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El distrito minero de Huanuni, es uno de los referentes centrales de la clase obrera Boliviana, su nacionalización misma el año 2006 fue conseguida a fuerza de lucha enfrentando al gobierno del MAS y un ejemplo de política proletaria cuando paso a tener más de 5 mil obreros incorporando a los mineros cuentapropistas de las cooperativas. Desde una postura de independencia de clase, estuvo a la cabeza de las luchas contra el nefasto proyecto de pensiones que finalmente impuso el gobierno de Evo Morales  el año 2013.

Por ello mismo, el gobierno de Evo Morales se ha decidido en debilitar a la empresa estatal con despidos y falta de inversión, hoy la empresa cuenta con 3190 obreros y se está discutiendo el despido de 500 más. Desde el 2013 también ha tomado el control político del sindicato a través de sus militantes, haciendo de esa dirección sindical un instrumento a su servicio.

Como ha sido la tónica en toda América Latina, los planes de ataque de los gobiernos han contado con una fuerte resistencia de los trabajadores, que se han expresado de muchas formas. En el caso de Huanuni esta resistencia se venía reflejando en los últimos años en la construcción del grupo ORO (Organización revolucionaria Obrera), un grupo que reivindicaba dentro de la mina la herencia de las tesis de Pulacayo, la lucha contra la Ley de pensiones del 2013, denunciaba la falta de inversión del gobierno en la mina y rechazaba el discurso del déficit de la empresa. Además, levantaba la bandera de recuperar la independencia de clase prometiendo que si llegaban al sindicato serian completamente independientes del gobierno y denunciando a las anteriores direcciones del sindicato de ser correa de transmisión del gobierno.

En diciembre del 2017 fuimos testigos de un fraude descarado impuesto con represión del ejército y la policía contra el grupo ORO. En esa ocasión el grupo ORO ganó las elecciones por un voto, y el tribunal electoral dirigido por sectores del gobierno hizo un reconteo a puerta cerrada y decreto la victoria de la lista gobiernista. Esto lo hizo mientras lanzó gases lacrimógenos a los militantes de la lista ORO. Fue muy evidente que el gobierno impuso ese fraude porque la lista ORO no era de su confianza y quiso colocar un grupo totalmente fiel su línea política.

En ese momento desde la LIT iniciamos una relación con este grupo, con el que coincidíamos en luchar por construir una alternativa de dirección independiente del gobierno al frente del movimiento minero y de la COB. Como parte de esa relación fuimos a apoyar las elecciones del sindicato en diciembre del 2018. En ese momento era natural temer un nuevo fraude electoral y una represión contra la lista ORO y sus apoyadores. Sin embargo el tribunal electoral esta vez le concedió la victoria al grupo ORO por una diferencia de 40 votos sobre las otras dos listas gobernistas.

En esa campaña electoral el grupo ORO volvió a sostener las posiciones de independencia frente al gobierno y la defensa de la empresa contra sus ataques . David Choque, que encabezó la lista como secretario general afirmaba que la empresa minera Huanuni no tenía déficit, sino que había un mal manejo del procesamiento del mineral el cual acumulaba miles de toneladas en la planta procesadora, además, que la empresa estatal Vinto que compra toda la producción de estaño le debe 36 millones de dólares a la empresa minera Huanuni, con esos dos hechos el déficit no existía.

Bajo estos argumentos el grupo ORO ganó las elecciones para ser el sindicato en la gestión 2019 y fue visto como un grupo opositor al gobierno de Evo Morales. Sin embargo, ni bien se posesionó, el nuevo sindicato que ya lleva 5 meses en su gestión comenzó a doblegarse a las políticas del gobierno, yendo incluso más lejos que sus antecesores.  Son al menos cuatro hechos: la militarización de la mina, la posición frente a los desempleados, el juqueo (robo de mineral) y la independencia sindical del gobierno, que así lo demuestran:

