativas políticas del imperialismo, mucho menos una eventual o posible intervención militar extranjera. Por eso, con estos compañeros queremos empezar a dialogar en perspectiva de construir cuanto antes una alternativa política de los trabajadores y el pueblo pobre, que se plantee como alternativa para alcanzar un gobierno obrero que adopte un programa que arranque de las necesidades más sentidas de la clase trabajadora, como única solución a la crisis favorable para los trabajadores y el pueblo pobre del país.

La ITV debe organizar directamente la lucha contra la dictadura de Maduro. Un programa para salir de la crisis

La comprensión de la necesidad de que Maduro debe ser expulsado del gobierno, es igualmente un punto de acuerdo que tenemos con los dirigentes de la ITV que respaldan políticamente a Guaidó, pero lejos de creer que salir de Maduro pasa por ofrecer respaldo político a un dirigente lacayo del imperialismo, títere de los principales grupos económicos de la burguesía tradicional del país y de los partidos propatronales, y que ofrece impunidad para la corrupta boliburguesía surgida durante los 20 años de chavismo.

Consideramos que la ITV debe, sin abandonar las luchas por las reivindicaciones laborales, dar un salto y pasar a organizar directamente la lucha para salir de este nefasto y dictatorial gobierno, convocando a movilizaciones donde se plantee directamente el FUERA MADURO como consigna central, Ni Maduro ni Guaidó, los trabajadores debemos gobernar, convocando a asambleas de base en los distintos centros de trabajo y gremios para y discutir democráticamente y organizar los planes para esa lucha y postulándose como una alternativa política independiente de los trabajadores dotada de un programa en función de los intereses de esa clase.

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Este programa, en la actual coyuntura, a nuestro juicio debe partir del FUERA MADURO YA, ninguna confianza en el imperialismo y su lacayo Guaidó. Ni Maduro ni Guaidó.

No a la injerencia e intervención imperialista disfrazada de ayuda humanitaria. Sólo aceptamos ayuda y solidaridad de los trabajadores y pueblos del mundo, a través de sus organizaciones sindicales y sociales, en coordinación con las organizaciones obreras y populares del país.

Por un salario mínimo igual a la canasta básica, en defensa de las convenciones colectivas, discusión de estas convenciones con los representantes legítimos de los trabajadores, no a las tablas salariales de hambre impuestas por el gobierno.

Por la defensa de las organizaciones sindicales y del derecho de los trabajadores a elegir democráticamente a sus representantes.

Basta de criminalizar la protesta laboral, social y popular. Reenganche ya de todos los despedidos por protestar, libertad para todos los procesados por el mismo motivo, o por disentir políticamente con el gobierno.

Por el no pago de la deuda externa, basta de beneficiar a los banqueros y buitres transnacionales. Dinero para importar los alimentos y medicinas que hagan falta y para invertir en la recuperación del aparato productivo y para recuperar los sistemas educativo, de salud, eléctrico, hidrológico, de transporte y telecomunicaciones.

Por una PDVSA 100% nacional, sin transnacionales ni empresas mixtas, fuera las transnacionales imperialistas del negocio petrolero.

Fin de los acuerdos del Arco Minero Orinoco, basta de entregar nuestro petróleo, nuestro oro y minerales a las corporaciones transnacionales.

Por un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre.