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La Unión Europea se nos presenta como la guardiana del derecho a la diferencia, el bastión de los derechos humanos. Sin embargo, los negros e inmigrantes saben que hay una fosa que separa las ilusiones de la realidad. Necesitamos una Europa de los trabajadores, que acabe con el racismo y la xenofobia.

Por Núcleo de Negros de Em Luta-Portugal

La Unión Europea saquea África

Los pueblos de África al sur del Sahara se movilizaron y lucharon para asumir las riendas de su destino. Pero las independencias se quedaron en los nuevos himnos y en las nuevas banderas.

Actualmente, más de cien empresas, británicas y no británicas, cotizadas en la bolsa de Londres, explotan los recursos minerales de 37 países del África subsahariana.

Francia controla el sistema monetario de 14 países africanos, a través del Franco CFA, obligándolos a entregarle al Tesoro francés la mitad de sus reservas monetarias.

Estos dos ejemplos demuestran bien la manera como vastas regiones de África, Asia y América Latina son todavía controladas por grandes multinacionales y por los gobiernos del Occidente – específicamente de los países de la UE-, que disponen del presente y del futuro de los nuevos países, en alianza con las burguesías locales.

A esto se le llama neocolonialismo, una forma de denominación apadrinada por la Unión Europea.

La UE erige muros y siembra pobreza

El desastre humanitario en el Mediterráneo encuentra en la Unión Europea uno de sus autores morales, por su responsabilidad en las alteraciones climáticas, por la acción nefasta de sus multinacionales y por las guerras que patrocina.

Además de eso, erige barreras contra la entrada de refugiados en el espacio europeo – como es el caso de Frontex, una fuerza que actúa en el Mar Mediterráneo, no para socorrer y acoger náufragos, sino para devolverlos a sus países de origen -, discute cuotas de acogida y le da dinero a Turquía para que contenga a los refugiados en sus fronteras. No satisfecha, la UE observa, sin hacer nada, la construcción de muros de la vergüenza en Hungría y en el norte de Francia.

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La UE siembra la pobreza y es la madrastra de sus víctimas, que buscan aquí la prosperidad.

La UE promueve el racismo

En los últimos tiempos han surgido relatos de agresiones racistas y xenófobas ocurridas en territorio europeo.

En Lavapiés (Madrid), Mbaye Ndiaye, un vendedor ambulante senegalés, fue perseguido de forma salvaje por la Policía hasta que tuvo un ataque cardiaco. En Italia, el vendedor senegalés Idy Diene fue asesinado. Fuera de la UE, en Suiza, Mike Ben Peter, un emigrante nigeriano, fue asesinado durante una operación policial. En Portugal, diversos casos de racismo policial e institucional, como los recientes en la Cova da Moura y en Jamaica, continúan impunes.

Estos actos son ejemplos dramáticos de lo que han representado la violencia policial y la impunidad de los autores de crímenes racistas, promovidos por el Estado, para los no blancos (inmigrantes o afrodescendientes) en Europa; reflejan la ausencia de políticas de combate al racismo en Europa.

Por aquí, como la Geriogonça no alteró la regla de acceso a la nacionalidad, de manera que les permitiese a los nacidos en suelo portugués tener la ciudadanía automática, se consumó una práctica de racismo de Estado que concretiza el espíritu de la Europa fortaleza.

La UE impone la precariedad

La reducción de salarios y el congelamiento de las carreras en la función pública, despidos más flexibles, caída del valor de las indemnizaciones por despido y del subsidio de desempleo y cortes en las reformas en el sector privado. Estas son algunas de las medidas que afectan duramente a la clase trabajadora portuguesa y que tienen la marca registrada de la troika, integrada por la Comisión Europea y aplicada por el gobierno actual y por el anterior.

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A pesar de que no se sabe exactamente cómo viven los negros en Portugal, sabemos que ellos, como inmigrantes, son las primeras víctimas de la precariedad de los bajos salarios.

La mujer negra se sujeta a los peores y más mal pagados empleos y es particularmente flagelada por la escasez de apoyos a la infancia.

En nombre del cumplimiento de las reglas presupuestarias impuestas por Bruselas y a favor del pago de las deudas de los banqueros, se sacrifica a los trabajadores y, en especial, a los trabajadores negros e inmigrantes.

Traducción: Davis