  1. Sobre la ocupación del ejército en la mina: Con el pretexto de controlar el robo de minerales denominado “jukeo”, el ejército va cumplir 4 meses de estar ocupando la mina de Huanuni y el acuerdo firmado dice que estará por 3 meses más, justo durante todo el periodo electoral. El sindicato apoya esta medida y delega la seguridad de la mina en las fuerzas armadas del Estado Burgués.  Es el mismo ejército que masacró muchas veces a los mineros durante la dictadura y es el mismo ejército que reprimió a la población en la revolución de octubre de 2003. La postura de un sindicato que defiende la independencia de la clase obrera nunca puede apoyar la ocupación permanente de las fuerzas armadas de las minas, esto es lo opuesto de lo que dicen la históricas tesis de Pulacayo[1].
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La actual política del sindicato es contraria a los principios que defendió la lista ORO en estos años. El ejército está ahí no para combatir el Jukeo porque este continúa realizándose, sino para evitar cualquier lucha en el distrito minero de Huanuni que siempre fue un problema para todos los gobiernos burgueses en Bolivia, incluyendo al actual gobierno.

Ya ha habido 5 muertos por parte del ejército, recientemente un joven estudiante de 16 años. Ante estas muertes el sindicato se mantiene callado y apoya al ejército.  En el tema del ejército ante la muerte de los 4 jukus, existe un debate entre la familia de los muertos y el ejército, donde el ejército afirma que fueron atacados por lo jukus en el sector del “Bunker”, y la familia niega esa versión y afirma que fueron masacrados mientras salían de Huanuni. El sindicato con su silencio ante esta controversia queda del lado del ejército. La postura correcta de un sindicato independiente es estar alerta contra el uso desmedido de fuerza por parte del ejército y debería llamar a una investigación hecha por sectores obreros independientes del gobierno que dé solución a este tema.

  1. La política para los desempleados en Huanuni: En los últimos meses ha habido varias movilizaciones de desempleados en Huanuni, tanto la marcha que hubo a La Paz como las movilizaciones dentro del distrito minero. Las declaraciones que ha dado David Choque es que el sindicato no apoya la lucha de los desempleados porque no existen puestos de trabajo en la mina. Esta postura nos parece muy grave y contraria a los principios revolucionarios. Primero debemos discutir quien es el culpable de que Bolivia siga teniendo un 82% de trabajo informal lo que de fondo es desempleo. El culpable es el gobierno de Evo Morales que lleva 13 años en el poder y solo ha favorecido a las transnacionales y los burgueses locales. En ese sentido los desempleados son parte de la clase obrera y los mineros que son la vanguardia de la clase trabajadora boliviana deben tener una política de unificarse con los desempleados para luchar contra el gobierno y no aliarse con el gobierno para desacreditar a los desempleados. Una verdadera postura de independencia de clase, retomaría lo que dice la Tesis de Pulacayo y pelearía por una semana laboral de 40 horas y escala móvil de horas de trabajo[2].
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La postura del sindicato está muy lejos de esta tesis que en algún momento dijeron reivindicar. Además, David Choque en la prensa ha dicho que la mina no puede contratar más personal porque no tiene condiciones, sin embargo David y todo el sindicato apoyan el pago de 2 millones de Bolivianos mensuales al ejército para mantener la mina militarizada. Con ese dinero la empresa podría contratar a 300 obreros con un salario de 6500 Bolivianos por mes. Esto demuestra que si existen condiciones para contratar más personal, el problema es que el sindicato está completamente comprometido con el gobierno a defender su política de seguir bajando la planilla de la Mina.

Si los desempleados siguen movilizándose y el gobierno usando el ejército los reprime, el sindicato será corresponsable de esa represión.

  1. Sobre el Jukeo: El robo de mineral conocido como Jukeo es un problema social histórico, es decir la gran mayoría de los jukus son mineros y jóvenes desempleados que se ven obligados a robar mineral para sobrevivir porque no existen fuentes de trabajo. De esta situación se sirven varios sectores para explotarlos comprándoles el mineral a precios muy baratos, que luego venden en el mercado hasta por el triple del valor que compraron. Aquí, socios de las cooperativas, el ejército, la policía, las comercializadoras y hasta sectores de la patronal en la empresa cobran jugosas tajadas mientras los obreros mineros hacen el trabajo y se quedan con una minina parte de la riqueza producida. El centro de la política de un sindicato independiente es la de exigir el cierre de las comercializadores privadas y que sea el estado, bajo control de los trabajadores, quien monopolice la comercialización de todos los minerales. Segundo una fuerte campaña para exigir la estatización de las minas con el objetivo de garantizar empleo a todos los mineros. Pero la política que está teniendo el sindicato es la de actuar junto con el gobierno y el ejército para reprimir y encarcelar a los jukus. Dentro del cerro Pozokoni y todo el distrito minero existe una lucha entre los trabajadores pobres mientras las comercializadoras se van enriqueciendo.
  2. No hay independencia frente al gobierno: Hoy el sindicato aparece junto al gobierno en todas las directrices que viene tomando, como es el caso de los desempleados, el juqueo, la ocupación militar del ejército, y hasta la negativa del gobierno a subir los salarios este año. En la conferencia de prensa que se hizo el 15 de mayo habla el gerente de la empresa sobre el déficit y la necesidad de continuar con la política de despidos, y esto lo hace con la presencia del sindicato en la misma mesa. Además, el pasado 14 de junio el sindicato convocó una asamblea donde intento aprobar el apoyo del sindicato a un candidato a diputados del MAS y la base rechazó esta propuesta, sin embargo el 7 de julio David Choque como presidente del sindicato firma una carta junto a otros dirigentes del MAS donde apoya los candidatos locales del MAS en la región de Oruro, lo hace contra el mandato de su base. En la campaña David Choque y toda la lista se comprometió a respetar el mandato de la base, pero este hecho demuestra que el apoyo al gobierno está por encima del respeto a la voluntad de la base minera.

Todos estos hechos demuestran que el actual sindicato es una correa de transmisión del gobierno de Evo Morales dentro de la empresa minera. Esto es una derrota para las expectativas que tuvo su base cuando lo votó en diciembre del 2018.

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Esta alianza de la lista ORO con el gobierno de Evo Morales, es una derrota para los trabajadores mineros, y será necesario desde las bases salir a luchar contra la política del sindicato y el gobierno. La lista ORO antes de pasar a ser gobiernista fue una prueba de la necesidad y las grandes posibilidades que existe en el proletariado minero de construir una alternativa obrera y sindical contra el MAS y la oposición de derecha.   

Lucha Socialista-Bolivia

Liga internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional

 Notas:

[1] Al respecto las Tesis de Pulacayo dicen: “7.- ARMAMENTO DE LOS TRABAJADORES. Hemos dicho que mientras exista el capitalismo, la represión violenta del movimiento obrero es un peligro latente. Si queremos evitar que la masacre de Catavi se repita tenemos que armar a los trabajadores. Para rechazar a las bandas fascistas y a los rompehuelgas, forjemos piquetes obreros debidamente armados.

¿De dónde sacar armas…? Lo fundamental es enseñar a los trabajadores de base que deben armarse contra la burguesía armada hasta los dientes; los medios ya se encontrarán. ¿Hemos olvidado acaso que diariamente trabajamos con poderosos explosivos? Los piquetes sindicales deben organizarse militarmente y a la brevedad posible”.

[2] Tesis de Pulacayo: “2. SEMANA DE 40 HORAS DE TRABAJO Y ESCALA MOVIL DE HORAS DE TRABAJO.[1] La tecnificación de las minas acelera el ritmo del trapajo del obrero. La propia naturaleza del trabajo en el subsuelo convierte la jornada de ocho horas en excesiva y que aniquila en forma inhumana la vitalidad del trabajador. La lucha misma por un mundo mejor exige que en alguna medida se libere al hombre de la esclavitud de la mina. Por esto, la FSTMB luchará por la consecución de la semana de cuarenta horas, jornada que debe ser complementada con la implantación de la escala móvil de horas de trabajo. La única manera de luchar eficazmente contra el peligro permanente del boycot patronal contra los obreros, está en conseguir la implantación de la escala móvil de horas de trabajo, la que permitirá disminuir la jornada de trabajo en la misma proporción en que aumenta el número de desocupados. Tal disminución no debe significar una disminución del salario, puesto que éste es considerado vital necesario. Solamente estas medidas nos permitirán evitar que los cuadros obreros sean destrozados por la miseria y que el boycot patronal aumente artificialmente el ejército de desocupados.”